Viaje a la Luna

Viaje a la Luna

Una memoria a mis antepasados, a mis vivencias...unos versos de futuro.

QUIEN NO SE OCUPA DE NACER SE OCUPA DE MORIR

lunes, 10 de febrero de 2014

... No hay bloqueo dicen algunos mequetrefes en los grandes medios...

Cuba puede aumentar en 50% producción petrolera con nuevas tecnologías
elnuevoherald.com | Feb 9th 2014

La Habana -- Cuba puede elevar en 50% su producción de petróleo en el corto plazo usando modernas tecnologías de “recuperación mejorada” en pozos -contra lo que conspira el embargo estadounidense-, a la espera de nuevas exploraciones mar afuera en el Golfo de México, dijo un experto.

Con estas tecnologías la producción cubana de crudo “aumentaría entre 20,000 y 25,000 barriles diarios, hasta un 50% más de los 50,000 barriles diarios que se producen hoy día”, dijo el experto Jorge Piñón, de la Universidad de Texas en Austin (EEUU), en un correo electrónico.

Con la “recuperación mejorada” disminuye la viscosidad del crudo y la porosidad de las estructuras geológicas que lo contienen, haciendo mucho más productivos los pozos, explicó Piñón, expresidente de la petrolera Amoco Oil Latinoamérica.

Estas tecnologías darían “viabilidad a corto plazo” a la industria petrolera cubana, que actualmente explota pozos en tierra y aguas someras, mientras espera nuevas exploraciones mar afuera en su Zona Económica del Golfo de México, tras cuatro intentos fallidos de compañías extranjeras.

“El factor de recuperación primaria”, un índice que mide el rendimiento de los pozos, es de 7% en Cuba y con esas tecnologías podría crecer a 17 o 20%, según este experto.

Piñón explicó que más importante que adquirir nuevo equipamiento para la recuperación mejorada es “la experiencia en su aplicación y el know-how”, por lo que muchos productores en vez de invertir en comprarla, prefieren asociarse con compañías que la tienen.

A pesar de los cuatro fracasos en las exploraciones en el Golfo, hay indicios científicos de que existen yacimientos de crudo en las aguas cubanas.

De hecho, una comisión de expertos estadounidenses, incluido el exsenador Bob Graham, visitó Cuba en enero para discutir temas de seguridad en la explotación petrolera en el Golfo, próxima a las costas de Estados Unidos.

Cuba produce en tierra y la costa casi el 60% del petróleo que consume, mientras que el resto lo importa de Venezuela con facilidades de pago.

Pero la mayoría de ese crudo es pesado, con gran contenido de azufre, que lo hace muy viscoso, difícil de extraer e imposible de refinar en plantas comunes, por lo que debe ser tratado en refinerías especiales de “conversión profunda”, poco frecuentes en el mundo.

Por eso, las autoridades apuestan a encontrar petróleo en aguas profundas de la zona cubana del Golfo, que colinda con las de México y Estados Unidos, pues los expertos descartan que existan grandes reservas en tierra.

El monopolio petrolero estatal Cupet anunció que este año se dispone a trabajar en 10 nuevos pozos, entre ellos uno de 8,200 metros, el más profundo del país.

Además, en la refinería cubano-venezolana de Cienfuegos, en el centro sur de la isla, se realizarán inversiones en busca de aumentar su eficiencia, según informó la televisión estatal el miércoles.

Por su parte, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, anunció hace una semana en La Habana la firma de 56 proyectos con Cuba por 1,259 millones de dólares, varios de ellos en petróleo y petroquímica.

La dificultad en aplicar la “recuperación mejorada” radica en que la mayor de esa tecnología está en manos de empresas de Estados Unidos, impedidas de operar en Cuba por el embargo vigente de 1962.

Además, “cualquier compañía petrolera internacional (no estadounidense) que quisiera operar en Cuba va a tener un sobrecosto de un 15-20%, ya que los equipos, tecnología, personal, tendrían que venir de Europa o Canadá”, calcula Piñón.

En su informe de 2013 ante Naciones Unidas, Cuba denunció que el bloqueo estadounidense busca “paralizar el ramo (petrolero) y obstaculizar las modernizaciones, las actualizaciones tecnológicas, el acceso a piezas de repuesto y la participación en el proceso de innovación”.

Todo equipamiento petrolero que se pueda utilizar en Cuba, como las plataformas petroleras, debe tener menos del 10% de componentes estadounidenses y las principales refinerías de “conversión profunda” de América están en Estados Unidos, a las que la isla no tiene acceso, destacó Piñón.

“En materia energética el embargo no solamente tiene un alto costo económico para Cuba sino también político, ya que continúa dependiendo de un solo país”, Venezuela, agregó.

jueves, 30 de enero de 2014

FEBRERO LO SABE

Alguna vez cuando no tenía vejez
desmonté selvas inmensas
para encontrarte desnuda
Afilé mis dedos
y enamoré a Febrero
para quedarme a solas
con tu vientre
Fue entonces que bebí todo
con sed infinita y bordes de limón
Febrero lo sabe
y me tienta con alguna trampa


jueves, 23 de enero de 2014

MI MARX ENTRE EL SALARIO REAL Y LA NOSTALGIA

by jovencuba, jovencuba.com

Por: Félix Sánchez Rodríguez [1]

“… el derecho del trabajador a ganar salario
que le habilite para vivir sin sustentos y miserias con el producto de su labor…”,
(José Martí, OC, Tomo IX, p. 281)

Cierra un año que ha sido muy importante para mí como celebración personal. Muchos años han pasado ya —nada menos que treinta y cinco— de aquel momento en que tuve la dicha de trabar contacto, por primera vez de manera organizada, con las revolucionarias ideas filosóficas, económicas y políticas de Carlos Marx. Ocurrió en la Escuela Nacional de Cuadros de la UJC, una espaciosa y moderna instalación de prefabricado erigida en Habana del Este, cerca de la costa norte y también de ese marinero pueblecito de Cojímar con su sobrio y vigilante busto de Hemingway.

En aquel Curso Básico, de apenas un año, destinado a los cuadros juveniles de todo el país (se me había incorporado a él por ser Instructor para el Trabajo de la UJC en una Sección Política de Regimiento), recibíamos varias asignaturas de las llamadas políticas. Y de la mano de un brillante profesor, José Ángel Pérez, Pepe, de muy baja estatura, y apasionado y locuaz hasta la seducción —a sus espaldas lo llamábamos “el pequeño Marx”—, que impartía Economía Política del Capitalismo, nos adentramos un poco todos, soñadores y jubilosos, por el ancho mundo de las categorías y las leyes que rigen la producción social.

Para esa fecha ya había publicado yo en una modesta antología de los cuentos que el jurado del Premio David 1975 estimó mejores entre los presentados a concurso, y obtenido premios en los Encuentros Debates Nacionales de los Talleres Literarios, y creo que mi incipiente mirada de escritor aficionado empezaba a prestar más atención a las curiosidades, las paradojas y las metáforas presentes hasta en las ciencias, sobre todo en las humanísticas, que a un aprendizaje mecánico, útil para sumarme debidamente pertrechado y disciplinado a la obra de la construcción socialista.

Esto, como lo veo al paso de los años, debió ser la causa de que el tema que más me apasionara entonces de todo el apretado programa de estudio fuese el del salario (presente en el capitalismo y en el socialismo), quizás porque, entre otras cosas, eso de denominarlo Marx “forma metamorfoseada del valor de la fuerza de trabajo” le daba un toque de literaturidad. Ya Gregorio Sansa no era, pues, a mi poco entender, tan original.

No sé si por casualidad, por norma docente, o porque el profesor Pepe intuyó que el asunto del salario me cautivaría, tuvo la idea de que yo, monitor de su asignatura, impartiese el tema en el grupo de clase. Nada de repaso, el tema en su debut. Él me ayudaría en la preparación, por supuesto. Fue un acto de confianza y de riesgo. No lo hice muy mal, al menos así lo apreció el profesor Pepe, ya que al terminar la clase me felicitó y obsequió un manual de Economía Política en cuya dedicatoria me auguraba un notable futuro como interpretador de aquella teoría que nos hacía tan visible el paraíso en el horizonte.

No cumplí en verdad con las expectativas del profesor Pepe, pero, eso sí, pocos temas de la Economía Política he olvidado menos que aquel en estas tres décadas y media. Me atrapó sin dudas la facilidad con la que ese Marx de solo veintinueve años, incisivo y lúcido cual un detective inglés, abría un agujero y miraba en la trastienda de una palabra tan llevada y traída, y veía lo oculto, las verdades solapadas, las relaciones matemáticas y sociales que quedaban fuera del juicio del ciudadano común. Me pareció, pues, muy justificado y revolucionario su interés en dotar a los trabajadores, a partir de estas revelaciones, de una conciencia clara de su desventajosa situación en relación con el capital (y sus dueños).

Tal categoría, en manos de Marx, se transformaba en un faro y actuaba, lo creo más ahora, como El Aleph de Borges. Donde unos habían visto solo un dinero que recibes por el trabajo realizado, Marx sacaba y ponía ante las masas unos apellidos adecuados para esa palabra clave (nominal, real, relativo), y desde ahí, incorporando otras categorías como dinero, plusvalía, ganancia, relaciones de distribución, necesidades, precio, fuerza de trabajo, a su análisis integral, iluminaba dialécticamente todo el cuadro explotador de la sociedad capitalista.

Para preparar aquella clase que mi intrepidez no me dejó rechazar, el profesor Pepe me envió a leer varios textos sobre el tema. Uno de ellos fue “Trabajo asalariado y capital”, de Marx, con un prólogo de Engels a la publicación en 1891. Esta obra del joven Marx, de 1847, antecedió en veinte años al primer tomo de El Capital, y fue peldaño en ese largo camino de estudios y reflexiones recorrido por Marx y que culminaría en la considerada su obra magna.

Para Marx, descubrí ya entonces, la palabra “salario” no constituye una categoría elemental, es casi como un artilugio, una trampa económica, lógica y lingüística. Dice él en un momento, antes de entrar en sus diáfanas ejemplificaciones: “Lo que el obrero percibe, en primer término, por su fuerza de trabajo, es una determinada cantidad de dinero. ¿Acaso el salario se halla determinado exclusivamente por este precio en dinero?” Interrogante provocadora, propia de alguien que confesaría alguna vez a sus hijas que “Duda de todo” constituía su lema favorito.

Quién mejor que aquel Marx de “Trabajo asalariado y capital” para motivar a cualquier ser humano a adentrarse en el tema, sobre todo si se es un asalariado, sea en Cuba, Wisconsin o Nueva Deli,

“En el invierno de 1847, a consecuencia de una mala cosecha, subieron considerablemente los precios de los artículos de primera necesidad: el trigo, la carne, la mantequilla, el queso, etc. Suponiendo que los obreros hubiesen seguido cobrando por su fuerza de trabajo la misma cantidad de dinero que antes ¿no habrían disminuido sus salarios? Indudablemente. A cambio de la misma cantidad de dinero obtenían menos pan, menos carne, etc. Sus salarios bajaron, no porque hubiesen disminuido el valor de la plata, sino porque aumentó el valor de los víveres”.[2]

“Sus salarios bajaron porque aumentó el valor de los víveres”. Con qué claridad explicaba el asunto en 1847 Carlos Marx, hace ¡166! años. No digo yo si no lo iban a tomar como uno de sus mejores guías los obreros y, asimismo, como uno de sus peores enemigos los explotadores del mundo. Con razonamientos así, Marx abría los ojos al asalariado: si recibes el mismo dinero como paga, pero los precios de los artículos de primera necesidad han subido, tu salario ha disminuido. Cuidado, pues, con andar atento a tu salario únicamente y no a los precios de las mercancías que fijan los propios burgueses.

Allí Marx introdujo par de categorías esenciales que debí yo exponer y ejemplificar como pude a mis nobles condiscípulos en aquella clase más de un siglo después: “salario nominal” y “salario real”.

“Como vemos, la expresión monetaria del precio del trabajo, el salario nominal, no coincide con el salario real, es decir, con la cantidad de mercancías que se obtienen realmente a cambio del salario. Por consiguiente, cuando hablamos del alza o de la baja del salario, no debemos fijarnos solamente en la expresión monetaria del precio del trabajo, en el salario nominal”.[3]

“No fijarnos solamente en el salario nominal”. Una alerta en la auténtica voz de Marx. Indudablemente, cuando se haga un balance bien científico (aún tarea pendiente) de cómo los socialismos del siglo XX se torcieron y mantuvieron a los supuestos dueños formales alejados del poder efectivo durante décadas (tan alejados que mirarían cruzados de brazos, indiferentes o festivos, el derrumbe), habrá que dedicar un capítulo a lo que se hizo para que la clase obrera no aprendiera suficiente marxismo, un marxismo que siguiera siendo “revolucionario” dentro de la revolución. La clase obrera en el poder conoció menos la teoría marxista, fue menos marxista que la de los países capitalistas. En el capitalismo sabían y saben que hay unos dueños explotadores que piensan día y noche en quitarles más y darles menos de lo que merecen, y en el socialismo se les dijo: “todo ha cambiado, estás en el poder, ya no tienes que preocuparte, no tienes que luchar porque te quieren dar menos de lo que te corresponde, que ir a las huelgas, porque el estado de nuevo tipo, tu estado, lo hará por ti, él ha llegado para defender como nadie tus derechos”.

¿Por qué, si Marx demuestra convincentemente que lo menos visible pero más importante, más “real”, es el “salario real”, esa categoría no se tuvo en el centro de miras de la economía socialista, y se utilizó “salario”, así a secas, como única categoría, y sinónimo de lo que Marx había llamado muy diferenciador “salario nominal”?

En el muy difundido y reverenciado Manual de Economía Política del Socialismo de Iván Oleinik (1980) todavía podía leerse: “… el pago del trabajo se manifiesta como el salario nominal (cantidad de dinero que recibe el productor) y el salario real (cantidad de artículos de consumo y servicio que puede recibir el trabajador por el pago en dinero de su trabajo). Con el desarrollo de la producción socialista el salario real crece constantemente”. Pero ya Lecciones de Economía Política de la Construcción del Socialismo, de 1991, texto básico elaborado por la Dirección de Marxismo Leninismo del Ministerio de Educación Superior se olvida totalmente del “salario real”.

¿Causas de este “olvido”? Creo que la razón esencial fue alejar una categoría “conflictiva” y poder maniobrar así la burocracia socialista con los costos reales, los salarios y los precios, de una economía en insuficiencia crónica, sin que la clase obrera interfiriera, sin que notase su empantanada pobreza y sus sacrificios, y a la vez presentarse siempre ante ella el Estado como un ente bondadoso, paternalista, al que se debía infinita gratitud. Respetamos tu salario (nominal), te ofrecemos un salario (nominal) decoroso, somos el único Estado que lo hace. La gratitud desmedida, lo sabemos, genera en la psiquis subordinación.

Así mientras en los países capitalistas los obreros se amotinaban con sus carteles en una plaza nada más les tocaban su salario real aumentando diez centavos el billete del ferrocarril o tres céntimos al pan, los obreros socialistas firmaban dóciles sus nóminas mensuales, donde “se les respetaba el salario” (solo salario nominal) y aceptaban desorientados e impotentes los aumentos de precios que, como era de esperar los economistas y los políticos les presentaban sin vincularlos a su salario, y como una “necesidad insoslayable”, una “medida estratégica”, un “reajuste para estimular la producción” (los argumentos utilizados darían para un voluminoso cuaderno).

Con Marx aprendieron temprano los obreros que no cualquier aumento de precio los afecta por igual, que deben estar atentos especialmente a los precios de los artículos y servicios de primera necesidad (perjudica más tu salario real el aumento en cinco centavos del precio del kilo de azúcar que el incremento en 100 pesos del valor de una sierra portátil para alpinistas), y, sobre todo, que para rebajar un centavo de sus salarios reales hay que dialogar, ponerse de acuerdo, porque no puede existir un derecho justo que establezca que alguien está autorizado por ley a restarle unilateralmente valor real a tu salario, a devaluártelo, aprovechando tu ignorancia económica, y tú solo a asentir y acatar.

En “Salario, precio y ganancia”, dieciocho años más tarde (1865) insistió Marx en este asunto capital: “… si los salarios no suben, o no suben en la proporción suficiente para compensar la subida en el valor de los artículos de primera necesidad, el precio del trabajo descenderá por debajo del valor del trabajo, y el nivel de vida del obrero empeorará”. [4]

Mantener así a la clase obrera, solo atenta al salario nominal, haciéndole creer que no se le daña el salario —y su nivel de vida no empeora— si esa nómina de pago viene cada mes con el mismo monto, es un modo muy censurable de manipulación. Y el socialismo estatista del siglo XX llevó a cabo esa cruel manipulación, hay que decirlo, con efectividad, teniendo como cómplices —conscientes e inconscientes— a economistas, sociólogos, periodistas, juristas, filósofos, y a un movimiento obrero cuya dirigencia perdió la autonomía y dejó de cumplir su obligación primordial. Nunca se contó por el trabajador socialista con órganos, aparatos, sistemas, para el estudio y monitoreo del salario real, nunca tuvo la clase obrera economistas verdaderamente de su lado, fieles, incondicionales, que vigilaran y batallaran por sus derechos económicos. Prohibido hablarle al obrero socialista del salario real. Prohibido convertirlo en un ojo vigilante, en un ente batallador. Desterrado ese Marx subversivo de informes y balances de los “crecientes y sostenidos logros económicos”. Todo fue entonces en verdad muy fácil.

¿Cómo explicar hoy, a tantos años de calar Marx en los entretelones del salario, que un obrero cubano, en pleno siglo XXI, y tras cincuenta años “en el poder”, crea que debe reclamar porque en su nómina de pago (salario nominal) hayan rebajado sin explicación uno o dos pesos —proteste airado, se niegue incluso a cobrar—, y acepte sin embargo, conformista, como algo que no ve, o cree que está fuera de su alcance, que suban una y otra vez los precios de las mercancías y servicios y se le baje así, automáticamente, y en gran escala su salario real?

¿Nos dimos cuenta alguna vez, alguien se preocupó porque lo notáramos los trabajadores, de que al pasarse a precios liberados un producto tan de primera necesidad como lo es el jabón, un obrero cubano debe invertir hoy en su núcleo de 4 personas ya no 88 centavos al mes sino 36 pesos por aquellos mismos ocho jabones, lo que hablando “marxistamente” significa que su salario se ha rebajado de un golpe no en un peso sino en mucho más, en ¡35 pesos y doce centavos!? La prensa fiel, obviamente, celebró la “liberación” y se calló lo demás.

¿Sabemos hoy, siguiendo la lógica impecable de Marx, cuánto se disminuyó el salario real aquel año en que el pasaje local se llevó de 5 centavos a 20 (un incremento del 300%), y 60 viajes al mes nos costarían no 3 pesos sino 12, es decir 9 pesos más?¿Conocemos cuánto se le redujo el salario real a los trabajadores desde aquel día en que un breve decreto estipuló, en una tarifa leonina, que los 200 kilowatts que consumía de electricidad su hogar pasarían a costarle ya no 18 sino 44 pesos, es decir, 26 pesos adicionales (un incremento de más del 150% que debe ser casi récord Guinness en su categoría)?

¿Alguien vio a su tiempo que el cambio en el precio del café normado (de 10 centavos a un peso la onza), significó para un núcleo de cuatro personas dedicar a la misma cantidad de café mensualmente no 1,60 sino 16 pesos, más de 14 pesos por el mismo “volumen de mercancías”? ¿Algún economista reparó en que por los dos mismos tubos de pasta dental que se desembolsaba 1,20 un día hubo que empezar a invertir 16 pesos, 14,80 del salario nominal que se esfumarían sin respaldo alguno en bienes y servicios?

¡Cuántos descensos continuos del salario real de nuestros trabajadores en el poder en los últimos tiempos!

¡Cuántos recortes sin que una sola voz proletaria o aliada se alzase para exigir mesura o explicación al menos¡ Solo en esos 5 indicadores tomados de muestra —la lista sería larga— se deben destinar hoy por todo núcleo de cuatro personas ya no 24,60 pesos del salario nominal sino 124, un monto de casi 100 pesos más. Cien pesos que antes podíamos convertir en mercancías y ahora, aunque permanecen en la nómina, se esfuman tranquilamente, improductivos, ante nuestros ojos.

¿Reacciones lógicas desencadenadas por esas drásticas reducciones del salario real? Ninguna, por supuesto, imposibles ellas en el marco establecido por la burocracia. Indiferencia armónica de los medios de difusión, los sindicatos y la academia.

Por ese terrible y absurdo silencio coral es que me han resultado mucho más destacables, como si se trataran ellas de un osado destello de luz, las aseveraciones auténticamente marxistas del Doctor en Ciencias Económicas, Omar Everleny Pérez Villanueva, contenidas en una entrevista suya que encontré días atrás, claro está, no en el Granma, sino en un sitio digital, Cubahora:

Usted les puede aumentar el ingreso salarial a los trabajadores, pero realmente no significaría mucho para el cubano, debido a los precios que existen en la economía real. Uno analiza la serie nominal y cada vez suben más los salarios en Cuba, pero el salario promedio oscila entre los 400 y 500 pesos, y eso, cuando se traduce en bienes y servicios, realmente da como resultado una cantidad irrisoria, teniendo en cuenta las necesidades del cubano.

Obvio, en nuestra prensa de amplio consumo usted no encuentra hoy textos de tal hondura, realismo y honestidad. Los hay más en el otro extremo, como este, titulado “Alimentación-salud: una depende de la otra” (qué descubrimiento), publicado nada menos que en el órgano de los trabajadores el pasado 14 de octubre y contentivo de afirmaciones así de increíbles: “La política de alimentación en Cuba garantiza seguridad alimentaria y nutricional para toda la población (…) No obstante los malos hábitos alimentarios prevalecen en la población cubana (…) el 24% de los adultos consultados no tiene costumbre de desayunar”.

Para esta “especialista” no desayunamos no porque solo los niños y los enfermos tienen la leche a precios asequibles sino por “malos hábitos alimentarios”. No es que la gente no tenga en su despensa leche, tostadas, mantequilla, yogurt, huevos, jamón, queso, galletas, para desayunar, sino que no tiene “costumbre”, así de sencillo.

No recuerdo exactamente hoy, es mucho tiempo treinta y cinco años, todos los ejemplos que utilicé en aquella clase que me alabó magnánimo y didáctico el querido profesor Pepe — me ha alegrado saber que se desempeña hoy en el Centro de Investigaciones de la Economía Mundial—. Pero creo que si la asumiera ahora, cumpliendo con el deber pedagógico de actualizar y contextualizar, pues recordaría mi experiencia y mi dolor como testigo personal del “derrumbe” soviético —viví, estudié y padecí en Moscú durante tres años, entre 1987 y 1990— y echaría mano a esos casos del aumento del precio del jabón en Cuba, o de la pasta dental, o del transporte, o la electricidad, o del café, para ilustrar lo que cuesta y condena a una clase obrera —incluso considerada ella en el poder— no saber mucho, casi nada, de economía política marxista.

Eso sí, destacaría al final, tercamente optimista, y confiado en el porvenir, cuan útil sigue siendo Marx hoy para otros obreros del mundo. Contrastaría esa ignorancia de la clase obrera cubana con un ejemplo muy diferente, llegado en una noticia todavía fresca y nacida, para más alegría, no en la vieja Europa sino aquí, en la América nuestra. Me referiría a la sabiduría marxista de los trabajadores brasileños que hace unos meses atrás casi paralizan el país y ponen contra el precipicio a su buen gobierno de izquierda con el rechazo firme a un “módico” incremento de 20 centavos en el precio del pasaje local.

¿Qué ocurrió solo hace unos meses atrás en este gran país hoy quinta economía mundial? Es realmente muy fácil de explicar llevados siempre de la mano firme de Marx y su pensamiento económico. Nadie habló allí de disminución de salarios, de pagarles menos a los padres de la zamba y el fútbol bonito, pero se dieron cuenta ellos solos de que con ese aumento en el precio del transporte les reducirían su salario real (el que vale a fin de cuentas) y dijeron no. No y no. Y se lanzaron decididos a la calle. Y con esa presión popular exigieron escuchar sus justas razones. Y obligaron al gobierno a negociar. Y ganaron la batalla. Nada de ridiculez: “Solo 20 centavos, sí, pero es que son mis 20 centavos. Y cuando tome sesenta veces el ómnibus en un mes serán no 20 centavos sino 12 reales (pesos) los que no desaparecerán de la nómina de pago (salario nominal), pero sí de mi salario real. ¿Es que creen que no se ha traducido la obra de Marx al portugués?”

Cuanto reconforta esa conducta de los trabajadores brasileños, prueba ella del auténtico aliento revolucionario, marxista, que recorre nuestra América, empeñada gran parte de ella en construir un socialismo distinto al del siglo XX, el del siglo XXI (un día conoceremos las diferencias). Fue esta otra batalla ganada más que deberá anotársele justamente al expediente de victorias de ese genio de Tréveris, cuyo espíritu por suerte sigue bien vivo, y que hará pronto treinta y cinco años conocí yo, ya decía, apenas un poco.

Pero volvamos a la praxis, a nuestra ínsula y sus obreros, y su tensa realidad. ¿De qué vale proclamarse una y otra vez que el salario es sagrado (consigna de aparente radicalismo proletario) si solo se hace referencia en ella al salario nominal? ¿Cómo puede velar seriamente por los derechos de sus miembros una organización sindical que acata toda elevación de precios sin molestarse en razonar en cuanto baja ello el salario real de los que representa y defiende, en cuanto —hablando sin tapujos— los empobrece?

Ni siquiera una sola vez he podido encontrar “salario real” en alguno de los balances, informes, análisis oficiales sobre nuestra vida económica. Un documento tan actual como los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, revolucionario en sus propósitos, no dice una palabra sobre él, solo habla del otro, del nominal, ese que bien nos dejó claro Marx podríamos llamarle “irreal”, “aparente” o “ficticio”. Nada se dice de él tampoco, y es más alarmante, en el Anteproyecto de Ley Código de Trabajo.

Miremos incluso en nuestra Ley de leyes. La progresista Constitución del 40 consagraba uno de sus diecinueve títulos, el VI, denominado “Del trabajo y de la propiedad”, a fijar aspectos esenciales relacionados con la actividad laboral y su remuneración, conteniendo su “Sesión primera. Trabajo” nada menos que 27 artículos. El segundo artículo de esa sesión, el 61, establecía una relación vinculante y dinámica entre el salario mínimo y las necesidades del trabajador que se echará de menos en la Constitución Socialista de 1976 (donde no hay capítulos dedicados al trabajo y la palabra salario apenas se utiliza dos veces). Refrendaba este artículo 61 que:

“Todo trabajador manual o intelectual de empresas públicas o privadas, del Estado, la Provincia o el Municipio, tendrá garantizado un salario o sueldo mínimo, que se determinará atendiendo a las condiciones de cada región y a las necesidades normales del trabajador en el orden material, moral y cultural, y considerándolo como jefe de familia. La Ley establecerá la manera de regular periódicamente los salarios sueldos mínimos por medio de comisiones paritarias para cada rama del trabajo, de acuerdo con el nivel de vida y con las peculiaridades de cada región y de cada actividad industrial, comercial o agrícola”.

Nada más claro en aquel 1940: “…un salario o sueldo mínimo, que se determinará atendiendo a las condiciones de cada región y a las necesidades normales del trabajador en el orden material, moral y cultural…” Un sueldo mínimo determinado no caprichosamente sino, escuchando a Marx, por las “necesidades normales” del trabajador. ¿Por qué retrocedimos en 1976?

“Trabajo asalariado y capital”, un texto del joven Marx, de 1847, y “Salario, precio y ganancia”, también suyo, de 1865. Textos que veo que no han envejecido nada y que todos los asalariados debiéramos conocer y comprender, y utilizar como combustible para alimentar la llama anticapitalista, antiexplotadora, antidogmática, antiestatista y antiburocrática del auténtico espíritu revolucionario. Una llama que se alimenta esencialmente de la verdad, la fidelidad y de un férreo sentido del deber. Sobre todo de la verdad. Ya decía Martí que “hallar una verdad regocija como ver nacer un hijo”. Así lo recordaría incluso nuestro actual presidente aquel 23 de enero de 1960, hace más de 50 años, vale recordarlo, cuando en una conferencia en el Aula Magna de la Universidad de La Habana, nos expresó:

“La calidad del revolucionario se revela en su radicalidad, en sentido martiano. La verdad, por dura que sea, por difícil que sea, ha de normar la acción revolucionaria. El revolucionario va a las raíces de las cosas, no lo detiene ni el perjuicio ni los falsos valores, ni los convencionalismos, ni los intereses creados”. [5]

Marx y el salario real y los asalariados. La necesidad revolucionaria de la verdad, de ir siempre el revolucionario a las raíces de las cosas sin detenerse por perjuicios, falsos valores o convencionalismos. Mis nobles y también jóvenes condiscípulos y nuestro animoso y despierto profesor Pepe. Los he recordado a todos con nostalgia y gratitud en estos días, y lo celebraré, ya lo estoy haciendo con estas palabras memoriosas.

Treinta y cinco largos años han pasado. Casi la mitad de una vida. Fue allá, ya he dicho, en 1978, bien cerca del mar y de Cojímar y de Hemingway, y en aquellos lejanos y juveniles días que en este 2013 que expira, tal vez por muchas más razones y deberes, algunos riesgosos y propios del soldado, he revivido con una profunda y algo de rebelde nostalgia.

2 de diciembre de 2013

[1] Ciego de Ávila (1955). Licenciado en Ciencias Sociales (Moscú, 1990). Su novela Zugzwang alcanzó el Premio “Cirilo Villaverde” de la UNEAC en 2004. En 2010 obtuvo el Premio Internacional de Cuento “Julio Cortázar”.

[2] Carlos Marx: “Trabajo asalariado y capital”, en C. Marx. F. Engels. Tomo I. Obras Escogidas (en 3 Tomos), Editorial Progreso, Moscú, 1974, p. 167.

[3] Ídem, p. 168.

[4] Carlos Marx: “Salario, precio y ganancia”, en C. Marx. F. Engels. Tomo II. Obras Escogidas (en 3 Tomos), Editorial Progreso, Moscú, 1974, p. 66.

[5] Documentos de la Revolución Cubana. 1960, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2007, p. 241.

jueves, 16 de enero de 2014

HACE FALTA "PENSAMIENTO CRÍTICO"

by jovencuba, jovencuba.com

Por: Roberto G. Peralo (roberto.peralo@umcc.cu)

“Tenemos que lograr que el marxismo leninismo se ponga a la altura de la revolución cubana”. Fernando Martínez Heredia

Para un coleccionista de libros resulta emocionante encontrar un ejemplar de lo que debió ser uno de los últimos números de la revista “Pensamiento crítico”. ¿Por qué conservarlo como una reliquia histórica? De que este fuera la última publicación de “Pensamiento crítico” representa un triunfo del dogmatismo y la intolerancia sobre uno de los intentos por construir un proceso revolucionario socialista autóctono desde las profundas raíces cubanas.

Dicho por Martínez Heredia quien fuera su director: “Formábamos parte (los editores de la revista) de la gran herejía que fue la Revolución cubana… Se debía a la Revolución pero sin convertirse en una oficina determinada de una instancia específica. Eso le daba la posibilidad de expresarse como revolucionaria, pero sin otra sujeción que la del compromiso libre y abiertamente asumido con la Revolución. La revista era polémica, y más de una vez sumamente polémica. Fue un hecho intelectual protagonizados por jóvenes de la nueva revolución, que tenían como contenido los problemas principales de su tiempo. Combatió con ideas, con la elección de sus temas y con la presentación de hechos, problemas e interrogantes que las estructuras de dominación suelen ocultar o deformar, sin temor a la crítica de las ideas y del propio movimiento al que entregábamos nuestras vidas, en busca de la creación de un futuro de liberación.”1

Los años donde nació la revista (1966) se caracterizaban por una intensidad en los enfrentamientos violentos y de agresividad imperialista, acechando constantemente la amenaza de agresión. El sentir de plaza sitiada era justificable. Además la lucha de clases interna y los desgarramientos sectarios de las micro-fracciones al interior de la Revolución creaban un ambiente de inestabilidad social. En estas circunstancias tan volátiles ¿cómo era posible que existiera un amplio campo para el debate entre los revolucionarios?

A mediados de la década del 60 el Che junto a dirigentes del Partido y el Estado, además de artistas e intelectuales debatían en revistas habaneras, de forma muy pública, sobre cuestiones fundamentales del rumbo de la creación de la nueva sociedad, sin que peligraran por eso la estabilidad y la seguridad de la Revolución. Ninguno de ellos fue mirado por la sociedad con desconfianza, ni fueron removidos de sus cargos, tampoco a nadie se le ocurrió acusarlos de contrarrevolucionarios y ni que algunos de ellos le estaban haciendo el juego al enemigo.

Según Martínez Heredia la dirección del País decidió el cierre de la revista en agosto de 1971. Señala como causas fundamentales: que no existían normas para proteger esa actividad tan importante como novedosa en nuestro país. Otra causa fue la percepción de la necesidad de conservar la unidad política en una situación difícil, ante la posibilidad de divergencias, entre revolucionarios, por ideas radicales que formaban parte del acervo de la propia Revolución. Otro factor de la decisión pudo haber sido que no se creyó estar cediendo en un terreno vital, mientras se conservaba el control de otros que obviamente sí lo eran.2

Estos argumentos aún no han sido superados y se mantienen acechando más de un intento por retomar aquel espíritu. A pesar de la campaña política por un “Cambio de Mentalidad” aún existen sectores con un pensamiento dogmático, permitiéndose poseer todas las preguntas permitidas y todas las respuestas irrefutables; convirtiéndose en jueces y verdugos de cualquier pensamiento revolucionario. Han demostrado ser capaces de sobrevivir a diferentes épocas y volverse importantes como medio de control social.

Cinco años antes del cierre de la revista el Che advertía “…la afirmación de Marx, asentada en las primeras páginas de El Capital, sobre la incapacidad de la ciencia burguesa para criticarse a si misma, utilizando en su lugar la apologética, puede aplicarse hoy desgraciadamente, a la ciencia económica marxista…”3

El objetivo de este artículo no es solo recordar una etapa del proceso revolucionario. Como cubano, llenos de incertidumbres y de preguntas y muy pocas respuesta necesito una revista como “Pensamiento Crítico”. El espíritu renovador que anima los actuales cambios en el país requiere, por lógica y congruencia, un pensamiento capaz de cuestionar esta realidad cambiante y aportar a su avance. Los que tienen hoy en sus manos la responsabilidad del destino de Cuba debieran comprender de lo urgente de una revista similar, con los mismos principios y esencia. Hoy nuestro país lo necesita. Pensar la sociedad cubana no puede considerarse un asunto de una élite, se trata de una necesidad vital de las masas, sin el cual no se puede construir el socialismo.

Invito a que no subestimemos más al pueblo cubano, que en tantos años de revolución lo único que no ha escaseado ha sido el conocimiento y el aprendizaje. Junto a liberar las fuerzas productivas hay que también liberar el pensamiento creador y revolucionario y algo muy importante: Socializarlo. Hay que rescatar la cultura del debate de la Revolución.

1 Entrevista de Julio César Guanche a Fernando Martínez Heredia, a propósito de haberle sido entregado el Premio Nacional de Ciencias Sociales. La Jiribilla No. 66, La Habana, febrero de 2007, pp 16-18

2 Conferencia de Fernando Martínez Heredia en el ciclo “La política cultural del periodo revolucionario: memoria y reflexión” organizada por el Centro Teórico-Cultural Criterios, en el Instituto Superior de Arte, La Habana 3 de julio 2007.

3 Guevara, Ernesto (Che) “Apuntes críticos a la economía política” Editorial Ciencias Sociales, La Habana 2006, pág 28

…Por más que quise bendecirme,
y más purificarme,
yo era carne, yo era yo,
lo que con amor hacía una mano,
lo rompía con otra el desamor,
yo no creo que haya sido en vano,
pero pudo ser mucho mejor.

Hacia el porvenir partieron sombras,
cuando no alcance, sólo podré alertar,
si alguien me oye allí, no se olvide, pues,
de iluminar, de iluminar.
(“Hacia el porvenir”, Silvio Rodríguez)


MIS RAZONES, MAS DE 55

Para los cubanos, donde quiera que estemos, el fin de año, desde hace ya 55 años tiene doble connotación, por una parte la concebida noche vieja “que hará el milagro” (parece ser) de dejar el año que culmina y comenzar con nuevas esperanzas y por otro lado la conmemoración para algunos y el mal recuerdo para otros de una Revolución, que para mi al menos, nos dio el principal derecho que tiene todo ciudadano, desde que la burguesía como clase llegada al poder político, instauro las fronteras, es decir, ser un país independiente y soberano, y no una simple neocolonia del siglo XX como hubieron tantas en este continente y en el Mundo entero. Con esto ultimo hubiera bastado como razón de este acontecimiento para celebrar en un país pobre (económicamente hablando) como el nuestro, pero quien escribe llego a ser lo que soy porque esa Revolución dio educación para todos y con educación los pueblos están mejor preparados para dejar la pobreza. Cuba gracias a esa Revolución tiene las bases para salir del subdesarrollo, pero si con solo eso bastaría, no estaríamos en el lugar industrial en que estamos, contar con 2800 empresas estatales no ha sido suficiente, tecnológicamente hablando estamos atrasados para producir riquezas que mas tarde podamos repartir.
Hace poco escuche al Ministro de Educación del Brasil, y dijo una frase con la que estoy de acuerdo…”los de izquierda somos buenos repartiendo la riqueza, pero la historia ha demostrado que somos un desastres en la generación de esa riqueza a repartir”. Cuba es un ejemplo de malos vicios económicos, de haber copiado unas relaciones de producción que produce estancamiento a largo plazo, por mas que al aplicarlas en un inicio y en su proceso de expansión, produzcan la sensación de desarrollo y por supuesto encima de su gran ineficiencia y el voluntarismo económico de Fidel para realizar cualquier tarea para producir riqueza, se le suma la objetividad indiscutible de que el país mas poderoso de la Tierra no nos quiera dejar tranquilo con nuestros quilombos, y se empeñe desde el comienzo de todo, ha hacernos una guerra económica sucia y brutal como no se le hizo a nadie en la historia recién.
Por supuesto que en medio de tales circunstancia progresar en un país como Cuba es de titanes y eso ha hecho que en muchos casos se siga elogiando lo alcanzado en vez de concentrase en lo que todavía falta, que es mucho. Por ahí leí sobre 55 razones para conmemorar un aniversario mas de la Revolución, por supuesto elogios y mas elogios de lo construido, como si esto puede ser la única razón para seguir haciendo Revolución, y entonces me vino a la mente un pensamiento distinto, cuando la generación del centenario y todos aquellos jóvenes quisieron cambiar el statu quo de la Cuba de los 50, no se regocijaron en lo alcanzado en la lucha por todos los jóvenes anteriores, sino que hicieron una radiografía de lo mal que estaba el país y se encomendaron a cambiarlo, yo personalmente tengo una lista de mas de 55 razones por las cuales vale volver hacer Revolución en Cuba, alguna vez cuando regrese de la URSS, me dije a mi mismo, que mientras existiera un barrio como el Juanelo en Cuba, el Socialismo no había triunfado, no habíamos generado el bienestar que tanto se merece los 11 millones de cubanos, cuanto alcantarillado hace falta, cuanta agua potable todo el día hace falta, cuantos equipos médicos de diagnostico hace falta, cuantas camas e insumos hospitalarios hace falta para un cuidado limpio y de altura de los enfermos hospitalizados hace falta, cuanto transporte publico hace falta para viajar como seres humanos, cuanta inversión en carretera, en infraestructura ferroviaria hace falta, cuanta inversión y desarrollo en generación de electricidad hace falta, cuanta vivienda con todos los servicios mínimos indispensables hace falta, cuanto alimento saludable y balanceado para todos hace falta, cuanto, cuanto de todo, suficiente para hacer Revolución…
Cuando podré leer al alcance de la mano de toda la población una critica “constructiva”, de todos los errores y las enseñanzas para el futuro, cometidos por Fidel y la generación histórica. No es que con ello, Fidel y esa generación pierda la autoridad moral e histórica de sus empeños, sino porque la Revolución no se construyo de la “nada”, no fue la “nada” la que instauro esas relaciones de producción que produjeron nuestro estancamiento, no fue la “nada” o mas bien “todos”, los responsables, que se silenciara a cada revolucionario que quería lo mejor para su país y que planteaba un debate frontal ante nuestra ineficiencia y nuestros errores, si algo les preocupa a los defensores a ultranza de la figura de Fidel y su generación, que con ello se debilitara la Revolución, les digo que me parece, que están equivocados, lo realizado por aquellos jóvenes desafiantes del sistema imperante en su momento ya esta grabado con letras de oros en la historia de Cuba, todo lo bueno construido ha sido y seguirá siendo avalado, la Generación de Fidel con sus herramientas pudo alcanzar muchas cosas, pero también son responsables del establecimiento de procedimientos y conductas económicas y políticas que llevaron al estancamiento productivo y también al estancamiento del pensamiento social.
Cada cual tiene sus razones para seguir defendiendo a la Revolución Cubana, la que nos pertenece a todos, la que es de todos, yo tengo mis 55 razones y mas, para querer la felicidad de mi pueblo, en Cuba no hay otra condición posible que REVOLUCION, esa, que en su estado natural es el cambio.

sábado, 28 de diciembre de 2013

POLVO Y ESQUIRLAS

Ahora que llevo polvo de otras tierras
que me saben a Humanidad
me disputo un abrazo de mariposa
sin mar

Ya no tengo olvidos
ni futuros
pues en mis manos llenas
de vientos vividos
esta el susurro
de tu boca en mi oido sepulcrar

Ya no pienso en llantos ascentrales
pues tu monte me cuida
con sabores de selva y manantial

Ahora que llevo esquirlas
de batallas no ganadas
con presunto ego de mascar
me vale una noche o tarde desnudos
sin otra cosa que reclamar

Tengo siempre la sensacion
que no he vivido
simulando cosas que contar          
en verdad llevo polvo y esquirlas
pero me falta la simple miga
que me deja tu estrella al andar

lunes, 23 de diciembre de 2013


Cancion para mi muerte
(Charly Garcia)

Hubo un tiempo que fue hermoso
y fui libre de verdad,
guardaba todos mis sueños
en castillos de cristal.
Poco a poco fui creciendo,
y mis fábulas de amor
se fueron desvaneciendo
como pompas de jabón.

Te encontraré una mañana
dentro de mi habitación
y prepararás la cama
para dos.

Es larga la carretera
cuando uno mira atrás
vas cruzando las fronteras
sin darte cuenta quizás.
Tomate del pasamanos
porque antes de llegar
se aferraron mil ancianos
pero se fueron igual.

Te encontraré una mañana
dentro de mi habitación
y prepararás la cama
para dos.

Quisiera saber tu nombre
tu lugar, tu dirección
si te han puesto teléfono,
también tu numeración.
Te suplico que me avises
si me vienes a buscar,
no es porque te tenga miedo,
sólo me quiero arreglar.

Te encontraré una mañana
dentro de mi habitación
y prepararás la cama
para dos.


miércoles, 18 de diciembre de 2013


CUANDO YA ME EMPIECE A QUEDAR SOLO
Muchas veces se le asume a Borges (en discusión el tema) la convicción teórica de que ya todo está escrito, que somos y seremos unos verdaderos plagiadores. No soy un gran lector, ni tampoco escritor alguno como para afirmar o desmentir semejante aseveración ( va, como si esto le fuera importante a Borges y al resto de la humanidad), sin embargo creo que tanto el que profesaba dicha convicción como otros escritores han tenido el talento suficiente (algo que adolecemos el resto de los mortales) de conjugar esas palabras del diccionario de una manera prodigiosa para expresar esos sentimientos que deben ser los mismos desde que los primates superiores pudieron llevar a vocablos, esas cosas indescifrables que les oprimía el pecho, sus propios sentimientos.
Otro tanto pasa cuando de música se trata, la combinación de esas 12 notas apropiadamente nos ha dejado la sensación que toda la música ya está hecha, sin embargo cada cierto tiempo surgen hombres maravillosos que nos sensibilizan y nos movilizan con su combinación indiscutible.
En 1955, a la edad de 4 años Carlos Alberto García Moreno, mas conocido como Charly Garcia, ya tocaba el piano y a los 12 años se recibió del Conservatorio Piazzini de Buenos Aires de Profesor de Teoría y Solfeo, su delirio por Chopin, Mozart y Bach han marcado su Rock, después de que en su adolescencia se topo con la música de los chicos de Liverpool.
Sus manos con esos dedos garfeados de 62 años,  por perseguir tanto el piano desde temprana edad, han dejado una extensa obra musical y una poética inconfundible que ha marcado con un sello particular, ese fenómeno cultural Latinoamericano que se ha llamado “El Rock Nacional Argentino”.
 
En Junio de 1973, a la edad de 22 años grababa “Cuando ya me empiece a quedar solo”, una sublime lirica y un piano que nos trae en la nostalgia la Sonata No.2 Op.35 de Chopin, presagiaba como solo lo pueden hacer los genios, su vejez, pero es ante todo una bellísima canción de amor,…

Tendré los ojos muy lejos
y un cigarrillo en la boca,
el pecho dentro de un hueco
y una gata medio loca.

Un escenario vacío,
un libro muerto de pena,
un dibujo destruido
y la caridad ajena.

Un televisor inútil
eléctrica compañía,
la radio a todo volumen
y una prisión que no es mía.

Una vejez sin temores
y una vida reposada,
ventanas muy agitadas
y una cama tan inmóvil.

Y un montón de diarios apilados
y una flor cuidando mi pasado
y un rumor de voces que me gritan
y un millón de manos que me aplauden
y el fantasma tuyo, sobre todo
cuando ya me empiece a quedar solo.
La Canción “Alicia en el país de las maravillas”, escrita en 1980, a cuatro años del golpe de estado y la instauración de la dictadura militar en la Argentina, tiene una lirica inteligente, comprometida y denunciante…
…Un río de cabezas aplastadas por el mismo pie
juegan cricket bajo la luna
Estamos en la tierra de nadie, pero es mía
Los inocentes son los culpables, dice su señoría,
el Rey de espadas.

No cuentes lo que hay detrás de aquel espejo,
no tendrás poder
ni abogados, ni testigos.
Enciende los candiles que los brujos
piensan en volver
a nublarnos el camino.
Estamos en la tierra de todos, en la vida.
Sobre el pasado y sobre el futuro,
ruinas sobre ruinas,
querida Alicia…
Pero esta no fue la única, Charly pudo decir mucho más que los demás sin que los militares supieran y eso demostró su sagacidad para describir una realidad nefasta para todos.

 
De Charly se puede escribir mucho mas, y me permito solo esto, porque lo que quiero contar es que este pasado 16 de Diciembre fui invitado a la Ceremonia de entrega del Doctorado Honoris Causa a Charly Garcia por parte de la Universidad Nacional de San Martin, fue una fiesta corta y emotiva en la que no se vio bien físicamente a Charly, salvo cuando se sentó al piano, que demostró toda su lucidez, la potencia de su talento, y el porqué de tan merecido reconocimiento. Como expreso el Rector de esta maravillosa Universidad, con palabras mucho mejores que las mías y de las cuales me sentí identificado, las manos de Charly encarnan, la vida y la creación de un hombre atormentado y sublime que nos ha dejado una obra llena de belleza y contradicciones como la vida misma, una obra fundacional que merece ser reconocida y cuidada para la posteridad.
 
Charly lo sabía, hace cuarenta años atrás, lo visionaba,
…Una vejez sin temores
y una vida reposada,
ventanas muy agitadas
y una cama tan inmóvil…
Todavía tenemos Charly para rato, y ojala siga deleitándonos con sus creaciones, genios musicales como este hombre no nacen todo los días, disfrutémoslo mientras lo tenemos…GRACIAS CHARLY
 

sábado, 14 de diciembre de 2013

Mi amor, la libertad es fiebre,
es oracion, fastidio y buena suerte
que esta invitando a zozobrar.
Otra vulgaridad social igual,
siempre igual, todo igual, todo lo mismo...
("Blues de la Libertad", Los Redonditos de Ricota)
............................................................

SOMOS MONEDA

Lánzala que no cae de canto
50 a que clavas el puñal
50 a que pones flores en el Madero
somos Dios y Lucifer
una vez por vez
porque llevas una moneda
en tus adentro

Ahora que no esta prohibido "Abajo Fidel"
y que el Mercado puede ser "Socialista"
que vas hacer con los que condenastes
por tu blanca palidez
no es que te juzgue
derecho no tengo
yo también llevo una moneda adentro
yo tuve suerte por el tatuaje de mi gente
aquellos dias estaba en escudo
y no tire huevos en tu frente

Lo que te quiero decir, es eso
somos una moneda
que no vale tanto
que pasa de manos aqui y alla
de vez en cuando
50 a que clavas el puñal
50 a que pones flores por tus encantos...

viernes, 13 de diciembre de 2013

jueves, 7 de noviembre de 2013


UN REGALO POR LOS 50

Hay edades en las cuales uno hace resumen de vida, o al menos una parte de ella, los 50 años es un número redondo que impresiona, y tal vez por ello, algunos seres humanos, entre los que me encuentro, se cuestionan todo lo vivido. Es decir como en muchas cosas de mi vida, no soy nada original, ni creativo, por proponerme algo así, sino bastante del monto…(son pocos los que alcanzan la luz, aportando algo a los demás, el resto de los mortales, vivimos como podemos).

Cuando por allá por 1979, decidí estudiar alguna cosa que tuviera matemática, física y química, en contraposición de lo que hasta ese momento quería mi vieja, que tenía que ver con sangre y hospitales ( “tienes que ser un eminente cirujano,…no se dé que,…pero cirujano”), no me equivoque, la ciencias físicas, el porqué de este Mundo, ha sido mi pasión, y no cualquier ciencia, sino más bien una ciencia aplicada, que sirva no para engrandecer el éter de la sabiduría, sino que le sirva a la gente, aunque a decir verdad, algunos de mis compañeros teóricos, estarían muy enojado, porque atravesándome su espada justiciera, me dirían, “para construir algo, primero hay que entender los cimientos de las cosas”, y no dejan de tener razón, solo que algunos de ellos se han quedado en el solo entendimiento, sin pasar a “manos a la obra”.

Cuando comencé en mi querido CEADEN en 1988, el Dr. Carlos Cruz y el Lic. Antonio Leyva (El Tony), hoy convertido en todo un Doctor en Ciencias Físicas,  ejercieron una gran influencia en mi formación, ellos me enseñaron el arte de la investigación y sobre todo de plasmar en un artículo científico para publicar, o presentar en algún evento científico, los resultados obtenidos de algún experimento, recuerdo como si fuera ahora, mis discusiones con “El Tony”, sobre las formas de redacción y el estilo a utilizar en aquellos primeros artículos científicos, y mi pedantería al terminar en muchas ocasiones aquellas discusiones con “…bueno Tony tu eres Pushkin, yo soy Lermontov”, lejos estábamos los dos de semejante comparación, pero en los comienzos de este largo camino hace ya 25 años y unos meses, uno pretendía “comerse el Mundo en una cucharada”.  

Allí quedaron las largas noches sin dormir sintetizando en aquella mufla alemana del Laboratorio de Materiales, nuestras primeras pastillas de material superconductor de Ytrio, Bario y Cobre, a los cuales luego las someteríamos a ensayos para medirles la temperatura critica y su diamagnetismo ideal en aquel Refrigerador Gifford MacMahon del Laboratorio de Mossbauer que La Débora cuidaba con tanto tesón y que pusimos en marcha para que pudiera llegar a la temperatura de 12 Kelvin (-261.15 oC). Al poco tiempo de todo aquello y en ese afán mío por hacer algo que sirviera, con El Tony desarrollamos los primeros sensores de nivel de líquidos criogénicos, que nos valió nuestra primera y única patente en 1991, y que más tarde en un intento por desarrollar un equipo que utilizara estos sensores para comercializarlos, obtuve mi primer fracaso tecnológico, y el RAS (como le llamamos a aquel primer prototipo de medidor de nivel para líquidos criogénicos) quedo en la nada.

Luego vino la época  a partir de 1994, después de la pasta de oca y la bicicleta china para ir a trabajar, en que comenzamos a hacer ciencia, como estructura organizativa, a través de proyectos científicos y tecnológicos, y vinieron los Proyectos con nombres “muy sugerentes y creativos” que todavía anda dando vuelta por el CEADEN algunos de ellos, los proyectos “TENSO”, “VISCO”, donde asumí el desafío, de agrupar a tres o cuatros colegas entre físicos e ingenieros electrónicos con vista a desarrollar equipamiento de muy diversos tipos, lo mismo para medir tensiones residuales en procesos de soldadura, como viscosidad cinemática in situ en petróleo, nada…, músico, poeta y loco, seria la conclusión, pero todo aquello me sirvió para aprender los conceptos básicos de organización de un grupo humano con metas y objetivos bien definidos.

Llegado el año 1997, se me dieron todas las libertades para junto a un grupo de magníficos profesionales, lleváramos el Departamento de Análisis y Ensayo del CEADEN, hasta límites inimaginables en cuanto a eficiencia económica, desarrollo profesional, servicios científicos-técnicos de alta calidad, investigaciones aplicadas en la rama de los materiales, y estudios medioambientales y colocar así la ciencia y la técnica al servicio de un país que lo necesitaba mucho más que antes de 1991, allí trabaje codo a codo con Félix Sendoya, Jorge Félix, la Yareli, el Pupo, Juanito, Magaly, Frías, Débora, Vicky, el Padilla…y algunos otros más, la lista es larga, los cuales hicieron posible que en 1998, el CEADEN fuera un centro de investigación autofinanciado.

En todo ese tiempo desde Febrero de 1988 hasta el 14 de Octubre de 2000, intente hacer ciencia, desde la posición de “Adiestrado”, hasta “Investigador Auxiliar”, sembrar plátanos micro jet, poner cristales a 20 metros de altura en Expo Cuba, hacer mezcla y pintar para el edificio de la micro brigada del CEADEN, limpiar los filtros de los aire acondicionado haciendo de ayudante del Técnico de Refrigeración, meterse dentro de la caldera de la Termoeléctrica de Santa Cruz a 50 metros de altura para detectar una fisura en los tubos porque no había luz en media Habana, pedalear 28 km por día, con un almuerzo de arroz y frijoles y a veces un huevo duro que nos daba Servando, gracias a Dios,  tener que aguantarme que un tipo como Rosales que no había terminado la Universidad y que dirigía las pautas de lo que se investigaba o no en la Secretaria para Asuntos Nucleares te pusiera o no el capote de “personal confiable o no” y entonces te dejara salir a eventos y becas al extranjero, se intento de todo, divertirte cada 28 de Octubre, en una fiesta hecha con una alegría inmensa, por ser un aniversario más de la Institución Científica-Tecnológica en la que trabajabas, amabas y puteabas, cuando las cosas no te salían bien, hicimos amigos al calor de la fragua de los años y del respeto por el otro, de haber pasado las mil y una, todos juntos por el amor a la ciencia y a tu país, eso me conformo, me moldeo, me pego un parche en medio de la frente hasta el día de hoy, me sirvió para enfrentar la ciencia y la técnica en otro país, para conocer Bolivia, México, Paraguay, Brasil, Argentina, Madagascar, Alemania, España. Holanda, Italia, me sirvió para saberme mínimo ante el conocimiento humano y también ante su sufrimiento, me hizo lo que soy, lo que sé hacer y lo que me gusta hacer.

Con mi llegada a la Argentina, seguí remando para variar, pero lo que aprendí allá, en mi Cuba, me sirvió para emprender por mi mismo con una premisa clara, uno solo no puede llevar a cabo ninguna empresa, se necesita de un equipo de gentes.

A medida que trataba de volver a insertarme en la ciencia, ayude a crear emprendimientos privados juntos a otros profesionales que me diera sustento, el nombre de mi madre LISSO, se convirtió en marca registrada dentro del automovilismo argentino, con el desarrollo de un banderillero electrónico para autos de carrera, QUENA, fue una maquina de medición de volumen por sonido, que se impuso ante su par americano, por su diseño ingenioso, sus prestaciones y su exactitud, ninguna de estas cosas me hizo millonario ni tampoco lo quería ser, no ha sido la razón de la vida, siempre comprendí que el dinero en este Mundo tan injusto, solo tiene que servir para darte tranquilidad y dejarte hacer lo que más te apasiona, que es crear.

Y al final logre mi cometido que era volver a trabajar en un Centro Atómico, con la ayuda de quien es hoy el Director del CEADEN, Iván Padrón, que en una de sus visitas a la Argentina me recomendó a un grupo de investigación que necesitaba nitrógeno liquido, y a quienes les propuso que yo podría echar andar una maquina productora de este preciado liquido que hacía 10 años se encontraba tirada en un galpón abandonado del Centro Atómico Constituyentes en la Argentina.
 
Al cabo de trece años de haber llegado a este país con una mano adelante y otra atrás, pude volver a encabezar con mi “Manual de Pepe”, bajo el brazo, a un grupo de talentosos muchachos y no tan muchachos, como mi amigo el Pety, Mojara (Hugo Zarate), Carlos Piñeyro,  Bergueiro, Padulo, Asoia, Daniel, Julian, Walter, Matias, y otros mas, por la confianza brindada por el Jefe del Proyecto el Dr. Andres Kreiner para encarar el desarrollo de un Acelerador de protones para la Terapia del Cáncer por Captura Neutrónica en Boro (BNCT, por sus siglas en ingles) y que al cabo de cinco años de ingentes esfuerzos, hayamos podido construir un primer paso, un Acelerador de 200 KeV, y que hace dos días hayamos podido pasar apenas unos segundos el primer haz de protones de 1.7 mA de corriente. Ha sido una hazaña para nosotros en un país como la Argentina, y un regalo que me he dado por los 50, construir entre todo un equipo de trabajo, los elementos fundamentales de este Acelerador, la fuente de iones, las cámaras de alto vacio, los tubos de aceleración, los sistemas de refrigeración, la estructura de soporte del Acelerador, las interface de comunicación para que trabajen bajo condiciones de Alto Voltaje, los cuádruplos electrostáticos con una gran precisión, todo esto y mucho más en los talleres del Centro Atómico o utilizando a la Industria Nacional Argentina, diseñado, construido y armado todo esto, por Físicos, Ingenieros, Técnicos, Torneros, Soldadores. 
 

Desde mi “пленка есть…”, cuando hacia mi tesis de grado como ingeniero criofísico hasta nuestros días, a punto de cumplir 50 años, uno siempre soñó en participar en algún proyecto científico tecnológico, donde el objetivo y su envergadura fuera tan grande que uno o dos personas serian incapaces de hacerlo por sí solo, y se necesitaría de la competencia, el ingenio y el esfuerzo de un grupo humano con conocimientos y experiencia en distintas ramas de la ciencia y la tecnología. Hoy estoy donde quería estar, y trato de disfrutar de este momento, haciendo resumen del tiempo transcurrido, no se ha hecho mucho, pero todo lo encarado le he puesto pasion y dedicacion. A punto en unos días más, de llegar a mi medio siglo, sigo proponiéndome cosas y me repito una y otra vez, la canción de Silvio, que tanto me recuerda a una persona muy querida:

…Entre drama y comedia
he llegado trovando
a la edad media;
torpe, pero sincero,
aún no soy caballero
(y que el cielo
me libre de cordura)
No me embriaga la altura
ni me aburren los sueños;
no es por moda que estallo
y que me empeño.
El amor sigue en brete
y el camino a machete,
más no lloro por tal
ni me amilano,
si conservo mis manos,
mi sudor y el humano corazón.

viernes, 25 de octubre de 2013

TELÓN DE FONDO
(Carlos Varela)

Yo te di mi ilusión,
Mi niñez, mi país y mi corazón.
Yo te di mi bendición,
Mis guerreros, mi fe y mi religión.
Y a cambio solo tú me diste un mundo
Lleno de escenarios y payasos tontos,
Para descubrir que solo al final
No somos más que un telón de fondo.

Yo te di mi ilusión,
Mi niñez, mi país y mi corazón.
Yo te di mi pasión
Y la suerte perdida de una generación.
Y a cambio solo tú me diste un mundo
Lleno de escenarios y payasos tontos
Y es que siempre es igual, lo mismo aquí o allá,
No somos más que un telón de fondo.

Demasiada brillantina en la radio,
Demasiado verde en la tv,
Demasiada sangre en los diarios
Y demasiada falta de fe.
Todo el mundo quiere ser igual que tú,
Mundo en blanco y negro como betty boop
Pu pu ru pu pí !!
Pi rú pi rú !!!

jueves, 24 de octubre de 2013

ESTA ES LA VIDA
(Silvio Rodríguez)

Esta que canta si sale el duende
y hace silencio donde ya no,
ésta es la vida que me sorprende,
ésta es la vida que me parió.

Esta es la vida,
ésta es la sal querida
que goza, que sangra mi amor.
Este es mi polvo y mi flor
y mi lluvia, rayo, golpe de viento:
ésta es mi cruz
y el alimento
de mi luz.

Esta es la vida que me enamora,
ésta es la vida que me da voz:
la que regaña cuando se atora,
la que no excusa siquiera Dios:

corazón que ha sabido amar llorando,
corazón que ha querido cantar verdad,
corazón que ha sabido morir andando,
corazón prisionero de libertad.

Esta es la vida,
ésta es la sal querida
que goza, que sangra mi amor.
Este es mi polvo y mi flor
y mi lluvia, rayo, golpe de viento:
ésta es mi cruz
y el alimento
de mi luz.

sábado, 12 de octubre de 2013

PARTICULAS GRAVITATORIAS PESADAS DAN PISTAS SOBRE LA ENERGIA OSCURA

cienciakanija.com | Dec 9th 2013

Artículo publicado por Zeeya Merali el 10 de septiembre de 2013 en Nature

Unos gravitones, las partículas portadoras de fuerza, con masa podrían ayudar a explicar la expansión acelerada del universo.

El mantra de Wall Street “la avaricia es buena” podría pronto ser adoptado por los cosmólogos para explicar los orígenes de la energía oscura, la misteriosa entidad que está acelerando la expansión del universo.Energía oscura

En una reunión de cosmología que se celebró la semana pasada en Cambridge, Reino Unido, los asistentes debatieron sobre una controvertida teoría en la que la gravedad es transportada por una partícula hipotética, el gravitón, que tiene una masa pequeña, pero no nula. Tal partícula tendería a acumular enormes cantidades de energía del tejido del espacio-tiempo, permitiendo que el universo se expandiese a un ritmo acelerado, aunque no destructivo.

Desde que los astrónomos descubrieron, a finales de la década de 1990, que la expansión del universo estaba acelerando, los investigadores han tenido problemas para explicar no sólo la naturaleza de la hipotética entidad que provoca la aceleración – conocida como energía oscura –sino también por qué la aceleración es tan débil.

Una de las mejores suposiciones es que la energía oscura es una propiedad inherente al vacío del espacio. Los físicos de partículas predicen la existencia de tal energía del vacío, pero también debería ser abrumadoramente mayor, del orden de 10 120 más para poder explicar la aceleración observada por los astrónomos. Si la energía oscura fuese tan grande, el universo se habría desmembrado mucho antes de que se formasen las estrellas y galaxias.

En 2010, Claudia de Rham, cosmóloga de la Universidad Case Western Reserve en Cleveland, Ohio, y sus colegas, aparecieron con una sorprendente sugerencia: que la energía oscura podría ser la energía del vacío si la mayor parte de la misma era absorbida por la hipotética partícula del gravitón 1, 2 . Los físicos, en general, piensan que debería haber unas partículas elementales, conocidas como gravitones, que transporten la fuerza de la gravedad, de la misma forma que hay partículas similares que se sabe que transportan las otras tres fuerzas fundamentales de la naturaleza: el electromagnetismo; la fuerza nuclear débil, que gobierna la radiactividad; y la fuerza nuclear fuerte, que mantiene unidas las partículas subatómicas dentro del núcleo atómico.

El rango sobre el que actúan estas fuerzas viene determinado por la masa de sus partículas. El electromagnetismo, por ejemplo, es transportado por partículas de luz sin masa, o fotones, dándole un rango infinito, mientras que las partículas W y Z que transportan la fuerza nuclear débil, tienen masa y su alcance se ve confinado a la escala de las interacciones subatómicas.

La mayor parte de los físicos han supuesto que el gravitón no tendría masa, como el fotón, por lo que la gravedad podría extenderse por todo el universo. “Sabemos que la gravedad es una fuerza de largo alcance debido a que sentimos la gravedad del Sol – y eso fija un límite para lo grande que podría ser el gravitón”, dice de Rham. Sin embargo, ella y sus colegas observaron que si se daba al gravitón una masa minúscula, de menos de 10 –

33 electrón-volts, podría seguir encajando con las observaciones astronómicas. (En comparación, los neutrinos, las partículas con la menor masa conocida que no sea cero, tienen masas del orden de 1 electrón-volt, y el electrón tiene una masa de aproximadamente 511 000 electrón-volts.)

Un gravitón con masa – en oposición a uno sin masa –lograría su masa absorbiendo casi toda la energía del vacío, dejando tras de sí una pequeña fracción en forma de energía oscura que provocaría la expansión acelerada del universo.

Misterio oscuro

Cuando el equipo de de Rham hizo público por primera vez el modelo del gravitón, generó una agitación inmediata debido a que ya hay algunas buenas soluciones al misterio de la energía oscura, dice Mark Wyman, cosmólogo de la Universidad de Nueva York. “De pronto había una nueva clase de teorías que tenía una posibilidad real de atacarlas”, comenta. Además, los gravitones masivos explicarían el mayor misterio del universo son necesidad de añadir nuevas partículas exóticas o dimensiones adicionales del espacio, haciendo de ella una “solución minimalista”, como la describe de Rham.

Los investigadores han propuesto una gran cantidad de variaciones libres de fantasmas de la propuesta original de de Rham. En 2011, por ejemplo, los cosmólogos Sayed Fawad Hassan de la Universidad de Estocolmo y Rachel Rosen de la Universidad de Columbia en Nueva York, propusieron combinar dos tipos de gravitones, uno masivo y otro sin masa, en un modelo. No obstante, esto requeriría un universo donde el espacio estuviese formado por dos tejidos solapados que interactuasen entre sí 5 .

En la reunión de Cambridge, varios cosmólogos, incluyendo a de Rham, presentaron de manera independiente una serie de modelos en los que la interacción entre los dos tejidos podría fijar de forma natural la aceleración del espacio-tiempo. Esto generaría el efecto de energía oscura que los astrónomos han observado a través de un mecanismo alternativo que no requiere de la energía del vacío.

La clave a si se mantendrán estas teorías será calcular si pueden hacer predicciones comprobables para distinguir la gravedad masiva de una cosmología estándar, dice de Rham. Tales experimentos podría llevarse a cabo pronto dentro del Sistema Solar, debido a que el modelo de gravedad masiva predice un campo gravitatorio entre la Tierra y la Luna que es ligeramente distinto al de la gravedad común. Esto crearía una diferencia detectable de una parte en 10 12 en la precesión de la órbita de la Luna alrededor de la Tierra.

Los experimentos que disparan láseres entre la Tierra y la Luna miden actualmente la distancia en una parte entre 10 11 . “Estamos al borde de ser capaces de poner a prueba la gravedad masiva”, dice de Rham.

Hasta que se logre tal evidencia experimental, sin embargo, algunos se mantienen escépticos sobre la idea de la gravedad masiva. Viatcheslav Mukhanov, cosmólogo de la Universidad Ludwig-Maximilians en Múnich, Alemania, dice que aunque inicialmente se vio atraído por la teoría de la gravedad masiva por su simplicidad, pasar a nuevos espacio-tiempos y añadir gravitones extra la hace demasiado forzada. “Creo que el problema de la energía oscura requerirá de una solución más elegante”, señala.

Pero la elegancia es una cuestión de gustos, dice Wyman. “Si pueden fijar un modelo único y convincente que explique la energía oscura, creo que la gente tendrá que tomar nota”, dice. “Lo que suceda en los próximos meses decidirá si la teoría tiene relevancia para el mundo real, o si simplemente es flor de un día”.

Artículos de Referencia: Nature doi:10.1038/nature.2013.13707
1.- De Rham, C., Gabadadze, G. & Tolley, A. J. Phys. Rev. Lett. 106, 231101 (2011).
2.- De Rham, C., Gabadadze, G., Heisenberg, L. & Pirtskhalava, D. Phys. Rev. D 83, 103516 (2011).
3.- Chamseddine, A. H. & Mukhanov, V. J. High Energy Phys. http://doi.org/nrm (2013).
4.- Alexandrov, S. Preprint at http://arxiv.org/abs/1308.6586 (2013).
5.- Hassan, S. F. & Rosen, R. A. J. High Energy Phys. http://doi.org/nrn (2012).

Autor: Zeeya Merali Fecha Original: 10 de septiembre de 2013