Viaje a la Luna

Viaje a la Luna

Una memoria a mis antepasados, a mis vivencias...unos versos de futuro.

QUIEN NO SE OCUPA DE NACER SE OCUPA DE MORIR

viernes, 7 de junio de 2019


LA ODA QUE SALGA

Abusaré de mi memoria,
que ha hecho infinito tu goce
y el mío,
declamaré en una esquina cualquiera
(ya he usado en demasía Armas y C)
la voluptuosidad de tus espasmos
con apenas un roce de mis labios,
tomaré la lira
 y no siendo un ángel,
 convocaré a otros,
 mis compadres,
 menos al que cayó,
 (mejor lejos en estos menesteres)
 para evocar las siempre ganas
 de cobijarme en ese paraíso
 que tus piernas esconde
 con álamos al viento,
 No doy garantía,
 de que la Oda que salga,
 abusando de mi memoria,
 sea un digno reflejo
 de la ambrosía
 que es tu estantería



miércoles, 5 de junio de 2019


FONDO MACRISTA INTERNACIONAL
(Por Alfredo Zaiat, PAGINA12)

Como nunca antes, el FMI está interviniendo en forma abierta en la política electoral de Argentina. Christine Lagarde, la número uno del Fondo, se lanzó a participar de la campaña criticando a la principal figura de la oposición a Macri.



Si al plan de gobierno-negocios del macrismo, que ha provocado el naufragio de la economía, se le agrega un escenario financiero y comercial internacional bajo tensión, el panorama no se presenta muy alentador para el gobierno 2020-2023. La herencia M ya es de por sí demoledora. Si Macri se autohereda, la crisis se profundizará en línea a la promesa del oficialismo de avanzar con más velocidad en la actual dirección, cuyos resultados devastadores para el bienestar general no son un misterio después de cuatro años. Si la principal fuerza de la oposición, que hoy es liderada por CFK con la candidatura a presidente de Alberto Fernández, es la que triunfa en las próximas elecciones, la herencia M será un potente limitante para la política económica. El callejón a transitar es tan estrecho que la promesa de mayor ajuste de unos y el voluntarismo de otros colisionarán contra el muro del FMI. 

El Fondo Monetario Internacional siempre ha intervenido en el diseño y control de la política económica de los países con los cuales mantiene acuerdos de auxilio financiero. En casi todos los casos de su larga historia de créditos stand by ha evitado participar abiertamente de la vida política interna de los países, y mucho menos de las campañas electorales. Con la administración Macri, el FMI ha abandonado esa aparente neutralidad. Financia la campaña de la alianza Cambiemos al entregar un paquete total de 57 mil millones de dólares destinado a pagar la deuda y evitar el default de la economía macrista. También autorizó al Banco Central a vender dólares en el mercado y, de ese modo, evitar la disparada del dólar que pondría en jaque mate la aspiración de reelección de Macri.

Además de financiamiento, el Fondo ingresó de lleno en el barro de la campaña electoral. La directora gerente, Christine Lagarde, criticó con ironía a la principal líder de la oposición a Macri. Afirmó que “la gente cambia con el paso del tiempo dependiendo de si están haciendo campaña o están en sus cargos”, en referencia a Cristina Fernández de Kirchner. Lagarde envió de ese modo el mensaje al mercado y a la sociedad argentina de que el FMI no le cree a CFK y que piensa que ella miente porque se encuentra en campaña electoral.  
Con la activa participación que está teniendo el FMI en estos meses de elecciones, la Alianza Cambiemos no debería dar muchas vueltas respecto a la fórmula presidencial. Macri tendría que imitar a CFK, bajar al lugar de vicepresidente y designar como candidata a presidente por el oficialismo a Christine Lagarde. Participaría en los próximos comicios como el Fondo Macrista Internacional. 

Otra vez

Héctor Torres es miembro del Programa de Investigación de Derecho Internacional del Centro para la Innovación en Gobernabilidad Internacional. Su opinión es interesante por haber sido representante de Argentina ante el FMI entre 2004 y 2008 durante la gestión de Roberto Lavagna en el Ministerio de Economía, y luego designado en ese mismo cargo por Alfonso Prat-Gay en 2016 y 2017. Escribió en el portal Project Syndicate el artículo “El FMI está alimentando una crisis argentina, otra vez”. 

Recuerda que el país solicitó el primer crédito al Fondo Monetario en 1958. Vale señalar que fue el gobierno de facto autodenominado Revolución Libertadora el que en 1956 adhirió a la Argentina a ese organismo internacional, luego de derrocar al gobierno constitucional de Juan Domingo Perón, que resistió esa membresía. Torres detalla que en las seis décadas posteriores se han firmado 22 acuerdos con el Fondo, para sentenciar que “la mayoría se descarriló posteriormente o terminó en fracaso”. Especula que el rubricado por la administración “pro mercado” de Macri tendría ese mismo destino, sumándose “a ese desfile de decepciones”. Advierte que “los acontecimientos recientes sugieren que la problemática historia de Argentina con el Fondo podría estar a punto de repetirse”. 

Por lo pronto, el primer acuerdo firmado en junio pasado por 50 mil millones de dólares fue un fiasco con una duración record, por lo breve, de apenas tres meses. Ahora está en vigencia el segundo, con un monto que se amplió a 57 mil millones de dólares y con plazo de expiración no más lejano que la primera mitad de 2020, cuando el próximo gobierno tenga que buscar la renegociación del programa financiero inviable de repago. Este fue definido por una tecnoburocracia de Washington, dominada por los intereses geopolíticos de los Estados Unidos de Trump, y por la desesperación de la alianza macrismo-radicalismo para no declarar el default de la deuda.

Ese acuerdo evitó la cesación de pagos en la segunda mitad del mandato de Macri, pero instaló esa probabilidad, con elevada chance de ocurrencia, para después, evalúan grandes fondos de inversión internacional. Esta estimación queda reflejada en el índice de riesgo país navegando entre los 900 y los 1000 puntos desde hace varios meses, nivel que deja al descubierto que a la economía macrista le han cerrado las puertas de acceso al mercado voluntario de crédito. No sólo se lo han clausurado en Wall Street desde marzo del año pasado, sino que, como parte de la herencia M, el grifo quedará cerrado, por lo menos, en la primera etapa del próximo gobierno.

Cuando se realiza un análisis riguroso acerca del ciclo de la debacle de la economía macrista, queda expuesto con claridad que la fuga de activos argentinos con el consiguiente derrumbe de las cotizaciones no está motivada en la posibilidad de la derrota del gobierno de Cambiemos y el regreso a la Casa Rosada de una fuerza política calificada como populista. Esa debilidad económica y financiera se reconoce fundamentalmente en el fiasco de otro programa neoliberal. 

Preferencial

El gobierno de Macri y el FMI pretendían que con sólo anunciar un plan financiero extraordinario se ahuyentarían los fantasmas que se posaron sobre la economía macrista. Por eso lo denominaron “crédito precautorio”, o sea que no sería necesario utilizar esos recursos, sino que los poseedores de títulos públicos sólo supieran que ese dinero estaba a su disposición. Pero los inversores han preferido llevarse los dólares; no simplemente saber que estaban disponibles.

Aquí aparece una cuestión de volumen. Cuando el préstamo del FMI es pequeño, actúa como señal para que bancos e inversores continúen con el flujo de financiamiento al país. La respuesta es diferente cuando el crédito es de tal magnitud, como el caso argentino, que termina asustando a los inversores. Estos evalúan que si fue necesario una asistencia tan importante significa que esa economía está quebrada y los bonos que acumulan en sus carteras están en riesgo de caer en la insolvencia.

En ciertos círculos de la ortodoxia económica y analistas del mercado existe la idea de que firmar un acuerdo con el FMI es un sello de confianza. Este alteraría las expectativas negativas de los agentes económicos, que se lanzarían entonces a un ciclo de inversión –productiva y financiera– impulsor del motor del crecimiento. Pero no es así. Por dos vías no se verifica esa falsa promesa. Por un lado, el acuerdo con el FMI implica un ajuste recesivo por la exigencia de recortes del gasto público y de contracción monetaria con alza de la tasa de interés. La consiguiente caída de la demanda interna retrae la inversión productiva. Por otro, fondos y bancos del exterior se alejan de países que firman stand by porque ese tipo de acuerdos es sinónimo de una economía quebrada, lo que los inhibe de destinar capitales a la compra de títulos públicos; más bien los incentiva a desprenderse de esos papeles de deuda soberana.

Este comportamiento se consolida todavía más cuando el Fondo se convierte en uno de los principales acreedores, puesto que la posibilidad de que un país le declare default es muy baja. Esa eventualidad convertiría esa economía en un paria del mercado internacional, ya que el no pago del capital e intereses no sería a un grupo de bancos e inversores, sino a los países miembros del FMI, siendo Estados Unidos el principal aportante de recursos de ese organismo.

En el mencionado artículo, Torres indica que el FMI tiene “el estatus de acreedor preferencial”, lo que le asegura estar primero en la línea para cobrar. En esas condiciones, si el cálculo del mercado es que no habrá suficientes dólares el año próximo, cuando se acaben casi todos los dólares del FMI (quedarán disponibles apenas 6800 millones del total), para hacer frente a todos los vencimientos de deuda y con el acceso al mercado de crédito todavía vedado, evalúan como escenario probable una reestructuración de la deuda con quita de capital. Esa pérdida eventual los coloca ante la urgencia de aprovechar estos meses, cuando el flujo de dólares está garantizado por el Fondo, para desprenderse de bonos argentinos. Por eso, ante cada repunte de la cotización de los títulos, aparece una corriente vendedora que interrumpe esa recuperación. Torres lo dice del siguiente modo: “Los inversores tienen una oportunidad limitada para salir de Argentina y pueden usarla pronto”. 

Locuras

El Ministerio de Hacienda, a través del Banco Central, está liquidando 60 millones de dólares diarios para cubrir parte de las necesidades de recursos del fisco. En una negociación directa con el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, consiguió que éste obligara a la conducción del Fondo a permitir al Banco Central la intervención en el mercado vendiendo dólares para evitar saltos bruscos del tipo de cambio. El Fondo está violando de ese modo una de las normas de su estatuto que prohíbe la utilización de los dólares que presta para financiar la fuga de capitales. 

Conociendo la historia financiera reciente de la economía argentina, con la experiencia adquirida por su tránsito en el FMI y señalando que esa medida es para “aumentar las posibilidades de reelección de Macri”, Torres afirma que el organismo no debería haber aceptado ese pedido por las siguientes razones:
“Para empezar, al respaldar tales locuras y argumentos falsos de endeudarse para frenar la corrida contra el peso, el FMI pondrá en peligro los esfuerzos (incluso los míos) para normalizar las relaciones entre Argentina y el Fondo”. 

“Además, los dólares que el Gobierno se propone vender para apuntalar el peso este año serán muy necesarios para la próxima administración para hacer frente a los pagos de deuda e intereses que vencen en 2020”.

“Mientras más deuda tenga la Argentina con un acreedor privilegiado como el FMI, más difícil será convencer a los inversores privados ‘no privilegiados’ de reinvertir y continuar financiando el país en 2020 y posteriormente”.

Torres no es optimista, y lo expresa sin inhibiciones al afirmar que “lamentablemente, la historia puede estar a punto de repetirse”. Se refiere a la crisis de 2001, cuando en octubre de ese año, dos meses antes de la declaración del default, el país solicitó un préstamo de 8000 millones de dólares al FMI. Recuerda que la mayor parte de esos recursos fueron utilizados para facilitar la fuga de la plaza local de inversores institucionales. Torres sentencia que “el FMI está a punto de volver a cometer el mismo error” y, por lo tanto, “no debe esperarse un resultado diferente”.

Abrazo de oso

La apuesta del FMI, bajo orden y supervisión de Estados Unidos, es inédita en la historia de ese organismo. Entregó el préstamo más grande jamás otorgado a un país. El Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz detalló que Argentina representa el 61 por ciento del fondeo actual del Fondo, seguido muy lejos por Egipto con el 13 por ciento e Irak con el 6 por ciento. En su más reciente reporte evalúa que esa proporción ubica al FMI “en una posición de debilidad”.  

Esa debilidad relativa es compensada con el poder político que ejerce al ser una institución dominada por las potencias económicas, con Estados Unidos sobresaliendo entre ellas. Una de las máximas tradicionales en el mercado financiero dice que el acreedor tiene problemas cuando concentra gran parte de sus préstamos en un solo deudor. Este sería el caso del FMI con Argentina. Pero como se mencionó arriba, el Fondo es un acreedor privilegiado. En todo caso, las dificultades para cancelar el capital e intereses de la deuda, como las irregularidades formales en la rúbrica del acuerdo, como se detalló en esta columna el domingo pasado, servirían para mejorar un poco la relación desigual en la próxima instancia de renegociación del acuerdo financiero.

Se sabe que el Fondo recibirá con los brazos abiertos la propuesta de redefinir las condiciones financieras del stand by, para convertirlo en uno denominado Extended Fund Facility. Los grandes vencimientos del préstamo por 57 mil millones de dólares concentrados en los últimos tres años del próximo mandato presidencial podrían ser reestructurados a un plazo de 10 años. 

La predisposición a postergar el cobro de esa deuda no será desinteresada. Esos brazos abiertos se cerrarán como los de un oso cuando a cambio reclamen las reformas regresivas que figuran en el tradicional manual de ajuste que excitan a la grey de economistas ortodoxos: previsional (reducción de las jubilaciones y elevación de la edad de retiro), laboral (desregulación del mercado con pérdida de derechos de los trabajadores) e impositiva (eliminación de exenciones y mayor presión tributaria).

En ese paquete, es habitual que el Fondo incluya la sugerencia de una reestructuración de la deuda con el mercado, proceso que lo denomina “reperfilamiento” de los vencimientos de capital e intereses. Es una instancia amigable, sin grandes pérdidas para los inversores, con extensión de los plazos y modificación de la tasa de interés. El antecedente inmediato de esa propuesta fue la realizada por Ucrania con el aval del FMI.

Esta instancia de negociación, que agudizará la dependencia de la economía argentina al Fondo, podría ser menos dramática si el gobierno de Macri no estuviera rifando las reservas acumuladas con los dólares del FMI. Si las cuidaran, en lugar de liquidarlas con el mezquino objetivo político de intentar generar condiciones para que Macri pueda pelear con alguna chance la reelección, el próximo gobierno tendría un poco más aliviada la pesadísima mochila de la herencia M.



CIERRAN 50 PYMES POR DIA
(PAGINA12)


Entidades representativas del sector advirtieron sobre las consecuencias de la política económica del Gobierno. Señalaron que atraviesan una etapa de “devastación”.
La crisis económica se traduce en el cierre diario de pequeñas y medianas empresas. 

Día a día, al menos 50 pequeñas o medianas empresas bajan sus persianas por las políticas económicas del gobierno de Cambiemos, de acuerdo a un relevamiento de la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios y la Asociación de Empresarios Nacionales. Esa entidad relaciona directamente la crisis generalizada en la producción nacional con el aumento de la especulación, el endeudamiento, la concentración y la apertura a las importaciones en detrimento de la industria nacional.

En medio de la campaña electoral, Apyme y Enac advirtieron que hay que superar “la devastación” con una agenda de políticas que pongan en el centro de la escena a la “Argentina productiva”. Contrastando la cantidad de empresas aportantes en la base de la Anses y el informe de desempleo del gobierno nacional, que arrojó que se pierden 100 puestos de trabajo por día, esas entidades obtuvieron un detalle de la situación actual. De acuerdo al relevamiento, el Ministerio de Producción discontinuó las estadísticas sobre el cierre de empresas en 2017, cuando la crisis se intensificó.

“Llegamos hasta acá producto del aumento de las tarifas, importaciones, dolarización de los insumos y de los servicios en general, que impacta a la pyme directamente pero también a nuestros clientes, que son nuestros trabajadores también”, explicó a Página/12 el presidente de Enac, Leo Bilanski, quien graficó también las consecuencias: “Entonces hay menos ventas, se comprime la rentabilidad y empezamos con problemas financieros. El que no puede y no tiene espalda, cae.”

Para Bilanski, las pymes están inmersas en una “dictadura financiera” y un “escenario recesivo de perturbación” que no les permite financiarse ni salvar sus actividades hasta que cambien los ciclos económicos. En ese marco, se los integrantes de Apyme y Enac se reunirán mañana para debatir acciones conjuntas de cara a un próximo período de gobierno.

"Nos mueve el convencimiento de que éste es el camino para superar la devastación generada, una vez más, por un modelo económico excluyente y anti industrial como el que promueve el actual Gobierno, cuyo único objetivo es la transferencia de recursos desde las fuerzas del trabajo y la producción hacia los sectores concentrados y especulativos, locales y globales", manifestaron las entidades.

Allí discutirán también la confluencia al “nuevo contrato social” que se está debatiendo junto a dirigentes sociales y sindicales. “Este modelo está mal y nosotros entendemos que tiene que conformar un nuevo contrato social donde las pymes estén en el centro de la escena y los empresarios sean los que conduzcan la política productiva de la Argentina”, destacó Bilanski.

martes, 4 de junio de 2019


26 PERSONAS TIENEN MAS RIQUEZA QUE LOS 3800 MILLONES MAS POBRES
(Por Gustavo Sierra, INFOBAE)

Es un fenómeno global. Se detiene la reducción de la pobreza y aumenta la concentración de riqueza. Los directores ejecutivos de las 200 compañías más grandes de Estados Unidos tienen un sueldo promedio de 18,6 millones de dólares al año. La mitad de las personas en el mundo viven con menos de dos dólares al día

Es una de esas contradicciones de las estadísticas. Desde hace años la pobreza en el mundo viene bajando acompañada de un aumento significativo de las clases medias. Pero en este 2019, según el "Reloj Mundial de la Pobreza", una organización auspiciada por el gobierno alemán que provee datos en tiempo real de los ingresos de las personas, el ritmo de los que escapan de la miseria está disminuyendo en forma considerada. Somos menos pobres, pero la pobreza sigue aumentando. También la concentración. Ya son apenas 26 los multimillonarios que poseen más dinero que los 3.800 millones de personas más pobres del planeta.

Cuando el Reloj Mundial de la Pobreza se lanzó hace dos años, en promedio, una persona escapaba de la pobreza cada segundo. El año pasado, el ritmo de reducción se desaceleró a 0,8 personas por segundo. Las últimas proyecciones para este año muestran que se ralentizó aún más: a 0,6 personas por segundo. Este es el resultado de la desaceleración en el crecimiento de la economía global que afecta particularmente a los países africanos y se alimenta de las grandes crisis como las que viven Siria, Yemen y Venezuela.

India, por ejemplo, consiguió en la última década tasas muy altas de reducción de la pobreza en enormes capas de la población que pasaron a engrosar la ascendente clase media. Pero en la última etapa del primer gobierno de Narendra Modi –reelegido la semana pasada- muestra una caída considerable del producto bruto per cápita. Ya no hay compradores para los 100.000 nuevos departamentos construidos en New Delhi en los últimos meses, tampoco se venden como antes motos ni autos nacionales. Se detuvo la movilidad social.

A nivel global, la última proyección confirmada por datos del Banco Mundial, el Instituto de Desarrollo de Ultramar (ODI) y el Instituto de Salud Métricas y Evaluación (IHME), indica que, en 2030, unos 500 millones de personas seguirán viviendo en la pobreza extrema, 44 millones más de la estimación anterior. Con esta actualización, el World Data Lab dice que África tiene hoy 427 millones de personas viviendo en pobreza extrema. Se espera que el continente sea el hogar de casi tres cuartas partes de la pobreza mundial a finales de 2019. "Sin embargo, muchas partes de África, como Etiopía y Kenia, están logrando avances significativos de un Desarrollo Sostenible. Pero Nigeria tuvo un retroceso muy importante", dice un informe del Brookings Institute, el centro de pensamiento demócrata en Washington. África sigue siendo el hogar de la mayoría de los extremadamente pobres del mundo, viven con menos de dos dólares por día.

Las guerras en Yemen y Siria, así como el conflicto social en Venezuela y el estancamiento económico en Tanzania, provocaron las mayores caídas de la población en la indigencia. Casi 18 millones de yemeníes viven en la pobreza extrema, el 57% de la población. En Venezuela, se prevé un aumento de 2,4 millones más de personas en la indigencia. Y ya permanecen en esa categoría 8,6 millones de venezolanos, el 26,5 por ciento de la población. En Tanzania son 23 millones, casi el 42% de sus habitantes.

Steven Pinker, el profesor de Harvard y uno de los divulgadores científicos más reconocidos, decía que en 2018 el éxito en el combate de la pobreza y el ascenso social a la clase media de millones de personas en todo el mundo era "la noticia ignorada" del año. Pero poco después, comentó en su cuenta de Twitter que las mismas estadísticas en las que basó su observación, estaban siendo revisadas. En 2019 sólo 20 millones de personas escaparán de la pobreza extrema. A este ritmo, el número global tardará cinco años en caer por debajo de 500 millones, lo que hace casi imposible cumplir con el objetivo de las Naciones Unidas de acabar con la pobreza extrema para el 2030.

Junto a la pobreza, aumenta la desigualdad económica planetaria. En su último informe, la ONG Oxfam, muestra que la riqueza de los multimillonarios aumentó 900.000 millones de dólares el año pasado. La concentración se acentuó a tal punto en 2018 que 26 multimillonarios poseen más dinero que los 3.800 millones de personas más pobres del planeta. Un año antes eran 43 esos multimillonarios. La cantidad de personas que acumularon más riqueza se duplicó desde la crisis financiera de 2008. "El abismo que aumenta entre ricos y pobres penaliza la lucha contra la pobreza, perjudica la economía y alimenta la rabia en el mundo", afirmó Winnie Byanyima, la directora ejecutiva de Oxfam.
La riqueza de los multimillonarios del mundo aumentó a un ritmo de 2.500 millones por día, mientras que los ingresos de la mitad más pobre del planeta cayeron un 11%. La ONG estimó que el hombre más rico del mundo, Jeff Bezos, dueño de Amazon, alcanzó el año pasado una fortuna de 112.000 millones de dólares. El presupuesto de Salud de Etiopía equivale al 1% de esa suma.

Oxfam dice que "los más ricos se benefician no sólo de una fortuna en plena expansión, sino también de los niveles impositivos menos elevados desde hace décadas". La riqueza está particularmente infragravada; de cada dólar de impuestos a los ingresos, sólo cuatro céntimos provienen del impuesto a la riqueza. Y a esto hay que agregarle la evasión impositiva. Se estima que los más ricos esconden al fisco 7,6 billones de dólares, en algunos países como Brasil o Reino Unido, el 10% de los más pobres pagan impuestos más altos en proporción a sus ingresos que los más ricos.

Y la tendencia a la acumulación la propician las mismas empresas que benefician a sus directivos en forma desproporcionada con respecto a los salarios del resto de los empleados. Equilar, una consultora de compensaciones para ejecutivos, hizo una encuesta para el New York Times que muestra cómo los doscientos directores ejecutivos mejor pagados en Estados Unidos obtienen beneficios todavía mayores cada año. En 2018, les fue especialmente bien a los CEO: el promedio recibió pagos equivalentes a 18,6 millones de dólares, un aumento de 1,1 millones, o del 6,3 por ciento, en comparación con el año anterior. Una tasa de casi el doble de la registrada para los salarios comunes. En 2018, un año muy bueno para el mercado laboral estadounidense, el trabajador promedio recibió en el sector privado un aumento del 3,2 por ciento, equivalente a 84 centavos adicionales por hora.

Tesla autorizó en diciembre pasado un paquete de pagos a su director, Elon Musk, por cerca de 2.300 millones de dólares.

El ejemplo más destacado es el de la empresa Tesla, de innovación en automóviles y energía, autorizó en diciembre pasado un paquete de pagos a su director, Elon Musk, por cerca de 2.300 millones de dólares. No solo es la suma más elevada del año pasado para un directivo empresario, sino que es la mayor de la historia. David Zaslav, director ejecutivo de la empresa de entretenimiento Discovery, ocupó el segundo lugar con 129,5 millones de dólares. Palo Alto Networks, proveedora de servicios de ciberseguridad, le otorgó a su nuevo CEO, Nikesh Arora, un paquete que equivale a 125 millones de dólares. Oracle convino en pagarle a cada uno de sus dos directores ejecutivos 108 millones de dólares y un poco más a su presidente, Larry Ellison. Una de estos directores ejecutivos, Safra Catz, fue la mujer mejor pagada en 2018. Y el jefe global de Uber, Dara Khosrowshahi, obtuvo 45,3 millones de dólares y ocupó el décimo lugar en la lista de Equilar.

Pobreza y concentración de la riqueza son dos caras en el mismo espejo. No se puede acabar con una si no se elimina al mismo tiempo a la otra. Todos los especialistas lo saben y lo comparten. Pero no hay un liderazgo global para remediarlo. Por ahora, apenas si comparamos estadísticas y llenamos las notas de frías cifras.



RESURRECIONES (*)
(José Luis Fariñas)

Lavamos entonces los pies y las manos
en el agua turbia de ríos opuestos otra vez reunidos
agua espesa de nuestra propia carne de eclipse.

Y pudimos comprobar que respirábamos mejor
a medida que iba sobrando el fuego y la risa,
dejándonos sofocar por la hora feliz
que se sigue levantando sobre las águilas que caen
a medida que pasan nuestras cruces silvestres,
tuétanos del sueño y carmín de todos estos años,
como huyendo de si, espejeando solas,
abriendo de par en par la entraña de cielos invisibles,
cruces como flamencos perdidos,
aves de paso que se quedan y arden,
lejanos descendientes de ave fénix.


(s.t., tecnica mixta, 2019, Jose Luis Fariñas)

(*) En el blog de Iroel Sanchez "LA PUPILA INSOMNE"

jueves, 30 de mayo de 2019


¿Qué propiedades reclaman a Cuba y quiénes eran sus dueños?
(Por Iroel Sánchez, en su blog "LA PUPILA INSOMNE")

 “Propietario en nueve centrales (azucareros), un banco, tres aerolíneas, una papelera, una contratista, una transportista por carretera, una productora de gas, dos moteles, varias emisoras de radio, una televisora, periódicos, revistas, una fábrica de materiales de la construcción, una naviera, un centro turístico, varios inmuebles urbanos y rurales, varias colonias, varias firmas norteamericanas y otros múltiples intereses”

(Cubierta del libro Los propietarios de Cuba 1958)

La anterior es la ficha del dictador Fulgencio Batista en el libro Los propietarios de Cuba 1958, de Guillermo Jiménez, que presenta las propiedades, cargos públicos y relaciones familiares de los 551 más prominentes miembros de la oligarquía cubana al triunfo de la Revolución. No es un libro politizado, expone sólo datos, pero ilustra cómo mucho menos del uno por ciento de la sociedad cubana -que entonces reunía poco más de cinco millones de habitantes- concentraba la riqueza de la nación mientras los índices de desempleo, insalubridad y analfabetismo flagelaban a buena parte de los cubanos. Sobre Batista y su relación con EE.UU. John Fitzgerald Kennedy dio una definición muy ilustrativa cuando hacía campaña por la presidencia de EE.UU:

“Fulgencio Batista asesinó a 20 000 cubanos en siete años, una proporción de la población de Cuba mayor que la de los norteamericanos que murieron en las dos grandes guerras mundiales…Voceros de la Administración elogiaban a Batista, lo exaltaban como un aliado confiable y un buen amigo, en momentos en que Batista asesinaba a miles de ciudadanos, destruía los últimos vestigios de libertad y robaba cientos de millones de dólares al pueblo cubano.”

Es sabido que de entre esos 551 propietarios los más cercanos al dictador huyeron el 31 de diciembre de 1958 del país, que dejaban tras de sí ensangrentado y esquilmado, con cuatrocientos millones de dólares del erario público cubano en su equipaje. La mayor parte del resto de esos propietarios también emigró, abandonando sus propiedades en la Isla convencidos de que la agresiva política del gobierno estadounidense las devolvería a sus manos, aunque justo es reconocer que una parte de ellos pusieron algo de su esfuerzo por recuperarlos, sumándose a los actos terroristas e invasiones que la CIA ejecutó contra Cuba durante esos años.

Pero en Cuba había más propietarios y más poderosos, a los que primero los interventores estadounidenses y luego los gobernantes serviles a Washington entregaron prácticamente la base de la economía cubana. Un puñado de empresas norteamericanas concentraba las mejores tierras, la mayoría de los bancos y centrales azucareros, la telefonía, la electricidad y los ferrocarriles, así como las poquísimas industrias no azucareras existentes en la Isla. Habían llegado desde fines del Siglo XIX, sobre todo tras la intervención en la lucha que los cubanos llevaron durante treinta años contra España cuando esta última ya no podía prolongar su dominio sobre la Isla y estaba absolutamente derrotada. Amparados por esa intervención, las inversiones de los Estados Unidos en Cuba pasaron de 50 millones a 160 millones en 1906 y 1 450 millones de pesos en 1927. Apenas a 6 dólares la hectárea, en un país destruido por la guerra, compraron enormes extensiones de entre 25 000 y 70 000 hectáreas.

Si alguna duda queda de las consecuencias de esa penetración se puede acudir también a la descripción de Kennedy.:

“En 1953 la familia cubana tenía un ingreso de seis pesos a la semana. Del 15 al 20 por ciento de la fuerza de trabajo estaba crónicamente desempleada. Sólo un tercio de las casas de la Isla tenían agua corriente y en los últimos años que precedieron a la Revolución de Castro este abismal nivel de vida bajó aún más al crecer la población, que no participaba del crecimiento económico.”
Las relaciones de los gobernantes cubanos con la mafia estadounidense que invertía en Cuba en casinos y hoteles eran notorias. La mayoría de los más importantes hoteles eran propiedad de connotados mafiosos norteamericanos y La Habana ocupaba el lugar que hoy ocupa Las Vegas como destino para el juego y la prostitución. La segunda parte de la película El padrino lo ilustra elocuentemente cuando los principales mafiosos cortan una tarta ilustrada con el mapa de la isla.

Los efectos del latifundio en la agricultura fueron recogidos por una encuesta a los Trabajadores Agrícolas Cubanos realizada por la Agrupación Católica Universitaria (ACU) en 1956-57: 

- Existían 350 mil trabajadores agrícolas (2,1 millones incluyendo las familias, 34% de la población).
– Alumbrado: eléctrico, 7.3%; acetileno y carburo, 0.7%; luz brillante, 89.8%; y ninguno, 2.1%.
– Localización del baño: interior, 5.8%; sin baño, 82.6%; y exterior, 11.6%.– Tipo de suministro de agua: de acueducto con instalación interior, 3.2%; de acueducto con toma eexterio, 2.6%; de aljibe con instalación interior, 5.4%; de río tomada directamente, 0.3%; y de pozo, 88.5%.
– Tipo y localización del servicio sanitario: inodoro interior, 2.1%; letrina interior, 1.3%; sin inodoro ni letrina, 63.9%; inodoro exterior, 7.6%; y letrina exterior, 25,2%..– Materiales de paredes, techo y piso:

Mampostería, tejas y cemento, 0.8%
Madera, tejas y mosaicos, 2.5%
Madera, tejas y cemento, 1.7%
Madera, tejas y tierra, 2.0%
Madera, tejas y madera, 7.4%
Madera, guano y cemento,19.5%
Madera, guano y tierra, 60.3%

– Alfabetismo del Jefe de Familia: asistió a la escuela, 55,9%; sabe leer y escribir; 53.6%; es analfabeto, 43,1%; no asistió a la escuela, 44.1%; pasó del 3er grado, 21.7%; y lee, no escribe, 4,0%.
– El paludismo es padecido por un 31%, un 14% padece o ha padecido la tuberculosis, la tifoidea ha sido padecida por el 13%, un 36% declara que se halla parasitado.
– Alimentación de la familia calculada en días al mes: pan, 3.3 días; leche, 11.2 días; harina, 7.1 días; carne, 4.0 días; huevos, 2.1 días, pescado, 0.7 días; frijoles, 23.28 días; arroz, 24.1 días; y viandas, 22.0 días.
– Sólo un 4% menciona la carne como integrante de su ración habitual. El pescado es reportado por menos del 1%. Los huevos son consumidos por un 2.12% y sólo toma leche un 11.2%.
– La talla promedio del hombre es de 5 pies y 4 pulgadas (162 cm).

El latifundio había sido proscrito en la Constitución de 1940 pero la Reforma Agraria que ejecutara esa voluntad nunca fue implementada. En Guatemala, el intento de hacerlo llevó en 1954 a un golpe de estado y una intervención militar de la CIA, cuyo director era accionista de uno de los mayores latifundistas allí y también en Cuba: la United Fruit Company, y hermano del entonces Secretario de Estado John Foster Dulles.

Ese es el cuadro que encontraron los revolucionarios cubanos al derrocar el régimen batistiano, y cumpliendo con la Constitución vigente decretaron una Reforma Agraria que incluía la indemnización y era menos radical que la que habían ejecutado los ocupantes norteamericanos en Japón tras la Segunda Guerra Mundial, pero en el país asiático no había latifundistas estadounidenses.

La Revolución cubana, acusada de inmediato de enemiga de la propiedad, convirtió en propietarios a millones de cubanos a través de las leyes de Reforma Agraria y Reforma Urbana.

El gobierno norteamericano reaccionó exigiendo una compensación inmediata cuando las arcas cubanas habían sido vaciadas por los mismos asesinos y torturadores que Washinton apoyó en el gobierno en Cuba y amparó como fugitivos en su territorio. Así comenzó una guerra sin cuartel que llega hasta hoy y que ha incluido todas las armas económicas, militares y sicológicas, no para recuperar las propiedades, que es en realidad el más reciente de los pretextos cuando todos los anteriores -alianza con la URRS, apoyo a la liberación nacional en América Latina y África, Derechos Humanos…- han ido perdiendo fundamento, sino para aplastar un incómodo ejemplo exitoso de desafío a la dominación regional y global de los EE.UU. Los herederos de los batistianos asentados en el Sur de la Florida no son más que un instrumento aliado al servicio del imperialismo estadounidense, como lo fueron en Cuba antes de su derrocamiento.

La ley Helms-Burton, aprobada en 1996 por el Presidente Bill Clinton en una concesión electorera al lobby extremista cubanoamericano, buscaba hacer imposible la derogación del bloqueo económico contra Cuba y convertir el restablecimiento del dominio norteamericano en condición sine qua non para su fin, dar el tiro de gracia a la Revolución que sobrevivía al derrumbe de la Unión Soviética y desestimular la inversión extranjera en la Isla. Creyendo que bastaba con apretar un poco más para que Cuba cayera, idearon posponer la aplicación del Título III de dicha Ley -que permite reclamar en tribunales estadounidenses las propiedades que los batistianos y adláteres abandonaron en Cuba sin ser ciudadanos estadounidenses, así como aquellas cuya indemnización el gobierno estadounidense impidió negociar a las empresas de su país. Si el fin de la Revolución estaba cerca, o en el peor de los casos esta no sobreviviría al fin biológico de sus fundadores, para qué crearse un problema con sus aliados europeos y canadienses.

Pero llegó el año 2019. Una nueva Ley de inversión extranjera en Cuba empieza a tener éxito y el flujo de capitales hacia la Isla bloqueada está creciendo, para colmo, desde abril de 2018 una persona nacida después de 1959 está al frente del gobierno cubano y tiene cada vez más consenso entre el pueblo.

Para más peligro del sector extremista que en Miami sueña con “tres días para matar” tras del fin de la Revolución, el gobierno de Barack Obama, con posterioridad a que su antecesor W. Bush recruceciera el bloqueo -limitando hasta a los nacidos en ella residentes en EE.UU. viajar a la Isla y enviar remesas- había intentado una “normalización” que aunque estableció récord en los acápites de multas a bancos de terceros países por hacer transacciones cubanas y en fondos para la subversión, e inició la guerra económica para destruir al principal aliado cubano, Venezuela, avanzó hacia un clima de distensión entre Washington y La Habana y adoptó algunas medidas que alentaron la esperanza de ver cercano el fin del bloqueo. Los extremistas no podían perder la oportunidad de que el regreso de los republicanos a la Casa Blanca les asegurara no dejar recurso por emplear contra Cuba. El lobbysta encargado de promover en el Congreso las leyes anticubanas, Mauricio Claver Carone, es hoy el Asesor de Seguridad Nacional para América Latina, su jefe -John Bolton- que como embajador en la ONU de W. Bush se hizo célebre acusando fraudulentamente a la Isla de fabricar armas biológicas, fue quien anunció en Miami la puesta en vigor del Título III de la Helms-Burton. Tienen a su favor a un Presidente que desconoce abiertamente el multilateralismo y sólo habla con quienes le suponen una costosa amenaza a sus intereses.

Cuba desde que se aprobó la Ley implementó su legislación antídoto: Ley 80, “de reafirmación de la soberanía y la dignidad cubanas” de 1999 que declara “nula toda reclamación amparada en ella de persona natural o jurídica, cualquiera que fuere su ciudadanía o nacionalidad” basada en la Helms-Burton y ha ratificado a empresarios con inversiones en la Isla su total respaldo y la inaplicabilidad de cualquier decisión de tribunales norteamericanos en su territorio. Algo que también han respaldo tanto la Unión Europea como Canadá.

El gobierno cubano ha declarado de prioridad absoluta la defensa y la economía y ha concentrado su estrategia de desarrollo en el turismo, la industria biotecnológica y farmacéutica; el sector electroenergético relacionado con las fuentes renovables de energía, la producción de alimentos; la exportación de servicios profesionales y la construcción, a la vez que busca eliminar trabas burocráticas para hacer más eficiente la empresa estatal y su integración con el sector privado nacional y la inversión extranjera.

Frente a un cerco que además ha limitado los ingresos cubanos saboteando su colaboración médica en Brasil y Venezuela y ha presionado la Isla para que retire su apoyo al proceso bolivariano en este último país, Cuba no ha bajado la cabeza. La permanencia de los revolucionarios venezolanos en Miraflores y el fracaso de los sucesivos intentos de golpe de estado contra el Presidente Nicolás Maduro, han constituido también una derrota para los enemigos de La Habana. Que en Washington hayan tenido que aceptar el diálogo que tanto el gobierno venezolano como el cubano han defendido siempre es una derrota de quienes desde Miami impulsan la agresión a Venezuela como un modo de destruir la Revolución cubana.

Cuba enfrenta grandes desafíos, pero hay conciencia absoluta entre su gente de que ninguno se resuelve complaciendo a quienes llevan sesenta años haciéndole la guerra.



Las pymes industriales producen cada vez menos
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El nivel de actividad de las pymes industriales cayó en abril 10,3 por ciento respecto de igual mes de 2018 y 4,3 por ciento frente a marzo pasado, informó hoy la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
“La actividad manufacturera no mostró señales de recuperación y en abril sólo creció el 27,8 por ciento de las industrias. El uso de la capacidad instalada bajó a 57,5 por ciento y solo 29,9 por ciento de las empresas tuvo rentabilidad”, señaló la entidad pyme en un comunicado.

Los datos corresponden a la Encuesta Mensual Industrial de CAME en la que participaron alrededor de 300 empresas de todo el país. De esta forma, el Índice de Producción Industrial Pyme (IPIP) se ubicó en 80,4 puntos y acumuló un declive de 8,5 por ciento en el primer cuatrimestre del año contra el mismo periodo de 2018. Al momento de explicar la baja, CAME señaló que “los bajos niveles de consumo del mercado interno sumado a un mercado externo que tampoco encuentra dinamismo, están limitando toda posibilidad de recuperación de la industria”.

“Los empresarios siguen achicando sus negocios, reduciendo costos y tratando de sostenerse, esperando que el mercado se reactive”, agregó la entidad. En abril puntualmente, muchas empresas aprovecharon a liquidar sus stocks, con descuentos en algunos casos importantes para obtener liquidez, ya que muchas de las ventas son abonadas con cheques a plazos largos que por las tasas se evitan cambiar.

Por sectores, el descenso más profundo en la comparación anual se dio en el rubro Calzado y marroquinería, con un retroceso de 24,6 por ciento. Otros ramos afectados fueron Material de transporte con una declinación anual de 24,2; seguido por Productos minerales no metálicos (-22,6), Productos de madera y muebles (-21,2), Productos de caucho y plástico (-13,9), y Productos Electro-Mecánicos e informáticas (-12,2), Fabricación de productos de metal, maquinaria y equipo (-9,5) y Productos textiles y prendas de vestir (-8,8). En tanto, Alimentos y bebidas (-2,7 por ciento), y Productos químicos (-4,6) mostraron un retroceso más suave.

En lo que respecta a las perspectivas de las pymes, solo el 18,5 por ciento de las industrias consultadas proyecta que su producción aumentará en los próximos seis meses cuando el mes pasado esa proporción era de 26,3 por ciento; un 53,1 por ciento cree que se mantendrá en los niveles actuales y 20,5 por ciento que continuará bajando. Otro problema de importancia para la pymes es el financiamiento, ya que el plazo promedio de los cheques recibidos se ubicó en 60 días con una tasa de 59 por ciento.



LOS HUMILDES Y LOS SOBERBIOS
(Por: Mario Valdés Navia, LA JOVEN CUBA)

La soberbia es considerada como el pecado capital primario. Su expresión más peligrosa es cuando se presenta en aquellos que pertenecen al grupo de poder hegemónico en un momento determinado. En esos casos, la alucinación que provoca en la visión de los poderosos respecto a los demás afectará sus modos de gobernar a las grandes masas.

Si la soberbia se entroniza en un grupo de poder de origen militar tiende a crecer en progresión geométrica debido a los tradicionales hábitos de ordeno y mando de ese sector. Si a eso se añade el lastre acumulado tras largos períodos de ejercicio de un poder omnímodo, los niveles de soberbia pueden llegar a destrozar la escala de cualquier soberbímetro. Por eso Martí no dudó en advertirle a tiempo a su querido y respetado M. Gómez: “Un pueblo no se funda, General, como se manda un campamento”.

En la Cuba de hoy la soberbia ha proliferado en los predios de la burocracia y suele crecer según aumenta su nivel. Para los burócratas el mundo está organizado a su manera y lo que se sale de ella nunca es su culpa ni puede ser admitido. Cuando los males no son imputables al imperialismo, los atribuyen a indisciplinas o deslealtades, dos vicios humanos que les son intolerables.

Hace pocos días se divulgó en la televisión un intercambio en la ANPP donde se volvió sobre el tema de las indisciplinas sociales. Allí nos enteramos con sorpresa de que, para algunos de nuestros gobernantes, la culpa de que se venda combustible y carne de res en el mercado negro es de los compradores/receptadores.

De paso, se llamó al pueblo/población a cumplir con el deber de denunciar a cualquiera que le propusiera comprar algo por la izquierda pues su dinero deben gastarlo solo en las TRD estatales y demás comercios autorizados.

Muy tarde y fuera de contexto llega ese reclamo y por eso su destino obligado es caer en saco roto. Desde hace cincuenta años los cubanos aprendieron de Marx que si la ley del valor es expulsada por la puerta, entrará por la ventana. Así, ante las prohibiciones, limitaciones y absurdos del racionamiento oficial, apareció el vendedor furtivo de cuanto producto alimenticio, industrial, o superfluo pudiera imaginarse.

Lejos de disminuir con el tiempo, esa modalidad económica ─conocida popularmente por muchos nombres: ilegal, informal, ilícita, sumergida, bolsa negra, subterránea, resolvedera, por fuera, por la izquierda, o mercado negro─ devino en poderoso sector económico. Es muy grave que en Cuba sea aún desconocida y poco estudiada cuando, en casi todo el mundo, es objeto de investigaciones académicas.

No obstante, es sabido que se extiende por las esferas del comercio, agricultura, industria, transporte y los servicios, y representa un mercado no solo suplementario, sino alternativo al oficial. Más allá de los controles, restricciones y escaseces de la economía estatizada, la informal ha suplido muchas de las insuficiencias del monopolio estatal aunque, paradójicamente, sus fuentes de suministro principales sean los propios almacenes y recursos ─técnicos y humanos─ del Estado.

La difusión de la resolvedera ha traído consigo una tensión moral en las familias cubanas que, sin embargo, ha sido superada mayoritariamente por varias generaciones. Estos millones de hombres y mujeres, aun cuando permanecen fieles políticamente al ideal de la Revolución, asumen  hacia el mercado ilegal un criterio similar al defendido por los productores libres de la colonia al ejercer el comercio prohibido ─¡su derecho al rescate!─, sin dejar de ser, al mismo tiempo, súbditos fieles de la corona.

El criterio altanero que escuché sobre la indisciplinada población –recibido sin chistar por los diputados− suena aún más vacío cuando los cubanos y cubanas sabemos que los que nos exigen comprar solo en los sobrevalorados comercios oficiales no acuden a esos establecimientos para abastecerse. Ellos gozan de dietas especiales y posibilidades de adquirir directamente bienes y servicios sin costo alguno, por lo que la cuestión de equilibrar el precario salario real para llegar a fin de mes es algo que no les afecta en lo más mínimo.

No es con miradas soberbias e irrespetuosas sobre los modos de subsistir del pueblo/población que se resolverán los problemas económicos de Cuba. Cada vez más se requieren políticas económicas inteligentes, medidas que destierren lo mal hecho y estimulen las buenas prácticas. Pero hoy, no cuando existan las condiciones ideales –internas y externas- que se han puesto como condición para mejorar.

Más que nada, hay que elevar la participación de los colectivos obreros y el valioso grupo de economistas revolucionarios críticos en la conducción económica. Oír y convocar más a los humildes y no a los soberbios. Que los dirigentes aprendan de M. Gómez cuando, refiriéndose a unos obreros agrícolas a la vista, dijera a Martí: “Para estos trabajo yo”.


martes, 28 de mayo de 2019


Greta Van Fleet y una rotunda apuesta por el hard rock de los setentas
(Por Gabriel Hernando, LA NACION) 


Puede ser obstinación, capricho, la intención de desarrollar una carrera en base a lo escuchado, aprendido e incorporado a lo largo de los años o, simplemente, el deseo de hacer lo que en verdad siente y le gusta. Lo cierto es que, indiferente a una escena musical dominada por el trap, el hip hop y los beats electrónicos, Greta Van Fleet no sólo apuesta fuerte y reivindica al hard rock de los setentas, ese que combina riffs poderosos con sentimiento bluesero, sino que va logrando destacarse y llamando la atención de cada vez más público en medio de un panorama que parece transitar por otros carriles.

Auténtica rara avis dentro de este presente musical, y cargando sobre sí las opiniones cruzadas de la crítica especializada y las siempre odiosas, aunque no menos ciertas, comparaciones con Led Zeppelin, la joven banda oriunda de Frankenmuth, un pequeño pueblo de Michigan, pasó con la frente bien alta por la edición 2019 del Lollapalooza Argentina para, un día después, adueñarse del teatro Gran Rex con un sideshow tan contundente como exclusivo y que tuvo en Rocco Posca a un adecuado aperitivo.

El demoledor comienzo con "When the curtain falls", "Black smoke rising" y "Highway tune" (a esta altura todo un clásico) dio cuenta que, como sucedió algunos años atrás con The Strokes, The White Stripes y The Black Keys, a Greta Van Fleet también le seduce mucho eso de volver a colocar las guitarras en un primerísimo primer plano frente a un público que, con gritos, aplausos y agotando las localidades de la sala de la avenida Corrientes, demostró estar en idéntica sintonía.


Desgranando una lista de temas que recorrió gran parte de sus dos Eps, Black Smoke Rising y From The Fires (ambos de 2017), y de su auspicioso álbum debut, Anthem of the Peaceful Army (2018), el cuarteto estadounidense se mostró como un muy aplicado alumno de la escuela del rock más tradicional, aminorando por momentos la marcha a través de pasajes de blues, mid tempos y baladas muy logradas, como en "Flower power" y "You're the one", y en donde los teclados y la guitarra acústica tomaron un mayor protagonismo. Sin embargo, y a diferencia de, por citar un ejemplo, Jack White, un ilustre graduado de esos mismos claustros pero que suele darle una vuelta de tuerca más personal y contemporánea a sus creaciones, los integrantes de GVF aún parecen estar muy apegados a una sonoridad, una imagen (chalecos, capas plateadas, pañuelos al cuello) y a ciertos clichés de neto corte vintage. Y ahí es cuando los riffs de guitarra del endemoniado Jake Kiszka junto a la monolítica y precisa base conformada por Sam Kiszka (bajo y teclados) y Danny Wagner (batería) desnudan la inocultable influencia de Led Zeppelin, rasgo que se potencia considerablemente en la performance de Josh Kiszka, un gran vocalista de rock, sin dudas, pero cuyos fraseos y certeros agudos van muy en la línea de Robert Plant.

Independientemente de estos evidentes puntos de contacto con la leyenda zeppeliana y de otros elementos deudores de unos primigenios Aerosmith y de los recordados The Black Crowes, no sería del todo justo apuntar con un dedo acusador y desacreditar desde el vamos a una banda que todavía atraviesa sus primeras experiencias en el plano profesional y con una formación cuyo promedio de edad ronda apenas los veinte años. Más bien debería considerarse esta instancia primaria de influencias tan marcadas como algo natural, comprensible y como la escala obligada previa de cualquier agrupación que intenta dar el salto hacia las grandes ligas. También es verdad que estos jóvenes (en especial el guitarrista) se aprendieron de memoria todas y cada una de las lecciones del manual del rockero promedio, con sus archiremanidos yeites y poses típicas. De todos modos, vale señalar también que, tanto en él como en el resto de sus compañeros, se evidencian horas y horas de ensayo y dotes de buenos instrumentistas que desembocaron en un concierto enérgico, frenético, que no dio respiro y que tuvo en Josh Kiszka a un frontman entusiasta y que, por su su cabello ensortijado y su estatura, resultó ser algo así como una síntesis perfecta entre Kevin DuBrow (el malogrado vocalista de Quiet Riot) y Marc Bolan en su faceta de duende poseído por el rock respectivamente.

Sólo el tiempo, junto a sus próximos trabajos discográficos, se encargará de confirmar si Greta Van Fleet posee la espalda suficiente y los atributos necesarios para finalmente lograr construir una identidad musical propia o si sólo se trata de un mero ejercicio de estilo. Por el momento, temas como "Edge of darkness", "Watching over" y "Safari song", que cerraron el show entre atronadores riffs, intensas nubes de humo artificial y el apoyo total del público, denotan que los chicos rockean con creces y saben por dónde quieren escribir su historia.


lunes, 27 de mayo de 2019


SÚBITO SIN DELANTAL

Dejo atrás una lágrima
que espió la Luna
ando como galaxia fósil
entre los surcos de tus muslos
abrigado contra centellas
que tu risa como paloma
sin chiflido para comida
a upa de mi abdomen
me regala una vida
diez más
o tiempo suficiente
para recordar en mi velorio
que he vivido



Every day's a new day

Every way's a new way
On the edge of darkness

Finding out what it means to love
And to think we've found the time...