Viaje a la Luna

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LA LUNA DE NOKA

Una memoria a mis antepasados, a mis vivencias...unos versos de futuro.

QUIEN NO SE OCUPA DE NACER SE OCUPA DE MORIR

viernes, 26 de junio de 2026

¿UNA ALTERNATIVA?
(22 de julio de 2025)

Vivo en el Capitalismo, eso ya lo sé, al menos desde hace 24 años, 9 meses, 5 días, cuando escribo esto, y 14 horas. Sabia en que boca del lobo me metía, acá las reglas del juego son “sálvese quien pueda” y, sobre todo, si ahora tenemos a alguien en el gobierno que grita a todo pulmón “la justicia social es una aberración”. Me crie y me forme como persona, con ideas comunistas, ahora que está de “moda” decir a viva voz, “soy de derecha, ¿y qué?, y los “zurditos” que en este país están mal visto desde el ejecutivo de la nación (para ser suave en la expresión), no vendría mal, dejar claro abiertamente desde el principio, desde que ideas uno parte al escribir. Por supuesto, que para muchos “me lavaron el cerebro”, pero les digo, que después que me “lo ensuciaron” en este otro lado del Mundo, hubo un tufillo en el cerebro (pensando sería mejor decir), que me llevo a volver a usar el mismo champú.

¿La verdad?, nunca fui un defensor a ultranza del “socialismo real”, que se construía no solo en Cuba, sino en la extinta URSS, donde estudié, aquellas experiencias daban mucho al ser-trabajador, que durante siglos poco y nada recibió, los cambios en los derechos fueron abismales y en el caso de Cuba, el solo hecho de lograr por primera vez la independencia soñada, educación y salud para todos, ya como hechos históricos alternativos, valían la pena. Ahora bien, como toda experiencia humana, estaban llenas de errores y en el caso de la URSS, con un Stalin a la cabeza, de atrocidades.

No soy un teórico, estudioso de los temas filosóficos, soy un simple hombre que quiere saber y que mira desde el suelo cualquier propuesta humana para hacernos mejores, así que tomen estas líneas como una “descarga” sin ron de por medio.

Como escribí alguna vez, Marx nos dio el fosforo en la cueva, o si queremos ser más clásico, Marx fue el individuo que estando en la cueva de Platón, nos dijo que solo lo que veíamos era nuestra chinesca sombra reflejada en la pared de la cueva, que esa no era la realidad, la realidad venia de un “afuera” de la cueva. El tema siempre fue que hacer cuando lográsemos quitarnos las cadenas y empezar a construir esa nueva realidad fuera de la cueva. Bueno, ahí estuvieron varios, Lenin, Trotsky, el mismo Stalin que le gano la pulseada a los dos anteriores, Mao, el mismo Fidel, el Che y otros tantos. Es bastante complicado hacer y filosofar al mismo tiempo, la practica revolucionaria para cambiar todo lo que hay que cambiar en una sociedad burguesa, deja poco margen para teorizar sobre ello. Así que desde 1917 estamos a los tumbos, sabiendo una sola cosa muy importante, el Capitalismo como sistema en su medula espinar lleva consigo el gen que desencadena todas las injusticias posibles, la plusvalía, pero hasta ahora es el sistema que pudo crear la mayor cantidad de riqueza material posible, inclusive con la paradoja de que la misma podría alcanzar para todos los humanos sobre la faz de la tierra, pero, “un gran pero”, su gen de injusticia, no se lo permite.

Todos coinciden, que hoy en la Argentina hay un gobierno cruel, que, con su discurso teórico liberal-libertario, “respeto irrestricto del proyecto de vida del prójimo, basado en el principio de no agresión y en defensa del derecho a la vida, la libertad y la propiedad privada”, no logra construir una sociedad socialmente feliz, ni tampoco le interesa y para muestra un botón, miremos como le caen a palos a los jubilados, que cobran una miseria, todos los miércoles frente al Congreso de la Nación o como desfinancian un Hospital de niño tan importante como el Garrahan.

Así que la realidad histórica ha demostrado hasta ahora, que es bastante complejo llevar a la practica un conjunto de “axiomas teóricos”, sin embargo, ese conjunto de ideas teóricas desde el vamos, podemos darnos cuenta que llevan intrínsecamente una desigualdad posible.

Hay una gran confusión por estos lares, que mucha gente repite, cuando los liberales hablan del respeto a la propiedad privada, lo hacen refiriéndose a la propiedad privada como medio de producción, es decir la propiedad privada que con ayuda de la plusvalía genera capital, pues los cachivaches que tenemos, la mayoría de nosotros en casa, incluyendo la casa y el auto, son propiedad privada personal, así que los liberales, como tantos otros, desde el principio defienden al Capital.

Es sabido que Marx hizo hincapié, que, para superar la lógica de la contradicción fundamental del Capitalismo, entre la forma social de producir y la forma privada de apropiación de las ganancias por unos poco, había que acabar con la propiedad privada de los GRANDES medios de producción, pues la concentración de la riqueza en manos de unos pocos capitalistas genera una creciente desigualdad social y pobreza.

La Rusia de 1917 era fundamentalmente un país agrícola, con un incipiente desarrollo industrial, así que cuando allí triunfo el socialismo, costo “Dios y ayuda” para que aquello se convirtiera, socializando los pocos medios de producción, en un país con un cierto desarrollo industrial, económico y social en general. Después de pasar por la Segunda Guerra Mundial (con todo el destrozo y pérdidas humanas que eso implico), la URSS logro emerger como país reconocido, que le disputo desde lo social y desde lo económico la supremacía Mundial, al mayor exponente capitalista de ese momento (que también emergía como tal, después de la Segunda Guerra Mundial), me refiero a los Estados Unidos. Así que, hasta ese momento, la tesis de Marx de la socialización de los grandes medios de producción, no implicaba una pérdida de competitividad, ni de producción, con respecto a las ventajas de la propiedad privada sobre los medios de producción, y mientras tanto esa socialización permitió una distribución de la riqueza mucho más equitativa e igualitaria, me atrevo a decir, que el promedio de la prosperidad socioeconómica de un humano bajo aquel régimen socializado era superior al del humano bajo aquel otro régimen con propiedad privada. ¿Cuánto tiempo se vivió así?

En 1982 llegue a estudiar a Moscú, que, comparado con Cuba, aquel era un país desarrollado, pero social y políticamente se veían muchas falencias, que tal vez hubieran sido las mismas o peores si hubiera viajado a algún país Capitalista de entonces. El alcoholismo en la URSS, debió ser lo mismo que la cocaína en USA, por citar algún ejemplo social aislado. Fue en esa época que se sucedieron, los cambios de mandos políticos de Brézhnev a Andropov, de Andrópov a Chernenko, y todo aquello en medio de un desprestigio generalizado de lo político y de la política del PCUS, hasta que finalmente en 1985 llego Gorbachov con 54 años, y desenmascaro la realidad que no se quería contar públicamente, pero que era un secreto a voces, la economía soviética estaba estancada, y era necesario con urgencia una reorganización de la misma. De ese diagnóstico valiente, surgieron las primeras reformas económicas y sociales que fueron conocidas como Uskaréniye (Aceleración) y más tarde transformadas junto con la apertura a nuevas ideas y la transparencia política, conocida como Glasnost, en lo que se conoció como la Perestroika (Reconstrucción).

Muchos achacan a este último enfoque, La Perestroika, a la causa del descalabro y final desaparición de la URSS, como un conjunto de Republicas que habían intentado en la socialización de los medios de producción, convertirse en una alternativa al Capitalismo Mundial, además que, este hecho final, de desaparecer de un plumazo el campo Socialista, como la demostración fehaciente y verídica, constatada con la realidad misma, que la socialización de los medios de producción, era una tesis fracasada del marxismo y por tanto borrón y cuenta nueva.

A partir de 1989 con la caída del Muro de Berlín (como símbolo de un sistema económico que no “funciono”) resurgió el Liberalismo en el Capitalismo, como la forma capaz de llevar a la humanidad a nuevos horizontes de prosperidad económica y social.

Hay que decir que en esa confrontación ideológica en medio de lo que se conoció en la posguerra, como guerra fría, los trabajadores en los países Capitalistas obtuvieron grandes beneficios y derechos, como una respuesta de ese Mundo, a los logros sociales y económicos que iban sucediendo en la URSS, de hecho las ideas del Estado de Bienestar, aunque las primeras características, como las pensiones públicas y el seguro social, se desarrollaron a partir de la década de 1880 en los países industrializados occidentales, no es hasta después de la Segunda Guerra Mundial, y teniendo en cuenta el famoso Informe Beveridge, Report to the Parliament on Social Insurance and Allied Services de 1942, realizado por William Henry Beveridge, economista y político liberal británico, que los países occidentales desarrollados, comenzaron a pensar en la creación de planes sociales avanzados para los trabajadores. Es interesante constatar que en el mencionado Report, Beveridge expone que todo ciudadano en edad laboral debe pagar una serie de tasas sociales semanales, con el objetivo de poder establecer una serie de prestaciones en caso de enfermedad, desempleo, jubilación y otras. Beveridge opinaba entonces que ese sistema permitiría asegurar un nivel de vida mínimo por debajo del cual nadie debe caer. Para convencer a los conservadores escépticos, Beveridge explicó que la asunción por parte del estado de los gastos de enfermedad y de las pensiones de jubilación permitiría a la industria nacional beneficiarse de aumento de la productividad, y como consecuencia, de la competitividad. No hay dudas que, sin esa última explicación, era difícil que el gran Capital entendiera que había que atender socialmente a los trabajadores.

La justicia que mamé en Cuba, siempre fue la justicia de las mayorías trabajadoras, se sobreentendía, que los obreros en el poder podían, por su condición previa de explotación dentro del Capitalismo, irradiar una justicia solidaria al resto del pueblo. En parte así fue, los beneficios y derechos solicitados por esa clase obrera desde el poder para sí, no solo en Cuba sino en todo el Socialismo Real que se construyó en el Mundo, fueron también beneficios y derechos para el resto de la población. Sin embargo, esa justicia de mayorías, tuvo bolsones de injusticia hacia determinadas minorías, que tardaron en recomponerse y en muchos casos nunca recibieron justicia, me refiero a las “minorías” que pensaban distinto, a los homosexuales, etc. El respeto a la libertad individual, con todo lo que eso implica nunca fue una bandera enarbolada, todo estaba bien mientras las aspiraciones personales coincidían con las aspiraciones colectivas, en caso contrario, nunca se respetó lo distinto a pesar que muchos líderes desde el discurso repetían con asiduidad que la construcción de esa sociedad socialista era una construcción voluntaria. De hecho, la solución que se encontró al hecho anterior fue, que como aquello era voluntario, el que no quería participar tenía que dejar el suelo patrio, porque así lo dictaminaba la justicia de las mayorías.

Había supuestamente, una justificación real y practica a lo anterior, debido a que el sistema Capitalista Mundial tampoco acepto de brazos cruzados la construcción voluntaria de ese sistema socialista en un país, que venía a demostrar de alguna manera “su superación” como sistema. Desde el punto de vista teórico (y practico también) el Socialismo Real que se construyó no tuvo en cuenta la libertad individual como parámetro. La Dictadura del Proletariado, que de alguna manera fue llevada a cabo por supuestos representantes del proletariado, en definitiva, se convirtió en la dictadura de una burocracia, alejada cada vez mas de las bases proletarias, inclusive se contó cada vez menos con la opinión y participación popular del pueblo en la implementación de políticas públicas de justicia social.

Aparentemente la abolición de la propiedad privada y el ascenso de los obreros y los campesinos al poder eran condiciones indispensables desde el punto de vista teórico para construir una sociedad más justa que el Capitalismo, pero en la práctica el no haber tenido en cuenta la libertad individual, y la participación real cada vez más democrática de la población en las decisiones de gobierno conllevo a construir sistemas autoritarios que implosionaron por su propia desidia. La justicia de mayorías puede que no sea toda la justicia necesaria para construir una sociedad real que supere al Capitalismo actual, no solo desde el punto de vista práctico sino inclusive desde el punto de vista teórico.

En 1971 John Rawls escribió su libro “Teoría de la Justicia”, si uno relaciona el contexto Mundial y local (era estadounidense) con la aparición de este libro, encontrará algunas implicancias interesantes, entre ellas las que mencione más arriba sobre la confrontación ideológica de los dos sistemas mundiales que existían en ese momento, pero también que Estados Unidos el 8 de marzo de 1965 intervenía con tropas de marines en la Guerra de Vietnam, pues hasta ese mismo momento participaba con asesores y ayuda militar. La Guerra de Vietnam, después de la Segunda Guerra Mundial, fue el terreno de operaciones militares que encontraron los dos sistemas para enfrentarse cabalmente. Como he mencionado en otras ocasiones el 15 de Agosto de 1971 de un plumazo y sin previo aviso Nixon anuncio el fin de los Acuerdos Bretton Woods y la convertibilidad del dólar en oro, así como la imposición de aranceles a todas las importaciones a Estados Unidos. Por otra parte, Estados Unidos como sociedad era una sociedad con una fenomenal segregación racial, injusticia que venía ya como tradición.

Rawls nació en 1921 y murió en el año 2002, su primer libro, el mencionado arriba apareció cuando cumplía los 50 años, toda su vida como filósofo y profesor de filosofía política en Harvard la dedico a partir de la aparición de su “Teoria…” a corregirla de acuerdo a las críticas que recibía. Si hubiera que etiquetar su postura política, Rawls se enmarcaría en el grupo de los “liberales igualitarios”, tratando de hacer malabares en la cuerda floja entre la libertad individual y la justicia social.

Había una necesidad imperiosa por encontrar la reconciliación entre las desigualdades que provoca el gen ya mencionado, en el Capitalismo y una justicia social que atendiera a los más desventajados o postergados que crea ese sistema de por sí. Rawls con sus dos principales postulados teóricos, el Principio de Igual Libertad y el Principio de Diferencia, pretende crear una sociedad más justa dentro del Capitalismo, aunque a decir verdad como no hace mención a la propiedad privada sobre los medios de producción sino a la propiedad personal, muchos se han animado a pensar que dichos postulados bien podrían ser aplicados a un “Socialismo de Mercado”.

El primer principio, el principio de igual libertad, establece que cada persona tiene derecho a un conjunto amplio de libertades básicas iguales, compatible con un sistema similar de libertades para todos. Estas libertades incluyen la libertad política, de expresión, de pensamiento, de conciencia, personal (incluyendo la protección contra la opresión psicológica y física), y el derecho a la propiedad personal.

El segundo principio, el principio de diferencia, aborda las desigualdades sociales y económicas. Permite desigualdades solo si estas benefician a los miembros menos aventajados de la sociedad, y si están vinculadas a cargos y posiciones accesibles a todos en condiciones de justa igualdad de oportunidades. En otras palabras, las desigualdades solo son aceptables si contribuyen a mejorar la situación de los más desfavorecidos.

No hay dudas que los principios teóricos de justicia que propone Rawls son deseados racional y humanamente, es más me atrevería a decir, que bien podrían aplicarse como idea filosófica, en un futuro sistema económico y social para aquellos que con el fosforo de Marx dejen la cueva. Pero aún más interesante es prestarle atención al famoso “Velo de la Ignorancia” en la Teoría de Rawls, en él se concentra un anhelo humano actual, buscando la imparcialidad en la repartición de justicia. Rawls imagina una sociedad donde los principios de justicias se eligen por personas racionales que no saben que posiciones ocuparan dentro de esa hipotética sociedad. Esto significa que desconocen su raza, género, nivel socioeconómico, habilidades, etc. Al estar en esta posición "original", se asume que las personas elegirán principios de justicia que protejan a todos los miembros de la sociedad, incluso a los más vulnerables, ya que podrían ser ellos mismos quienes queden en esa situación.

En esencia, el velo de la ignorancia obliga a las personas a considerar las consecuencias de sus decisiones para todos los miembros de la sociedad, en lugar de favorecer solo a aquellos con quienes se identifican o que comparten sus características. Esto lleva a la formulación de principios de justicia que sean equitativos y que promuevan el bienestar general, como el principio de la diferencia, que permite desigualdades solo si benefician a los menos aventajados.

Hay mucha tela por donde cortar cuando se escribe sobre John Rawls, me pareció interesante traerlo a colación en la situación actual del Mundo, me gustaría que algunas de sus ideas teóricas de justicia sirvan de faro y nos muestre el camino para construir una sociedad socialista superior, sobre todo en lo que respecta a las libertades individuales.  Pero no solo esto, en la Argentina actual donde nos quieren hacer creer, que la justicia social es envidia con retórica y la ley de la selva de la competitividad salvaje, retirando al Estado como equilibrador de igualdades, es la solución que nos traerá prosperidad material y espiritual, que en definitiva engloba desde la practica las ideas de un Liberalismo-Libertario, sería aconsejable y hasta necesario, enarbolar un Liberalismo Igualitario o Rawlsiano como alternativa posible.

Si el capitalismo lleva en su médula el gen de la injusticia, y el socialismo real olvidó la libertad individual, entonces la tarea pendiente es construir un sistema que combine justicia social con respeto irrestricto a las libertades. Un socialismo superior, iluminado por Rawls, que no repita viejos errores ni se conforme con la desigualdad como destino.








jueves, 25 de junio de 2026

Y de repente… ya viejos y cansados
(Por Ariel Valdés)



Y de repente, un día, ya viejos y cansados, nos levantamos y descubrimos que casi todo está autorizado. Tener negocios más grandes, asociarse, invertir, crecer, contratar más trabajadores, abrir nuevas empresas, comerciar con el exterior. El catálogo de lo permitido se ha ampliado de tal manera que cuesta trabajo reconocer el paisaje. Todo aquello que durante décadas fue considerado herejía económica, desviación ideológica o simple contrabando, ahora se promociona desde las páginas oficiales como el camino hacia el futuro. Y uno no sabe si reírse, llorar o simplemente quedarse en silencio viendo el horizonte.

Entonces recordamos que cuando teníamos juventud, fuerza, talento, disciplina y deseos de salir adelante, muchas de esas cosas estaban prohibidas o severamente limitadas. No eran fantasías ni caprichos: eran los sueños concretos de hombres y mujeres que sabían lo que querían y, sobre todo, sabían cómo hacerlo. Pero el sistema, con su lógica de hierro, les cerró las puertas una tras otra. Les dijo que no, que eso no era posible, que el mercado era una trampa, que el capitalismo era el enemigo, que la pequeña empresa era un lujo burgués. Y ellos, que habían nacido en la revolución y creído en ella, se quedaron con las manos atadas y la cabeza gacha.

Los años no tienen precio, pero tienen costo

Miramos hacia atrás. Pensamos en los proyectos que nunca nacieron, en las oportunidades que dejamos escapar, en los años que pasaron esperando permisos, cambios o aperturas que nunca llegaban. Y movemos la cabeza de un lado a otro. No con rabia, no con rencor, sino con esa tristeza profunda que da el tiempo perdido. Porque ya no estamos hablando de errores económicos. Estamos hablando de vidas. De generaciones enteras a las que les dijeron que no se podía, para terminar reconociendo décadas después que sí se podía. De hombres y mujeres que no fracasaron porque les faltara talento o voluntad, sino porque alguien decidió por ellos hasta dónde podían llegar.

Esa es quizás la parte más difícil de explicar. Porque el dinero perdido puede recuperarse. Las empresas pueden abrirse. Las inversiones pueden llegar. Los negocios pueden florecer con la misma rapidez con que antes se marchitaban. Pero nadie puede devolverle a un pueblo los años que le hicieron perder. Nadie puede devolverle la juventud a una generación. Nadie puede resarcir a aquel que a los veinticinco años tenía una idea brillante y se la guardó en un cajón, esperando tiempos mejores que nunca llegaron a tiempo. Los años no tienen precio, pero tienen un costo, y ese costo lo han pagado millones de cubanos con su propio esfuerzo, su propia paciencia y su propia resignación.

Y ninguna reforma, por profunda que sea, podrá borrar una pregunta que seguirá acompañando a millones de cubanos en cada esquina, en cada cola, en cada sobremesa: si esto era lo correcto, si el camino siempre fue este, si el cambio era posible y necesario, ¿por qué nos obligaron a esperar toda una vida para reconocerlo? Esa pregunta no tiene respuesta oficial, ni la tendrá. Porque las respuestas oficiales se escriben en los decretos, pero las preguntas de verdad se quedan grabadas en la memoria de quienes vivieron la contradicción en carne propia. Y mientras los jóvenes de hoy pueden empezar, los de ayer solo pueden mirar atrás y preguntarse, con una mezcla de amargura y alivio, qué hubiera sido de ellos si las reglas del juego hubieran sido otras.






miércoles, 24 de junio de 2026

TE BUSCO PERSEO
(26 de mayo de 2013)

 


Quema la garganta
la saliva hierve
la esperanza se viste de Luna Llena
se atraganta de un pasado luminoso
Ileno de rosas rojas
del jardín de al lado
Traedme un trago de fuentes
colgadas de un andamio
de un yellow sky
Ruedan mariposas tuertas
camaleones del Olimpo
me quema la garganta
sin tu abrigo
Ileno de manantiales del olvidó
Y es que te busco Perseo
por culpable de nuestra petrificación
del merecido buen vivir
a pesar de nuestro icor donado
con tan buena fe

 




martes, 23 de junio de 2026

"Nos hemos fabricado un mundo en que podemos vivir —suponiendo cuerpos, líneas, planos, causas y efectos, movimiento y reposo, forma y contenido. […] Pero no por ello son algo demostrado. La vida no es un argumento; entre las premisas de la vida bien pudiera figurar el error."
(Friedrich Nietzsche, " La Gaya Ciencia")
 
NO VIVIR EN ESPERANZAS 
(27 de Marzo de 2018)

 Ya lo dijo Nietzsche, la verdad, es la mentira más eficiente, de ahí la diferencia entre lo bueno y lo malo, donde el primero siempre soy yo, así que lo que escribiré a continuación solo será del agrado de quien encuentre en estas líneas, sus propios argumentos ya pensados con anterioridad. En definitiva eso es lo que hacemos siempre, podemos hasta encontrar un discurso con tremendísimos argumentos, científicos inclusive, pero seguiremos creyendo lo que alguna vez pensamos, el Mundo es así como lo imagino yo y punto.

Cuba no tiene oportunidad de ser un país prospero y sostenible, sino se acaba el bloqueo, pero no solo por ello, aunque sea fundamental, Cuba podrá vivir en su resistencia 100, 200, 1000 años más, o hasta que el Mundo desaparezca aislado y frio, porque a Estados Unidos no le cuesta nada someter a Cuba en su más brutal bloqueo, es mi interpretación más eficiente de la realidad que se vive. Resistir, es resistir, jamás de ahí se podrá por "ósmosis" llegar a lo prospero, y sobre esta ultima "metáfora" póngale lo que le quiera poner a su significado.  Se ha creado un Mundo económico en la Isla, que atrasa indiscutiblemente y se trata de repartir lo poco que se produce de un manera primitiva, es decir para ser Cuba un país prospero y sostenible, se deben tener relaciones de producción abiertas, flexibles, adaptables a las circunstancias cambiantes, de manera natural, sin traumas y rápidas, para producir se necesita de maquinarias modernas, eficientes con acceso a los mercados internacionales, que el bloqueo hace imposible, se necesita de inversiones por montos de 2500 millones de dólares anuales como mínimo, que hasta ahora no se han producido y que el bloqueo hace imposible. ¿El tiempo pasa, y que se hace?, Se sobrevive, "lo de prospero y sostenible", es una quimera convertida en la mentira más eficiente, y fíjense que acá no hablo de volver al Capitalismo, porque esa sería una mentira con eficiencia cero para mí.

Veamos algunos datos sacados de un artículo que recientemente he leído de José Luis Rodriguez en Cubadebate (*).

"...En lo relativo a los 805 medicamentos que conforman el cuadro básico, se presentaron serias dificultades que se arrastran desde el 2016, ya que si bien la lista de faltantes -producto de la ausencia de financiamiento oportuno- se redujo de 68 en agosto del 2016 a 44 en diciembre del 2017, estas cifras comprometen la eficiencia de tratamiento de enfermedades crónicas de gran incidencia en la población y se alejan de las coberturas que se lograron en la segunda mitad de los años 2000.[1] Para resolver gradualmente esta situación, en  el 2017 se planificó una importación de medicamentos por 375 millones 600 mil dólares, cifra que resulta 3,5 veces lo ejecutado en el 2015."

"...No obstante haberse logrado mantener un grupo de indicadores sociales básicos,  en el 2017 se revelaron importantes elementos que ilustran las tensiones sociales provocadas por problemas que no han podido resolverse en los últimos 10 años.

En efecto, en la ANPP en su sesión de julio del pasado año se informó que el déficit habitacional del país alcanzaba alrededor de 880 000 viviendas, cifra superior al faltante de 600 000 existente a la altura del año 2004. En este sentido las viviendas construidas en el 2017, sumando las construidas por el Estado y la población, fueron 23 200 solamente, a pesar de subsidios por 6 000 millones de pesos que se han entregado en los últimos años a los constructores por esfuerzo propio. También agrava la situación habitacional las viviendas afectadas en los últimos años por los huracanes que han azotado la isla, las que suman 239 863 al cierre del 2017.[4] Todo lo anterior se conecta con el déficit de materiales de construcción, en el que se observa que –en relación a  1989- actualmente la producción es el 29,2% de la lograda ese año."

"...Bajo estas condiciones el Presupuesto enfrentará un déficit de 11 425 millones de pesos, equivalente al 11,4% del PIB, que será financiado con deuda pública, de la que -a su vez- se amortizan este año 2 370 millones de pesos para ir asegurando la sostenibilidad de nuevos préstamos en el futuro."

"...En relación al comercio exterior, los pronósticos apuntan a mantener el mismo nivel de exportación de bienes con un incremento de las importaciones del 5%, cuestión inevitable a corto plazo, en tanto el saldo de la balanza de servicios tiende a variar ligeramente. Todo esto lleva a que –si bien la balanza comercial total se mantiene positiva- el saldo de la misma se reduce, aunque el saldo favorable de cuenta corriente se prevé que gire en torno a los 2 200 millones de dólares, mientras que en la cuenta de capital se espera un flujo de inversión extranjera de unos 600 millones de dólares.

Por último cabe esperar un aumento del 1,6% en el salario medio y del 2,8% en la productividad del trabajo.

En medio de la tensa situación por la que atravesará la economía en el 2018, el país ha definido un conjunto de nueve “prioridades entre las prioridades”,[7]que cubren desde las inversiones en infraestructura y el crecimiento de los ingresos en divisas, hasta la recuperación de los daños causados por los huracanes y el aseguramiento de los medicamentos del país."

Como vemos el país tiene un déficit alto de casi 11,5% del PBI, las inversiones son de apenas 600 millones de dólares con la gran necesidad en infraestructura que existe, producimos poco con salarios magros y nuestra deuda externa es alta. Un combo que de prospero y sostenible tiene poco. Ahora bien, se resiste y el estado hace lo imposible por garantizar los logros en educación y salud, pero se es lento para resolver los problemas de la gente no solamente porque los mecanismo económicos son arcaicos, sino porque en definitiva hay pocos recursos disponibles.

José Luis Rodriguez, quien fue Ministro de Economía de Cuba, y actual asesor del Centro de Investigaciones de la Economía Mundial, en dicho artículo propone algunas cosas para mirar con lupa y tener en cuenta:

"...–Para mejorar el equilibrio financiero externo pudieran valorarse un conjunto de medidas que contribuirían a alcanzar ese objetivo, entre las que cabe destacar:

4.- Obtener nuevos créditos a mediano y largo plazo para asegurar las importaciones corrientes del país, tomando en cuenta que el pago de la deuda externa debe asegurarse con compromisos no mayores del 40% del PIB."

"...- En el ámbito de la inversión extranjera directa:

b) Crear un fondo conjunto de inversiones con las remesas que entran al país entre la banca cubana, los remitentes y los receptores, con pagos de intereses que hagan atractiva la modalidad y tomando en cuenta la experiencia existente internacionalmente en este sentido.

c) Promover centralmente inversiones con capital extranjero para proyectos que permitan incrementar prioritariamente la producción nacional de alimentos y la de materiales de construcción. Asegurar de manera independiente las operaciones de exportación e importación asociadas a estos proyectos.

d) Ampliar la participación de la banca cubana en bancos multilaterales de desarrollo, tales como la Corporación Andina de Fomento-Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) con la que ya se han iniciado algunos acuerdos.

–Para mejorar a corto plazo la eficiencia económica y estimular el incremento de la producción y la productividad del trabajo, pudiera tomarse en cuenta lo siguiente:

2.- Emitir bonos de deuda pública que puedan ser adquiridos por los ciudadanos cubanos con recursos para ello, tomando en cuenta el aumento de la liquidez monetaria que viene ocurriendo en los últimos 5 años. Esto permitiría contar con fondos adicionales para financiar presupuestariamente la ampliación de programas específicos como la construcción de viviendas o las inversiones en el sector agroalimentario o de la industria de materiales de construcción sin generar nuevos déficits fiscales.

3.- Tratar de acelerar la descentralización del proceso de gestión en las empresas estatales, otorgando las facultades previstas en los documentos de política económica aprobados y segregando –gradualmente- recursos para materializar esta decisión. Igualmente, incrementar los recursos fiscales destinados a obras de desarrollo local.

- En relación al sector no estatal:

a) Crear condiciones para la venta a precios mayoristas de los suministros básicos que requieren las operaciones aprobadas para este sector. Aún sin desarrollar totalmente una red de mercados mayoristas, se puede incrementar el abastecimiento de productos mediante su importación en consignación y su venta en CUC previa adquisición de los CUC en moneda libremente convertible.

b) Privilegiar los mecanismos económicos para regular la actividad del sector privado y cooperativo y no los mecanismos administrativos. En principio, el Estado deberá competir con este sector en base a precio y calidad de sus productos, introduciendo además una política que estimule la inversión de las ganancias del sector no estatal en la creación de empresas mixtas con el Estado o en la creación de fondos de inversión conjuntos, entre otras medidas."

En Cuba y fuera de ella, se habla mucho de los temas políticos, el multipartidismo, el regreso al Capitalismo y otras yerbas, a ver gente, es como querer jugar al beisbol con pelota de rugby, si la cuestión de Cuba fuera que con esos temas políticos resolveremos los problemas, díganme donde está, no ya el "desarrollo económico", sino lo "prospero y sostenible", en Costa Rica, Republica Dominicana, Guatemala, Haití, Nicaragua, Belice, etc, inclusive teniendo Capitalismo y Multipartidismo sus índices sociales son inferiores a los de Cuba.

El tema en Cuba es económico y no quiero vivir en esperanzas, Cuba tiene pocas posibilidades de llegar a ser "prospero y sostenible" en los próximos años, si los yanquis persisten en su tarea de hambrear al pueblo de Cuba con todas sus armas económicas.

 




 

lunes, 22 de junio de 2026

LA PÍLDORA DE LA ESPERANZA 
(20 de Junio de 2012)



En los albores de la humanidad apareció alguien, quién más listo que los demás, por su inteligencia o por sus habilidades manuales se gano el liderazgo de un grupo y acto seguido se dio cuenta que para mantenerse al frente era necesario despertar ese gen dormido que alguien nos había colocado en la cadena de ADN...La Esperanza.

Los líderes actuales en cualquier latitud han provocado en algunos casos la destrucción y en otros la confusión de los nucleótidos en la cadena de la molécula que nos da vida.

Y esto lo planteo por la realidad que hemos vivido en la historia de la humanidad, un mismo pueblo es capaz de abrazar las ideas más justas con fervor y en unos pocos años aplaudir a líderes que lo mismo lo llevan a masacrar a otros pueblos o a gritar jubiloso por un cambio que sólo recortara el bienestar y los derechos conquistados y eso sólo es posible explicar sí nuestro gen de esperanza ha sufrido alguna mutación en algunos casos reversible o en otros definitivo.

Ejemplos de la historia reciente de los pueblos confirman mi apreciación. Tal es el caso de la Argentina donde hace apenas una década era llevado por sus líderes a una economía neoliberal que vendía como ellos mismos afirman "hasta las joyas de la abuela" y actualmente nuevos líderes llevan jubilosos a su pueblo hacia una política más nacional y defensora de su patrimonio, el pueblo ha sido el mismo, los vendedores de esperanzas distintos. España hasta hace poco abrazaba la social democracia con una cantidad de beneficios sociales nunca antes visto por su pueblo y en unas elecciones reciente mayoritariamente ha elegido a un líder capaz de echar atrás lo alcanzado y sometiendo a su pueblo a pagar con su sudor por varias generaciones, la fiesta que se hicieron los ricachones banqueros que se bañan en champagne francés.

Mi Cuba no se ha quedado atrás con el deterioro del susodicho gen, en más de 50 años hemos tenido dos dirigentes (primero Fidel y ahora Raúl) que han tenido la facilidad como aquellos primeros líderes humanos de alimentar el gen, hacernos creer una y otra vez que ahora sí y no antes "estamos en el camino correcto", lo que parecen desconocer es que este gen en algún momento se atrofiará y  habrá que hacer ingentes esfuerzos para que LABIOFAM desarrolle la píldora de la esperanza.

No terminaría bien estas ideas sí no dejara en claro que la esperanza no se alimenta sola por amor al arte, los líderes saben que algo de lo prometido tienen que hacer para seguir dando combustible al gran motor de la humanidad, así ha sido en todas las latitudes, por ejemplo Menem en su momento en la Argentina mientras hacia sus negociados con las privatizaciones, creaba una economía con todos los servicios funcionando como un relojito suizo para 4 millones de argentinos que con una moneda estable se permitía ir a Miami y comprar con aquella famosa frase de la clase media de "dame dos". A su vez esos 4 millones y los dueños de los medios de comunicación daban la sensación de prosperidad que se convertía en la esperanza del resto de los 35 millones de argentinos que ansiaban llegar allí.

La Revolución Cubana cambio el panorama de un país, le dio oportunidades reales de educación y salud a toda la población, hubo momentos de mayor esplendor en estos temas, pero siempre estuvieron, nos dio dignidad como país independiente y soberano que no abrazaba como antaño la bandera de los Estados Unidos,  trato de diversificar una industria nacional prácticamente inexistente antes de ella, creo una base cientifica-tecnica en un país pobre como el nuestro,   llevó a puestos estelares la diversificación del deporte,  la mujer cubana y el negro fueron  vistos y tratados ante la ley como iguales, construyó escuelas y hospitales como nadie lo hizo en un país del tercer mundo,  construyó carreteras asfaltadas hasta lugares impensados de la isla,  estos logros y otros indiscutibles fueron la base de la medicina para mantener vivo el tan preciado gen de la esperanza, pero otras esperanzas se desvanecieron en el camino, nunca se resolvió el problema alimentario, nunca se resolvió el problema del transporte público, nunca se resolvió el problema de la vivienda, nunca se resolvió definitivamente el problema del salario, del agua, del alcantarillado, y así otros más, nunca resolvimos el problema de la libertad a la crítica sin represalias, nunca resolvimos el problema de cómo y quienes deciden la suerte de la nación (hasta ahora en manos de un reducido grupo de cubanos históricos, que no son eternos)...en fin el mar como dice mi hija.

Creo que desde el Homo Habilis hasta la fecha hemos vivido, amado y hasta hemos muerto con esperanza, los nuevos líderes terrícolas que siguen siendo más habilidosos que el resto de los mortales están acabando con lo único que los humildes conservamos, por lo pronto yo espero con esperanza la píldora que renueve mi gen gastado.







viernes, 19 de junio de 2026

CUBA NO NECESITA MAS DILACIONES, NECESITA SOLUCIONES
(Por Miguel Díaz-Canel Bermúdez)*

Compatriotas:

Este Pleno extraordinario sesiona en días decisivos para Cuba.  Herederos orgullosos del legado del Comandante en Jefe, los revolucionarios cubanos hoy enfrentamos desafíos de una enorme magnitud que exigen unidad, firmeza ideológica, coraje, audacia y resistencia creativa. 

Contamos con la guía de nuestro líder, integrante destacado de la vanguardia de la Generación del Centenario y celoso guardián de la continuidad de la Revolución socialista que él contribuyó decisivamente a levantar desde sus cimientos hasta nuestros días, el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Héroe de la República de Cuba, quien nos ha enseñado todos los días el sagrado valor de la unidad.

El contexto es extraordinariamente complejo y desafiante por la incesante agresividad del recrudecido bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el Gobierno de los Estados Unidos y por el criminal propósito de las acciones hostiles de la actual administración: en primer lugar, la incorporación de Cuba a la infame y espuria lista de países que supuestamente patrocinan el terrorismo, y otras acusaciones, igualmente falsas, que buscan desacreditar la autoridad y la gestión del Gobierno, a la vez que privan al país de cualquier fuente de ingreso en divisas.

Un bloqueo más recrudecido aún con las Órdenes Ejecutivas del 29 de enero y el 1ro. de mayo, que respaldan el genocida cerco energético e internacionalizan con sanciones secundarias el bloqueo, la persecución financiera, energética y de inversiones a extremos de máxima presión.

Paralelamente, se intensifica la subversión político-ideológica mediante la intoxicación mediática en las redes sociales para dañar la credibilidad de la Revolución, entre cubanos y extranjeros, estimulando la desorientación social en un escenario nacional e internacional impactado por transformaciones profundas en la estructura socioeconómica y la geopolítica mundial, como consecuencia de los ilimitados poderes de una política imperial hegemónica, que pretende hacer trizas el multilateralismo, alimenta las corrientes neofascistas y agudiza las tensiones globales, amenazando constantemente la paz y la seguridad internacionales e intentando quebrar la indispensable unidad de las fuerzas de izquierda.

El genocidio silencioso que se ha emprendido contra Cuba provoca daños inconmensurables y terribles limitaciones en nuestra vida cotidiana como pueblo, mientras sus ejecutores mienten descaradamente al mundo negando el cerco energético y afirmando que prohibimos la entrada de donaciones millonarias, que anuncian mucho y de las que apenas han entregado algo de lo prometido.

Cuba resiste heroica y creativamente, pero sufre hace demasiado tiempo un castigo bárbaro, inmerecido, insoportable, al que ahora se añade la amenaza de agresión militar como nueva arma contra la resistencia colectiva.

Cuba enfrenta un bloqueo cruel y una persecución financiera real, diaria, que encarece cada gota de combustible, cada medicamento, cada alimento, cada pieza y cada tecnología que el país necesita.

La realidad nos impone cambios urgentes y necesarios.  Y cuando la vida del pueblo se vuelve tan dura, el primer deber del Partido Comunista y del Gobierno revolucionario no es explicar mejor la crisis, sino cambiar lo que haya que cambiar para salir de ella.

Se requiere una agenda económica profunda y ágil, ejecutable en corto plazo, que combine estabilización macroeconómica, incentivos para estimular y promover una apertura productiva, seguridad jurídica, atracción de inversión, uso intensivo de tecnología y una protección social focalizada y efectiva.

Recordemos que en la clausura del XI Pleno planteamos que la posposición del Congreso no limitaba la posibilidad de efectuar los cambios, modificaciones y movimientos que fueran necesarios, teniendo en cuenta las facultades de las estructuras del Partido y el Gobierno, como, por ejemplo, los Plenos del Comité Central cuando se trate de acuerdos adoptados por los congresos del Partido.

Para eso se ha trabajado intensamente, a partir del aportador informe y debate del Congreso de la ANEC, la consulta popular sobre el Programa Económico y Social para el 2026, los criterios de economistas y expertos, los debates y aportes formulados por la Comisión Económica del Comité Central del Partido, los Lineamientos de la Política Económica y Social aprobados y actualizados en el Sexto, Séptimo y Octavo Congresos del Partido, los planteamientos del XI Pleno del Comité Central y la labor desplegada por las comisiones que han estado preparando los documentos para el pospuesto IX Congreso del Partido, por las razones conocidas, en cuanto a la actualización de la Conceptualización del Modelo Económico y Social, los Lineamientos y el Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta el 2030.

Se ha realizado, además, un estudio de las experiencias de la construcción socialista en otros países como China y Vietnam, y también se ha acudido a la inteligencia artificial para profundizar en la búsqueda de referencias y evaluar las propuestas en relación con nuestras leyes y normativas vigentes.

Se trata de enfrentar el enorme reto de continuar avanzando en el proceso de construcción socialista, de defensa de la Revolución y sus conquistas y de perfeccionamiento de nuestra sociedad, en las condiciones de un país sometido al más cruel, genocida y prolongado bloqueo económico, financiero, energético y comercial, ejercido por la potencia más poderosa del mundo.  Y para superar eso el legado que tenemos es el de nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz (Aplausos).

¡Nadie en la historia de la humanidad ha tenido como desafío el socialismo en las condiciones que lo tiene que hacer este país, esta nación y este pueblo actualmente!  Ese desafío, sin dudas, lo vamos a superar con unidad, con valentía, participación popular y plena convicción en nuestra capacidad para alcanzar la victoria.

Las transformaciones que estamos presentando son para avanzar en la defensa del socialismo, para apoyar y ampliar la justicia social, para crear riqueza económica y distribuirla con equidad.  Si no hay riqueza no hay nada que distribuir, estaríamos hablando de una justicia social en abstracto.  La justicia social como la ha concebido la Revolución, con su vocación humanista, ayudando a los que están más desfavorecidos, generalmente, con programas y proyectos asistencialistas y gratuitos, no les cuesta a las personas, pero le cuesta al Estado, y para hacerlo, para profundizarlo, para sostenerlo, para mantenerlo el Estado necesita riqueza, y la riqueza la tenemos que producir nosotros, y si no hay riqueza no hay justicia social, y todo lo demás es un cuento, ¡todo lo demás es un cuento!  O producimos en estas condiciones, creamos riquezas y entonces distribuimos con justicia social, con equidad, no con igualitarismo.  ¡Ese es el desafío!

Necesitamos desatar las fuerzas productivas, que haya más producción en vez de más restricción, porque está probado que el control sin oferta solo desplaza operaciones al mercado informal.

Es necesaria la igualdad e integración de los actores económicos en función del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta el 2030 y de las estrategias de desarrollo territorial y local por parte de la empresa estatal, las mipymes, las cooperativas, los productores agropecuarios, los inversionistas extranjeros y cubanos, los residentes o no residentes: todos deben actuar y aportar bajo reglas claras al desarrollo socioeconómico del país.

Debemos exportar y producir para captar e ingresar divisas y hacer un uso productivo de ellas.  Cada divisa que entre debe tener caminos para financiar producción, importaciones, inversión, salarios e infraestructura.

Debe garantizarse la seguridad jurídica: contratos, usufructos, arrendamientos, concesiones, derechos de superficie y licencias, con estabilidad temporal y protección contra cambios arbitrarios.  Si no hay seguridad jurídica nadie invierte, nadie se arriesga.

Debemos impulsar la digitalización con trazabilidad: facturación electrónica, pagos digitales, registros públicos y datos interoperables como base para reducir evasión y corrupción.

Se debe priorizar la protección social: sustituir subsidios generalizados ineficientes por apoyos directos a personas vulnerables.  Siempre atentos a que cada acción no incremente desigualdades sociales; al contrario, que se vayan atenuando hasta desaparecer.

Actuar con una apertura selectiva e inteligente: atraer tecnología, financiamiento, mercados y conocimiento externo, protegiendo sectores estratégicos mediante regulación, no mediante inmovilismo.

Se hace necesario la gradualidad y la experimentación: reformar por fases y por pilotos verificables, conservando la conducción estatal y corrigiendo el rumbo con evidencia para lidiar y minimizar los posibles costos económicos y sociales.

Imprescindibles son también la unidad política para garantizar consistencia y credibilidad de las medidas, la comunicación clara y precisa de las decisiones que se aplicarán, para ganar apoyo a las transformaciones, así como la adopción de mecanismos compensatorios para mitigar impactos económicos y sociales.

Hay que trabajar con agilidad, con coherencia y calidad, y sobre todo con control. Que lo aprobado se implemente bien.

En este escenario resulta necesario avanzar en al menos cinco frentes simultáneos:

La estabilización macroeconómica y recuperación de los ingresos externos.

La transformación del Modelo Económico y Social.

El estímulo y recuperación del sector productivo agrícola.

El fortalecimiento de la contabilidad y la gestión de los costos.

La previsión y mitigación de los costos sociales asociados a las transformaciones necesarias del Modelo Económico y Social.

Y estos cinco aspectos están muy bien desarrollados en el informe que presentó la ANEC en su último congreso.

El Comandante en Jefe nos enseñó que en tiempos de crisis no podíamos renunciar ni al desarrollo ni al pensamiento, que no hay obstáculo insalvable y que siempre hay una oportunidad para crecer.  Y en ese camino el General de Ejército nos demostró que sí se puede, sí se pudo y siempre se podrá.

El pueblo conoce las causas de muchas de las dificultades que vivimos, pero también necesita respuestas concretas, decisiones oportunas y resultados que se sientan en la vida cotidiana.

Hay trabas que no vienen de afuera ni de bloqueo.  Hay lentitud, burocracia, normas que frenan al que quiere producir y decisiones que hemos postergado.  Lo que depende de nosotros tenemos que cambiarlo nosotros, y tenemos que cambiarlo ahora.

A la resistencia le debemos la patria, pero hoy la resistencia por sí sola no basta.  Este tiempo nos exige transformar, producir más, destrabar más, escuchar más, decidir mejor y rendir cuentas.

Lo que nos proponemos poner en marcha es una agenda económica y social de emergencia, con medidas que forman parte de nuestro Programa de Gobierno y de políticas aprobadas por el Partido, junto a decisiones que no pueden seguir esperando.  Algunas no tendrán consenso absoluto, pero son impostergables.  Y todas tendrán un responsable con nombre y apellidos, un plazo definido, un indicador para medir su cumplimiento y una rendición de cuentas pública ante el país.

Lo que funcione, se ampliará.  Lo que no funcione, se corregirá sin demora.  Quien tenga una responsabilidad tendrá que rendir cuentas por ella, y cuando alguien no pueda cumplir lo que este momento exige, deberá abrir paso, con responsabilidad, a quien pueda hacerlo mejor.

Vamos a enfrentar este proceso como el desafío de las generaciones que hoy compartimos la defensa de la Patria, la Revolución y el Socialismo.

Acerca del Sistema de Dirección de la Economía, quiero destacar que lo más importante es que la planificación central, si adoptamos estas transformaciones, no tendría la función de administrar la economía, sino de crear un ambiente institucional y normativo adecuado para que las empresas y los trabajadores estén estimulados en producir bienes y prestar servicios de calidad y con eficiencia, así como introducir en su gestión innovaciones con estos fines.

Y definitivamente tenemos que lograr que el Plan se construya desde abajo con la participación de los trabajadores.

Continuaremos la reestructuración del aparato de Gobierno, del Estado, del Partido y de las instituciones.  Vamos a integrar estructuras donde sea necesario, revisar funciones duplicadas, reducir pasos innecesarios y optimizar permanentemente la manera en que se dirige y se sirve al país.  Que sean estructuras más dinámicas, más proactivas y menos burocráticas.

Una de las tareas más importantes y urgentes está en potenciar el desarrollo del país desde la base, desde los municipios.

Es inaplazable desatar la gestión en los municipios y que acaben de tener y aplicar todas las facultades posibles para que se desarrollen.

Ningún cambio económico será suficiente si la empresa estatal socialista, que seguirá siendo el pilar fundamental de la economía, no cuenta con verdadera capacidad para gestionar, innovar y responder por sus resultados.

Reformar la gestión de la empresa estatal sobre la base de autonomía real, evaluación económico-financiera, separación de funciones estatales y empresariales, y aplicación del principio “cumple o explica” para evitar que la norma se convierta en freno cuando exista una solución más beneficiosa y demostrable, es necesario.

Para eso avanzaremos en dos direcciones: más autonomía real para las empresas y una gestión más profesional de los activos del Estado, a través del Instituto Nacional de Activos Empresariales, encargado de representar al dueño de los medios de producción, evaluar resultados, exigir eficiencia y separar mejor la función empresarial de la función regulatoria de los ministerios.

Autonomía no significa ausencia de control, implica un marco de responsabilidad; significa poder decidir a tiempo, asociarse mejor, invertir mejor, pagar mejor y rendir cuentas por los resultados ante el pueblo y ante el Estado.

Se necesita fortalecer a la empresa estatal, no sustituirla por mecanismos administrativos que la inmovilicen.  Para ello debe completarse la separación entre funciones estatales y empresariales, evaluar el desempeño con herramientas económico-financieras y otorgar autonomía real para gestionar recursos materiales, financieros y humanos, con control posterior, transparencia y rendición de cuentas.

No hay soberanía con el plato vacío.  El alimento del pueblo cubano será tratado como lo que es: un asunto de seguridad nacional.

Y se tendrán que acabar las tierras ociosas en Cuba.  Cada pedazo de tierra que hoy está cubierto de marabú, cuando debería estar produciendo alimentos, tendrá que tener una respuesta clara: o se pone a producir o se entrega a quien esté dispuesto a hacerlo.

Vamos a ampliar la entrega de tierras en usufructo a quienes estén dispuestos y en condiciones de producir: productores, cooperativas, mipymes y formas asociativas, sin renunciar jamás a la soberanía nacional ni retroceder hacia el país dependiente que dejamos atrás con la Revolución.

Vamos a reconocerles al que trabaja la tierra el derecho a invertir en lo que necesita para hacerla producir, y al que se comprometa con resultados de verdad, que pueda importar directamente la semilla, el fertilizante, la pieza, el equipo.  Pero debe quedar claro un principio: esa tierra seguirá siendo del pueblo; y si no produce, si no sirve al país, si no cumple su función social, tendrá que pasar a manos de quien sí pueda ponerla a producir.

Al campesino cubano no se le puede seguir pidiendo más comida con menos herramientas y con precios por debajo de sus costos, tiene que tener mecanismos que funcionen de acceso directo a las divisas, como puede ser vender a exportadores, como es el caso del Turismo, o al mercado cambiario.

Tenemos que hacer que la tierra sea una oportunidad y no una carga, que quien siembre vea el fruto de su esfuerzo, que quien produzca pueda vivir mejor, y que quien invierta en el campo encuentre seguridad, respaldo y futuro.

Cuba necesita de sus campesinos, de su trabajo y de su confianza.  Cuando el campo cubano sea un camino de prosperidad para quienes lo trabajan, el país será más fuerte, más justo y más soberano.

En cuanto al comercio exterior, las exportaciones, la logística, las cadenas de valor, debemos autorizar importación y exportación directa para empresas estatales y no estatales, productivas, exportadoras o que sustituyan importaciones, manteniendo requisitos técnicos y fiscales, pero eliminando la intermediación obligatoria.

En cuanto a la renegociación de la deuda, debemos conducir un proceso de canje de deuda por activos, enfocado fundamentalmente en la permuta de activos nacionales por deudas, sin enajenar en perpetuidad la propiedad de los mismos.  Con este mecanismo se puede lograr financiamiento y otros beneficios sin perder el derecho de propiedad sobre los activos.

Hay que usar también otros mecanismos que se pueden explorar como deudas contra naturaleza o deudas contra desarrollo social, emisión de bonos por el Objetivo de Desarrollo Sostenible y otros.

Vamos a revisar integralmente la lista de actividades prohibidas al sector privado con un principio claro: sustituir, siempre que sea posible, la prohibición por una regulación responsable.  El país necesita abrir caminos legales, con reglas claras y controles adecuados a estas actividades.

También vamos a flexibilizar el alcance del objeto social de las mipymes y demás actores económicos, y aliviar de manera significativa la carga burocrática que hoy enfrentan muchos emprendedores; y, además, debemos agilizar la creación de asociaciones económicas entre las formas de gestión estatal y las no estatales.

La inversión extranjera también se encuentra prisionera en un enrejado de trabas que obstaculizan su necesario incremento.  No solo debemos decirle al inversor foráneo dónde debe invertir, sino que también él tenga la iniciativa de invertir en la rama económica de su interés, así como escoger directamente a sus trabajadores sin intermediarios estatales siempre.

Debemos autorizar la inversión extranjera directa en el sector privado nacional, incluyendo mipymes, con reglas claras de propiedad, repatriación, reinversión y solución de controversias.

Debemos facilitar modelos de inversión con diferentes modalidades y con todos los actores por parte de cubanos que viven en Cuba.  Y al cubano residente en el exterior que quiera invertir, donar, importar tecnología, abrir un mercado, levantar un proyecto en su tierra, vamos a ofrecerle un marco claro, estable y respetuoso, sin que lo miren con sospecha por querer ayudar a los suyos o contribuir al desarrollo de la tierra que los vio nacer.  Al que quiera construir con Cuba, sin pretender imponerle nada, le decimos con el corazón en la mano: aquí tienes tu casa y aquí tienes la puerta abierta, porque a esta patria, en esta hora, no le sobra ningún buen cubano (Aplausos).

El apagón no es solamente un problema de megawatts o de déficit de generación.  El apagón es el niño que no pudo estudiar para la prueba, la comida que se echó a perder en un refrigerador, el anciano que pasa la noche en vela sin descanso y con calor.  Es el hospital que trabaja al límite, el consultorio que no puede conservar un medicamento, el trabajador que pierde su jornada laboral, y el establecimiento que tiene que cerrar.  Por eso la energía no es un tema técnico, es un tema humano, económico y nacional.

Vamos a acelerar la incorporación de la energía solar a la economía nacional como hemos venido haciendo.  Para lograrlo, facilitaremos la entrada directa de empresas extranjeras que suministren paneles, baterías, inversores y soluciones asociadas, reduciendo intermediarios que encarecen los costos para la población y para el país.

Ya se eliminaron aranceles a la importación de tecnologías solares, sistemas de almacenamiento y equipos destinados al ahorro energético.  Ahora avanzaremos también en la eliminación de impuestos sobre su venta y sobre los servicios vinculados a su instalación y mantenimiento.

Además, crearemos mecanismos de crédito y financiamiento para que estas soluciones no sean accesibles solo a unos pocos, sino que puedan llegar progresivamente a los hogares, las mipymes, los consultorios médicos, los centros educacionales, los hogares de ancianos y otros servicios esenciales para la población.  Y en esto, nuestras empresas y nuestros técnicos cubanos, estatales y privados van a estar en el centro, instalando, manteniendo, reparando, integrando y creando empleo.  Las empresas cubanas pueden especializarse en instalación, integración, operación y soporte de estas tecnologías.

Impulsaremos el transporte eléctrico vinculado a fuentes renovables.  Todo vehículo eléctrico destinado al transporte público, privado o de carga ligera que demuestre que opera total o mayoritariamente con energía solar, podrá acogerse a estímulos especiales, exención de aranceles, eliminación de impuestos sobre su venta y facilidades para importar cargadores, baterías, piezas y soluciones asociadas.

Promoveremos, además, la instalación de solineras en todo el país con inversión extranjera, privada, cooperativa y estatal priorizando rutas urbanas, polos turísticos, zonas productivas y servicios esenciales.  Junto a ello estableceremos una vía expedita para otorgar licencias de transportista, taxi eléctrico o servicios de movilidad asociados, bajo reglas claras, control técnico, seguridad vial y precios transparentes.

La primera prioridad, antes de cualquier otra, son las personas que no pueden esperar a que la economía mejore, porque hay dolores que no entienden de plazos.  La justicia social verdadera no se sostiene sobre precios artificiales que después terminan convirtiéndose en escasez, colas, bajos salarios y mercado ilegal.

La justicia social se construye sobre bases reales, ingresos con poder de compra, protección directa para quienes más lo necesitan y una economía nacional capaz de producir más.  No hay atajos, estas no son ideas nuevas, son decisiones que el país discutió y aprobó hace años.  El error no estuvo en plantearlas, sino en haberlas postergado, y esa etapa de aplazamiento tiene que terminar.

La canasta básica será garantizada a jubilados, a familias con niños enfermos crónicos, a vulnerables.  Se desarrollarán programas focalizados para la transformación social en los barrios más pobres.  Hay que darle al sector empresarial estatal y privado mayor protagonismo e incentivos para involucrarse en la solución de problemas locales priorizados, tales como los comedores sociales, saneamiento, centros de niños sin amparo familiar, entre otros.  Tendrán nuevas tareas concretas, con estas decisiones: llevarle el pago al jubilado hasta cerca de su casa para que no tenga que hacer una cola de horas bajo el sol; apadrinar los comedores sociales, los hogares de ancianos, las casas de abuelos y los centros de niños; crear cupos solidarios y precios de costo para quien de verdad lo necesita; digitalizarlo todo para que se sepa quién aporta, quién recibe y qué resultado da.

Durante años, funcionamos bajo una lógica de salarios contenidos, precios regulados y un Estado que subsidiaba una parte enorme de la vida económica del país.  Esa fórmula tuvo su razón, su contexto, sus resultados y su momento; pero ella no responde a la compleja realidad que vivimos.  Los precios que enfrenta una familia se han separado demasiado de lo que ingresa un trabajador o un jubilado, y no podemos seguir actuando como si esa brecha no existiera.

También vamos a abrir nuevas vías para el acceso seguro a medicamentos.

En cuanto a la política fiscal, tributaria, monetaria y de saneamiento financiero, plantear que el objetivo principal para reducir el déficit fiscal está en el aumento de la producción, que es la base de los tributos, y el decrecimiento de los gastos innecesarios del Presupuesto.  Por eso también vamos a corregir una política que no dio los resultados esperados.

Los topes de precios, en la práctica, no lograron contener la inflación.  Muchas veces provocaron desaparición de productos, desvíos hacia la ilegalidad, mayores precios, menos recaudación de impuestos y una carrera imposible entre precios reales y decisiones administrativas que siempre llegaban tarde o que se mantuvieron inamovibles en desconocimiento de la realidad económica cambiante, limitando a todos aquellos que desean desarrollar su actividad económica en el marco de la legalidad y de forma transparente.  Por eso, no vamos a seguir topando precios de manera general, como explicó el Primer Ministro.  Hay que corregir distorsiones del sistema tributario que hoy encarecen los encadenamientos productivos y terminan trasladándose al precio final.

Avanzaremos hacia un impuesto al valor agregado (IVA) acreditable y soportado progresivamente por facturación electrónica, para evitar la imposición fiscal en cascada.  Pero estas decisiones solo pueden aplicarse junto con una protección social más directa, más efectiva, con el tránsito de subsidiar productos a subsidiar personas, y con el esfuerzo por recuperar el poder adquisitivo de salarios y pensiones.  No se trata de dejar a nadie solo frente al mercado, se trata de proteger mejor, producir más, regular con inteligencia y ordenar con realismo.

Necesitamos un sistema financiero que acompañe a la economía, sea funcional para los diferentes actores económicos, que reduzca colas, facilite pagos, transparente las operaciones y convierta el ahorro, el crédito y la inversión en herramientas concretas de desarrollo.

Modernizar de manera profunda el sistema bancario y financiero del país.  Para eso Cuba necesita bancos más ágiles, más digitales, más cercanos a la gente y más útiles para quienes producen, exportan, importan, invierten o emprenden.

Vamos a abrir espacios, bajo regulación estricta, a instituciones financieras, privadas y extranjeras; nuevos mecanismos de crédito, financiamiento productivo, desarrollo de mercados financieros y servicios de pago, donde puedan participar actores estatales, cooperativos y privados.  El objetivo es que cobrar una pensión, recibir una remesa del exterior, pagar un servicio, pedir un crédito, financiar una cosecha, comprar un equipo o mover dinero para producir no sea una carrera de obstáculos.

Permitir cuentas en el exterior, pagos en divisas entre empresas y operaciones internacionales auditables para actores que importan, exportan o prestan servicios globales.

No se trata de debilitar el papel del Estado, sino de ampliar y modernizar las capacidades del país para financiar la producción, apoyar a quienes generan bienes y servicios, ordenar los flujos de dinero y brindar un mejor servicio a nuestro pueblo.

Convertiremos la transformación digital, el software y la inteligencia artificial en herramientas transversales para desarrollar la agricultura, el sector energético, la salud, la educación, el comercio exterior, la banca, el comercio digital, la logística, el turismo y la fiscalización.

Las propuestas específicas de software, inteligencia artificial, economía del conocimiento y economía digital deben presentarse como infraestructura transversal para elevar la productividad nacional.  No se trata solo de exportar software, sino de digitalizar pagos, impuestos, comercio exterior, agricultura, salud, energía, logística, gobierno y estadísticas.

En cuanto al turismo y los negocios inmobiliarios hay que aplicar nuevas modalidades de negocio, con participación de todos los actores económicos.  Desarrollar un mercado inmobiliario productivo regulado que comprenda: arrendamiento de locales estatales ociosos, renta de edificios, locales, naves, almacenes, oficinas, instalaciones turísticas, talleres y espacios industriales, concesiones, derecho de uso sobre inmuebles y licitaciones transparentes a actores estatales, privados, cooperativos o mixtos.

Hemos hablado de la importación de combustible y de todo lo que se ha abierto al sector privado, pero ahora se trata de lograrlo con márgenes de utilidad razonables, transparentes y no abusivos.

En cuanto a la importación de vehículos, eliminar todas las trabas en la importación, dar la prioridad a la importación de vehículos eléctricos y, por supuesto, desarrollar las solineras.

Sé que preocupa y con razón la dolarización parcial de la economía, la inflación y la ausencia de muchos productos en moneda nacional.  No vamos a ignorar ese problema.  Los modelos de negocio que estamos autorizando en divisas tienen que tributar de manera directa y verificable a un incremento de los ingresos en divisas que permita el sostenimiento de ofertas en moneda nacional.

Hay que tener más exigencia sobre el uso de las plataformas digitales de pago.  Hay que ampliar aprobaciones de comercio mayorista y minorista, eliminando intermediarios y, definitivamente, hay que aplicar la facturación electrónica.

Hay que eliminar trabas salariales que impiden retener talento y fuerza de trabajo altamente calificada en sectores productivos, exportadores, tecnológicos, energéticos y agroindustriales, y permitir la remuneración variable en CUP y divisas vinculada a resultados verificables en exportaciones, en ahorro de importaciones, en incremento de la productividad, la innovación, la disponibilidad energética o en ventas externas.

En cuanto al gobierno digital, los datos públicos y el control inteligente, hay que implementar la factura electrónica obligatoria y progresiva para medianos y grandes contribuyentes; avanzar luego en las mipymes y los trabajadores por cuenta propia, con herramientas sencillas y adaptadas a conectividad real.

Modernizar el Sistema Estadístico Nacional y la ONEI mediante captura digital de datos desde empresas e entidades, publicación por aplicaciones de servicios públicos de inteligencia artificial y protección de datos sensibles.

Hay que usar la inteligencia artificial para simplificar trámites, procesar documentos escaneados, detectar errores, validar expedientes, autenticar documentos y reducir cargas administrativas.

Hay que mejorar la calidad de los servicios a la población, diseñando nuevos abordajes a cada tema.

Y hay que enfrentar con seriedad un problema que afecta cada día la vida de millones de cubanos: la recogida de desechos sólidos.  Pondremos en marcha proyectos a nivel local para mejorar la recogida, tratamiento y disposición de los residuos sólidos, en los cuales, responsablemente, quienes más carga imponen al sistema también deben contribuir más a sostenerlo.

Pero esta solución no será solo estatal, incorporará inversión extranjera al sector no estatal, al sistema empresarial, a las comunidades y a iniciativas creativas que ayuden a devolver limpieza, orden y salud a nuestras ciudades y comunidades.

Compañeras y compañeros:

Cuba no necesita más dilaciones, necesita soluciones.  No se trata de crear más oficinas ni de multiplicar reuniones, sino de lograr resultados concretos.

Gobernar es resolver, destrabar, acompañar y hacer que las decisiones se conviertan en mejoras reales; porque crear en Cuba, invertir en Cuba, trabajar en Cuba y quedarse en Cuba también depende de que el país sea capaz de abrir caminos, ordenar con inteligencia y apoyar a quienes quieran aportar.

Junto a las oportunidades económicas vamos a impulsar también espacios concretos para que los jóvenes puedan actuar desde sus comunidades.

La Red Juvenil Comunitaria debe ser una vía para que un joven encuentre dónde formarse, dónde emplearse, dónde servir a su comunidad y dónde convertir una idea en un proyecto real.  Esta red debe articular iniciativas útiles en los barrios: recuperación de espacios públicos, apoyo a personas vulnerables, actividades culturales y deportivas, formación en oficios y tecnologías, comunicación comunitaria, proyectos productivos, empleo local y acompañamiento a jóvenes en situación de riesgo.

No se trata de crear una estructura más ni de convocar a los jóvenes solo para recibir orientaciones; se trata de darles capacidades, herramientas, conocimientos, responsabilidades y espacios reales para transformar el lugar donde viven; porque quedarse en Cuba también tiene que significar tener un sitio donde ser útil, crecer, aprender, liderar y construir futuro desde la cuadra, la escuela, el centro de trabajo y el municipio.

Conocemos nuestro país, sabemos dónde está la traba, dónde se esconde la corrupción, dónde sobra la lentitud y dónde falta la vergüenza y la dignidad.

Cada medida que anunciamos tendrá responsables, plazos e indicadores.  Vamos a informar lo que avance, lo que se incumpla y lo que haya que corregir.

Habrá cosas que, para protegerlas de quienes quieren sabotearlas, tendremos que tratarlas con discreción.  Ya nos enseñó Martí que hay cosas que para lograrse han de andar ocultas; pero la discreción nunca será un permiso para ocultarle algo al pueblo.

Como pueblo no nos vamos a convocar solamente a resistir; nos vamos a convocar a crear, a producir, a decidir, a fiscalizar, a prosperar y a transformar, porque esto que empezamos hoy no lo hace un Gobierno, esto lo hacemos todos o no lo hacemos: con el campesino que vuelva a sembrar, con la mipyme que se atreve, con el técnico que instala el primer panel, con la maestra, con el médico, con el joven que decide quedarse y apostar por su tierra, con el cubano residente en el exterior que tiende la mano, contigo, conmigo, con todos.

No vamos a negar los problemas, no vamos a defender la burocracia, no vamos a cerrarle la puerta al talento, no vamos a abandonar a los vulnerables y no vamos a permitir jamás que el sufrimiento de este pueblo causado por el perverso bloqueo imperialista se use contra la soberanía de la patria (Aplausos).

¡Nada será imposible si asumimos el desafío como oportunidad y la historia como inspiración!

Céspedes, Agramonte, Maceo, Gómez, Martí, Mella, Villena, Guiteras, Che, Camilo, Almeida, Fidel y Raúl, todos nuestros héroes, enfrentaron momentos tan o más difíciles, para su época, que estos que enfrenta hoy la nueva generación revolucionaria, y todos emergieron de esos desafíos con honor y gloria, aun aquellos caídos en combate sin llegar a ver la victoria, porque nos legaron lecciones de coraje que perduran hasta nuestros días, como se verificó el 3 de enero de este año cuando 32 combatientes cubanos cayeron enfrentando a tropas élites muy superiores en número y en medios.

Ninguna revolución la ha tenido fácil, y la nuestra ha tenido la osadía de sobrevivir a seis décadas de bloqueo, leyes genocidas, guerra híbrida y una escalera de medidas coercitivas unilaterales que ninguna otra nación soportó ni soportaría por tanto tiempo.

En el Centenario del natalicio del Comandante en Jefe Fidel Castro y en el 95 cumpleaños del General de Ejército Raúl Castro Ruz, el mejor homenaje que podemos rendir a la admirable obra de nuestros dos jefes históricos es defenderla y preservar su esencia de justicia social, en medio del vendaval de guerras de rapiña, amenazas de invasión y procesos de neocolonización que, como el gigante de las siete leguas, van por el cielo engullendo mundos en estos tiempos.

Estamos convocados todos y juntos venceremos.

(*) Presidente de Cuba