Viaje a la Luna

Viaje a la Luna

Una memoria a mis antepasados, a mis vivencias...unos versos de futuro.

QUIEN NO SE OCUPA DE NACER SE OCUPA DE MORIR

lunes, 3 de enero de 2011

...Me recordaron tiempos
de sueños e ilusiones.
Perdonen a este viejo,
perdonen...

(Silvio Rodriguez, "Monologo")

Estabamos todos apretados, la desesperación por llegar se imponía, había sido muy difícil al subir, todas las almas se golpearon, parecía que mas de treinta años abogando por la solidaridad humana se habían esfumado, recuerdo que como a las 4 a.m. cuando llego el camión yo estaba listo para empujar con el codo a quien se me interpusiera, escuchaba en el medio del alboroto a una anciana que suplicaba que le dieran la mano, yo no miraba hacia atrás, eso me costaba trabajo en aquel entonces, lo extraño del asunto es que si bien en la subida al camión todos éramos los salvajes que la humanidad había conocido en los inicios de los tiempos al llegar arriba no sé por que razón la gente se sentía responsable con lo despiadada que habían sido y con gentileza cedían un puesto mejor a los que más lo necesitaban, así somos los terrícolas, como me gusta decir ahora en la era de la globalización, plenos y contradictorios.
Corría el año 1993 el mas difícil según las autoridades del periodo especial yo dirigía la juventud comunista de mi centro y había llegado la orden de que se necesitaba una gente para pasarse seis meses en un contingente agrícola, debía convocar a todos y hacerle conciencia de la necesidad de esta acción, lo hice pero en mi interior estaba latente que la palabra y la acción debían ir juntas, y no podía convocar a nadie si yo primero no estaba dispuesto hacerlo, me había pasado la vida criticando a esos dirigentes que suelen hablar de las tareas para los demás sin incluirse nunca ellos y la vida me puso en esa misma situación. Mi hija había nacido el 21 de Julio del año anterior y ya tenia 7 meses estaba grande y saludable, eran tiempos difíciles para dejar sola a la familia, en lo profesional era algo loco, un ingeniero no puede ser sustituido, sin embargo uno que vaya a hacer trabajos de desyerbes en el campo sí, eso por más que lo explicaras a los del Municipio no entendían,  era una tarea de choque y los comunistas debíamos ser los primeros, eso está bien, pero yo estaba convencido que no traeríamos mas malanga para la gente que se quedaba, el tiempo me dio la razón,  pero fui consecuente.
Al Contingente “Pedro Ortiz Cabrera” fui a parar, llevaba el nombre del policía que en 1980 custodiaba la embajada del Perú y se había opuesto a la entrada por la fuerza de un guagua llena de gente desesperada y angustiada, murió en el intento y desencadenó toda una cruzada entre lumpens y revolucionarios, algunos de los nuestros también se comportaron como lumpens, hubo huevos, insultos y al final de todo, un gran odio entre cubanos, yo recuerdo haber participado en algunos de aquellos actos, mi vieja con la sabiduría de gitana me alertó de defender mi idea pero sin atropellar e indignar al contrario, hoy sus palabras están de moda. Al llegar al campamento me recibió el director, demasiado limpio para estar en el campo trabajando, me dió una explicación de las reglas, me cambié y salí a buscar junto con otros el lugar donde estaba trabajando la brigada a la cual pertenecería, se trabajaba en las plantaciones de plátanos microjet una nueva tecnología de riego para el plátano que consistía en un regadío individualizado para cada planta, aplicábamos tecnología individualizada para plantas y a los humanos lo veíamos como un todo, a cada brigada conformada por siete hombres mas o menos le tocaba atender una hectárea de plátanos, se desyerbaba y se regaba diariamente.
Como te llamas?, me pregunto el jefe de brigada
José, pero me dicen Fardy, y de ahí lo de siempre que de donde venía el apodo y todas esas cosas que ya estaba aburrido de contar.
Echen pa’ca muchachos para que conozcan al nuevo, gritó el jefe, le dí la mano a todos y ...
Bueno, a trabajar coge tu guataca y ponte al lado de Miguel, me dijo finalmente.

Entonces, como siempre la conversación del surco, ese día Miguel no se sentía bien del estómago y a los diez minutos de estar al lado suyo contando de donde era, me pidió disculpas y gritó al jefe ...Debo ir al baño.
No te demores, mira que estamos atrasados, replico el jefe.
A las once regresó Miguel, se había metido 2 horas haciendo sus necesidades, se la agarraron con Miguel, el jefe gritó como un desesperado con espanto, este bajo la cabeza y no dijo nada, convocaron a la brigada y querían botarlo ahora mismo, yo acabado de llegar ya tenía que tomar partido y rápido, pero había aprendido que los humanos no hacemos algo si no hay una explicación y yo pedía encontrarla en Miguel, este solo dijo, no me abandonen y echo a llorar.
Llegando nuevo y todo, pude convencer a los demás que yo estaría cerca de Miguel y que velaría por que lo ocurrido no volviera a pasar, el no me abandonen de Miguel no solo me había conmovido a mi sino a toda la brigada, se acepto mi propuesta y a partir de ahora Miguel sería mi protegido.
Pasaron los días y el primer fin de semana, solo había pase oficial cada 15 días donde las guagua del campamento te levaban a la Ciudad de la Habana, estabamos en Guines a unos cuantos kilómetros de la ciudad, si querías ir por tu cuenta a la Habana tenías que coger unos camiones por cinco pesos en el pueblo y te llevaban hasta la terminal de trenes en la Habana, para regresar harías lo mismo pero el Lunes bien temprano como a las 4 a.m., era todo una odisea encaramarse en unos de esos camiones, no había piedad, era tu o ellos.
La cosa en el país estaba bien difícil, sobre todo la comida, bueno en realidad la comida solo mejoró unos cuantos años después de los sucesos de 1980, aparecieron por ese entonces los mercaditos en los barrios con variadas ofertas de jamón, pollo, latas de conserva con carne y otras cosas, costaba pero tu salario valía, yo entonces había decidido viajar a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) a hacer mis estudios y solo conocía de la abundancia en Cuba cuando venia de vacaciones, que mis padres me daban todo lo mejor, salvo estos años todo los demás fueron de bastante necesidades sin cubrir, ahora era más complicado el país, de la noche a la mañana recibió un doble bloqueo, bueno el de los americanos que sólo influenciaba hacia años a un 15 % de la economía y el de los rusos, que lo hacía total.
No había nada del agro en la Habana y mi hija tenia que comer costara lo que costara, en el campo existían serias restricciones con todo lo que se vendía, los campesinos debían entregarlo todo al estado para que esto se repartiera equitativamente, era un buen principio en época de escasez pero yo no podía esperar por esto, como muchos iba donde los guajiros y le compraba malanga, alimento preciado para los chicos, esto me costaba un ojo de la cara y la mitad del otro, pero lo pagaba, aunque aquí no se acababa el asunto, la cuestión era como transportarlo sin que me pararan por la calle y me lo quitara la policía, por cierto en esa época se subían a los camiones y guagua de los contingentes y registraban las mochilas tratando de encontrar algún vegetal o vianda, te lo quitaban, te ponían una multa, te botaban deshonrosamente del contingente y esto al llegar a tu centro te podía costar otras cosas, uno se arriesgaba teniendo por causa el dar de comer a su hija recién nacida como aquel que dice.
Cuando llegabas a la casa uno sentía el regocijo de traer algo de comida a tu gente, te sentías el salvador, no pocas veces pense en lo dichoso que era al poder hacer esto, por que otros ni siquiera pudieron hacerlo.
Miguel trabajaba como siempre con algún que otro maja, Miguel era negro de piel y su cara quería denotar guapería, pero en realidad tenia una gran tristeza que había que verla en la profundidad de su mirada, nuestra amistad comenzó en el trabajo y pronto siguió en el campamento bajo algún que otro ronazo, recuerdo que se busco una linda negrita Isabel, simpática y salsera y a la hora de los bailes alguna que otra noche en el campamento, bajo los efecto del alcohol me la prestaba como decía él para que echara unos pasillitos, en más de una ocasión me confesó que Isabel era lo mas alegre y sincero que le había pasado en la vida.
Una noche de esas que se convierten en Iglesia por las confesiones que se hacen Miguel me contó su angustia, por allá en 1982 Miguel trabajaba por la libre en Varadero a decir verdad trabajaba solo en la noche como proxeneta disimulado, en realidad en aquella época comenzaba el Turismo internacional a visitar a Cuba, no estamos hoy preparados para afrontar todo lo que esto trae además del dólar, se pueden imaginar que antes tampoco, solo que entonces eran unos cuantos miles los que visitaban la isla al año y hoy son dos millones, y digo proxeneta disimulado por que según me cuenta Miguel el solo servía de intermediario entre la jinetera y el extranjeros, a ambos engañaba haciéndose el que lo tenía todo controlado, por un lado a las jineteras les hablaba de sus contactos con extranjeros y delante de los extranjero se hacia pasar por chulo  experimentado, de ambos recibía dólares ilícitos para aquella época, su trabajo comenzaba con el empezar de los centros nocturnos y una vez que empataba a varias de sus “mujeres” se retiraba a dormir. Se levantaba bien temprano para otro trabajito menos remunerado pero que le daba placer, con varios de estos nuevos chulos Miguel bien temprano corría por la playa de Varadero recogiendo lo que los turistas dejaban tirado por olvido en la arena la tarde anterior, unas chancletas, unos espejuelos, una toalla y cosas así, que revendiéndolas le sacaban algo de dinero.
Una de esas mañana Miguel y los otros al hacer su corrida de costumbre encuentran en la orilla flotando unos paquetes grandes bien empaquetados, todo cubierto de un nylon grueso, uno de los paquetes grande se había roto y en su interior y a su lado se encontraban otros más chicos también muy bien asegurados, ellos se acercaron y recogieron tres de esos paqueticos chicos y siguieron su camino, los guardaron y al pasar más tarde por la playa habían cercado esta parte con un cordón de policía.......
Oye Fardy donde carajo se habrá metido la Isabel, me dijo que iba un momento a hablar con el Director del campamento y no ha vuelto, yo voy a buscarla tú me esperas aquí verdad?
Bueno, si tu no te quedas allá con ellos, te espero.
Pasado un rato vi a Miguel que regresaba con Isabel por detrás de las letrinas, Miguel venía con el rostro cerrado y a cada rato le decía algo, al llegar le hice la pregunta del tonto, ¿Les paso algo?, ninguno de los dos me contestó, estuvimos un rato en silencio sentados, Isabel se paró y dijo que se iba a dormir, Miguel se paró también y la acompañó, sentí que habían discutido por algún celo de Miguel, pero solo le pregunte si  lo esperaba para seguir conversando, claro chico me contesto enfadado, bueno mi hijo no la cojas conmigo.....le repliqué
Miguel se veía crujiao por la vida, tenía una apariencia de 35 a 40 años pero en realidad tenia solo 27 años, aunque podía ser muy jodedor en realidad llevaba una amargura muy grande por dentro, era de constitución más bien flaca pero fuerte y se veía que mandaba un buen genio, en general era pacifico y poco conversador, su vista siempre estaba puesta en el piso por donde caminaba, en el campamento era de pocos compañeros y a mi me tenía como su amigo, solía decirme y recordarme lo que había hecho por él sin conocerlo.
En verdad Miguel también me salvó de una, que me hubiera costado muchas cosas, resulta que unos de esos días en que viajé a la Habana, el camión que nos llevaba fue parado por un patrullero y bajaron a todo el Mundo para registrarlo, yo venia con Miguel y este me ayudaba a traer mi cargamento por que a decir verdad nunca llevo nada para los suyos, se me aflojaron las patas sabia todo lo que me esperaba, sin embargo Miguel con una sangre fría tremenda se acercó a unos de los policías y le pidió hablar a solas, estuvo conversando y enseñándole unos carnet, al llegar al turno mío para que me registraran, me llevaron para detrás del patrullero donde los otros no vieran y me dejaron allí hasta que pasara la pesquisa al resto del personal que viajaba en el camión, le hicieron multas y notificaciones a algunos de los que viajaban con nosotros y les retiraron las viandas, yo continúe camino y mi nena esa semana pudo comer malanga. Miguel nunca me dijo que hablo con el policía pero de todas manera se lo agradecí de corazón.

Oye compadre como tú te demoras, ya yo me iba a dormir.....le dije cuando regresó de dejar a Isabel,
No me digas nada que estoy a punto de matarla....me contestó enfadado
Yo no le di importancia a sus palabras y le pedí que me siguiera contando.....

Miguel y su gente se asustaron mucho al ver el cordón de policía en la playa, pensaron que algo grande tenían los paqueticos que habían recogido en la mañana, corrieron a la casa y se repartieron los tres paquetes, Miguel cogió uno y al llegar donde estaba alquilado, en el cuarto lo abrió con un cuchillo pues no se podía con las manos, encontró en su interior un polvo blanco como el talco, lo olió como el que no quiere hacerlo y lo probó con la punta de la lengua, no encontró un sabor raro, lo dejó todo así y fue a ver a sus amigos, al encontrarlos estos le comentaron que parecía lo que en las películas americanas la gente inhala, es decir coca y allí comenzaron las pruebas, se lo echaban a los frijoles negros cuando cocinaban, a los espaguetis como queso rayado, la ventaja mas grande era que a la hora de hacer el amor podían mantenerse en erección por mucho tiempo y esto empezó a gustarles a las chicas que tenían “bajo su mando” entre las cuales se hicieron famoso por su fogosidad. Miguel nunca vendió coca a extranjeros, tenia reservado su paquete para él, para sentirse alegre según era al principio, le comenzó a preocupar su estado cuando ya no podía pasar horas sin probarla, su estado eufórico se reducía considerablemente y su depresión era cada vez más profunda.
Empezaron a aparecer nuevas caras entre sus amigos y aunque ellos no le daban coca a la gente fuera del grupo, aparecían cada vez más los que le preguntaban  por la carga que habían encontrado en la playa. Miguel comenzó a sospechar y decidió regresar a la Habana y quitarse por un tiempo de los negocios.  En su casa su vieja se sentía preocupada por el trabajo de Miguel en Varadero pero había poca comunicación entre ellos, mientras tanto Miguel hacia sus contactos en la Habana para seguir su trabajo, su salud estaba mala, se sentía para la mierda, lo visitaba un gordo con una pinta de policía que preguntaba mucho si él tenia algún material para subir fuerza con las chicas, en franca alusión a la coca, pero Miguel sospechaba y sabía que jugaba con candela, un buen día regresó a Varadero y les entregó a sus amigos lo que le quedaba de su paquete, había decidido quitarse su malestar,  al otro día cuando dobla por la esquina de su casa en el Vedado ve llena la casa de policías, se asusta por su vieja y corre, sabía que todo estaba en orden por que la coca la había entregado, al llegar todo estaba revuelto, la mamá se le balanceó encima llorando y preguntándole que había hecho, la policía lo detiene en la sala de la casa y le pide que se esté quieto mientras registran el resto de la casa, Miguel pide la orden para el registro, se la enseñan y la del CDR le agrega que allí estaba de testigo de que todo se hacía según la ley, Miguel se tranquiliza y trata de hacerlo con su vieja, pero de pronto una bolsita de nylon con un polvo blanco trae uno de los policía y le cuenta al Teniente que la habían encontrado en el baño........
Diez años de cárcel fue mi sentencia, y todo un sufrir....., pero eso te lo cuento mañana, trabajo me cuesta acordarme lo que pasé....., tu mi amigo Fardy naciste y te criaste en cuna de oro, es más tu vives sin pesares, los míos me vuelven loco....., vamos a dormir que mañana hay que hacer...
No tuve oportunidad de seguir esta conversación con Miguel, ya no hablaríamos más del asunto, sentía como si Miguel no quisiera encontrar mi mirada, la esquivaba, sentía vergüenza...después de aquello compartimos en el campamentos varias veces pero nunca mas me miró a la ojos al hablar.......
Un día, después de una de las fiestas, cuando me había ido acostar y Miguel se quedo conversando con Isabel sentí un auxilio desesperado y todo un tropelaje, al salir del cuarto me comentaron que Miguel le había arremetido con tremenda furia a Isabel y le había dado de golpes y está fue a refugiarse al cuarto del Director del campamento, en medio de la confusión no creía posible que Miguel se descargara de esa forma y también me parecía extraño que Isabel hubiera ido corriendo a ver al Director.
No se encontraba a Miguel, todos decían que se había ido corriendo por la carretera que estaba a un costado del campamento, me fui a la cama preocupado y con la esperanza de hablar con Miguel al otro día...
Fue un de pie como todos los demás con la música del radio y hablando de nuestros grandes triunfos en la agricultura, al llegar al baño todos estaban reunidos y asustados alrededor de Miguel, que se encontraba colgado de la ducha...
Pasamos días conmocionados, no fui al entierro, me gusta conservar la última imagen viva de las personas. Isabel me esquivaba y tardamos en sentarnos a conversar, ella tenía que contarme mucho y le costaba decidirse...Mientras tanto ambos le echábamos de menos a Miguel....
Al fin unos días antes de que se cumplieran mis seis meses y me regresara al instituto nos sentamos con Isabel y hube de saber todo por lo que pasó Miguel...
Miguel de los diez años a los que fue sentenciado por tráfico de estupefaciente, cumplió dos solamente pues mas tarde se supo que el que si traficaba en Cuba con la coca era el General Ochoa y su camarilla, Los Martínez y otros y se había demostrado que estos habían utilizado el territorio nacional como puente de la coca para los Estados Unidos, fueron fusilados como debían y Miguel que solo era un chico malo cumplió por tenencia y consumo y no por tráfico, pero en la cárcel a Miguel le había ido mal, muy mal, había sido bajeado hasta lo último,  había sido violado y su culpa no le permitía sentir para nada con una mujer, se lo había demostrado a Isabel que en su afán por el sexo lo había engañado con el Director del campamento, Miguel aquella noche había sorprendido a Isabel con el Director en el fondo de las letrinas del Campamento después que la había dejado en su albergue...
.....En el mes de Agosto ha subido considerablemente la producción de plátano microjet gracias a los contingentes agrícolas y a la tecnología individualizada del riego.......

FIN

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