HACIA EL PORVENIR
Ya se preguntaba el poeta que tanto hablo de las sombras, ¿Que quiere
de nosotros nuestra sombra?, esa que habla de nuestro pasado y que camina
desesperada delante nuestro, con el Sol en la espalda. Somos eso, una sombra
que algunos le han puesto contornos para andar mejor por la vida y otros, entre
los que me encuentro, que a cada rato se le desdibuja en una casa donde nació,
en una calle, en un barrio, en una nación. Tiene una ventaja la sombra, como
nuestros recuerdos, le cabe todo, inclusive hacernos los buenos.
Cuando esa sombra se proyecta hacia el futuro, ahí vienen los
problemas, pues somos estrictamente partículas viviendo constantemente a tiro
de flecha de lo que ya paso, es física pura, al ver que todo tiene
una velocidad.
Hemos tomado como costumbre dar la vuelta de página por estas fechas,
algo puramente convencional, un consenso como ahora se puso de moda, si el Sol
"siempre sale" y giramos alrededor de él, que mejor que celebrar
cuando seguimos vivo después de una "Vuelta de Carnero" alrededor del
astro, los Uranianos tienen una desventaja sobre nosotros, celebran este mismo
concepto una sola vez en la vida y de ahí a la tumba, por supuesto los
privilegiados que pueden llegar a los 84 años.
El futuro siempre se nos presenta incierto, es el gran enigma de la
vida, y para darle certezas, planificamos, vale para caminar por supuesto,
porque de algo hay que agarrarse en este Mundo, por tanto no voy hacer menos, solo
pido auroras que me hagan mejor, solo pido que esos seres queridos que ya puse
en la bolsa de mi sombra me sigan acompañando, solo pido que en la próxima vuelta
circular con excentricidad 0.0167 alrededor del Sol, los terrícolas seamos un
poco más justos y haya menos hambrientos.