APUNTES SOBRE UNA CARTA (V1.0)
Yo tenía apenas 13 años cuando se aprobó la primera constitución
cubana de la Revolución en 1976, no recuerdo mucho de esa situación, en algún
momento en la Secundaria "Domingo Faustino Sarmiento", de 10 de
Octubre (que casualidad), donde cursaba mi séptimo grado, se leyó el
anteproyecto y desde aquel ínfimo lugar es posible que hayamos dado el sí, sin
muchos aportes (es entendible pero novedoso el hecho, nunca nadie le había
solicitado al pueblo cubano que se expresara sobre tan importante asunto, y
menos a unos renacuajos como nosotros), vino después la votación de aquella
Carta Magna y a mí me faltaban tres años para poder ejercer mi derecho al voto,
por tanto solo pude acompañar a mi vieja hacerlo, la gitana Lisso no se si para
cuidarnos o porque la habían convencido de verdad, voto a favor, si recuerdo
que se votaba en la pescadería que hacía poco se había construido en el barrio,
subiendo por Armas, camino a la calle E.
El Mundo y Cuba se perfilaban hacia un prospero
socialismo en muchos países, y diríamos que la meta final, el comunismo, como
sociedad suprema de la raza humana, era "pan comido". Esa sensación
de optimismo extremo se reflejo de alguna manera en aquella Constitución de 1976,
solo basta leer su Artículo
5.- El Partido Comunista de Cuba, vanguardia organizada marxista-leninista de
la clase obrera, es la fuerza dirigente de la sociedad y del Estado, que
organiza y orienta los esfuerzos comunes hacia los altos fines de la
construcción del socialismo y el avance
hacia la sociedad comunista. Fidel en su famoso discurso del 13 de marzo de 1968,
año en que se abolió hasta el timbiriche de la esquina lo había predicho con
extremo entusiasmo “… Y el
marxismo que nosotros creemos entender es el marxismo de Carlos Marx; podemos
estar equivocados, no podemos decir que somos los sabios infalibles que no nos
equivocamos, pero al menos el tipo de comunismo en el que hemos creído es
este comunismo que estamos proclamando aquí (APLAUSOS PROLONGADOS). Y si
entendimos bien a Carlos Marx y a sus ideas más profundas, es por ese verdadero
comunismo, fraternal, humano, generoso, por el cual debemos luchar, y
lucharemos y lo llevaremos adelante, porque por cualquier otro no vale la pena,
¿qué sentido tiene?...”
Luego vendría 1986 y el proceso de "rectificación
de errores y tendencias negativas", económicamente hablando en Cuba se había
desacelerado la locomotora, en 1985 la economía había crecido un 1.4%, 1986
cerraba con apenas 0.8%, y ya 1987 daba pérdidas importantes de -3.5%, se habían
aplicado antes los llamados "mercados libre campesinos", pero la aparición
de innumerables intermediarios que solo hacían subir el precio final de los
productos agrícolas, junto con la ineficiencia económica y el burocratismo
estatal, se habían convertido en las banderas
de aquel proceso de rectificación económica y social. Por aquella época
estudiaba en la URSS, había llegado a aquel país en Agosto de 1982 y aunque leía
lo que pasaba en la isla, allí donde me encontraba era todo un remolino, con la
muerte de Brezhnev en noviembre de 1982, vendría la seguidilla de muertes de Andropov
primero y Chernenko después, hasta que apareció el quilombo de verdad con la
suba de Gorbachov al poder en marzo de 1985. Los que vivimos de cerca aquellos
momentos, la famosa "perestroika" y "la glasnost" guardamos
gratos recuerdos, sobre todo porque aquella sociedad anquilosada en lo político
y en lo económico necesitaba de un buen espabilon. Por supuesto cuando me regrese en Marzo de
1988 a Cuba, aquel espabilon se paso de mambo y termino desapareciendo la URSS
el 25 de diciembre de 1991.
Si bien en 1987 se daba el gran triunfo de Cuito Cuanavale
donde las tropas cubanas de conjunto con las angolanas lograban el retiro de
las tropas imperiales sudafricana hacia dentro de su propio territorio, no fue
hasta 1988 que se comenzó a negociar la salida de las tropas cubanas de Angola,
junto con la independencia de Namibia, otro logro político cubano en la arena
internacional, pero hacia el interior de la isla el periodo de 1986 a 1992 fue
duro desde el punto de vista político, no solo porque la isla también
necesitaba un zarandeo de oreja a su construcción del socialismo, sino porque
se dieron acontecimientos en la cúpula dirigente, que el pueblo vio con asombro
y expectación, me refiero al Caso Ochoa, de tráfico de droga e influencia política
y económica, así como la destitución por corrupción de un hombre fuerte en Cuba
de aquella época, nada menos que Carlos Aldana en 1992, jefe hasta ese momento
del departamento ideológico del Comité Central del PCC.
Sin embargo en medio de fuertes debates internos políticos
sobre el futuro de la isla, y el aumento de la agresividad de los del Norte que
catalogaban la situación, como "su momento" para hacer regresar a
Cuba al patio trasero del Imperio que siempre nos ha despreciado, se hizo un
llamamiento al IV Congreso del Partido Comunista meses antes de que se
celebrara entre el 10 y el 14 de Octubre de 1991 para que fuera discutido por
todo el pueblo. Fidel llamo aquella cita partidista como "Congreso en Armas"
y se decreto de alguna manera lo que después conocíamos como "Periodo
Especial en Tiempo de Paz", fundamentalmente porque a Cuba se le comenzaría
aplicar un doble bloqueo, el de siempre desde 1962 con los yanqui, y ahora el
que aparecía con la disolución de la URSS y el campo socialista.
Solo una Revolución genuina como la cubana podía
salir airosa de aquella desastrosa situación económica, si como siempre se acudía
y se confiaba en el pueblo aguerrido que atesoraba una historia de lucha desde
1868 por su plena independencia.
En medio de aquella lucha política, a la constitución
de 1976, se le hicieron cambios importantes, a partir de los debates llevados a
cabo con el pueblo en el análisis de los mismos y las sugerencias recogidas de
ellos. Entre el 10 y 12 de Julio de 1992 en el XI Periodo Ordinario de Sesiones
de la III Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular en Cuba se
discutieron y se aprobaron los cambios a
realizar a la Constitución del 76.
(...continuará)