HAPPY NEW YEAR
El Sábado 3 de Enero de 2026 me levante a las once de la mañana, había festejado el día anterior los 6 años
y 9 meses que llevábamos junto con mi pareja Silvia, unas copas de vino rosado
de más, no me permitió hacerlo más temprano, ya en el inodoro, como una gran
metáfora de lo que leería más tarde, me encontré con la noticia que los yanquis
habían atacado en esa misma madrugada, sobre las dos de la mañana, la Capital
Venezolana, y lograron sacar por los "pelos" al Presidente Nicolás
Maduro, sin mucha resistencia. A Nicolás y a su mujer, no les dio tiempo de ingresar en un supuesto "bunker" que tenían como resguardo para
situaciones extremas, 32 guardaespaldas cubanos cayeron en la acción de
defensa. En otras épocas, más épicas que estas, como mínimo tenías que salir
herido de bala para que te capturen.
Mi primera reacción fue de
rabia, no soporto, ni soportaré jamás, que un país invada a otro, los yanquis,
lo volvieron hacer, desde 1823 con la famosa Doctrina Monroe, América Latina es
"su patio trasero", el nuevo inquilino de la Casa Blanca ha
actualizado la "olvidada" política exterior de un Imperio que ha comenzado
a sentirse amenazado por el nuevo Imperio que resurge, CHINA, y su influencia económica
creciente en la región.
Sin embargo, con el transcurso
de las horas, la llegada de informaciones de muchos lugares, inclusive de un
amigo que me mantuvo al tanto y con videos concretos de las calles de Caracas, más
la Conferencia de Prensa del Cesar y sus secuaces, mi estado de sensaciones fue
cambiando de la ira a la defraudación. El pueblo no se movilizó espontáneamente
y las autoridades en un primer momento llamaban a la calma y a seguir en sus
casas. Solo 36 horas después de los sucesos, hubo movimiento. Algo no me
cerraba, comencé a sacar mis propias conclusiones.
Trump y Marcos Rubios, los dos
vaqueros del norte, dejaban claro dos cosas fundamentales, primero, lo único
que le importa de Venezuela es su petróleo, ellos mismos sin rodeos lo dejaban
esclarecido, y jamás mencionaron la palabra democracia, ni cambio de régimen,
inclusive Corina Machado fue descartada por el Cesar, con lo cual llegamos a la
segunda cosa que dejaban en claro, Delcy Rodríguez podía seguir gobernando si
cumplía con la primera exigencia, que era garantizarles el petróleo. Más Tarde
Maduro llegando a la DEA de New York, diciendo " Happy New Year" a
sus secuestradores o levantando los pulgares hacia arriba como el entreguista
de acá, ponían el moño a mis suspicacias.
Todo lo que habíamos visto, ha
sido una puesta en escena, para los boludos de a pie, que todavía creemos en la
patria y la soberanía. Maduro, Delcy, Cabello, y Padrino firmaron un acuerdo de
cúpula con los yanquis, y han traicionado a su pueblo.
Las declaraciones de Delcy y Padrino han sido
una caricatura para mantener el orden social en Venezuela, todo estaba
programado "según el Plan". En los próximos meses el Mundo se
enterará de este fraude. Ha comenzado un nuevo tutelaje de los del norte
para América Latina a base de cañoneras, intimidación y financiación.
Regresamos al siglo diecinueve.
