Viaje a la Luna
LA LUNA DE NOKA
Una memoria a mis antepasados, a mis vivencias...unos versos de futuro.
QUIEN NO SE OCUPA DE NACER SE OCUPA DE MORIR
jueves, 13 de agosto de 2026
a.F. ó d.F.
jueves, 2 de julio de 2026
NUESTRO
CAMPO DE HIGGS(*)
(26 de Junio de 2012)
Cuando Peter Higgs envió en 1964 por primera
vez su artículo a Physical Review Letters sobre la propuesta de un campo
“misterioso” por donde se mueven todas las partículas elementales, no fue
aceptado porque no había como experimentalmente comprobar la veracidad de su
teoría, entonces fue cuando se propuso por él y por otros físicos la partícula
equivalente a su campo, que más tarde se llamó, Bosón de Higgs, pero que se
universalizo con el nombre que le llamara el premio nobel de física de 1988
León Lederman en su libro “La partícula Divina” por la “partícula de Dios”
(aunque a decir verdad Lederman lo que quiso decir en ingles era “la partícula
maldita”, por lo difícil de encontrar un método para su detección).
Higgs propuso por primera vez en la física, una
teoría que explicaba el porqué de la existencia de la propiedad de masa en
algunas partículas elementales y en otras no, el fotón o el gluon por ejemplo
tienen masa cero, mientras que un electrón tiene masa igual a 9,11 x 10 -31 kg
(0,511 MeV/c2), ¿Por qué esto es así, como idea filosófica? El Campo de Higgs
es como la gran telaraña donde se mueven todas las partículas elementales, que
pueden ser, el mismo fotón, los distintos quarks, o el electrón, cuan
“pegajosa” resulta la partícula que se mueve en esa telaraña, define con cuanta
dificultad se mueve la misma en ese campo y cuanta masa de la propia telaraña
arrastra con su paso, esa característica de interacción de la partícula con la
telaraña le proporciona el valor de su “peso”, pero al mismo tiempo como nos
podemos dar cuenta, la telaraña tiene su propia masa y le da esa propiedad a una
partícula, que como condición dual en la Física tiene cualquier onda o campo,
en este caso, de la telaraña identificada con el Bosón de Higgs.
Muchos países de conjunto en el Mundo han
decidido gastar una masa de millones de toneladas de dólares en fabricar una
maquina llamada LHC, por su siglas en inglés Large Hadron Collider (El Gran
Colisionador de Hadrones) para descubrir la famosa telaraña, en su condición de
partícula, donde todo se mueve, encontrar por fin, esa última partícula
descrita por la Teoría “Modelo Estándar” que falta, para asegurarnos que
conocemos y podemos explicar aproximadamente el 5 % de toda la materia
existente en el Universo desde el famoso Big Bang, me pregunto ¿Cuánta masa de
dólares hará falta para reconocer el otro 95%?.
Se me ocurrió sin embargo ante tal despilfarro
humano, con estas premisas de la Física elemental de partículas, algo bien
disparatado.
El amor entre los seres humanos es nuestro
Campo de Higgs, por donde nos movemos durante toda nuestra corta vida sobre la
faz de la tierra, nuestra felicidad, nuestra sensación de placer, de
satisfacción personal, tiene un valor, una masa en dependencia de nuestra
interacción con los sentimientos de amor, mientras más demos de nosotros mismos
a esa red invisible que se llama amor, mas “peso” tendrá nuestras vidas, lo
único bueno de toda esta fantasiosa comparación
es que para comprobar experimentalmente la existencia de la partícula
“amor” correspondiente a esa gran telaraña humana donde nos movemos, no habrá
que gastar kilos ni toneladas del “vil metal” (que tanta falta hace para hacer
otras cosas), hagamos el bien a los nuestros y a los ajenos y experimentaremos
el aumento de nuestro “peso” en felicidad.
(*) La
existencia del bosón de Higgs se demostró y anunció oficialmente el 4 de Julio
de 2012, 8 días después de haber escrito esto.
lunes, 29 de junio de 2026
La
Aceldama de los ENTREGUINARIOS
(23 de junio de 2012)
En el siglo XIX hubo criollos que vieron con
buenos ojos entregar la incipiente nación cubana a los intereses de otra nación
extranjera que no fuera la metrópolis española, eran cubanos como usted y como
yo.
En el siglo XX hubo cubanos como usted y
como yo que guiados y financiados por un país extranjero quisieron derrocar con
una invasión un gobierno avalado y apoyado por la voluntad popular.
En el siglo XXI existen cubanos como usted y
como yo, que pacíficamente cobran un salario desde la embajada de un país
extranjero para promover un gobierno que le agrade a ese gobierno extranjero.
Es mentira que sean mercenarios como se les
"acusa injustamente", pues según el protocolo adicional a la Convención
de Ginebra del 12 de agosto de 1949 (APGC77), relativa a la protección de las
víctimas de conflictos armados internacionales (protocolo I, de 8 de junio de
1977), se establece que, un mercenario es cualquier persona que:
1. Ha sido reclutado o embarcado específicamente
con el fin de luchar en un conflicto armado.
2. Toma, en efecto, parte directa en las hostilidades.
3. Su motivación para tomar parte en las hostilidades
es principalmente el deseo por el beneficio personal, y, de hecho, se le
promete una recompensa material por una de las partes en el conflicto, o en
favor de ésta que excede de forma sustancial al pago que los combatientes de
las fuerzas armadas de dicha parte reciben con similares rangos o funciones.
4. No es un nacional de ninguna de las partes
en conflicto ni residente de ningún territorio controlado por éstas.
Por tanto, tendremos que inventar una nueva
denominación para estos cubanos como usted y como yo, que entregan su patria
con sus virtudes y sus defectos a los nuevos romanos que con sus denarios
compran la voluntad de nuestros coterráneos, los ENTREGUINARIOS de hoy piensan
sin bochorno alguno que con sus siclos de plata podrán comprar en el mañana su
Aceldama para su retiro, son cubanos como usted y como yo, pero JAMÁS contarán
con mi apoyo.
viernes, 26 de junio de 2026
¿UNA ALTERNATIVA?
(22 de julio de 2025)
Vivo en el Capitalismo, eso ya lo sé, al menos
desde hace 24 años, 9 meses, 5 días, cuando escribo esto, y 14 horas. Sabia en
que boca del lobo me metía, acá las reglas del juego son “sálvese quien pueda”
y, sobre todo, si ahora tenemos a alguien en el gobierno que grita a todo
pulmón “la justicia social es una aberración”. Me crie y me forme como persona,
con ideas comunistas, ahora que está de “moda” decir a viva voz, “soy de
derecha, ¿y qué?, y los “zurditos” que en este país están mal visto desde el
ejecutivo de la nación (para ser suave en la expresión), no vendría mal, dejar
claro abiertamente desde el principio, desde que ideas uno parte al escribir.
Por supuesto, que para muchos “me lavaron el cerebro”, pero les digo, que
después que me “lo ensuciaron” en este otro lado del Mundo, hubo un tufillo en
el cerebro (pensando sería mejor decir), que me llevo a volver a usar el mismo
champú.
¿La verdad?, nunca fui un defensor a ultranza
del “socialismo real”, que se construía no solo en Cuba, sino en la extinta
URSS, donde estudié, aquellas experiencias daban mucho al ser-trabajador, que
durante siglos poco y nada recibió, los cambios en los derechos fueron
abismales y en el caso de Cuba, el solo hecho de lograr por primera vez la
independencia soñada, educación y salud para todos, ya como hechos históricos
alternativos, valían la pena. Ahora bien, como toda experiencia humana, estaban
llenas de errores y en el caso de la URSS, con un Stalin a la cabeza, de
atrocidades.
No soy un teórico, estudioso de los temas
filosóficos, soy un simple hombre que quiere saber y que mira desde el suelo
cualquier propuesta humana para hacernos mejores, así que tomen estas líneas
como una “descarga” sin ron de por medio.
Como escribí alguna vez, Marx nos dio el
fosforo en la cueva, o si queremos ser más clásico, Marx fue el individuo que
estando en la cueva de Platón, nos dijo que solo lo que veíamos era nuestra
chinesca sombra reflejada en la pared de la cueva, que esa no era la realidad,
la realidad venia de un “afuera” de la cueva. El tema siempre fue que hacer
cuando lográsemos quitarnos las cadenas y empezar a construir esa nueva
realidad fuera de la cueva. Bueno, ahí estuvieron varios, Lenin, Trotsky, el
mismo Stalin que le gano la pulseada a los dos anteriores, Mao, el mismo Fidel,
el Che y otros tantos. Es bastante complicado hacer y filosofar al mismo
tiempo, la practica revolucionaria para cambiar todo lo que hay que cambiar en
una sociedad burguesa, deja poco margen para teorizar sobre ello. Así que desde
1917 estamos a los tumbos, sabiendo una sola cosa muy importante, el
Capitalismo como sistema en su medula espinar lleva consigo el gen que
desencadena todas las injusticias posibles, la plusvalía, pero hasta ahora es
el sistema que pudo crear la mayor cantidad de riqueza material posible,
inclusive con la paradoja de que la misma podría alcanzar para todos los
humanos sobre la faz de la tierra, pero, “un gran pero”, su gen de injusticia,
no se lo permite.
Todos coinciden, que hoy en la Argentina hay un
gobierno cruel, que, con su discurso teórico liberal-libertario, “respeto
irrestricto del proyecto de vida del prójimo, basado en el principio de no
agresión y en defensa del derecho a la vida, la libertad y la propiedad
privada”, no logra construir una sociedad socialmente feliz, ni tampoco le
interesa y para muestra un botón, miremos como le caen a palos a los jubilados,
que cobran una miseria, todos los miércoles frente al Congreso de la Nación o
como desfinancian un Hospital de niño tan importante como el Garrahan.
Así que la realidad histórica ha demostrado
hasta ahora, que es bastante complejo llevar a la practica un conjunto de
“axiomas teóricos”, sin embargo, ese conjunto de ideas teóricas desde el vamos,
podemos darnos cuenta que llevan intrínsecamente una desigualdad posible.
Hay una gran confusión por estos lares, que
mucha gente repite, cuando los liberales hablan del respeto a la propiedad
privada, lo hacen refiriéndose a la propiedad privada como medio de producción,
es decir la propiedad privada que con ayuda de la plusvalía genera capital,
pues los cachivaches que tenemos, la mayoría de nosotros en casa, incluyendo la
casa y el auto, son propiedad privada personal, así que los liberales, como
tantos otros, desde el principio defienden al Capital.
Es sabido que Marx hizo hincapié, que, para
superar la lógica de la contradicción fundamental del Capitalismo, entre la
forma social de producir y la forma privada de apropiación de las ganancias por
unos poco, había que acabar con la propiedad privada de los GRANDES medios de
producción, pues la concentración de la riqueza en manos de unos pocos
capitalistas genera una creciente desigualdad social y pobreza.
La Rusia de 1917 era fundamentalmente un país
agrícola, con un incipiente desarrollo industrial, así que cuando allí triunfo
el socialismo, costo “Dios y ayuda” para que aquello se convirtiera,
socializando los pocos medios de producción, en un país con un cierto
desarrollo industrial, económico y social en general. Después de pasar por la
Segunda Guerra Mundial (con todo el destrozo y pérdidas humanas que eso
implico), la URSS logro emerger como país reconocido, que le disputo desde lo
social y desde lo económico la supremacía Mundial, al mayor exponente
capitalista de ese momento (que también emergía como tal, después de la Segunda
Guerra Mundial), me refiero a los Estados Unidos. Así que, hasta ese momento,
la tesis de Marx de la socialización de los grandes medios de producción, no
implicaba una pérdida de competitividad, ni de producción, con respecto a las
ventajas de la propiedad privada sobre los medios de producción, y mientras
tanto esa socialización permitió una distribución de la riqueza mucho más
equitativa e igualitaria, me atrevo a decir, que el promedio de la prosperidad
socioeconómica de un humano bajo aquel régimen socializado era superior al del
humano bajo aquel otro régimen con propiedad privada. ¿Cuánto tiempo se vivió así?
En 1982 llegue a estudiar a Moscú, que,
comparado con Cuba, aquel era un país desarrollado, pero social y políticamente
se veían muchas falencias, que tal vez hubieran sido las mismas o peores si
hubiera viajado a algún país Capitalista de entonces. El alcoholismo en la
URSS, debió ser lo mismo que la cocaína en USA, por citar algún ejemplo social
aislado. Fue en esa época que se sucedieron, los cambios de mandos políticos de
Brézhnev a Andropov, de Andrópov a Chernenko, y todo aquello en medio de un
desprestigio generalizado de lo político y de la política del PCUS, hasta que
finalmente en 1985 llego Gorbachov con 54 años, y desenmascaro la realidad que
no se quería contar públicamente, pero que era un secreto a voces, la economía
soviética estaba estancada, y era necesario con urgencia una reorganización de
la misma. De ese diagnóstico valiente, surgieron las primeras reformas
económicas y sociales que fueron conocidas como Uskaréniye (Aceleración) y más
tarde transformadas junto con la apertura a nuevas ideas y la transparencia
política, conocida como Glasnost, en lo que se conoció como la Perestroika
(Reconstrucción).
Muchos achacan a este último enfoque, La
Perestroika, a la causa del descalabro y final desaparición de la URSS, como un
conjunto de Republicas que habían intentado en la socialización de los medios
de producción, convertirse en una alternativa al Capitalismo Mundial, además
que, este hecho final, de desaparecer de un plumazo el campo Socialista, como
la demostración fehaciente y verídica, constatada con la realidad misma, que la
socialización de los medios de producción, era una tesis fracasada del marxismo
y por tanto borrón y cuenta nueva.
A partir de 1989 con la caída del Muro de
Berlín (como símbolo de un sistema económico que no “funciono”) resurgió el
Liberalismo en el Capitalismo, como la forma capaz de llevar a la humanidad a
nuevos horizontes de prosperidad económica y social.
Hay que decir que en esa confrontación
ideológica en medio de lo que se conoció en la posguerra, como guerra fría, los
trabajadores en los países Capitalistas obtuvieron grandes beneficios y derechos,
como una respuesta de ese Mundo, a los logros sociales y económicos que iban
sucediendo en la URSS, de hecho las ideas del Estado de Bienestar, aunque las
primeras características, como las pensiones públicas y el seguro social, se
desarrollaron a partir de la década de 1880 en los países industrializados
occidentales, no es hasta después de la Segunda Guerra Mundial, y teniendo en
cuenta el famoso Informe Beveridge, Report to the Parliament on Social
Insurance and Allied Services de 1942, realizado por William Henry Beveridge,
economista y político liberal británico, que los países occidentales
desarrollados, comenzaron a pensar en la creación de planes sociales avanzados
para los trabajadores. Es interesante constatar que en el mencionado Report, Beveridge
expone que todo ciudadano en edad laboral debe pagar una serie de tasas
sociales semanales, con el objetivo de poder establecer una serie de
prestaciones en caso de enfermedad, desempleo, jubilación y otras. Beveridge
opinaba entonces que ese sistema permitiría asegurar un nivel de vida mínimo
por debajo del cual nadie debe caer. Para convencer a los conservadores
escépticos, Beveridge explicó que la asunción por parte del estado de los
gastos de enfermedad y de las pensiones de jubilación permitiría a la industria
nacional beneficiarse de aumento de la productividad, y como consecuencia, de
la competitividad. No hay dudas que, sin esa última explicación, era difícil
que el gran Capital entendiera que había que atender socialmente a los
trabajadores.
La justicia que mamé en Cuba, siempre fue la
justicia de las mayorías trabajadoras, se sobreentendía, que los obreros en el
poder podían, por su condición previa de explotación dentro del Capitalismo,
irradiar una justicia solidaria al resto del pueblo. En parte así fue, los
beneficios y derechos solicitados por esa clase obrera desde el poder para sí,
no solo en Cuba sino en todo el Socialismo Real que se construyó en el Mundo,
fueron también beneficios y derechos para el resto de la población. Sin embargo,
esa justicia de mayorías, tuvo bolsones de injusticia hacia determinadas
minorías, que tardaron en recomponerse y en muchos casos nunca recibieron
justicia, me refiero a las “minorías” que pensaban distinto, a los
homosexuales, etc. El respeto a la libertad individual, con todo lo que eso
implica nunca fue una bandera enarbolada, todo estaba bien mientras las
aspiraciones personales coincidían con las aspiraciones colectivas, en caso
contrario, nunca se respetó lo distinto a pesar que muchos líderes desde el
discurso repetían con asiduidad que la construcción de esa sociedad socialista
era una construcción voluntaria. De hecho, la solución que se encontró al hecho
anterior fue, que como aquello era voluntario, el que no quería participar
tenía que dejar el suelo patrio, porque así lo dictaminaba la justicia de las
mayorías.
Había supuestamente, una justificación real y
practica a lo anterior, debido a que el sistema Capitalista Mundial tampoco
acepto de brazos cruzados la construcción voluntaria de ese sistema socialista
en un país, que venía a demostrar de alguna manera “su superación” como
sistema. Desde el punto de vista teórico (y practico también) el Socialismo
Real que se construyó no tuvo en cuenta la libertad individual como parámetro.
La Dictadura del Proletariado, que de alguna manera fue llevada a cabo por
supuestos representantes del proletariado, en definitiva, se convirtió en la
dictadura de una burocracia, alejada cada vez mas de las bases proletarias,
inclusive se contó cada vez menos con la opinión y participación popular del
pueblo en la implementación de políticas públicas de justicia social.
Aparentemente la abolición de la propiedad
privada y el ascenso de los obreros y los campesinos al poder eran condiciones
indispensables desde el punto de vista teórico para construir una sociedad más
justa que el Capitalismo, pero en la práctica el no haber tenido en cuenta la
libertad individual, y la participación real cada vez más democrática de la
población en las decisiones de gobierno conllevo a construir sistemas
autoritarios que implosionaron por su propia desidia. La justicia de mayorías
puede que no sea toda la justicia necesaria para construir una sociedad real
que supere al Capitalismo actual, no solo desde el punto de vista práctico sino
inclusive desde el punto de vista teórico.
En 1971 John Rawls escribió su libro “Teoría de
la Justicia”, si uno relaciona el contexto Mundial y local (era estadounidense)
con la aparición de este libro, encontrará algunas implicancias interesantes,
entre ellas las que mencione más arriba sobre la confrontación ideológica de
los dos sistemas mundiales que existían en ese momento, pero también que
Estados Unidos el 8 de marzo de 1965 intervenía con tropas de marines en la
Guerra de Vietnam, pues hasta ese mismo momento participaba con asesores y
ayuda militar. La Guerra de Vietnam, después de la Segunda Guerra Mundial, fue
el terreno de operaciones militares que encontraron los dos sistemas para
enfrentarse cabalmente. Como he mencionado en otras ocasiones el 15 de Agosto
de 1971 de un plumazo y sin previo aviso Nixon anuncio el fin de los Acuerdos
Bretton Woods y la convertibilidad del dólar en oro, así como la imposición de
aranceles a todas las importaciones a Estados Unidos. Por otra parte, Estados
Unidos como sociedad era una sociedad con una fenomenal segregación racial,
injusticia que venía ya como tradición.
Rawls nació en 1921 y murió en el año 2002, su
primer libro, el mencionado arriba apareció cuando cumplía los 50 años, toda su
vida como filósofo y profesor de filosofía política en Harvard la dedico a
partir de la aparición de su “Teoria…” a corregirla de acuerdo a las críticas
que recibía. Si hubiera que etiquetar su postura política, Rawls se enmarcaría
en el grupo de los “liberales igualitarios”, tratando de hacer malabares en la
cuerda floja entre la libertad individual y la justicia social.
Había una necesidad imperiosa por encontrar la reconciliación entre las desigualdades que provoca el gen ya mencionado, en el Capitalismo y una justicia social que atendiera a los más desventajados o postergados que crea ese sistema de por sí. Rawls con sus dos principales postulados teóricos, el Principio de Igual Libertad y el Principio de Diferencia, pretende crear una sociedad más justa dentro del Capitalismo, aunque a decir verdad como no hace mención a la propiedad privada sobre los medios de producción sino a la propiedad personal, muchos se han animado a pensar que dichos postulados bien podrían ser aplicados a un “Socialismo de Mercado”.
El primer principio, el principio de igual
libertad, establece que cada persona tiene derecho a un conjunto amplio de
libertades básicas iguales, compatible con un sistema similar de libertades
para todos. Estas libertades incluyen la libertad política, de expresión, de pensamiento,
de conciencia, personal (incluyendo la protección contra la opresión
psicológica y física), y el derecho a la propiedad personal.
El segundo principio, el principio de
diferencia, aborda las desigualdades sociales y económicas. Permite desigualdades
solo si estas benefician a los miembros menos aventajados de la sociedad, y si
están vinculadas a cargos y posiciones accesibles a todos en condiciones de
justa igualdad de oportunidades. En otras palabras, las desigualdades solo son
aceptables si contribuyen a mejorar la situación de los más desfavorecidos.
No hay dudas que los principios teóricos de
justicia que propone Rawls son deseados racional y humanamente, es más me
atrevería a decir, que bien podrían aplicarse como idea filosófica, en un
futuro sistema económico y social para aquellos que con el fosforo de Marx
dejen la cueva. Pero aún más interesante es prestarle atención al famoso “Velo
de la Ignorancia” en la Teoría de Rawls, en él se concentra un anhelo humano
actual, buscando la imparcialidad en la repartición de justicia. Rawls imagina
una sociedad donde los principios de justicias se eligen por personas
racionales que no saben que posiciones ocuparan dentro de esa hipotética
sociedad. Esto significa que desconocen su raza, género, nivel socioeconómico,
habilidades, etc. Al estar en esta posición "original", se asume que
las personas elegirán principios de justicia que protejan a todos los miembros
de la sociedad, incluso a los más vulnerables, ya que podrían ser ellos mismos
quienes queden en esa situación.
En esencia, el velo de la ignorancia obliga a
las personas a considerar las consecuencias de sus decisiones para todos los
miembros de la sociedad, en lugar de favorecer solo a aquellos con quienes se
identifican o que comparten sus características. Esto lleva a la formulación de
principios de justicia que sean equitativos y que promuevan el bienestar
general, como el principio de la diferencia, que permite desigualdades solo si
benefician a los menos aventajados.
Hay mucha tela por donde cortar cuando se
escribe sobre John Rawls, me pareció interesante traerlo a colación en la
situación actual del Mundo, me gustaría que algunas de sus ideas teóricas de
justicia sirvan de faro y nos muestre el camino para construir una sociedad
socialista superior, sobre todo en lo que respecta a las libertades
individuales. Pero no solo esto, en la
Argentina actual donde nos quieren hacer creer, que la justicia social es
envidia con retórica y la ley de la selva de la competitividad salvaje,
retirando al Estado como equilibrador de igualdades, es la solución que nos
traerá prosperidad material y espiritual, que en definitiva engloba desde la
practica las ideas de un Liberalismo-Libertario, sería aconsejable y hasta
necesario, enarbolar un Liberalismo Igualitario o Rawlsiano como alternativa
posible.
Si el capitalismo lleva en su médula el gen de
la injusticia, y el socialismo real olvidó la libertad individual, entonces la
tarea pendiente es construir un sistema que combine justicia social con respeto
irrestricto a las libertades. Un socialismo superior, iluminado por Rawls, que
no repita viejos errores ni se conforme con la desigualdad como destino.
jueves, 25 de junio de 2026
Y de
repente… ya viejos y cansados
(Por Ariel Valdés)
Y de repente, un día, ya viejos y cansados, nos
levantamos y descubrimos que casi todo está autorizado. Tener negocios más
grandes, asociarse, invertir, crecer, contratar más trabajadores, abrir nuevas
empresas, comerciar con el exterior. El catálogo de lo permitido se ha ampliado
de tal manera que cuesta trabajo reconocer el paisaje. Todo aquello que durante
décadas fue considerado herejía económica, desviación ideológica o simple
contrabando, ahora se promociona desde las páginas oficiales como el camino
hacia el futuro. Y uno no sabe si reírse, llorar o simplemente quedarse en
silencio viendo el horizonte.
Entonces recordamos que cuando teníamos
juventud, fuerza, talento, disciplina y deseos de salir adelante, muchas de
esas cosas estaban prohibidas o severamente limitadas. No eran fantasías ni
caprichos: eran los sueños concretos de hombres y mujeres que sabían lo que
querían y, sobre todo, sabían cómo hacerlo. Pero el sistema, con su lógica de
hierro, les cerró las puertas una tras otra. Les dijo que no, que eso no era
posible, que el mercado era una trampa, que el capitalismo era el enemigo, que
la pequeña empresa era un lujo burgués. Y ellos, que habían nacido en la
revolución y creído en ella, se quedaron con las manos atadas y la cabeza
gacha.
Los años no tienen precio, pero tienen costo
Miramos hacia atrás. Pensamos en los proyectos
que nunca nacieron, en las oportunidades que dejamos escapar, en los años que
pasaron esperando permisos, cambios o aperturas que nunca llegaban. Y movemos
la cabeza de un lado a otro. No con rabia, no con rencor, sino con esa tristeza
profunda que da el tiempo perdido. Porque ya no estamos hablando de errores
económicos. Estamos hablando de vidas. De generaciones enteras a las que les
dijeron que no se podía, para terminar reconociendo décadas después que sí se
podía. De hombres y mujeres que no fracasaron porque les faltara talento o
voluntad, sino porque alguien decidió por ellos hasta dónde podían llegar.
Esa es quizás la parte más difícil de explicar.
Porque el dinero perdido puede recuperarse. Las empresas pueden abrirse. Las
inversiones pueden llegar. Los negocios pueden florecer con la misma rapidez
con que antes se marchitaban. Pero nadie puede devolverle a un pueblo los años
que le hicieron perder. Nadie puede devolverle la juventud a una generación.
Nadie puede resarcir a aquel que a los veinticinco años tenía una idea
brillante y se la guardó en un cajón, esperando tiempos mejores que nunca
llegaron a tiempo. Los años no tienen precio, pero tienen un costo, y ese costo
lo han pagado millones de cubanos con su propio esfuerzo, su propia paciencia y
su propia resignación.
Y ninguna reforma, por profunda que sea, podrá
borrar una pregunta que seguirá acompañando a millones de cubanos en cada
esquina, en cada cola, en cada sobremesa: si esto era lo correcto, si el camino
siempre fue este, si el cambio era posible y necesario, ¿por qué nos obligaron
a esperar toda una vida para reconocerlo? Esa pregunta no tiene respuesta
oficial, ni la tendrá. Porque las respuestas oficiales se escriben en los
decretos, pero las preguntas de verdad se quedan grabadas en la memoria de
quienes vivieron la contradicción en carne propia. Y mientras los jóvenes de
hoy pueden empezar, los de ayer solo pueden mirar atrás y preguntarse, con una
mezcla de amargura y alivio, qué hubiera sido de ellos si las reglas del juego
hubieran sido otras.
miércoles, 24 de junio de 2026
TE BUSCO PERSEO
(26 de mayo de 2013)
Quema la garganta
la saliva hierve
la esperanza se viste de Luna Llena
se atraganta de un pasado luminoso
Ileno de rosas rojas
del jardín de al lado
Traedme un trago de fuentes
colgadas de un andamio
de un yellow sky
Ruedan mariposas tuertas
camaleones del Olimpo
me quema la garganta
sin tu abrigo
Ileno de manantiales del olvidó
Y es que te busco Perseo
por culpable de nuestra petrificación
del merecido buen vivir
a pesar de nuestro icor donado
con tan buena fe
martes, 23 de junio de 2026
"Nos
hemos fabricado un mundo en que podemos vivir —suponiendo cuerpos, líneas,
planos, causas y efectos, movimiento y reposo, forma y contenido. […] Pero no
por ello son algo demostrado. La vida no es un argumento; entre las premisas de
la vida bien pudiera figurar el error."
(Friedrich
Nietzsche, " La Gaya Ciencia")
NO VIVIR EN ESPERANZAS
(27 de Marzo de 2018)
Cuba no tiene oportunidad de ser un país
prospero y sostenible, sino se acaba el bloqueo, pero no solo por ello, aunque
sea fundamental, Cuba podrá vivir en su resistencia 100, 200, 1000 años más, o
hasta que el Mundo desaparezca aislado y frio, porque a Estados Unidos no le
cuesta nada someter a Cuba en su más brutal bloqueo, es mi interpretación más
eficiente de la realidad que se vive. Resistir, es resistir, jamás de ahí se
podrá por "ósmosis" llegar a lo prospero, y sobre esta ultima
"metáfora" póngale lo que le quiera poner a su
significado. Se ha creado un Mundo económico en la Isla, que atrasa
indiscutiblemente y se trata de repartir lo poco que se produce de un manera
primitiva, es decir para ser Cuba un país prospero y sostenible, se deben tener
relaciones de producción abiertas, flexibles, adaptables a las circunstancias
cambiantes, de manera natural, sin traumas y rápidas, para producir se necesita
de maquinarias modernas, eficientes con acceso a los mercados internacionales,
que el bloqueo hace imposible, se necesita de inversiones por montos de 2500
millones de dólares anuales como mínimo, que hasta ahora no se han producido y que
el bloqueo hace imposible. ¿El tiempo pasa, y que se hace?, Se sobrevive,
"lo de prospero y sostenible", es una quimera convertida en la
mentira más eficiente, y fíjense que acá no hablo de volver al Capitalismo,
porque esa sería una mentira con eficiencia cero para mí.
Veamos algunos datos sacados de un artículo que
recientemente he leído de José Luis Rodriguez en Cubadebate (*).
"...En lo relativo a los 805 medicamentos
que conforman el cuadro básico, se presentaron serias dificultades que se
arrastran desde el 2016, ya que si bien la lista de faltantes -producto de la
ausencia de financiamiento oportuno- se redujo de 68 en agosto del 2016 a 44 en
diciembre del 2017, estas cifras comprometen la eficiencia de tratamiento de
enfermedades crónicas de gran incidencia en la población y se alejan de las
coberturas que se lograron en la segunda mitad de los años 2000.[1] Para
resolver gradualmente esta situación, en el 2017 se planificó una
importación de medicamentos por 375 millones 600 mil dólares, cifra que resulta
3,5 veces lo ejecutado en el 2015."
"...No obstante haberse logrado mantener
un grupo de indicadores sociales básicos, en el 2017 se revelaron
importantes elementos que ilustran las tensiones sociales provocadas por
problemas que no han podido resolverse en los últimos 10 años.
En efecto, en la ANPP en su sesión de julio del
pasado año se informó que el déficit habitacional del país alcanzaba alrededor
de 880 000 viviendas, cifra superior al faltante de 600 000 existente a la
altura del año 2004. En este sentido las viviendas construidas en el 2017,
sumando las construidas por el Estado y la población, fueron 23 200 solamente,
a pesar de subsidios por 6 000 millones de pesos que se han entregado en los
últimos años a los constructores por esfuerzo propio. También agrava la
situación habitacional las viviendas afectadas en los últimos años por los
huracanes que han azotado la isla, las que suman 239 863 al cierre del 2017.[4]
Todo lo anterior se conecta con el déficit de materiales de construcción, en el
que se observa que –en relación a 1989- actualmente la producción es
el 29,2% de la lograda ese año."
"...Bajo estas condiciones el Presupuesto
enfrentará un déficit de 11 425 millones de pesos, equivalente al 11,4% del
PIB, que será financiado con deuda pública, de la que -a su vez- se amortizan
este año 2 370 millones de pesos para ir asegurando la sostenibilidad de nuevos
préstamos en el futuro."
"...En relación al comercio exterior, los
pronósticos apuntan a mantener el mismo nivel de exportación de bienes con un
incremento de las importaciones del 5%, cuestión inevitable a corto plazo, en
tanto el saldo de la balanza de servicios tiende a variar ligeramente. Todo
esto lleva a que –si bien la balanza comercial total se mantiene positiva- el saldo
de la misma se reduce, aunque el saldo favorable de cuenta corriente se prevé
que gire en torno a los 2 200 millones de dólares, mientras que en la cuenta de
capital se espera un flujo de inversión extranjera de unos 600 millones de
dólares.
Por último cabe esperar un aumento del 1,6% en
el salario medio y del 2,8% en la productividad del trabajo.
En medio de la tensa situación por la que
atravesará la economía en el 2018, el país ha definido un conjunto de nueve
“prioridades entre las prioridades”,[7]que cubren desde las inversiones en
infraestructura y el crecimiento de los ingresos en divisas, hasta la
recuperación de los daños causados por los huracanes y el aseguramiento de los
medicamentos del país."
Como vemos el país tiene un déficit alto de casi
11,5% del PBI, las inversiones son de apenas 600 millones de dólares con la
gran necesidad en infraestructura que existe, producimos poco con salarios
magros y nuestra deuda externa es alta. Un combo que de prospero y sostenible
tiene poco. Ahora bien, se resiste y el estado hace lo imposible por garantizar
los logros en educación y salud, pero se es lento para resolver los problemas
de la gente no solamente porque los mecanismo económicos son arcaicos, sino
porque en definitiva hay pocos recursos disponibles.
José Luis Rodriguez, quien fue Ministro de
Economía de Cuba, y actual asesor del Centro de Investigaciones de la Economía
Mundial, en dicho artículo propone algunas cosas para mirar con lupa y tener en
cuenta:
"...–Para mejorar el equilibrio financiero
externo pudieran valorarse un conjunto de medidas que contribuirían a alcanzar
ese objetivo, entre las que cabe destacar:
4.- Obtener nuevos créditos a mediano y largo plazo para asegurar las importaciones corrientes del país, tomando en cuenta que el pago de la deuda externa debe asegurarse con compromisos no mayores del 40% del PIB."
"...- En el ámbito de la inversión
extranjera directa:
b) Crear un fondo conjunto de inversiones con
las remesas que entran al país entre la banca cubana, los remitentes y los
receptores, con pagos de intereses que hagan atractiva la modalidad y tomando
en cuenta la experiencia existente internacionalmente en este sentido.
c) Promover centralmente inversiones con
capital extranjero para proyectos que permitan incrementar prioritariamente la
producción nacional de alimentos y la de materiales de construcción. Asegurar
de manera independiente las operaciones de exportación e importación asociadas
a estos proyectos.
d) Ampliar la participación de la banca cubana
en bancos multilaterales de desarrollo, tales como la Corporación Andina de
Fomento-Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) con la que ya se han
iniciado algunos acuerdos.
–Para mejorar a corto plazo la eficiencia
económica y estimular el incremento de la producción y la productividad del
trabajo, pudiera tomarse en cuenta lo siguiente:
2.- Emitir bonos de deuda pública que puedan
ser adquiridos por los ciudadanos cubanos con recursos para ello, tomando en
cuenta el aumento de la liquidez monetaria que viene ocurriendo en los últimos
5 años. Esto permitiría contar con fondos adicionales para financiar
presupuestariamente la ampliación de programas específicos como la construcción
de viviendas o las inversiones en el sector agroalimentario o de la industria
de materiales de construcción sin generar nuevos déficits fiscales.
3.- Tratar de acelerar la descentralización del
proceso de gestión en las empresas estatales, otorgando las facultades
previstas en los documentos de política económica aprobados y segregando
–gradualmente- recursos para materializar esta decisión. Igualmente,
incrementar los recursos fiscales destinados a obras de desarrollo local.
- En relación al sector no estatal:
a) Crear condiciones para la venta a precios
mayoristas de los suministros básicos que requieren las operaciones aprobadas
para este sector. Aún sin desarrollar totalmente una red de mercados
mayoristas, se puede incrementar el abastecimiento de productos mediante su
importación en consignación y su venta en CUC previa adquisición de los CUC en
moneda libremente convertible.
b) Privilegiar los mecanismos económicos para
regular la actividad del sector privado y cooperativo y no los mecanismos
administrativos. En principio, el Estado deberá competir con este sector en base
a precio y calidad de sus productos, introduciendo además una política que
estimule la inversión de las ganancias del sector no estatal en la creación de
empresas mixtas con el Estado o en la creación de fondos de inversión
conjuntos, entre otras medidas."
En Cuba y fuera de ella, se habla mucho de los
temas políticos, el multipartidismo, el regreso al Capitalismo y otras yerbas,
a ver gente, es como querer jugar al beisbol con pelota de rugby, si la
cuestión de Cuba fuera que con esos temas políticos resolveremos los problemas,
díganme donde está, no ya el "desarrollo económico", sino lo
"prospero y sostenible", en Costa Rica, Republica Dominicana,
Guatemala, Haití, Nicaragua, Belice, etc, inclusive teniendo Capitalismo y
Multipartidismo sus índices sociales son inferiores a los de Cuba.
El tema en Cuba es económico y no quiero vivir
en esperanzas, Cuba tiene pocas posibilidades de llegar a ser "prospero y
sostenible" en los próximos años, si los yanquis persisten en su tarea de
hambrear al pueblo de Cuba con todas sus armas económicas.
lunes, 22 de junio de 2026
LA PÍLDORA DE LA ESPERANZA
(20 de Junio de 2012)
En los albores de la humanidad apareció
alguien, quién más listo que los demás, por su inteligencia o por sus
habilidades manuales se gano el liderazgo de un grupo y acto seguido se dio
cuenta que para mantenerse al frente era necesario despertar ese gen dormido
que alguien nos había colocado en la cadena de ADN...La Esperanza.
Los líderes actuales en cualquier latitud han
provocado en algunos casos la destrucción y en otros la confusión de los nucleótidos
en la cadena de la molécula que nos da vida.
Y esto lo planteo por la realidad que hemos
vivido en la historia de la humanidad, un mismo pueblo es capaz de abrazar las
ideas más justas con fervor y en unos pocos años aplaudir a líderes que lo mismo
lo llevan a masacrar a otros pueblos o a gritar jubiloso por un cambio que sólo
recortara el bienestar y los derechos conquistados y eso sólo es posible
explicar sí nuestro gen de esperanza ha sufrido alguna mutación en algunos
casos reversible o en otros definitivo.
Ejemplos de la historia reciente de los pueblos
confirman mi apreciación. Tal es el caso de la Argentina donde hace apenas una
década era llevado por sus líderes a una economía neoliberal que vendía como
ellos mismos afirman "hasta las joyas de la abuela" y actualmente
nuevos líderes llevan jubilosos a su pueblo hacia una política más nacional y
defensora de su patrimonio, el pueblo ha sido el mismo, los vendedores de
esperanzas distintos. España hasta hace poco abrazaba la social democracia con
una cantidad de beneficios sociales nunca antes visto por su pueblo y en unas
elecciones reciente mayoritariamente ha elegido a un líder capaz de echar atrás
lo alcanzado y sometiendo a su pueblo a pagar con su sudor por varias
generaciones, la fiesta que se hicieron los ricachones banqueros que se bañan
en champagne francés.
Mi Cuba no se ha quedado atrás con el deterioro
del susodicho gen, en más de 50 años hemos tenido dos dirigentes (primero Fidel
y ahora Raúl) que han tenido la facilidad como aquellos primeros líderes
humanos de alimentar el gen, hacernos creer una y otra vez que ahora sí y no
antes "estamos en el camino correcto", lo que parecen desconocer es
que este gen en algún momento se atrofiará y habrá que hacer ingentes esfuerzos
para que LABIOFAM desarrolle la píldora de la esperanza.
No terminaría bien estas ideas sí no dejara en
claro que la esperanza no se alimenta sola por amor al arte, los líderes saben
que algo de lo prometido tienen que hacer para seguir dando combustible al gran
motor de la humanidad, así ha sido en todas las latitudes, por ejemplo Menem en
su momento en la Argentina mientras hacia sus negociados con las
privatizaciones, creaba una economía con todos los servicios funcionando como
un relojito suizo para 4 millones de argentinos que con una moneda estable se
permitía ir a Miami y comprar con aquella famosa frase de la clase media de
"dame dos". A su vez esos 4 millones y los dueños de los medios de
comunicación daban la sensación de prosperidad que se convertía en la esperanza
del resto de los 35 millones de argentinos que ansiaban llegar allí.
La Revolución Cubana cambio el panorama de un
país, le dio oportunidades reales de educación y salud a toda la población,
hubo momentos de mayor esplendor en estos temas, pero siempre estuvieron, nos
dio dignidad como país independiente y soberano que no abrazaba como antaño la
bandera de los Estados Unidos, trato de diversificar una industria
nacional prácticamente inexistente antes de ella, creo una base cientifica-tecnica
en un país pobre como el nuestro, llevó a puestos estelares la
diversificación del deporte, la mujer cubana y el negro fueron
vistos y tratados ante la ley como iguales, construyó escuelas y hospitales
como nadie lo hizo en un país del tercer mundo, construyó carreteras
asfaltadas hasta lugares impensados de la isla, estos logros y otros
indiscutibles fueron la base de la medicina para mantener vivo el tan preciado
gen de la esperanza, pero otras esperanzas se desvanecieron en el camino, nunca
se resolvió el problema alimentario, nunca se resolvió el problema del
transporte público, nunca se resolvió el problema de la vivienda, nunca se
resolvió definitivamente el problema del salario, del agua, del alcantarillado,
y así otros más, nunca resolvimos el problema de la libertad a la crítica sin
represalias, nunca resolvimos el problema de cómo y quienes deciden la suerte
de la nación (hasta ahora en manos de un reducido grupo de cubanos históricos,
que no son eternos)...en fin el mar como dice mi hija.
Creo que desde el Homo Habilis hasta la fecha
hemos vivido, amado y hasta hemos muerto con esperanza, los nuevos líderes
terrícolas que siguen siendo más habilidosos que el resto de los mortales están
acabando con lo único que los humildes conservamos, por lo pronto yo espero con
esperanza la píldora que renueve mi gen gastado.
viernes, 19 de junio de 2026
CUBA NO NECESITA MAS DILACIONES, NECESITA
SOLUCIONES
(Por Miguel
Díaz-Canel Bermúdez)*
Compatriotas:
Este Pleno extraordinario sesiona en días
decisivos para Cuba. Herederos orgullosos del legado del Comandante en
Jefe, los revolucionarios cubanos hoy
enfrentamos desafíos de una enorme magnitud que exigen unidad, firmeza
ideológica, coraje, audacia y resistencia creativa.
Contamos con la guía de nuestro líder,
integrante destacado de la vanguardia de la Generación del Centenario y celoso
guardián de la continuidad de la Revolución socialista que él contribuyó
decisivamente a levantar desde sus cimientos hasta nuestros días, el General de
Ejército Raúl Castro Ruz, Héroe de la República de Cuba, quien nos ha enseñado
todos los días el sagrado valor de la unidad.
El contexto es
extraordinariamente complejo y desafiante por la incesante agresividad del
recrudecido bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el Gobierno
de los Estados Unidos y
por el criminal propósito de las acciones hostiles de la actual administración:
en primer lugar, la incorporación de Cuba a la infame y espuria lista de países
que supuestamente patrocinan el terrorismo, y otras acusaciones, igualmente
falsas, que buscan desacreditar la autoridad y la gestión del Gobierno, a la
vez que privan al país de cualquier fuente de ingreso en divisas.
Un bloqueo más recrudecido aún con las
Órdenes Ejecutivas del 29 de enero y el 1ro. de mayo, que respaldan el genocida
cerco energético e internacionalizan con sanciones secundarias el bloqueo, la
persecución financiera, energética y de inversiones a extremos de máxima
presión.
Paralelamente, se intensifica la subversión político-ideológica mediante la intoxicación
mediática en las redes sociales para dañar la credibilidad de la Revolución,
entre cubanos y extranjeros, estimulando la desorientación social en un
escenario nacional e internacional impactado por transformaciones profundas en
la estructura socioeconómica y la geopolítica mundial, como consecuencia de los
ilimitados poderes de una política imperial hegemónica, que pretende hacer
trizas el multilateralismo, alimenta las corrientes neofascistas y agudiza las
tensiones globales, amenazando constantemente la paz y la seguridad
internacionales e intentando quebrar la indispensable unidad de las fuerzas de
izquierda.
El genocidio silencioso que se ha
emprendido contra Cuba provoca daños inconmensurables y terribles limitaciones
en nuestra vida cotidiana como pueblo, mientras sus ejecutores mienten
descaradamente al mundo negando el cerco energético y afirmando que prohibimos
la entrada de donaciones millonarias, que anuncian mucho y de las que apenas
han entregado algo de lo prometido.
Cuba resiste heroica
y creativamente, pero sufre hace demasiado tiempo un castigo bárbaro,
inmerecido, insoportable,
al que ahora se añade la amenaza de agresión militar como nueva arma contra la
resistencia colectiva.
Cuba enfrenta un bloqueo cruel y una
persecución financiera real, diaria, que encarece cada gota de combustible,
cada medicamento, cada alimento, cada pieza y cada tecnología que el país
necesita.
La realidad nos impone cambios urgentes y
necesarios. Y cuando la vida
del pueblo se vuelve tan dura, el primer deber del Partido Comunista y del
Gobierno revolucionario no es explicar mejor la crisis, sino cambiar lo que
haya que cambiar para salir de ella.
Se requiere una
agenda económica profunda y ágil, ejecutable en corto plazo, que combine
estabilización macroeconómica, incentivos para estimular y promover una
apertura productiva, seguridad jurídica, atracción de inversión, uso intensivo
de tecnología y una protección social focalizada y efectiva.
Recordemos que en la clausura del XI Pleno
planteamos que la posposición del Congreso no limitaba la posibilidad de
efectuar los cambios, modificaciones y movimientos que fueran necesarios,
teniendo en cuenta las facultades de las estructuras del Partido y el Gobierno,
como, por ejemplo, los Plenos del Comité Central cuando se trate de acuerdos
adoptados por los congresos del Partido.
Para eso se ha trabajado intensamente, a partir
del aportador informe y debate del Congreso de la ANEC, la consulta popular
sobre el Programa Económico y Social para el 2026, los criterios de economistas
y expertos, los debates y aportes formulados por la Comisión Económica del Comité
Central del Partido, los Lineamientos de la Política Económica y Social
aprobados y actualizados en el Sexto, Séptimo y Octavo Congresos del Partido,
los planteamientos del XI Pleno del Comité Central y la labor desplegada
por las comisiones que han estado preparando los documentos para el pospuesto
IX Congreso del Partido, por las razones conocidas, en cuanto a la
actualización de la Conceptualización del Modelo Económico y Social, los
Lineamientos y el Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta el 2030.
Se ha realizado, además, un estudio de las
experiencias de la construcción socialista en otros países como China y
Vietnam, y también se ha acudido a la inteligencia artificial para profundizar
en la búsqueda de referencias y evaluar las propuestas en relación con nuestras
leyes y normativas vigentes.
Se trata de enfrentar
el enorme reto de continuar avanzando en el proceso de construcción socialista,
de defensa de la Revolución y sus conquistas y de perfeccionamiento de nuestra
sociedad,
en las condiciones de un país sometido al más cruel, genocida y prolongado
bloqueo económico, financiero, energético y comercial, ejercido por la potencia
más poderosa del mundo. Y para superar eso el legado que tenemos es el de
nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz (Aplausos).
¡Nadie en la
historia de la humanidad ha tenido como desafío el socialismo en las
condiciones que lo tiene que hacer este país, esta nación y este pueblo
actualmente! Ese desafío, sin dudas, lo vamos a superar con unidad, con
valentía, participación popular y plena convicción en nuestra capacidad para
alcanzar la victoria.
Las transformaciones
que estamos presentando son para avanzar en la defensa del socialismo, para
apoyar y ampliar la justicia social, para crear riqueza económica y
distribuirla con equidad. Si no hay riqueza no hay nada que distribuir,
estaríamos hablando de una justicia social en abstracto. La justicia
social como la ha concebido la Revolución, con su vocación humanista, ayudando
a los que están más desfavorecidos, generalmente, con programas y proyectos
asistencialistas y gratuitos, no les cuesta a las personas, pero le cuesta al
Estado, y para hacerlo, para profundizarlo, para sostenerlo, para mantenerlo el
Estado necesita riqueza, y la riqueza la tenemos que producir nosotros, y si no
hay riqueza no hay justicia social, y todo lo demás es un cuento, ¡todo lo
demás es un cuento! O producimos en estas condiciones, creamos riquezas y
entonces distribuimos con justicia social, con equidad, no con igualitarismo.
¡Ese es el desafío!
Necesitamos desatar
las fuerzas productivas, que haya más producción en vez de más restricción,
porque está probado que el control sin oferta solo desplaza operaciones al
mercado informal.
Es necesaria la igualdad e integración
de los actores económicos en función del Plan Nacional de Desarrollo Económico
y Social hasta el 2030 y de las estrategias de desarrollo territorial y local
por parte de la empresa estatal, las mipymes, las cooperativas, los productores
agropecuarios, los inversionistas extranjeros y cubanos, los residentes o no
residentes: todos deben actuar y aportar bajo reglas claras al desarrollo
socioeconómico del país.
Debemos exportar y
producir para captar e ingresar divisas y hacer un uso productivo de ellas. Cada divisa
que entre debe tener caminos para financiar producción, importaciones,
inversión, salarios e infraestructura.
Debe garantizarse la
seguridad jurídica: contratos, usufructos, arrendamientos, concesiones,
derechos de superficie y licencias, con estabilidad temporal y protección
contra cambios arbitrarios. Si no hay seguridad jurídica nadie
invierte, nadie se arriesga.
Debemos impulsar la
digitalización con trazabilidad: facturación electrónica, pagos digitales,
registros públicos y datos interoperables como base para reducir evasión y
corrupción.
Se debe priorizar la
protección social: sustituir
subsidios generalizados ineficientes por apoyos directos a personas
vulnerables. Siempre atentos a que cada acción no incremente
desigualdades sociales; al contrario, que se vayan atenuando hasta desaparecer.
Actuar con una
apertura selectiva e inteligente: atraer tecnología, financiamiento, mercados y
conocimiento externo, protegiendo sectores estratégicos mediante regulación, no
mediante inmovilismo.
Se hace necesario la gradualidad y la
experimentación: reformar por fases y por pilotos verificables, conservando la
conducción estatal y corrigiendo el rumbo con evidencia para lidiar y minimizar
los posibles costos económicos y sociales.
Imprescindibles son también la unidad política
para garantizar consistencia y credibilidad de las medidas, la comunicación
clara y precisa de las decisiones que se aplicarán, para ganar apoyo a las
transformaciones, así como la adopción de mecanismos compensatorios para
mitigar impactos económicos y sociales.
Hay que trabajar con
agilidad, con coherencia y calidad, y sobre todo con control. Que lo aprobado
se implemente bien.
En este escenario resulta necesario avanzar en
al menos cinco frentes simultáneos:
La estabilización macroeconómica y recuperación
de los ingresos externos.
La transformación del Modelo Económico y
Social.
El estímulo y recuperación del sector
productivo agrícola.
El fortalecimiento de la contabilidad y la
gestión de los costos.
La previsión y mitigación de los costos
sociales asociados a las transformaciones necesarias del Modelo Económico y
Social.
Y estos cinco aspectos están muy bien
desarrollados en el informe que presentó la ANEC en su último congreso.
El Comandante en Jefe nos enseñó que en tiempos de crisis no podíamos renunciar ni
al desarrollo ni al pensamiento, que no hay obstáculo insalvable y que siempre
hay una oportunidad para crecer. Y en ese camino el General de
Ejército nos demostró que sí se puede, sí se pudo y siempre se podrá.
El pueblo conoce las causas de muchas de las
dificultades que vivimos, pero
también necesita respuestas concretas, decisiones oportunas y resultados que se
sientan en la vida cotidiana.
Hay trabas que no
vienen de afuera ni de bloqueo. Hay lentitud, burocracia, normas que
frenan al que quiere producir y decisiones que hemos postergado. Lo que depende de
nosotros tenemos que cambiarlo nosotros, y tenemos que cambiarlo ahora.
A la resistencia le debemos la patria, pero hoy
la resistencia por sí sola no basta. Este tiempo nos exige transformar,
producir más, destrabar más, escuchar más, decidir mejor y rendir cuentas.
Lo que nos
proponemos poner en marcha es una agenda económica y social de emergencia, con
medidas que forman parte de nuestro Programa de Gobierno y de políticas
aprobadas por el Partido, junto a decisiones que no pueden seguir
esperando. Algunas no tendrán consenso absoluto, pero son
impostergables. Y todas tendrán un responsable con nombre y apellidos, un
plazo definido, un indicador para medir su cumplimiento y una rendición de
cuentas pública ante el país.
Lo que funcione, se ampliará. Lo que no
funcione, se corregirá sin demora. Quien tenga una responsabilidad tendrá
que rendir cuentas por ella, y cuando alguien no pueda cumplir lo que este
momento exige, deberá abrir paso, con responsabilidad, a quien pueda hacerlo
mejor.
Vamos a enfrentar
este proceso como el desafío de las generaciones que hoy compartimos la defensa
de la Patria, la Revolución y el Socialismo.
Acerca del Sistema de Dirección de la Economía,
quiero destacar que lo más importante es que la planificación central, si
adoptamos estas transformaciones, no
tendría la función de administrar la economía, sino de crear un ambiente
institucional y normativo adecuado para que las empresas y los trabajadores
estén estimulados en producir bienes y prestar servicios de calidad y con
eficiencia, así como introducir en su gestión innovaciones con estos fines.
Y definitivamente tenemos que lograr que el
Plan se construya desde abajo con la participación de los trabajadores.
Continuaremos la
reestructuración del aparato de Gobierno, del Estado, del Partido y de las
instituciones.
Vamos a integrar estructuras donde sea necesario, revisar funciones duplicadas,
reducir pasos innecesarios y optimizar permanentemente la manera en que se
dirige y se sirve al país. Que sean estructuras más dinámicas, más
proactivas y menos burocráticas.
Una de las tareas más importantes y urgentes
está en potenciar el desarrollo del país desde la base, desde los municipios.
Es inaplazable desatar la gestión en los municipios y que acaben de tener y aplicar
todas las facultades posibles para que se desarrollen.
Ningún cambio económico será suficiente si la empresa estatal socialista, que seguirá
siendo el pilar fundamental de la economía, no cuenta con verdadera capacidad
para gestionar, innovar y responder por sus resultados.
Reformar la gestión
de la empresa estatal sobre la base de autonomía real, evaluación
económico-financiera, separación de funciones estatales y empresariales, y
aplicación del principio “cumple o explica” para evitar que la norma se
convierta en freno cuando exista una solución más beneficiosa y demostrable, es
necesario.
Para eso avanzaremos en dos direcciones: más autonomía real para las empresas y una
gestión más profesional de los activos del Estado, a través del Instituto
Nacional de Activos Empresariales, encargado de representar al dueño de los
medios de producción, evaluar resultados, exigir eficiencia y separar mejor la
función empresarial de la función regulatoria de los ministerios.
Autonomía no
significa ausencia de control, implica un marco de responsabilidad; significa poder
decidir a tiempo, asociarse mejor, invertir mejor, pagar mejor y rendir cuentas
por los resultados ante el pueblo y ante el Estado.
Se necesita
fortalecer a la empresa estatal, no sustituirla por mecanismos administrativos
que la inmovilicen. Para ello debe completarse la separación entre
funciones estatales y empresariales, evaluar el desempeño con herramientas
económico-financieras y otorgar autonomía real para gestionar recursos
materiales, financieros y humanos, con control posterior, transparencia y
rendición de cuentas.
No hay soberanía con el plato vacío. El
alimento del pueblo cubano será tratado como lo que es: un asunto de seguridad
nacional.
Y se tendrán que
acabar las tierras ociosas en Cuba. Cada pedazo de tierra que hoy está
cubierto de marabú, cuando debería estar produciendo alimentos, tendrá que
tener una respuesta clara: o se pone a producir o se entrega a quien esté
dispuesto a hacerlo.
Vamos a ampliar la
entrega de tierras en usufructo a quienes estén dispuestos y en condiciones de
producir:
productores, cooperativas, mipymes y formas asociativas, sin renunciar jamás a
la soberanía nacional ni retroceder hacia el país dependiente que dejamos atrás
con la Revolución.
Vamos a reconocerles
al que trabaja la tierra el derecho a invertir en lo que necesita para hacerla
producir, y al que se comprometa con resultados de verdad, que pueda importar
directamente la semilla, el fertilizante, la pieza, el equipo. Pero debe
quedar claro un principio: esa tierra seguirá siendo del pueblo; y si no
produce, si no sirve al país, si no cumple su función social, tendrá que pasar
a manos de quien sí pueda ponerla a producir.
Al campesino cubano
no se le puede seguir pidiendo más comida con menos herramientas y con precios
por debajo de sus costos, tiene que tener mecanismos que funcionen de acceso
directo a las divisas, como puede ser vender a exportadores, como es el caso
del Turismo, o al mercado cambiario.
Tenemos que hacer que la tierra sea una
oportunidad y no una carga, que quien siembre vea el fruto de su esfuerzo, que
quien produzca pueda vivir mejor, y que quien invierta en el campo encuentre
seguridad, respaldo y futuro.
Cuba necesita de sus
campesinos, de su trabajo y de su confianza. Cuando el campo
cubano sea un camino de prosperidad para quienes lo trabajan, el país será más
fuerte, más justo y más soberano.
En cuanto al
comercio exterior, las exportaciones, la logística, las cadenas de valor,
debemos autorizar importación y exportación directa para empresas estatales y
no estatales, productivas, exportadoras o que sustituyan importaciones,
manteniendo requisitos técnicos y fiscales, pero eliminando la intermediación
obligatoria.
En cuanto a la
renegociación de la deuda, debemos conducir un proceso de canje de deuda por
activos,
enfocado fundamentalmente en la permuta de activos nacionales por deudas, sin
enajenar en perpetuidad la propiedad de los mismos. Con este mecanismo se
puede lograr financiamiento y otros beneficios sin perder el derecho de
propiedad sobre los activos.
Hay que usar también otros mecanismos que se
pueden explorar como deudas contra naturaleza o deudas contra desarrollo
social, emisión de bonos por el Objetivo de Desarrollo Sostenible y otros.
Vamos a revisar
integralmente la lista de actividades prohibidas al sector privado con un
principio claro: sustituir, siempre que sea posible, la prohibición por una
regulación responsable.
El país necesita abrir caminos legales, con reglas claras y controles adecuados
a estas actividades.
También vamos a
flexibilizar el alcance del objeto social de las mipymes y demás actores
económicos,
y aliviar de manera significativa la carga burocrática que hoy enfrentan muchos
emprendedores; y, además, debemos agilizar la creación de asociaciones
económicas entre las formas de gestión estatal y las no estatales.
La inversión
extranjera también se encuentra prisionera en un enrejado de trabas que
obstaculizan su necesario incremento. No solo debemos decirle al inversor
foráneo dónde debe invertir, sino que también él tenga la iniciativa de
invertir en la rama económica de su interés, así como escoger directamente a sus
trabajadores sin intermediarios estatales siempre.
Debemos autorizar la
inversión extranjera directa en el sector privado nacional, incluyendo mipymes,
con reglas claras de propiedad, repatriación, reinversión y solución de
controversias.
Debemos facilitar modelos
de inversión con diferentes modalidades y con todos los actores por parte de
cubanos que viven en Cuba. Y al cubano residente en el exterior que quiera
invertir, donar, importar tecnología, abrir un mercado, levantar un proyecto en
su tierra, vamos a ofrecerle un marco claro, estable y respetuoso, sin que lo
miren con sospecha por querer ayudar a los suyos o contribuir al desarrollo de
la tierra que los vio nacer. Al que quiera construir con Cuba, sin
pretender imponerle nada, le decimos con el corazón en la mano: aquí tienes tu
casa y aquí tienes la puerta abierta, porque a esta patria, en esta hora, no le
sobra ningún buen cubano (Aplausos).
El apagón no es
solamente un problema de megawatts o de déficit de generación. El apagón
es el niño que no pudo estudiar para la prueba, la comida que se echó a perder
en un refrigerador, el anciano que pasa la noche en vela sin descanso y con
calor. Es el hospital que trabaja al límite, el consultorio que no puede
conservar un medicamento, el trabajador que pierde su jornada laboral, y el
establecimiento que tiene que cerrar. Por eso la energía no es un tema
técnico, es un tema humano, económico y nacional.
Vamos a acelerar la
incorporación de la energía solar a la economía nacional como hemos venido
haciendo.
Para lograrlo, facilitaremos la entrada directa de empresas extranjeras que
suministren paneles, baterías, inversores y soluciones asociadas, reduciendo
intermediarios que encarecen los costos para la población y para el país.
Ya se eliminaron aranceles a la importación de
tecnologías solares, sistemas de almacenamiento y equipos destinados al ahorro
energético. Ahora
avanzaremos también en la eliminación de impuestos sobre su venta y sobre los
servicios vinculados a su instalación y mantenimiento.
Además, crearemos mecanismos de crédito y financiamiento para que estas
soluciones no sean accesibles solo a unos pocos, sino que puedan llegar
progresivamente a los hogares, las mipymes, los consultorios médicos, los
centros educacionales, los hogares de ancianos y otros servicios esenciales
para la población. Y en esto, nuestras empresas y nuestros técnicos cubanos,
estatales y privados van a estar en el centro, instalando, manteniendo,
reparando, integrando y creando empleo. Las empresas cubanas pueden
especializarse en instalación, integración, operación y soporte de estas
tecnologías.
Impulsaremos el
transporte eléctrico vinculado a fuentes renovables. Todo vehículo
eléctrico destinado al transporte público, privado o de carga ligera que
demuestre que opera total o mayoritariamente con energía solar, podrá acogerse
a estímulos especiales, exención de aranceles, eliminación de impuestos sobre
su venta y facilidades para importar cargadores, baterías, piezas y soluciones
asociadas.
Promoveremos, además, la instalación de solineras en todo el país
con inversión extranjera, privada, cooperativa y estatal priorizando rutas
urbanas, polos turísticos, zonas productivas y servicios esenciales.
Junto a ello estableceremos una vía expedita para otorgar licencias de
transportista, taxi eléctrico o servicios de movilidad asociados, bajo reglas
claras, control técnico, seguridad vial y precios transparentes.
La primera prioridad, antes de cualquier
otra, son las personas que no pueden esperar a que la economía mejore, porque
hay dolores que no entienden de plazos. La justicia social verdadera no
se sostiene sobre precios artificiales que después terminan convirtiéndose en
escasez, colas, bajos salarios y mercado ilegal.
La justicia social se
construye sobre bases reales, ingresos con poder de compra, protección directa
para quienes más lo necesitan y una economía nacional capaz de producir más. No hay atajos,
estas no son ideas nuevas, son decisiones que el país discutió y aprobó hace
años. El error no estuvo en plantearlas, sino en haberlas postergado, y
esa etapa de aplazamiento tiene que terminar.
La canasta básica
será garantizada a jubilados, a familias con niños enfermos crónicos, a
vulnerables. Se desarrollarán programas focalizados para la
transformación social en los barrios más pobres. Hay que darle al sector
empresarial estatal y privado mayor protagonismo e incentivos para involucrarse
en la solución de problemas locales priorizados, tales como los comedores
sociales, saneamiento, centros de niños sin amparo familiar, entre otros.
Tendrán nuevas tareas concretas, con estas decisiones: llevarle el pago al
jubilado hasta cerca de su casa para que no tenga que hacer una cola de horas
bajo el sol; apadrinar los comedores sociales, los hogares de ancianos, las
casas de abuelos y los centros de niños; crear cupos solidarios y precios de
costo para quien de verdad lo necesita; digitalizarlo todo para que se sepa
quién aporta, quién recibe y qué resultado da.
Durante años, funcionamos bajo una lógica de
salarios contenidos, precios regulados y un Estado que subsidiaba una parte
enorme de la vida económica del país. Esa fórmula tuvo su razón, su
contexto, sus resultados y su momento; pero ella no responde a la compleja
realidad que vivimos. Los precios que enfrenta una familia se han
separado demasiado de lo que ingresa un trabajador o un jubilado, y no podemos
seguir actuando como si esa brecha no existiera.
También vamos a abrir
nuevas vías para el acceso seguro a medicamentos.
En cuanto a la
política fiscal, tributaria, monetaria y de saneamiento financiero, plantear
que el objetivo principal para reducir el déficit fiscal está en el aumento de
la producción, que es la base de los tributos, y el decrecimiento de los gastos
innecesarios del Presupuesto. Por eso también vamos a corregir una política que
no dio los resultados esperados.
Los topes de precios,
en la práctica, no lograron contener la inflación. Muchas veces
provocaron desaparición de productos, desvíos hacia la ilegalidad, mayores
precios, menos recaudación de impuestos y una carrera imposible entre precios
reales y decisiones administrativas que siempre llegaban tarde o que se
mantuvieron inamovibles en desconocimiento de la realidad económica cambiante,
limitando a todos aquellos que desean desarrollar su actividad económica en el
marco de la legalidad y de forma transparente. Por eso, no vamos a seguir
topando precios de manera general, como explicó el Primer Ministro. Hay
que corregir distorsiones del sistema tributario que hoy encarecen los
encadenamientos productivos y terminan trasladándose al precio final.
Avanzaremos hacia un
impuesto al valor agregado (IVA) acreditable y soportado progresivamente por
facturación electrónica, para evitar la imposición fiscal en cascada. Pero estas
decisiones solo pueden aplicarse junto con una protección social más directa,
más efectiva, con el tránsito de subsidiar productos a subsidiar personas, y
con el esfuerzo por recuperar el poder adquisitivo de salarios y
pensiones. No se trata de dejar a nadie solo frente al mercado, se trata
de proteger mejor, producir más, regular con inteligencia y ordenar con
realismo.
Necesitamos un sistema financiero que acompañe
a la economía, sea funcional para los diferentes actores económicos, que
reduzca colas, facilite pagos, transparente las operaciones y convierta el
ahorro, el crédito y la inversión en herramientas concretas de desarrollo.
Modernizar de manera profunda el sistema
bancario y financiero del país. Para eso Cuba necesita bancos más ágiles,
más digitales, más cercanos a la gente y más útiles para quienes producen,
exportan, importan, invierten o emprenden.
Vamos a abrir
espacios, bajo regulación estricta, a instituciones financieras, privadas y
extranjeras; nuevos mecanismos de crédito, financiamiento productivo,
desarrollo de mercados financieros y servicios de pago, donde puedan participar
actores estatales, cooperativos y privados. El objetivo es que cobrar una pensión,
recibir una remesa del exterior, pagar un servicio, pedir un crédito, financiar
una cosecha, comprar un equipo o mover dinero para producir no sea una carrera
de obstáculos.
Permitir cuentas en
el exterior, pagos en divisas entre empresas y operaciones internacionales
auditables para actores que importan, exportan o prestan servicios globales.
No se trata de debilitar el papel del Estado,
sino de ampliar y modernizar las capacidades del país para financiar la
producción, apoyar a quienes generan bienes y servicios, ordenar los flujos de
dinero y brindar un mejor servicio a nuestro pueblo.
Convertiremos la
transformación digital, el software y la inteligencia artificial en herramientas
transversales para desarrollar la agricultura, el sector energético, la salud,
la educación, el comercio exterior, la banca, el comercio digital, la
logística, el turismo y la fiscalización.
Las propuestas específicas de software,
inteligencia artificial, economía del conocimiento y economía digital deben
presentarse como infraestructura transversal para elevar la productividad
nacional. No se trata solo de exportar software, sino de digitalizar
pagos, impuestos, comercio exterior, agricultura, salud, energía, logística,
gobierno y estadísticas.
En cuanto al turismo
y los negocios inmobiliarios hay que aplicar nuevas modalidades de negocio, con
participación de todos los actores económicos. Desarrollar un mercado
inmobiliario productivo regulado que comprenda: arrendamiento de locales
estatales ociosos, renta de edificios, locales, naves, almacenes, oficinas,
instalaciones turísticas, talleres y espacios industriales, concesiones,
derecho de uso sobre inmuebles y licitaciones transparentes a actores
estatales, privados, cooperativos o mixtos.
Hemos hablado de la importación de combustible
y de todo lo que se ha abierto al sector privado, pero ahora se trata de
lograrlo con márgenes de utilidad razonables, transparentes y no abusivos.
En cuanto a la
importación de vehículos, eliminar todas las trabas en la importación, dar la
prioridad a la importación de vehículos eléctricos y, por supuesto, desarrollar
las solineras.
Sé que preocupa y con razón la dolarización
parcial de la economía, la inflación y la ausencia de muchos productos en
moneda nacional. No vamos a
ignorar ese problema. Los modelos de negocio que estamos
autorizando en divisas tienen que tributar de manera directa y verificable a un
incremento de los ingresos en divisas que permita el sostenimiento de ofertas
en moneda nacional.
Hay que tener más exigencia sobre el uso de las
plataformas digitales de pago. Hay que ampliar aprobaciones de comercio
mayorista y minorista, eliminando intermediarios y, definitivamente, hay que
aplicar la facturación electrónica.
Hay que eliminar
trabas salariales que impiden retener talento y fuerza de trabajo altamente
calificada en sectores productivos, exportadores, tecnológicos, energéticos y
agroindustriales,
y permitir la remuneración variable en CUP y divisas vinculada a resultados
verificables en exportaciones, en ahorro de importaciones, en incremento de la
productividad, la innovación, la disponibilidad energética o en ventas
externas.
En cuanto al gobierno
digital, los datos públicos y el control inteligente, hay que implementar la
factura electrónica obligatoria y progresiva para medianos y grandes
contribuyentes; avanzar luego en las mipymes y los trabajadores por cuenta
propia, con herramientas sencillas y adaptadas a conectividad real.
Modernizar el Sistema Estadístico Nacional y la
ONEI mediante captura digital de datos desde empresas e entidades, publicación
por aplicaciones de servicios públicos de inteligencia artificial y protección
de datos sensibles.
Hay que usar la inteligencia artificial para
simplificar trámites, procesar documentos escaneados, detectar errores, validar
expedientes, autenticar documentos y reducir cargas administrativas.
Hay que mejorar la calidad de los servicios a
la población, diseñando nuevos abordajes a cada tema.
Y hay que enfrentar con seriedad un problema
que afecta cada día la vida de millones de cubanos: la recogida de desechos
sólidos. Pondremos en marcha proyectos a nivel local para mejorar la
recogida, tratamiento y disposición de los residuos sólidos, en los cuales,
responsablemente, quienes más carga imponen al sistema también deben contribuir
más a sostenerlo.
Pero esta solución no será solo estatal,
incorporará inversión extranjera al sector no estatal, al sistema empresarial,
a las comunidades y a iniciativas creativas que ayuden a devolver limpieza,
orden y salud a nuestras ciudades y comunidades.
Compañeras y compañeros:
Cuba no necesita más
dilaciones, necesita soluciones. No se trata de crear más oficinas ni de
multiplicar reuniones, sino de lograr resultados concretos.
Gobernar es resolver, destrabar, acompañar y
hacer que las decisiones se conviertan en mejoras reales; porque crear en Cuba,
invertir en Cuba, trabajar en Cuba y quedarse en Cuba también depende de que el
país sea capaz de abrir caminos, ordenar con inteligencia y apoyar a quienes
quieran aportar.
Junto a las oportunidades económicas vamos a
impulsar también espacios concretos para que los jóvenes puedan actuar desde
sus comunidades.
La Red Juvenil Comunitaria debe ser una vía
para que un joven encuentre dónde formarse, dónde emplearse, dónde servir a su
comunidad y dónde convertir una idea en un proyecto real. Esta red debe
articular iniciativas útiles en los barrios: recuperación de espacios públicos,
apoyo a personas vulnerables, actividades culturales y deportivas, formación en
oficios y tecnologías, comunicación comunitaria, proyectos productivos, empleo
local y acompañamiento a jóvenes en situación de riesgo.
No se trata de crear
una estructura más ni de convocar a los jóvenes solo para recibir
orientaciones; se trata de darles capacidades, herramientas, conocimientos,
responsabilidades y espacios reales para transformar el lugar donde viven;
porque quedarse en Cuba también tiene que significar tener un sitio donde ser
útil, crecer, aprender, liderar y construir futuro desde la cuadra, la escuela,
el centro de trabajo y el municipio.
Conocemos nuestro país, sabemos dónde está la
traba, dónde se esconde la corrupción, dónde sobra la lentitud y dónde falta la
vergüenza y la dignidad.
Cada medida que
anunciamos tendrá responsables, plazos e indicadores. Vamos a informar lo
que avance, lo que se incumpla y lo que haya que corregir.
Habrá cosas que, para protegerlas de quienes
quieren sabotearlas, tendremos que tratarlas con discreción. Ya nos
enseñó Martí que hay cosas que para lograrse han de andar ocultas; pero la
discreción nunca será un permiso para ocultarle algo al pueblo.
Como pueblo no nos vamos a convocar solamente a
resistir; nos vamos a convocar a crear, a producir, a decidir, a fiscalizar, a
prosperar y a transformar, porque esto que empezamos hoy no lo hace un
Gobierno, esto lo hacemos todos o no lo hacemos: con el campesino que vuelva a
sembrar, con la mipyme que se atreve, con el técnico que instala el primer
panel, con la maestra, con el médico, con el joven que decide quedarse y
apostar por su tierra, con el cubano residente en el exterior que tiende la
mano, contigo, conmigo, con todos.
No vamos a negar los
problemas, no vamos a defender la burocracia, no vamos a cerrarle la puerta al
talento, no vamos a abandonar a los vulnerables y no vamos a permitir jamás que
el sufrimiento de este pueblo causado por el perverso bloqueo imperialista se
use contra la soberanía de la patria (Aplausos).
¡Nada será imposible si asumimos el desafío
como oportunidad y la historia como inspiración!
Céspedes, Agramonte,
Maceo, Gómez, Martí, Mella, Villena, Guiteras, Che, Camilo, Almeida, Fidel y
Raúl, todos nuestros héroes, enfrentaron momentos tan o más difíciles, para su
época, que estos que enfrenta hoy la nueva generación revolucionaria, y todos
emergieron de esos desafíos con honor y gloria, aun aquellos caídos en combate
sin llegar a ver la victoria, porque nos legaron lecciones de coraje que perduran
hasta nuestros días, como se verificó el 3 de enero de este año cuando 32
combatientes cubanos cayeron enfrentando a tropas élites muy superiores en
número y en medios.
Ninguna revolución la ha tenido fácil, y la
nuestra ha tenido la osadía de sobrevivir a seis décadas de bloqueo, leyes
genocidas, guerra híbrida y una escalera de medidas coercitivas unilaterales
que ninguna otra nación soportó ni soportaría por tanto tiempo.
En el Centenario del
natalicio del Comandante en Jefe Fidel Castro y en el 95 cumpleaños del General
de Ejército Raúl Castro Ruz, el mejor homenaje que podemos rendir a la
admirable obra de nuestros dos jefes históricos es defenderla y preservar su
esencia de justicia social, en medio del vendaval de guerras de rapiña,
amenazas de invasión y procesos de neocolonización que, como el gigante de las
siete leguas, van por el cielo engullendo mundos en estos tiempos.
Estamos convocados todos y juntos venceremos.
(*) Presidente de Cuba





