Viaje a la Luna

Viaje a la Luna

Una memoria a mis antepasados, a mis vivencias...unos versos de futuro.

QUIEN NO SE OCUPA DE NACER SE OCUPA DE MORIR

viernes, 31 de agosto de 2018


DE NUEVO

Allá vamos de nuevo
moneda maldita
derrumbas mi pocilga
mantienes el castillo
allá no tenía un sope
acá me lo quitan
la tragedia del pobre
maldigo tu existencia
siempre los mesías
maldigo tu mentira
la que me dijiste en la plaza
que vería el paraíso
la del balcón
con ese báculo que no te dieron
y caerás
porque no hay nada eterno
yo moriré como naci
desnudo
pero con alas
esas son mías  



...I have been guilty
Of kicking myself in the teeth
I will speak no more
Of my feelings beneath

Down in a hole, feelin so small...




miércoles, 29 de agosto de 2018


MI HABANA

¡Ay! mi Habana
mulata con corazón
hecho Lawton
piernas largas de Armas

¡Ay! mi Habana
no deberías dolerme
si te has hecho
mucho antes que otras
mujer libre y con derechos

Ahora que está ¿de moda?
o ¿no tanto?
que somos iguales
y tenemos que ganar lo mismo
hace rato
por lo menos desde el monte
que tienes tu lugar
a ras en la balanza

¡Ay! mi Habana
que un buchito de café
en la mañana
hacen tus pezones
al orbe
Si cuando yo naci
eras bella
ahora que envejeces
tu calidez humana
me apetece
el Mundo no te ignora
aunque las malas lenguas
que no es la mía
te desprecien

¡Ay! mi Habana
mulata con corazón
hecho Lawton
piernas largas de Armas





lunes, 27 de agosto de 2018


BLONDE CLOUD

Ahora que pasas lejos
nube rubia en el Cielo
no eras Sol afuera
nadie entendía
solo yo sabía
que todavía iluminabas
mis anhelos

Blonde Cloud
in the yellow sky
ojos tristes que van de frente
te conozco de hace tiempo
aunque tu perfume
resiste mi cercanía

Eres eso
una Blonde Cloud
en mi agonía
una nube que me pasa por dentro
porque la anhelo todavía.

..................................................................................

INMORTAL

Si antes que me lleve la Parca
yo me encontrase
mordisqueando tus nalgas
hurgando tus corvas
tendré el privilegio
de lograr la inmortalidad
sin necesidad
de haber conocido el Estigia
y como siempre
con los talones con medias

........................................................................................

SOBREVIVIENDO

Yo suplico un beso suyo
una demagógica biblia
escrita a media noche
algo que siga
esta ilusión de encontrarme a solas
con el vértice superior de sus muslos
algo que me lleve a beber
de su ombligo
coronado de whisky de desayuno
quiero ese aliento nublado suyo
sobre mi pecho
¿Es quimera?
¿Quien vive más allá de un día sin ello?
Solo el Sol
que desparrama lluvia de fotones
sobre sus pezones al espejo
inocente sin pretensiones
de saborearlos, nunca
yo sin embargo,
espero,
esperaré
como buen cleptómano de su olor cercano

...........................................................................................

DIVINA STONE

He sido, a escondida suyas
el Praxíteles de su abdomen
el que un día sin quererlo
o a sabiendas de mi propia devoción
torpe, como de costumbre
en la oscuridad más remota
le ha sacado su ropa
y con el mármol de mis sueños
ha esculpido sus senos
lleno de sudor confuso
He cincelado a medias
ya lo sé
la imagen desnuda
de su cuerpo sin tocar
como un artista frustrado
de la piedra y el martillo
sin su modelo
Y a pesar de ello
o con ello
seguiré tallando sus caderas
con imaginación maldita
hasta que llegue a mis ansias manos
usted
la divina stone



jueves, 2 de agosto de 2018


NUEVA CONSTITUCIÓN CUBANA: POR UNA SOCIEDAD SIN PERDEDORES
(Por Iroel Sánchez en su blog "La Pupila Insomne")

Cuba amplía derechos, transforma la estructura de su Estado en función de atender mejor a los reclamos ciudadanos y adapta su legislación a los cambios que en la última década han tenido lugar en la economía del país para adaptarla al difícil escenario internacional en que debe desempeñarse. El 13 de agosto homenajeará a Fidel iniciando un debate popular en el que todo el pueblo será constituyente, a partir de un proyecto que ya tuvo en su Asamblea Nacional un sustancioso debate. 

El análisis que la Asamblea Nacional del Poder Popular realizó del anteproyecto de Constitución que próximamente se someterá al criterio de la ciudadanía tuvo uno de sus momentos más intensos alrededor de si se debe o no explicitar en la Carta Magna la responsabilidad del Estado, que se define como socialista y tendrá como martiana “Ley primera de nuestra república” “el culto de los cubanos a la dignidad plena de hombre”, en limitar la concentración de la riqueza.

Lo primero que habría que recordar es que tal límite emergió como consenso en los amplios debates realizados entre millones de cubanos sobre los Lineamientos para el desarrollo económico y social que aprobaron el VI y el VII Congreso del Partido Comunista de Cuba y de la Conceptualización del Modelo Económico y Social, en cuya versión inicial no estaba y que su inclusión fue resultado de un reclamo de las bases y de varios delegados al VII Congreso que lo propusieron.

Las respuestas que pude escuchar desde la Comisión redactora -que dicho sea de paso, hizo un excelente trabajo ya sea por la exposición del Secretario del Consejo de Estado como por el anteproyecto que lograron presentar- a quienes en la Asamblea Nacional se pronunciaron por que en la nueva Constitución, que reconoce la propiedad privada y limita su concentración, se limite también la concentración de la riqueza, esbozaron  argumentos que dieron la impresión de confundir acumulación con concentración. Ocurrió así cuando se respondió con el ejemplo de deportistas o músicos que ganan altas sumas de dinero con su talento, acumulando riqueza, pero que no la concentran porque no se la quitan a nadie, más bien la aportan al país al generalmente traerla a este como producto de su trabajo en el exterior.

Concentrar supone un proceso en que algo se desplaza de varios lugares hacia uno solo o hacia unos pocos desde muchos otros. Desde la Economía Política más elemental se sabe que la contradicción entre la cada vez mayor socialización del trabajo y la cada vez mayor concentración del capital (riqueza) que se crea con él es la dinámica de funcionamiento del capitalismo y una sociedad que se pretende alternativa a este no debería limitar la acumulación de riquezas pero sí su concentración porque se supone que en ese proceso de concentración alguien (muchos) pierde y el socialismo debe ser una sociedad sin perdedores y para ello resulta esencial el papel del Estado y sus políticas como redistribuidores de la riqueza creada por todos los actores económicos, incluyendo los de propiedad privada, sin caer en el paternalismo y el igualitarismo que ya sabemos por experiencia propia el daño y las deformaciones que producen.

En un mundo donde el problema es gravísimo y ha llevado a que sólo ocho personas posean más riquezas que la mitad más pobre del planeta y en América Latina sólo 32 individuos concentren tanta riqueza como 300 millones de habitantes de toda la región, son cada vez los que abogan por limitar eso y no son comunistas ni socialistas. Para la organización OXFAM la concentración es tan alta, porque ha contado con políticas públicas que los han beneficiado en el sistema financiero, no sólo en la adquisición de propiedades.

Algunas interpretaciones, ¿casualmente? desde los mismos lugares que suelen condenar a priori por prejuicios ideológicos cada actuación del gobierno cubano, han buscado en prejuicios hacia la empresa privada -reconocida en el proyecto de Constitución- la causa de tal límite. Pero no tiene por qué ser necesariamente así. 

Si bien aún no se han emitido las disposiciones legales para la pequeña y mediana empresa de capital privado no se pueden interpretar las recientes regulaciones dadas a la luz en ese tema como un rechazo definitivo a esta, sino como una adaptación a la vigencia temporal de distorsiones del actual entorno económico cubano -dualidad cambiaria, subsidios numerosos y aparato fiscal deficiente- que dan a algunos empresarios privados un margen de ganancias muy superior no solo al de cualquier empresa estatal cubana sino a las de sus similares en cualquier emprendimiento de igual orden  en otros países. Sólo eso explicaría el flujo de “inversiones” desde el exterior hacia ese sector en busca de tasas de rentabilidad que no pueden obtener en el capitalismo de libre empresa existente en Miami y que llevó a afirmar a alguien tan lejano al socialismo cubano como el diario español El País que “el grueso de los 11 millones de cubanos ve nacer una burguesía duty free.” No hay que ser sabio ni adivino para suponer que una vez superadas esas distorsiones -dualidad cambiaria y subsidios generalizados a productos y servicios y no a personas- y mejorado el sistema fiscal, estarían creadas las condiciones para avanzar en la implementación del reconocimiento a la pequeña y mediana empresa privada que establece la Constitución. 

Pero no necesariamente la alerta contra la concentración de la riqueza en la Constitución actuaría únicamente en el marco de la empresa privada, creo que debe ser un principio cardinal de la gestión estatal y de la empresa socialista. Por ver  necesario limitar únicamente la concentración de la propiedad y ver la “riqueza” sólo como grandes fortunas, al proceder a la creación de más de  20 000 Agentes de Telecomunicaciones no se pensó en beneficiar a madres solteras, ancianos que viven solos y otras personas en desventaja con un empleo sencillo, de fácil  operación y relativamente buenos ingresos sino que se puso al mejor postor y en no pocas ocasiones el dueño de un negocio ya próspero -cafetería, venta de discos, etc-, o los familiares de los trabajadores de la empresa estatal con el salario promedio más alto del país, ahora también venden tarjetas prepagadas junto a la vivienda de una persona desvalida que pudiera beneficiarse de un empleo digno, adecuado a sus limitaciones y que ayudaría al esfuerzo hoy insuficiente que hace el estado al destinar recursos para protegerlos a ellos mismos y que pudieran beneficiar mejor a más cubanos. 

Tal hecho avala otro aspecto que debería recoger la Constitución, relacionado con el enfoque social de la empresa estatal que no debe ser socialista sólo porque su nombre lo indique. No puede llamarse socialista una entidad que lejos de trabajar por reducir la inequidad la multiplique con su gestión, o que explote a cubanos  en desventaja social lanzándolos a poner en peligro su salud y la de la comunidad extrayendo materiales reciclables de la basura doméstica. 

Y es que las respuestas técnicas o jurídicas a aspectos que son también políticos o éticos no satisfacen totalmente en un país como Cuba, educado por Fidel durante más de cincuenta años. El pueblo que discute una Constitución que asume el ideario de Martí y Fidel seguramente tendrá presente algo que en fecha tan temprana como enero de 1959 planteaba el líder de la Revolución cubana:“Las leyes de la Revolución son, fundamentalmente, principios morales”.

Un aspecto tan importante como la eliminación de la discriminación hacia las personas no heterosexuales en el derecho al matrimonio, tuvo consenso en el debate de la Asamblea y por ello sólo hay que sentirse orgulloso de la madurez que ha alcanzado nuestra sociedad en ese orden y de la profundidad y solidez de los argumentos que se ofrecieron a favor de esa decisión humanista que seguramente contribuirán a su comprensión entre sectores mayoritarios de nuestro país y ojalá también a convencer a aquellos que, desde algunas comunidades religiosas o a título individual, inicialmente han manifestado su oposición.

Otro aspecto que generó polémica en la Asamblea y seguramente la continuará  produciendo en el debate popular que comienza ahora es la eliminación de la sociedad comunista como meta última del socialismo, presente en la Constitución actual. Yo preferiría, si bien es cierto que “nadie sabe qué cosa es el comunismo” mantenerla, no porque eso nos vaya a acercar a una sociedad aún muy lejana de las posibilidades actuales de la humanidad sino porque ella está en las antípodas del capitalismo y de ese sí se sabe demasiado, tanto como para tratar de alejarlo lo más posible de nuestro futuro, conociendo que señorea en el mundo contemporáneo y que es imprescindible contar con esa realidad para nuestro desarrollo.


miércoles, 1 de agosto de 2018


"QUE SE VAYAN TODOS"



Cuando llegue a este país por Octubre del 2000, presencie sin entender todos los detalles (hasta un tiempo después), la continuidad de acontecimientos que llevaron a que el pueblo gritara a viva voz "Que se vayan todos". Era una manera de expresar su disconformidad para con la clase política en general, llevara esta, el mote de "progre" o de derecha neoliberal, la clase política existente por entonces le había dado la espalda al pueblo, había engañado una vez más a aquellos votantes que creían en que el sistema democrático burgués, representaba sus intereses y los defendía.

Los acontecimientos de los últimos meses en la Argentina me recuerda aquella situación. Macri llega al poder con escaso margen de diferencia ante su contrincante, pero apoyado por los grandes multimedios, la oligarquía agroexportadora y los grandes empresarios. En su campaña convenció a un poco más de la mitad de la población votante que venía a "cambiar" el país, lo que haría no tendría mucha diferencia con lo antes hecho.

Solo basto escasos 24 meses para que ya todos se dieran cuenta, que este gobierno no iba a ser algo diferente al gobierno neoliberal de Menem, el ajuste, la inflación galopante, la timba financiera, y el enriquecimiento de unos pocos marcarían la pauta.

En diciembre de 2017 después de refrendar su mandato en las urnas con una esplendida ganada en las elecciones de medio término a finales de Octubre de 2017, previa desviación de su Plan Ajustador con objetivos electoreros, arremetió contra los jubilados haciéndoles, con una ley súper discutida pero aprobada al fin y al cabo en ambas cámaras, la quita para el 2018 de unos 100 000 millones de pesos a las pensiones, utilizando en dicha ley, una nueva fórmula para calcular los aumentos de estas jubilaciones. Por entonces escribí este post (https://lalunadenoka.blogspot.com/2017/12/blog-post.html).

Luego vendría una seguidilla de situaciones producto de su política neoliberal, dándole prioridad a la entrada de inversiones financieras sin control alguno de fondos golondrinas que compraron las famosas LEBAC y que ante el mínimo movimiento de las tasas de interés del Tesoro en los Estados Unidos a principio de Marzo, hicieron que estas últimas levantaran vuelo, y si te he visto ni me acuerdo, con la consiguiente corrida cambiaria y la salvada a los fondos amigos, léase JP Morgan Bank y otros. Por entonces escribí este post (https://lalunadenoka.blogspot.com/2018/06/alegria-remitirnos-aristoteles-para.html).

A mediado de Julio, hace muy poco realmente, una investigación que comenzó el periodista Juan Amorín que trabaja junto a Navarro en "El Destape", sobre los aportantes TRUCHOS a la campaña de Cambiemos en la provincia de Buenos Aires, que se echara sobre sus hombros en Octubre de 2017 la Gobernadora Vidal, aparecen declarados por un valor de casi 80 millones de pesos ciudadanos comunes, sobre todos aquellos que percibía alguna asignación universal del Estado, que jamás aportaron a la campaña, y que dado sus condiciones humildes que no les alcanzaba ni para comer tampoco podían aportar ni 10 000, ni 40 000 pesos como en algunos aparecen.

Es de una gravedad institucional tal, que pone por tierra una de las bandera que enarbolaba CAMBIEMOS durante estos años, sobre la transparencia y honestidad de su empeño al frente del Estado, literalmente ha sido una muestra de lavado de dinero de otros aportantes, se cree, sobre todos empresarios importante, que no han querido aparecer como socios de CAMBIEMOS en su llegada al poder.

Con estos últimos detalles, mas lo que ya se sabia sobre las offshore del Presidente Macri y varios de sus acompañantes en el gobierno, mas que hace unos días se supo que 260 funcionarios de este gobierno, tienen "conflicto de intereses" con su condición de funcionario estatal, por ser dueño o participar en el directorio de unas 800 empresas privadas, hacen desmoronar todas las banderas y promesas de campaña que Macri había prometido en Octubre de 2015, demostrando así, el engaño y el daño que tal práctica ha provocado en la mayoría de los que en su momento votaron por un "supuesto cambio".

Hoy en la Nación una investigación periodística de Diego Cabot, a partir de los "Cuadernos de Anotaciones" del chofer de Roberto Baratta, hombre de confianza de Julio de Vido, se puede conocer el entramado de la corrupción de Néstor Kirchner y Cristina Kirchner ya no transportando un bolso con 9 millones de dólares a un convento por José López, sino el transporte y entrega en domicilio de los Kirchner en Buenos Aires y hacia la Quinta Presidencial en Olivos de bolsos de dinero con la coima de la obra pública  e inversiones energética que recolectaba para ellos el Licenciado Roberto Baratta.

Leía un comentario de Orlando en un post de Iroel Sánchez en su blog "La Pupila Insomne"  
(https://lapupilainsomne.wordpress.com/2018/08/01/latinoamerica-solo-el-pueblo-salva-por-iroel-sanchez/) que viene al caso, decía Orlando casi al final "...No se pueden codiciar riquezas desde el poder, tampoco se puede pretender tener más poder a costa de las masas populares, no se puede ser corrupto (ni estar cerca de ellos), no se puede traficar influencias, no se puede ser obsesivo, egoísta y ambicioso con la responsabilidad que se asume ante el pueblo, no se puede realizar pactos con el diablo. No se puede jugar con el pueblo, menos engañarlo, las uniones son para defender al pueblo no para empeñar el futuro. La Revolución y la política son un Arte, no aptas para diletantes y arribistas, menos oportunistas. Es el Arte de la transformación revolucionaria donde lo imposible puede ser posible si se cuenta con el apoyo consciente y voluntario del soberano: EL PUEBLO..."

Siento pena por el pueblo argentino, una vez mas tendrá que gritar fuerte:

"QUE SE VAYAN TODOS"


martes, 31 de julio de 2018


CUANDO FUI TU DIOS

Lo había hecho de nuevo
como hace 2000 años
aislé tus piernas
bese el Sol sin astrolabio
rayos y centellas
magia hecha cuerpo
solo tenía un temor en aquel cuarto
¿Y si la memoria se borraba?



jueves, 26 de julio de 2018


ANDAMIAJE

Anda lloviendo en Baire
cae sobre tu piel escrita
un pormenor de fotos
me hacen este dia

Si tú supieras Maria
pasando bajo tu balcón estaba
allí la miel y la canela se hablaban
nunca nadie me escribió un poema
vos me lo diste en llama

Ardor intenso del Caribe
mulata salida de la nada
vaya lugar encontramos
un amigo de un amigo
en plena Habana
para degustar nuestra lid
cuerpo a cuerpo en migajas

Aquello era prohibido
yo casado tu en nada
si tú supieras Maria
pasando bajo tu balcón estaba

Anda lloviendo en Baire
tu piel,
evocado canela y miel
defendieron este andamiaje



martes, 24 de julio de 2018


POR QUÉ HOY ME DA VERGÜENZA SER ISRAELÍ

(Por Daniel Barenboim(*), publicado y leído en "La Nación")


En 2004 pronuncié un discurso en el Knesset, el Parlamento Israelí, en el que hablé sobre la Declaración de la Independencia del Estado de Israel. La definí como "una fuente de inspiración para creer en los ideales que nos transformaron de judíos en israelíes". Dije también que "este documento notable expresaba un compromiso: «El Estado de Israel promoverá el desarrollo del país para el beneficio de todos sus habitantes; estará basado en los principios de libertad, justicia y paz, a la luz de las enseñanzas de los profetas de Israel; asegurará la completa igualdad de derechos políticos y sociales a todos sus habitantes sin diferencia de credo, raza o sexo; garantizará libertad de culto, conciencia, idioma, educación y cultura»".
Los padres fundadores del Estado de Israel que firmaron la Declaración entendían que el principio de igualdad era el cimiento de la sociedad que estaban construyendo. También se comprometían, y nos comprometían a nosotros, "a buscar la paz y las buenas relaciones con todos los pueblos y estados vecinos".

Setenta años después, el Gobierno israelí aprobó una nueva ley que reemplaza el principio de igualdad y los valores universales por el nacionalismo y el racismo.

Me provoca un profundo dolor que deba hoy hacerme las mismas preguntas que formulé hace 14 años cuando hablé en el Knesset: ¿Podemos ignorar la brecha intolerable que existe entre aquello que prometía la Declaración de la Independencia y lo que se realizó, la brecha entre la idea y las realidades de Israel?

¿Coincide con la Declaración de la Independencia la situación de ocupación y de dominio de otro pueblo? ¿Tiene algún sentido la independencia de uno a costa de los derechos fundamentales del otro?

¿Puede el pueblo judío, cuya historia es testimonio de sufrimiento incesante e implacable persecución, permitirse ser indiferente a los derechos y el sufrimiento de un pueblo vecino?

¿Puede el Estado de Israel permitirse el sueño irreal de un final ideológico al conflicto, en lugar de buscar una solución pragmática, humanitaria, basada en la justicia social?

Catorce años después, sigo creyendo que, a pesar de todas las dificultades objetivas y subjetivas, el futuro de Israel y su lugar en la familia de las naciones ilustradas dependerá de nuestra capacidad para cumplir la promesa de los padres fundadores, tal como está inscripta en la Declaración de la Independencia.

Sin embargo, nada cambió realmente desde 2004. Por el contrario, tenemos ahora una ley que confirma a la población árabe como ciudadanos de segunda clase. Es entonces una forma muy clara de apartheid. No creo que el pueblo judío haya vivido veinte siglos, entre persecuciones y el sufrimiento de crueldades infinitas, para convertirse ahora en opresores e infligir la crueldad a los otros. Esta nueva ley hace exactamente eso. Por eso hoy me da vergüenza ser israelí.



(*) Afamado Pianista y Director de Orquesta, defensor de la Paz en el Medio Oriente, nacido en Argentina, pero con ciudadanía Israelí, de 75 años actualmente, creó en 1999 junto al escritor estadounidense-palestino Edward Said la orquesta West-Eastern Divan, integrada por jóvenes músicos de origen israelí y árabe para promover a través de la música la paz. Una década después Barenboim adoptó la ciudadanía palestina honoraria, primer caso en el mundo con ciudadanía de ambos países.



lunes, 23 de julio de 2018


APUNTES SOBRE UNA CARTA (V1.0)



Yo tenía apenas 13 años cuando se aprobó la primera constitución cubana de la Revolución en 1976, no recuerdo mucho de esa situación, en algún momento en la Secundaria "Domingo Faustino Sarmiento", de 10 de Octubre (que casualidad), donde cursaba mi séptimo grado, se leyó el anteproyecto y desde aquel ínfimo lugar es posible que hayamos dado el sí, sin muchos aportes (es entendible pero novedoso el hecho, nunca nadie le había solicitado al pueblo cubano que se expresara sobre tan importante asunto, y menos a unos renacuajos como nosotros), vino después la votación de aquella Carta Magna y a mí me faltaban tres años para poder ejercer mi derecho al voto, por tanto solo pude acompañar a mi vieja hacerlo, la gitana Lisso no se si para cuidarnos o porque la habían convencido de verdad, voto a favor, si recuerdo que se votaba en la pescadería que hacía poco se había construido en el barrio, subiendo por Armas, camino a la calle E.

El Mundo y Cuba se perfilaban hacia un prospero socialismo en muchos países, y diríamos que la meta final, el comunismo, como sociedad suprema de la raza humana, era "pan comido". Esa sensación de optimismo extremo se reflejo de alguna manera en aquella Constitución de 1976, solo basta leer su Artículo 5.- El Partido Comunista de Cuba, vanguardia organizada marxista-leninista de la clase obrera, es la fuerza dirigente de la sociedad y del Estado, que organiza y orienta los esfuerzos comunes hacia los altos fines de la construcción del socialismo y el avance hacia la sociedad comunista.  Fidel en su famoso discurso del 13 de marzo de 1968, año en que se abolió hasta el timbiriche de la esquina lo había predicho con extremo entusiasmo “…  Y el marxismo que nosotros creemos entender es el marxismo de Carlos Marx; podemos estar equivocados, no podemos decir que somos los sabios infalibles que no nos equivocamos, pero al menos el tipo de comunismo en el que hemos creído es este comunismo que estamos proclamando aquí (APLAUSOS PROLONGADOS). Y si entendimos bien a Carlos Marx y a sus ideas más profundas, es por ese verdadero comunismo, fraternal, humano, generoso, por el cual debemos luchar, y lucharemos y lo llevaremos adelante, porque por cualquier otro no vale la pena, ¿qué sentido tiene?...

Luego vendría 1986 y el proceso de "rectificación de errores y tendencias negativas", económicamente hablando en Cuba se había desacelerado la locomotora, en 1985 la economía había crecido un 1.4%, 1986 cerraba con apenas 0.8%, y ya 1987 daba pérdidas importantes de -3.5%, se habían aplicado antes los llamados "mercados libre campesinos", pero la aparición de innumerables intermediarios que solo hacían subir el precio final de los productos agrícolas, junto con la ineficiencia económica y el burocratismo estatal, se habían convertido en las  banderas de aquel proceso de rectificación económica y social. Por aquella época estudiaba en la URSS, había llegado a aquel país en Agosto de 1982 y aunque leía lo que pasaba en la isla, allí donde me encontraba era todo un remolino, con la muerte de Brezhnev en noviembre de 1982, vendría la seguidilla de muertes de Andropov primero y Chernenko después, hasta que apareció el quilombo de verdad con la suba de Gorbachov al poder en marzo de 1985. Los que vivimos de cerca aquellos momentos, la famosa "perestroika" y "la glasnost" guardamos gratos recuerdos, sobre todo porque aquella sociedad anquilosada en lo político y en lo económico necesitaba de un buen espabilon.  Por supuesto cuando me regrese en Marzo de 1988 a Cuba, aquel espabilon se paso de mambo y termino desapareciendo la URSS el 25 de diciembre de 1991.

Si bien en 1987 se daba el gran triunfo de Cuito Cuanavale donde las tropas cubanas de conjunto con las angolanas lograban el retiro de las tropas imperiales sudafricana hacia dentro de su propio territorio, no fue hasta 1988 que se comenzó a negociar la salida de las tropas cubanas de Angola, junto con la independencia de Namibia, otro logro político cubano en la arena internacional, pero hacia el interior de la isla el periodo de 1986 a 1992 fue duro desde el punto de vista político, no solo porque la isla también necesitaba un zarandeo de oreja a su construcción del socialismo, sino porque se dieron acontecimientos en la cúpula dirigente, que el pueblo vio con asombro y expectación, me refiero al Caso Ochoa, de tráfico de droga e influencia política y económica, así como la destitución por corrupción de un hombre fuerte en Cuba de aquella época, nada menos que Carlos Aldana en 1992, jefe hasta ese momento del departamento ideológico del Comité Central del PCC.

Sin embargo en medio de fuertes debates internos políticos sobre el futuro de la isla, y el aumento de la agresividad de los del Norte que catalogaban la situación, como "su momento" para hacer regresar a Cuba al patio trasero del Imperio que siempre nos ha despreciado, se hizo un llamamiento al IV Congreso del Partido Comunista meses antes de que se celebrara entre el 10 y el 14 de Octubre de 1991 para que fuera discutido por todo el pueblo. Fidel llamo aquella cita partidista como "Congreso en Armas" y se decreto de alguna manera lo que después conocíamos como "Periodo Especial en Tiempo de Paz", fundamentalmente porque a Cuba se le comenzaría aplicar un doble bloqueo, el de siempre desde 1962 con los yanqui, y ahora el que aparecía con la disolución de la URSS y el campo socialista.

Solo una Revolución genuina como la cubana podía salir airosa de aquella desastrosa situación económica, si como siempre se acudía y se confiaba en el pueblo aguerrido que atesoraba una historia de lucha desde 1868 por su plena independencia.  

En medio de aquella lucha política, a la constitución de 1976, se le hicieron cambios importantes, a partir de los debates llevados a cabo con el pueblo en el análisis de los mismos y las sugerencias recogidas de ellos. Entre el 10 y 12 de Julio de 1992 en el XI Periodo Ordinario de Sesiones de la III Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular en Cuba se discutieron y se aprobaron  los cambios a realizar a la Constitución del 76.

(...continuará)

jueves, 19 de julio de 2018


OTRA SOGA CON CEBO

Los primeros días de diciembre del 2012 viaje con un amigo a Managua, Nicaragua, por trabajo, estuve allí poco tiempo, creo que una semana, instalando una Planta de Nitrógeno Liquido en la empresa Alba Genética, este proyecto de empresa  se había llevado a cabo con la ayuda de Chávez  y su iniciativa del ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América), la misma consistía en dar asesoría y apoyo tecnológico a pequeños productores ganaderos para implantar con éxito las técnicas de inseminación artificial en el mejoramiento de la producción ganadera, con el nitrógeno liquido se conservaba el semen de toros valiosísimos, que Chávez había comprado en la Argentina, en aquellos intercambios tan fructíferos que existían entonces en nuestra América. Meses después, en Marzo del 2013, Chávez nos dejaba.



Un día como hoy pero hace 39 años atrás, en 1979 triunfaba la Revolución Sandinista, ayer como hoy, el imperio trata de aplastarla, y a pesar que no pocos errores se han cometido por los que la dirigen hoy, siempre lo que vendrá será peor, porque nada hecho por este neoliberalismo que nos asfixia en nuestra América, se hace con amor, así lo dejaba patente el poeta,
...Ahora el águila tiene
Su dolencia mayor
Nicaragua le duele
Pues le duele el amor...

Busque aquello que había leído hace ya un tiempo de Julio Cortázar "Nicaragua tan violentamente dulce", que invito a leer, y oh! casualidad, en una relectura del autor de "1984", este dejo unos apuntes, que bien valdrían la pena volver a leer con lo que está sucediendo ahora mismo en Nicaragua y en Cuba.

APUNTES AL MARGEN DE UNA RELECTURA DE 1984

Discurso del idiota

Una noche, creo que en Torún, cuna de Copérnico, el pintor Matta me vio llegar y me saludó, diciéndome: «¡Ah, aquí está, el idiota!. »Me quedé un tanto helado, pero la explicación vino en seguida: «Te llamo idiota como lo llamaban al príncipe Mishkin, porque a ti te ocurre como a él, meter el dedo en la llaga con la mayor inocencia, y estás siempre alarmando a la gente porque dices las cosas más inapropiadas en cualquier circunstancia, y sólo algunos sé dan cuenta de que no eran de ninguna manera inapropiadas. Tú entretanto; no entiendes nada de lo que pasa, igual que el príncipe de Dostoievski. Tal vez aquí tampoco entiendo nada, querido Matta.

El horror: totalidad y parcialidad

Casi desde el comienzo; la certidumbre de que el horror tiene un límite al que sólo se llegará después de bajar un incontable número de peldaños. El infierno de Dante Alighieri es estático, jerárquico; los grados del horror se abarcan desde la invocación inicial, la esperanza que queda atrás para siempre, pero se abarcan desde un narrador que sólo participa como testigo y que al fin, lo sabemos, volverá a ver el sol y las demás estrellas. Winston Smith, en cambio, no volverá de su inmersión en el horror, y de alguna manera lo sabe desde el principio; cuando O'Brien se lo dice en la última etapa, no le dice nada nuevo; Winston Smith deberá bajar uno a uno los peldaños, y en algunos de ellos habrá como una esperanza agazapada: Julia O'Brien, el anticuario, un destello de posible salvación que se negará a sí mismo y mostrará su traición y su engaño, hasta obligarlo a su vez a la traición y al autoengaño final. El horror es infinitamente más grande en 1984 porque su límite no está en sí mismo, en la progresión del mal, sino en la inversión de la esperanza, el descubrimiento de que es también una de las fuerzas del mal. Lo que en un famoso relato de Villiers de L'Isle Adam se condensa en una inversión final y fulminante (La tortura por la esperanza), en el de Orwell se da en una serie de desgarramientos; la esperanza no es posible pero sin embargo está ahí, y la comprobación de su imposibilidad es cada vez la ocasión del desgarramiento. El fondo del horror está en una escena final nada horrible en sí misma, el breve reencuentro de Winston y Julia, cuando los dos saben que se han traicionado mutuamente y sólo buscan separarse, olvidarse, seguir traicionándose allí donde en lo más hondo de sí mismos había latido la esperanza.

Obviamente, el horror en 1984 es una figura que sólo alcanza su sentido fuera del libro, en la realidad histórica que lo contiene parcial y no totalmente. Un sentido figurado: el mundo podría llegar a ser como el de 1984, puesto que ya lo es en algunas de sus facetas. Por eso Orwell puede saltar del realismo a la alegoría, a la figura total, no cree, ni tampoco busca que el lector crea que el mundo va a llegar a ser el de 1984, pero al proyectar ficticiamente el horror a sus últimas consecuencias, nos sitúa frente a nuestra responsabilidad, y esa responsabilidad supone la esperanza; es ésta quien hace entrar en acción a la responsabilidad que lleva a la lucha para impedir que 1984 pueda cumplirse en cualquier otro año del siglo. Y es mi esperanza la que escribe estas líneas en un momento en que muchos fragmentos y esbozos del mundo de 1984 se manifiestan inequívocamente en nuestra realidad. Ahora bien, el mundo orwelliano es el Mal que ya ha triunfado; el nuestro (ese en el que creemos y por el cual luchamos) contiene el Mal en el seno del Bien; y si ésta es también una figura, podemos ya pasar de nuestro lado y hablar de reacción dentro de la revolución; terreno crítico si lo hay, y precisamente por eso terreno de la máxima responsabilidad del escritor comprometido con la causa de los pueblos. (Y no sólo de él, por supuesto, pero aquí me sitúo en mi terreno específico, sin pretender entrar en el de los ideólogos y los politólogos.)

Los grados de la crítica

Me muevo en el contexto de los procesos liberadores de Cuba y de Nicaragua, que conozco de cerca; si critico, lo hago por esos procesos y no contra ellos; aquí sé instala la diferencia con la crítica que los rechaza desde su base; aunque no siempre lo reconozca explícitamente. Esa base es casi siempre escamoteada; prácticamente no se niega nunca al socialismo como ideología válida; mientras qué se denuncian y atacan vehementemente los frecuentes errores de su práctica. A la cabeza (y a la vez en el fondo cuando sé trata de Cuba) está la noción de la URSS vista como un régimen execrable; Stalin borra la imagen de Lenin, y Lenin la de Marx. Esa crítica no acepta el socialismo como ideología viable, y no lo acepta por las mismas razones que el capitalismo enuncia desembozadamente; así como éste supone un elitismo económico dominante e imperialista, esa crítica intelectual supone un elitismo «espiritual» que se alía automática y necesariamente al económico. Pero eso, claro, no se dice nunca. El miedo signa ésa crítica: el miedo de perder un status milenario.

Cuando no se tiene en cuenta esta opción básica, ese tipo de crítica puede convencer a muchos, y de hecho los convence, máxime cuando se hace con inteligencia y con el beneficio del prestigio que da una importante obra literaria paralela; ¿cómo echar en saco roto las críticas de un Octavio Paz, de un Mario Vargas Llosa? Personalmente comparto muchos de sus reparos, con la diferencia de que en mi caso lo hago para defender una idea del futuro que ellos sólo parecen imaginar como un presente, mejorado, sin aceptar que hay que cambiarlo de raíz. Estoy de acuerdo con ellos en su punto de vista sobre problemas tales como el de Polonia o Afganistán, sobre los atropellos a la dignidad y a los derechos humanos que se repiten ominosamente en muchos regímenes socialistas (quiero decir, en muchos regímenes que a cada reiteración de esos atropellos se alejan del socialismo en vez de afirmarlo); estoy de acuerdo en que ningún argumento ideológico justifica poner el todo sobre las partes, la noción global de pueblo sobre la de individuo (pero en la medida en que la noción de individuo no escamotee la de pueblo, como es el caso en ese tipo de crítica siempre egocéntrica, que extrapola a los Sakharov o a los Padilla al conjunto de sus compatriotas y los convierte a todos en víctimas por lo menos potenciales.) Hace rato que me reprochan no sumarme explícitamente a este tipo de denuncias; bueno, ahí tienen la denuncia, pero no les va a servir para gran cosa; porque mi crítica se abre y se cierra en cada caso concreto sin proyectarse a procesos sociales de una infinita complejidad y que de ninguna manera quedan invalidados, como se pretende, por errores e injusticias condenables pero circunstanciales, aborrecibles pero superables. Toda la diferencia está entre negar el socialismo como camino político viable, y defenderlo porque se lo critica, porque en cada caso concreto se denuncian errores y sus aberraciones.

Y ya que estamos...

Rimbaud lo dijo para siempre: Hay que cambiar la vida. Tanto él como Marx comprendieron que si la vida seguía por el cauce que hasta el siglo XX buscó trazarle ese Pantocrátor que también se llama Historia de Occidente, el destino del hombre era 1984. Ocurre entonces que el socialismo nace para destruir al Pantocrátor en la imagen del Zar, como Fidel Castro lo destruye en la de Batista y los sandinistas en la de Somoza. La noción del hombre nuevo surge inevitablemente; entonces, claro, empiezan los problemas en este ajedrez humano, demasiado humano.

Para empezar: ¿en qué medida puede gestarse el hombre nuevo? ¿Quién conoce los parámetros? Hay un esquema ilusorio que rápidamente deriva al sectarismo y al empobrecimiento de la entidad humana: el de querer crear un tipo de revolucionario permanente, considerado a priori como bueno, abnegado, etc. Como bien lo supieron en Cuba, esta idealización entraña la negación de todas las ambivalencias libidinales, de las pulsiones irracionales; en última instancia se traduce en cosas tales como la condena del temperamento homosexual, del individualismo intelectual cuando se expresa en actitudes críticas o en actividades aparentemente desvinculadas del esfuerzo revolucionario, y puede abarcar en su repulsa al sentimiento religioso considerado como un resabio reaccionario.

En Cuba hace rato que las tentativas parciales por imponer el esquema idealista del hombre nuevo han cedido a una visión más abierta que se hace sentir positivamente en todos los planos, desde el intelectual hasta él lúdico y el erótico; nadie sabe en verdad cómo deberá ser el hombre nuevo, pero en cambio los cubanos parecen saber cuál es la cuota de hombre viejo que no se le puede quitar sin mutilarlo irremisiblemente. Una experiencia de veinte años empieza a dar resultados positivos en este campo fundamental; pero, por supuesto, la impenitente crítica antisocialista insiste en denunciar el primer esquema ya superado como si fuera permanente; le basta un caso aislado, un poeta en la prisión, un científico perseguido, para decretar el gulag total.

El viraje negativo de la imagen exterior de Cuba sé dio, es sabido, como consecuencia del llamado «caso Padilla», a comienzo de los años setenta, qué en su momento condensó la visión errónea nacida del esquema ilusorio, y que se tradujo en medidas coercitivas que humillaban en vez de transformar, buscando un valor catártico y hasta ejemplar en cosas tales como la autocrítica pública, sin conseguir otra cosa que un estado de temor permanente, un pregusto de todo lo que en su última instancia desemboca en el terror de 1984. Esto lo saben de sobra los cubanos, y aquellos que hoy lo niegan se cuentan seguramente entre quienes estuvieron más atemorizados y más callados en aquel momento.

Si para algo sirvió en definitiva el caso Padilla, fue para separar el trigo de la paja fuera de Cuba, pues la crítica se escindió en las dos vertientes de que se habla más arriba. Mi crítica, por más solidaria que fuese, me valió siete años de silencio y de ausencia, pero era una crítica que acaso, ayudó a franquear el paso del esquema ilusorio a otro en el que la necesidad de renovación no ignorara las pulsiones que hacen de un hombre lo que verdaderamente es. En cambio la crítica antisocialista se aferró a todas las extrapolaciones y generalizaciones que su retórica era capaz de inventar, y desde entonces hasta hoy, quince años después, sigue anclada en la denuncia permanente de algo transitorio; su periódica reiteración responde mecánicamente a la misma técnica: denunciar un atropello verdadero o no (Arenas, Valladares, etc.) y lanzar desde ahí la monótona escalada a la totalidad de lo cubano, porque esa totalidad es el socialismo en marcha, y de lo que se trata es de acabar con él. Esa crítica no me duele por sí misma sino porque opera en terreno favorable, con el sostén y el apoyo tácitos de los norteamericanos del establishment y de los intereses capitalistas mundiales. Los cubanos han contribuido no poco a favorecerla, aunque les sorprenda oírlo; demasiado solos en su isla, nunca comprendieron toda la importancia de estar auténticamente presentes en el exterior a través de su red diplomática y otros medios de información. La famosa carta de los intelectuales franceses a Fidel Castro, cuando el caso Padilla, fue una carta paternalista e imperdonable por su insolencia, pero puedo afirmar con todas las pruebas necesarias que esa carta no hubiera sido enviada si el primer pedido de información sobre los hechos —que firmé con muchos otros— hubiera tenido una respuesta en un plazo razonable. Es penoso comprobar, en Francia, por lo menos, que los episodios que se dan como negativos y qué la crítica explota a fondo y diariamente, son aquellos que sé marcan más en la memoria colectiva, puesto que hay poca información sobre el prodigioso avance socioeconómico, cultural y científico de Cuba no sólo con respecto a su propio pasado sino frente al conjunto de los países latinoamericanos, la mayoría de ellos más ricos y poderosos que esa pequeña isla pero incapaces de operar el paso decisivo de la dependencia a la toma de posesión de su verdadera y escamoteada identidad nacional que reemplazan por un patriotismo vocinglero del que el fútbol y las islas Malvinas dan el mejor ejemplo.

En ese sentido la crítica antisocialista ha marcado puntos y los seguirá marcando si Cuba no proyecta mejor su verdadera imagen. A veces creo soñar cuando algún francés me interroga sobre el caso Padilla; si le explico que eso es analógicamente como si me preguntara sobre los dinosaurios, se asombra un poco pues lo sigue viendo como algo actual y operante. Nicaragua, en cambio (es verdad que su revolución tiene la frescura de la infancia) ha logrado crear una imagen cada vez más amplia y completa en Europa, pese al diluvio de falsedades provenientes de Washington. ¿Pero no me estoy alejando demasiado de 1984?

Los muchos caminos del buen camino

No, y por una razón muy simple: la necesidad y el deber de luchar contra todos los brotes de Arimán en las tierras de Ormuz. El horror de 1984 sólo podrá evitarse si, paradójicamente, se combate contra sus gérmenes y sus latencias, dentro del campo mismo de Ormuz, dentro de un proceso socialista que es el polo opuesto del mundo imaginado por George Orwell.

Hay dos críticas igualmente necesarias: la que hagamos del Moloch norteamericano, como exponente imperial de la dominación capitalista, y la que hagamos del socialismo cuando creemos que yerra el camino. Y de esta última se trata aquí como se ha visto, en la medida en que toca directamente a Cuba y a Nicaragua. Hay que volver, pues, a la cuestión del hombre nuevo que preocupa a estas dos jóvenes revoluciones...

¿Pueden modificarse las estructuras antropológicas tradicionales, en las que sigue dominando el machismo no sólo tropical sino latinoamericano en su conjunto? No es fácil, cuando incluso muchas mujeres lo defienden, cuando la agresión imperialista obliga a constituir ejércitos profesionales en los que el signo es avasalladoramente masculino. Pienso que la educación en ambos países puede ser la cuña que rompa ese bloque de prejuicios activos y pasivos; que los hijos, por favor, se diferencien por fin de sus padres en este campo discriminatorio. El hecho incontestable de la homosexualidad como una de las facetas del calidoscopio humano es, a diferencia del machismo, un componente que nadie ha explicado bien, genética o socialmente, pero que no puede ser ignorado y mucho menos entendido como negativo; sus proyecciones sociales vienen de la reacción del animal acorralado, de las máscaras que buscan ocultarlo a los cazadores, y eso frente al hecho comprobable de que toda asimilación coherente al cuerpo social puede acabar con ese ghetto como lo muestran países más avanzados en ese terreno. La definición del homosexual como un enfermo, que se formuló alguna vez en Cuba es una aberración y una ingenuidad simultáneas. Un comandante nicaragüense me dijo alguna vez que había que radiar a los homosexuales de los servicios públicos de alto nivel, porque su condición los volvía fáciles presas de la extorsión por parte de la «inteligencia» del enemigo. Le hice notar que tal cosa sólo podía ocurrir si esos funcionarios se veían obligados a mentir sobre su temperamento sexual y a ocultarlo; y que era falso, aunque cómodo, sostener como algunos críticos que se creen revolucionarios, que los movimientos gay en diversas partes del mundo sólo prueban la podredumbre del régimen capitalista. Siempre hubo y siempre habrá homosexuales, y su reconocimiento es la única manera de superar el problema; sin contar que —y esto enfurecerá a algunos—, a menos machismo menos homosexualidad; el equilibrio social derivado del equilibrio sexual amenguará automáticamente la agresividad que exacerba y compartimenta hoy la pulsión erótica.

Cosa que también debe decirse del sadismo como latencia en las zonas irracionales y a veces todopoderosas, del ser humano. Esa latencia no me parece desarraigable, es una de las oscuras fuerzas que junto con la fuerza libidinal mueven muchas conductas. ¿Vamos a postular al hombre nuevo como integralmente bueno? No, por supuesto, pero en cambio su novedad estará en todo lo que le dé el socialismo para que las latencias sádicas se sublimen lo más posible, así como según ciertos psicoanalistas todo cirujano esconde sin saberlo a un sádico que ama la vista de la sangre. Frente al culto del sadismo a través de los media del enemigo, que tantas veces consigue hacer de un niño un pequeño asesino que espera su hora, la orientación ética y política del socialismo es el mejor y más legítimo cuadro de vida para que las pulsiones sádicas se sublimen o incluso sean controladas por una decisión racional y no por el miedo al castigo que es (y que no es, dicho sea de paso) el único freno que el pánico capitalista posee para disminuir las olas de “violencia y los crímenes sexuales entre otras” manifestaciones de nuestra cuota sádica. Cuota que seguirá latente también en él hombre nuevo, pero inflexionada lo más positivamente posible; digamos, emblemáticamente a más cirujanos menos violadores de niños. Todo esto es chapucero y apenas esbozado, pero estábamos hablando de 1984, si me acuerdo bien, y en 1984 el sadismo es aunque Orwell no lo dice nunca, la razón de ser de Big Brother y su aparato total y totalitario de poder. Allí Arimán ha liquidado hasta el último resto de Ormuz. El socialismo no podrá liquidar jamás enteramente a Arimán, pero puede y debe neutralizarlo; esperar y hasta postular la creación de un hombre nuevo en el que las pulsiones profundas sé hayan extinguido, es una ingenuidad en la que en el fondo, nadie cree.

El idiota se despide

Termino estos apuntes en momentos en que Arimán Reagan empuja imperiosamente a sus títeres externos e internos para que destruyan la revolución sandinista en Nicaragua y continúen combatiendo a las fuerzas populares de El Salvador. 1984 acaba de entrar en su simultaneidad literaria y temporal; las cosas no serán así en el mundo este año, pero sólo lo que está ocurriendo en América Central basta para mostrar uno de los peldaños por los cuales el horror orwelliano sigue descendiendo en su monstruosa voluntad de entropía.

Polonia, Guatemala, Afganistán son otros peldaños; el lector conoce muchos más en África y en Asia.. La escalera parece infinita pero no lo es; en lo más profundo de la noche está su término, y el descenso puede verse acelerado en cualquier momento; la guerra nuclear, la bomba neutrónica, el arrasamiento de inmensas zonas del planeta pueden convertir el descenso paulatino en una caída vertical qué sólo habrá de detenerse ante la imagen final de Big Brother. Frente a esta perspectiva, sólo creo en el socialismo como posibilidad humana; pero ese socialismo debe ser un fénix permanente, dejarse atrás a sí mismo en un proceso de renovación y de invención constantes; y eso sólo puede lograrse a través de su propia crítica, de la que estos apuntes son vagos y mínimos fragmentos.