Viaje a la Luna

Viaje a la Luna

Una memoria a mis antepasados, a mis vivencias...unos versos de futuro.

QUIEN NO SE OCUPA DE NACER SE OCUPA DE MORIR

sábado, 4 de junio de 2016

Lo reconforta a uno a veces que no siendo un intelectual,  haya podido observar la realidad críticamente y pudiera uno sacar conclusiones que otros comparten.
Acá dejo lo escrito en noviembre del 2015 antes o durante la asunción de un nuevo gobierno en la Argentina.

http://lalunadenoka.blogspot.com.ar/2015/11/un-pedestal-en-casa-rosada-siempre-que.html?m=1

http://lalunadenoka.blogspot.com.ar/search?q=Tu+presidente+&m=1

viernes, 3 de junio de 2016

ALVARO GARCIA LINERA: "Nosotros somos los abanderados del cambio"

(Publicado por Iroel Sanchez
en su blog,  https://lapupilainsomne.wordpress.com/)

(Texto completo de la disertación de Álvaro García Linera en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires donde analiza resultados, debilidades y perspectivas de los procesos revolucionarios en América Latina.)

Muy buenas tardes a todos, muy buenas tardes a todas. Como buen populista, voy a hablar de pie. Quiero agradecer a cada uno de ustedes que se han tomado el tiempo para hacerse presentes en este hermoso escenario, para venir a dialogar y compartir las lecturas que tenemos sobre lo que está pasando en nuestro continente. Agradecer infinitamente a los compañeros de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA. También a Carlos, que cuando fue a Bolivia me dijo: tienes que venir Álvaro, y acá estamos, cumpliendo con nuestro compromiso. Gracias por la invitación. Saludar también al compañero Eduardo por sus reflexiones sobre el papel del Estado y su propuesta de este republicanismo popular, plebeyo. Y al profesor Emir Sader, de quien hemos aprendido mucho y de quien seguramente seguiremos aprendiendo más en el porvenir.

Yo quisiera hacer una reflexión de lo que está pasando en el Continente, de lo que veo que ocurre en el Continente. No estamos en un buen momento. Tampoco es un momento terrible. Pero este es un momento de inflexión histórica. Algunos hablan de un retroceso, de un avance los restauradores. Lo cierto es que en el último año, después de diez años de intenso avance, de irradiación territorial de gobiernos progresistas y revolucionarios en el Continente, este avance se ha detenido, y en algunos casos ha retrocedido, y en otros casos está en duda su continuidad. De manera fría, como lo tiene que hacer un revolucionario, tiene que hacer un análisis de plaza, en terminología militar, analizar las fuerzas y escenarios reales que hay, sin ocultar nada, porque dependiendo de la claridad del análisis que uno hace, es que sabrá encontrar las potencias, las fuerzas reales prácticas del avance futuro.

No cabe duda que hay una limitación o una contracción territorial de este avance de los gobiernos progresistas. Allá donde han triunfado las fuerzas conservadoras, hay un acelerado proceso de reconstitución de las viejas elites de los años 80 y 90, que nuevamente quieren asumir el control de la gestión estatal, el control de la función estatal. En términos culturales, hay un esfuerzo denodado desde los medios de comunicación, desde las ONG, desde intelectuales orgánicos de la derecha, por devaluar, por poner en duda, por cuestionar la idea y el proyecto de cambio y de revolución.

Todo esto dirige su ataque haciaa lo que podemos considerar como la década dorada, la década virtuosa de América Latina. Son más de diez años que el Continente, de manera plural y diversa, unos  más radicales que otros, unos más urbanos, otros más rurales, con distintos lenguajes muy diversos, pero de una manera muy convergente, América latina, dese los años 2000, ha vivido los años de mayor autonomía y de mayor construcción de soberanía que uno pueda recordar desde la fundación de los Estados en el siglo XIX.

Cuatro cosas caracterizaron esta década virtuosa latinoamericana.

Lo primero lo político: un ascenso en lo social y fuerzas populares que asumen el control del poder del Estado, superando el viejo debate de principios de siglo que si es posible cambiar el mundo sin tomar el poder, los sectores populares, trabajadores, campesinos, indígenas, mujeres, clases subalternas, superan ese debate teoricista y contemplativo de una manera práctica. Asumen las tareas de control del Estado. Se vuelven Diputados, asambleístas, senadores, asumen función pública, se movilizan, hacen retroceder políticas neoliberales, toman gestión estatal, modifican políticas públicas, modifican presupuestos, y en diez años asistimos a lo que podría denominarse una presencia de lo popular, de lo plebeyo, en sus diversas clases sociales, en la gestión del Estado.

Igualmente en esta década asistimos a un fortalecimiento de la sociedad civil: sindicatos, gremios, pobladores, vecinos, estudiantes, asociaciones, comienzan a diversificarse y a proliferar por distintos ámbitos. Se rompe la noche neoliberal de apatía, de simulación democrática, para recrear una potente sociedad civil que asume un conjunto de tareas en conjunción con los nuevos Estados latinoamericanos.
En lo social, en Brasil, en Venezuela, en Argentina, en Bolivia, en Ecuador, en Paraguay, en Uruguay, en Nicaragua, en El Salvador, vamos a asistir a una potente redistribución de la riqueza social. Frente a las políticas de ultra-concentración de la riqueza, que había convertido al continente latinoamericano en uno de los continentes más injustos del mundo, desde los años 2000, a la cabeza de gobiernos progresistas y revolucionarios, asistimos a un poderoso proceso de redistribución de la riqueza. Esta redistribución de la riqueza va a llevar a una ampliación de las clases medias, no en el sentido sociológico del término, sino en el sentido de su capacidad de consumo. Se amplía la capacidad de consumo de los trabajadores, de los campesinos, de los indígenas, de distintos sectores sociales subalternos.

Igualmente, América Latina va a llevar adelante la limitación de las desigualdades sociales que no habían podido lograrse en los últimos 100 años. Las diferencias en los porcentajes entre el 10% más rico y el 10% de los más pobres, que arrojaba cifras de más de 100, 150, 200 veces en la década del 90, al finalizar la primera década del siglo XXI, se ha reducido a 80, 60, a 40, de una manera que amplía la participación e igualdad de los sectores sociales.
En lo económico, con mayor o menor intensidad cada uno de los gobiernos de estos Estados va a ensayar propuestas post-neoliberales en la gestión económica. No estamos hablando todavía de propuestas socialistas. Estamos hablando de propuestas post-neoliberales, que permiten que el Estado retome un fuerte protagonismo. Algunos países llevarán adelante procesos de nacionalización de empresas privadas o llevarán adelante la creación de empresas públicas, la ampliación del aparato estatal, la ampliación de la participación del Estado en la economía, para generar formas post-neoliberales de la gestión de la economía, recuperando la importancia del mercado interno, recuperando la importancia del Estado como distribuidor de la riqueza, recuperando la participación del Estado en áreas estratégicas de la economía.

En política externa, se va a constituir lo que podríamos denominar de una manera informal, una internacional progresista y revolucionaria a nivel continental. No va a existir un COMITERN, como en la vieja Unión Soviética, pero de alguna manera, el Presidente Lula, el Presidente Kirchner, el Presidente Correa, el Presidente Evo, el Presidente Chávez, van a asumir lo que podríamos llamar una especie de comité central, de una internacional latinoamericana, que va a permitir pasos gigantescos en la constitución de nuestra independencia. En esta década, la OEA, que anteriormente decidía los destinos de nuestro continente bajo la batuta de Estados Unidos, que ponían el dinero y ponían con eso todas las disposiciones, surgirá la CELAC, surgirá la UNASUR, surgirá una integración propia de latinoamericanos, sin Estados Unidos, sin la necesidad de tutelajes, sin la necesidad de patrones.
Igualmente, la solidaridad entre los gobiernos y entre los países para consolidar una política y externa se llevará adelante. Recordaba el compañero Carlos Ghiroti, cuando él estuvo en Santa Cruz cuando había un golpe de Estado en Bolivia. En ese entonces, 5 de los 9 departamentos que tiene Bolivia, estaban bajo control de la derecha. El Presidente Evo, ni este Vicepresidente, podíamos aterrizar en esos departamentos, no podíamos controlar las autoridades en esos departamentos, no podíamos hacer gestión ahí, el país estaba dividido, la derecha había asumido el control político, había dualizado el poder, amenazaba y llevaba adelante un golpe de Estado, amenazaba con guerra civil. Y en estos tiempos, fue la UNASUR, fue el Presidente Kirchner, fue el Presiente Chávez, fue el Presidente Correa, fue el Presidente Lula, que nos ayudaron para restablecer el orden.

En conjunto, entonces, el continente, en esta década virtuosa, llevó adelante cambios políticos: la participación del pueblo en la construcción de Estados de nuevo tipo. Cambios sociales: redistribución de la riqueza y reducción de las desigualdades. Economía: participación activa del Estado en la economía, ampliación del mercado interno, creación de nuevas clases medias. En lo internacional, integración política del Continente. No es poca cosa en diez años, que son quizás los años, desde el siglo XIX, más importantes de integración, de soberanía, de independencia, que ha tenido nuestro continente.

Sin embargo, y hay que asumir de frente el debate, en los últimos meses este proceso de irradiación y de expansión territorial de gobiernos progresistas y revolucionarios, se ha estancado. Hay un regreso de sectores de la derecha, en algunos países importantísimos y decisivos del continente, hay amenaza de que la derecha retome el control en otros países, es importante que nos preguntemos por qué. ¿qué ha sucedido para que hemos llegado a esta situación? Evidentemente la derecha siempre va a intentar y buscar sabotear los procesos progresistas. Es un tema de sobrevivencia política de ellos, es un tema de control y disputa por el excedente económico. La derecha en el mundo entero, y en el continente es derecha y se vuelve empresarial, se vuelve millonaria, usufructuando los recursos públicos. Está claro que la derecha siempre va a buscar conspirar y ese es un dato de la realidad. Pero es importante que evaluemos qué cosas nosotros no hemos hecho bien, dónde hemos tenido límites, tropiezos, que ha permitido o quieren permitir que la derecha retome la iniciativa. Porque si nos damos cuenta dónde está nuestra debilidad, está claro que podemos superar esa debilidad e impedir ese regreso de la derecha o retomar nuevamente la iniciativa, para sustituir a esa derecha nuevamente con la movilización democrática del pueblo.

Yo marcaría cinco límites y cinco contradicciones que se han hecho presentes, que han aflorado en esta década virtuosa continental. No voy a marcar por orden de importancia sino simplemente por orden lógico.

Una primera debilidad, una primera falencia, que hemos tenido o podemos tener son las contradicciones al interior de la economía. Es como si le hubiésemos dado poca importancia al tema económico al interior de los procesos revolucionarios. Y ese es un peligro porque no se olviden que Lenin decía: la política es economía concentrada. Claro, en oposición, cuando uno es opositor no gestiona nada. Lanza un proyecto de país, irradia una propuesta económica, pero no gestiona. Su convocatoria hacia el pueblo es en función de propuestas, iniciativas, sugerencias, pero no todavía en función de gestión. Entonces, cuando uno es opositor importa más la política, la organización, las ideas, la movilización, acompañada de propuestas de economía más o menos atractivas, creíbles, articuladoras.Pero cuando uno es gestión de gobierno, cuando uno se vuelve Estado, la economía es decisiva. Y no siempre los gobiernos progresistas y los líderes revolucionarios han asumido la importancia decisiva de la economía cuando se está en gestión de gobierno. La base económica de cualquier proceso revolucionario es la economía. Cuidar la economía, ampliar los procesos de redistribución, ampliar el crecimiento, eran también las preocupaciones de Lenin allá en 1919, 20, 21, 22, cuando pasado el comunismo de guerra tiene que afrontar la realidad de su país destrozado. Ha resistido la invasión de siete países, ha derrotado a la derecha, pero hay siete millones de personas que han muerto de hambre. ¿Qué hace un revolucionario, qué hace Lenin? La economía. Todos los textos de Lenin después del comunismo de guerra es la búsqueda de un lado y del otro de cómo restablecer la confianza de los sectores populares, obreros y campesinos, a partir de la gestión económica, del desarrollo de la producción, de la distribución e la riqueza, del despliegue de iniciativas autónomas de campesinos, de obreros, de pequeños empresarios, incluso de empresarios, para garantizar una base económica que de estabilidad, que de bienestar a su población, habida cuenta que no se puede construir socialismo ni comunismo desde un solo país, habida cuenta que hay mercado mundial que regula las relaciones, que el mercado y la moneda no desaparecen por decreto, habida cuenta que la moneda y el mercado no desaparecen estatizando los medios de producción, habida cuenta que la economía social y comunitaria solamente podrán surgir en un contexto de avance mundial y continental como es el mercado, como es la moneda, y mientras tanto le toca a cada país resistir, crear condiciones básicas de sobrevivencia, crear condiciones básicas de bienestar para su población, pero eso sí, manteniendo el poder político en manos de los trabajadores. Se puede hacer cualquier concesión, se puede dialogar con quien sea que permita ayudar al crecimiento económico, pero siempre garantizando el poder político en manos de los trabajadores y los revolucionarios.

La economía es decisiva. En la economía nos jugamos nuestro destino como gobiernos progresistas y revolucionarios. Si no hay los satisfactores básicos, no cuenta el discurso. El discurso habrá de ser eficaz, puede crear expectativas positivas colectivas, sobre una base material de satisfacción mínima de condiciones necesarias. Si no están esas condiciones necesarias, cualquier discurso, por muy seductor, por muy esperanzador que sea, se diluye ante la base económica.

Una segunda debilidad en el tema económico. Algunos de los gobiernos progresistas y revolucionarios han adoptado medidas que han afectado al bloque revolucionario, potenciando al bloque conservador. Ciertamente que un gobierno debe gobernar para todos, es la clave del Estado. El Estado es el monopolio de lo universal, ahí radica su fuerza y su poderío, representar lo universal, sabiendo que lo universal es lo particular irradiado y articulante en el resto de los sectores. Pero gobernar para todos no significa entregar los recursos o tomar decisiones que por satisfacer a todos debiliten tu base social que te dio vida, que te da sustento y que te son al fin y al cabo los únicos que saldrán a las calles cuando las cosas se ponen difíciles. ¿Cómo moverse en esa dualidad: gobernar para todos, teniendo en cuenta a todos, pero en primer lugar, por siempre, como dice la Iglesia Católica de base, tomando una opción preferencial, prioritaria por los trabajadores, por los pobladores, por los campesinos? No puede haber ningún tipo de política económica que deje de lado a lo popular. Cuando se hace eso, creyendo que se va a ganar el apoyo de la derecha, o que va a neutralizarla, cometió un error, porque la derecha nunca es leal. A los sectores empresariales los podemos neutralizar, pero nunca van a estar de nuestro lado. Y vamos a neutralizarlos siempre y cuando vean que lo popular es fuerte y movilizado. En cuanto vean que lo popular es débil, o cuando vean que hay debilidad, los sectores empresariales no van a dudar un solo instante para levantar la mano y clavar un puñal a los gobiernos progresistas y revolucionarios.

Hay quienes dicen desde el lado de una supuesta izquierda, más izquierda, que el problema fue que los gobiernos progresistas no tomaron medidas más duras de socialización y de levantar el comunismo y de acabar con el mercado y disolverlo, como si el problema fuera un tema de voluntad o de decreto. Se puede sacar un decreto que diga que no hay mercado, sin embargo, el mercado va a seguir. Podemos sacar un decreto que diga acabar con las compañías extranjeras, sin embargo, las herramientas para los celulares y para las máquinas, van a requerir el conocimiento universal y planterio que los envuelve a todos. Un país no puede volverse autárquico. Ninguna revolución ha aguantado ni va a sobrevivir en la autarquía ni en el aislamiento. O la revolución es mundial y continental o es caricatura de revolución.

Y en lo económico, evidentemente, los gobiernos progresistas y revolucionarios significaron un empoderamiento de trabajadores, de campesinos, de obreros, mujeres, jóvenes, con mayor o menor radicalidad según el país que se tome en cuenta. Pero un poder político no va a ser duradero si no viene acompañado de un poder económico de sectores populares. ¿Qué significa eso? En cada país habrá que resolverlo. Pero poder político tiene que ir acompañado de poder económico, porque si no se va a seguir presentando la dualidad. Poder político en manos de los trabajadores, poder económico en manos de los empresarios o el Estado. Pero el Estado no puede sustituir a los trabajadores. Podrá colaborar, podrá mejorar, pero tarde o temprano tiene que ir disolviendo poder económico en los sectores subalternos.Creación de capacidad económica, creación de capacidad asociativa productiva de los sectores subalternos, esa es la clave que va a decidir a futuro la posibilidad de pasar de un post-neoliberalismo a un post-capitalismo.

El segundo problema que estamos enfrentando los gobiernos progresistas es la redistribución de riqueza sin politización social. ¿Qué significa esto? La mayor parte de nuestras medidas han favorecido a las clases subalternas. En el caso de Bolivia el 20% de los bolivianos ha pasado a las clases medias en menos de diez años. Hay una ampliación del sector medio, de la capacidad de consumo de los trabajadores, hay una ampliación de derechos, necesarios, sino, no seríamos un gobierno progresista y revolucionario. Pero, si esta ampliación de capacidad de consumo, si esta ampliación de la capacidad de justicia social no viene acompañada con politización social, no estamos ganando el sentido común. Habremos creado una nueva clase media, con capacidad de consumo, con capacidad de satisfacción, pero portadora del viejo sentido común conservador.

¿Cómo acompañar a la redistribución de la riqueza, a la ampliación de la capacidad de consumo, a la ampliación de la satisfacción material de los trabajadores, con un nuevo sentido común? ¿Y qué es el sentido común? Los preceptos íntimos, morales y lógicos con que la gente organiza su vida. ¿Cómo organizamos lo bueno y lo malo en lo más íntimo, lo deseable de lo indeseable, lo positivo de lo negativo? No se trata de un tema de discurso, se trata de un tema de nuestros fundamentos íntimos, en cómo nos ubicamos en el mundo. En este sentido, lo cultural, lo ideológico, lo espiritual, se vuelve decisivo.No hay revolución verdadera, ni hay consolidación de un proceso revolucionario, si no hay una profunda revolución cultural.

Porque es muy cierto que podemos levantarnos y unirnos, como decía el compañero, cuando explicaba lo de la democracia espasmódica, que me encantó esa frase, está bien, en un momento de espasmo y arrebato nos unimos, deliberamos y tomamos decisiones, pero luego uno regresa a la casa, regresa al trabajo, a la actividad cotidiana, a la escuela, a la universidad, y vuelve a reproducir los viejos esquemas morales y los viejos esquemas lógicos de cómo organizar el mundo. Y qué hemos hechos. Claro, mi participación en la asamblea fue un espasmo, pero no fue profundidad que democratizó mi ser interno. ¿Cómo llevar la democratización de la asamblea, como espacio, como experiencia colectiva, a unademocratización del alma, al espíritu de cada persona, en su universidad, en su barrio, en su sindicato, gremio, barrio? Ese es el gran reto. Es decir, no hay revolución posible si no viene acompañada de una profunda revolución cultural. Y ahí estamos atrasados. Ahí la derecha ha tomado la iniciativa. A través de medios de comunicación, de control de universidades, de fundaciones, de editoriales, de redes sociales, de publicaciones, a través del conjunto de formas de constitución de sentido común contemporáneas. ¿Cómo retomar la iniciativa? Esta angustia la comentábamos con el Presidente Evo, cuando leíamos que muchos de nuestros hermanos que son dirigentes sindicales, o que son líderes estudiantiles, como una especie de ascenso social ven cuando llegan al Parlamento, o se convierten en dirigentes, es la culminación de una carrera social. Tienen derecho, después de haber sido siglos marginados de poder político, imaginarse que pueden ser dirigentes es un hecho de justicia. Pero muchas veces, es más importante ser un dirigente de barrio, ser un dirigente de universidad, ser un comentarista de radio, ser un dirigente de base, que ser autoridad. Porque es en el trabajo cotidiano con la base donde uno gesta la construcción de sentido común. Y cuando vemos camadas enteras, cuando vemos a nuestros hermanos saliendo del barrio, de la comunidad, del sindicato, para buscar con derecho legítimo ser autoridad, luego queda un vacío y ese vacío lo llena la derecha. Y luego tendremos entonces, un buen ministro o un buen parlamentario, pero tendremos un mal sindicalista, un mal dirigente universitario, en general predispuestos a someterse a la derecha. Vuelvo a decir, cuando uno está en gestión de gobierno es tan importante un buen ministro o parlamentario como un buen dirigente revolucionario sindical, barrial, estudiantil, porque ahí también se hace la batalla por el sentido común.

Una tercera debilidad que estamos presentando los gobiernos progresistas y revolucionarios es una débil reforma moral. La corrupción es clarísimo que es un cáncer que corroe la sociedad, no ahora, sino hace 15, 20, 100 años. Los neoliberales son ejemplo de una corrupción institucionalizada, cuando amarraron la cosa pública y la convirtieron en privada. Cuando amasaron fortunas privadas robando fortunas colectivas a los pueblos de América Latina. Las privatizaciones han sido el ejemplo más escandaloso, más inmoral, más indecente, más obsceno, de corrupción generalizada. Y eso hemos combatido. Pero no basta. No ha sido suficiente. Es importante que, así como damos ejemplo de restituir la res publica, los recursos públicos, los bienes púbicos, como bienes de todos, en lo personal, en lo individual, cada compañero, Presidente, Vice-Presidente, Ministros, Directores, parlamentarios, gerentes, en nuestro comportamiento diario, en nuestra forma de ser, nunca abandonemos la humildad, la sencillez, la austeridad y la transparencia.

Hay una campaña de moralismo insuflado últimamente en los medios. En el caso de Bolivia decimos: ¿Qué ministro, qué viceministro, qué Diputado del pueblo, tiene una compañía en Panamá Papers? Ninguno. Pero en cambio podemos enumerar Diputados, Senadores, candidatos, Ministros, de la derecha que en fila inscribieron sus empresas en Panamá para evadir impuestos. Ellos son los corruptos, ellos son los sinvergüenzas y nos acusan a nosotros de corruptos, sinvergüenzas, que no tienen ninguna moral. Pero, hay que seguir insistiendo en la campacidad de mostrar con el cuerpo, con el comportamiento y con la vida cotidiana lo que uno procura. No podemos separar lo que pensamos de lo que hacemos, lo que somos de lo que decimos.

Un cuarto elemento, que yo no diría de debilidad, es un cuarto elemento que se presenta en la experiencia latinoamericana, y que no la vivieron ni Rusia, ni Cuba, ni China, el tema de la continuidad del liderazgo en regímenes democráticos. Cuando triunfa una revolución armada, la cosa es fácil, porque la revolución armada logra finiquitar, casi físicamente a los sectores conservadores. Pero en las revoluciones democráticas, tienes que convivir con el adversario. Lo has derrotado, lo has vencido, discursivamente, electoralmente, políticamente, moralmente, pero ahí sigue tu adversario. Es parte de la democracia. Y las Constituciones tienen límites, 5, 10, 15 años, para la elección de una autoridad. ¿Cómo se da continuidad al proceso revolucionario cuando tiene esos límites? Es un tema del que no se ocuparon otros revolucionarios, porque lo resolvieron al principio el problema. Nosotros no. Forma parte de nuestra experiencia revolucionaria. ¿Cómo se resuelve el tema de la continuidad del liderazgo? Van a decir: lo que pasa que los populistas, los socialistas, son caudillistas. Pero, qué revolución verdadera no personifica el espíritu de la época. Si todo dependiera de instituciones, eso no es revolución. Ninguna revolución late en las instituciones. No hay revolución verdadera sin líderes ni caudillos. Es la subjetividad de las personas que se pone en juego. Cuando ya son las instituciones que regulan la vida de un país, estamos ante democracias fósiles. Cuando es la subjetividad de las personas las que define los destinos de un país, estamos ante procesos verdaderos de revolución. Pero el tema es cómo damos continuidad al proceso teniendo en cuenta que hay límites constitucionales para un líder. Hay límites constitucionales para una persona. Ese es un gran debate, no fácil resolverlo. No tengo yo la respuesta. Hay varios países en los que se está atravesando ese proceso: Bolivia, Ecuador. Tal vez la importancia ahí de liderazgos colectivos, de trabajar liderazgos colectivos, que permitan que la continuidad de los procesos, tengan mayores posibilidades en el ámbito democrático. Pero incluso a veces ni eso es suficiente. Esta es una de las preocupaciones que corresponde ser resueltas en el debate político. ¿Cómo damos continuidad subjetiva de los liderazgos revolucionarios para que los procesos no se trunquen, no se limiten, y puedan tener una continuidad en perspectiva histórica?

Por último, una quinta debilidad que quiero mencionar de manera autocrítica pero propositiva, es la débil integración económica y continental. Hemos avanzado muy bien en integración política. Y los bolivianos somos los primeros en agradecer la solidaridad de esta Argentina, de Brasil, de Ecuador, de Venezuela, de Cuba, cuando hemos tenido que enfrentar problemas políticos. Y gracias a ellos estamos donde estamos. El Presidente Evo está donde está gracias a la solidaridad política de Presidentes y de los pueblos latinoamericanos. Pero integración económica. Esto es mucho más difícil. Porque cada gobierno está viendo su espacio geográfico, su economía, su mercado, y cuando tenemos que leer los otros mercados, ahí surgen limitaciones. No es una cosa fácil la integración económica. Uno habla, pero cuando tienes que ver la balanza de pagos, inversiones, tecnología, las cosas se ralentizan. Este es el gran tema. Soy un convencido que América Latina solo va a poder convertirse en dueña de su destino en el siglo XIX, si logra constituirse en una especie de Estado continental, plurinacional, que respete las estructuras nacionales de los Estados, pero que la vez con ese respeto de las estructurales locales y nacionales, tenga un segundo piso de instituciones continentales en lo financiero, en lo económico, en lo cultural, en lo político y en lo comercial. ¿Se imaginan si somos 450 millones de personas? Las mayores reservas de minerales, de litio, de agua, de gas, de petróleo, de agricultura. Nosotros podemos direccionar los procesos de mundialización de la economía continental. Solos, somos presas de la angurria y el abuso de empresas y países del Norte. Unidos, América Latina, vamos a poder pisar fuerte en el siglo XXI y marcar nuestro destino.

La derecha quiere retomar la iniciativa. Y en algunos lugares lo han logrado, aprovechando alguna de estas debilidades. ¿qué va a pasar, en qué momento estamos, qué viene a futuro? No debemos asustarnos. Ni debemos ser pesimistas ante el futuro, ante estas batallas que se vienen. Marx, en 1848, cuando analizaba los procesos revolucionarios, siempre hablaba de la revolución como un proceso por oleadas. Nunca imaginó como un proceso ascendente, continuo, de revolución. Decía, la revolución se mueve por oleadas. Una oleada, otra oleada, y la segunda oleada avanza más allá de la primera, y la tercera más allá de la segunda. Me atrevo a pensar, profesor Emir, que estamos ante el fin de la primera oleada. Y está viniendo un repliegue. Serán semanas, serán meses, serán años, pero está claro que como se trata de un proceso, habrá una segunda oleada, y lo que tenemos que hacer es prepararnos, debatiendo qué cosas hicimos mal en la primera oleada, en qué fallamos, dónde cometimos errores, qué nos faltó hacer, para que cuando se de la segunda oleada, más pronto que tarde, los procesos revolucionarios continentales puedan llegar mucho más allá, mucho más arriba, que lo que lo hicieron en la primera oleada.

Y esta segunda oleada podrá ir más arriba porque tendrá unos soportes, un punto de partida que no lo vamos a ceder. Tendrá a una Bolivia, a una Cuba, a una Venezuela, tendrá a un Ecuador, firmes.

Tocan tiempos difíciles, pero para un revolucionario los tiempos difíciles es su aire. De eso vivimos, de los tiempos difíciles, de eso nos alimentamos, de los tiempos difíciles. ¿Acaso no venimos de abajo, acaso no somos los perseguidos, los torturados, los marginados, de los tiempos neoliberales? La década de oro del continente no ha sido gratis. Ha sido la lucha de ustedes, desde abajo, desde los sindicatos, desde la universidad, de los barrios, la que ha dado lugar al ciclo revolucionario. No ha caído del cielo esta primera oleada. Traemos en el cuerpo las huellas y las heridas de luchas de los años 80 y 90. Y si hoy provisionalmente, temporalmente, tenemos que volver a esas luchas de los 80, de los 90, de los 2000, bienvenido. Para eso es un revolucionario.

Luchar, vencer, caerse, levantarse, luchar, vencer, caerse, levantarse. Hasta que se acabe la vida, ese es nuestro destino.

Algo que cuenta en nuestro favor: el tiempo histórico está de nuestro lado. Ellos, lo decía el profesor Emir Sader, no tienen alternativa, no son portadores de un proyecto de superación de lo nuestro. Ellos simplemente se anidan en los errores, en las envidias, de lo pasado. Ellos son restauradores. Ya conocemos lo que hicieron con el continente. Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador, sabemos lo que hicieron ellos, porque gobernaron en los años 80 y 90. Y nos convirtieron en países miserables, dependientes, nos llevaron a situaciones de extrema pobreza, de vergüenza colectiva. Ya conocemos lo que ellos quieren hacer. No representan el futuro. Ellos son zombis, muertes vivientes electoralmente. Nosotros somos el futuro. Somos la esperanza. Hemos hecho en diez años lo que ni en cien años se atrevieron a hacer ni dictadores ni gobiernos, porque nosotros hemos recuperado la Patria, la dignidad, la esperanza, la movilización y la sociedad civil. Entonces ellos tienen eso en contra. Son el pasado. Ellos son el pasado. Ellos son el retroceso. Nosotros estamos con el tiempo histórico. Pero hay que ser ahí muy cuidadosos. Aprender lo que aprendimos en los 80 y 90, cuando todo complotaba contra nosotros. Acumular fuerzas, saber acumular fuerzas. Saber que cuando uno se lanza a una batalla y la pierde, nuestra fuerza va hacia el enemigo y se potencia y nosotros nos debilitamos. Que cuando hay que dar una batalla, saber calcularla bien, saber obtener legitimidad, saber explicar a la gente, saber conquistar nuevamente la esperanza, el apoyo, la sensibilidad, y el espíritu emotivo de las personas en cada nueva pelea que hagamos. Saber que nuevamente tenemos que entrar a la batalla minúscula y gigantesca de ideas, en los medios de comunicación grandes, en los periódicos, en los pequeños panfletos, en la Universidad, en los colegios, en lo sindicatos. Que hay que volver a reconstruir nuevo sentido común de la esperanza, de la mística. Ideas, organización, movilización.

No sabemos cuánto durará esta batalla. Pero preparémosnos por si dura un año, dos, tres cuatro. Cuando nos tocó soportar los tiempos neoliberales, la trinchera que estuvimos, soportamos más de 20 años. Y los que vienen desde la dictadura, soportaron 40 años. Pero en esos tiempos, la derecha se presentaba como portadora del cambio. Nosotros somos los abanderados del cambio, nosotros. La derecha son los abanderados del pasado.

Por lo tanto, es un buen tiempo. Siempre es un buen tiempo, en gestión de gobierno o en oposición, el Continente está en movimiento y más pronto que tarde, ya no serán simplemente 8, o 10 países, seremos 15, seremos 20, 30 países que celebraremos esta gran Internacional de pueblos revolucionarios, progresistas.


YO QUERIA UN VARON

Quería un macho
como buen labrador
pa´jugar al taco cuatro esquinas
y pegar al sobrador

Pero Dios es sabio
y la Luna me enseño
que la belleza puede
te hace mejor

Caminar quería con él
sin medir lenguaje
usando palabrotas de ocasión
esa era la guapería
del barrio y la nacion

Pero Dios es sabio
y la Luna me enseño
que la belleza puede
te hace mejor

Soñé despierto
reclamando un pantalón
para escalar montañas
y brindar con un ron

Al final Dios me dio una nena
y la Luna me enseño
que la belleza puede

te hace mejor


jueves, 2 de junio de 2016

LOSER

(Por Eduardo Del Llano
en  su  blog https://eduardodelllano.wordpress.com)

Me inquieta el concepto de que la vida es una batalla en la que, para ganar, hay que joder al otro. Y encima, escarnecerlo con epítetos como perdedor o fracasado.

A juzgar por las películas americanas, la de perdedor parece casi una profesión. Steve is a loser, dice un personaje con el tono con el que afirmaría que Steve es músico, equilibrista o diabético. Uno diría que Steve no sólo escogió ese camino sino que ya no puede salirse de él, que es un perdedor nato de la misma manera en que puede ser pelirrojo o enano. Steve padece una condición que lo hace inelegible para ciertas alianzas, para determinadas misiones. Ser un perdedor es peor que tener alguna discapacidad física, pues el discapacitado inspira simpatía y es políticamente incorrecto segregarlo, en tanto al perdedor lo rehúye todo el mundo.

El mundo de hoy nos exige el éxito, la delgadez y la sonrisa. Mantenerse joven. No tener escrúpulos y sí buen sentido de la oportunidad. Saber usar a los demás: la solidaridad es cosa de las ONG.

Más que como un lobo, el hombre se comporta como un espermatozoide en relación con sus semejantes: sólo uno puede ganar, los demás son basura para tirar. Ahora bien, resulta obvio que, de la misma manera que el que pierde en un concurso (musical, literario, de agilidad mental, lo que sea) no es necesariamente mediocre o fracasado, sólo que hay un montón de aspirantes y un único premio, los Steve de este mundo no tienen por qué ser perdedores sistemáticos: ese mismo concursante puede ganar la próxima vez y el vencedor de ahora resultar derrotado. Sin embargo, el triunfador inexperto cree que sólo consiguió el éxito gracias a sus méritos, a su talento, a que es un winner desde el ADN. Al considerar su victoria tiende a soslayar variables como la suerte, el azar y el coeficiente de hijoeputez en sus relaciones con los demás, y prefiere creer que está empotrado en una casta a la que pertenece por derecho. Evita el roce con los perdedores y los satiriza y fustiga cuando puede. Si de algo está seguro es de que nunca será como ellos.

De Spencer a Trump las sociedades modernas, en especial la norteamericana, han educado a los jóvenes para competir ferozmente, han repetido que sobreviven los fuertes, que hay que luchar como sea para llegar arriba, que nadie te ayudará o te regalará nada, que no puedes ayudar a nadie. The rejection, un cuento de Woody Allen, refleja sabiamente esa rivalidad que rige a todos los niveles: un magnate de origen ruso se angustia porque a su hijo no lo han aceptado en el mejor parvulario de Manhattan, lo que desde su punto de vista ya significa que el chico va a ser un fracasado, un loser durante el resto de su vida.

Competir es saludable y necesario, pero aplastar al derrotado y considerarlo inferior resulta enfermizo, una exacerbación del darwinismo social, una manera elegante del fascismo. Tampoco es que el igualitarismo superficial, abrumador y abúlico del socialismo real sea la solución ni mucho menos: descreo de toda igualdad levantada sobre la abolición de la iniciativa. La ambición personal es un buen motor para el progreso… mientras respete el derecho ajeno, como diría Juárez, mientras no justifique y estimule dar de puntapiés al desdichado que atraviesa circunstancias adversas. No es ganar a cualquier precio: tener cada vez más dinero y, en consecuencia, mayor poder, es una filosofía pragmática y deshumanizada, el súmmum del individualismo, que genera frases como la bondad es debilidad o si muestras lo que sientes podrá ser -y será- usado en tu contra.

En la Cuba de hoy ciertos cambios instrumentales están ocurriendo muy de prisa, en tanto los estructurales se dilatan o simulan; mucha gente, ahora, cree que asumiendo la actitud de este es un mundo competitivo que yo no inventé, yo voy a lo mío y lo que te ocurra no es mi problema es más moderna, e incluso que parece más americana.

Tal vez, diciendo esto, estoy fuera de moda. Tal vez soy un poquito como el necio de la canción de Silvio. O quizás, simplemente, me estoy poniendo viejo.

LA MUECA

He hecho ingentes esfuerzos por dominar mi aversión hacia el gobierno actual en la Argentina, he hecho videoterapia de grupo en 3D invocando a Freud, he comido orégano andando en bicicleta de espalda, he corrido como los saltamontes apretándome el huevo izquierdo (no el derecho), pero nada che, es una cosa que los escucho, diciendo las barbaridades que dicen por segundo sin que se les mueva un pelo, y me aparece una mueca agria en el rostro.

 La ultima que han hecho es (con cara de tabla) mezclar Pablo Escobar con la Madre Teresa de Calcuta, a los tipos se les ha ocurrido pagarles (justamente) a los Jubilados que tenían o tienen juicios contra el Estado por injusticias en el pasado en el pago de sus haberes con partes de las ganancias que se obtengan del blanqueo de capitales que proponen para los próximos meses, algo de tal mal gusto, que si Robín Hood apareciera en nuestros días, ni siquiera les reclamaría los royalty por su patente.

Vaya, que para estos tipos,  si un elefante y una bicicleta se mueven, entonces son iguales, me pregunto qué tiene que ver la chicha con la limoná, salvo que las dos, si la tomas con hielo son refrescantes, pero además te quieren hacer creer que eres un "malparido" para con esos pobre abuelos si no estás de acuerdo con que haya un blanqueo de capitales en la Argentina actual.

Despojémonos de prejuicios y analicemos la propuesta,...Los juicios de los reclamos de los jubilados que implican a casi un millón de personas es algo que no viene de este gobierno actual ni del anterior, y por tanto es una deuda de los argentinos para con los de la tercera edad. El gobierno de "Los Kirchner", no resolvió el problema, porque tenía otras prioridades, pero si estableció por ley por ejemplo, el que dos veces al año se le adecuen los haberes a los jubilados según el nivel de inflación, además de que las jubilaciones mínimas subieron gradualmente hasta niveles decorosos en los últimos 12 años. Que el gobierno de Macri quiera hacer una reparación histórica sobre este tema, donde hubieron Abuelos que murieron sin ver resuelto judicialmente sus situaciones es muy loable.

El tema mas allá de lo justo de la propuesta de Macri, es que esta no se hace porque haya una vocación social por el tema de los jubilados, él y su gente despotricó a diestra y siniestra (sobre todo de la primera porque le va bien en esa dirección) cuando el anterior gobierno se embarco en el 2008 y el 2013 en la repatriación de capitales que los argentinos tenían fuera del país, ¿cómo es que ahora acuden a esta solución para un tema tan sensible?, hay una respuesta sencilla, los globos amarillos que echaron a volar, que en el segundo semestre lloverían los dólares (café era obvio), porque los financistas se darían cuenta que "habían llegado unos nuevos iluminados" en la Argentina que "cuidarían de sus inversiones", se han desinflados, y es mejor recurrir a todo aquel que estafo al fisco y llevo sus ganancias sin pagar impuestos al exterior.

Ya realizar un blanqueo es algo vergonzoso, porque de alguna manera es premiar a quien estafo y robo al Estado, que seriamos todos, mientras que si vos dejas de pagar la factura del gas, te cortan el servicio al toque, el asunto es que en el blanqueo propuesto además, se permitirá que funcionarios públicos lo puedan hacer (léase que el Presidente de la Republica Mauricio Macri pueda traer al país los 18 millones de pesos que andan por cuentas en Bahamas), lo que habla de un nivel ético deplorable para no buscar otro calificativo mas fuerte. Si encima, esto va conjugado con la resolución de un tema necesario, el golpe bajo es de dimensiones astronómicas que solo lo pueden llevar a cabo tipos inescrupulosos que les importa un bledo el prójimo y sus dificultades.

miércoles, 1 de junio de 2016

LUIS ALMAGRO: EL SECRETARIO QUE QUIERE SER GENERAL
(Por Iroel Sánchez, 
publicado en su blog https://lapupilainsomne.wordpress.com/)

 “En el plano interno Washington busca  fragmentar a Venezuela y en el externo aislarla” acaba de denunciar en conferencia de prensa el embajador de Caracas en La Habana Alí Rodríguez Araque.

Al comentar  la decisión del Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, de invocar la llamada “Carta Democrática” sin esperar a un debate y mucho menos una votación de los países miembros, en una postura sin precedentes, Rodríguez Araque dijo que Almagro -que ha preferido la actuación a dedo a un procedimiento democrático- “quiere ser más General que Secretario” y que jamás tendrá los dos tercios necesarios entre los países miembros para aplicar la susodicha Carta a Venezuela.

Otra funcionaria venezolana en La Habana reveló que Almagro se adelantó al conocer una solicitud de Venezuela para un debate sobre la situación de guerra económica y mediática que viene sufriendo la nación bolivariana y desde  su condición de Secretario General conspiró con el gobierno argentino para que al solicitarlo este último sea el representante  de Buenos Aires quien inicie las intervenciones y conduzca el debate en la OEA.

Pero intentando cumplir con el objetivo norteamericano de aislar a Venezuela, Almagro  se está aislando a sí mismo; hasta un medio tan crítico con el liderazgo venezolano como el periódico español El País ha reconocido que el “enfrentamiento personal (de Luis Almagro) con el Gobierno de Maduro”… “inquieta a muchos países de la región”.

La OEA debate una declaración por Venezuela
(publicado por Pagina12,
 http://www.pagina12.com.ar/diario/ultimas/index.html)

La Organización de Estados Americanos (OEA) discutía este miércoles una declaración para propiciar el diálogo en Venezuela, durante una sesión extraordinaria del Consejo Permanente marcada por las diferencias de enfoque sobre la situación de ese país.

La reunión fue convocada ayer por la Argentina con el fin de "identificar, de común acuerdo, algún curso de acción que coadyuve a la búsqueda de soluciones" en Venezuela "mediante un dialogo abierto e incluyente entre las autoridades y todos los actores políticos y sociales de esa nación para preservar la paz y la seguridad en el país", según el borrador de la declaración.

"Es un texto conciliador y moderado", dijo el representante alternativo de Argentina, Julio César Ayala. El proyecto de declaración recibía el apoyo de Estados Unidos, Colombia, Brasil, Canadá, México, Perú, Barbados, Uruguay, Guatemala, Panamá, Belice, Costa Rica, República Dominicana y Honduras.

Pero Venezuela protestó que se hubiese admitido la iniciativa argentina y no una presentada simultáneamente por esa delegación que no había sido incluida en la agenda, lo que produjo una dilatada discusión sobre los procedimientos en el seno de la OEA, con sede en Washington.

Tras un receso, el presidente del Consejo Permanente, el embajador argentino Juan José Arcuri, ordenó suspender la reunión e iniciar inmediatamente una nueva sesión para discutir ambas propuestas.

Los dos proyectos de declaración se unían en declarar apoyo a la iniciativa de mediación liderada por los exmandatarios de España, José Luis Rodríguez Zapatero; República Dominicana, Leonel Fernández; y Panamá, Martín Torrijos, para un diálogo entre gobierno y oposición en Venezuela.

"No importa quién venga a propiciar el diálogo, lo importante es que se dé", dijo el representante de Guatemala, Luis Raúl Estévez. Pero la declaración venezolana insistía en buscar el "pleno respaldo a la institucionalidad democrática y constitucional" del gobierno del presidente Nicolás Maduro y rechazar "cualquier intento de alteración del orden constitucional venezolano".

"El punto central de la propuesta nuestra es que si se quiere apoyar a Venezuela lo primero que hay que hacerse es apoyar a su gobierno legítimo, legal y constitucional", señaló el embajador venezolano, Bernardo Álvarez. Bolivia y Nicaragua apoyaron la propuesta venezolana.

La reunión extraordinaria del Consejo Permanente ocurre un día después de que el secretario general de la OEA, Luis Almagro pidió una "sesión urgente" de ese órgano político del ente regional para discutir la crisis "institucional" de Venezuela invocando la Carta Democrática Interamericana. En una carta de 132 páginas al Consejo, Almagro dijo que Venezuela padece una "alteración del orden constitucional" que afecta gravemente "el orden democrático" en ese país.

Almagro propuso realizar esa reunión entre el 10 y 20 de junio, es decir inmediatamente antes o después de la 46ª Asamblea General de la OEA que el ente realizará del 13 al 15 de este mes en República Dominicana.


El jefe del organismo continental no participaba este miércoles de la discusión de las propuestas de declaración de Argentina y Venezuela porque "no tiene la lógica en la que él está ubicado", según dijo su portavoz Sergio Jellinek. En respuesta al informe de Almagro, el presidente Nicolás Maduro llamó en Caracas a una rebelión nacional contra la Carta Democrática y sugirió que la el titular de la OEA se meta ese documento "donde le quepa".




EXPEDICION
(Silvio Rodriguez)


Viajamos entre la tormenta,
después de la explosión de Dios.
Cada relámpago nos muestra
fantasmagóricos de amor.
A cada paso se hunde el lodo,
salta un reptil, acechan diez.
Cada segundo es como el cobro
de lo que resultamos ser.

A bordo de esta expedición
va un loco, un albañil,
un nigromante, un ruiseñor
y un beso espadachín.
Nos falta un día, un niño, un don
para sobrevivir.

Primero fuimos los heraldos
llevando buenas del Señor,
pero excedimos su mandato
cargando el peso del dolor.
Hoy somos ángeles caídos
junto al que fuimos a curar.
Temen que a nuestros propios hijos
les enseñemos a volar.

A bordo de esta expedición
va un loco, un albañil,
un nigromante, un ruiseñor
y un beso espadachín.
Nos falta un día, un niño, un don
para sobrevivir.


lunes, 30 de mayo de 2016

(Vean como "dirigentes" de un país se bajan los pantalones ante el "CAPITAL", pero sobretodo ante el "Capital Español", mejor que venir a "crear riquezas en la Argentina", sería bueno que lo inviertan en la península y resuelvan el 22,9 % de desempleo en "su patria", aunque esto último esta demás, estos no tienen patria, salvo la que le de la mayor ganancia. Solo les pedimos un poco de decoro a este nuevo gobierno en la Argentina, ¿es mucho?, por favor...)

Alfonso Prat-Gay pidió "disculpas" a empresarios españoles por los últimos años del kirchnerismo
(publicado en infobae.com)

El ministro de Finanzas y Hacienda aseguró en Madrid que hay que "restablecer los lazos" bilaterales tras los "abusos de todo tipo"

El ministro Alfonso Prat Gay anunció que el Gobierno decidió poner fin al cepo cambiario que había impuesto el kirchnerismo en 2011. Lo prometimos en la campaña y lo estamos haciendo, cumplimos en tiempo y forma, indicó el titularEl ministro Alfonso Prat Gay anunció que el Gobierno decidió poner fin al cepo cambiario que había impuesto el kirchnerismo en 2011. "Lo prometimos en la campaña y lo estamos haciendo, cumplimos en tiempo y forma", indicó el titular Crédito: Telam
"Argentina está de vuelta, pido un aplauso". El ministro de Finanzas y Hacienda, Alfonso Prat-Gay, visitó Madrid y con esa frase se dirigió a políticos, empresarios y representantes de lobbies, en el marco del Foro de la Nueva Economía, con la intención de marcar una nueva relación bilateral.



Y para reestablecer las relaciones con el país, Prat-Gay realizó una mirada hacia atrás y pidió perdón por los últimos años del anterior gobierno kirchnerista en los que se cometieron, según su acusación, "abusos de todo tipo". "Pido disculpas por los últimos años. Yo sé lo que han sufrido los capitales en Argentina y les agradezco su paciencia", aseguró ante la audiencia, según la agencia AFP.
Entre ellos, lamentó la expropiación en 2012 del 51% de la petrolera YPF, en ese entonces filial de la española Repsol. "Fue realmente un disparate", dijo. Y agregó: "Es una de las manchas de la gestión anterior que le costó muy caro a nuestro país, no solo reputacional sino financieramente".

También subrayó que el gobierno de Mauricio Macri heredó una economía "con cepos por todos lados", y el ministro enumeró sus prioridades de la política económica: reducir el déficit público, frenar la inflación, erradicar la pobreza y restablecer la seguridad jurídica.
OBAMA EN VIETNAM: UNA COSA PIENSA EL BORRACHO Y OTRA EL BODEGUERO.

(Por Iroel Sánchez en su blog https://lapupilainsomne.wordpress.com/)

Mucho se ha hablado por estos días en que el Presidente Barack Obama visitó Vietnam del fin del embargo de venta de armas norteamericanas al país indochino pero pocos recuerdan que en apenas tres décadas la política de Estados Unidos en Asia ha dado un giro de 180 grados en relación con China y Vietnam.

En enero de 1979, Deng Xiaoping obtuvo el apoyo de Washington para su fracasada invasión con 450 000 hombres al territorio vietnamita que buscaba restablecer en el poder en Cambodia al régimen genocida de Pol Pot que fuerzas vietnamitas habían derrocado y el liderazgo chino apoyaba. En ese momento ya el gobierno de James Carter había entronizado la retórica de los derechos humanos pero eso no fue óbice para que los estadounidenses dieran el visto bueno al intento de restauración en Nom Pen de un régimen que había segado más de millón y medio de vidas.


Entonces, en el escenario de Guerra Fría donde Vietnam y la URSS eran aliados, Washington apoyaba a China contra Vietnam. Ahora, cuando Beijing ha emergido como potencia económica global, Estados Unidos trata de atraer a Vietnam a su esfera de influencia y no permitir que las relaciones chino-vietnamitas se consoliden a pesar de los esfuerzos de ambos países vecinos, cuya más reciente evidencia es la visita de Estado del líder chino Xi Jinping a Hanoi en noviembre del pasado año.


Cuando en octubre de 2015 Obama firmó el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP) fue muy claro al afirmar sus propósitos: “No podemos permitir que países como China escriban las reglas de la economía global.”.
Mientras el golpe parlamentario al gobierno de Dilma Rouseff debilita la situación del grupo BRICS (Brasil, Rusia, China, India y Sudáfrica) como alternativa al control estadounidense, Washington trata de avanzar en nuevas alianzas. Pero el TPP, que incluiría a Australia, Brunei, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur, EEUU y Vietnam y abarcaría el 40% de la economía mundial, aun aguarda la aprobación del Congreso estadounidense.

A pesar de que la prensa occidental solo nos presentó el punto de vista estadounidense durante la visita de Obama a Vietnam, los dirigentes vietnamitas no son tontos ni ponen todos sus huevos en una sola canasta, más cuando parece ser que el Congreso norteamericano no está muy dispuesto a aprobar el tratado que Obama promovió durante su viaje y los candidatos de ambos partidos a la presidencia (Hillary Clinton y Donald Trump) se han declarado opositores al mismo. Hanoi ha suscrito  recientemente acuerdos comerciales con la Unión Europea y Corea del Sur y también está negociando una asociación económica regional integral con China, destinada a competir con el TPP.
Por otra parte, que Washington pretenda que Vietnam deje de ser el principal socio de Rusia en cooperación técnico-militar en la región Asia-Pacífico por obra y gracia de que ahora le levantó un embargo de armas es una prueba del papel del presidente norteamericano como gerente de ventas del Complejo Militar Industrial pero que convenza a los vietnamitas de abandonar seis décadas de conocimiento y cooperación con el armamento ruso por un socio recién llegado y al que le conocen bien las intenciones es otra bien diferente.

Como dice un refrán cubano, una cosa piensa el borracho y otra el bodeguero. Si algo han evidenciado los dirigentes vietnamitas es inteligencia para defender su soberanía frente a grandes potencias cercanas y lejanas y aprovechar las oportunidades de desarrollo económico que su entorno geográfico, su cultura milenaria y su masa crítica demográfica de 92 millones de habitantes les ofrece.  

domingo, 29 de mayo de 2016

DERECHOS HUMANOS PARA VENEZUELA...  ¿y los demás?

(Por Agustín Zarco Silvestre, leído
en el blog Segunda Cita de Silvio Rodriguez)

En los dos últimos años, en España el tema Venezuela lo tenemos hasta en la sopa. Casualmente, coincide con la fundación de Podemos. Antes de que surgiera la formación morada, era José Bono (PSOE) el que vendía buques de guerra a Venezuela,  y el ministro Morenés (PP) no dudaba en venderle armas y munición, sin olvidar a los presidentes Aznar y Zapatero; todos firmaron negocios con Hugo Chávez.

Tanto a los medios como  periodistas y políticos de corte neoliberal y voluntad de perro pastoril se les ha despertado un gran interés por el tema de la vulneración de derechos humanos en Venezuela,  como si el chavismo  existiera desde hace dos años. Debo recordar que desde que en 1999  llegó Chávez al poder, hasta su muerte, nadie se preocupaba por los venezolanos y su bienestar.  Y ni hablar de la época previa al chavismo, donde Venezuela no era ningún paraíso democrático ni social.

Últimamente, he visto cómo la UE ha condenado al Gobierno venezolano; de hecho, Esteban González Pons sale pidiendo libertad y derechos humanos para los venezolanos. Un partido político, el PP,  organiza desde en un pueblo de Madrid una charla coloquio para hablar de Venezuela. Muchas horas de tertulia dedicadas a Venezuela, decenas de portadas para Nicolás Maduro, evitando así poner en portadas cosas como los Papeles de Panamá o El fraude del TTIP.
 
Lo cierto es que Venezuela  importa un carajo a todos  estos “defensores”  de derechos humanos. Porque si les importara, sería igual para Colombia, Honduras, Arabia Saudí, Catar, China,… Lo que importa es sacar un rédito político a todo esto, y “jugar” a la democracia.

Me gustaría que esa defensa por los derechos humanos, y por la democracia, se hiciera con ese mismo ímpetu por Colombia, donde la defensa de los derechos humanos brilla por su ausencia. ¿Os suenan los nombres de William Castillo, Marisela Tombé o Daniel Abril? No, no os suenan, porque los medios no se hicieron eco de ello y ningún político salió a poner el grito en el cielo por el asesinato de estos líderes campesinos colombianos. En 2015 fueron más de 300 asesinatos de líderes  indígenas y líderes campesinos los que se registraron en Colombia. ¿Os imagináis que estos fueran venezolanos? Cuántas horas de tertulia y cuántas veces se hubiera divulgado en los mítines.  Pero como en Colombia gobierna el neoliberalismo, y “entre bomberos no se pisan la manguera”, entonces no machaquemos a su presidente que es de los nuestros.

En Colombia se han pasado los DDHH por las partes íntimas, sobre todo el ángel exterminador. Seguramente muchos no sepáis de quién hablo. Yo tampoco conocía a este personaje hasta que llegué a Colombia, donde pude ver un pueblo desplazado forzosamente;  donde los terratenientes se aprovechaban quedándose  con las tierras de esos campesinos obligados a irse de su tierra por el acoso y amenaza paramilitar: o los falsos positivos, nada de esto ni de otras atrocidades nos han contado los medios conservadores de España; mucho menos los políticos condenaron al “Paraquito”, conocido por la CIA como el narcotraficante  N° 82.

Curioso que siendo países vecinos se sienta una profunda indignación por la libertad y el bienestar de los venezolanos y no por Colombia. González Pons hablaba desde la UE  de la falta de medicamentos y personal médico  en Venezuela; en Colombia  muere gente a diario por falencias del sistema sanitario; muere gente en la sala de espera  o por los “paseos de la muerte”. Para que se entienda, es un paseo de hospital en hospital hasta que encuentras uno que te quiere atender y muchas veces  es tarde. Así le pasó a una niña de la etnia wayúu  que, después de recorrer  más de trescientos kilómetros y pasar por los hospitales de tres grandes ciudades, fue atendida cuando ya su cuerpo no daba más y terminó muriendo. ¿Vieron alguna noticia sobre esto?  ¿A que no? ¿Por qué?, pues porque esto no da votos, y porque a estos “pollos” los DDHH les importan poco.

¿Cuántas noticias vemos en España sobre Honduras?  Pocas, muy pocas; ¿cuántos reclamos de Esperanza Aguirre o Cospedal a los líderes de este país centroamericano?  Sorprendente que el país más violento y corrupto de América no ocupe como mínimo el mismo espacio en tiempo, portadas, tertulias y reclamos políticos que ocupa Venezuela.  Pero otra vez nos topamos con un país gobernado por la derecha; qué casualidad. Y gobierna la derecha después de un golpe de Estado militar de los que gustan a la derechona, y unas elecciones que a diferencia de Venezuela no tuvieron observadores internacionales y el régimen militar puedo hacer y deshacer a su antojo.  Pero la falta de democracia es en Venezuela donde, curiosamente, las últimas elecciones las ganó la oposición, pero ni pío de Honduras, un país donde el 60% de su población vive con un dólar diario; donde activistas y sindicalistas son asesinados. Y ni hablar de la falta de libre prensa que tanto molesta en Venezuela, pero que de Honduras hacen caso omiso. Ningún político del PP va a defender a la asesinada Berta Cáceres, como sí lo hacen con Leopoldo. 

Hablemos de la cloaca de los derechos humanos: Arabia Saudí. Este país encarceló a un joven de diecisiete años por discrepar, en un blog, del régimen. Fue condenado a diez años de prisión y mil latigazos. Imagino que Felipe  González no irá a defenderlo como hizo con Leopoldo López. En este país existe la pena de muerte, decapitación, y como eso no es suficiente, después de cortarle la cabeza al condenado, crucifican su cuerpo y hacen escarnio público  para amedrentar a la población. ¿Han escuchado hablar en los medios de  las decapitaciones?, ¿o sobre la condena del PP, PSOE, o C´s? Creo saber la respuesta: NO. En ese país dictatorial condenaron a una mujer a seis meses de cárcel y doscientos latigazos por ser violada. Me temo que los defensores de los derechos humanos de España no salieron a exigir cuentas  sobre esta vulneración de derechos.

Marruecos, nuestro vecino, viola los derechos de libertad de expresión, asociación y reunión en el Sahara Occidental, la policía golpea y tortura a los manifestantes, se ha perseguido a defensores de derechos humanos, periodistas presos y medios de comunicación sancionados económicamente, y democracia poquita, muy poquita, pero nada de esto lo verás en las portadas de La Razón o ABC. Porque en España, el primer socio comercial de Marruecos, por ende no escucharas a Hernando o Floriano hablar de la falta de democracia y la vulneración de derechos humanos.

¿Qué pensará la gente que va a un quiosco a comprar un diario y ve que los principales periódicos del país llevan en su portada a Maduro o Venezuela? ¿No tenemos suficientes problemas en España para ocupar esas portadas? ¿De verdad creen los medios afines al PP y a Ciudadanos que a los españoles nos interesa más Maduro que Rajoy?

Para el Partido Popular es mejor hablar de Venezuela para no tener que hacerlo de España y sus problemas que son muchos. Critican las colas interminables  para comprar en los supermercados venezolanos, pero no hablan de las colas de españoles en Cáritas, Cruz Roja o INEM. Aquí hay una notable diferencia: las colas en Venezuela son de gente que tiene con qué comprar y no compra por desabastecimiento; las de España son colas de caridad por no tener con qué comprar alimentos o por no encontrar empleo. Miran la falta de medicamentos de Venezuela,  mientras  en España muere gente por los recortes en sanidad, como es el caso de los enfermos de hepatitis C que han muerto por falta de su medicamento.  O el hombre que murió recientemente en el desahucio de su vivienda. Murió de tristeza, de indignación e impotencia porque nuestros políticos están más pendientes de los ciudadanos de Venezuela que de los españoles.

Los medios de comunicación como ABC, El País, La Razón, El Mundo, Antena 3 y los políticos (PP y C’s) muestran su indignación por las condiciones de los venezolanos, y para ello tienen que recurrir a la mentira, mostrando imágenes que no corresponden con la verdad, he visto imágenes de supermercados desabastecidos que resultaron ser de EE.UU., o a un supuesto venezolano buscando comida en la basura, foto que correspondía a un colombiano en Colombia. ¿Por qué recurren a esto si tan mal está Venezuela? Deberían tener material suficiente para mostrar la situación de Venezuela sin recurrir a la realidad de Colombia. Por cierto, podrían haber aprovechado esa foto para defender los derechos humanos en Colombia.

El PP es tan defensor de los derechos humanos que le da la nacionalidad española a Leopoldo López y a su familia, pero en 2015 negó asilo a una mujer perseguida en Camerún por ser lesbiana, negó el asilo político a este activista condenado a cadena perpetua en Marruecos por defender al pueblo saharaui. Aquí vemos cómo los intereses económicos están por encima de los derechos civiles, de pronto el “gobierno” marroquí se ofende y nos prohíbe pescar en sus aguas. ¿Por qué Leopoldo y su familia tienen derecho al asilo y el pueblo sirio no? ¿Acaso los sirios no viven un tormento, mucho peor que la situación del venezolano? Pero los sirios no dan votos, mientras el postureo con Leopoldo, sí. Muy injusto que solo porque le conviene el PP se les otorgue  la nacionalidad a unos y a otros no, creo que estos defensores de derechos son realmente defensores de derechas, ya que la dignidad es para todo ser humano y no para los colegas de ideología y prácticas políticas.

Ahora todos quieren ir a Venezuela a darse el pantallazo, Albert Rivera  viaja a Caracas a defender a la oposición, ¿Quién se cree Rivera para dar lecciones de buen gobierno? ¿Por qué no viaja a Brasil a defender la democracia y a su gobierno legítimo? Fácil, porque el golpe de Estado perpetrado en Brasil lo dan políticos muy parecidos ideológicamente al PP azul y PP naranja, por lo mismo que no pusieron el grito en el cielo con el golpe de Estado en Honduras (2009) o Paraguay (2012). Solo defiende la democracia cuando le conviene a la derecha. A este ritmo el cierre de campaña por parte de PP y C’s será en Caracas, como la derecha española incluyendo a PSOE sigan así, no sería de extrañar que Venezuela volviera a la época colonial del Virreinato, o pase a ser la comunidad autónoma número 18 de España.

La defensa de Venezuela, como dije al inicio, surge con la aparición de Podemos en el panorama político español. Por eso no me la creo. No les interesa ni Venezuela ni los venezolanos; solo les interesa destrozar políticamente a Podemos y eso no es democracia, la que irónicamente defienden para Venezuela y no para otros países de regímenes autoritarios  que además son sus socios o colegas de ideología política. Cuando se defienden los DDHH se hace en todo el mundo, no donde conviene políticamente. Si  duele  la falta de dignidad para un venezolano, te debe doler para un hondureño, para un colombiano, para un chino o para cualquier ser humano. Ya lo decía Nelson Mandela: “Negar a las personas sus derechos humanos es cuestionar su propia humanidad”.

(Fuente: http://ctxt.es/es/20160525/Firmas/6243/)