Viaje a la Luna

Viaje a la Luna

Una memoria a mis antepasados, a mis vivencias...unos versos de futuro.

QUIEN NO SE OCUPA DE NACER SE OCUPA DE MORIR

viernes, 12 de abril de 2019


LA DESAORIENTACION DE UN GOBIERNO EN CRISIS
(Por Marcelo Zlotogwiazda, INFOBAE)


El tuit anunció la renovación del programa de Precios Cuidados, invitando a la población a conocer cuáles son los 560 productos adheridos y dónde se los puede encontrar en supermercados de todo el país.

La invitación es acompañada por una página de Internet que funciona muy bien. Rápidamente se averigua que, por ejemplo, en los supermercados del área metropolitana debería estar disponible el sachet de leche entera La Armonía de un litro a $25,47, o el aceite marca Cada Día por 900 c.c. que fabrica Aceitera General Deheza a un precio de $52,85, el kilo de carne picada común a $78,79, el kilo de yerba mate Romance a $91,76, o la gaseosa 7Up de litro y medio que elabora Quilmes a 42 pesos.

Podría suponerse que la renovación es un relanzamiento de un programa que no venía funcionando bien, debido a problemas de desabastecimiento de los productos, a la falta de controles y sanciones, y a la escasa campaña oficial. Lo que se venía reflejando en una continua caída en la incidencia que esos productos tenían en el consumo, que en el furor del inicio del programa durante el kirchnerismo alcanzó a superar holgadamente el 10%, pero que últimamente estaba muy por debajo de ese número.

Lo cierto es que no hubo renovación ni relanzamiento alguno. Una equivocación hizo que se publicara una noticia vieja en medio de la turbulencia y de las internas que hay en el gobierno sobre qué hacer con los precios.

Parece un chiste que el viejo tuit equivocado saliera al día siguiente de que el Jefe de Gabinete, Marcos Peña, dijera en su presentación ante los diputados que "el congelamiento de precios resulta fuertemente regresivo, genera una alta carga fiscal que los torna insostenibles y produce distorsiones en la oferta y la demanda, lo que genera que en el largo plazo la inflación termina siendo más alta".

¿Qué otra cosa que un congelamiento parcial y transitorio son los Precios Cuidados? El jefe de Gabinete intentó explicar la diferencia con argumentos tan endebles como una hoja de papel. Dijo que "desde la Secretaría de Comercio Interior no se habla de control de precios, sino de acuerdos voluntarios con empresas para generar precios de referencia para el consumidor, que en eso consiste Precios Cuidados".

Como si hubiera dicho que tener hambre o ganas de comer son dos sensaciones diferentes. ¿O acaso el congelamiento de artículos de consumo masivo que el Gobierno hizo trascender no se estaba preparando en acuerdo con las empresas y supermercados?

A la confusión reinante se sumó que dos horas después de ese viejo tuit sobre el supuesto relanzamiento de Precios Cuidados, participantes de la cumbre de Cambiemos que tuvo lugar en Casa Rosada reconocieran que se está trabajando en un acuerdo de precios que será anunciado la semana próxima.

Las posibilidades electorales y la inflación

No hay que ser Jaime Durán Barba para entender que si el Gobierno no logra rápidamente frenar de manera considerable la inflación, es poco probable que el próximo 10 de diciembre Mauricio Macri renueve su mandato.

Tampoco hay que ser un eximio economista para comprender que un funcionamiento más eficaz de Precios Cuidados o un congelamiento que verdaderamente enfríe, pueden servir como parche o paliativo, pero de ninguna manera son garantía para que la inflación de alrededor del 4% que hubo en marzo baje sustancialmente.

La incoherencia obedece a que el Gobierno descree de la utilidad de ese tipo de intervencionismo; y si mantuvo y ahora renueva Precios Cuidados es porque no tiene costo alguno y sirve para maquillar su discurso.

Los estandartes de la política antiinflacionaria

En lo que realmente cree el Gobierno como política antiinflacionaria es en el déficit fiscal cero, el torniquete monetario y evitar un nuevo desborde del dólar; tres variables claramente interdependientes.

Pero sucede que el déficit cero quedó como un objetivo inalcanzado, el torniquete monetario está ahogando el consumo y la actividad productiva, y hay crecientes dudas respecto a que esas dos herramientas alcancen a evitar un salto en el tipo de cambio.

Lo primero quedó plasmado en el reporte que el FMI difundió la semana pasada, donde no sólo resalta el debilitamiento de la recaudación (en el primer bimestre del año los ingresos totales cayeron 6,6% en términos reales) sino que recomienda un ajuste adicional con un set de medidas posibles que incluye aumento de impuestos y venta de activos, aunque reconoce que como las autoridades "tienen un limitado margen de maniobra dado el año electoral" para subir impuestos o privatizar, "la reducción de la inversión pública aparece como la única opción".

Según cálculos de la consultora PxQ del ex viceministro Emmanuel Álvarez Agis, el recorte en la obra pública necesario para compensar el desfase fiscal la llevaría a menos de una cuarta parte de lo que la gestión Cambiemos invirtió en su primer año de gobierno, que ya era menos que el porcentaje del 2015. De acá a las elecciones Mauricio Macri va a cortar muchas cintas como parte de la campaña. Tras semejante recorte, difícilmente pueda seguir haciéndolo después, si es que gana la elección.

Ese ajuste en los gastos de capital haría aún más lenta la levísima recuperación del nivel de actividad que se registró en los últimos dos meses en la comparación con los meses previos, y que encima no fue generalizada sino que estuvo concentrada en algunos sectores.

Dolarización de carteras

Pero la mayor incertidumbre y angustia se origina en lo que pueda pasar con el dólar en lo que resta hasta las elecciones. De un lado de la balanza pesa el ingreso de las divisas de una buena cosecha, los dólares que el Tesoro va a poder subastar a un ritmo de hasta USD 60 millones diarios, y la flexibilización para el uso de reservas que el dúo Dujovne y Sandleris puedan llegar a conseguir del FMI durante su estadía en Washington.

En el otro platillo juega la dolarización de carteras por parte de individuos y, fundamentalmente, de grandes fondos y operadores, por cobertura y prevención. Especial temor genera la masa de depósitos de pesos a plazo fijo del sector privado, que equivale a unos USD 25.000 millones.

Por el momento se ha encendido una tenue luz amarilla. Según el último Informe Monetario diario del Banco Central, en los últimos treinta días esos depósitos subieron un 3,4%, lo que implica que apenas se alcanzó a renovar la capitalización de intereses, y no se cubrió la inflación del período. En el informe de la tercera revisión del acuerdo en vigencia, el propio Fondo señaló que la incertidumbre electoral podría acelerar la dolarización de carteras.

La situación es tan endeble que esa luz del semáforo puede intensificar su amarillo en cualquier momento y ante la más mínima chispa. Chispa que algunos irresponsables ansían que se encienda lo más rápidamente posible, lanzando disparatadas versiones sobre la inminencia de un corralito y armando campañas para inducir a la gente a que saque el dinero del banco.

Corresponde aclarar que sólo son grupúsculos marginales de la oposición con algún poder de micrófono y alto grado de ignorancia. Pero los principales dirigentes mantienen la dureza de sus críticas dentro de un marco de responsabilidad. "No creo que haya riesgo de corralito", respondió ayer con moderación Axel Kicillof, el último ministro de Economía de un gobierno que se fue con la mitad de la inflación actual.




CÓMO SE APODERARON LOS IMPERIALISTAS DE NUESTRA ECONOMIA (*)
 (Fragmento del Discurso de Fidel, en la DEMAJAGUA, EL 10 DE OCTUBRE DE 1968.)



Y todos sabemos cómo sucedieron los acontecimientos. Cómo cuando el poder de España estaba virtualmente agotado, movido por ansias puramente imperialistas, el gobierno de Estados Unidos participa en la guerra, después de 30 años de lucha. Con la ayuda de los soldados mambises desembarcan, toman la ciudad de Santiago de Cuba, hunden la escuadra del almirante Cervera, que no era más que una colección propia de museo, más que escuadra, y que por puro y tradicional quijotismo la enviaron a que la hundieran a cañonazos, sirviendo prácticamente de tiro al blanco a los acorazados americanos, a la salida de Santiago de Cuba. Y entonces a Calixto García ni siquiera lo dejaron entrar en Santiago de Cuba. Ignoraron por completo al Gobierno Revolucionario en Armas, ignoraron por completo a los líderes de la revolución; discutieron con España sin la participación de Cuba; deciden la intervención militar de sus ejércitos en nuestro país. Se produce la primera intervención, y de hecho se apoderaron militar y políticamente de nuestro país.

Al pueblo no se le hizo verdadera conciencia de eso. Porque ¿quién podía estar interesado en hacerle conciencia de esa monstruosidad? ¿Quiénes? ¿Los antiguos autonomistas? ¿Los antiguos reformistas? ¿Los antiguos anexionistas? ¿Los antiguos esclavistas? ¿Quiénes? ¿Los que habían sido aliados de la Colonia durante las guerras? ¿Quiénes? ¿Los que no querían la independencia de Cuba sino la anexión con Estados Unidos? Esos no podían tener ningún interés en enseñarle a nuestro pueblo estas verdades históricas, amarguísimas.

¿Qué nos dijeron en la escuela? ¿Qué nos decían aquellos inescrupulosos libros de historia sobre los hechos? Nos decían que la potencia imperialista no era la potencia imperialista, sino que lleno de generosidad el gobierno de Estados Unidos, deseoso de darnos la libertad, había intervenido en aquella guerra y que, como consecuencia de eso, éramos libres. Pero no éramos libres por los cientos de miles de cubanos que murieron 30 años en los combates, no éramos libres por el gesto heroico de Carlos Manuel de Céspedes, el Padre de la Patria, que inició aquella lucha, que incluso prefirió que le fusilaran al hijo antes de hacer una sola concesión; no éramos libres por el esfuerzo heroico de tantos cubanos, no éramos libres por la prédica de Martí, no éramos libres por el esfuerzo heroico de Máximo Gómez, Calixto García y todos aquellos próceres ilustres; no éramos libres por la sangre derramada por las veinte y tantas heridas de Antonio Maceo y su caída heroica en Punta Brava; éramos libres sencillamente porque Teodoro Roosevelt desembarcó con unos cuantos “rangers” en Santiago de Cuba para combatir contra un ejército agotado y prácticamente vencido, o porque los acorazados americanos hundieron a los “cacharros” de Cervera frente a la bahía de Santiago de Cuba.
Y esas monstruosas mentiras, esas increíbles falsedades eran las que se enseñaban en nuestras escuelas.

Y tal vez tan pocas cosas nos puedan ayudar a ser revolucionarios como recordar hasta qué grado de infamia se había llegado, hasta qué grado de falseamiento de la verdad, hasta qué grado de cinismo en el propósito de destruir la conciencia de un pueblo, su camino, su destino; hasta qué grado de ignorancia criminal de los méritos y las virtudes y la capacidad de este pueblo —pueblo que hizo sacrificios como muy pocos pueblos hicieron en el mundo— para arrebatarle la confianza en sí mismo, para arrebatarle la fe en su destino.

Y de esta manera, los que cooperaron con España en los 30 años, los que lucharon en la colonia, los que hicieron derramar la sangre de los mambises, aliados ahora con los interventores yankis, aliados con los imperialistas yankis, pretendieron hacer lo que no habían podido hacer en 30 años, pretendieron incluso escribir la historia de nuestra patria amañándola y ajustándola a sus intereses, que eran sus intereses anexionistas, sus intereses imperialistas, sus intereses anticubanos y contrarrevolucionarios.

¿Con quiénes se concertaron los imperialistas en la intervención? Se concertaron con los comerciantes españoles, con los autonomistas. Hay que decir que en aquel primer gobierno de la república había varios ministros procedentes de las filas autonomistas que habían condenado a la revolución. Se aliaron con los terratenientes, se aliaron con los anexionistas, se aliaron con lo peor, y al amparo de la intervención militar y al amparo de la Enmienda Platt empezaron, sin escrúpulos de ninguna índole, a amañar la república y a preparar las condiciones para apoderarse de nuestra patria.

Es necesario que esta historia se sepa, es necesario que nuestro pueblo conozca su historia, es necesario que los hechos de hoy, los méritos de hoy, los triunfos de hoy, no nos hagan caer en el injusto y criminal olvido de las raíces de nuestra historia; es necesario que nuestra conciencia de hoy, nuestras ideas de hoy, nuestro desarrollo político y revolucionario de hoy —instrumentos que poseemos hoy que no podían poseer en aquellos tiempos los que iniciaron esta lucha— no nos conduzca a subestimar por un instante ni a olvidar por un instante que lo de hoy, el nivel de hoy, la conciencia de hoy, los éxitos de hoy más que éxitos de esta generación son, y debemos decirlo con toda sinceridad, éxitos de los que un día como hoy, hace 100 años, se levantaron aquí en este mismo sitio y libertaron a los esclavos y proclamaron la independencia e iniciaron el camino del heroísmo e iniciaron el camino de aquella lucha que sirvió de aliento y de ejemplo a todas las generaciones subsiguientes.

Y en ese ejemplo se inspiró la generación del 95, en ese ejemplo se inspiraron los combatientes revolucionarios a lo largo de los 60 años de república amañada; en ese ejemplo de heroísmo, en esa tradición se inspiraron los combatientes que libraron las últimas batallas en nuestro país.

Y eso no es algo que se diga hoy como de ocasión porque conmemoramos un aniversario, sino algo que se ha dicho siempre y que se ha dicho muchas veces y que se dijo en el Moncada y que se dijo siempre. Porque allí cuando los jueces preguntaron quién era el autor intelectual del ataque al cuartel Moncada, sin vacilación nosotros respondimos: “¡Martí fue el autor intelectual del ataque al cuartel Moncada!”.

Es posible que la ignorancia de la actual generación, o el olvido de la actual generación, o la euforia de los éxitos actuales, puedan llevar a la subestimación de lo mucho que nuestro pueblo les debe, de todo lo que nuestro pueblo les debe a estos luchadores.

Ellos fueron los que prepararon el camino, ellos fueron los que crearon las condiciones y ellos fueron los que tuvieron que apurar los tragos más amargos: el trago amargo del Zanjón, el cese de la lucha en 1878; el trago amarguísimo de la intervención yanki, el trago amarguísimo de la conversión de este país en una factoría y en un pontón estratégico —como temía Martí—; el trago amarguísimo de ver a los oportunistas, a los politiqueros, a los enemigos de la revolución, aliados con los imperialistas, gobernando este país. Ellos tuvieron que vivir aquella amarguísima experiencia de ver cómo a este país lo gobernaba un embajador yanki; o cómo un funcionario insolente, a bordo de un acorazado, se anclaba en la bahía de La Habana a dictarle instrucciones a todo el mundo: a los ministros, al Jefe del Ejército, al Presidente, a la Cámara de Representantes, al Senado.

Y lo que decimos son hechos conocidos, son hechos históricamente probados. Es decir, no tanto conocidos como probados, porque realmente las masas durante mucho tiempo lo ignoraron, durante mucho tiempo las engañaron. Y es necesario revolver los archivos, exhumar los documentos para que nuestro pueblo, nuestra generación de hoy tenga una clara idea de cómo gobernaban los imperialistas, qué tipo de memorándums, qué tipo de papeles y qué tipo de insolencias usaban para gobernar a este país, al que se pretendía llamar país libre, independiente y soberano; para que nuestro pueblo conozca qué clase de libertadores eran esos, los procedimientos burdos y repugnantes que usaban en sus relaciones con este país, que nuestra generación actual debe conocer. Y si no los conoce, su conciencia revolucionaria no estará suficientemente desarrollada. Si las raíces y la historia de este país no se conocen, la cultura política de nuestras masas no estará suficientemente desarrollada. Porque no podríamos siquiera entender el marxismo, no podríamos siquiera calificarnos de marxistas si no empezásemos por comprender el propio proceso de nuestra Revolución, y el proceso del desarrollo de la conciencia y del pensamiento político y revolucionario en nuestro país durante cien años. Si no entendemos eso, no sabremos nada de política.

Y desde luego, desgraciadamente, mucho tiempo hemos vivido ignorantes de muchos hechos de la historia.

Porque si el interés de los que se aliaron aquí con los imperialistas era ocultar la historia de Cuba, deformar la historia de Cuba, eclipsar el heroísmo, el mérito extraordinario, el pensamiento y el ejemplo de nuestros héroes, los que realmente están llamados y tienen que ser los más interesados en divulgar esa historia, en conocer esa historia, en conocer esas raíces, en divulgar esas verdades, somos los revolucionarios.

Ellos tenían tantas razones para ocultar esa historia e ignorarla, como razones tenemos nosotros para demandar que esa historia, desde el 10 de octubre de 1868 hasta hoy, se conozca en todas sus etapas. Y esa historia tiene pasajes muy duros, muy dolorosos, muy amargos, muy humillantes, desde la Enmienda Platt hasta 1959.

Y debe también conocer nuestro pueblo cómo se apoderaron los imperialistas de nuestra economía. Y eso, desde luego, lo sabe nuestro pueblo en carne propia. No saben cómo fue pero fue.

Y saben los hombres y mujeres de este país, sobre todo los de esta provincia donde se inició la lucha, donde siempre se combatió por la libertad del país, cómo fue aquello que de repente todo pasó de manos de los españoles a manos de los americanos. Cómo fue aquello y por qué los ferrocarriles, los servicios eléctricos, las mejores tierras, los centrales azucareros, las minas y todo fue a parar a manos de ellos. Y cómo se produjo aquel fenómeno. Y qué es aquel fenómeno en virtud del cual en este país, donde por los años 1915 ó 1920 había que traer trabajadores de otras Antillas porque no alcanzaban los brazos, algunas décadas después —en los años veintitantos, treintitantos, cuarentitantos y cincuentitantos, cada vez peor— había más hombres sin empleo, había más familias abandonadas, había más ignorancia. Cómo y por qué en este país donde hoy los brazos no alcanzan —los brazos liberados— para desarrollar las riquezas infinitas de nuestro suelo, para desarrollar las capacidades ilimitadas de nuestro pueblo, sin embargo los hombres tenían que cruzarse de brazos meses enteros y mendigar un trabajo, no ya en tiempo muerto sino en la zafra.

Y cómo era posible que en esas tierras que regaron con su sangre decenas de miles de nuestros antepasados, decenas de miles de nuestros mambises; cómo era posible que en esa tierra regada por su sangre, el cubano en la república mediatizada no tuviera el derecho, no digo ya de recoger el pan, no tenía siquiera el derecho a derramar su sudor. De manera que donde nuestros luchadores por la independencia derramaron su sangre por la felicidad de este país, sus hermanos, sus descendientes, sus hijos, no tenían siquiera el derecho de derramar el sudor para ganarse el pan.

¿Qué república era aquella que ni siquiera el derecho al trabajo del hombre estaba garantizado? ¿Qué república era aquella donde no ya el pan de la cultura, tan esencial al hombre, sino el pan de la justicia, la posibilidad de la salud frente a la enfermedad, a la epidemia, no estaban garantizados? ¿Qué república era aquella que no brindaba a los hijos del pueblo —que dio cientos de miles de vidas, pero que dio cientos de miles de vidas cuando aquella población de verdaderos cubanos no llegaba a un millón; pueblo que se inmoló en singular holocausto— la menor oportunidad? ¿Qué república era aquella donde el hombre no tenía siquiera garantizado el derecho al trabajo, el derecho a ganarse el pan en aquella tierra tantas veces regada con sangre de patriotas?

Y nos pretendían vender aquello como república, nos pretendían brindar aquello como Estado justo. Y en pocas regiones del país como en Oriente estas cosas se vivieron, estas experiencias se vivieron en carne propia; desde las decenas de miles de campesinos que tuvieron que refugiarse allá en las montañas hasta las faldas del Pico Turquino para poder vivir, a los hombres, a los trabajadores azucareros que vivieron o cuyos padres vivieron aquellos años terribles. ¡Y qué porvenir esperaba a este país!

Pero el hecho fue que los yankis se apoderaron de nuestra economía. Y si en 1898 poseían inversiones en Cuba por valor de 50 millones, en 1906 unos 160 millones en inversiones, y 1 450 millones de pesos en inversiones en 1927.

No creo que haya otro país donde se haya producido en forma tan increíblemente rápida semejante penetración económica, que condujo a que los imperialistas se apoderaran de nuestras mejores tierras, de todas nuestras minas, nuestros recursos naturales; que explotaran los servicios públicos, se apoderaran de la mayor parte de la industria azucarera, de las industrias más eficientes, de la industria eléctrica, de los teléfonos, de los ferrocarriles, de los negocios más importantes, y también de los bancos.

Al apoderarse de los bancos, prácticamente podían empezar a comprar el país con dinero de los cubanos, porque en los bancos se deposita el dinero de los que tienen algún dinero y lo guardan, poco o mucho. Y los dueños de los bancos manejaban aquel dinero.

De esta forma, en 1927, cuando no habían transcurrido 30 años, las inversiones imperialistas en Cuba se habían elevado a 1 450 millones de pesos. Se habían apoderado de todo con el apoyo de los anexionistas o neo-anexionistas, de los autonomistas, de los que combatieron la independencia de Cuba. Con el apoyo de los gobiernos interventores se hicieron concesiones increíbles.

Un tal Preston compró 75 000 hectáreas de tierra en 1901, en la zona de la bahía de Nipe por 400 000 dólares, es decir, a menos de seis dólares la hectárea de esas tierras. Y los bosques que cubrían todas esas hectáreas de maderas preciosas, que fueron consumidas en las calderas de los centrales, valían muchas veces, incomparables veces esa suma de dinero.

Vinieron con sus bolsillos rebosantes a un pueblo empobrecido por 30 años de lucha, a comprar de las mejores tierras de este país a menos de seis dólares la hectárea.
Y un tal McCan compró 32 000 hectáreas ese mismo año al sur de pinar del Río. Y un tal James —si mal no recuerdo— ese mismo año compró en Puerto Padre 27 000 hectáreas de tierra.

Es decir que en un solo año adquirieron mucho más de 10 000 caballerías de las mejores tierras de este país, con sus bolsillos repletos de billetes, a un pueblo que padecía la miseria de 30 años de lucha. Y así, sin derramar sangre y gastando un mínimo de sus riquezas, se fueron apoderando de este país.

Y esa historia debe conocerla nuestro pueblo.

(*) Leido en el blog de Iroel Sanchez "LA PUPILA INSOMNE"




LA REVOLUCIÓN COMO ENTELEQUIA
(Por: Mario Valdés Navia, publicado en "LA JOVEN CUBA")


El griego Aristóteles creó el concepto de entelequia para designar aquellas entidades que tienen un fin en sí mismas. En la actualidad se usa para hablar de cosas irreales, vagas, que no se pueden entender cabalmente, y menos concretar. El concepto me viene a la cabeza cuando oigo decir, a raíz del próximo congreso obrero, que los trabajadores deben “acompañar a la Revolución”. Siempre creí que son sus protagonistas, no sus acompañantes.

Cuando triunfaron las revoluciones rusa y china se empezó a hablar de los compañeros de viaje que podrían tener los obreros y campesinos en la construcción socialista. Se hacía referencia a los miembros de la burguesía y capas medias que existirían y laborarían en el socialismo hasta que, gradualmente, se extinguieran como clases en el tránsito futuro al comunismo. Tanto el Lenin de la NEP como el Mao del Camino de Yenán compartieron este criterio.

El establecimiento de la hegemonía burocrática en los estados de vocación socialista incluye siempre la recreación de símbolos ya establecidos. En Cuba no hay ninguno de mayor significación histórica que el de la revolución. Los mártires anteriores al 68, los mambises, laborantes y víctimas de las guerras de independencia, todos son hijos de ella y sacrificaron sus vidas para hacerla realidad.

Durante el período republicano los políticos no cesaron de clamar por sus méritos revolucionarios en la lucha por la independencia y luego contra el tirano Machado. Desde la derecha hasta la izquierda, todos veneraban la revolución a su manera. Batista y los presidentes auténticos se consideraban a sí mismos héroes y continuadores de la Revolución del 30.

Esta elevada representación social se multiplicó con el triunfo de la Revolución
En el 59 se unieron, como nunca antes, los componentes nacional-liberador y de justicia social. Con el tiempo, la revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes comenzó a ser secuestrada por una burocracia cada vez más empoderada, que se apropió del término Revolución como hiciera Stalin con el de marxismo-leninismo.

De esa forma, el monopolio del poder por los burócratas se identifica demagógicamente con los objetivos históricos del pueblo, la nación y hasta de la revolución mundial. A partir de entonces, en boca de la burocracia, la revolución sería un fetiche que se trocaría en su contrario mediante el concepto de Revolución en el Poder.

En consecuencia, la revolución no vendría desde abajo sino “desde arriba”, y las masas no la protagonizarían, sino que “se sumarían a ella”, “se incorporarían”, “participarían”, “serían convocadas”, o, como se dice ahora, la “acompañarían”.

Este nuevo modelo de revolución burocrática exige a los trabajadores ser “fieles”, “leales” y “estar dispuestos a cualquier sacrificio”.

La cuestión es: ¿a quién deben ser fieles y “acompañar” los trabajadores sin chistar?, ¿a la revolución popular liberadora, o al status quo establecido por los burócratas a su imagen y conveniencia?


Las revoluciones son siempre obra de las grandes masas. Es redundante decir que los trabajadores deben acompañar su propia obra.

Por lo que vale la pena luchar es por abrir cauces a su participación plena y libre y su posibilidad real de control social sobre el poder. Que los obreros, campesinos, estudiantes, intelectuales, TCP y todos los sectores humildes se sientan participantes activos de la revolución; no observadores de un espectáculo donde miran, aplauden y retornan a sus casas a comentar con la familia sus criterios, anhelos y preocupaciones tras la puesta en escena.



EL USO DE LA CAPACIDAD INSTALADA DE LAS FABRICAS:
está en el peor nivel de los últimos 17 años
(INFOBAE)





La capacidad instalada de la industria volvió a retroceder en el segundo mes del año, a 58,6 por ciento, según informó el Indec.

Es el peor febrero desde 2002, pero en la comparación mensual se mejoró en 2,3 puntos porcentuales, similar al aumento desestacionalizado de la actividad industrial de ese mes, que alcanzó 2,3 por ciento.

Los sectores más afectados son otra vez el textil y el automotriz. "El bloque de productos textiles presenta un nivel de utilización de la capacidad instalada de 43,2%, inferior al registrado en el mismo mes de 2018 (48,3%). La menor elaboración de hilados de algodón y de tejidos planos y de punto, origina esta merma en los niveles de utilización del sector", detalló el organismo.

Sobre la fabricación de autos destaca que el nivel de uso de 42,1%  está "vinculado a la menor cantidad de unidades fabricadas por las terminales automotrices, como consecuencia fundamentalmente de la caída de las ventas en el mercado local".

En enero, la cifra de uso había sido de 56,2% y en diciembre de 2018, 56,6%, luego de que en los últimos dos años había oscilado entre un 60 y 67 por ciento.


Según el Indec, los bloques sectoriales que presentan, en febrero de 2019, niveles de utilización de la capacidad instalada superiores al nivel general son: productos del tabaco (72,9%), refinación del petróleo (71,7%), papel y cartón (71,7%), sustancias y productos químicos (69,4%), industrias metálicas básicas (68,7%), productos minerales no metálicos (67,5%).

"Mientras que los bloques sectoriales que se ubican por debajo del nivel general de la industria son: productos alimenticios y bebidas (57,6%), edición e impresión (52,1%), productos de caucho y plástico (50,8%), productos textiles (43,2%), la industria automotriz (42,1%) y la industria metalmecánica excepto automotores (42,0%)", detalló el organismo.


jueves, 11 de abril de 2019


EN LA INDUSTRIA NO SE SALVÓ CASI NADIE
(Por Javier Lewkowicz, PAGINA12)


Todos los actores económicos que se dedican a la producción de bienes sufrieron un retroceso a lo largo del gobierno de Mauricio Macri. Con la única excepción de los tubos de acero con destino a Vaca Muerta, 23 sectores industriales acumulan desde 2016 fuertes retrocesos en su valor agregado, según las cifras oficiales. En el tope de los que perdieron está el rubro de maquinaria de oficina, con una baja acumulada del 45 por ciento, seguido por equipos de transporte y del bloque textil. El deterioro se refleja a las claras en la destrucción de 123 mil puestos de trabajo industriales registrados. En apenas tres años, la política económica de Cambiemos destruyó uno de cada 10 empleos de la manufactura de todo el país. Se espera que la tendencia recesiva no cambie a lo largo del 2019.

Según un relevamiento del equipo de economistas de la Fundación Protejer, liderado por Ariel Schale, de los 24 sectores en los que el Indec subdivide a la actividad industrial, 23 acumulan caídas en su valor agregado industrial frente a 2015. El valor agregado equivale al PBI industrial y se compone de la producción medida en cantidades descontados los insumos utilizados. Es un cálculo de la evolución de la riqueza industrial.

Un pronosticador totalmente certero le podría haber dicho a finales de 2015 a los empresarios industriales y a los trabajadores manufactureros que al cabo de tres años bajo la administración de Macri cada uno de ellos tendría un 95,8 por ciento de posibilidades de estar peor (salvo el empresario que invirtió en la bicicleta financiera y justo a tiempo cambió su patrimonio a dólares). El que apostó a la producción, perdió.

La única excepción es metales comunes, que muestra una mejora acumulada del 10,1 por ciento gracias a la venta de tubos. Según la Cámara del Acero, la producción de laminados terminados en caliente no planos, que incluye los tubos sin costura que fabrica Techint para la producción petrolera, fue de 2 millones de millones de toneladas en 2015 y 2,5 millones en 2018 (una suba del 25 por ciento). Si se incluyen los laminados planos (que bajaron por la crisis de la industria automotriz y línea blanca), la mejora se reduce al 4 por ciento. En hierro primario, hay una caída del 5,4 por ciento y en acero crudo, un alza del 2,7 por ciento. Es el único sector con un tinte positivo en términos de producción pero la rebaja de subsidios para la explotación gasífera en Vaca Muerta abrió un fuerte enfrentamiento con Techint y establece un horizonte incierto para este año.

En la otra punta, el sector más desfavorecido es maquinaria de oficina, que a raíz de la desaparición de la producción nacional de notebooks y tablets acumula desde 2015 una caída del 45 por ciento. Le siguen el sector de equipos de transporte, con una merma del 29,1 por ciento, que incluye la fabricación de embarcaciones, aeronaves, bicicletas y motocicletas. El tercer rubro más perjudicado es indumentaria (-27,4), seguido de textil (-25,3) y cuero y calzado (-20,4 por ciento). El sector textil acumula una destrucción de 18 mil puestos de trabajo formales y se estima que otros 20 mil informales, mientras que en el gremio de calzado calculan la merma de empleo en 9 mil puestos y en marroquinería, de 3500 puestos.

Completan el grupo de sectores que cayó dos dígitos el tabaco (-19,9 por ciento), caucho y plástico (-19,3), otra maquinaria eléctrica (-19,1), muebles y otras industrias (-18,5) e instrumentos médicos (-17 por ciento). Un rubro industrial muy fuerte como maquinarias y equipos acumula en tres años una caída del 7,4 por ciento, mientras que la actividad química, una merma del 6,8 por ciento. En la fabricación de papel, la baja es del 5,5 y en vehículos, del 5,2 por ciento. En tanto, la producción de vehículos tiene una merma del 5,2; alimentos, 4,9 y madera, 4,4 por ciento.


miércoles, 10 de abril de 2019


Kreiner: “Abandonar la tecnología de uranio natural es un estrago incomprensible”
(Por Matías Alonso)


El físico Andrés Kreiner, secretario general de la Asociación de Profesionales de la Comisión de Energía Atómica, considera que la decisión del Gobierno de pasar a una tecnología de uranio enriquecido implicará perder capacidades humanas y materiales que la Argentina construyó a lo largo de unos 60 años. Según el especialista, la situación en el sector nuclear impulsa una fuga de cerebros al igual que en el resto del sistema científico-tecnológico.

Las palabras del presidente de la Comisión Nacional de Energía Atómica, Osvaldo Calzetta, durante la entrevista que le brindó a TSS, generaron revuelo en la comunidad del sector nuclear argentino. Una de las voces críticas sobre la decisión de abandonar la tecnología de uranio natural y agua pesada que tomó el Gobierno al descartar la construcción de una cuarta central nuclear con tecnología CANDU es la del doctor en Física Andrés Kreiner, secretario general de la Asociación de Profesionales de la Comisión de Energía Atómica y las Actividades Nucleares (APCEAN). Kreiner, que es investigador superior del CONICET y docente de la UNSAM, trabaja en el desarrollo de aceleradores de partículas para tratamientos de tumores.

¿Es lógico que la Argentina pase a una tecnología de uranio enriquecido como sostuvo el titular de la CNEA?

Diría que no es lógico que la Argentina abandone la tecnología de agua pesada y uranio natural, que ya domina. Es un estrago incomprensible. La Argentina, a lo largo de unos 60 años, fue construyendo una infraestructura humana y material. Hoy en día estamos en posición de fabricar todos los ingredientes estratégicos, empezando por el agua pesada que se produce en la PIAP, que es una inversión que se hizo en los años 80 y se terminó en 1994. Es la planta más grande del mundo en producción de agua pesada, es una joya tecnológica de la Argentina y es la llave para poder tener el completo dominio de la tecnología de agua pesada y uranio natural.

Uno de los argumentos del Gobierno es que no hay mercado en el mundo para el agua pesada.

Eso no es necesariamente así, porque hay varios países con este tipo de centrales nucleares. En el pasado, la Argentina exportó agua pesada a Canadá y a India, que tiene un programa muy amplio de instalación de, por lo menos, diez nuevas centrales de agua pesada tipo CANDU, y si bien tienen algunas plantas de producción también es cierto que han tenido problemas. Hace poco hubo una misión de alto nivel a India, encabezada por el presidente Macri, y no se dijo nada de que se hubiera hablado sobre la posibilidad de vender o de poner a disposición la producción de agua pesada para las centrales indias. Se tomó la decisión de cancelar la construcción de la cuarta central, que ya estaba arreglada con China en combinación con la quinta, y que era un arreglo muy conveniente para Argentina. En el año 2017, la posición de este Gobierno era la misma que la del anterior: hacer una primera central CANDU y, después, diferida en el tiempo, una Hua Long, de uranio enriquecido.

¿Por cuánto tiempo sería lógico seguir con esta tecnología de agua pesada y uranio natural?

Por mucho tiempo. La tecnología de agua pesada y uranio natural es complementaria de la de uranio enriquecido. Por ejemplo, se puede tener una central de uranio enriquecido y los combustibles quemados que salen de esa central se pueden seguir quemando con una de estas centrales, porque el grado de enriquecimiento con el que salen los combustibles quemados ahí es mucho más alto que el del uranio natural, con lo cual se puede seguir ordeñando la vaca. La Argentina tiene toda la infraestructura humana, pública y privada, para seguir con esta línea. Creo que es fruto, por un lado, de una ignorancia, ya que la Subsecretaría de Energía Nuclear está dirigida por alguien que no conoce el área en profundidad (por Julián Gadano). A Gadano se le ha puesto en la cabeza que hay que cancelar esto. Después de haber sostenido durante dos años que había que hacerla, ahora dice que es una tecnología obsoleta, cuando en el mundo hay alrededor de un 11% de todas las centrales nucleares que trabajan con agua pesada, con Canadá a la cabeza, y con China, India y Rumania. Hay un mercado y depende de los esfuerzos que uno haga para vender ese producto y convencer a la gente. Es notable que después de haber sostenido por dos años una idea, inmediatamente después de firmar el acuerdo con el FMI le bajaron el pulgar. Hay cosas que uno no puede probar pero me parece que hay elementos espúreos en esto.

Calzetta dijo que la cuarta central no sería un desarrollo tecnológico sino industrial.

Ese es otro argumento que se repite mucho. Lo que quiere decir es que, hoy por hoy, así como está pensada la cuarta central, era una continuación de todo lo que tenemos, que de ninguna manera es tecnología obsoleta porque estamos hablando de componentes altamente especializados que diferentes grupos han desarrollado. Las empresas, tanto grandes como muchas pymes, invirtieron para prepararse para esa línea y ahora viene alguien y, de repente, dice que hay que reconvertirse. La falta de innovación tecnológica tampoco es cierta, porque la línea de uranio natural tiene grandes posibilidades de innovación tecnológica. Hay conceptos más avanzados de reactores CANDU, tanto en Canadá como en India. El uso del torio también ofrece un gran potencial, porque es un elemento bastante más abundante en la corteza terrestre que el uranio y en el futuro podría generar una línea tecnológica en la cual prácticamente se podría contar con combustible ilimitado. Lo que es aceptable es que la Argentina incursione, como lo viene haciendo desde hace bastante tiempo, en desarrollar tecnología de enriquecimiento de uranio, pero esta tecnología estamos muy lejos de tenerla, especialmente a nivel industrial. Nosotros vamos a ir por la línea del uranio enriquecido sin tener el combustible y eso nos va a poner en una situación de dependencia. Aunque se diga que con la planta piloto de enriquecimiento no nos van a retacear el uranio porque después lo podemos hacer nosotros, el tema es el tiempo y el precio al que podríamos llegar a hacer el uranio enriquecido. Las inversiones para hacer una planta de enriquecimiento son de más de 1000 millones de dólares. Eso la Argentina no lo va a tener por mucho tiempo y si decís que tenés tu plantita piloto no va a hacer ninguna diferencia. En el caso del uranio natural es distinto, porque hay muchos proveedores y nosotros también tenemos.

¿Hubo alguna consulta a la APCEAN?

No. Es algo muy importante porque yo estoy representando a la APCNEAN. En los años 70, la APCNEAN tuvo un rol determinante en la elección de la tecnología de Embalse. Y los argumentos que se barajaban en ese momento siguen siendo válidos hoy porque ahora la Argentina ya hizo todas las inversiones y tiene la capacidad autónoma para seguir adelante con esa línea.

¿Qué destino cree que puede llegar a tener la PIAP?

No se han hecho ni se están haciendo los esfuerzos suficientes como para mantenerla en pie. Si me dijeran que en todo el mundo se desactivó esta línea, sería lógico. Pero lo que se ha visto es que a estas centrales, con una relativa baja inversión, se les puede hacer una extensión de vida. A Embalse se le dieron 30 años más y hoy en día se habla de que puede haber centrales que duren hasta 90 años. En el mundo va a haber centrales que van a extender su vida y la Argentina podría aprovechar eso comercialmente. India tendrá una actividad muy importante de construcción de centrales de agua pesada, habrá un mercado más que importante. Además, en algún momento se nos va a acabar el agua pesada y vamos a tener que salir a comprar al precio del mercado internacional. Vamos a terminar importando elementos de alto valor agregado, es una involución con respecto a la capacidad industrial que tenemos hoy. Tengo entendido que la PIAP no tiene ni siquiera un stock como para proveer el agua pesada del reactor de investigación Palas que ganó INVAP en Holanda porque la producción la pararon en 2017 y lo que hay se va consumiendo y ya no queda más nada para vender. Estamos pegándonos un tiro en el pie.

Se viene hablando de reconvertir a la PIAP en una planta de producción de fertilizantes. ¿Eso es viable?

La idea de que la PIAP pueda, además de producir agua pesada, producir fertilizantes, viene desde hace mucho tiempo y podría ser razonable. Lo que pasa es que eso requiere inversiones muy importantes, como mínimo 600 millones de dólares. Tranquilamente uno podría reconvertir una línea para fertilizantes y dejar la otra para agua pesada. El Gobierno dice que está buscando inversiones pero todavía no se ve nada concreto. Hoy, de 450 empleados que había en la PIAP, quedan 300 porque mucha gente aceptó los retiros voluntarios y otros que ven la cosa muy difícil se empezaron a ir. Esto es algo que está pasando en todo el sector nuclear: la gente joven se está yendo porque las posibilidades de progreso laboral están muy difíciles y los salarios en la CNEA están muy bajos. Hay una fuga de cerebros al igual que sucede en el resto del sector científico-tecnológico. Proyectos como el CAREM y el RA-10 también están perdiendo gente. Si bien es claro que la CNEA está supeditada a la Subsecretaría de Energía Nuclear, las máximas autoridades son corresponsables de la situación y, si están convencidas de que sería preferible seguir con la línea de uranio natural, se tendrían que plantar y salir a decir lo que piensan.

El Gobierno anunció la fusión de dos empresas en las que tiene participación la CNEA, Combustibles Nucleares Argentinos Sociedad Anónima (CONUAR) y Fabricación de Aleaciones Especiales Sociedad Anónima (FAE). ¿Es algo beneficioso?

El problema es que no hay suficiente información. Estas cosas se hacen a escondidas. De un día para otro uno se entera, aparece un decreto y no hay una justificación ni discusión pública sobre el tema. Lo mismo sobre todas estas idas y vueltas con las centrales, en las que uno se entera a través de trascendidos periodísticos, no hay comunicados claros del Gobierno explicando por qué se hacen o se dejan de hacer las cosas. Sabemos que hubo unos 250 despidos en NA-SA, de la gente de la unidad de gestión, que eran los que se ocuparon de poner en marcha Atucha II y de personal que estaba participando en la extensión de vida de Embalse. Si esa línea se desafecta hay muchos que están pensando que los van a echar. Además, es gente con mucha posibilidad de trabajo en el exterior, que con las extensiones de vida de las centrales que va a haber en el mundo va a ser muy requerida y la Argentina sufrirá su salida.

El presupuesto de este año es un poco confuso porque ahora el CAREM viene por partidas separadas y el año pasado hubo resfuerzos.

Eso también es parte de esta falta de transparencia. Si uno mira lo que fue el año 2018, incluidos los refuerzos, comparado con el año 2019, hay un aumento del 6%. Ahí estaría el presupuesto de la CNEA y lo que se destina al CAREM. En el caso del CAREM, por lo que sabemos, no está claro el presupuesto que tiene. Todavía se está negociando el de este año. Están sobreviviendo con dinero que sobró del año pasado porque es un fideicomiso que no está sujeto a las reglas del presupuesto. Si la CNEA no ejecuta el presupuesto en el año calendario, lo pierde. Ahora hubo una mejora, pero pequeña. Lo que se está viendo es que la Argentina está completamente condicionada por el FMI, le están pidiendo cada vez más ajuste.

¿Su proyecto de aceleradores sigue con financiamiento?

Hoy por hoy yo todavía no sé exactamente qué presupuesto tengo, no me lo informaron oficialmente. En este momento estamos desarrollando un acelerador para usos médicos para terapia de captura neutrónica en boro. Estamos construyendo un edificio, es un contrato que ya se firmó hace tiempo y que era muy difícil pararlo, que está ubicado en la esquina entre el Centro Atómico Constituyentes y el INTI, sobre la General Paz. Viene avanzando a un ritmo bastante menor al que yo hubiera querido, pero eso es en buena medida responsabilidad de la empresa constructora, que ha sido una gran desilusión. Estamos avanzando y, si la empresa cumple, este año se debería terminar.

¿En su equipo de trabajo también hubo pérdida de personal?

Nosotros tenemos serios problemas de pérdida de personal. En nuestro grupo se fueron, durante el último año y medio, dos ingenieros electrónicos, un técnico y dos becarios. En total, seremos unas 20 o 25 personas dedicadas a este proyecto. En el Grupo de Ingeniería Electrónica que formamos eran tres personas y se fueron dos. Nos hizo un agujero tremendo porque hay una inmovilidad total. Nosotros tuvimos una auditoría, como todas las instituciones, por parte de Modernización, y el resultado fue que la CNEA tenía su planta óptima, que prácticamente no tenía nada que sobrara, pero hoy se está jubilando gente, hay otros que se van y no hay repuesta. Entonces, todo se va destruyendo. Si uno quiere tener una actividad pujante y planes de desarrollo, es necesario tener gente especializada.




CÚMULO

Hay risas a bocajarro
de a cántaros
que de tanto ir a un Martes trece
o a un Domingo Santo,
a un milímetro de Cantinflas
detrás del elefante de Popóv
ganándole a la libertad
en aquel parque
donde jugabas de niña,
esta la tuya
con más ganas de vivir
que entonces, que ahora
de par en par

.........................................................


DESNUDO HE QUEDADO

Una Mujer de ojos manantiales
pensando por dos, o por diez,
de la velocidad de la luz
me ha pormenorizado como una pitonisa
soy enigma, su rompecabezas
pero ella mi certeza
así lo ha enunciado

Una Mujer con boca azul, blanca,
de muchos colores
me ha caracterizado como una vidente del Sur
soy un signo de interrogación
pero a ella la hago sentir con el de exclamación

Una Mujer semilla, ardiente
de luces frescas con tintes de Luna
me ha enumerado como sibila del Orinoco
soy arcano, un secreto
pero ella certidumbre
¿Y solo porque?
la he inventado, ideado, concebido,
la he discurrido, alimentado, y largamente pensado
la he encontrado, imaginado, creado
la he proyectado, hallado y largamente fantaseado
con el devenir de sus caricias
con el devenir de sus piernas
con el devenir de su ojos, su boca
y toda su simiente

Una Mujer ya, de ahora, hogaño
me ha desnudado de frente
con muchas fotos de los costados




martes, 9 de abril de 2019


Revuelo en el ámbito científico: más de 2 mil investigadores fueron excluidos del Conicet
(Por Juan Piscetta, INFOBAE)


Cada año, miles de personas son evaluadas para ingresar a la carrera de investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet). El viernes se difundió el listado de quienes serán incorporados, pero lo que generó sorpresa en la comunidad académica es el número de los "expulsados" del sistema: unos 2.145 científicos no podrán continuar con sus proyectos de investigación, según reveló el ex decano de Ciencias Exactas-UBA, Jorge Aliaga.

El dato se desprende de los resultados de la "convocatoria 2018"publicados en la web oficial del instituto. La sangría entre los candidatos y las personas rechazadas se debe al recorte en los cupos para el ingreso. De las 900 vacantes que se ofertaban en 2015, en 2017 ese número bajó a 600. Pero el año pasado la convocatoria se redujo a 450, es decir, la mitad en comparación hace cuatro años.

Los aspirantes al ingreso a la "carrera de investigador científico" (CIC) son científicos con estudios de doctorado y posdoctorado. En general son becarios o ex becarios con proyectos de investigación avanzados en distintas áreas: ciencias exactas, biológicas, médicas, físicas y sociales, entre otras. Pero no todos pueden acceder a la planta permanente del Conicet. De los los 2.595 postulantes, solo el 17,3% fueron aprobados.

"Unas 2.595 personas hicieron una carrera universitaria brillante, ganaron una beca doctoral y una postdoc. Fueron a congresos, dieron charlas y publicaron papers. Solo el 17,3% (450) seguirá haciendo ciencia aquí. Unos 2.145 serán expulsados del sistema y seguramente se irán del país", afirmó el biólogo del Conicet y divulgador Fabricio Ballarini en su cuenta de Twitter.

Si bien el achique en los ingresos era conocido -lo que generó una alta conflictividad gremial en los años anteriores-, la difusión de los resultados generó un intenso movimiento en las redes sociales, en el que becarios, científicos y académicos repudiaron la falta de oportunidades en el sistema de Ciencia y Técnica.

"El recorte en los ingresos deja afuera del sistema científico a muchos investigadores que, en las condiciones actuales, cada vez ven más limitadas sus posibilidades de preservar su inserción laboral luego de haber realizado su doctorado y su posdoctorado", afirmó a InfobaeVictoria García, secretaria de Derechos Humanos y Género de ATE-Conicet e investigadora en narrativa argentina. "Además resulta más difícil sostener líneas de investigación cuando los equipos se ven reducidos por la imposibilidad de los investigadores jóvenes de insertarse", completó.

Además de haber sido decano, Jorge Aliaga ocupó el rol subsecretario de Evaluación Institucional de la cartera que conduce el titular de Ciencia y Técnica, Lino Barañao. Luego que se difundieran los resultados, elaboró una grilla en la que expuso las cifras oficiales de la convocatoria y cómo se distribuyó el reparto de los ingresantes en el Conicet.

Las ciencias sociales y las humanidades fueron las áreas más perjudicadas en el reparto de ingresos

Según se desprende de ese análisis, las áreas del campo de las ciencias sociales y humanidades fueron las más perjudicadas, en las que apenas entraron casi el 7 por ciento de los aspirantes científicos. En Economía, por ejemplo, solo dos postulantes "entraron a carrera".

Esa relación contrasta con el rubro "Tecnología", un sector considerado estratégico: de las 15 solicitudes presentadas, 12 fueron aprobadas.

(Año a año, la política de ingresos a la carrera de investigador (@jorgeluisaliaga))

Durante el mandato de Cambiemos, la planta de investigadores del Conicet creció a una tasa anual de entre el 2,5% y 4,0% frente al 10% objetivo previsto en el plan que había diseñado Lino Barañao en el gobierno anterior.

Hace un mes, Infobae entrevistó a varios investigadores que ya definieron probar suerte en otros países. Se habían quedado sin beca para continuar con sus proyectos y líneas de trabajo. Así retrataba esa fuga la bióloga María Inés Sotelo: "Estaba considerando hacer una estadía afuera como alternativa, pero se transformó en mi única opción cuando quedé afuera de Conicet este año".

Según los datos oficiales, el Conicet emplea a más de 10 mil investigadores y provee estipendios para unos 11 mil becarios. El crecimiento de la planta del instituto -solo en el caso de CIC y personal de apoyo- desde diciembre de 2015 a lo proyectado para diciembre de 2019 será del 17%.

¿Qué hacen los que se quedan afuera? "Algunos buscan opciones fuera del país, otros en el ámbito privado o en la docencia de nivel medio o en universitaria, donde la inserción es difícil y donde prima la precariedad laboral. En muchos casos, se trata de doctores que no van a ejercer laboralmente como tales. De esta manera, recursos de Estado destinados a la 'formación de recursos humanos' en ciencia son desperdiciados", completó García.

Para la próxima convocatoria 2019 para ingreso al Conicet no se esperan grandes sorpresas. Mientras tanto, los sindicatos ya evalúan próximas medidas para ampliar el presupuesto y el financiamiento a la investigación. El 10 de abril se movilizarán al Polo Científico y Tecnológico, ubicado en la calle Godoy Cruz 2.320 de Palermo. Ese día se conmemora el natalicio de Bernardo Houssay, uno de los premio Nobel de Medicina.