Viaje a la Luna

Viaje a la Luna

Una memoria a mis antepasados, a mis vivencias...unos versos de futuro.

QUIEN NO SE OCUPA DE NACER SE OCUPA DE MORIR

miércoles, 3 de julio de 2019


A veces esta bueno volver a leer las ideas enunciadas y predicadas en un momento determinado de la historia que le toco vivir a uno, ideas, que por otra parte en su esencia me marcaron y que hoy se ven reflejada muchos años después, un poco vetusto uno, en tu país de origen. Recuerdo que cuando regresamos a Cuba en Febrero de 1988 de la URSS nos miraban y nos escuchaban como bichos raros, "ideológicamente" pervertidos, nada, no me importa que aquellas ideas costaron imponerse, y que más de uno las acallo con soberbia, imponiendo su jerarquía momentánea por llevar un apellido que no merecía, por suerte, con muchas dificultades humanas he logrado mantenerme coherente en esencia con todo el pensamiento político que me formo como individuo, doy gracias a Dios, de que tuve el inmenso privilegio de vivir determinadas experiencias humanas de las que salí fortalecido para el futuro. De aquella época perduran amigos entrañables de los que siempre sentí el calor humano a pesar que no siempre entendieron o coincidieron con las ideas que uno pregonaba. No había una "verdad revelada", solo se pedía la posibilidad de la confrontación y discusión de ideas, toda obra humana es perfectible, está hecha por nosotros, "tan abyectos y desarmados" que siempre tendrá errores.

SEGUNDA PARTE

La interesante entrevista reunida en un pequeño libro de 1987,"Perestroika: La revolución de las esperanzas.". Entrevista a Kiva Maidanik, investigador soviético, sobre dicho proceso. Publicado en: Nicaragua, Editorial Vanguardia 1ª ed., 1987; Honduras, Ediciones Bandera Roja, PCH, 1987; Venezuela, Vadell Hermanos Editores, 1988; Chile, Editorial Terranova, 1988; España, Editorial Txalaparta-Gebara, 1988; El Salvador, Ediciones Sistema Radio Venceremos, 1988; Ecuador, Editorial La Quimera, 1988. México, Editorial Nuestro Tiempo 1988.

En la presentación del libro  en 1987 su autora deja dicho lo siguiente:

"Lo que ocurre actualmente en la Unión Soviética es seguido con gran atención por el movimiento revolucionario y progresista del Tercer Mundo. Pocos imaginaron que el proceso iniciado con el triunfo de la Revolución de Octubre de 1917 sería conmovido tan profundamente, setenta años después, por una “nueva revolución dentro de la revolución”, como hoy se caracteriza a la perestroika en el país de los Soviets. Una conferencia de Kiva Maidanik, -historiador soviético, dedicado a los problemas del Tercer Mundo, investigador del Instituto de Economía Mundial yRelaciones Internacionales-, en la Escuela de Cuadros del Frente Sandinista en septiembre en Managua, a la cual tuvimos ocasión de asistir, motivó esta entrevista. Pensamos de inmediato cuán útil sería hacer llegar a la información que nos proporciono y sus reflexiones, como ciudadano soviético y cientista social a quienes hoy están deseosos de conocer más a fondo, tanto en Nicaragua como en el resto de nuestro continente, el proceso de cambios que se desarrolla en la URSS. Que este trabajo sea un modesto homenaje al setenta aniversario de la revolución que empezó a cambiar la suerte de los oprimidos de la tierra."
Marta Harnecker

III. LOS EJES DEL NUEVO MECANISMO ECONÓMICO.

¿Cuáles son los principales ejes del futuro mecanismo económico?

40. —Se trata de la creación de un mecanismo autosostenido de desarrollo económico; del paso de la gestión en que dominan los factores administrativos de “orden y mando”, a la gestión en la que dominan los factores económicos en todos los niveles; del paso de la preponderancia del dictado del productor, a la preeminencia de los intereses del consumidor, sea este el individuo, la empresa o la sociedad; del paso del predominio absoluto de la acción autoritaria, verticalista, del centro hacia la periferia, a la integración de ambos; del paso al mejoramiento y perfeccionamiento del sistema de dirección central coordinado con una amplia autonomía de las empresas. Se trata de un sistema que está basado, y debe a la vez garantizar, la coincidencia de tres intereses: el individual, el colectivo y el social. Debe ser un sistema moderno, dinámico, que asegure la prioridad de la calidad, del progreso técnico, del ahorro.

41. Pero no basta insistir en todo esto y en proclamarlo. Estos criterios deben ser garantizados por palancas económicas y entre éstas por el interés material del trabajador, tanto del productor comodel consumidor y por el principio de la autogestión, de la participación democrática de los trabajadores en la gestión de las empresas. Puede y debe superarse la ruptura entre el productor inmediato y el proceso de producción. O sea, el sistema debe establecer la unidad orgánica, la conjugación del centralismo renovado con la democracia que se amplía en forma vertical y horizontal.

42. La Ley de Empresa Socialista constituye el núcleo del nuevo mecanismo. Fue aprobada hacedos meses. En ella se considera a la empresa como el eslabón decisivo de toda la economía. Los 10 principios fundamentales de esta ley son: el autosostenimiento, el autofinanciamiento y la autogestión de las empresas...

¿Podría explicarme más en qué consiste la autogestión y esta Ley de Empresa Socialista?

43. —Antes, como le expliqué, la empresa recibía todos los índices de su actividad, hasta los de suactividad cotidiana, desde arriba en forma de plan obligatorio. En la nueva concepción de la gestión económica el número de estos índices se reduce drásticamente y la intervención desde arriba en la vida cotidiana de la empresa se elimina por completo. Fuera de los índices señalados, la empresa tiene completa libertad de decisión y de acción. El colectivo es el usufructuario de la propiedad socialista: elabora el plan, firma los acuerdos, decide cuantos trabajadores necesita, cuales serán sus normas de trabajo y salario, a donde mandar su producción y así por el estilo. No existe un presupuesto destinado a la empresa, se financia con sus propios ingresos. Los resultados reales de su capacidad productiva, expresados en el producto final y no en cifras abultadas sirven de base para el salario así como para la ampliación, modernización, etc., de la empresa. Por otra parte, mientras más, mejor y más barato produzca, lo que presupone una innovación técnica permanente, venderá su producción con mayor facilidad y mayores ganancias.

Hasta aquí se ha referido a los intereses del colectivo laboral, pero ¿cómo asegurar que éstos coincidan con los intereses de toda la sociedad?

44. —Para asegurar los intereses, no solo de la empresa, sino de la sociedad en su conjunto habrá 3 ó 4 palancas principales:

45. Primera palanca: el Estado proporciona a la empresa las cifras orientadoras: cuanto necesita la sociedad, cual pudiera ser la producción, cual pudiera ser la eficiencia mínima, cómo se presenta el índice más adecuado del reparto de “ganancias”. Estas cifras no tienen el carácter de “orden y mando”, no son obligatorias; solo son cifras orientadoras que deben ayudar a la empresa a conocer las necesidades de la sociedad y el nivel mínimo de la eficiencia económica. La empresa las toma en cuenta cuando elabora el plan y nada más.

46. Segunda palanca: los encargos o demandas del Estado. O sea, el Estado, sus organismos
centrales piden a la empresa una determinada cantidad de productos que ésta debe venderles. Una parte de la producción de la empresa debe estar destinada a responder a estos encargos que son prioritarios y varían según la rama de producción. Cuando se trata, por ejemplo, de empresas de petróleo, de carbón, o de acero, la mayor parte de esta producción debe responder a encargos o pedidos del Estado. Pero, en lo que a otra clase de industrias se refiere, se piensa que, por lo general, la mitad de la producción estará destinada a cumplir la demanda directa del Estado y la otra podrá ser destinada a quien lo solicite: a otras empresas, a las tiendas, etc.

47. Tercera palanca: las normativas económicas estables, y subrayo “estables” porque, ¿cómo era antes la situación?: la empresa recibía el plan y si lo sobrecumplía, al año siguiente le hacían un plan más exigente, lo que determinaba que la empresa no estuviera interesada en sobrecumplir el plan. Ahora ya no. Las normativas económicas serán estables, sólo variaran cada cinco años. Estas se refieren al pago de los descuentos que la empresa hace al Estado por los recursos que utiliza. La empresa paga al Estado por la fuerza laboral, la maquinaria, el terreno y otros recursos que ocupa. Estos pagos constituyen la parte del ingreso de la empresa que va al Estado. Pero, nuevamentequiero subrayar, son estables, es decir, si la empresa ahorra en recursos eso redundará en beneficio de la empresa y no ocurrirá, como ha sido hasta ahora, que a una determinada empresa le quiten el resultado de su trabajo para apoyar a otra empresa que trabaja mal.

48. Cuarta palanca: los precios. El Estado fijará gran parte de los precios. Si la empresa produce más barato, mejor para ella: como los precios se mantendrán estables, el ingreso de la empresa y de los trabajadores será mayor. Ahora, para producir más barato la innovación científico-técnica es el mejor camino.

¿Es efectivo que los colectivos eligen a los directores de las empresas?¿ Cómo se garantiza en este caso que los obreros elijan al candidato más eficiente y exigente y no al mediocre que les facilita un trabajo más cómodo, más fácil?

49. —La empresa funcionará basándose en la combinación de la dirección centralizada, la dirección de la empresa y la autogestión socialista del colectivo de trabajadores. Se combina la elegibilidad de los cargos con la dirección centralizada. Se eligen: el director de la empresa, los dirigentes administrativos, los jefes de brigadas, etc., que, además, deben rendir cuentas dos veces al año frente al colectivo de trabajadores. La asamblea de trabajadores constituye el organismo supremo. Entre las asambleas existe un consejo del colectivo de trabajo, también electo, donde los representantes de la administración no pueden constituir más del 20%; el 80% son representantes directos de los trabajadores. Se trata, por lo tanto, de una gestión muy diferente a la que había existido hasta ahora, donde son los trabajadores los que deciden todos los problemas de la organización interna de empresa, la producción, la plantilla, etc.

50. Uno de los puntos principales y más conflictivos de esta reforma es el siguiente: la empresa no es responsable por la situación económica de la rama de producción a la que pertenece. ¿Qué significa esto? Que el Estado, los ministerios, los órganos de poder, no tienen derecho a sacar recursos de esa empresa fuera de lo establecido a largo plazo. El resultado de los ingresos de la empresa serán el resultado del trabajo del colectivo. No habrá limites a este ingreso. Pero también esto quiere decir que el Estado no va a mantener a flote una empresa que trabaja mal. No va a seguir corrigiendo año tras año los planes, pagando las deudas, compensando sus perdidas. Claro que primero hará lo posible por ayudarla a solucionar sus problemas a través de créditos, suspensión de pagos, etc., pero si, a pesar de ello, la situación se mantiene, la liquidara, con la obligación absoluta de dar trabajo a sus trabajadores.

51. Creo que con lo que le he dicho podrá entender por qué, aunque puede haber excepciones, la tendencia general y creciente de los colectivos de trabajadores será elegir al director más eficiente y más exigente y no al que les puede facilitar las cosas en el trabajo. Al depender los beneficios económicos y sociales del trabajador directamente de los resultados económicos de su empresa, éste está interesado en que su centro de trabajo marche lo mejor posible ya que es así como él saldrá más beneficiado, y esto solo puede lograrse si el colectivo elige a un administrador eficiente, creativo pero al mismo tiempo, necesariamente exigente. Ya se han dado varios casos que demuestran que así vota la masa trabajadora.

Acláreme, ¿cuál es la función del plan en este nuevo modelo?

52. —El plan central debe definir las prioridades y objetivos estratégicos del desarrollo socio-económico del país, las direcciones de la política de inversiones, del desarrollo científico-técnico, de la acumulación de potencial científico, educacional, cultural, de defensa, pero no debe controlar el quehacer cotidiano de la empresa. Se eliminan los planes anuales, habrá solo planes quinquenales y, lo más importante, planes a largo plazo (15 años). En ese contexto son los estímulos económicos la palanca principal y que más incidencia debe tener en la acción cotidiana de las empresas. Estos deben crear las condiciones para que las empresas, orientadas por las cifras de control, estén interesadas en buscar los caminos más eficientes para satisfacer las necesidades de la sociedad, es decir, para producir más, y lo principal, producir con mejor calidad.

¿Y qué ocurrirá con el suministro técnico-material? ¿Entendí que antes las empresas recibían todo desde arriba?

53. —El sistema de abastecimiento técnico-material cambiará por completo ¿Cómo es la situación de hoy? Existe un suministro centralizado y gratuito. Eso quiere decir que más o menos en el mes de octubre o noviembre los directores de empresas se aparecen en masa en Moscú y comienzan a tratar de “exprimir al Estado”. A veces usando la fuerza de su elocuencia, a veces intentado otros caminos. Esta situación va a cambiar. En 4 ó 5 años a lo sumo debe pasarse del suministro centralizado al comercio al por mayor. Una empresa debe poder comprar a otras empresas todo lo que necesita directamente siempre que no se trate de inversiones especiales y especificas: industria de guerra, grandes obras nuevas y así por el estilo.
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4. Esto es algo muy importante porque, ¿qué pasa en la actual situación? Cada director de empresa trata de obtener la mayor cantidad de reservas, con la intención de prevenir cualquiera situación anómala que pueda presentarse. Como esto no le cuesta nada no le importa tener una gran cantidad de productos inmovilizados. Esto explica la enorme suma de reservas que nosotros tenemos en este momento en las empresas: alrededor de 300 mil millones de rublos. Casi la mitad de la producción anual de nuestra industria esta concentrada en peso muerto en las empresas.

¿Y qué pasará en relación con los precios?

55. Se hará una reforma radical del sistema de fijación de precios. Sin este paso el nuevo mecanismo económico no podrá funcionar. Ahora todos los precios y tarifas son fijados por arriba, y algo todavía más grave, los precios en su mayoría, no reflejan los costos reales sino que sirven, más bien, para la redistribución de los ingresos entre las ramas, las empresas, etc. Pero, para que los precios correspondan al nivel real de los costos de producción como a las necesidades de la modernización, ahorro, etc., deben dejar de desempeñar el papel de mecanismo de redistribución. Se aumentaran ante todo los precios de los recursos energéticos.

56. El desarrollo extensivo se basaba, en gran medida, en que la tierra, el agua, los recursos naturales, o no costaban nada, o costaban muy poco. Por ejemplo, el petróleo como combustible, para nosotros, para la industria química, etc., costaba muy barato porque su precio fue fijado pensando en su utilización para la calefacción de los hogares y así por el estilo. Una gran parte de las subvenciones va a ser reducida pero no tanto aquellas relacionadas con los productos que recibe el pueblo este es uno de los problemas más complejos y conflictivos, sino todas las subvenciones intermedias, que sirven para apoyar a las empresas que trabajan mal.

57. Y además de los precios centralizados que van a seguir existiendo, van a aparecer los precios especiales por la producción nueva, los precios por contrato entre las empresas, y su peso específico crecerá. Claro que esto, no voy a negarlo, va a provocar problemas, porque habrá que preocuparse para que la liberalización de los precios no afecte el nivel de vida de la población y, de modo particular, de los menos remunerados.

58. También se hará una reforma financiera general para sanear las finanzas y devolver al crédito su papel real. En la Unión Soviética el crédito con frecuencia se transforma en asistencia ya que rara vez llega a cobrarse. La tarea más importante de esta reforma financiera es la de acabar con la posibilidad de que la empresa reciba beneficios antes que se venda su producción, antes que las mercancías por ella producidas sean recibidas y aceptadas por el consumidor (otras empresas o la población). Eso es lo principal.

59. Estas son algunas de las reformas proclamadas y proyectadas.

Hasta aquí ha hablado de las empresas, ¿qué ocurre con la actividad productiva individual? ¿Favorecer esta actividad no significa un riesgo de regreso al capitalismo?

60. —Se hace mucho ruido en torno a esto que me plantea. Efectivamente, actualmente se permite yfomenta la actividad productiva individual, igual que las cooperativas de producción y servicios, de tipo artesanal, desde los zapateros y taxistas, hasta las cosas más pintorescas, con dos condiciones fundamentales muy importantes: primera, esta actividad individual debe realizarse fuera del tiempo dedicado al trabajo principal dentro de la economía socialista. Si el trabajador quiere ganar más, que gane fuera de su jornada habitual de trabajo, pero esto será permitido solo a los que trabajen también en las empresas socialistas. Y segunda, está completamente prohibido usar fuerza de trabajo ajena. Pueden trabajar en eso sólo los productores mismos, o los miembros de su familia y nadie más.

61. Quizá le interese conocer algunas cifras al respecto. El producto del trabajo individual equivale actualmente al 0.1% del producto del trabajo de la URSS y lo que se busca, y tal vez no se logre alcanzar, es que llegue al 0.5%.

62. Ahora, Ud. misma puede constatar que tanto esto, como el conjunto de medidas que caracterizan la remodelación, no significan un regreso al capitalismo. No habrá explotación del hombre por el hombre; se eliminará, a través de la autogestión, toda alienación del productor con respecto a sus condiciones de trabajo otro índice del capitalismo; se mantendrá el principio de la economía planificada, la que sólo cambia de forma, depurándose tanto de los elementos transitorios y obsoletos, como de las deformaciones reales; y, se restablecerá y se fortalecerá el principio socialista principal: a cada uno según su trabajo.

Pero, ¿a qué cree Ud. que se deben entonces, las expresiones de triunfo en Occidente, por una parte, y las aprehensiones de algunos sectores de izquierda, por otra, tanto en relación con el trabajo individual del que hablábamos, como en relación con el nuevo mecanismo económico en general?

63. —No hablaré de las primeras, ya que entre los que así se expresan hay algunos que nocomprenden nada; otros están en lo de siempre: enterrando el socialismo lo están haciendo desde hace ya 70 años, parece que no los amenaza el desempleo; y, por último, los más inteligentes se muestran aparentemente contentos, estando internamente preocupados. Las aprehensiones que tienen importancia mucho mayor son, creo, las de algunos sectores de izquierda, que también se hacen sentir en nuestro país, relacionadas, entre otras cosas, con deficiencias en nuestro desarrollo teórico. Acerca de ellas ya hablaron nuestros dirigentes a mediados de 1986 y en enero de 1987. En esta entrevista es imposible que me detenga en un análisis exhaustivo de esta cuestión. Solo me referiré brevemente a varios de los argumentos utilizados.

64. El primer argumento esta basado en la interpretación, a mi modo de ver totalmente incorrecta aunque comprensible, según la cual “socialismo” equivale a “estatismo”, es decir, se piensa que sólo el Estado puede ser sujeto de la gestión socialista y, por lo tanto, cualquier estrechamiento de las funciones del aparato central, equivale, en esta óptica, a debilitar el socialismo y fomentar el capitalismo. Creo que este planteamiento no se basa en argumentos científicos. Nunca los fundadores del socialismo científico dijeron eso, nunca. Al contrario, siempre pusieron el acento, hablando del socialismo y del comunismo, precisamente en los colectivos o asociaciones de trabajadores, en la autogestión, en la extinción del Estado. El crecimiento real y enorme del papel del Estado se debe, no a la teoría socialista, sino a razones históricas concretas nacionales e internacionales. En primer lugar, al hecho de que las revoluciones hayan triunfado en los países atrasados, donde sólo el Estado pudo movilizar e integrar a la sociedad y, en segundo lugar, a las necesidades prioritarias de defensa de estos países contra el enemigo imperialista. Y sólo después la necesidad fue convirtiéndose en virtud, elaborándose la teoría y la imagen de que el Estado omnipoderoso y omnipresente es la encarnación misma del socialismo en todas sus fases y en todos los países. Creo que como verdad teórica universal este planteamiento es erróneo, mientras en la práctica todo depende de la situación concreta: nacional e histórica.

65. Estas aprehensiones se basan también en un segundo argumento: la afirmación de que el fortalecimiento de las relaciones monetario-mercantiles, que sí van a desarrollarse dentro del modelo nuevo, sería incompatible con el socialismo y equivale a dejar entrar el capitalismo por la puerta de atrás. En lo económico la base real de este argumento es el hecho de que las relaciones monetario-mercantiles son realmente atributos del capitalismo. Pero, es necesario recordar que las relaciones de mercado, como tales, pueden desarrollarse en cualquier régimen de producción, servir a cualquier régimen de producción, no solo al capitalista: pueden servir al esclavista, al feudal y también pueden servir al socialista. Para Lenin (particularmente el de los años 1918, 1921-22) no existía una contradicción antagónica entre socialismo y mercado Entre socialismo y explotación, sí; entre socialismo y mercado, no. Claro que el socialismo no puede basarse en el mercado, pero el mercado sí puede ser una parte del engranaje económico del socialismo, un instrumento muy eficiente para revelar el valor real, socialmente necesario de la producción. De la misma manera el capitalismo no puede basarse en el plan, pero Ud. sabe muy bien que se sirve del plan. Por supuesto que solo se trata de servirse del mercado y no de llegar a ser su esclavo. Sin duda hay que mantenerse vigilante para que la forma no haga degenerar el contenido. Este peligro existe y nosotros, conscientes de ello, haremos lo posible para que esto no ocurra. Pero este mismo problema tiene también un aspecto ideológico: las relaciones monetario-mercantiles como parte del ser social que determina cierta conciencia social e individual. Aquí la situación es más compleja y contradictoria, aunque no tanto desde la óptica del socialismo como tal, sino partiendo de la perspectiva del paso al comunismo...

66. El tercer argumento esta relacionado con la cuestión de la justicia social. ¿No será esta reforma un atentado contra los principios de la igualdad, de la justicia social en el socialismo? Yo creo que en este caso se trata de una percepción inadecuada de lo que es la justicia social dentro del socialismo al reducirla al problema de la nivelación, olvidando el principio de “a cada cual según su trabajo”. Efectivamente el resultado lógico de la acción del nuevo mecanismo será la diferenciación de ingresos y, como consecuencia de ello, de los niveles de vida de la población, de acuerdo al rendimiento de cada trabajador, de cada empresa, de cada institución. Pero eso no sólo no contradice, pensamos, el socialismo, sino al revés, defiende sus valores: a cada uno según su trabajo y no según el hecho de encontrarse o hacer acto de presencia simplemente en el lugar de trabajo, aunque se llegue borracho o se holgazanee ocho horas dentro de la oficina. Se trata de una remuneración según la cantidad y calidad real del trabajo, y de un trabajo que sea necesario y no superfluo como el materializado en esos miles de mercancías que están llenando las bodegas porque no se venden por su baja calidad.

67. Esto golpeara, sin duda, a los burócratas, a los holgazanes, pero eso no tiene nada que ver con la infracción de los valores del socialismo. Si se golpeara a los trabajadores de las empresas que cierran, eso sí debería preocuparnos; ahí sí se deberían adoptar medidas, por algo somos un país socialista, por algo la defensa social significa el principio de toda sociedad socialista. De todos modos la diferenciación de los ingresos, siempre y cuando el criterio sea el trabajo realizado y necesario, no contradice en nada al socialismo —otra cosa sería si habláramos del comunismo.

Ud. habla de socialismo y ya dos veces mencionó el comunismo. Me surge entonces una nueva pregunta: ¿cómo lograr, usando estos mecanismos económicos, que surja la conciencia comunista? Le pregunto esto porque, si el socialismo es un período de transición hacia un modo de producción pleno que es el comunista, me parece que es necesario ir avanzando hacia ese objetivo y, por lo tanto, creo que no hay alternativa: o se avanza hacia el comunismo o se regresa hacia el capitalismo.

68. —Bueno, este es, creo, un argumento más fuerte. Se basa en el hecho de que se estima que el empleo de las leyes del mercado, el uso del estímulo material como palanca fundamental, la preocupación por la ganancia, fomentará la formación de una conciencia individualista. Aquí tocamos un problema realmente muy conflictivo, pero antes de tratar de discutirlo yo quisiera recordar las palabras de Lenin: “No confiar directamente en el entusiasmo sino en la ayuda del entusiasmo que engendra la gran revolución, y sobre la base del interés personal, el estímulo personal, (...) comenzar a construir (...) los sólidos puentes que nos llevaran (...) al socialismo”.

69. Creo que no sería realista definir hoy el estado de ánimo de una gran parte de los trabajadores nuestros como de entusiasmo revolucionario. De un entusiasmo que correrían el riesgo de ser corrompidos por el mercantilismo, por el interés material. No es el interés de trabajar más y mejor para cobrar más lo que constituye el obstáculo, la traba mayor de la concientización de esa parte de las masas en la URSS, sino la tendencia a trabajar menos, sin dar importancia a la calidad, a sabiendas de que de todos modos van a recibir lo mismo. La nivelación de los ingresos y salarios, hoy día, en muchos casos, se presenta no como el producto de los logros del socialismo, sino de sus deficiencias, y sirve de caldo de cultivo, tanto a los privilegios y corrupción de unos como al parasitismo social, de otros.

70. Ahora, con el nuevo mecanismo económico sí habrá gente que va a tener un salario mayor que otros, y puede darse así un aumento en el desnivel de los ingresos, que, estoy de acuerdo, es incompatible con el ideal comunista. Pero creo que, incluso desde el punto de vista de conciencia comunista, y no solo socialista, será un paso adelante respecto a la situación en la que el nivel de vida de muchos iguala al de otros, sin que eso corresponda, ni mucho menos, a un esfuerzo igual. La conciencia comunista del hombre nuevo es incompatible con el parasitismo social que, de hecho es más bien a fin a la explotación.

71. Por todo esto, no sería correcto, me parece, hablar de retroceso respecto a la situación que había, ni siquiera desde el punto de vista de la conciencia, aunque reconozco que el problema de como acceder a la conciencia comunista no se resuelve por el nuevo mecanismo económico. Porque, fuera de lo de la autogestión, este no rebasa el horizonte del homo economicus que debe ser superado en el camino al comunismo. Es por ello que damos tanta importancia al otro componente de la perestroika: a la democratización,

72. Podría, entonces, resumir lo que he dicho hasta aquí: la reforma económica no debilita el socialismo que fue hace 70 años la bandera de nuestra revolución sino que esta llamada a superar las formas y mecanismos propios del período de transición y de la “fortaleza sitiada”, por un lado, y rectificar las infracciones de los principios socialistas que surgieron precisamente por no haberlos superado cuando fue necesario, por otro. Lo que nos proponemos como dice el compañero Gorbachov, es vigorizar el socialismo, abandonar todo lo que obstaculiza su desarrollo y frena su progreso, utilizar su enorme potencialidad en función de los intereses del pueblo, poner en marcha y dinamizar todas las ventajas de nuestro régimen social dotándolo de formas más modernas.

IV. LA DEMOCRATIZACIÓN: GARANTÍA DE IRREVERSIBILIDAD DEL PROCESO.

Si el paso al desarrollo económico intensivo reclama un cambio en el mecanismo de gestión económico, ¿qué es lo que condiciona su implantación? ¿Cómo ponerlo en marcha y hacerlo funcionar?

73. —Consideramos que sería una utopía pensar que esto es posible dejando intacta la superestructura de la sociedad. El mecanismo nuevo presupone el trabajo creador, presupone superar la inercia, el inmovilismo, la cultura del estancamiento que se ha impuesto durante casi dos decenios y la resistencia más o menos consciente de las fuerzas que están interesadas en conservar las cosas tal como están como marxistas sabemos que detrás de todo mecanismo, de todo sistema, existe el interés, si no de clases, por lo menos de algunos grupos. Es aquí donde llegamos a lo más profundo de la perestroika, a la renovación, democratización, de toda la sociedad, según los criterios de Marx y Lenin. Creo que es aquí donde la idea central de la perestroika: más socialismo, adquiere todo su significado.

¿Qué relación existe entre las medidas económicas y el proceso de democratización en marcha? ¿Es una forma de vencer esa cultura del estancamiento de la que ha hablado? ¿Por qué se insiste tanto en la importancia del factor humano?

74. —Si uno analiza los planteamientos del Partido en los últimos 30 meses, se ve que desde el comienzo mismo, desde el Pleno de Abril, la democratización estuvo presente en la lógica del proceso y en los documentos del Partido, aunque el peso específico de este elemento ha ido en aumento constante.

75. Ya en marzo, y de modo particular en abril del año 1985, fue subrayada toda la importancia de lo que nuestro Partido define como el factor humano en y para el proceso de aceleración. Factor humano, primero en el sentido de los factores del crecimiento económico que dependen directamente del comportamiento humano (individual): más orden, más disciplina, más iniciativa, más empeño en el trabajo, lo que tiene una importancia particular para el desarrollo en la fase actual, cuando no ha sido puesto en marcha todavía el nuevo mecanismo económico y no han podido dar fruto las nuevas inversiones modernizantes, es decir, cuando todavía no se ha producido el salto tecnológico. Factor humano, también en un sentido ya más profundo y constante, para hoy, para mañana y pasado mañana, en el sentido de dar una importancia mucho mayor que antes a la satisfacción de las necesidades humanas inmediatas, materiales y culturales, sin postergarlas para el futuro. Factor humano también, en el sentido de prestar atención, tanto teórica como práctica a la categoría misma del interés del individuo, sin supeditarlo como antes, completamente, al interés de la sociedad. Y factor humano como aspecto central del socialismo, que se desarrolla en torno y guiándose por la moral y los valores humanos, donde todo debe pasar por el hombre.

76. El factor humano ha ocupado un lugar muy importante, como le dije, desde el comienzo de los planteamientos del Partido. En el XXVII Congreso, o sea, un año y diez meses después del Pleno de Abril, el problema desbordó los marcos de lo económico y social, planteándose los problemas de la democratización política, la necesidad de la discusión, de la participación permanente del pueblo en el proceso de elaboración de las decisiones estratégicas. Pero a mí me parece que fue fundamentalmente después del Congreso, y de modo particular, desde mediados de 1986, cuando el problema de la democratización, que está estrechamente vinculada a la renovación de la sociedad tomada en su conjunto, pasó a ocupar un lugar central.

77. ¿A qué se debe esta evolución? ¿Cuáles son los grandes hitos en el proceso de democratización?

78. —Yo creo que la evolución se explica por varios factores. La profundización del trabajo teórico del Partido permitió descubrir, detrás de muchas fallas concretas en todas las esferas, un mecanismo que las atravesaba a todas y que fue definido en el Pleno de Enero de 1987, como el “mecanismo de freno”. Este se hizo más evidente cuando se descubrió que las raíces de las fallas eran más profundas de lo que algunos creían en un comienzo. Para llegar a ellas había que analizar no sólo los últimos años, sino toda nuestra historia. Sin eso no se podría ni superar los defectos, ni impulsar su rectificación, ni asegurar la irreversibilidad del problema.

79. Pero no sólo se llega a esta conclusión gracias a un análisis teórico más profundo. Estoy seguro que no menos importantes fueron las enseñanzas prácticas del proceso que confirmaron lo mismo: la fuerza de la inercia, la imposibilidad de superarla sin la participación directa de las masas y la imposibilidad de lograr esta participación sin convertir a las masas en sujetos del proceso. Esta ha sido la gran lección que hemos sacado de la experiencia pasada, de los procesos de renovación empantanados. Sin la democratización general de nuestra sociedad, esto no es posible. Y, afortunadamente, poco a poco, ese despertar de las masas se ha venido alcanzando, son los primeros brotes de “la revolución de las esperanzas”, como la ha llamado el compañero
Gorbachov.

80. Ya, hoy día, la democratización de toda la vida de la sociedad se presenta como la condición principal, sine qua non, de todo el proceso. Así fue enfocado el problema en el Pleno de Enero y, después, en todos los planteamientos de la dirección del PCUS de este año.

81. En enero de 1987 se dijo que “solo el individuo que se siente dueño en su casa puede poner orden en ella'” y que esta idea debía traducirse cada día en actos ya que de otro modo el factor humano sería ineficaz. Se insistió en que la perestroika no es posible sino mediante la democracia, gracias a la democracia. “Solo así puede liberarse la fuerza más poderosa del socialismo: el trabajo libre y el pensamiento libre dentro de un país libre”.

82. “La democratización constituye el instrumento que nos permite hacer entrar en la perestroika su fuerza decisiva: el pueblo. Si no lo hacemos, no podremos realizar los objetivos de la aceleración; no podremos asegurar la perestroika. Estas son palabras de Gorbachov.

83. Puedo citar más: “No se trata solo de que la democratización es la garantía más eficaz para evitar los errores del pasado. La democratización para nosotros es tan indispensable como el aire. Si no comprendemos eso y no tomamos medidas reales y serias para promoverla y superarla, para incorporar a los trabajadores en el proceso de la perestroika, nuestra política fracasará y la perestroika será asfixiada”.

84. En febrero de este mismo año, se planteó que queríamos cambiar radicalmente la situación en la sociedad; que no nos convenía vivir y trabajar como antes, pero se advirtió que íbamos a fracasar si no lográbamos romper definitivamente con las fuerzas de la inercia, del freno, que amenazan con hacer volver al país al estado de quietismo y estancamiento anteriores. Se vio claro que no habrá aceleración sin saneamiento de todo el ambiente dentro del Partido y la sociedad.

¿Es entonces la democratización el instrumento para hacer que el proceso de la “perestroika” se vuelva irreversible?

85. —La democratización es tanto una condición de la perestroika como su método y objetivo. Pero tienes razón, debe ser también la garantía de su irreversibilidad. La gran preocupación de la dirección del Partido es, justamente, qué hacer para que no se repitan los viejos errores. Este llegó a la conclusión de que la perestroika se empantanaría si en todas las esferas: económica, social, política, cultural, psicológica, administrativa, no participa directamente el sujeto principal: el pueblo, y que para resolver todas esas tareas existe un solo camino: la democratización amplia de la sociedad soviética. Otra posición expresaría falta de fe y de confianza en el pueblo. Mientras más democracia logremos desarrollar, tanto más rápido iremos por el camino de la perestroika, de la renovación socialista. El problema se plantea hoy así: o la democratización, o la pasividad social y el conservadurismo. No existe un tercer camino. Esto fue repetido con mucha fuerza en el Pleno de Junio de 1987 y es muy lógico que la primera Conferencia del Partido en 50 años, convocada para el 28 de junio de 1988, estará, en gran medida, dedicada a los nuevos pasos en el camino de la democratización de la vida del Partido y de la sociedad.

86. Pienso que es evidente e indiscutible lo del condicionamiento absolutamente interno del proceso.

¿Por qué insiste en el condicionamiento interno del proceso?

87. —Porque en Occidente se afirma con frecuencia que Gorbachov hace concesiones en cuanto a la democratización para comprar con ello su benevolencia. ¡Cómo si la democracia tuviera que tener siempre el sello de clase de la burguesía! Para nosotros más democracia quiere decir más socialismo y más socialismo equivale a más democracia.

Pero entonces, ¿podría explicarme por qué la democratización se produce 70 años después de la Revolución de Octubre? ¿Qué ha pasado? ¿Acaso el socialismo no debía ser totalmente democrático desde sus inicios?

88. —Esta pregunta, que considero absolutamente natural y lógica, sólo puede responderse si se hace un análisis de toda nuestra historia de 70 años. Aquí sólo puedo contestar de un modo muy esquemático. En primer lugar, la democracia de la sociedad socialista, reside ante todo en la esfera social, en la eliminación de la explotación, en la redención y defensa social de las masas trabajadoras, en sus derechos y libertades sociales. Desde ese punto de vista, la sociedad revolucionaria primero, y socialista, después, siempre fue, es y será más democrática que la sociedad basada en la desigualdad social, en la explotación de la mayoría por la minoría, en la inseguridad social de esta mayoría.

89. Ahora bien, mucho más complicada fue en nuestro país la trayectoria de la democracia política.

90. Ni hablar que el acto primero de la revolución socialista la insurrección de las masas siempre constituye un apogeo de la democracia. Así ocurrió en octubre y también durante la guerra civil nuestros. Pero, después, las relaciones masas-Estado revolucionario tienden a complicarse. Por un lado, tanto la resistencia a muerte de las clases explotadoras que, como sabemos por Lenin, siguen siendo más fuertes incluso después que la masa explotada toma el poder, como las intervenciones desde afuera, la situación de “fortaleza sitiada”, y las necesidades del desarrollo económico forzado, todas razones que dieron vida a la preeminencia completa del Estado, del centralismo en las estructuras y mecanismos políticos y económicos; todos estos factores sirvieron de base material y objetiva para las restricciones de la democracia política. Son factores que explican, y parcialmente justificaban, la supeditación completa de los intereses parciales a los intereses supremos, el carácter notablemente restringido y formal de las normas de democracia política institucional, la erosión del principio de mantener al pueblo informado, la existencia de un poder para el pueblo pero no por el pueblo.

91. Hoy día (y de hecho hace 30 años) la mayor parte de estas restricciones carecen de justificación y son contraproducentes. Representan el andamiaje obsoleto del proceso histórico que ya debe ser desmontado. Son muchas las restricciones que pertenecen a ese andamiaje, sin el cual no se habría podido, tal vez, construir el edificio, incluso algunas que tienen más de 60 años, por ejemplo, las restricciones debidas a la guerra civil, etc.

92. Pero, por desgracia no se trata solo de eso. Al lado de esas restricciones otrora inevitables y con frecuencia usando, abusando y aprovechándose de ellas, desde finales de los años 20 comenzaron a aparecer, y en los años 30 tomaron un carácter amplio, fenómenos de otro tipo: deformaciones, degeneraciones, que actuaban contra los cimientos, contra los principios mismos de la democracia política socialista, tanto en el Partido como en el Estado, y que desembocaron en algo todavía peor: en usurpación del poder, en crímenes que no pueden ser olvidados ni perdonados. Se trata de la peor trampa de la historia en la que hemos caído, del fenómeno que tiene un nombre convencional: el culto a la personalidad, que fue la negación misma de la democracia socialista. Culto que fue denunciado hace 30 años en el histórico XX Congreso de nuestro Partido desde entonces no hay represiones ni crímenes políticos, pero, y ahora lo vemos claro, cuyas consecuencias y huellas se mantuvieron. Se trata de tradiciones, mentalidad, mecanismos, planteamientos, que quedaron en pie tanto por inercia, como por la pasividad de las masas y el interés egoísta de algunos grupos. Además, por el estancamiento teórico que no nos permitió ver lo nuevo, plantear y dar solución a los problemas. Eso es lo complejo del momento actual. No se trata solo de desmontar el andamiaje otrora necesario, sino de depurarse de la escoria que no fue necesaria, ni mucho menos, pero que hoy día forma con aquel andamiaje un todo único, volviendo en todo, y en toda su profundidad, a los principios y soluciones leninistas, superando la ruptura entre los métodos y los objetivos, entre las palabras y los hechos. Se trata de devolver a las masas el papel que les corresponde, que les fue predestinado por la Revolución de Octubre, de garantizar que el poder sea de masas, para las masas y por las masas. Es eso lo que pretende ser, lo que debe ser el socialismo renovado, renovado en el sentido también de liberado de todas las huellas de lo negativo, ajeno y restringido que está relacionado con la historia, terriblemente difícil y hasta trágica, de la construcción del socialismo en nuestro país.

¿Pero, ¿por qué se llegó a esta situación tan deteriorada de la democracia política? ¿Cómo permitió el Partido que se produjeran esas desviaciones y deformaciones?

93. —Existen dos atenuantes: en primer lugar, el cerco absoluto que debimos sufrir por parte de los enemigos y el imperativo de apurarnos; la situación de fortaleza sitiada y sin apoyo estatal de ninguna parte y la tensión terrible que esta situación nos imponía. Las consecuencias psicológicas y políticas de esta situación terriblemente tensa sirvieron de base a la tendencia verticalista. Y, en segundo lugar, la falta completa de experiencia. Como no sabíamos dónde nos esperaban las trampas, tampoco pudimos prepararnos adecuadamente para afrontarlas. El método de ensayo y error fue el dominante en nuestra historia, nosotros no podíamos aprender sino de esa manera. O sea, tuvimos que hacer el máximo de lo posible y de lo imposible en un mínimo de tiempo y avanzando por terreno desconocido.

94. Citamos otra vez a un dirigente del PCUS: la difícil suerte de ser pioneros no nos dejaba tiempo para echar una mirada en torno a nosotros y hacia atrás, esa suerte a la vez nos presionaba a prepararnos para afrontar las pruebas que veíamos venir. La justa tarea de alcanzar el poderío económico ocultaba lo que no fue justo, ni mucho menos, en las tareas del desarrollo social; la animosidad del mundo externo, la tensión extrema de la situación de preguerra, posibilitaron la justificación de las deformaciones de la práctica política que culminaron en los crímenes contra el socialismo.

¿Cuáles son las herramientas principales del proceso democratizador actual?

95. —Decíamos que la democratización constituye la base y la palanca principal de la perestroika, ahora bien, el instrumento principal de esta primera fase del proceso democratizador es, creo, la glásnost.

V. LA GLÁSNOST

¿“Glásnost”?

96. —Se lo digo en ruso porque igual que en el caso de la perestroika resulta una palabra difícil de traducir. Ante todo quiere decir: “verdad”. Decir al pueblo la verdad. Otros hablan de “transparencia informativa”. Debemos acabar, y de modo revolucionario, con la práctica de que unos cuantos anuncian las verdades desde las alturas del poder, mientras que los otros se limitan humildemente a escuchar. El socialismo es incompatible con la situación en que los individuos son apartados de las decisiones acerca de los problemas vitales. En este caso no se trata de socialismo, sino de algo profundamente ajeno a ello. De hecho, nuevamente estoy citando a un miembro de nuestro Buró Político. En relación a este problema de la verdad, pensamos, como ha dicho el compañero Gorbachov, que esta cuestión no puede plantearse como más verdad o menos verdad. La verdad es una sola y debe ser total. Pues se trata del derecho del pueblo a conocer la verdad, solo la verdad y toda la verdad.

Ud. habla de decir toda la verdad al pueblo, pero hay quienes piensan que eso puede servir al enemigo, otros que es caer en el liberalismo...

97. —Si partimos de nuestra situación en la URSS estoy absolutamente en desacuerdo con tales aprehensiones. Déjeme seguir desarrollando lo que estaba exponiendo y se dará cuenta por qué. Decir al pueblo la verdad significa decir basta a los semiengaños y semiverdades, basta a la situación en la que mucha de la información fue declarada secreta sin ninguna razón por ello; cuando, por no tener fe en el sentido común y la madurez del pueblo, no nos dejaban ver y oír los argumentos de los adversarios, creando con ello un terreno fértil para su acción frente a los “no inoculados”. El pueblo socialista, dueño de su país y de su destino, tiene el derecho a analizar y tener una opinión propia en todo lo que se refiere al presente y a todo lo que esta ligado con su pasado. Basta ya de considerar al pueblo como un adolescente que jamás llega a estar maduro para conocer la cruda realidad. Cuando se dijo al pueblo la dura verdad sobre la deplorable situación económica existente en la URSS, el Partido dio el ejemplo, marcó el hito, el precedente. Chernobil constituyó el segundo hito. Desde mediados de 1986, la información acerca de los problemas considerados hasta entonces de circulación restringida invadieron la prensa. Los tabúes desaparecieron.

¿Qué problemas tabúes empezaron a aparecer en la prensa?

98. —Todos. El aumento de la mortalidad infantil y los privilegios, la prostitución y las drogas, las catástrofes naturales y accidentes por irresponsabilidad, los sueldos de los dirigentes, la mentalidad real y no inventada de la juventud, los crímenes de los años 30, los estallidos nacionalistas actuales, y los actos de arbitrariedad de los poderes locales. Todo lo que antes se oía sólo por las radio-emisoras occidentales en una forma tergiversada, ha aparecido en las páginas y pantallas soviéticas, con un resultado bastante deplorable para los servicios de propaganda occidentales, como lo demostraron las encuestas realizadas. Lo mismo ocurrió con los argumentos de los adversarios que aparecían en la prensa y en la televisión en forma no censurada, y se hizo patente que el “fruto no prohibido” resultó podrido.

99. Pero la glásnost no sólo se traduce en transparencia informativa sino también en libertad de crítica. Desaparecieron los cotos cerrados. Se escribe acerca de errores y abusos aun de los ministerios más protegidos, de los dirigentes del Partido de las repúblicas. Se publican artículos que luego se discuten durante semanas en cada hogar de la Unión Soviética. Se desnudan las llagas más vergonzosas. Y, todo esto, no ha desembocado, como algunos temían, en la desesperación del pueblo, sino en la rabia contra los males y, aunque parezca mentira, en entusiasmo por el hecho de que se haya anunciado, reconocido la verdad. Lo que ocurre es que la mayor parte de esa información era ya conocida por la gente a través de diferentes canales, entre ellos los medios de comunicación occidentales. Sólo oficialmente no existía.

100. Fue completamente eliminada la intervención previa desde arriba a la publicación de los artículos y libros. Actualmente solo se prohíbe escribir sobre secretos militares, propagar pornografía, violencia, nacionalismo. El resto depende únicamente de los redactores. Si alguna idea o material publicado es estimado erróneo e incorrecto se publican posteriormente artículos criticándolos. La lucha ideológica se da a nivel de argumentos contra argumentos. Lo mismo en la cultura, las ciencias sociales, el arte y la literatura. O sea, glásnost significa también crítica y discusión, como el único medio de la búsqueda de la verdad. Significa además libertad de creación.

101. Todo esto exige un nuevo método de trabajo por parte de la dirección del Partido: contactos permanentes, no formales, con las masas. Estos contactos de los dirigentes con las bases abren paso a la vertiente democrática del proceso, algo sumamente importante si tomamos en cuenta que la mayor debilidad inicial del proceso fue la ausencia de una inserción activa de mayoría en éste. Se hizo evidente la aprehensión de las masas que temían que otra vez se empantanara el proceso. Cuando Gorbachov sale a hacer un recorrido, uno escucha por la televisión los gritos que resuenan en las calles y centros de trabajo: “¡Siga compañero, ni un paso atrás!”.

102. Este es uno de los mayores éxitos ya alcanzados por la perestroika. El ambiente psicológico y moral ha ido cambiando. Poco a poco retrocede el miedo a que mañana “se acabará el sueño”. La nueva permeabilidad, la receptividad a la presión de la opinión publica en relación a los problemas ecológicos, por ejemplo que hace una y otra vez retroceder a los elementos burocráticos y tecnocráticos, es también una expresión de la glásnost.

103. Ha habido reservas y hasta advertencias de aquellos a quienes no les gusta la nueva situación, contra la glásnost, y, particularmente, contra la crítica en los medios de comunicación de masas, pero la dirección suprema del Partido no los apoyó. La glásnost no es ni un regalo, ni una situación de excepción, sino una norma para hoy y para siempre. Esta es la posición del Partido al respecto.

104. Todo esto constituyó la línea principal del proceso de democratización en 1986-87. Pero ya empiezan a aparecer los procesos de la segunda fase, y la Conferencia de 1988 va a abrir, pienso, la tercera fase de la democratización.

VI. LA PARTICIPACIÓN DE LAS MASAS Y LA CONCIENCIA COMUNISTA.

Si la “glásnost” es el eje central de la primera fase de democratización, ¿ dónde se va a centrar el esfuerzo en la segunda fase?

105. —Creo que ante todo el problema de la autogestión económica, la elección de los cuadros de dirección, el sistema de dirección por asambleas de trabajadores, etc. Además, en la electividad de los cuadros del partido y de la administración, no por su aparato, sino por la masa, no desde arriba, sino desde abajo, con pluralismo de candidaturas. Se hace también un esfuerzo por la reactivación de los soviets a todos los niveles, la ampliación de sus funciones en el terreno económico, etc. Se busca dinamizar las organizaciones de masas. Se realizan grandes esfuerzos para reanimar a la Juventud Comunista, a los sindicatos, por crear organizaciones nuevas: femeninas, veteranos, etc.

106. El Partido mismo, y eso es lo interesante, reclama con mucha fuerza la acción autónoma de estas organizaciones respecto del Partido y el Estado. Y se crea una situación paradójica: el Partido lo reclama, pero como los cuadros de esas organizaciones no están acostumbrados a tomar iniciativas, suelen llegar a los aparatos del Partido diciendo: “Mira, nos dan la instrucción de realizar iniciativas propias, díganos por favor cuales deben ser esas iniciativas”. Al mismo tiempo, se adopta una política de promoción de los cuadros sin militancia partidaria a los puestos de dirección.

107. Ha surgido una nueva línea respecto a los inconformes, e incluso frente a los disidentes. Sobre la base de una actitud ofensiva se ha vencido cierto complejo de inferioridad que antes tuvimos. No se dramatizan las cosas, se discute, se trata de resolver los problemas reales que los inconformes plantean y existe un esfuerzo por involucrar a todos los que, criticando uno u otro aspecto de nuestra realidad, están de acuerdo con el socialismo y la perestroika. Esta línea es importante porque la inconformidad actual de unos puede resultar más útil que el conformismo de siempre de otros.

108. Se acepta la existencia de organizaciones informales, que no se crearon desde arriba, sobre todo juveniles, musicales, culturales, ecológicas, etc. No se las prohíbe o ignora, como antes, sino que se busca su integración al esfuerzo común.

109. Detrás de esto subyace el reconocimiento político y teórico del pluralismo de intereses dentro de la sociedad socialista, de la existencia de contradicciones (aunque no antagónicas) en su seno, de la necesidad de tomarlas en cuenta, de aprovechar esta diversidad de contradicciones como resorte del desarrollo auto-sostenido, del enriquecimiento de la sociedad, de su cultura.

110. Las reformas en el sistema político (de Estado), están ahora solo en sus inicios. En este terreno se trata de nuevas leyes y ensayos, de primeros pasos, pero las directrices del movimiento son las mismas: el pueblo informado y consciente de su responsabilidad debe influir directa y permanentemente. La discusión, ahora en el tapete, acerca de la reforma del sistema electoral (pluralidad de candidaturas, etc.) será, creo, un paso muy importante).

111. Aunque parezca raro, uno de los medios más generalizados en que el pueblo ejerce la democracia directa son las cartas. Llegan por decenas y cientos de miles las cartas al Comité Central, a los Comités Regionales y a los organismos de prensa, etc. Cartas nada formales donde se dicen las verdades más crueles, incluso opiniones acerca de las ineficiencias de la perestroika. Ya el pueblo siente la necesidad de pronunciarse frente a los acontecimientos. Son como un gran plebiscito.

112. Debo decir al respecto que la superación de la distancia entre las palabras y los hechos tendrá también una importancia decisiva en la moralización y humanización de la sociedad, en la promoción de los valores espirituales. Levantar y respetar al grado más alto el valor y la dignidad  del individuo se transforma en una de las exigencias, vertientes y criterios más importantes de la democratización. Pero eso es ya un gran tema aparte.

Me ha hablado de la democratización como uno de los tres componentes principales de la “perestroika”, ¿qué repercusiones ha tenido este proceso fuera de la URSS?

113. —Las transformaciones democráticas, a diferencia de las transformaciones económicas, no parecen suscitar inquietudes dentro de la izquierda, tanto en cuanto a su carácter socialista, en forma particular, como con respecto al problema del acercamiento al comunismo. Es evidente para todos que se trata de un retorno a los valores del socialismo de Marx y Lenin, de 1871 y 1917.

114. Solo para aquellos que ven al socialismo como un cuartel donde existe una jerarquización absoluta, donde se impone una disciplina ciega a los de abajo, constituye un debilitamiento de este sistema. Pero los que así piensan no son numerosos, aunque existen, tanto en la extrema derecha, como en la extrema... no sé bien como ubicarlos porque no se trata de izquierda, ¿verdad?. Los primeros proclaman que la democracia política es un valor instituido por la burguesía, olvidando que la mayor parte de lo que hay de democracia en el sistema burgués le fue arrebatado a la burguesía mediante la lucha popular. Este gran engaño, muy eficiente en la lucha de la burguesía por imponer y conservar su hegemonía, debe en parte su eficacia, precisamente, a nuestras limitaciones, fallas y errores en este terreno. Los segundos defienden como el único socialismo genuino aquello que tuvimos en el tiempo de Stalin y sostienen que ahora se va camino a una degeneración de las costumbres y de la situación política.

115. Ahora bien, yo creo que para la mayoría aplastante de los partidarios del socialismo no cabe ni la menor duda de que la democratización fortalece al socialismo porque es un atributo propio del socialismo; le da plenitud, integridad. Lo convierte en algo que todo el mundo progresista y revolucionario saluda: éste si es un socialismo rejuvenecido, depurado y liberado de los traumas y enfermedades de su nacimiento y desarrollo, liberado de todo complejo de inferioridad. ¡Un socialismo otra vez a la ofensiva política bajo las banderas de 1917 y con una base material cientos de veces mayor! Por algo ya le tienen miedo los profesionales ideológico-propagandístico de los Estados Unidos. Creo que una de las cosas más interesantes de lo que pasa hoy en la Unión Soviética es ese espíritu de ofensiva que elimina los complejos de inferioridad. Sólo ahora estamos comprendiendo que nuestra relación hacia la propaganda enemiga, nuestra línea en nuestros propios medios de comunicación estaban marcados por un complejo de inferioridad. Como que tuvimos miedo... Te voy a poner un ejemplo en otro terreno: había un gran miedo frente a la activación del trabajo individual, porque se pensaba que este tipo de trabajo iba a depravar a la sociedad e iba a crear una amenaza al socialismo. Ahora bien, tomando en cuenta que la actividad individual tenía, más o menos, el 0,1% y que ha llegado ahora al 0.2% de toda la actividad productiva de la Unión Soviética, ¿cómo entender ese temor dentro de un país enorme con 70 años de no capitalismo? Eso solo refleja falta de fe en las masas o en el socialismo, porque si nosotros sabemos que el socialismo es la sociedad del futuro, si creemos en la fuerza del socialismo, ¿cómo puede asustarnos este 0,2% ó 0,5% o incluso 1% de actividad individual? Lenin no tuvo miedo frente a los brotes reales de capitalismo en una situación mucho más difícil precisamente porque creyó en la superioridad del socialismo. Ahora bien, lo mismo ocurre en cuanto a los problemas de la democracia: si nosotros sabemos que poseemos la verdad, que la perestroika constituye verdaderamente un desarrollo del socialismo, si estamos convencidos de que al socialismo se llega a través de más democracia, entonces no tenemos que tener miedo frente a las voces de los adversarios ni frente a la actividad de los grupos informales, que no esta dirigida contra los fundamentos del socialismo. Nosotros hemos entendido que no es la actividad de grupos como estos sino la pasividad de las masas, su falta de participación en el proceso, lo que constituye el peligro real para el socialismo, el caldo de cultivo principal para la ideología y la mentalidad antisocialistas.

¿Y en relación a la conciencia comunista...?

116. —Durante muchos decenios pensamos que la clave del problema era asegurar la abundancia, ya que estábamos convencidos de que el entusiasmo revolucionario más la abundancia nos darían la conciencia comunista y muchas otras cosas. Durante mucho tiempo tuvimos efectivamente una conciencia posrevolucionaria socialista, pero lo que estuvimos muy lejos de lograr fue la esperada abundancia. Pero ya en los años 60, en las nuevas condiciones, nos dimos cuenta que la abundancia que todavía estábamos muy lejos de lograr por sí misma no resuelve el problema y que, con frecuencia, puede más bien degenerar en consumismo, y, al mismo tiempo, nos encontramos frente a un entusiasmo revolucionario bastante debilitado.

117. Por otra parte, sabemos que la conciencia no puede surgir solo de los recuerdos heróicos o del trabajo ideológico, aunque ambos son necesarios. Sabemos que la conciencia de las masas puede surgir basada en el ser social actual. Y es evidente, también, ya hablamos de eso, que el incentivo material  prescindiendo del cual no podemos acelerar el desarrollo tampoco puede ser una palanca decisiva en la creación de la conciencia comunista. Pensamos que es, precisamente, en el desarrollo de la democracia socialista, en el enraizamiento del sentimiento de sentirse dueño real de su destino sea el pueblo, un colectivo o el individuo donde puede surgir y cristalizar la conciencia comunista.

118. Lenin dijo que comunismo es poder de los Soviets más electrificación. Y cuando se refería a los Soviets no pensaba solamente en un organismo real y concreto de la revolución rusa, sino en algo mucho más amplio: en un poder no sólo para las masas, sino de las masas; no solo en un poder que sirve al pueblo, sino en un poder ejercido por el pueblo, un autogobierno socialista.

119. Es precisamente este tipo de poder, de participación y la mentalidad que se corresponde con él, lo que constituye, pensamos, el vehículo principal hacia la conciencia comunista. Todo esto no se consigue mediante consignas. Las palabras no son como el vino que se mejora a medida que envejece. Es la práctica permanente arraigada en el quehacer corriente la que decide.

martes, 2 de julio de 2019


PRIMERA PARTE

A continuación dejo una interesante entrevista reunida en un pequeño libro de 1987, Perestroika: La revolución de las esperanzas. Entrevista a Kiva Maidanik, investigador soviético, sobre dicho proceso. Publicado en: Nicaragua, Editorial Vanguardia 1ª ed., 1987; Honduras, Ediciones Bandera Roja, PCH, 1987; Venezuela, Vadell Hermanos Editores, 1988; Chile, Editorial Terranova, 1988; España, Editorial Txalaparta-Gebara, 1988; El Salvador, Ediciones Sistema Radio Venceremos, 1988; Ecuador, Editorial La Quimera, 1988. México, Editorial Nuestro Tiempo 1988.

I. ESTANCAMIENTO ECONÓMICO Y SUS CONSECUENCIAS.

Hay diferentes visiones acerca de la “perestroika”. Unas afirman que ya se ha perdido confianza en los mecanismos socialistas y que se regresa a los mecanismos capitalistas sin que se vislumbre como se va a salir luego de ellos. Otros dicen que es un repliegue, un retroceso hacia la utilización de mecanismos capitalistas, pero un repliegue necesario para avanzar luego hacia el socialismo y comparan este repliegue a la NEP impulsada por Lenin en 1921. Usando su imagen se trataría de cambiar el ataque directo por el asedio. Por último, hay quienes piensan que es una verdadera revolución dentro del socialismo, es decir, que es la única forma de avanzar hacia el comunismo. ¿Qué piensa al respecto? ¿Cómo definir la “perestroika”?

1. —Efectivamente, una de las expresiones principales de la reacción de la prensa burguesa frente a perestroika fue el regocijo ante el hecho de la profunda autocrítica, sin pelos en la lengua, realizada por el PCUS en cuanto a nuestros retrasos y errores. De ahí saca muy ligeramente la conclusión de que dicha autocrítica implica reconocer que la sociedad occidental es mejor. Existe también la opinión de que se trata de un regreso a la NEP implementada por Lenin en 1921, en su nueva variante. Creo que lo del repliegue al capitalismo es una tontería completa, a “wishful thinking” como se dice, y trataré de demostrarlo. “¡Más socialismo!”, esta es la idea principal, el hilo conductor del proceso. Se trata de la ofensiva general e inmediata del socialismo. Es aquí precisamente donde, creo, radican las diferencias fundamentales de contenido con la NEP, aunque los une el estilo audaz, realista, autocrítico de análisis profundo, propio del estilo leninista, igual que una coincidencia en algunos métodos para resolver los problemas.

2. Sin embargo, mientras que en la NEP, sí había elementos de repliegue retroceder para cobrar impulso hacia relaciones capitalistas, en la perestroika no hay ni un sólo aspecto, elemento, solución, de repliegue, de retroceso hacia el capitalismo o hacia cualquiera tendencia antisocialista.

3. Hay más, la perestroika no consiste en pasar del asalto al asedio sino, todo lo contrario, de un asedio bastante débil al asalto. A un asalto contra nuestras propias debilidades, defectos, deformaciones, herencias negativas del período de transición. A un asalto en cosas que implican encarnar en toda su amplitud los ideales originales del socialismo y las ideas de Marx y Lenin. Se trata de renovar en base a estas cosas toda nuestra sociedad, de una revolución dentro de la revolución, es decir, dentro del proceso iniciado hace 70 años por la Revolución de Octubre. Tanto nuestros logros como nuestras deficiencias, tanto la situación interna como internacional, nos han colocado ante la necesidad apremiante y la posibilidad objetiva de realizar transformaciones radicales, cualitativas, de lo que hasta entonces se había construido. La perestroika implica todo eso y por eso resulta bastante difícil traducir esta palabra.

Pero en un comienzo se hablaba casi exclusivamente de mejorar la eficiencia económica, daba la impresión de un planteamiento más bien tecnocrático... Para muchos Gorbachov representaba la nueva generación de tecnócratas eficientes, creadores, con iniciativa...

4. —Quiero que sepa que fue precisamente Gorbachov el primero en plantear el problema de la desviación tecnocrática en la mentalidad y acción de ciertos cuadros nuestros y la condenó enérgicamente... Tal vez la impresión errónea al respecto esté ligada parcialmente con la evolución misma de los énfasis que se han ido poniendo a medida que se ha ido desarrollando el programa de cambios. Durante un año, creo, el énfasis principal se puso en la aceleración del desarrollo económico y social. La consigna inicial fue: “A través de la aceleración del desarrollo económico y social, hacia un estado cualitativamente nuevo de la sociedad soviética”.

5. Para entender por qué este énfasis en la aceleración hay que recordar algunas cifras. En los años de preguerra realizamos la industrialización y superamos la producción industrial de la Rusia zarista 4 en más de 12 veces, transformándonos, sin la ayuda de nadie, con el esfuerzo y sacrificio propios, en el segundo Estado industrial del mundo. Hacia 1948, habíamos logrado recuperar el nivel de preguerra en un país cuyo grado de destrucción después de la guerra fue inmenso. A comienzos de los años 60 logramos la paridad militar estratégica con Estados Unidos y llegamos al 50% de su potencialidad industrial. Hasta la mitad de los años 70 seguimos avanzando, llegando a los comienzos de los años 80 al 70% de la producción industrial de Estados Unidos. En 25 años hemos aumentado nuestra producción en 2,5 veces. Tanto el enorme potencial económico acumulado en 70 años, como la experiencia gigantesca de estos años, todavía no bastante explorada por nosotros mismos, constituyen junto al poder político de los trabajadores los puntos de arranque, los pilares principales de la perestroika.

6. Sin embargo, ya desde comienzos de los años 70, aparecieron señales evidentes de malestar económico, de alarma. El ritmo de crecimiento de la renta nacional disminuyó de un Plan Quinquenal a otro. Entre 1966 y 1970, la economía creció en un 41%; en el Noveno Plan Quinquenal, 28%, en el Décimo, 21%; en el Undécimo o sea en la primera mitad de los años 80, 16%, lo que equivalía al comienzo del estancamiento económico. El ritmo de crecimiento disminuyó en dos y media veces. Por otra parte, por la primera vez en 50 años, este ritmo resultó inferior al de algunos países capitalistas como Japón, y, lo que era aún más alarmante, este atraso fue mayor y más generalizado en lo que tiene que ver con la calidad, eficiencia y ahorro; fue mayor precisamente en aquellas ramas de la industria civil, que estaban más relacionadas con la revolución científico-técnica.

7. Además, en nuestro crecimiento seguían prevaleciendo criterios de desarrollo extensivo.

Yo había oído hablar de desarrollo económico extensivo en relación a la agricultura, Ud. emplea este término para la industria, ¿a qué se refiere con ello?

8. —El desarrollo extensivo implica el empleo de más recursos naturales, más recursos humanos, más inversiones. La nueva técnica en las ramas civiles de la industria seguía con retraso lo que se hacía afuera. En vez de reconstruir las industrias que ya existían en base a la técnica moderna, se construían empresas nuevas, pero como los plazos de construcción se estiraban más y más, los proyectos envejecían antes de ser terminados.

9. De ahí las consecuencias: más trabajo manual que hace 30 años, una vida útil de 28 años de las máquinas a mediados de los años 80, algo absolutamente inaceptable en la época de la revolución científico-técnica, además decaía la calidad de la producción y se ampliaba la brecha entre ésta y los niveles internacionales. Mientras tanto, cada año aumentaba el salario y el consumo, sin que fuera avalado por un aumento de la producción. Eso significaba que gran parte del salario no tenía relación con los resultados económicos, con el crecimiento del producto final.

10. Las ganancias de las empresas dependían más bien del cumplimiento del plan en cambio y corrección permanentes y no de la cantidad real, física, de producto final y mucho menos de su calidad. Las tiendas terminaban abarrotadas de mercancías que nadie quería comprar y las cajas de ahorro con cientos de millones de rublos sin movimiento. Esta situación de exceso de dinero que no encontraba donde ser gastado creaba otro fenómeno que creo conoce bien: un déficit de los productos que la población requería en el mercado porque la demanda era mucho mayor que la oferta, lo que sentaba las bases de la especulación, de la corrupción y del consumismo. Todo eso llevo a una situación financiera cada vez más tensa y difícil, en cierta medida “saneada” por el gran torrente de petróleo que se exportaba.

11. El despilfarro, la falta de recursos financieros, su rendimiento cada vez menor, el mismo decrecimiento del ritmo de desarrollo, tuvieron como resultado el empeoramiento de la situación en la esfera social, que siempre había constituido nuestra fuerza y nuestro orgullo.

12. Por ejemplo: la salud y la educación se encuentran ahora en una situación penosa. El peso específico de los gastos de salud y educación en la renta nacional bajaron. Creo que son mucho menores que en Cuba. De ahí el índice de mortalidad infantil mucho mayor de la URSS en relación con este país.

13. Somos, creo, uno de los pocos países en el mundo donde el ritmo de crecimiento de los gastos en educación ha sido menor que el de la renta nacional.

Pero, ¿ a qué se debe este atraso en el terreno de la salud y la educación y, en general, en la esfera social?

14. A que prevaleció en la situación de empeoramiento económico el principio según el cual la esfera social recibía solo lo que quedaba de los recursos destinados a otros sectores, a otros objetivos.

15. Y al lado de todo eso, prevalecía, pese a las voces de alertas, el triunfalismo, el inmovilismo. Una tendencia generalizada a menospreciar, a no hacer caso a estas señales de alarma, o en el mejor de los casos a limitarse a remendar algunas fallas y deficiencias sueltas. Fue la época de las condecoraciones, de las efemérides ininterrumpidas, de la creciente ruptura entre lo altisonante de las palabras y lo gris de la realidad; entre la verdad de la calle y la verdad de los periódicos. Sin embargo, no se produjo una caída del ingreso nacional, ni del ingreso per-capita. No hubo ni descenso del nivel de vida, del consumo, ni desempleo, ni nada que se parezca. No había una crisis social aguda, se trataba más bien de un malestar político-psicológico generalizado producto del estancamiento.

¿Qué significó este estancamiento desde el punto de vista de las relaciones del socialismo con el mundo capitalista?

16. —Creo que es precisamente este aspecto de la situación lo que fue percibido como el peligro más inmediato. O sea, lo que pasaba más allá de las fronteras de la Unión Soviética hizo más graves los problemas económicos internos. Al perder nuestra economía el dinamismo de los decenios anteriores nos acercábamos a una situación precrítica, mientras que el capitalismo, dentro de sus crisis estructurales y a expensas de su población trabajadora y del Tercer Mundo, se depuraba de todo lo obsoleto y desarrollaba a pleno vapor la nueva espiral de la revolución científico-técnica.

¿Y por qué considera tan crítico el hecho de que se pueda crear una ruptura tecnológica entre los países capitalistas desarrollados y la URSS o, dicho de otro modo, por qué necesariamente la URSS debe seguir el mismo tipo de desarrollo que los países occidentales?

17. —Entre otras cosas porque el desbalance en el desarrollo económico, tarde o temprano, obligatoriamente, tiene que traducirse en un desbalance militar. Basándose en eso el mundo capitalista se lanzaría ya se lanzó de hecho a una contraofensiva para disminuir la influencia del socialismo y derrotar a los movimientos de liberación y, a mediano plazo, romper el equilibrio militar a través de nuevas formas de armamento producto, precisamente, del avance científico-técnico, intentando así restablecer su dominación a escala universal, con todas las consecuencias que ello significa, como tú bien puedes imaginar.

18. La aceleración del desarrollo económico resultó un imperativo categórico, tanto desde el punto de vista de las necesidades sociales internas, como de las exigencias de la lucha de clases en el terreno internacional; un imperativo categórico para lograr la supervivencia de la humanidad, neutralizando los planes de la corriente más agresiva y más reaccionaria del imperialismo

19. Pero también llego a verse claro que para acelerar el desarrollo económico y social había que cambiar el carácter de este desarrollo; pasar del desarrollo extensivo al desarrollo intensivo.

¿Por qué era necesario abandonar la vía del desarrollo extensivo si éste había logrado tan buenos resultados durante algo más de medio siglo?

20. —Ante todo por exigencias del progreso científico-técnico.

21. Pero también porque todos los factores del desarrollo extensivo ya no rendían, ni siquiera para lograr reducir el ritmo de decrecimiento. Se habían agotado los recursos humanos. A mediados de los años 80, más del 95% de la población ya trabajada; casi no quedaban, por lo menos fuera de Asia Central, mujeres sin trabajar. Actualmente trabaja casi el 100% de los varones y el 90% de las mujeres. Al mismo tiempo, nuevamente se hacían sentir en cuanto a la mano de obra las consecuencias de la guerra de 1941-45. El hueco demográfico, la ausencia entre los trabajadores nuevos de los que podrían haber sido los nietos de los héroes y caídos de la guerra o lo que se ha denominado: la “generación capada”. Por otra parte, subían los precios de los recursos naturales, las inversiones cuantitativas rendían cada vez menos y la esperanza de créditos y técnicas capitalistas empezaban a desaparecer.

22. Así, 20 años después del momento en que debimos hacerlo, en el empalme de los años 50-60, la necesidad de pasar al desarrollo intensivo se hizo impostergable, de ¡Patria o muerte! El desarrollo intensivo consiste en pasar a un desarrollo que ponga al acento, no en la cantidad sino en la eficiencia. No solo en producir más sino mejor. Que se base en la trilogía: rendimiento-calidad-ahorro. Y, lo principal: que utilice cada vez más una tecnología nueva, que conjugue por fin, no en las palabras sino en los hechos, las ventajas del socialismo con los logros de la revolución científico-técnica. Esos debían ser los factores principales del nuevo desarrollo y no la exigencia de nuevos y nuevos recursos. Reconstruir, modernizar toda la base técnico-material, se convirtió en una necesidad perentoria.

23. Precisamente, esos fueron los puntos principales que se abordaron en el Pleno de Abril de 1985, convocado un mes después que el compañero Gorbachov fue elegido secretario general del PCUS. Luego, estos planteamientos y exigencias se encarnaron en las tareas concretas. En las cifras del Duodécimo Plan Quinquenal y en las directivas acerca del desarrollo socio-económico hacia el año dos mil.

¿Podría resumirme brevemente lo que se busca fundamentalmente con este plan para el año dos mil?

24. —Primero, en los cinco años próximos se pretende aumentar todos los índices de crecimiento por lo menos en un 50% respecto al XI Plan Quinquenal; cambiar la política de inversiones aumentando cualitativamente el peso específico de la reconstrucción a expensas de la construcción nueva y concentrando las inversiones en maquinaria para renovar completamente, en 5 ó 10 años, todo el parque de máquina-herramientas ya existente; llevar, primero los proyectos de modernización, y después, toda la producción industrial, a la altura de los niveles internacionales; doblar nuestra producción industrial en el año dos mil. Es decir, crear en 15 años un potencial igual al que fue creado en los 70 años anteriores de ejercicio del poder revolucionario y, en base a esto, dar un salto cualitativo en la esfera social, acabando por completo con el criterio según el cual esta esfera recibe lo que queda de otras es
feras.
Se pretende, por el contrario, asegurar la prioridad de la esfera social, del consumo popular en todas sus formas, desde salud y educación hasta el consumo cotidiano; realizar reformas fundamentales en el terreno de la salud y de la educación, aumentando drásticamente su peso específico en el presupuesto; resolver el problema de la vivienda: que cada familia, dentro de 15 años tenga un apartamento o una casa hoy día todavía el 17% de nuestra población vive en apartamentos donde habitan varias familias; acabar con los déficit saturando el mercado con mercancías modernas; aumentar los ingresos de la población. Todo esto constituye una parte integrante e importantísima de la perestroika.

Pero, ¿cómo conseguirlo? ¿Con más exigencia, más control, llamando al entusiasmo del pueblo, desarrollando el trabajo político, desplazando a los ineptos?

25. —Todo eso es absolutamente necesario pero nos hemos dado cuenta que en la situación nuestra todos esos factores juntos, por sí mismos, no podrán garantizar los objetivos económicos y sociales buscados. Algunos podrían también pensar en recurrir a la palanca del temor, la represión, el castigo, a “apretar las tuercas”, pero eso sería, primero, antisocialista, y segundo, contraproducente, incluso desde el punto de vista de la aceleración. Por eso, la solución indispensable ha dicho el Pleno de Abril está en la transformación, en la remodelación del mecanismo económico, y, sobre todo, del mecanismo de gestión económica. Este es, creo, el eje del proceso de la perestroika.

26. Ahora bien, si la aceleración esta llamada a superar, a vencer el estancamiento de 15 años, la remodelación debe cambiar el mecanismo de gestión que se ha utilizado desde hace ya más de 50 años.

II. VERTICALISMO Y VIEJO MECANISMO ECONÓMICO.

¿Podría resumir brevemente cuáles fueron las piedras angulares del mecanismo anterior de gestión económica?

27. —Dicho mecanismo, que cristalizó en el entronque de los años 20-30, se basa, en primer lugar, en un sistema de dirección autoritario, administrativo, de “orden y mando”. Todo esta concentrado, de una u otra manera, en manos de un aparato central, del Estado. Todo es planeado desde el centro, reglamentado desde arriba hacia abajo, de la Comisión de Planes y el Consejo de Ministros hacia los ministerios, de los ministerios hacia las agrupaciones de empresas, de estas hacia las empresas y lo mismo ocurre dentro de las empresas. Todo va en una sola dirección: desde arriba hacia abajo.

28. Cada empresa recibe todo del Estado, del ministerio: materia prima, dinero, máquinas, etc. Este determina que, cuanto y como debe producir la empresa, la plantilla del personal, los salarios, el precio de los productos, a quien mandar cada pieza de la producción. El plan, que adopta la forma de ley, detalla todo, determina lo que es y lo que no es progreso técnico. Todo está controlado desde arriba y cada día. (Me refiero por supuesto al modelo ideal). Se trata de un mecanismo de centralización absoluta y vertical; de supeditación completa de los intereses del individuo y del colectivo al interés de la sociedad, considerada ésta como un todo único cuyos intereses están expresados en plan: este es el puntal fundamental del sistema.

29. En segundo lugar, este tipo de centralización administrativa reclama también un criterio generalizado y de control fácil de la valoración del resultado del trabajo. El criterio usado para eso es el del valor de la producción el famoso “val”, el de la correspondencia de este valor (de la producción en rublos) al plan. Criterios como el de calidad, costo real, grado de realización de la producción en el mercado, son secundarios o no existen por su menor compatibilidad con el principio de dirección y control desde arriba.

30. En tercer lugar, todo el sistema esta basado en el principio de la dominación absoluta del productor sobre el consumidor.

Pero, se ha dicho mucho que este tipo de centralización es una de las características esenciales del socialismo...

31. —Efectivamente, así se ha afirmado, pero nosotros pensamos que se trata, no de la esencia del socialismo, ni de un atributo permanente y principal de su gestión económica, sino de una de las formas, por lo demás transitoria, del mecanismo de desarrollo socialista. Forma que tal vez corresponda precisamente al período de desarrollo extensivo, de la industrialización acelerada de un país atrasado y asediado como el nuestro, en los primeros decenios después de la revolución. Pero no más que eso.

Parece ser que en todo proceso histórico hay errores que podrían denominarse “errores necesarios”, es decir, aplicación de medidas concretas o adopción de estrategias de desarrollo inadecuadas en función del objetivo que se persigue, por desconocimiento de determinados datos de la situación, por falta de experiencia previa, por la necesidad de enfrentar lo nuevo mediante el método de ensayo y error, y otros errores que sí habrían podido evitarse. Analizando a grandes líneas el desarrollo económico centralista de la URSS, ¿cuáles estima Ud. que fueron “errores necesarios” y cuáles pudieron evitarse? ¿En qué condiciones resultó positivo su empleo y cuáles fueron sus fundamentales defectos?

32. —Actualmente se discute mucho sobre el problema de hasta qué punto fueron justificadas y necesarias unas y otras formas del centralismo de desarrollo económico de la URSS en los años 20, 30 ó 50. Por el contrario, casi todos reconocen que este sistema sí fue absolutamente necesario en los años de guerra: guerra civil y guerra contra los nazis, pero que deja de corresponder a los nuevos imperativos y posibilidades a partir de los años 60 y que hoy es obsoleto y caduco.

33. Considero personalmente que este sistema, en sus líneas generales, resultó positivo cuando había la necesidad objetiva y absoluta de concentrar lo poco que tuvimos para realizar un salto enorme —no hay que olvidar ni las perspectivas de guerra en los años 30, ni tampoco la amenaza atómica en los 40-50—; cuando había entusiasmo y espíritu de sacrificio en las masas producto de la revolución, de las transformaciones sociales, de la guerra a muerte o de una victoria apenas lograda; cuando existían dirigentes
abnegados, forjados, no por el sistema mismo, sino por la revolución; cuando la estructura productiva era relativamente reducida, lo que permitía dirigirla totalmente desde un solo centro; cuando el progreso científico-técnico se desarrollaba poco a poco, en la forma de innovaciones dispersas que pudieron ser controladas y absorbidas desde arriba; cuando las necesidades populares de consumo no estaban muy desarrolladas, no eran demasiado sofisticadas ni variadas.

34. Pero ya en los años 60 se hicieron evidentes sus defectos: poca flexibilidad, escasa capacidad de maniobra y de incentivación de los de “abajo”, tendencia a la burocratización, al papeleo, al formalismo, y también, incluso, al antidemocratismo. Se produjo una ruptura entre los dos componentes del centralismo democrático, imponiéndose completamente del centralismo sobre la democracia.

35. Por otra parte, este sistema denotaba una escasa receptividad al progreso científico-técnico y también una agresividad contra los innovadores, contra los que piensan con cabeza propia, los que se preocupan por el bienestar real de la sociedad y no por seguir las órdenes e instrucciones sea como sea, en desmedro de los problemas de la calidad y el ahorro.

36. Además, cuando se produce la nueva situación de agotamiento de las posibilidades del desarrollo extensivo, a todas esas deficiencias originales comienzan a sumarse otras. Entre ellas, la permanente corrección de los planes: si estos lograban cumplirse se reducían y el personal recibía no solo plenos salarios, sino primas, etc. Esta situación constituyó una regla. A esto hay que agregar la ruptura creciente entre la retribución y el resultado final del trabajo ya hemos hablado de eso que desembocó en una legión de cosas negativas.

37. Quisiera recordarle la autocrítica dura y valiente del Partido al respecto, que se produjo en el Pleno de Enero de 1987, donde se reconoció las alteraciones sufridas en la aplicación del importantísimo principio del socialismo acerca de la distribución según el aporte laboral. Se aceptó también que la lucha contra los ingresos ilícitos se había llevado a cabo de manera poco decidida, que eran incoherentes las políticas de incentivación moral y material al trabajo altamente productivo. Sin justificación alguna se pagaban grandes cantidades por concepto de primas y gratificaciones complementarias; y se falsificaban datos para lograr obtener estos incentivos. Como resultado de ello comenzó a arraigarse la psicología de la “nivelación” y se elevó el estado de ánimo parasitario en la conciencia de la gente. Esto iba en detrimento de los trabajadores que podían y 9 querían trabajar mejor y favorecía a quienes se habían acostumbrado a trabajar con desgano, y yo agregaría: o, simplemente, a no trabajar. Gran parte de la pasividad e irresponsabilidad creciente de aquellos años vino a repercutir como una bomba de tiempo, varios años después, conduciéndonos a la catástrofe de Chernobil, a los accidentes navales y ferroviarios y a otras muchas cosas más.

38. Todos estos defectos se hicieron evidentes precisamente a partir de los años 70, pero el sistema supo defenderse con uñas y dientes apoyándose en lo que quedaba de los factores económicos extensivos, en la inercia, en la tenacidad burocrática, etc. Las reformas de comienzos y de mediados de los años 60 se empantanaron; no dieron resultado precisamente porque dejaron en pie las piedras angulares del sistema administrativo. La esperanza de poder pasar al desarrollo intensivo dentro de ese sistema de gestión resultó ilusoria. Es por eso que Gorbachov, refiriéndose precisamente a esos años, habla de los “años y decenios perdidos”. A finales de los 70 se acabaron las reservas. Nos encontramos entre la espada y la pared. El paso indispensable y urgente al desarrollo intensivo no se podía realizar dentro del antiguo sistema de gestión económica.

Parece ser que lo que no se ha resuelto todavía en el socialismo es cómo lograr estimular al trabajador para que su rendimiento sea óptimo sin usar los mecanismos represivos del capitalismo y especialmente la amenaza de la cesantía...

39. —Gorbachov plantea al respecto que el problema principal y más complejo de la teoría y práctica del socialismo es como crear sobre la base de las relaciones socialistas, estímulos al progreso económico y técnico más potentes que los capitalistas; como combinar la justicia social y la defensa de los intereses de los trabajadores sin lo cual no hay socialismo, con la máxima eficiencia económica; como coordinar la dirección central del proceso con los intereses inmediatos del individuo y del colectivo, la dirección con la autogestión, la acción del Estado con la de sociedad civil, la acción del centro con la de periferia. Para resolver todas esas cuestiones es que se vio la necesidad de impulsar una reforma radical, revolucionaria, del mecanismo económico.




GRAVEDAD

Ya estoy todos los días
a menos de once kilómetros por segundo
de caer encima de tu boca
a la generosa verdad
de darme de bruces sobre tu marga
Ya estoy todos los días
pronto del lanzamiento
de este mi longevo soplo



lunes, 1 de julio de 2019


NO SÉ

Algún día la lluvia y el frío
que me acompañan en la espera,
se preguntarán
¿Qué hiciste de aquella espada,
de filo romo, de bronce ajado,
que te di como uno más,
bajo el eclipse de Luna en la vieja Wilusa?




...No creo en la suerte de un Mundo robot


domingo, 30 de junio de 2019


SOCIALISMO CUBANO CON MEDIDAS ANTINEOLIBERALES

A partir de que Raúl Castro asumió la presidencia de la Nación Cubana, esta se vio inmersa en una gran "reestructuración" económica y política, aunque algunos en Cuba no les gustas el termino "reestructuración", pues es la traducción exacta del ensayo soviético "PERESTROIKA", que termino en la desintegración de la URSS, para algunos por la "traición" de Gorbachov, sin tener en cuenta el papel jugado por Yeltsin en aquella maniobra, lo cierto es que al menos como lo veo yo, tienen ambas experiencias puntos de contacto a pesar de que ideológicamente existe un rechazo a las comparaciones, la diferencia fundamental entre ambas tareas (la cubana y la soviética de Gorbachov) de reestructurar el socialismo, no ha estado, reflexiono yo, en las bases teóricas de tal emprendimiento faraónico,   sino en la discusión e implementacion del proceso de reformas necesarias en uno u otro proceso. La Revolucion Cubana para encarar este nuevo desafío, volvió a sus orígenes, si bien hubo "trecientos" hombres que se enfrentaron a una maquinaria militar de una dictadura como la de Batista apoyada por los yanquis de siempre, y supieron imponerse un 1 de Enero de 1959, la verdad es que ese solo era el inicio, la verdadera revolución cubana la hicieron hombre y mujeres del pueblo que siguiendo a un líder indiscutido, lograron romper todas las cadenas de oprobio y subdesarrollo a que era sometida aquella isla. Las ultimas reformas asumidas en Cuba para hacerla un estado socialista mas democrático y prospero contó con ese ingrediente del principio, se volvió a las bases a discutir el proyecto de pais que se quería, se le volvió a dar voto y determinación a un pueblo que siempre fue protagonista y que por la burocracia o el cansancio de muchos años de lucha se había apartado de la escena concreta de participación en la vida política de su pais. Esa es la gran diferencia con la Perestroika de Gorbachov, donde el pueblo estuvo ausente en la discusión e implementacion de las reformas, aquella fue una revolución de "algunos" de los de "arriba", en Cuba al pueblo se le dio la voz y el voto de la reforma.  Baste enumerar dos hechos acaecidos en Cuba desde el 2006, para refrendar esta mi convicción, uno, la discusión masiva de los "Lineamientos de la politica económica y social del Partido y la Revolución", en el marco del lanzamiento del VI Congreso del Partido Comunista de Cuba, y recientemente las discusiones en las 133 000 asambleas populares para ventilar la nueva constitución, que ha incluido importantes cambios políticos de estructura para el futuro de la nación. Y en este ultimo aspecto quiero resaltar el apoyo mayoritario en las urnas de casi un 78% de la población en la nueva constitución que reafirma el carácter socialista del estado cubano.

Muchas veces de este lado de la "cortina de hierro" que han establecido los medios multimedia del Mundo con respecto a Cuba, que por cierto sigue hostigada y amenazada por la potencia imperial mas grande del Mundo frente a los ojos del resto de la humanidad, se le ha restado importancia a las reformas que en Cuba han ocurrido, ideologicamente no se permiten incursionar en el entendimiento del "enemigo", por tanto todo lo que viene de ese lado de la cortina que ellos mismos han creado, no merece alguna nota periodística con criterio, solo en ellas deben aparecer las palabras, dictadura, esclavitud y otras yerbas con que se analiza la experiencia cubana, es miedo y no otra cosa, a la diferencia, a lo distinto en la manera de construir sociedades mas justas que las actuales, lo que dichos medios tienen. Cuba no es el paraíso, y tampoco ha aspirado nunca a ello, su pueblo ha dejado mucha sangre, sudor y lagrimas en su camino por verse una nación independiente al lado del "gigante de las siete leguas", y solo ha aspirado a darle a la mayoría vilipendiada por cinco siglos una manera digna de vivir y edificarse su futuro, eso que se dice en una línea, no es nada trivial y ha estado precedida de tantos errores como se les quiera achacar, y muy similar a lo que otras naciones con su búsqueda de la felicidad han pasado, solo, pequeño detalle, solo, que desde 1959 a esa Cuba no la han dejado tranquila en su quehacer diario, en su camino independiente con aciertos y errores como cualquiera.

Por estos días importantes noticias han llegado de la isla, un conjunto de medidas económicas serán implementadas en un futuro inmediato. La administración de Trump ha hecho añicos, en su corta travesía en la oficina oval, todo lo que hiciera en el pasado, su predecesor Obama.  Mientras que por otra parte se reúne con el referente comunista de Corea del Norte, Trump y sus cowboys floridanos han recrudecido el cerco financiero y económico a la isla libertaria, para sacar de una vez el Socialismo de ella, esto junto con el estrangulamiento económico y político a Venezuela, ha tenido incidencias bastante graves para Cuba, donde algunos, los mas pesimistas, visualizan el regreso a aquellos años de "Periodo Especial" cuando la URSS, fruto de no haber contado con el pueblo para su "restructuración", llegaba a su fin como nación Socialista, en casi 75 años de navegación tormentosa, incluyendo las dos guerras Mundiales. Sin embargo lo que no se dan cuenta por estos lares, es que el pueblo de Cuba ya dio su SI por seguir construyendo su camino socialista y en estos días su dirigencia política ha dado muestra de que escucha al pueblo, de que antes situaciones de crisis, solo medidas económicas "anticíclicas", y antineoliberales harán posible superar este escollo.

La dirigencia cubana no solo ha escuchado a su pueblo para liberar sus fuerzas productivas, también ha mirado con ojos atento lo que sucedió en el marco latinoamericano antes de esta ola neoliberal que volvió a ponernos de rodilla, y a envenenarnos el alma con la desesperanza. Activar el consumo interno, aumentando los salarios de casi 3 millones de trabajadores estatales, vigilando que no suba la inflación para que dicha medida surta el efecto reactivador que se espera, es una de las propuestas anunciadas por el presidente cubano Miguel Diaz-Canel, pero no ha sido la única, buscar métodos de financiamiento interno por fuera del presupuesto nacional, incentivar el ahorro y la inversión de lo ganado por las empresas estatales sin solicitar tantos permisos centrales, es un punto novedoso que provoca reactivación si ella es entendida correctamente por el empresariado socialista. Hoy la dirigencia cubana tiene muy en cuenta al sector privado y cooperativo que facilito en el pasado y hoy cuenta con casi 1.5 millónes de trabajadores, este sector esta incluido en las estrategias estatales para enfrentar su desarrollo futuro y ahora mas en momentos de crisis, es por ello que se esta consciente en esa dirigencia de la necesidad de que la fuga de capitales privados, ocurra en menos medida propiciando las condiciones para se invierta y se consuma en el país.

Cuba esta sitiada como hace 60 años, no hay paz para ese pueblo que ha decidido tener un futuro diferente al paradigma que se vende desde los medios de comunicación, el neoliberalismo, su pueblo aguerrido merece el respeto de todos, y su dirigencia actual, forjada en la historia de lucha va cambiando todo lo que tiene ser cambiado como dijera su líder histórico, la oreja puesta al piso para caminar, será incomodo para este Mundo ajeno a los vilipendiados de siempre, pero no hay otra formula de éxito si se quiere construir una sociedad justa.


viernes, 28 de junio de 2019


¿LOS DEMÓCRATAS TERMINARÍAN EL BLOQUEO COMERCIAL A CUBA?
 (Por: Martha Andrés Román, CUBADEBATE)

Joe Biden, Bernie Sanders, Elizabeth Warren y Kamala Harris.

La idea de que el bloqueo impuesto por Estados Unidos a Cuba es una política fallida está extendida entre los aspirantes presidenciales demócratas, muchos de los cuales quieren eliminar esa política.

El diario norteamericano Tampa Bay Times incluyó el tema en una serie de preguntas respondidas al medio por 15 de los 25 candidatos que buscan la nominación de la fuerza azul a las elecciones de 2020.

Frente a la interrogante “¿Usted terminaría o continuaría el embargo (bloqueo) comercial a Cuba?”, el senador Bernie Sanders manifestó que, de llegar a la Casa Blanca, levantaría esa política, y dijo que apoya la decisión del exmandatario Barack Obama (2009-2017) de iniciar un proceso de normalización de relaciones bilaterales.

A través de un portavoz, el legislador por Vermont, quien ocupa el segundo puesto en la mayoría de las encuestas sobre los candidatos demócratas, manifestó que ese cerco ha sido gravemente perjudicial para las empresas estadounidenses y el pueblo de la mayor de las Antillas.

Su colega en la Cámara Alta Elizabeth Warren indicó que ella es copatrocinadora original de un proyecto de ley bipartidista que pondría fin al bloqueo, y sostuvo que respalda el fin de las restricciones a los viajes de los norteamericanos a la isla.

De acuerdo con la senadora, Estados Unidos lleva más de 50 años de experiencia fallida con políticas de aislamiento, y por eso criticó al Gobierno de Donald Trump por volver a imponer severas sanciones contra el territorio vecino.
Estoy a favor de la defensa de la normalización de relaciones con Cuba, porque creo que el compromiso respalda al pueblo cubano; las políticas de aislamiento no lo hacen, afirmó Warren, otra de las figuras mejor posicionadas entre los aspirantes a la mansión ejecutiva.

Para el alcalde de South Bend, Indiana, Pete Buttigieg, las políticas del Gobierno de Trump hacia Cuba han sido en gran medida contraproducentes en todos los ámbitos, y se pronunció a favor del acercamiento.

“Si Estados Unidos quiere tener una influencia positiva en los cambios políticos y económicos en Cuba, debe mantener un diálogo abierto con el Gobierno y la sociedad cubana”, manifestó Buttigieg.

El alcalde denunció que la hostilidad del actual ejecutivo norteamericano está afectando al emergente sector privado de ese país, “la misma gente a la que el presidente Trump ha dicho que quiere ayudar”, al tiempo que las sanciones hacen la vida más difícil para los cubanos comunes y causan fricciones con los aliados de Washington.

A su vez, el exsenador Mike Gravel respondió que terminaría inmediatamente el bloqueo y abriría relaciones normalizadas con Cuba. “La única razón para el embargo es paralizar sectores vitales de la economía cubana y luego dar un paso atrás y afirmar que su sistema no funciona”, mientras no se toman en cuenta “las necesidades de los cubanos y estadounidenses”.

La senadora Kamala Harris dijo que se debe poner fin a esa política fallida “y adoptar un enfoque más inteligente que empodere a la sociedad civil cubana y a la comunidad cubanoamericana para estimular su progreso y determinar libremente su propio futuro”.

El exgobernador de Colorado John Hickenlooper, quien visitó la isla en 2017, cuando aún estaba en ese cargo, reconoció que existen claras diferencias entre Estados Unidos y el Gobierno cubano, pero consideró que el acercamiento es el camino adecuado a seguir, y defendió el comercio bilateral y los viajes.

“La administración actual dice que su política está diseñada para apoyar al pueblo cubano. De hecho, miles de empresarios y pequeñas empresas cubanas están sufriendo la desaceleración de los viajes de Estados Unidos a la isla”, expresó.

El gobernador de Washington, Jay Inslee, también aseguró que de ser presidente levantaría el bloqueo, y recordó que en 2015 se unió a otros ocho mandatarios estatales que pidieron al Congreso el fin de ese cerco.

Apuntó que terminar esa política fortalecería la industria agrícola norteamericana y crearía empleos en este país, al tiempo que beneficiaría tanto a la economía de Estados Unidos como a la de Cuba, y rechazó las medidas dirigidas a aislar a la nación caribeña.
Para la senadora Amy Klobuchar, la apertura de nuevos mercados y la reducción de las barreras comerciales son fundamentales para el crecimiento económico estadounidense, y el levantamiento del bloqueo a Cuba abriría las puertas a un gran mercado de exportación e impulsaría la economía de ambas naciones.

También desea terminar el bloqueo el excongresista Beto O”Rourke, quien estima que las intervenciones de Estados Unidos en América Latina, ya sea en Cuba, Nicaragua, Guatemala o El Salvador, han resultado desastrosas a cada paso, y causaron muchos de los problemas que se ven hoy en las fronteras.
“Beto trabajaría con socios regionales para normalizar nuestra relación con Cuba y mejorar cada dinámica de esa asociación, desde el comercio hasta los viajes”, señaló al diario un portavoz del exrepresentante.

El congresista Eric Swalwell coincidió en que es hora de levantar el bloqueo, y consideró que Obama estaba en el camino correcto al deshacerse de varias restricciones impuestas a los viajes, las finanzas y otros intercambios comerciales, así como en la apertura de una embajada en La Habana.

Swalwell arremetió contra el reciente endurecimiento del cerco por parte del presente ejecutivo con la prohibición de cruceros, yates y otras embarcaciones, además de con la eliminación de visitas educativas, porque eso “nos hace retroceder en la normalización de las relaciones”.

Además, llamó la atención sobre el hecho de que con otras naciones también existen diferencias en materia de derechos humanos, pero eso no han detenido los nexos comerciales de Estados Unidos con esos territorios.

La senadora Kirsten Gillibrand expresó que el cerco no ha funcionado y continúa perjudicando al pueblo, y se mostró a favor de eliminarlo, aunque con el reconocimiento de que ve en eso una “oportunidad de influir en el Gobierno de Cuba”.

De acuerdo con la coalición Engage Cuba, que promueve el levantamiento del bloqueo y quiere mejores lazos bilaterales, en total suman 22 los aspirantes demócratas a la Casa Blanca que están de acuerdo con un acercamiento a la mayor de las Antillas.

Candidatos que buscan la nominación de la fuerza azul a las elecciones de 2020.




¿QUE LLEVA A LOS EMPRESARIOS A SUICIDARSE?
(Por Claudio Scaletta, PAGINA12)


Por estos días trascendió que algunos cientos de los principales empresarios argentinos se reunieron en un grupo de Whatsapp para coordinar acciones en defensa “del capitalismo”. También que Mauricio Macri le hizo llegar al grupo un audio de congratulación y aliento que entusiasmó sobremanera a los participantes. El mensaje de Macri se entiende en tanto el enfoque de estos empresarios se encuentra absolutamente en línea con el discurso gubernamental de acusar a sus adversarios de “no querer una sociedad capitalista”, como si el peronismo contrincante alguna vez hubiese sido algo distinto al capitalismo, discurso que llegó al nivel absurdo de acusar a uno de los líderes opositores de “comunista”, un comunista que además ya fue ministro de Economía, no socializó los medios de producción y no dejó de pagar deuda alguna, para decirlo de manera esquemática. Sin embargo, lo que en realidad sorprendió fueron los nombres de muchos de los integrantes del grupo de Whatsapp, ya que se trata de representantes de ramas industriales y de la actividad económica arrasadas por el actual modelo, ramas a las que además les irá mucho peor si se produjese un escenario de continuidad.

En el debate político suele reprenderse a los trabajadores, incluidos los sectores medios, por votar en contra de sus intereses objetivos. No se hace lo mismo con los capitalistas, quienes suelen mostrar el mismo comportamiento electoral incluso con un grado mucho mayor de ideologización. Dicho de otra manera, “la política” suele hablarles a los más pobres sobre la necesidad de tener conciencia clara en la defensa de sus intereses objetivos, pero no hace lo mismo con los empresarios, quienes por su poder relativo tienen una mayor capacidad de acción en la determinación del rumbo económico. Aparece aquí un claro déficit de la clase política, que ejerce cierto paternalismo discursivo con los trabajadores, pero que a los empresarios les dice lo que quieren escuchar. En esta línea se inscribe el giro político del presente hacia una “gran moderación”.

Resta entonces la tarea política vacante, pendiente, de educar a los empresarios. La tarea es indispensable porque, aunque la afirmación parezca extraña, la clase empresarial local representa el principal escollo para poner en marcha un verdadero proceso de desarrollo capitalista. La capacidad de algunos empresarios para organizar una porción de una rama de la producción de ninguna manera resulta extensiva a la organización del conjunto de la producción, capacidad que corresponde a la macroeconomía del desarrollo. El interés individual de corto plazo, la preocupación de la clase empresaria, es diferente al interés general de largo plazo, la preocupación de la clase política.
La pregunta entonces es por qué los capitalistas locales son un escollo para el desarrollo capitalista. Quizá sea ocioso repetirlo, pero lo primero que debe decirse es que el análisis económico excluye de sus herramental la intencionalidad de los actores. No existen, por ejemplo, empresarios malos y trabajadores buenos, o empresarios inmaculados y trabajadores delincuentes y mafiosos. Lo que existe es una lógica económica en el comportamiento de cada actor y esa lógica tiene, como punto de partida, componentes muy básicos: los empresarios quieren sostener o incrementar sus ganancias y los trabajadores su salario.

Luego, esta lógica es universal, es decir opera en todos los países del planeta. Los capitalistas argentinos no siguen una lógica distinta a la de los de cualquier otro país. No son mejores ni peores, son empresarios que quieren sostener o incrementar las ganancias y en ese camino se adaptan a las reglas del entorno, que son las organizadas por el Estado. Esta universalidad excluye las explicaciones particularistas, por ejemplo la que atribuye la fuga de capitales a la “reticencia inversora”. La universalidad es también un requisito epistemológico. Si la economía es una ciencia sus leyes son universales, no hay unas leyes para los “reticentes” capitalistas argentinos y otras, por ejemplo, para los “austeros” capitalistas japoneses. Lo que funciona en todo tiempo y lugar es la lógica del capital. Y en esta lógica la economía política clásica advirtió una relación contradictoria entre el capital y el trabajo, entre la ganancia y el salario.

Sin meterse en cuestiones teóricas intrincadas, la relación entre el capital y el trabajo es absolutamente contradictoria en la foto, en el reparto del excedente la ganancia solo puede aumentar en detrimento del salario y viceversa, pero no necesariamente en la película. Si la economía crece, salarios y ganancias pueden ambos aumentar. Es la famosa relación ganar-ganar que dio origen al mito de las burguesías nacionales bajo los llamados estados benefactores o de bienestar. La primera conclusión es que sin perder su lógica de capitalistas, la búsqueda de ganancias, los capitalistas de un determinado país pueden tener intereses coincidentes con los trabajadores en el crecimiento de los mercados nacionales. Esta película es la respuesta “policlasista” al clasismo duro de la foto de la lucha de clases.

En el capitalismo global la relación ganar-ganar funcionó bastante bien durante la llamada “época de oro”, las tres décadas posteriores a la Segunda Guerra Mundial, pero la virtual armonía de clases se cortó con el fin de los estados benefactores y el surgimiento, a mediados de los ’70, del capitalismo neoliberal. Lo que se observa desde entonces es un estancamiento del ingreso de los trabajadores y una concentración del excedente generado en la clase de los empresarios y dentro de ellos en la cúspide de la pirámide, en el 1 por ciento más rico de la población (e incluso en el tope del 0,1). Los números que ilustran estos procesos, por ejemplo en Estados Unidos, pueden encontrarse en textos como El capital en el siglo XXI de Thomas Piketty. No están en discusión, son las tendencias del capitalismo.

Descendiendo a la aldea, la pregunta que surge es por qué los empresarios beneficiados por el modelo de la industrialización sustitutiva de importaciones (ISI) de la posguerra fueron los mismos que la frenaron a partir de mediados de los ‘70 y hoy trabajan para abolir ramas industriales completas. La respuesta simple –la compleja demanda mucho más que un artículo– tiene dos partes. La primera es local, una vez que los nuevos industriales surgidos con la ISI se hicieron fuertes y monopolizaron sus mercados gracias a la protección y los subsidios estatales decidieron que ya era tiempo de retirar la escalera. La segunda responde a la globalización de la producción y a la división internacional del trabajo que de ella resulta, ya que parte del gran empresariado local representa a firmas que sólo son subsidiarias de multinacionales. Lo admirable, en todo caso, es que una pequeña porción de los empresarios haya logrado convencer a la mayoría de su clase de que sus intereses particulares son los mismos que los del conjunto. El grueso de los capitalistas locales debería advertir que el tipo de capitalismo promovido por el macrismo no los incluye



VIGILIA(*)
(José Luis Fariñas)

¿Qué hace
ante su rueca vacía
el cuidador del molino?
¿Acaso espera por mí, que ya nada sé,
 para que le diga adónde te llevaste el viento?




(*) En el blog de Iroel Sanchez "La Pupila Insomne"