Viaje a la Luna

Viaje a la Luna

Una memoria a mis antepasados, a mis vivencias...unos versos de futuro.

QUIEN NO SE OCUPA DE NACER SE OCUPA DE MORIR

jueves, 6 de enero de 2011

Una palabra no dice nada
y al mismo tiempo lo esconde todo…
(Carlos Varela, “Una palabra”)

Muchas veces pasamos por alto cosas simple que nos pasan en la vida y es allí donde esta la magia de nuestra existencia.
El pasado 15 de Octubre de 2010 cumplí 10 años que no vivo en Cuba, todo un tema teniendo en cuenta que allí tengo a mi hija viviendo, primos entrañables y una tía, mi tía Piro, deje a mi amigo del alma Orestes que hoy me vigila desde el cielo, deje amigos del barrio, compañeros del trabajo y amigos del trabajo también, deje a mis vecinos, esos que están con uno toda la vida, Ana Julia, Margarita, Adoración, Molina, la vieja Julia, Olga la de Molina…pero, al mismo tiempo que los deje los llevo conmigo a cuesta, como una mochila llena de regalos que los disfruto cuando la melancolía me hace broma y me arropa haciéndome el amor…
Recibí el 25 de Noviembre de 2010, hace nada, teniendo en cuenta que celebramos hace poco la venida del 2011 tres regalos de un amigo (del cual no menciono su nombre pues no le pedí permiso para ello), regalos simples,  entrañables, la carta que precedía estos regalos fue poética en si mismo con la plenitud del camino recorrido. Un paquetito de café, unos tabacos de la bodega y un libro “Asedio a Lezama Lima y otras entrevistas” fueron los regalos, reproduzco la carta porque sentado en el balcón de mi casa nueva, acá en el Sur del Planeta, muy lejos de mi Lawton querido, me dejo un lagrimon que como le escribí después agradeciendo su generosidad para conmigo, solo vio el viento que pasaba por allí.

Querido Maño:
Aquí te envío estos dos símbolos de la escasez de por acá. Usted prepara una pócima con el polvo oscuro del paquetito, luego le da candela a esas hojas de tabaco de barrio, cierra los ojos y automáticamente entre trago y humo, se vera en el portal de una bodega de Lawton jugando domino con los negros del barrio.
Abrazos…

Hice tal cual me recomendó mi amigo, y allí estuvo la magia, jugué descalzo como tantas veces lo hice en el portal de la bodega de Bellavista y C, a unos cuantos metros de la casa de mi tía Olguita donde tantas veces me regalo un café con leche con una pizca de sal que era un manjar de los dioses y que mas nadie ni por asomo lo pudo preparar como ella, allí estaba en María Regla 64 a una cuadra de la bodega, en el portal de casa de mi tía Piro riéndome de los cuentos de mi primo Pepito el Gitano, o viendo fumar un buen tabaco a mi primo Rogelito…nada, volví a nacer y eso se lo debo a unas palabras dichas con el corazón de quien te quiere bien.
Hace 10 años escribí los siguientes versos presagiando mi futuro….

Quiero escribir un tango a mi barrio
como tanto otros que he escuchado
que sea de noche
bar y prostituta
que sepa a Gardel
y  a un Fito explotado

Quiero que recoja lo que siente mi gente
de mi barrio ya marginado
vivo dicen en la Habana
y yo diría mas bien en su suciedades

Mi gente solo se reúne para tomar
y hablar de la noche de ayer con un extranjero
ya no existe amor de novela
sino de esta puta calle
que es mi condena

Escucho algo que no se publica
que la televisión es mierda
y hablamos mucha política

Yo señorito privilegiado
que estudie cuando estaba de moda
tengo una mama que esta feliz por ello
pero la madre de Longuito
enloquece por su tragedia
su hijo que dejo el trabajo
se dedica a vender su cuerpo
al contado

Ya estamos saliendo
nos vamos recuperando
y la era que pare una nueva era
aquí se piensa en la ida
donde se imaginan su salida

Lloro hoy de tristeza
por que tire piedra
cuando chico
me reía de no tener un peso
y hoy se matan a piedra
pensando solo en ello

Tengo tantas cosas
me decía mi amigo Nicolás
versos sencillos
que hoy están mas que prohibido
¿ Tengo vamos a ver ?
lo que tenia que tener

Mas mi barrio
grosero y de tango
es así de comunicativo
¿qué te pasa mi hijo?
¿Lisso
          mi vecina te duele algo?

Quiero a mi gente como son
por que aquí en este barrio
crecí yo

miércoles, 5 de enero de 2011

¿GITANOS EN CUBA?


Más allá de caricaturas telenovelescas, la historia de los gitanos que llegaron a estas tierras pudiera ser una hermosa fábula de amor y constancia. Descendientes de estos nómadas, asentados para siempre en Cuba, conversan con JR
Por Amaury E. del Valle (Juventud Rebelde)


Anochecía en el campamento. Parizza miraba inquieta una y otra vez hacia fuera de la tienda. ¿Pero qué le pasa a esta hommí (mujer) que está tan inquieta?, preguntó el viejo Burtia a su mujer Terca, quien a esa hora terminaba de cocer la comida del día, antes de salir de nuevo para la feria.

Parizza, la más pequeña de todos los hermanos, cada uno nacido en un país diferente, casi siempre la acompañaba hasta la carpa donde un gran letrero anunciaba que allí se desentrañaba el misterio de la suerte futura, para todo aquel que por la palma de su mano o las cartas quisiera conocer qué le deparaba el mañana.

Pero aquella noche sería diferente. En plena madrugada, cuando todos en el campamento dormitaban, en especial los hombres después de un fatigoso día frente a la fragua, la pequeña Parizza, de solo 15 años, ató unas pocas ropas y prendas, se quitó los collares y aretes para no hacer ruido, y salió en medio de la noche a lo desconocido.

Pocos metros más allá, en plena oscuridad, un auto la esperaba con el motor encendido. Parizza y Rogelio se fundieron en un largo abrazo, y la muchacha dejó escapar alguna que otra lágrima, sabiendo que la decisión tomada por amor, la alejaría para siempre de su tribu, de los gitanos Cuik.

MONTESCOS Y CAPULETOS TROPICALES

La historia de Rogelio Sandín y Parizza Cuik merece algo más que un intento fallido a todas luces de dibujar con trazos grotescos el quehacer de los gitanos en Cuba, cuya influencia va mucho más allá de un simple pincelazo de folclor en el siglo pasado.

Sí. Los gitanos sí estuvieron en Cuba. Y todavía están.

Desandando la trama de su presencia en la Isla, tropezamos con algunos descendientes de ellos, quizás los únicos de esos constantes nómadas, vilipendiados por muchos, pero que en realidad son hombres y mujeres trabajadores, amantes de los suyos, con un gran sentido de la unidad, cuyo único defecto, si así puede llamársele, es poner su honor y la fidelidad a los suyos por encima de todo.

La historia de Parizza y Rogelio, como dijera una vez el escritor Leonardo Padura, asemeja más a una saga del medioevo que a un suceso real acontecido en el siglo pasado, cual si en suelo tropical los caprichos hubieran querido repetir la historia de los Montescos y los Capuletos, esta vez con un toque gitano, español y tropical.

Él, nacido en Benavente, España, criado muy cerca de gitanos y con ganas de ser maestro, un día partió hacia Cuba en busca de buena fortuna y con solo 50 pesetas en el bolsillo.

Ella, de sangre gitana y nacionalidad inglesa por su partida de nacimiento, conoció al joven Sandín en España, apenas una niña, pero la constante movilidad de su gente, un día aquí y otro allá, la alejó de él y la trajo a América, donde después de andar por varios países, llegó a Cuba con los suyos a probar fortuna.

Quiso el destino que Parizza y Rogelio volvieran a encontrarse en la Perla del Caribe, que su padre y hermanos miraran con desconfianza a Rogelio, el joven gazyó, como le decían a quien no era gitano, que este la siguiera hasta Matanzas y encontrara amigos que le ayudaran, para que al final el rapto fuera la única solución para consumar su amor.

Parizza, después de esa noche, se vistió de gazyí (mujer no gitana), se cortó las trenzas, escondió los aretes y collares. El viejo Burtia, por su parte, hombre conocedor del mundo, viajante en más de 20 países y que hablaba ocho idiomas a pesar de no saber leer ni escribir, tampoco se cruzó de brazos y pidió ayuda a las autoridades para castigar al osado joven. Y Rogelio, caballero al fin, se presentó ante Burtia y Terca para pedir la mano de Parizza.

Aunque aparentemente los gitanos aceptaron a regañadientes la unión de la muchacha con un gazyó, en realidad no retiraron la denuncia, y cuando el campamento partió en busca de otros trabajos, la guardia rural se personó para aprehender a Rogelio. Sin embargo, este, sabedor de las mañas gitanas, había pedido a un amigo que ocupara su lugar, mientras él escapaba nuevamente con su amada a un sitio desconocido.

Pasarían meses antes de que el testarudo Burtia y su esposa Terca aceptaran lo inevitable, en parte impotentes ante la resolución de la hija, y en parte ablandados por la certeza de que el vientre que veían crecer sería —quisieran o no— su nieto, fruto de la unión de una gitana con un gazyó.

LOS GAZYO Y LAS GAZYI
Sentados en casa de Rogelio Sandín degustamos la historia de su abuelo y abuela, junto al mayor de los hijos, su hermana Natasha y la madre de ambos, Zenaida Hernández. Esta última, también gazyí, en su momento se casó con el hijo de Rogelio y Parizza, desafiando las costumbres y aprendiendo a hacerse querer por los gitanos.

“Es que hay mucha fábula alrededor de ellos, dice Zenaida. Los gitanos no son ni ladrones ni delincuentes. Siempre han sido una tribu nómada, discriminada en muchos lugares, pero que se gana el pan honradamente: los hombres, con su trabajo como paileros, gracias al dominio de los metales y en especial del bronce; y las mujeres adivinando la suerte con las cartas o leyendo la mano”.

De la familia Cuik hoy solo quedan dos ramas en Cuba, los descendientes de Rogelio y Parizza, y los de Yanko, el hermano de Parizza, quien también se asentó en la Isla para echar raíces hasta el final de sus días. “El resto ha ido emigrando”, me cuentan Rogelio y Natasha.

“Muchos se fueron porque se casaron con otros gitanos o gitanas, otros en busca de nuevos horizontes, pero el viejo Burtia murió aquí y su mujer también. En esto influyó mucho la pequeña Parizza, la hija predilecta de ambos. Aunque también ellos decían que este era el único país donde habían podido vivir tranquilos, sin que nadie los molestara”.

Los Cuik, que llegaron a Cuba en la década de 1920 por primera vez y estuvieron entrando y saliendo en varias ocasiones, se asentaron definitivamente aquí por esos años, y comenzaron a desgajar su prole por varios lugares, aunque el más habitual de todos era la barriada de Arroyo Apolo y la zona de Lawton, por la cual sentían una curiosa afinidad.

Si bien casi todos residían muy cerca unos de otros, a veces varios hermanos en una misma casa, en tiempos de zafra se juntaban para recorrer los campos y ganarse la fortuna de diversas formas, por lo cual es usual que personas viejas narren haber visto gitanos en casi todos los confines de Cuba.

“En tiempos de corte viajaban para las colonias de caña, cerca de los centrales, y allí pedían permiso al jefe de la guardia rural para montar sus tiendas de campaña”, narra Rogelio. Ellos tenían diferentes atracciones, como carruseles, tiros al blanco, rifas, y las mujeres leían la suerte. Los hombres, mientras, recorrían las dulcerías y panaderías cercanas para arreglar las tártaras y calderos de bronce, pues eran maestros en eso”.

Precisamente Yoyo y Tomás, cuyos nombres cubanos son Pedro y Ángel, dos de los hijos de Yanko que aún viven en Los Pinos, crecieron junto a la fragua de su padre en ese reparto. Conservando la tradición gitana todavía usan sus nombres en caló (lengua de los romanís o gitanos) tanto para ellos como para designar a sus hijos.

“Recuerdo que cuando pequeño, dice Ángel, íbamos al campo a acompañar a los nuestros a las ferias, a los circos. Formábamos parte de la vida gitana hasta que éramos adolescentes. Esa es nuestra raíz y nunca la negamos.

“Ahora nosotros estamos integrados a Cuba, nuestros muchachos han crecido como cualquier niño o niña, pero si usted pregunta por acá dónde viven los gitanos, entonces todo el mundo nos señala. Porque eso sí, ninguno de nosotros siente pena por ser lo que somos. Al contrario, estamos muy orgullosos de que por nuestras venas corra sangre gitana y cubana”.

NADA DE ALALA ALALA
Los gitanos cubanos que quedan, escasos ya por el paso del tiempo y la costumbre inveterada de viajar, todavía conservan algunas de sus tradiciones. El pan hecho de huevo, el té sin falta en cada casa, las fotos, el respeto por la palabra de los mayores, la estabilidad del matrimonio, la alegría en cada cosa, el gusto por los colores vivos, los grandes aretes y hasta por las prendas de oro, son algunos de los rasgos que los caracterizan.

“Es que en el caso de las prendas, por ejemplo, los gitanos las llevaban al cuello o engastadas en los dientes por su propia naturaleza de raza perseguida, siempre presta, necesitada de una reserva a la cual echar mano para huir en caso de peligro”, explica Natasha.

También es frecuente en ellos hablar el caló y conservar muchos usos. “Eso sí, nada de ‘alala alala’ —dice Tomas— que eso es un invento que no significa nada, ni tiene nada que ver con nosotros. Otros términos sí, y hasta costumbres como leer la mano o tirar las cartas, pero no lo que hacen muchas gazyí para engañar a la gente haciendose pasar por gitanas”.

Como buenos andantes, gustan de las fiestas familiares y reunirse todos en torno a los mayores a oír historias, quizás rememorando los tiempos en que lo hacían junto al fuego en las largas noches de los campamentos. Conservan, además, el respeto sagrado a los mayores, al punto de que aún está por abrir el baúl de una tía fallecida hace unos años, pues hasta que todos los familiares viejos no autoricen no puede hacerse.

Y algo muy importante para ellos y que nunca van a perder: siguen siendo fieles a sus promesas, orgullosos de su honor, sabedores que, al igual que antaño no necesitaban de un papel para asegurar un juramento, también hoy la palabra de un gitano es ley.

¿DE DÓNDE SERÁN?

Según diversos estudios, los gitanos o romanís son un pueblo que procede originalmente de la India, aunque ha migrado por Asia, África, América y Europa, continente donde se ha concentrado un mayor número.

Los gitanos, conservan su propia lengua, pero en muchas ocasiones hablan más de un idioma como resultado de su vida nómada. Sus hijos, si bien son inscritos en el país que nacen con nombres de esa lengua, llevan por el resto de sus vidas su patronímico propio gitano.

Hasta el momento los estudiosos no se han puesto de acuerdo sobre el origen del término “gitano”, algunos aluden que pudiera provenir de la denominación griega Aigypt[an]oi o Gipsy, con la cual los helenos designaban a los egipcios y por tanto a los gitanos, por las similitudes que encontraban entre ellos al dedicarse ambos al comercio y a la vida nómada.

Otras interpretaciones sugieren que en una violación de las reglas lingüísticas, frecuente en el uso a diario del habla, la palabra pudiera derivarse de los términos indoarios “gujjar” y “gujrati”, que designaban a una tribu de esa zona conocida por sus características nómadas.

Los gitanos no solo se han dedicado a la lectura de la fortuna, el comercio, el servicio o el nomadismo. También existieron entre ellos intelectuales, políticos y personajes de la farándula, algunos tan conocidos como Charles Chaplin, la actriz Rita Hayworth, el teólogo Frei Betto y hasta el mismo ex presidente de Estados Unidos, Bill Clinton.

Aunque no existen cifras oficiales, los expertos calculan que actualmente debe haber 34 millones de gitanos en todo el planeta; de estos, unos 17 millones en la India, donde se originó su movimiento, y otros 5 millones en Europa Oriental.

LLEGARON JUNTO A COLÓN
Aunque no existen investigaciones profundas sobre la entrada de gitanos a Cuba, hay quienes creen que los primeros llegaron junto con los colonizadores, pues era frecuente que se utilizara a los gitanos presos para conformar las tripulaciones de los barcos que se lanzaban al Nuevo Mundo.

Todo parece indicar que las migraciones masivas son de más acá, de los albores del siglo XX, cuando varias familias o tribus gitanas llegaron junto a las oleadas de inmigrantes españoles que vinieron a probar fortuna.

En Cuba, si bien los gitanos fueron menos discriminados que en otros lugares, también sufrieron lo suyo durante la neocolonia. Hasta una ley, dictada en 1936, prohibió su ingreso a la Isla, algo que constituía un verdadero crimen, toda vez que en esos momentos muchos de ellos huían de España, donde fueron duramente perseguidos por el franquismo.

ARRAIGO POPULAR
Muchas costumbres y tradiciones gitanas han pasado a ser parte del acervo cultural del pueblo cubano, aunque en ocasiones no nos percatemos de ellas.

En el vestir y la moda destacan las grandes argollas y los collares de pendientes, la infinidad de pulseras en un mismo brazo, las cadenas en el pie, así como los pañuelos atados a la cintura, al igual que las sayas de pliegues y colores vivos, muchas de ellas decoradas con motivos de flores o selváticos.

Otro aspecto importante es la comida, como el té de frutas o el “brazo gitano”, dulce muy gustado por los cubanos, y sustituto del tradicional y occidental cake. Su música también influyó mucho en la andaluza y por ende en la criolla, heredera de ritmos y bailes españoles.

También la lengua caló ha hecho de las suyas, y en el habla marginal destacan palabras gitanas con significados muy similares a las utilizadas a diario en esta jerga, como son: jamar (comer), curda (borracho), chivato (soplón) y puro/a (padre/madre).

RAZA MALDITA

A lo largo de la historia, los gitanos han sido constantemente perseguidos y discriminados, e incluso se les asocia con delincuentes de la peor calaña, acusándolos muchas veces de delitos que no han cometido.

En la Edad Media, por ejemplo, muchas gitanas fueron a parar a la hoguera acusadas de herejes por el hecho de conocer las propiedades medicinales de algunas plantas, y por su tradición de leer la suerte a través de las cartas o la palma de las manos.

No obstante, la mayor masacre de gitanos tuvo lugar durante la Segunda Guerra Mundial, cuando alrededor de medio millón de “romanís” fueron asesinados por el nazismo en los campos de concentración o “raizas” hechas exprofeso para exterminarlos por ser una “raza inferior”.

Todavía hoy, como ha denunciado Rajko Djuric, presidente de la Organización Mundial de Gitanos, este pueblo vive perseguido y se discrimina a los “romanís”, pues según él, no se les toma debidamente en consideración como víctimas de la persecución nazi.

lunes, 3 de enero de 2011


...Me recordaron tiempos de sueños e ilusiones.
Perdonen a este viejo, perdonen...
(Silvio Rodriguez, "Monologo")

PLATANO MICROJET

Estábamos todos apretados, la desesperación por llegar se imponía, había sido muy difícil al subir, todas las almas se golpearon, parecía que más de treinta años abogando por la solidaridad humana se habían esfumado, recuerdo que como a las 4 a.m. cuando llego el camión yo estaba listo para empujar con el codo a quien se me interpusiera, escuchaba en el medio del alboroto a una anciana que suplicaba que le dieran la mano, yo no miraba hacia atrás, eso me costaba trabajo en aquel entonces, lo extraño del asunto es que si bien en la subida al camión todos éramos los salvajes que la humanidad había conocido en los inicios de los tiempos al llegar arriba no sé porque razón la gente se sentía responsable con lo despiadada que habían sido y con gentileza cedían un puesto mejor a los que más lo necesitaban, así somos los terrícolas, como me gusta decir ahora en la era de la globalización, plenos y contradictorios.

Corría el año 1993 el más difícil según las autoridades del periodo especial yo dirigía la juventud comunista de mi centro y había llegado la orden de que se necesitaba una gente para pasarse seis meses en un contingente agrícola, debía convocar a todos y hacerle conciencia de la necesidad de esta acción, lo hice pero en mi interior estaba latente que la palabra y la acción debían ir juntas, y no podía convocar a nadie si yo primero no estaba dispuesto hacerlo, me había pasado la vida criticando a esos dirigentes que suelen hablar de las tareas para los demás sin incluirse nunca ellos y la vida me puso en esa misma situación. Mi hija había nacido el 21 de Julio del año anterior y ya tenia 7 meses estaba grande y saludable, eran tiempos difíciles para dejar sola a la familia, en lo profesional era algo loco, un ingeniero no puede ser sustituido, sin embargo uno que vaya a hacer trabajos de desyerbes en el campo sí, eso por más que lo explicaras a los del Municipio no entendían,  era una tarea de choque y los comunistas debíamos ser los primeros, eso está bien, pero yo estaba convencido que no traeríamos mas malanga para la gente que se quedaba, el tiempo me dio la razón,  pero fui consecuente.

Al Contingente “Pedro Ortiz Cabrera” fui a parar, llevaba el nombre del policía que en 1980 custodiaba la embajada del Perú y se había opuesto a la entrada por la fuerza de un guagua llena de gente desesperada y angustiada, murió en el intento y desencadenó toda una cruzada entre lumpens y revolucionarios, algunos de los nuestros también se comportaron como lumpens, hubo huevos, insultos y al final de todo, un gran odio entre cubanos, yo recuerdo haber participado en algunos de aquellos actos, mi vieja con la sabiduría de gitana me alertó de defender mi idea pero sin atropellar e indignar al contrario, hoy sus palabras están de moda. Al llegar al campamento me recibió el director, demasiado limpio para estar en el campo trabajando, me dió una explicación de las reglas, me cambié y salí a buscar junto con otros el lugar donde estaba trabajando la brigada a la cual pertenecería, se trabajaba en las plantaciones de plátanos microjet una nueva tecnología de riego para el plátano que consistía en un regadío individualizado para cada planta, aplicábamos tecnología individualizada para plantas y a los humanos lo veíamos como un todo, a cada brigada conformada por siete hombres mas o menos le tocaba atender una hectárea de plátanos, se desyerbaba y se regaba diariamente.

- Como te llamas?, me pregunto el jefe de brigada
- José, pero me dicen Fardy, y de ahí lo de siempre que de donde venía el apodo y todas esas cosas que ya estaba aburrido de contar.

- Echen pa’ca muchachos para que conozcan al nuevo, gritó el jefe, le dí la mano a todos y ...

- Bueno, a trabajar coge tu guataca y ponte al lado de Miguel, me dijo finalmente.

Entonces, como siempre la conversación del surco, ese día Miguel no se sentía bien del estómago y a los diez minutos de estar al lado suyo contando de donde era, me pidió disculpas y gritó al jefe ...Debo ir al baño.

- No te demores, mira que estamos atrasados, replico el jefe.

A las once regresó Miguel, se había metido 2 horas haciendo sus necesidades, se la agarraron con Miguel, el jefe gritó como un desesperado con espanto, este bajo la cabeza y no dijo nada, convocaron a la brigada y querían botarlo ahora mismo, yo acabado de llegar ya tenía que tomar partido y rápido, pero había aprendido que los humanos no hacemos algo si no hay una explicación y yo pedía encontrarla en Miguel, este solo dijo, no me abandonen y echo a llorar.

Llegando nuevo y todo, pude convencer a los demás que yo estaría cerca de Miguel y que velaría por que lo ocurrido no volviera a pasar, el no me abandonen de Miguel no solo me había conmovido a mi sino a toda la brigada, se acepto mi propuesta y a partir de ahora Miguel sería mi protegido.

Pasaron los días y el primer fin de semana, solo había pase oficial cada 15 días donde las guagua del campamento te levaban a la Ciudad de la Habana, estabamos en Guines a unos cuantos kilómetros de la ciudad, si querías ir por tu cuenta a la Habana tenías que coger unos camiones por cinco pesos en el pueblo y te llevaban hasta la terminal de trenes en la Habana, para regresar harías lo mismo pero el Lunes bien temprano como a las 4 a.m., era todo una odisea encaramarse en unos de esos camiones, no había piedad, era tu o ellos.

La cosa en el país estaba bien difícil, sobre todo la comida, bueno en realidad la comida solo mejoró unos cuantos años después de los sucesos de 1980, aparecieron por ese entonces los mercaditos en los barrios con variadas ofertas de jamón, pollo, latas de conserva con carne y otras cosas, costaba pero tu salario valía, yo entonces había decidido viajar a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) a hacer mis estudios y solo conocía de la abundancia en Cuba cuando venía de vacaciones, que mis padres me daban todo lo mejor, salvo estos años todo los demás fueron de bastante necesidades sin cubrir, ahora era más complicado el país, de la noche a la mañana recibió un doble bloqueo, bueno el de los americanos que sólo influenciaba hacia años a un 15 % de la economía y el de los rusos, que lo hacía total.

No había nada del agro en la Habana y mi hija tenia que comer costara lo que costara, en el campo existían serias restricciones con todo lo que se vendía, los campesinos debían entregarlo todo al estado para que esto se repartiera equitativamente, era un buen principio en época de escasez pero yo no podía esperar por esto, como muchos iba donde los guajiros y le compraba malanga, alimento preciado para los chicos, esto me costaba un ojo de la cara y la mitad del otro, pero lo pagaba, aunque aquí no se acababa el asunto, la cuestión era como transportarlo sin que me pararan por la calle y me lo quitara la policía, por cierto en esa época se subían a los camiones y guagua de los contingentes y registraban las mochilas tratando de encontrar algún vegetal o vianda, te lo quitaban, te ponían una multa, te botaban deshonrosamente del contingente y esto al llegar a tu centro te podía costar otras cosas, uno se arriesgaba teniendo por causa el dar de comer a su hija recién nacida como aquel que dice.

Cuando llegabas a la casa uno sentía el regocijo de traer algo de comida a tu gente, te sentías el salvador, no pocas veces pense en lo dichoso que era al poder hacer esto, por que otros ni siquiera pudieron hacerlo.

Miguel trabajaba como siempre con algún que otro maja, Miguel era negro de piel y su cara quería denotar guapería, pero en realidad tenía una gran tristeza que había que verla en la profundidad de su mirada, nuestra amistad comenzó en el trabajo y pronto siguió en el campamento bajo algún que otro ronaso, recuerdo que se busco una linda negrita Isabel, simpática y salsera y a la hora de los bailes alguna que otra noche en el campamento, bajo los efecto del alcohol me la prestaba como decía él para que echara unos pasillitos, en más de una ocasión me confesó que Isabel era lo más alegre y sincero que le había pasado en la vida.

Una noche de esas que se convierten en Iglesia por las confesiones que se hacen Miguel me contó su angustia, por allá en 1982 Miguel trabajaba por la libre en Varadero a decir verdad trabajaba solo en la noche como proxeneta disimulado, en realidad en aquella época comenzaba el Turismo internacional a visitar a Cuba, no estamos hoy preparados para afrontar todo lo que esto trae además del dólar, se pueden imaginar que antes tampoco, solo que entonces eran unos cuantos miles los que visitaban la isla al año y hoy son dos millones, y digo proxeneta disimulado por que según me cuenta Miguel el solo servía de intermediario entre la jinetera y el extranjeros, a ambos engañaba haciéndose el que lo tenía todo controlado, por un lado a las jineteras les hablaba de sus contactos con extranjeros y delante de los extranjero se hacía pasar por chulo  experimentado, de ambos recibía dólares ilícitos para aquella época, su trabajo comenzaba con el empezar de los centros nocturnos y una vez que empataba a varias de sus “mujeres” se retiraba a dormir. Se levantaba bien temprano para otro trabajito menos remunerado pero que le daba placer, con varios de estos nuevos chulos Miguel bien temprano corría por la playa de Varadero recogiendo lo que los turistas dejaban tirado por olvido en la arena la tarde anterior, unas chancletas, unos espejuelos, una toalla y cosas así, que revendiéndolas le sacaban algo de dinero.

Una de esas mañana Miguel y los otros al hacer su corrida de costumbre encuentran en la orilla flotando unos paquetes grandes bien empaquetados, todo cubierto de un nylon grueso, uno de los paquetes grande se había roto y en su interior y a su lado se encontraban otros más chicos también muy bien asegurados, ellos se acercaron y recogieron tres de esos paqueticos chicos y siguieron su camino, los guardaron y al pasar más tarde por la playa habían cercado esta parte con un cordón de policía.

- Oye Fardy donde carajo se habrá metido la Isabel, me dijo que iba un momento a hablar con el Director del campamento y no ha vuelto, yo voy a buscarla tú me esperas aquí verdad?
- Bueno, si tú no te quedas allá con ellos, te espero.

Pasado un rato vi a Miguel que regresaba con Isabel por detrás de las letrinas, Miguel venía con el rostro cerrado y a cada rato le decía algo, al llegar le hice la pregunta del tonto, ¿Les paso algo?, ninguno de los dos me contestó, estuvimos un rato en silencio sentados, Isabel se paró y dijo que se iba a dormir, Miguel se paró también y la acompañó, sentí que habían discutido por algún celo de Miguel, pero solo le pregunte si  lo esperaba para seguir conversando, claro chico me contesto enfadado, bueno mi hijo no la cojas conmigo, le repliqué.

Miguel se veía crujiao por la vida, tenía una apariencia de 35 a 40 años pero en realidad tenía solo 27 años, aunque podía ser muy jodedor en realidad llevaba una amargura muy grande por dentro, era de constitución más bien flaca pero fuerte y se veía que mandaba un buen genio, en general era pacifico y poco conversador, su vista siempre estaba puesta en el piso por donde caminaba, en el campamento era de pocos compañeros y a mí me tenía como su amigo, solía decirme y recordarme lo que había hecho por él sin conocerlo.

En verdad Miguel también me salvó de una, que me hubiera costado muchas cosas, resulta que unos de esos días en que viajé a la Habana, el camión que nos llevaba fue parado por un patrullero y bajaron a todo el Mundo para registrarlo, yo venía con Miguel y este me ayudaba a traer mi cargamento porque a decir verdad nunca llevo nada para los suyos, se me aflojaron las patas sabia todo lo que me esperaba, sin embargo Miguel con una sangre fría tremenda se acercó a unos de los policías y le pidió hablar a solas, estuvo conversando y enseñándole unos carnet, al llegar al turno mío para que me registraran, me llevaron para detrás del patrullero donde los otros no vieran y me dejaron allí hasta que pasara la pesquisa al resto del personal que viajaba en el camión, le hicieron multas y notificaciones a algunos de los que viajaban con nosotros y les retiraron las viandas, yo continúe camino y mi nena esa semana pudo comer malanga. Miguel nunca me dijo que hablo con el policía pero de todas maneras se lo agradecí de corazón.

- Oye compadre como tú te demoras, ya yo me iba a dormir.....le dije cuando regresó de dejar a Isabel,
- No me digas nada que estoy a punto de matarla, me contestó enfadado. Yo no le di importancia a sus palabras y le pedí que me siguiera contando.

Miguel y su gente se asustaron mucho al ver el cordón de policía en la playa, pensaron que algo grande tenían los paqueticos que habían recogido en la mañana, corrieron a la casa y se repartieron los tres paquetes, Miguel cogió uno y al llegar donde estaba alquilado, en el cuarto lo abrió con un cuchillo pues no se podía con las manos, encontró en su interior un polvo blanco como el talco, lo olió como el que no quiere hacerlo y lo probó con la punta de la lengua, no encontró un sabor raro, lo dejó todo así y fue a ver a sus amigos, al encontrarlos estos le comentaron que parecía lo que en las películas americanas la gente inhala, es decir coca y allí comenzaron las pruebas, se lo echaban a los frijoles negros cuando cocinaban, a los espaguetis como queso rallado, la ventaja mas grande era que a la hora de hacer el amor podían mantenerse en erección por mucho tiempo y esto empezó a gustarles a las chicas que tenían “bajo su mando” entre las cuales se hicieron famoso por su fogosidad. Miguel nunca vendió coca a extranjeros, tenía reservado su paquete para él, para sentirse alegre según era al principio, le comenzó a preocupar su estado cuando ya no podía pasar horas sin probarla, su estado eufórico se reducía considerablemente y su depresión era cada vez más profunda.

Empezaron a aparecer nuevas caras entre sus amigos y aunque ellos no le daban coca a la gente fuera del grupo, aparecían cada vez más los que le preguntaban  por la carga que habían encontrado en la playa. Miguel comenzó a sospechar y decidió regresar a la Habana y quitarse por un tiempo de los negocios.  En su casa su vieja se sentía preocupada por el trabajo de Miguel en Varadero pero había poca comunicación entre ellos, mientras tanto Miguel hacia sus contactos en la Habana para seguir su trabajo, su salud estaba mala, se sentía para la mierda, lo visitaba un gordo con una pinta de policía que preguntaba mucho si él tenía algún material para subir fuerza con las chicas, en franca alusión a la coca, pero Miguel sospechaba y sabía que jugaba con candela, un buen día regresó a Varadero y les entregó a sus amigos lo que le quedaba de su paquete, había decidido quitarse su malestar,  al otro día cuando dobla por la esquina de su casa en el Vedado ve llena la casa de policías, se asusta por su vieja y corre, sabía que todo estaba en orden por que la coca la había entregado, al llegar todo estaba revuelto, la mamá se le balanceó encima llorando y preguntándole que había hecho, la policía lo detiene en la sala de la casa y le pide que se esté quieto mientras registran el resto de la casa, Miguel pide la orden para el registro, se la enseñan y la del CDR le agrega que allí estaba de testigo de que todo se hacía según la ley, Miguel se tranquiliza y trata de hacerlo con su vieja, pero de pronto una bolsita de nylon con un polvo blanco trae uno de los policía y le cuenta al Teniente que la habían encontrado en el baño.

- Diez años de cárcel fue mi sentencia, y todo un sufrir..., pero eso te lo cuento mañana, trabajo me cuesta acordarme lo que pasé, tu mi amigo Fardy naciste y te criaste en cuna de oro, es más tu vives sin pesares, los míos me vuelven loco, vamos a dormir que mañana hay que hacer.

No tuve oportunidad de seguir esta conversación con Miguel, ya no hablaríamos más del asunto, sentía como si Miguel no quisiera encontrar mi mirada, la esquivaba, sentía vergüenza...después de aquello compartimos en el campamentos varias veces pero nunca más me miró a la ojos al hablar.

Un día, después de una de las fiestas, cuando me había ido acostar y Miguel se quedo conversando con Isabel sentí un auxilio desesperado y todo un tropelaje, al salir del cuarto me comentaron que Miguel le había arremetido con tremenda furia a Isabel y le había dado de golpes y está fue a refugiarse al cuarto del Director del campamento, en medio de la confusión no creía posible que Miguel se descargara de esa forma y también me parecía extraño que Isabel hubiera ido corriendo a ver al Director.

No se encontraba a Miguel, todos decían que se había ido corriendo por la carretera que estaba a un costado del campamento, me fui a la cama preocupado y con la esperanza de hablar con Miguel al otro día.

Fue un de pie como todos los demás con la música del radio y hablando de nuestros grandes triunfos en la agricultura, al llegar al baño todos estaban reunidos y asustados alrededor de Miguel, que se encontraba colgado de la ducha.

Pasamos días conmocionados, no fui al entierro, me gusta conservar la última imagen viva de las personas. Isabel me esquivaba y tardamos en sentarnos a conversar, ella tenía que contarme mucho y le costaba decidirse...Mientras tanto ambos le echábamos de menos a Miguel.

Al fin unos días antes de que se cumplieran mis seis meses y me regresara al instituto nos sentamos con Isabel y hube de saber todo por lo que pasó Miguel.

Miguel de los diez años a los que fue sentenciado por tráfico de estupefaciente, cumplió dos solamente pues más tarde se supo que el que si traficaba en Cuba con la coca era el General Ochoa y su camarilla, Los Martínez y otros y se había demostrado que estos habían utilizado el territorio nacional como puente de la coca para los Estados Unidos, fueron fusilados como debían y Miguel que solo era un chico malo cumplió por tenencia y consumo y no por tráfico, pero en la cárcel a Miguel le había ido mal, muy mal,  había sido violado y su culpa no le permitía sentir para nada con una mujer, se lo había demostrado a Isabel que en su afán por el sexo lo había engañado con el Director del campamento, Miguel aquella noche había sorprendido a Isabel con el Director en el fondo de las letrinas del Campamento después que la había dejado en su albergue.

“...En el mes de Agosto ha subido considerablemente la producción de plátano microjet gracias a los contingentes agrícolas y a la tecnología individualizada del riego…”, se escuchaba por la radio.

FIN


 




Y vas
De tu país a tu raíz
Nunca te iras del todo
Ni a los ruidos con silencios
Ni a otras tierras con más oro
Vas
De tu raíz a tu país
Una canción te lleva
De regreso a donde un beso
Simple y cierto te espera
                                    (Buena Fe, “cada pais”)


Gitano sepulcral
en esta Isla
unos cuantos metros de tiempo
a tu gente se le dio

Isla que es continente
distinta como las razas
firme sobre el mar

¿Quieres un buchito de café?
¿María
          mi vecina tienes un poquito de sal?
tu trabajo hace eco
y alguien le sirve no mas

En invierno de veras te da asma
pero en verano
solo en el agua quieres estar

¡Esto no es fácil!
¡Pero hay que luchar!

En esta Isla
Gitano sepulcral
tu gente encontró tiempo
vida
y por que no?
La verdad

.......................................................................................................


Inventare un parque
como este
con muchos flamboyanes en invierno
rayos de sol
entre sus ramas

Pediré dos calles
bulliciosas como estas
anhelo de una ida tempranera
sin desayuno

Le pondré gente
como esta
con esperanza del ayer
que el futuro invita

Colgare labios
a semejanza de los tuyos
en los gajos floridos
de esos árboles
me sentare tranquilo
como aquel
con la bocanada de tus pechos
                                                 esperando mi tristeza
…………………………………………………………………………….

Intentare convencer
a mi pluma
que escriba algo
de amor intestino
sin embargo
escucho la noticia
otros mas cayeron
al sacrificio

Pobre pueblo mío
que le toco vivir tan cercano
que grito desde siglos pasados
a la inmensidad de estrellas soberanas

! Oh  Política ¡ que se mezcla
                                                en la nada
Hay luto
en las casas cubanas
silencioso no nacional
mis cubanos siguen cayendo
                                             de prisa
en ese mar triangular
                                  a la vista
……………………………………………………………………………..

Me hice mago por un día
Me invente tu rostro con sabor a luna
Consulte oráculos y antiguos testamentos
para construir un puente
Camine descalzo sobre los vidrios rotos de mi pasado
Y allí al final,
No estoy seguro,
si eran tus piernas dispuestas para mi
las que divise a lo lejos,
pero ese día como era mago
las tome para mi en un arcoiris

…………………………………………………………………………………..

Vergüenza aturdida
que moja la proa
de un barco milenario
aullidos de sirenas
que reclaman el fin
de este sótano
donde unos pocos
descansan sus pies
en cola fría
mientras otros
que estuvieron siempre
en las afueras de los castillos
masticamos coca de la esperanza
Que problema hay con andar en cueros
Quiero decir con el alma en cuero
Pero que problema hay con ser sincero
Y parecerse a lo que sientes en verdad...(Buena Fe, "en cueros")



No puede ser que el Capitan Nemo tenga mas suerte que yo
Que los Beatles se me hayan adelantado con un yesterday que no podría escribir
O que Galileo consiguiera ver mas lejos estando cerca
Me hubiera gustado haber recorrido los mares
y en cada coral escribir tu nombre
o hacerme el gran juglar
para componer la melodía de un día con tu ausencia
Me hubiera gustado haber inventado el telescopio
y así acortar tu lejanía
Fatal mi vida
que no he sido ni Nemo ni McCartney
ni mucho menos el gran Galileo.

...................................................................................................................
Y estuve a la orilla del Mundo
en uno de esos días que me faltaba el duende de tu sombra
Y allí en la costa milenaria de la lejanía
me pensé unos versos incapaces de soñar
Me baile un vals a la tumba del olvido
Y suelto pero perezoso
me hice un arcoiris
en un charco de la calle donde nací
cuando mataba espantos y mencionaba la vida
Tuve ganas entonces
de doblarme al revés
y hacerte el amor envuelto
con la savia de tus piernas
Quise decir pues
estar vivo


 

miércoles, 29 de diciembre de 2010

La angustia de dejarlos...


Aqui estoy de regreso a la tierra de aquel dia de Octubre del 2000
A la tierra del padrino Kaliá
hermano de una gitana suspendida en el firmamento
He regresado al mate amargo
y la coletilla de un Che de montaña
A la tierra de Borges y Cortazar
y de un gaucho en poesia
Llegue por fin
para Volver sin la frente marchita
a llorar un mi Buenos Aires querido
en una niebla del riachuelo
Ya llegue o mejor dicho
nunca me fui de alla
de vuestro lado.
Los pobres solo tienen campanas de palo....

" Estadísticas Cubanas "

1960 - 6 millones de habitantes
1980 - 9 millones de habitantes
2000 - 11 millones de habitantes
Que incompetencia la nuestra
para alimentar a tanta gente

1960 - 47 niños muertos por cada mil nacidos vivos
1980 - 20 niños muertos por cada mil nacidos vivos
2000 - 7 niños muertos por cada mil nacidos vivos
Que incompetencia la de este Mundo
para poder salvar a mas gente

A mi tia Noka...con su te de las tardes en Lawton


Romance de la Luna (de Federico Garcia Lorca)

   La luna vino a la fragua
con su polisón de nardos.
El niño la mira mira.
El niño la está mirando.
En el aire conmovido
mueve la luna sus brazos
y enseña, lúbrica y pura,
sus senos de duro estaño.
Huye luna, luna, luna.
Si vinieran los gitanos,
harían con tu corazón
collares y anillos blancos.
Niño, déjame que baile.
Cuando vengan los gitanos,
te encontrarán sobre el yunque
con los ojillos cerrados.
Huye luna, luna, luna,
que ya siento sus caballos.
Níno, déjame, no pises
mi blancor almidonado.
    El jinete se acercaba
tocando el tambor del llano
Dentro de la fragua el niño,
tiene los ojos cerrados.
   Por el olivar venían,
bronce y sueño, los gitanos.
Las cabezas levantadas
y los ojos entornados.
   ¡Cómo canta la zumaya,
ay cómo canta en el árbol!
Por el cielo va la luna
con un niño de la mano.
   Dentro de la fragua lloran,
dando gritos, los gitanos.
El aire la vela, vela.
El aire la está velando.