Viaje a la Luna

Viaje a la Luna

Una memoria a mis antepasados, a mis vivencias...unos versos de futuro.

QUIEN NO SE OCUPA DE NACER SE OCUPA DE MORIR

viernes, 25 de octubre de 2019


ELECCIONES 2019
Diez Nuevas Razones para Votar por el Frente de Todos
(Por Daniel Arroyo, en “El Destape”)




En estos cuatro años, la presidencia de Mauricio Macri desmanteló el mercado interno y dejó en la banquina a una gran mayoría de los argentinos. El desempleo volvió a estar arriba del 10%, afectando especialmente a los jóvenes. Más de la mitad de la niñez hoy es pobre. Por eso, este domingo no es una elección más: se pone en juego qué Argentina queremos para las próximas décadas. Aquí los motivos para votar por la fórmula encabezada por Alberto Fernández y Cristina Kirchner.

1.- El gobierno de Cambiemos cruzó una línea que desde hacía décadas no se traspasaba en la Argentina: son muchas y muchos los que sufren el hambre. Hay más de 15 millones de personas con problemas de inseguridad alimentaria. Alberto Fernández se puso a la cabeza del Plan Argentina Contra el Hambre, una política de Estado que convoca a todos los actores productivos, sociales, sindicales, eclesiales y académicos para garantizar que los alimentos de la canasta básica lleguen a la mesa de cada familia.

2.- Uno de cada dos niñas y niños es pobre. El hambre y la malnutrición están generando que nuestros pibes tengan problemas desde el arranque en su desarrollo como personas. Pondremos en marcha una red de promotores comunitarios para garantizar la seguridad alimentaria y nutricional, y facilitar la articulación de las políticas alimentarias con las políticas sanitarias y educativas.

3.- Hay dos índices que miro con atención mes a mes. Uno es el consumo de leche, que no para de caer y muestra la grave situación de la niñez. El otro indicador es el desempleo en los jóvenes, que hoy afecta a casi un 30%. Y esa tasa es aún más alta en las mujeres jóvenes. Avanzaremos en el derecho al primer empleo joven, impulsando la formación laboral y estableciendo exenciones impositivas a las empresas que generen empleos formales para los jóvenes.

4.- Un eje clave de lo que viene son las políticas de cuidado de nuestros adultos mayores y de las niñas y niños. Para avanzar en esa línea, es fundamental también cuidar a quienes cuidan, garantizando ingresos y condiciones laborales dignas.

5.- No hay un problema de “cultura del trabajo”: hay un problema de falta de oportunidades laborales en condiciones dignas. Queremos crear un modelo de “empalme” entre planes sociales y trabajo, facilitando que todos puedan insertarse en el mundo laboral y cobrar por su trabajo, conviviendo con ambos sistemas durante dos años. Debe complementarse con una red de tutores y de capacitación permanente.

6.- Los movimientos sociales son parte de la solución. Hoy le ponen el cuerpo y la cabeza a la crisis, armando redes de solidaridad en cada barrio, multiplicando lo poco que hay en merenderos y comedores. Tenemos que potenciar su trabajo, con un fuerte apoyo de la economía popular y la agricultura familiar, encarando proyectos productivos y generando centros culturales, deportivos y de atención primaria de la salud.

7.- Los argentinos sufrimos un endeudamiento de doble vía. A nivel macro, por el incremento de la deuda externa que generaron las políticas económicas del macrismo. A nivel micro, las economías familiares también se encuentran asfixiadas por el sobreendeudamiento, a tasas usurarias y en algunos casos con esquemas de devoluciones diarias. Generaremos un sistema de acceso al crédito no bancario, con tasas bajas, que lleve aire a las familias.

8.- El gobierno desfinanció la ciencia y tecnología. Vamos a convocar a todas las universidades y centros de estudios a participar del Observatorio Nacional Argentina Contra el Hambre. Necesitamos investigadores y científicos comprometidos con la calidad alimentaria y nutricional; que pongan su inteligencia y su energía en el desarrollo de tecnología aplicada para impulsar la economía social y solidaria.

9.- La reconstrucción se va a dar de abajo hacia arriba. Alberto Fernández nos convoca a diseñar otra Argentina, realmente federal, “para que cada punto del país pueda organizar su progreso y su desarrollo”. Vamos a trabajar codo a codo con cada gobernador y cada intendente, que son los que mejor conocen los problemas y la potencia de cada territorio.

10.- Macri deja una verdadera catástrofe social. La vasta mayoría de los actores productivos y sociales ha sufrido una caída muy dura en estos años. Es el tiempo de reconstruir mecanismos colectivos de movilidad social. Alberto y Cristina generan una nueva esperanza. Ahora necesitamos de las energías de todas y todos para generar un nuevo contrato social que ponga a la Argentina de pie. Y ese es el camino que vamos a recorrer a partir del 10 de diciembre.



martes, 22 de octubre de 2019


SE AGUANTO BASTANTE


Latinoamérica está en llamas, literalmente, la burguesía entreguista y prebendaría  tendrá que hacer algo más que no sea, que de la copa de champagne caigan algunas gotas sobre el mantel de las sobras. Hoy casualmente se escucho de la “primera dama” de Chile algo que confirma mi apreciación, “vamos a tener que disminuir nuestros privilegios y compartir con los demás”, pero esto no bastará. Chile supuestamente era paradigma del triunfo del neoliberalismo, que la derecha burguesa del continente exhibía de ejemplo exitoso. Claro, la Macroeconomía exponía números interesantes, pero de desarrollo social nada, una educación y una salud pública privada con costos cada vez más elevado, un transporte público que hacia consumir el 30% de los salarios promedios de los trabajadores chilenos que están por debajo de los 550 dólares mensuales, unos pensionados en la miseria, la jubilación mínima en Chile es de 320 dólares sin embargo 1 millón de ese 1.5 millones de jubilados recibe 228 dólares por mes. Para que se tenga una idea, alquilar una habitación en Chile puede salir 285 dólares por mes, comer adecuadamente durante 30 días puede salir 142 dólares, está comprobado que los pensionados en Chile dedican el 60% de sus ingresos a medicamentos y calefacción. El desempleo en Chile en los últimos 4 años venia subiendo año a año, con cifras alarmante en cuanto a el desempleo en jóvenes por debajo de los 24 años, la cifra actual es de 25%, y el desempleo general es del 7.1%.

La sola suba del transporte público no justifica semejante rebeldía chilena, que ya había aguantado estoicamente la suba de la electricidad en enero de este año en un 10%, pero si solo se reciben las gotas sobre el mantel de las sobras, es posible que la ultima suba del gobierno del derechista Piñera haya sido la que rebaso no la copa sino el vaso de los obreros y los estudiantes que solo lleva miseria.

No me preocupa lo que está sucediendo en Chile, en Ecuador y en otras tierras de este maravillosos continente, al final los pueblos se cansan de tanta explotación y que no cumplan ni con las cosas más elementales como puede ser la educación, la salud, la jubilación digna, lo que me preocupa es que la derecha en su retirada instale en el continente que solo ellos son la Democracia, sus medios hegemónicos ya reparten pancartas a diestra y siniestra (sobre todo contra esta ultima) y algún que otro “despistao” compra su discurso, cuando en verdad democracia seria no repartir las migas que se caen de su pan tan enorme, sino tener derechos a vivir una vida sana, digna y feliz, algo que como van los tantos y las rebeldías continentales, están cada vez ellos mas lejos de proporcionar.







...Así, los poetas, duran un rato
y se callan:
Nada siempre procede
de nada.
(Jack Kerouac, “Rimbaud”)

(Jose Luis Fariñas)

AMO SUS TETAS AZULES

Amo a una mujer grande
con largas antenas
de caracol
sus tetas son azules
su boca imantada
por el Sol
Me lleva en un dos por tres
vive sin velocímetro
de a pie
a mí me parece un rayo
en una hora a Camagüey en tren
Hay días que llora
en un párate
de café con leche en la mañana
entonces veo su universo
casi un Big Bang de la nada
Amo a una mujer de circo
que su onda es hacer reír
al payaso
yo me anoto en sus funciones
dejando de lado
mi hartazgo
Que mujer increíble
que barbuda sin serlo
se lleva las miradas
cuando va columpiando
su talle
Ayer me hice su historia
dejando pasmada
mi entraña
lleva ríos, placeres, infortunios
que hacen su espalda
alada
Amo a una mujer grande
con largas antenas
de caracol
sus tetas son azules
su boca imantada
por el Sol


lunes, 21 de octubre de 2019


EL DEDO DE ALBERTO
(Por Ricardo Aronskind, en el blog “El COHETE A LA LUNA”)


La ofensiva que lanzó el propio Mauricio Macri desde su estrado en el “debate” presidencial del domingo pasado no fue espontánea, ni menos aún vinculada a la disputa electoral coyuntural.

La partitura fue escrita hace rato, pero ha sido necesario remozarla debido al cambio dramático que introdujo Cristina Fernández cuando anunció el lanzamiento de la candidatura presidencial de Alberto Fernández.

La partitura sostiene que el kirchnerismo es autoritario, antirrepublicano, peligroso para la libertad y la propiedad y filo-chavista. Y chorro, para la gente menos ideologizada.

Poco de todo eso se ha verificado en la realidad, pero sabemos que la comprobación empírica no tiene importancia alguna en el discurso de la derecha.
El discurso les es útil como herramienta política en la lucha por el poder, y si sirve, sirve.

La caracterización del peligro kirchnerista fue trabajada durante más de una década por toda la cadena de medios de la derecha argentina y logró cierta implantación, en base a machaque incesante y sistemático y a la ostensible debilidad de los medios alternativos de difusión en el contexto de una falta de estrategia contrahegemónica.

Al desplazarse Cristina de una eventual candidatura presidencial, la gigantesca artillería montada durante infinitas horas televisivas y kilómetros interminables de notas, tapas y editoriales, además de febriles actividades literarias en ciertos juzgados, corrió repentinamente peligro de obsolescencia. El tipo de ataque estaba diseñado en función de la ex Presidente, cabeza clara de un espacio opositor nítido e irreductible.

La elección de Alberto Fernández tuvo una efectividad política extraordinaria, ya que permitió reunificar varios espacios peronistas alejados, establecer puentes con público independiente, acercar a sectores empresarios no tan ideologizados por el antikirchnerismo y rearmar una importante mayoría electoral a partir de ser capaces de canalizar el malestar poblacional, como se mostró en las PASO.
A pesar del vaciamiento que viene sufriendo la idea democrática en el mundo y en nuestro país, todavía las elecciones juegan un significativo papel en la designación de los representantes de las mayorías. (Aun cuando existen una cantidad de mecanismos previos de selección de partidos y candidatxs que tienden a reasegurar el orden dominante.)

Cristina, por la índole de sus convicciones y su dignidad personal, ha concitado un rechazo rayano con el paroxismo en las fracciones más extremistas de las clases dominantes locales y en los principales centros de poder occidentales, que prefieren políticos y Presidentes fiables, colonizados por la ideología de la globalización. Son esos sectores extremistas los que han acuñado la versión del kirchnerismo chavista, los que han alucinado milicias de La Cámpora, los que fabularon amenazas a la libertad de prensa y peligros inminentes de expropiaciones generalizadas. Mediante el aparato comunicacional que les pertenece, lograron implantar en sectores sociales subordinados el peregrino “recuerdo” de que se vivió con miedo en el período kirchnerista y que a ese “pasado negro” no se debe volver.
La irrupción de Alberto Fernández provocó desconcierto en ese decorado de ideas al gusto de la parte más retrógrada del poder local. Pero también generó en círculos empresariales dejados de lado por el macrismo expectativas de un mayor acceso a las futuras autoridades peronistas. En muchos anti-k, se multiplican las suspicacias en relación a la articulación política Alberto-Cristina.
El domingo del primer debate presidencial se develó cómo se reconfigura el discurso de la derecha local, no sólo para asustar independientes en el tiempo que resta hasta los comicios, sino para empezar a tratar con el enigma Alberto.


El índice del autoritarismo

Pongamos brevemente la campaña electoral en su contexto económico social. El cuadro es tan calamitoso que el registro de 5,9% de inflación mensual pasa casi desapercibido y una caída de la Bolsa del 5% en un día no sorprende a nadie.

No fue producto de una guerra ni de un cataclismo, sino de pésimas políticas aplicadas por la actual gestión. El país aparece fuertemente endeudado, con un Estado severamente comprometido en sus finanzas y sin ningún horizonte alentador. Es un país descerebrado, flotando en el mar embravecido de la globalización, con un gobierno que festeja este hecho y ofrece su territorio a los capitales del mundo que quieran depredarlo.

Si en esas condiciones objetivas cualquier candidato/a que se llame opositor no va a manifestar su malestar, su discrepancia, o el repudio que millones de argentinxs sienten por este cuadro de situación, debería retirarse de la política y dedicarse a otras actividades que no requieran capacidades mínimas para la confrontación.

¿Cómo no va a levantar la voz, enojarse, esgrimir argumentos y señalar responsabilidades un candidato opositor? La acusación de intolerancia, autoritarismo y otros epítetos por parte de Macri y el coro a su servicio, es sólo la bandera de largada de una campaña que se podría titular: “Alberto es tan confrontativo, peligroso y extremista como Cristina, hasta que no nos demuestre lo contrario”.

Hay que decir que todas las democracias occidentales en los últimos 40 años han hecho un culto de la moderación… de los izquierdistas. Una vez realizadas las reformas neoliberales en todos los escenarios políticos, se desató una campaña educativa para que todos los que formaron parte de cualquier sistema político partidario se comportaran “moderadamente”, respetando las reglas e instituciones destinadas a preservar el orden neoliberal.

El culto del político anodino, que no dice nada porque no se anima o porque ya no sabe qué podría decir, se transformó en una cultura política a reproducir e imitar, sinónimo de conducta cívica correcta.

Esta fue la tendencia global, que ahora se está destruyendo porque el líder de la principal potencia mundial la está demoliendo en base a tweets e improperios.
Pero en el caso argentino tenemos un matiz adicional: se pide respeto y moderación republicana frente a un modelo económico y social ruinoso para la mayoría de lxs argentinxs, pero además económicamente inviable. Según el enfoque que difunden los principales medios, no habría razón alguna para indignarse, ni por el tremendo fracaso económico, ni por el desastre social, por el pisoteo de la justicia y la existencia de presos políticos o por los mega-negociados gubernamentales.

Ni levantar la voz, ni levantar el dedo, que no es para tanto. Como diría el Querido Rey: “Tu te callas”.


Lo importante es la inhibición

El mensaje es: los únicos que tienen derecho a la indignación son quienes consideran que sus rentas, sus propiedades o sus dólares, así como las vías para poder extraerlos del país, están amenazados. Fuera de eso lo que corresponde es la moderación republicana.

Para nuestros políticos, especialmente para los que asumirán el 10 de diciembre, el mensaje es: habrá tolerancia cero a cualquier cosa que suene a discurso destemplado, a política pública “agresiva” o que desafine con la melodía conservadora dominante. Habrá que mantener y respetar los “logros” de la gestión macrista en cuanto a nuevas rentas generadas desde el Estado, a la nueva distribución del ingreso. A partir de eso, que los peronistas vean cómo se las arreglan para contener las expectativas sociales.

Se recicla el discurso de la furia anticristinista y se lo redirecciona como amenaza hacia Alberto. En principio, la meta del establishment sería alfonsinizarlo: un político con buenas intenciones y que comienza con mucha adhesión popular, al que se le aclara muy bien cuáles son los límites que debe respetar, y al que se va despojando sucesivamente de instrumentos de control económico, hasta que el desgaste político y la incitación mediática hagan lo suyo.

Cuando se le ocurra reducir alguna renta, eliminar algún privilegio, recortar algún abuso, regular algún mercado importante o volver algún precio a la racionalidad, se lo atacará como chavista y títere de la extremista de Cristina. En cambio se lo acompañaría si decidiera desprenderse de la Yegua y emprender el brillante y luminoso camino que ya está recorriendo Lenin Moreno en Ecuador, que ha logrado descender al 5% de adhesión pública pero recibe gran cariño de la elite ecuatoriana y sus medios de difusión.


Todos piden, nadie pone

Salvo una parte de los votantes de Cambiemos –un fenómeno sociológico aparte—, todos saben cómo terminan las elecciones del próximo domingo. Y de hecho se están realizando preparativos en ese sentido.

Desde el espacio del Frente de Todos se insiste con la necesidad de un pacto social, de un acuerdo real y sostenible con los principales actores económicos y gremiales para garantizar la viabilidad económica y política del gobierno de Alberto Fernández en el difícil tramo inicial.

El escenario es sumamente complejo. Un punto central a despejar es cómo se resolverá el manejo de los impagables compromisos externos que deja el macrismo.

Al mismo tiempo se requiere relanzar la producción y poner un énfasis mayor que en el gobierno de Cristina en las posibilidades exportadoras de todas las actividades locales.

La delicadísima situación presupuestaria obligará a un muy preciso manejo de recursos y gastos: no habrá margen fiscal para rescates masivos y menos a empresarios prebendarios.

Pero lo notable son las declaraciones que hacen quienes han sido los impulsores y sostenedores de la gestión macrista, los mismos que deberán ser los participantes necesarios del pacto social, que de ser exitoso debería desembocar en una nueva etapa de crecimiento sostenible de la economía nacional y de recomposición del golpeado tejido social.

Por ahora, los empresarios se aprestan a contribuir al próximo gobierno con nuevas demandas.

La Unión Industrial reclamó recientemente la reducción de una serie de impuestos que afectan a la actividad, en nombre de la competitividad externa. Parece llegada la hora de que el Estado Nacional abandone su rol de dador bobo y comience a exigir compromisos concretos y verificables, a cambio de concesiones a cualquier sector.

Claudio Cesario, de la Asociación de Bancos Argentinos (ABA), se mostró esperanzado que la renegociación de la deuda se haga respetando al máximo los compromisos fabricados por el macrismo: «No creo que sea necesario una reestructuración de la deuda externa agresiva en términos de quita de capital e intereses». Es notable lo distorsionado que está el debate público en Argentina. Todo actor de la escena nacional debería bregar, aunque sea formalmente, por el mayor alivio financiero posible para el Estado y nuestra población. Sin embargo, aquí se expresa públicamente la solidaridad con la sensible piel de los acreedores externos.

En tanto, ABA emitió un documento reclamando un “fuerte compromiso con el equilibrio fiscal” del próximo gobierno. No se está refiriendo a ser más eficiente en términos recaudatorios, sino en ser más estricto que el macrismo en recortar el gasto público… en un contexto de derrumbe económico. El resultado de la simpática recomendación de ABA sería sumir en la impotencia al próximo gobierno y llevarlo a defraudar las enormes expectativas existentes de alivio social.

A su vez, ABA, el Foro de Convergencia Empresaria, el Club Político Argentino y el Instituto para el Desarrollo Empresarial Argentino (IDEA) reclamaron garantizar la estabilidad de los funcionarios en 12 organismos públicos, entre ellos el Banco Central, la AFIP, el ANSES… Es decir, se reunieron varios de los más importantes apoyos empresariales y políticos de la actual gestión (calamitosa) a reclamar la continuidad de los funcionarios designados por… la gestión calamitosa. Entre los funcionarios de los cuales se solicita su permanencia aparece, increíblemente, la militante macrista Laura Alonso, especializada en no investigar la corrupción y perseguir al kirchnerismo.

Según Ámbito Financiero, esta iniciativa fue elaborada luego de las PASO debido a que “el temor y la casi certeza de que el Frente de Todos gane las elecciones por un amplio margen aceleró la preocupación empresarial por garantizar la profesionalidad de algunos organismos clave”.

Ahora llaman profesionalidad a la ocupación del Estado por los CEOs y sus empleados, con los resultados que están a la vista.


Prolegómenos

El comportamiento de los actores, sus declaraciones y exigencias —previsibles, por otra parte—, obligan a tener muy claras las prioridades y el árbol de decisiones en el próximo gobierno.

Ha fracasado un sector social, el más poderoso económicamente del país, que impulsó un programa económico que trajo estas consecuencias. Ahora pretende no sólo desconocer su paternidad sobre el macrismo, su grave responsabilidad social, sino ir asentando en principio una tutela sobre el gobierno entrante, para reducir al mínimo su capacidad de acción.

Es cierto que socialmente aún no se ha visualizado con claridad la estrecha relación entre el poder económico concentrado y el gobierno de Cambiemos, pero tampoco se debe actuar como si estuviera vigente la versión de la realidad acuñada en el punto cúlmine de la hegemonía macrista, incluidos sus anatemas, sus denuestos y sus grandes hits publicitarios.

La crisis es una ocasión para la disputa de conceptos y de sentidos políticos.

La agitación del fantasma del autoritarismo, valor que no le preocupa en absoluto al aparato comunicacional de la derecha, apunta a inhibir políticamente a la futura gestión peronista.

La confusión que se pretende instalar debe ser decididamente rechazada y refutada.

Autoritarios son los que pretenden, con o sin votos, imponer sus criterios a la sociedad.

El próximo gobierno popular no podrá cumplir sus objetivos si no despliega, desde el primer día, una lectura diferente del país y de sus prioridades, y si no demuestra que está dispuesto a ejercer, con toda convicción, la legítima autoridad política que le va a conferir la mayoría nacional.



ELECCIONES

Con mi taba a cuestas
sin clavada, y mucho chuque
ando espiando este Mundo
sin suerte
para el que poco come
con unas manos
sin trabajo y sin Oriente

Desde un estrado
alguien promete
lo que no hizo ya
en cuatro años de rebenque
pobre corazón
el que crea
que el dueño de estancia
pelea para su peón
de mala muerte

Por eso me acorde lo que dijo
el Fierro de Martín
“también el mucho sufrir
suele cansarnos, ¡barajo!”
ya se viene el domingo
ojala no me defraude
el bronce
que jugando a siete pasos
mi taba caiga al queso
de pinino, se acepte
para regocijo mío,
también,
de una buena parte
de los peones que me entienden








jueves, 17 de octubre de 2019


ARGENTINA: UN PAIS DE HAMBRE Y LIBERTAD
(Por Marcelo Zlotogwiazda, INFOBAE)


A pesar de la profunda crisis con la que está concluyendo el gobierno de Mauricio Macri, la Argentina aún conserva variables socioculturales que registran resultados bastante o mucho mejores que países que tienen una situación socioeconómica más favorable.

Según se desprende del último informe sobre Progreso Social publicado esta semana por la ONG con sede en Washington Social Progress Imperative, la Argentina rankea 42 entre los 117 países relevados, tomando en cuenta unas cien variables que abarcan los ámbitos más diversos de la realidad.

Pero hay no menos de diez categorías en las que el ranking está por encima del puesto 42. Por ejemplo: se ubica en el puesto 17 en libertad religiosa; en el 28 en libertad de expresión; en el 31 en el ejercicio de libertades individuales; en el 28 en inclusión; en el 24 en aceptación de gays y lesbianas; en el 31 en acceso a la educación avanzada; en el 21 en el ránking de sus universidades; en el 25 en acceso a la educación primaria; y en el 37 en disponibilidad de medios de información independientes.

El Social Progress Index (SPI) es una manera de medir el éxito de una sociedad. Lo definen como una medida de la real calidad de vida, independientemente de indicadores económicos como el Producto Bruto per cápita, pero diseñada para complementarlos y no para reemplazarlos.

La ONG tiene como director ejecutivo al economista inglés Michael Green, cuenta en su consejo asesor con el profesor de Harvard Michael Porter y con el peruano Hernando de Soto, y entre sus principales aportantes figuran la consultora Deloitte, Microsoft y el fondo Rockefeller.

¿Qué tienen en común esas variables que lo ponen al país cerca de la vanguardia en aspectos de la vida cotidiana? Que se trata de ámbitos de la vida que no están muy determinados por factores económicos. Ni la libertad religiosa, ni la aceptación del colectivo LGTB, ni la libertad de expresión dependen fundamentalmente de recursos materiales. Lo mismo podría decirse de la ley de matrimonio igualitario, o del avance en la discusión del aborto, o de toda la legislación sancionada contra el abuso de género y los femicidios. Son casi todos avances culturales y políticos que jerarquizan al país, pero que su aplicación no encuentra serios limitantes financieros.

La escasez de recursos monetarios

El problema para el país comienza cuando las necesidades materiales más imprescindibles y la lucha por conquistar mejores condiciones de vida se topan con las restricciones económicas y dan lugar a pujas distributivas que hasta ahora no han podido ser resueltas en un modelo medianamente consensuado.

La libertad de expresión no requiere dinero. Llenar el estómago, vivir en una casa digna y superar la línea de pobreza no se logran sin dinero. Y precisamente eso queda bien reflejado en el SPI. La Argentina rankea mal en Necesidades Humanas Básicas, ubicándose en el puesto 64, es decir 22 lugares por debajo del promedio que arroja el SPI.

Las calificaciones y la ubicación en las tablas también son malas en acceso a 7 países relevados. Ninguna sorpresa en la semana en la que el Indec informó que la pobreza alcanzó en el primer semestre de este año el 35,4% de la población (unos 15 millones de personas) y que hay 7,7% de población indigente, es decir que vive en hogares con ingresos insuficientes para adquirir una canasta básica de alimentos. O sea, desnutridos. Los números serán aún peores cuando en marzo próximo se informe lo que está sucediendo en este segundo semestre.

(La pobreza en los chicos menores de 14 años ya supera la mitad de la población del segmento)

Las calificaciones y la ubicación en las tablas también son malas en acceso al agua potable y al sistema cloacal. Lo mismo en corrupción, en mortalidad maternal, en muerte por enfermedades infecciosas, en percepción de inseguridad y en muertes por accidentes de tránsito.

Desigualdad distributiva

Los datos arrojan algunas pistas de por qué el país avanza en aspectos que no son esencialmente económicos y exhibe una muy floja performance en temas que hacen a las necesidades materiales prioritarias. La Argentina califica de manera regular en el reparto del poder entre el establishment y el resto de la sociedad, y hay bastante inequidad distributiva.

Sin llegar a arrimarse a las particularidades plutocráticas que se están imponiendo en Estados Unidos o China, por ejemplo, los 45 meses del gobierno de Macri han profundizado esa tendencia.

Justo ayer finalizó en la capital de México la Tercera Reunión de la Conferencia Regional sobre Desarrollo Social de América Latina y el Caribe convocado por la Comisión Económica para América Latina (Cepal), el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, en la que se aprobó una agenda para que, en el caso de nuestro país, por ejemplo, los avances socioculturales pueden replicarse en mayor bienestar general material.

La guía incursiona en algunas políticas concretas a las que el casi seguro futuro gobierno del Frente de Todos debería prestarle atención, y toma en cuenta ocho nudos críticos y desafíos emergentes para el desarrollo social inclusivo que fueron presentados por los especialistas de la Cepal:

1) Persistencia de la pobreza y la vulnerabilidad a la pobreza;
2) Desigualdades estructurales, injustas e ineficientes y la cultura del privilegio;
3) Brechas en el desarrollo de capacidades humanas (salud, educación, nutrición) y de acceso a los servicios básicos;
4) Déficits de trabajo decente y las incertidumbres asociadas a los cambios tecnológicos en el mundo del trabajo;
5) Acceso aún parcial y desigual a la protección social;
6) Institucionalidad social en construcción;
7) Insuficiente nivel de inversión social; y
8) Nudos emergentes como por ejemplo nuevas formas de violencia, cambio climático, migraciones, etc.

No cabe duda de que son temas que Alberto Fernández tiene que abordar con urgencia. Pero para resolver, o intentar atenuar la grave crisis de la Argentina, hay otra serie de asuntos a tratar con tanta o más urgencia: ¿cómo bajar la inflación? ¿cómo frenar la sangría de dólares y la cultura de la fuga de excedentes de divisas? ¿cómo ganar competitividad para exportar mucho más que ahora? ¿cómo negociar la deuda con el Fondo y con los bonistas privados? ¿cómo reducir o equilibrar las cuentas fiscales? ¿cómo juega ahí el sistema previsional?

La lista podría extenderse, pero muestra que la tarea que enfrentará el nuevo gobierno es titánica. En la perinola hay una cara que dice “todos ponen”. Parte de lo que se viene es cuánto pone cada uno. Y ahí sí la agenda puramente económica debería subordinarse a los criterios de igualdad y justicia social.



LOQUIUM

Hay вопросы
que cuestan al anochecer
en tu cama, solo
sin nadie que espíe tu conexión
ni el gobierno,
ni el matamoscas del robot
¿y si no eres, el que eres?
¿si amas pero no tanto?
¿si deseas pero te aburres?
con ella, o con la de al lado
la que astilló tu alma
si, si, esa misma
o la otra, con la que estuviste
en dunas de cuero
metiendo tiempo en una vasija
en esa nube, que veo
que no es una wide web
con ella, al final de la esquina
la que se fue
sin despedirse
fracturada por el calidoscopio
por el cristal que hirió
¿Despierto o soñando estoy?
tengo feo olor
la boca reseca
mejor me duermo





miércoles, 16 de octubre de 2019


ХНЫКАНЬЕ

Hay hambre que solloza
limite con el resplandor
la palidez hecha rostro
con zumbido de un viento
que duele

Hay imploraciones al cielo
de que gane la paz
de servir
de que el otro logre todo

Hay música de noche
que lleva el traqueteo
de un camastro dormido
la vasta suma de resoplidos
de placer

Hay un nene que lloró
sus suspiros, luego
aprueban nuestra mueca
de la lastima
el haberlo evitado

Hay broncas que son bufidos
de lo que no hicimos
el maullido
de nuestra desgracia

Hay un achaque acedado
que recorre la sala fría
aun cuando los íntimos
te acompañan

Gemimos, siempre
muchas veces, solos



...Tu corazón sin idioma,
desencontrado,
la latitud sin ahora,
atemporado,
una gaviota vieja escondida,
el desplendor del ansia aburrida,
un solitario mundo sin porqué.









CAMILO, UNA FLOR PARA NOSOTROS
(Por Fidel Díaz Castro, en el blog “La Pupila Insomne” de Iroel Sanchez)

Camilo, una flor para nosotros
Hoy mi canto no comenta
un dolor ni un desengaño.
Hoy mi canto no presenta
vulgaridades en el amor.

¡Al fin está cantando el Benny!

Es una de las madrugadas del 59; lo habían esperado hasta el colmo, pero nadie se fue, sabían que él llegaría a su Ali Bar, como siempre, con “el pico caliente” a despeñar el alma en su cristalina y desgarrada voz hasta el amanecer:

Hoy dedico mi canto a las madres
que sufren la ausencia
del hijo idolatrado
que valientemente cayera
defendiendo el sagrado derecho de la libertad
y a la patria que solemnemente jurara lealtad.

Termina la canción y el Benny se desconcierta, no hay aplausos: ¿Qué pasó? Pronto se da cuenta: alguien tose, hay sollozos, una mujer inclina la cabeza sobre la mesa, hay quien no puede contenerse y rompe en llanto; el público está conmocionado. Ha tocado el amor de madre, de la patria, y apenas ha terminado la guerra (si es que con el triunfo de la Revolución ha terminado). Hay un toque extra de estremecimiento: en el público hay un joven de 27 años y es uno de los grandes protagonistas de la epopeya, Camilo Cienfuegos.

Al terminar la presentación, el joven comandante va hasta el camerino, y su saludo es: “¡Benny, qué clase de canción hasta cantado!” -como si se conocieran de toda una vida. No es difícil imaginarlo tempestuoso, directo, llano, risueño, echando a un lado sus grados y su tempestuosa historia.

Así fue el estreno de “Rezo en la noche”, la anécdota la cuenta el propio autor Francisco Escorcia testigo excepcional; no hay detalles, si hablaron algo más, si se extendió el encuentro, no fue contado. Es posible que solo fuera un instante en el que dos de los más populares cubanos se encontraban, dos leyendas diferentes, con algo –o realmente mucho- en común: son amados por el pueblo porque del pueblo son.

Quien ha bajado hasta el hueco al fondo de la casa 228 de la calle Pocitos en Lawton, donde está el mínimo apartamento en que nació y se crió puede comprender por qué es Camilo de lo más humilde del pueblo.

Las primeras imágenes de la Sierra lo muestran con la ametralladora sobre el hombro, al más puro estilo hollywoodense; o haciéndole bromas al Che (el único que podía darse ese lujo), llegando al colmo en las transmisiones de Radio Rebelde, de la que ha quedado registrada la grabación en que intercambian mensajes en días decisivos de la invasión, y en tales circunstancias, como si jugando, Camilo le repite, excesiva y vertiginosamente, como de carretilla:

-Así que dime si me entiendes, dime si me entiendes, dime si me entiendes, dime si me entiendes… y te doy el cambio Che.

Y el hermano argentino, en tono calmado (no es difícil imaginarlo negando con la cabeza con leve sonrisa) le contesta:

-¡Atención, Columna 2, Columna 2! Camilo te entiendo perfectamente; se te ha rallado el disco, tienes que cambiarlo.

Las imágenes que nos quedan de él tributan a la leyenda: el triunfo del 1ro de enero representado por sus mandarriazos a la posta del campamento de Columbia, fortaleza central de la dictadura de Batista que el Comandante en Jefe le ordena tomar. La caravana de la victoria y las muchachas lanzándose al cuello del flaco del sombrero alón y la sonrisa franca; el discurso de las palomas y Fidel virándose hacia él: ¡Voy bien Camilo!

El cátcher del juego de los Barbudos, recibiéndole con maestría al Comandante, y la famosa frase (seguramente en tono jocoso) cuando lo invitan a jugar en el otro equipo: ¡Contra Fidel ni en la pelota!

Y en el clímax de una traición, su voz ronca y rajada retumba todavía hoy desde el balcón del Palacio Presidencial, declamando ante su pueblo, los versos de Bonifacio Byrne, dos días antes de su desaparición física:

Si desecha en menudos pedazos
se llega a ver mi bandera algún día
nuestros muertos alzando los brazos
la sabrán defender todavía.

La última es una foto en la que camina delante del traidor, otrora compañero de armas, que pretendía sublevar contra la revolución a la provincia de Camagüey. Solo con su autoridad moral se abrió paso entre los amotinados y le dijo a su jefe: Acompáñame que estás preso. Le dio la espalda y salió caminando.

Horas después, no quiso renunciar a un viaje de regreso en una avioneta Cessna, con anunciado mal tiempo.

Desde aquel 28 de octubre de 1959 el pueblo lo busca, y se busca en Camilo. Quizás por ello ese día llevamos una flor al mar, o al río, o a un estanque en la escuelita, a cualquier lugar… a fin de cuentas él está donde su pueblo, y esa flor en donde el Benny irrumpe a despeñar el alma en su cristalina y desgarrada voz hasta el amanecer:

Hoy dedico mi canto a las madres
que sufren la ausencia
del hijo idolatrado
que valientemente cayera
defendiendo el sagrado derecho de la libertad
y a la patria que solemnemente jurara lealtad.