Viaje a la Luna

Viaje a la Luna

Una memoria a mis antepasados, a mis vivencias...unos versos de futuro.

QUIEN NO SE OCUPA DE NACER SE OCUPA DE MORIR

miércoles, 8 de abril de 2020


TU, OSCURA NENA

"No puedo comprarme una emoción"
eso es lo único que no venden
por la televisión
y mira que lo intentan,
yo amo y río
en alguna ocasión
gracias que te tengo nena
sentada en este, en picada mi avión
que mañana me enfermó
no me verás, tampoco mi polvo
ni en Chacarita, ni en Colón
esto es una saga
con varios capítulos
un solo the end previsto por vos
desde el malecón
o allá en Hiroshima
después de aquella degollina
sin razón 
por suerte te tengo, mi nena
te dejo esta canción



lunes, 6 de abril de 2020

DESTINO

Somos esas ruinas circulares
que el escritor de Adrogué
conmemoró con el fuego,
no habrá solución para quien nos soñó
repetiremos la ceremonia,
de fácil será
que ni esta cuarentena nos salvará
mucho más arduo
"tejer una cuerda de arena
o amonedar el viento sin cara"
la llama consumirá nuestros delirios,
la humillación de habernos soñado
otra vez para desaparecer,
hemos sido y así será
un mero simulacro
del pedestal calcinado
que ha sido ese punto en la noche inicial,
hemos sido sombreado
al final de un paredón
en la próxima soñada,
por cierto, para la nada.

...And what did you hear, my blue-eyed son?
And what did you hear, my darling young one?
I heard the sound of a thunder, it roared out a warnin'
Heard the roar of a wave that could drown the whole world
Heard one person starve, I heard many people laughin'
Heard the song of a poet who died in the gutter...


martes, 31 de marzo de 2020

COVIDANDO CON BORGES

Cuando todo esto haya pasado
los abrazos volarán a tu pecho
ese beso que faltó
regresará desde el espejo de tinta
el cariño que debías
será tu benjuí arrojado al brasero
desde el desierto a tu resurrección 
seras rico bajo la higuera
de tu propio jardín

martes, 17 de marzo de 2020


AMOR EN EL CORONAVIRUS

Ni te has dado cuenta
como costumbre hace siglos
que no lo dijo Miguel, el de las profecías
ni Minguito que recorría Maria Regla
era solo besar y aprender del otro
cortar la Luna helada del extravío
Las azucenas estaban ahí
paradas para oler el derrame colectivo
el yo que se funde en el nosotros
una corona de espinas y un madero
Sepulta el látigo que utilizaste tanto tiempo
para beberte unos denarios
que te entregaba el vendedor de hojarascas
usando siempre su propio molino
De esta salimos
como punto en el firmamento
¿Quien más nos yerra?
Ah, nuestra ignorancia
sutil valle postrado
un güiri noko en el que pocos
ponen sus fuerzas de amar






lunes, 16 de marzo de 2020


RECLINATORIO (*)
(Por José Luis Fariñas)



Ser un poco aquella suma de derrotas
que ha dejado residuos de luz sobre la mar oscura.
Ser la lluvia oculta en la espiral que yace.
Volverse una esfera que corta
y otra que se muere de frio
en un perfecto jardín de piedra.
Como tumba de luz siempre abierta,
siempre viva, corazón de la aguja;
sin nombre, sin dos miradas para una misma cosa,
sin aquella entrañable polifobia,
como el pasado del cielo.
Anochecer por dentro
en esa playa donde nunca oscurece.
Ser un poco esa fórmula tibetana para resucitar pinos;
cosa de sexagésimos espectros sin alfombra,
cosa sin nombre del jueves menos esperado.
Porque los cazadores al fin nacen flechados
en la plenitud, dentro del bisonte.
Porque las puertas sobran en un mundo de ventanas.
Porque un alma avinagrada puede matar al brujo.
Porque los santos que nos llaman no son muy antiguos.
Porque las mejores vasijas están rotas
y nada se derrama.
Porque los elegidos del silencio están gritando.
Porque hay un mundo de huellas en tu arena,
y ninguna es mía.
Porque las piezas no quieren ya estar en el tablero.
Porque el día duerme siempre tan mal, tan acostado,
tan medio nocturno en plena mañana.
Porque has querido solo a medias tus mitades,
porque he oído en tu voz el paso sin paso de mi abismo.








jueves, 12 de marzo de 2020

LA PUERTA (Publicado el 2 de Diciembre de 2014 en este blog)

(Existe la historia de los grandes héroes, la que aprendes a saludar cuando eres pequeño, con la mano a nivel de la frente, cantando el himno nacional, mientras se iza la bandera, pero también esta la otra, que nadie te enseña porque la vives en carne propia, la que no se encuentra en los libros de historia, la que recuerda un grupo de seres humanos con un mismo apellido, con una misma tradición, historia minúscula, si las hay, que padeces y se incuba en tu mente como eso, un recuerdo de familia. En los dos tipos de historias hay alegrías, errores y hasta horrores, escribir sobre ellas es importante para llevar contigo, ese sentimiento, que llamamos pertenencia.)

-       ¿No te enteraste?, entraron en la embajada del Perú – así empezaba la mañana informando Margarita, la vecina, que venia todos los días para el buchito de café.

-       ¿Qué paso? – pregunto la Lisso

-       Nada gitana, que la gente esta hasta los mameyes, y quiere un escape, dicen que entraron con una guagua y mataron al policía que custodiaba, pero además no sabes, toda la madrugada han estado entrando gente por todos lados y ocupando la embajada. Yo me voy para allá a ver que “consigo”, indico con una sonrisa en los labios.

-       Pero mija, tenes a Longuito, que locura es esa, eso va a terminar mal- le aconsejaba Lisso a su vecina.

Había llegado del Cepero Bonilla, y Margarita me dijo que Lisso, mi vieja, estaba en lo de mi abuela, baje las escaleras con mi mochila de mascara antigas rusa, pintorreteada de los nombres y caras de grupos musicales de rock, entre esos dibujos, una cara con una estrella negra en el ojo derecho, subí la calle C y encaré María Regla, ya desde lo lejos divisaba a Paricho.



Se había hecho costumbre que mi abuela estuviera al tanto de cuando llegábamos de la escuela, esto quedo de tiempos en que mi madre, que se había separado de Juan Suárez,  trabajaba en el Almacén de Medicamentos cerca de casa, por la calle Armas a una cuadra de la Avenida Dolores, entonces cuando venia de la secundaria “La Sarmiento”, tenia que pasar por la casa de mi abuela, y esta para que yo no subiera, ya se asomaba al balcón del edificio de los gitanos, para controlar mi paso hasta mi casa, donde quedaría solo, hasta la llegada de mi vieja a eso de las cinco de la tarde.

_ ¿Hola, Abuela?- le grite desde abajo.

Sus ojos eran mas grande de lo acostumbrado, presentí un cierto nerviosismo y algo blanquecino su rostro aunque a decir verdad, mi abuela era una típica gitana, de piel rojiza, casi negra para el que no conocía su origen, sus trenzas gris plata, sus cadenas de oro, y sus sayas largas de muchos colores, la hacían un personaje atípico, aunque ya Lawton se había acostumbrado a los gitanos, que parecían haber estado allí desde que Colon piso la isla.

-       Subí, tu mama esta aquí-, me dijo en tono seco.

La Paricho no era de hablar muy dulcemente, ni siquiera con sus nietos, la vida la había hecho endurecer su carácter, cuando su esposo el español Rogelio Sandin, se le había muerto de cáncer pulmonar, cuando ella apenas cumplía los 38 años, y la había dejado con seis hijos, cuatro de ellos con menos de 15 años. Su manera de demostrar afecto tenia que ver más con un sentido práctico de la vida, que era de ocuparse por resolver tus problemas como si fueran los suyos, o de infligirse daño así misma, cuando tú sentías algún dolor o daño verdadero.



Recuerdo aquella vez cuando Danielito mi primo, aprendía a montar bicicleta delante de Maria Regla 64, el edificio de los gitanos y mi abuela lo observaba desde el portal del primer piso, como era su costumbre. En un momento determinado, Danielito se tropezó con un ladrillo en la casa del frente, la de Elisa, y salio por los aires, su cara recorrió el asfalto y se levanto ensangrentado en cuestión de segundos, La Paricho que seguía cada movimiento de mi primo, solo atino a llamar a mi tía Noka y en un santiamén, agarro el búcaro de la sala de la casa, con flores incluidas y se lo rompió en la cabeza. Locura gitana se volvió el ambiente cuando entre mis primos y mis tíos todos gritando y alocados, tuvieron que revivir a mi Abuela y llevar a mi primo para que lo cosieran en el Policlínico de Lawton, todo al mismo tiempo y en una desesperación típica de una película de Fellini.

-       ¿Qué pasa Abuela? -, trate de indagar, ante su gesto que la acompañará en el balcón y no entrará a la casa, que por alguna extraña razón permanecía con la puerta cerrada.

-       Quédate vigilando si ves algún movimiento extraño, yo voy adentro un momento - , me arropo una sensación rara por aquella orden, sobre todo me preguntaba, ¿que era un movimiento extraño?, pero me quede quieto mirando el barrio, que por aquella hora, tipo una de la tarde, era un lugar tranquilo y apacible sin mucha gente en la calle.

Al poco rato regreso Paricho a su puesto de observación y siguió dando ordenes.

-        Ve adentro y ayuda a sacar los escombros -, yo que seguía sin entender nada, asumí la misión como a quien lo envían a combatir contra un tanque de guerra con un cuchillo de palo, pero no le informan quien será su adversario.

Entre a la casa que ya conocía de memoria, el televisor ruso a la izquierda, debajo de la ventana que daba al portal con balcón a la calle, donde había dejado a mi Abuela, la mesita de centro de la sala, de color carmelita oscuro, encima del cual se encontraba, el búcaro con flores que un año más tarde, terminaría rompiéndose en la cabeza de mi abuela, el sofá en la pared de la izquierda que terminaba con la radio grande a bombillo, donde mi abuela se deleitaba con la música española a todo volumen, los cuadros con sendas fotos de mi Bisabuelo, el gitano ruso Burtia, que se había quedado en Cuba y muerto en ella, porque su preferida de sus nueve hijos, la Paricho, había decido romper las reglas y casarse con un “gazyo” español, que había llegado en barco de Veneciano de Valverde de la provincia de Zamora en 1921 a la isla de Cuba, cuya foto acompañaba a la del primero, en la pared de la derecha, arriba, antes de llegar al murito que separaba virtualmente la sala del comedor, abajo delante de ese murito un butacón de madera oscura y a su lado dejando un paso hacia el comedor otro butacón que hacia juego con este ultimo. En el fondo en la pared del comedor encima de la vitrina de cristal, donde se guardaban las tazas para el “chai”, y las copas de champagne que habían entrado en desusos, por obvias razones de vivir en Cuba, estaba el cuadro grande del “ Sagrado Corazón de Jesús”, una pintura que nunca fue descolgada, a pesar que hijos, y nietos se hicieron comunistas, y su nueva “religión” no veía con buenos ojos, el alabar o profesar el “opio de los pueblos”. Delante de la vitrina en aquel comedor estaba la clásica mesa de madera robusta con adornos de flores tallados en las cuatro patas, que terminaban en puntas finas. En aquella mesa muchas veces comí los riquísimos Sarmales, enrollados de repollo con carne, en salsa de tomate muy tenue, que mi Abuela le gustaba hacer para recordar a sus ancestros, y que se convirtió en un clásico, a veces odiado por algunos de mis primos. Contra la pared de la izquierda estaba el aparador, del mismo color y madera que la mesa y la vitrina, con un vidrio encima, que todos teníamos el cuidado al apoyar algo encima por temor a romperlo.



A un lado de la vitrina se entraba, a través de una abertura sin puertas, a la cocina, allí estaban ellos, sigilosos, como quienes cavan un túnel a escondidas de sus carcelarios. En la pared de la izquierda que colindaba con el cuarto del dormitorio de mi tío Fardy, aquellos “gitanos de la construcción”, trataban de hacer una abertura que pareciera una puerta, que había estado allí hacía muchos años, desde cuando La Gitana y su hijo mayor,  habían decidido construir su pequeño imperio para la posteridad.

A mi tío Pepe, le corrían las gotas de sudor hasta alcanzar la mandarria envuelta en tela para amortiguar el ruido, sus golpes hacían que parte de aquellos ladrillos se vinieran abajo y cayeran sobre colchonetas dispuestas a ambos lados de la pared. La Lisso, Fardy, mi tía Zoraida, mis primos y yo éramos los encargados de retirar rigurosamente los escombros que se iban guardando como tesoros a esconder en bolsas de saco, que poco a poco y sin llamar mucho la atención se sacaron primero al patio trasero de la casa de Paricho y luego se acomodaron con mucho cuidado en el balcón, ante la atenta vigilancia tipo G2, que proporcionaba mi Abuela.



El vano se termino, se repellaron sus costados minuciosamente de ambos lados junto con las jambas, todo quedo listo y la puerta se coloco, se pinto la pared del lado de mi abuela según el color que estaba la cocina, verde claro y del lado de mi tío Fardy de color cian celeste, la puerta era blanca, pero algo de suciedad tipo grasa se le propino a ese blanco cerca del picaporte, para que pareciera bien usada la misma. A la pintura de la pared de ambos lados, luego de haberse secado, se le froto con musgo verde de la pared trasera del patio de Paricho, para que pareciera que había sido pintada hacia mucho tiempo.
Aquellos gitanos llevaban en sus genes los artilugios que sus antepasados tantas veces habían utilizado cuando eran tan perseguidos en toda Europa.

Yo mientras tanto, no entendía mucho, a que iba todo aquello, pero participaba con el entusiasmo de pertenecer, no podía entender porque un “edificio” construido a base de sudor y lagrima por toda aquella “comunidad”, tenia que esconderse para hacer una puerta, pero pronto llegaron las explicaciones.

La Paricho y el Español Rogelio, fueron los primeros “agentes inmobiliarios”, en el naciente Lawton. Cuando el español fue aceptado por la tribu gitana comandada por Burtia y Terca CUIK, después de una historia de rapto, digna de ser llevada a la pantalla grande, estos dejaron las tiendas de campañas y comenzaron su periplo de compra y venta de casas en las inmediaciones del actual edificio de los gitanos, en Maria Regla 64. La primera casa que compartieron juntos fuera del campamento gitano que estuvo mucho tiempo en Porvenir y E,  estuvo a la entrada de la calle Pasaje de Córdoba, era de madera, y todavía se conserva, luego vendieron y se trasladaron para la casa situada a mitad de cuadra, cerca de la casa de los abuelos por parte de padre de mi primo Pepuche y mi prima Irasema, en la Calle Mambisa Martínez entre D y E, esa fue la última morada de mi Abuelo Rogelio, cuando murió en 1949. No paso menos de un año cuando Paricho y su hijo mayor José Sandin tomaron la decisión de vender y  comprar la casa en la Calle C entre Armas y Martínez frente a la casa de Meme y mas tarde definitivamente compraron el terreno y comenzaron a construir, lo que mas tarde se convirtió en el “Imperio Gitano” en Maria Regla 64. En todas esas casas, siempre hubo espacio para el taller de pailería y mecánica de Rogelio primero y de su primogénito después, mi Tío Pepe, que siguió la tradición que dio de comer a toda la familia.



Cuando mi Tío Fardy y Zoraida se casaron construyeron en aquella casa de dos plantas de Maria Regla, su pequeño apartamento al lado de mi Abuela Paricho en el primer piso, que  tenía sala comedor, cocina pequeña antes del baño y más al fondo el cuarto dormitorio. Era una sola propiedad que por precaución gitana, mi abuela lo había puesto todo a nombre del mayor de sus hijos, Pepe “el gitano”, que a falta de su esposo Rogelio, se había convertido en el “Jefe de la Familia”.

-       ¿Mamá, porque tanto lió por una puerta? - , así le preguntaba yo a la Lisso en casa, bien entrada la noche después de un día de tanto trajín y cautela.

-       Mijo, a tu tío lo vienen a buscar - , fue corta su respuesta, pero me dejo muchas interrogantes. 

Por aquellos días se había desencadenado todo. La muerte de Pedro Ortiz en la embajada del Perú, y aquellos humanos hacinados, provoco primero las marchas multitudinarias por 5ta Avenida en las que participe, y luego los excesos brutales mas tarde en los actos de repudios a cualquier vecino que decidía irse por el Mariel, en los que no estuve, solo por sabiduría de una gitana, mi madre, que me hizo entender que la gente tenía  derecho a vivir donde quería y que una cosa era defender una idea y la otra humillar al contrario. Se desencadeno una furia con desbordes imperdonables, que solo podemos sentir vergüenza como pueblo por todo aquello.

-       ¿Quién lo viene a buscar? – pregunte incrédulo, no sabia entonces que la familia de mi Tía Zoraida en Miami, había contratado una lancha con ese fin.
-       ¿Y eso que influye?, ¿Por qué hacer una puerta, donde nunca estuvo?

-       Tu Abuela tiene miedo que el departamento de tu tío sea confiscado

-       Pero, si todo eso es de Abuela, ella construyo todo eso.

-       Bueno, pero a “esta gente”, no le importa mucho las leyes – así contesto la Lisso.


Pepe “el gitano” había venido de la fabrica “Enrique José Varona”, donde ejercía la jefatura de una comisión técnica, que evaluaba todo lo relacionado con el desarrollo de nuevos proyectos en ella, era su costumbre dormitar cerca de una hora, en posición de sentado en una de las esquina del sofá verde que estaba en su sala, antes de continuar trabajando en su Taller privado de Mecánica en el fondo de su casa. El ruido de unos martillazos sobre madera, lo despertaron.

-       ¿Qué están haciendo? – pregunto asomándose por la escalera que conducía a los departamento de su madre Paricho y su hermano Fardy.

-       Esta casa será confiscada y nadie más podrá entrar en ella, hasta que el Estado decida qué hacer. Fermín Sandin Cuik y su familia se acaban de ir por el Mariel – con cierta prepotencia hablo Nersy, la Presidenta del CDR de la Calle Maria Regla, mientras Vladimir, su hijo e Iván, otro vecino, seguían martillando tablas en forma de una equis sobre la puerta del departamento de Fardy.

-       Todo esto lo construimos nosotros, es nuestro, aquí hay una sola propiedad y esta a nombre mío, además a ese departamento siempre se tuvo acceso por dentro, desde la casa de mi madre - , Pepe lo dijo con autoridad, sabia que esto ultimo no era cierto pero ellos tampoco podían hacer lo que hacían,  cumplían una orden de arriba, primero hacer esto y después que la gente reclamará.




Mi abuela y mi tía Noka habían salido al portal, se mantenían inmutables dejando hablar al hombre de la casa, como buenas gitanas llevaban varios pasos adelante.

-       Mañana Pepe va a la Reforma Urbana y tendrán que sacar esas tablas -, La Paricho hablo.

-       Además Nersy cuando tu llegaste a este barrio, yo ya estaba hace rato -, la Noka, no se quedaba atrás defendiendo lo suyo.

-       Eso veremos -, respondió Nersy mientras bajaba las escalera con su hijo e Iván detrás.

Mi tío Fardy, un año antes de su partida, había comenzado a construir la segunda planta de aquel edificio. Como decía él, los hijos se van haciendo grandes, y necesitan espacio, con lo cual encaro dos habitaciones encima suyo, que pudieran albergar a sus dos hijos, Fernando y Ernesto. De su antiguo dormitorio, donde ahora se había construido La Puerta que daba a la cocina de La Paricho, construyo una escalera metálica en caracol para llegar a las habitaciones de arriba. Los acontecimientos del Mariel, cambiaron los planes y la toma de decisión de irse a probar suerte a otro país.



- Venga Nersy con martillo, pero ahora a retirar las tablas -, así encaro a la Presidenta del CDR de Maria Regla entre B y C, José Sandin, con los papeles de la Reforma Urbana que le daban la razón, de que todo aquello estaba construido en un mismo terreno de su propiedad.

A regañadientes Iván, que había sido amigo y compañero de aula en el Pre Cepero Bonilla de mi primo Fernando acompañado de Nersy, tuvo que retirar aquellas tablas y dejar que aquel edificio gitano siguiera siendo de los gitanos de Lawton, la ley fue respetada, y por aquella vez mi madre no tuvo razón.



Años mas tarde lo comenzado por mi tío Fardy fue terminado por Pepe y su hijo Pepito “el gitano” para que este último viviera en aquel segundo piso del edificio.

El departamento de Fardy y su familia fue ocupado por mi prima Natacha, hija de Pepe y su familia, que luego de la muerte de mi abuela Paricho en 1983 y la posterior muerte de mi tía Noka en el 2001, ocupo ambos departamentos. Hoy en día el “edificio de los gitanos” es ocupado por mi tía Piro, esposa de Pepe, como la ultima de los "mohicanos".



La Puerta que quedo allí como pasaje entre las dos casas, ha sido el monumento perfecto a un momento de nuestra historia familiar y nuestra historia como país.





(Dedicado a un amigo, por su regalo de la novela de Leonardo Padura “Herejes”)

miércoles, 11 de marzo de 2020





UN DOCUMENTAL POLITICAMENTE MILITANTE
(Por Yassel A. Padrón Kunakbaeva, en “LA JOVEN CUBA”)

Si la Revolución se hubiera caído en el año 1990, si se hubiera cumplido la promesa de los tres días para matar comunistas, lo más probable es que yo no hubiera tenido una escuela a la que ir como un niño feliz. Como yo, miles de infantes que a lo largo de los años del periodo especial pudieron asistir a clases. Además, es seguro que no me habrían enseñado sobre la fabulosa hazaña de los alfabetizadores, no habría sabido quién fue Manuel Ascunce Domenech. La historia de aquellos años habría sido borrada a toda costa.

Hace poco vi el documental Sueños al pairo, y no puedo dejar de pensar que se trata de una obra políticamente militante, una obra que ha decidido qué lado de la realidad mostrar y desde qué enfoque. Eso no me parece mal en sí mismo. Lo que sí me parece importante es que todos lo sepamos, que no tomemos el producto como un reflejo de la realidad objetiva, ni como un trabajo neutral que solo busca rescatar a un músico del olvido. Esto es arte comprometido, como lo era la música que promovía la Nueva Trova en aquellos lejanos años setenta. Solo que su compromiso es con la oposición al proceso histórico de la Revolución.

La obra muestra el dolor de Mike Porcel. Pero la empatía humana que se siente por todo aquel que sufre no es elemento suficiente para que olvidemos las razones por las cuales muchos hemos decidido estar en este lado del conflicto histórico y político. Hoy está de moda demonizar a los que participaron en momentos difíciles del periodo revolucionario, pero ha habido y sigue habiendo razones para seguir del lado de la Revolución, a pesar de los desmanes y las tragedias.

Una de las cosas que hiere mis oídos al ver el documental es la manera en que se dice que en los primeros años de la Revolución ser vulgar era la única forma de encajar. Hay tanto de desprecio burgués por la chusma en esa afirmación. No hay ni un sentido de claridad para darse cuenta que esa masa chabacana e inculta era el pueblo cubano humilde, eternamente humillado desde que los españoles pusieron un pie aquí, y que solo desde 1959 pudo sentirse dueño de los espacios públicos, de su tiempo y de su cotidianidad.

Veo el punto de vista del pichón de burgués típico de nuestro tiempo, para el que es horrible que en un país la masa inculta se enerve, actúe en colectivo, mientras ven bien otro país en el que los pobres, los negros y los indígenas caminan invisibles con la cabeza baja, pero en el que nadie molesta los divertimentos y privilegios de la clase media. Las personas ganadas por esta manera de ver el mundo, las cuales en su mayoría no son grandes dueños de capital pero que, usando una frase pasada de moda, tienen oídos para los cantos de sirena del capitalismo, intentarán siempre demostrar que algo está mal allí donde la gente crea en un destino colectivo y actúe como colectividad, que es inevitable que de allí salgan turbas fascistas.

Ese sesgo epistemológico clasista lo noto también en el modo en que se dibuja a los que participan en los actos de repudio. Es el individuo bueno y puro contra la masa salvaje y odiosa. Por ningún lado se cuenta el dolor que había sido para este pueblo el derribo del avión de Barbados. Nunca se cuenta el dolor que fue saber que había corrido la sangre de un joven militar, en los sucesos de la embajada del Perú. Nunca se dice que más allá de Cuba, Latinoamérica era el paraíso de las dictaduras militares. Se minimiza la importancia de las causas colectivas.

La Revolución, como dijera Fidel en Palabras a los intelectuales, es la razón histórica de la nación cubana. Lo que yo entiendo por eso, es que por muchas circunstancias Cuba solo ha podido encontrar un modelo viable de nación nucleándose alrededor de un proyecto de gobierno popular, que hace una opción de clase primero por los humildes. La fortaleza de la Revolución está en los millones de vacunas puestas, en los cientos de miles de niños que salen para la escuela cada mañana, en el derecho a ocupar una plaza o cargo sin distinción de raza, género o extracción social.

Todos sabemos que durante el proceso revolucionario se han cometido muchas injusticias. Sabemos que sobre los indiscutibles logros se han montado también los autoritarismos, y muchos otros vicios de nuestra cultura, muchos de ellos heredados de periodos anteriores. Pero la lucha contra todo lo que está mal, contra lo que ya no funciona como se pensó en un principio, o por lo que nunca se concretó, no puede partir de renunciar a los fundamentos por los que se ha luchado tanto: la existencia de una Cuba de los humildes, con los humildes y para los humildes.

Muchos intelectuales han alzado su voz en los últimos años contra los vestigios de estalinismo y burocratismo de nuestro sistema social y político. Esa lucha de los intelectuales críticos contra los que se parapetan en las estructuras de poder para ocultar sus errores o su incapacidad, tiene toda la razón de ser. Pero tengo que diferir con respecto a muchos colegas y debo decir que esa no es la única contradicción relevante en el panorama cubano. La contradicción entre socialismo y capitalismo sigue siendo relevante, porque una gran parte de los críticos están dispuestos a botar el agua sucia junto con el niño, y trabajan activamente para favorecer la restauración capitalista en Cuba.

Este documental es un escalofriante recordatorio de que esa voz también está presente: la voz del disidente al que la Revolución nunca enamoró sino que solo le mostró su lado feo, la voz de aquel que sufrió una injusticia en nombre del bien. La voz del que solo conoció la libertad al dejarse llevar por la corriente dominante de la cultura occidental capitalista. Podemos reconocer que su dolor es legítimo. Pero no podemos, para resarcirlo, destruir todo lo que se ha hecho durante la Revolución, no podemos renunciar a la defensa de lo que es correcto. Solo podemos luchar porque la Revolución sea más perfecta y amplia, más inclusiva y amorosa, para que sea capaz de acoger en su seno a todos los cubanos.

Creo que lanza sus dardos contra la Nueva Trova por un objetivo: golpear la legitimidad de los que representan como nadie el lado lindo de la Revolución Cubana, para que prevalezca la razón de los que solo quieren ver el lado feo. No sé si es un fin consciente y calculado, o si se trata de un sesgo epistemológico inconsciente. Pero me resulta evidente que ese es el resultado que se busca. En última instancia, la obra va a ser utilizada por los que intentan, a cualquier precio, poner a la intelectualidad cubana contra el gobierno, utilizarla de un modo demagógico, para lograr sus objetivos políticos.

Es lamentable que talentosos realizadores, salidos de las instituciones de educación artística revolucionarias, pongan su granito de arena en la lucha por destruir simbólicamente esa Revolución. Pero tampoco creo que sea el fin del mundo. Millones de cubanos, que tal vez tiraron huevos y que se sienten avergonzados de haber participado en actos de repudio, van a seguir votando Sí al sistema, sencillamente porque quieren seguir teniendo derechos sociales, y porque quieren que sus hijos puedan crecer con tranquilidad y tener una escuela a la que ir.

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Detrás de todos los gobiernos,
de las fronteras y la religión
hay una foto de familia,
hay una foto de los dos.
….

Detrás de todos estos años
detrás del miedo y el dolor
vivimos añorando algo
y descubrimos con desilusión
que no sirvió de nada,
de nada
"o casi nada
que no es lo mismo
pero es igual".
(Foto de Familia, Carlos Varela)
 

MUTILADOS DE GUERRA (publicado el 20 de Octubre de 2012 en este blog)



Se los digo así de una, la Revolución Cubana no triunfo el 1 de Enero de 1959, no hemos triunfado todavía, Cuba, el gobierno que llego ese día al poder y una parte importante del pueblo cubano que apoyo y apoya a esa Revolución, ha estado en Guerra desde entonces, solo hemos fundado una Nación y un Gobierno en armas.

Si a partir del 10 de Octubre de 1868 hubieron cubanos, que dentro de Cuba en la manigua insurrecta, constituyeron un Gobierno y un Ejército en armas para independizar a la Isla de España, a partir del 1 de Enero de 1959, Cuba toda, se convirtió en una manigua rebelde, para desde ese territorio reclamar su derecho en este Mundo a su autodeterminación, algo que después de casi 54 años no ha sido respetado por el gobierno de nuestro vecino del Norte.

Toda guerra sea pequeña o grande, sea de un día o de muchos años, deja muertos, heridos, mutilados de guerra y mucho trauma, la que ha llevado a cabo Cuba no ha sido una excepción, solo tomemos un ejemplo, el atentado al avión de Barbados, y veremos todas las injusticias, traumas y mutilaciones humanas concentradas, pero ese no ha sido el único, el gobierno cubano encabezado por Fidel en su condición de punta de lanza en esa guerra sin cuartel contra el vecino imperial por su soberanía, ha proclamado leyes y maneras de gobernar en la manigua rebelde que es Cuba, que tratando de defenderse tanto, ha coartado algunas de las libertades más elementales dentro de sus propias filas, y la libertad de movimiento ha sido una de ellas.

A raíz de la proclamación de la nueva Ley de emigración, recibí una comunicación oficial del Consulado Cubano en la Argentina donde se me instaba a conocer los detalles de la misma, publicada en la Gaceta Oficial de Cuba. Días después recibí un mail,  de un cubano que reside en la Argentina hace 23 años y que utilizando la lista de mail del Consulado envió una misiva a todos, sobre el estado de ánimo que le había causado la proclamación de la nueva Ley.

Sin entrar en detalles de lo escrito por Héctor Danilo Pompa, (como se llama este compatriota) reproduzco la frase que me provoco a escribir lo que ustedes están leyendo aquí, …quiero hacerles llegar mi estado de ánimo respecto a esta nota y por cumplir ya 23 años viviendo en la Argentina, sufriendo estas medidas que pareciera hoy comienza a eliminarse en nuestro querido país, no es fácil, uno tiene una sola vida, quien nos quita los malos momentos pasados en tantos aeropuertos, y en tantos tramites, etc, etc, nadie nos pide disculpas….

Héctor Danilo Pompa no es el único, en muchas familias cubanas hay una historia parecida, o por ir a ver a algún pariente al extranjero o por querer ir a vivir a algún país de este vasto planeta, hay historias de dolor, de melancolías, de odio, de remordimiento, de arrepentimiento, de hondo pesar, mutilaciones humanas que dejan toda guerra.

Yo tengo la gracia que mi familia, gitana al fin, con un gran conocimiento del mundo, y de la historia universal, no se dejó llevar nunca por las coyunturas históricas, la familia fue siempre la familia por encima de todo, y el que se iba de Cuba, no hacía más que seguir una tradición que venia del siglo X, emigrar para estar bien, para trabajar, para progresar, para tener tranquilidad, pero no estuvimos exentos de dolor y grandes amputaciones.

En Cuba se abre un nuevo capítulo en su historia, nuevas libertades aparecen, tendrá que pasar años para que se restañen las heridas, pero la guerra sigue estando y otras mutilaciones aparecerán. La Revolución Cubana triunfara el día que salga de la manigua para crear un estado moderno, con plenas libertades para sus hijos, donde seamos felices, y nos dejen serlo, es decir nos dejen decidir con la mayoría pero respetando las diferencias y las minorías, seamos al final no un país en armas, con un Gobierno en armas, sino simplemente un país normal.



EXIGUO

Las banderas de la libertad
yo hago lo que quiero
mientras que mi caminar
no joda al otro dice el refrán

Así hemos llegado desde el Big Bang
a esto le queda poco
con esa postura en el ojal
que hay mucha hambre repartida
una fortuna en sabana corta
somos un enjambre
que se come a si mismo
y lo que va quedando sobra

Ya tenemos fecha de vencimiento
de extinción
aunque no te has dado cuenta
ya sé, es el sistema
que vende pompas de jabón
y a nosotros en el enroque

Las banderas de la libertad
pueden servir
para crear madeja
que una nuestra deuda
aun
cuando a esto
le quede poco