Viaje a la Luna

Viaje a la Luna

Una memoria a mis antepasados, a mis vivencias...unos versos de futuro.

QUIEN NO SE OCUPA DE NACER SE OCUPA DE MORIR

miércoles, 29 de abril de 2020


En estos días de cuarentena, momento propicio para mirarse hacia adentro, recordarnos lo frágiles que somos los seres humanos y sobre todo lo frágil del sistema Capitalista para afrontar los reales problemas de la humanidad, varios periodistas de los MENTIMEDIOS, se han dado a la tarea de despotricar sobre una ayuda que llegaría de Cuba a la Argentina en medio de esta tragedia Mundial.

He participado en varios "debates" entre trolls y gente de "buena fe" que quiere entender tanto empecinamiento por embarrar una imagen de los médicos cubanos, ganada no ahora sino desde hace 60 años de ayuda al Mundo, en algunos casos cobrando, por supuesto, y en otras con un altruismo digno del Cristo de la Cruz. En esos debates he hecho unas mismas preguntas, ¿Porque será que una isla (bloqueada por el inescrupuloso de siempre (al menos desde finales del siglo 19), paladín de muchas de las desdichas de varios países a los cuales ha invadido sin excusas, o con ellas inventadas) ha dedicado tantos esfuerzos para preparar recursos humanos en el campo de la medicina y aun en medio de su pobreza comparada, ha mantenido índices de educación y salud digno de los más ricos del Mundo?, ¿Por qué será que esa Isla tantas veces vilipendiada, aun con recursos limitados, ha decidido no ser egoísta y colaborar en el campo de la medicina con todo aquel que se lo pide, sea país rico o pobre en este Mundo?. ¿Por qué será que se cuestiona a Cuba y su gobierno por lo que hace y todos olvidamos que países alrededor de ella, como República Dominicana, Jamaica, el mismo Puerto Rico (un estado más del poderoso del Mundo) no pueden, no ya crear brigadas medicas de ayuda, si no dar servicios médicos decorosos en sus países?. ¿Por qué países como los mencionados, o Panamá, Hondura, Nicaragua, Ecuador, Belice, Surinam, Guyana, que supuestamente han estado bajo "regímenes democráticos" por 60 años no pueden brindarles servicios médicos decorosos a sus poblaciones?.


Por supuesto he recibido respuestas a mi preguntas en esos foros, “ellos” siempre tienen respuestas, …”P.U.T.O. izquierdista, vete a Cuba a comer frijoles”, “El error fue que solo fueron 30 000”, “Te lavaron el cerebro,… comunista”.
La libertad de expresión es algo maravilloso.
  

Carta abierta de un médico argentino sobre sus colegas cubanos.
(Por Alberto Cerda Expósito en el blog de Iroel Sanchez “La Pupila Insomne”)

 “Me estoy informando por la tele y un destacado médico, panelista del canal de los 60 años, se preguntaba en público, ¿para qué vienen los médicos cubanos si acá tenemos una medicina de excelencia?

La reflexión me suena a un interrogante sincero, pero se mezcla con un tinte prejuicioso. Perdón doctor, también de ignorancia. Soy médico formado en la misma facultad que usted y creo que somos contemporáneos. Conozco Cuba. Tengo amigos y sé de su historia pre y posrevolucionaria. También la Escuela Latinoamericana de Salud de La Habana, donde se formaron cientos de médicos argentinos que, en otras épocas y también en las actuales, no pudieron estudiar acá.

Mi primera observación es la siguiente. Usted y yo, ¿cuánto tiempo trabajamos en las villas de emergencia o barriadas del conurbano de Córdoba enviados por nuestra querida facultad o luego por el ministerio de Salud de la provincia? Los libros son una cosa muy linda, pero in situ, mamando la realidad, compartiéndola y transformándola junto a sus habitantes, es muy distinto. Esa es la gran diferencia que tenemos usted y yo con los colegas cubanos.

Ellos se formaron en MEDICINA SOCIAL, la que no tiene el signo pesos de zanahoria, sino el compromiso SOLIDARIO, COMUNITARIO y TRANSFORMADOR como meta. Ellos cambiaron radicalmente la paupérrima realidad que heredaron de siglos de saqueo por parte de sus vecinos del norte. Luego remaron contra el bloqueo criminal a que fueron sometidos por elegir otro destino, lo que los obligó a tener un nivel de conciencia y compromiso que usted y yo no tenemos ni nunca necesitamos. La salud pública cubana es un derecho adquirido con rango constitucional, que se cumple.

Además, por ideología, la solidaridad internacional es una premisa. ¿Cuántos médicos argentinos fueron a colaborar contra el Ébola en África? ¿o a darles visión ocular a los coyas, cholos o aimaras bolivianos? América central está sembrada de médicos cubanos combatiendo las pestes que la pobreza origina.

¿Cuántos médicos nuestros están RADICADOS O POR LO MENOS ROTAN por el impenetrable chaqueño, en la puna, en el monte santiagueño, en el Bermejo, Pilcomayo o comunidades signadas por la contaminación productiva?

Nosotros fuimos formados para vivir en ciudades o centros con comodidades mínimas y sueldos de medio para arriba.

Aclaro que soy ferviente defensor de lo público y que luché y lucho por ello, pero sé de las deficiencias y los motivos por lo que somos distintos a los cubanos. Ellos se forman para una MEDICINA HUMANISTA y COMUNITARIA, nosotros en una INDIVIDUALISTA y MERCANTILISTA.

Éste es el prestigio y el motivo por lo que los médicos cubanos son CONVOCADOS y recorren el mundo. Si es que vienen, le propongo los invite a su programa y le aseguro que tendrá una agradable sorpresa.





martes, 28 de abril de 2020


ABYECTO y DESALMADO

Pocas veces he sido Vincent Moon
pero he sido
no hay manera que la crucifixión
me salve
He puesto tantas veces la mejilla sin embargo
mi cortada en la cara
la llevo en la oscura planicie
de un lugar remoto del alma
vamos infamia
mi amada compañera
algún día contaré mi historia




…You tell me not to sit around just thinkin' about this life I've had
But it's just so hard, to not
Think about The good, the ugly and the sad
But lord Things have gone my way…








jueves, 23 de abril de 2020


PALIMPBESO

Unánime beso tuyo
que derrumba espejos
de ese yo, tantas veces abordado
interrupto, hastiado de macanas
ya habituales, como los infiernos
a donde iré,
con mis molinos de extravíos
mis recetas sin comer

Unánime beso tuyo
que esconde la fragancia
de tu bondad inmensa
la sutil fantasía de mejorarme
en este caparazón de tortuga
que acumula hormigas rabiosas
de volver al traspié

Unánime beso tuyo
palimpsesto arrasador
para mi boca blasfema y arcaica
que poco tiene que decir

Unánime beso tuyo
que yo depreco
porque intuyo mi madero
agua debajo del puente
esperando abril bisiesto




miércoles, 22 de abril de 2020

CAMINANDO

Sube el espasmo
de un adiós final
multiplicado por el sendero
todavía por recorrer
la cuenta del último grano
bajando por el venturi de cristal
Volveré a casa en Octubre 
como todo el Mundo
me daré cuenta que he dejado
una vida atrás
sin pirámides
solo he sido yo en este viaje
pisando el jardín ajeno
haciendome trizas
contra el paredón de la noche
nunca lleve lumbre
los fósforos estaban mojados

                    (Pintura de CAMILA S.A.)









lunes, 13 de abril de 2020

TOMA LA ESCOBA
(Por Ernesto Estévez Rams, en https://lapupilainsomne.wordpress.com/)

Otro día de cuarentena:
Hedor
Solo cuando los olores eflusivos del planeta
llega a tus narices, te sobresaltas.
Hasta ahora, el hedor repugnante de ciertas geografías
te eran ocultados debajo de los perfumes celebrados
por los periódicos, por la televisión, por la radio.
Últimamente, también escondido en eso que llaman las redes.
Como si el enredo social del planeta fuera novedad
y no viniera andando desde hace tanto.
Como si no hubieran existido etnocidios,
ni barcos llenos de negros,
ni plantaciones, ni heces en forma de látigos.
Ni asiáticos tildados de monos, y los otros
vaporizados en bombas. Como si Verdún no hubiese
sido una fiesta atroz del capital jugando al monopolio.
Y en Leningrado los niños no hubiesen tenido que comer pintura para engañar al hambre.
Como si Rodesia no hubiera existido, Ian Smith fuera
solo un personaje para asustar a niños de Zimbawe.
Ni apartheid, ni fosas llenas de muertos en Ruanda.
Ni sifilis inyectada a indias guatemaltecas
en nombre del avance de la civilización blanca.
Ni esterilizaciones forzadas. Ni experimentos humanos
en las selvas americanas.
Como si no hubiesen lanzado al mar cientos desde helicópteros,
ni otros en la boca de volcanes.
Y niños sesgados de sus padres asesinados, y luego de sus abuelas.
Como si Wounded Knee fuese el título de otro filme
de héroes blancos. Como si el agente naranja
fuera el nombre publicitario de un extracto de jugo fortificado.
Como si Lynch y Crow fueran nombres cualquiera,
y la quema de cruces y la soga, preámbulo
de un suculento barbecue de negros.
El estrupro y la pedastería,
accidente y no sistema.
Ahora que nos han vendido la idea,
que las redes han hecho al mundo más pequeño.
¿Dime tu que exploras en ellas?
¿Cuántas páginas vistas de Timor Leste? ¿de Angola?
¿Cuántas de Armenia miraste esta semana? ¿Pakistán?
¿Cuánto aprendiste de Jamaica?, ¿de Dominicana?
¿Que sabes de los negros haitianos y los negros de otros lugares?
¿Cuánto nuevo de Siri Lanka?
¿Cuáles amigos hiciste de Samoa, Viet Nam, Cambodia?
¿Cómo se visten en Yemen (Si las bombas
y la hambruna les permiten vestirse. Allí, quizás
ni haya pintura para engañar al hambre)?
¿Qué estrellas de actuación brillan en Mongolia,
triunfan en Sierra Leona, escandalizan en Bulgaria?
¿Qué libros llaman la atención en Albania, se comentan en Chile, se prestan en Honduras?
¿Quién ganó el campeonato de Basket en Jordania?,
¿el de Volleyball en Costa de Marfil?
¿Qué club de football en Malasya?
No será que esa aldea global no es tan global nada.
No será que cuando te venden que vas,
en realidad te vienen.
Te acosan, te asaltan y te roban la vista. Por esa
puerta de entrada mientras crees ver, en realidad
te miran.
No será que te amaestran y te mutilan, te reducen y te venden.
Cómo un número, un gusto, una tendencia.
Un esclavo de sensaciones que te sintonizan.
No será que te tocan la flauta, te encantan
y te llevan a los parajes donde todo huele igual.
El perfume engañoso que te venden cuando en realidad te compran.
Despierta, hace rato que algo huele podrido
y no es de Dinamarca. Ahora que el hedor
inescondible llegó a tu nariz,
no estires la mano buscando un perfume,
toma la escoba.
Vamos a limpiar la casa.




SIGO VIVO

Ayer me sucedió algo extraordinario 
salí al patio
tome el Sol
con los ojos cerrados
A la noche
con los ojos cerrados
volví a tomar el Sol
en la cama
haciéndome de ella






jueves, 9 de abril de 2020

INSIDE THE WALLS

Esta vez es única
leo desmenuzando
el Mundo sin suerte
se ha parado para mi
entonces con el camino de Sal Paradise
y los cuentos de Francisco Isidoro
escucho unos aplausos
todos los días a las nueve
estruendo del Morro
para volar allí
si de esta me salvo
al Mundo sin suerte
le debo una






miércoles, 8 de abril de 2020


TU, OSCURA NENA

"No puedo comprarme una emoción"
eso es lo único que no venden
por la televisión
y mira que lo intentan,
yo amo y río
en alguna ocasión
gracias que te tengo nena
sentada en este, en picada mi avión
que mañana me enfermó
no me verás, tampoco mi polvo
ni en Chacarita, ni en Colón
esto es una saga
con varios capítulos
un solo the end previsto por vos
desde el malecón
o allá en Hiroshima
después de aquella degollina
sin razón 
por suerte te tengo, mi nena
te dejo esta canción



lunes, 6 de abril de 2020

DESTINO

Somos esas ruinas circulares
que el escritor de Adrogué
conmemoró con el fuego,
no habrá solución para quien nos soñó
repetiremos la ceremonia,
de fácil será
que ni esta cuarentena nos salvará
mucho más arduo
"tejer una cuerda de arena
o amonedar el viento sin cara"
la llama consumirá nuestros delirios,
la humillación de habernos soñado
otra vez para desaparecer,
hemos sido y así será
un mero simulacro
del pedestal calcinado
que ha sido ese punto en la noche inicial,
hemos sido sombreado
al final de un paredón
en la próxima soñada,
por cierto, para la nada.

...And what did you hear, my blue-eyed son?
And what did you hear, my darling young one?
I heard the sound of a thunder, it roared out a warnin'
Heard the roar of a wave that could drown the whole world
Heard one person starve, I heard many people laughin'
Heard the song of a poet who died in the gutter...


martes, 31 de marzo de 2020

COVIDANDO CON BORGES

Cuando todo esto haya pasado
los abrazos volarán a tu pecho
ese beso que faltó
regresará desde el espejo de tinta
el cariño que debías
será tu benjuí arrojado al brasero
desde el desierto a tu resurrección 
seras rico bajo la higuera
de tu propio jardín

martes, 17 de marzo de 2020


AMOR EN EL CORONAVIRUS

Ni te has dado cuenta
como costumbre hace siglos
que no lo dijo Miguel, el de las profecías
ni Minguito que recorría Maria Regla
era solo besar y aprender del otro
cortar la Luna helada del extravío
Las azucenas estaban ahí
paradas para oler el derrame colectivo
el yo que se funde en el nosotros
una corona de espinas y un madero
Sepulta el látigo que utilizaste tanto tiempo
para beberte unos denarios
que te entregaba el vendedor de hojarascas
usando siempre su propio molino
De esta salimos
como punto en el firmamento
¿Quien más nos yerra?
Ah, nuestra ignorancia
sutil valle postrado
un güiri noko en el que pocos
ponen sus fuerzas de amar






lunes, 16 de marzo de 2020


RECLINATORIO (*)
(Por José Luis Fariñas)



Ser un poco aquella suma de derrotas
que ha dejado residuos de luz sobre la mar oscura.
Ser la lluvia oculta en la espiral que yace.
Volverse una esfera que corta
y otra que se muere de frio
en un perfecto jardín de piedra.
Como tumba de luz siempre abierta,
siempre viva, corazón de la aguja;
sin nombre, sin dos miradas para una misma cosa,
sin aquella entrañable polifobia,
como el pasado del cielo.
Anochecer por dentro
en esa playa donde nunca oscurece.
Ser un poco esa fórmula tibetana para resucitar pinos;
cosa de sexagésimos espectros sin alfombra,
cosa sin nombre del jueves menos esperado.
Porque los cazadores al fin nacen flechados
en la plenitud, dentro del bisonte.
Porque las puertas sobran en un mundo de ventanas.
Porque un alma avinagrada puede matar al brujo.
Porque los santos que nos llaman no son muy antiguos.
Porque las mejores vasijas están rotas
y nada se derrama.
Porque los elegidos del silencio están gritando.
Porque hay un mundo de huellas en tu arena,
y ninguna es mía.
Porque las piezas no quieren ya estar en el tablero.
Porque el día duerme siempre tan mal, tan acostado,
tan medio nocturno en plena mañana.
Porque has querido solo a medias tus mitades,
porque he oído en tu voz el paso sin paso de mi abismo.








jueves, 12 de marzo de 2020

LA PUERTA (Publicado el 2 de Diciembre de 2014 en este blog)

(Existe la historia de los grandes héroes, la que aprendes a saludar cuando eres pequeño, con la mano a nivel de la frente, cantando el himno nacional, mientras se iza la bandera, pero también esta la otra, que nadie te enseña porque la vives en carne propia, la que no se encuentra en los libros de historia, la que recuerda un grupo de seres humanos con un mismo apellido, con una misma tradición, historia minúscula, si las hay, que padeces y se incuba en tu mente como eso, un recuerdo de familia. En los dos tipos de historias hay alegrías, errores y hasta horrores, escribir sobre ellas es importante para llevar contigo, ese sentimiento, que llamamos pertenencia.)

-       ¿No te enteraste?, entraron en la embajada del Perú – así empezaba la mañana informando Margarita, la vecina, que venia todos los días para el buchito de café.

-       ¿Qué paso? – pregunto la Lisso

-       Nada gitana, que la gente esta hasta los mameyes, y quiere un escape, dicen que entraron con una guagua y mataron al policía que custodiaba, pero además no sabes, toda la madrugada han estado entrando gente por todos lados y ocupando la embajada. Yo me voy para allá a ver que “consigo”, indico con una sonrisa en los labios.

-       Pero mija, tenes a Longuito, que locura es esa, eso va a terminar mal- le aconsejaba Lisso a su vecina.

Había llegado del Cepero Bonilla, y Margarita me dijo que Lisso, mi vieja, estaba en lo de mi abuela, baje las escaleras con mi mochila de mascara antigas rusa, pintorreteada de los nombres y caras de grupos musicales de rock, entre esos dibujos, una cara con una estrella negra en el ojo derecho, subí la calle C y encaré María Regla, ya desde lo lejos divisaba a Paricho.



Se había hecho costumbre que mi abuela estuviera al tanto de cuando llegábamos de la escuela, esto quedo de tiempos en que mi madre, que se había separado de Juan Suárez,  trabajaba en el Almacén de Medicamentos cerca de casa, por la calle Armas a una cuadra de la Avenida Dolores, entonces cuando venia de la secundaria “La Sarmiento”, tenia que pasar por la casa de mi abuela, y esta para que yo no subiera, ya se asomaba al balcón del edificio de los gitanos, para controlar mi paso hasta mi casa, donde quedaría solo, hasta la llegada de mi vieja a eso de las cinco de la tarde.

_ ¿Hola, Abuela?- le grite desde abajo.

Sus ojos eran mas grande de lo acostumbrado, presentí un cierto nerviosismo y algo blanquecino su rostro aunque a decir verdad, mi abuela era una típica gitana, de piel rojiza, casi negra para el que no conocía su origen, sus trenzas gris plata, sus cadenas de oro, y sus sayas largas de muchos colores, la hacían un personaje atípico, aunque ya Lawton se había acostumbrado a los gitanos, que parecían haber estado allí desde que Colon piso la isla.

-       Subí, tu mama esta aquí-, me dijo en tono seco.

La Paricho no era de hablar muy dulcemente, ni siquiera con sus nietos, la vida la había hecho endurecer su carácter, cuando su esposo el español Rogelio Sandin, se le había muerto de cáncer pulmonar, cuando ella apenas cumplía los 38 años, y la había dejado con seis hijos, cuatro de ellos con menos de 15 años. Su manera de demostrar afecto tenia que ver más con un sentido práctico de la vida, que era de ocuparse por resolver tus problemas como si fueran los suyos, o de infligirse daño así misma, cuando tú sentías algún dolor o daño verdadero.



Recuerdo aquella vez cuando Danielito mi primo, aprendía a montar bicicleta delante de Maria Regla 64, el edificio de los gitanos y mi abuela lo observaba desde el portal del primer piso, como era su costumbre. En un momento determinado, Danielito se tropezó con un ladrillo en la casa del frente, la de Elisa, y salio por los aires, su cara recorrió el asfalto y se levanto ensangrentado en cuestión de segundos, La Paricho que seguía cada movimiento de mi primo, solo atino a llamar a mi tía Noka y en un santiamén, agarro el búcaro de la sala de la casa, con flores incluidas y se lo rompió en la cabeza. Locura gitana se volvió el ambiente cuando entre mis primos y mis tíos todos gritando y alocados, tuvieron que revivir a mi Abuela y llevar a mi primo para que lo cosieran en el Policlínico de Lawton, todo al mismo tiempo y en una desesperación típica de una película de Fellini.

-       ¿Qué pasa Abuela? -, trate de indagar, ante su gesto que la acompañará en el balcón y no entrará a la casa, que por alguna extraña razón permanecía con la puerta cerrada.

-       Quédate vigilando si ves algún movimiento extraño, yo voy adentro un momento - , me arropo una sensación rara por aquella orden, sobre todo me preguntaba, ¿que era un movimiento extraño?, pero me quede quieto mirando el barrio, que por aquella hora, tipo una de la tarde, era un lugar tranquilo y apacible sin mucha gente en la calle.

Al poco rato regreso Paricho a su puesto de observación y siguió dando ordenes.

-        Ve adentro y ayuda a sacar los escombros -, yo que seguía sin entender nada, asumí la misión como a quien lo envían a combatir contra un tanque de guerra con un cuchillo de palo, pero no le informan quien será su adversario.

Entre a la casa que ya conocía de memoria, el televisor ruso a la izquierda, debajo de la ventana que daba al portal con balcón a la calle, donde había dejado a mi Abuela, la mesita de centro de la sala, de color carmelita oscuro, encima del cual se encontraba, el búcaro con flores que un año más tarde, terminaría rompiéndose en la cabeza de mi abuela, el sofá en la pared de la izquierda que terminaba con la radio grande a bombillo, donde mi abuela se deleitaba con la música española a todo volumen, los cuadros con sendas fotos de mi Bisabuelo, el gitano ruso Burtia, que se había quedado en Cuba y muerto en ella, porque su preferida de sus nueve hijos, la Paricho, había decido romper las reglas y casarse con un “gazyo” español, que había llegado en barco de Veneciano de Valverde de la provincia de Zamora en 1921 a la isla de Cuba, cuya foto acompañaba a la del primero, en la pared de la derecha, arriba, antes de llegar al murito que separaba virtualmente la sala del comedor, abajo delante de ese murito un butacón de madera oscura y a su lado dejando un paso hacia el comedor otro butacón que hacia juego con este ultimo. En el fondo en la pared del comedor encima de la vitrina de cristal, donde se guardaban las tazas para el “chai”, y las copas de champagne que habían entrado en desusos, por obvias razones de vivir en Cuba, estaba el cuadro grande del “ Sagrado Corazón de Jesús”, una pintura que nunca fue descolgada, a pesar que hijos, y nietos se hicieron comunistas, y su nueva “religión” no veía con buenos ojos, el alabar o profesar el “opio de los pueblos”. Delante de la vitrina en aquel comedor estaba la clásica mesa de madera robusta con adornos de flores tallados en las cuatro patas, que terminaban en puntas finas. En aquella mesa muchas veces comí los riquísimos Sarmales, enrollados de repollo con carne, en salsa de tomate muy tenue, que mi Abuela le gustaba hacer para recordar a sus ancestros, y que se convirtió en un clásico, a veces odiado por algunos de mis primos. Contra la pared de la izquierda estaba el aparador, del mismo color y madera que la mesa y la vitrina, con un vidrio encima, que todos teníamos el cuidado al apoyar algo encima por temor a romperlo.



A un lado de la vitrina se entraba, a través de una abertura sin puertas, a la cocina, allí estaban ellos, sigilosos, como quienes cavan un túnel a escondidas de sus carcelarios. En la pared de la izquierda que colindaba con el cuarto del dormitorio de mi tío Fardy, aquellos “gitanos de la construcción”, trataban de hacer una abertura que pareciera una puerta, que había estado allí hacía muchos años, desde cuando La Gitana y su hijo mayor,  habían decidido construir su pequeño imperio para la posteridad.

A mi tío Pepe, le corrían las gotas de sudor hasta alcanzar la mandarria envuelta en tela para amortiguar el ruido, sus golpes hacían que parte de aquellos ladrillos se vinieran abajo y cayeran sobre colchonetas dispuestas a ambos lados de la pared. La Lisso, Fardy, mi tía Zoraida, mis primos y yo éramos los encargados de retirar rigurosamente los escombros que se iban guardando como tesoros a esconder en bolsas de saco, que poco a poco y sin llamar mucho la atención se sacaron primero al patio trasero de la casa de Paricho y luego se acomodaron con mucho cuidado en el balcón, ante la atenta vigilancia tipo G2, que proporcionaba mi Abuela.



El vano se termino, se repellaron sus costados minuciosamente de ambos lados junto con las jambas, todo quedo listo y la puerta se coloco, se pinto la pared del lado de mi abuela según el color que estaba la cocina, verde claro y del lado de mi tío Fardy de color cian celeste, la puerta era blanca, pero algo de suciedad tipo grasa se le propino a ese blanco cerca del picaporte, para que pareciera bien usada la misma. A la pintura de la pared de ambos lados, luego de haberse secado, se le froto con musgo verde de la pared trasera del patio de Paricho, para que pareciera que había sido pintada hacia mucho tiempo.
Aquellos gitanos llevaban en sus genes los artilugios que sus antepasados tantas veces habían utilizado cuando eran tan perseguidos en toda Europa.

Yo mientras tanto, no entendía mucho, a que iba todo aquello, pero participaba con el entusiasmo de pertenecer, no podía entender porque un “edificio” construido a base de sudor y lagrima por toda aquella “comunidad”, tenia que esconderse para hacer una puerta, pero pronto llegaron las explicaciones.

La Paricho y el Español Rogelio, fueron los primeros “agentes inmobiliarios”, en el naciente Lawton. Cuando el español fue aceptado por la tribu gitana comandada por Burtia y Terca CUIK, después de una historia de rapto, digna de ser llevada a la pantalla grande, estos dejaron las tiendas de campañas y comenzaron su periplo de compra y venta de casas en las inmediaciones del actual edificio de los gitanos, en Maria Regla 64. La primera casa que compartieron juntos fuera del campamento gitano que estuvo mucho tiempo en Porvenir y E,  estuvo a la entrada de la calle Pasaje de Córdoba, era de madera, y todavía se conserva, luego vendieron y se trasladaron para la casa situada a mitad de cuadra, cerca de la casa de los abuelos por parte de padre de mi primo Pepuche y mi prima Irasema, en la Calle Mambisa Martínez entre D y E, esa fue la última morada de mi Abuelo Rogelio, cuando murió en 1949. No paso menos de un año cuando Paricho y su hijo mayor José Sandin tomaron la decisión de vender y  comprar la casa en la Calle C entre Armas y Martínez frente a la casa de Meme y mas tarde definitivamente compraron el terreno y comenzaron a construir, lo que mas tarde se convirtió en el “Imperio Gitano” en Maria Regla 64. En todas esas casas, siempre hubo espacio para el taller de pailería y mecánica de Rogelio primero y de su primogénito después, mi Tío Pepe, que siguió la tradición que dio de comer a toda la familia.



Cuando mi Tío Fardy y Zoraida se casaron construyeron en aquella casa de dos plantas de Maria Regla, su pequeño apartamento al lado de mi Abuela Paricho en el primer piso, que  tenía sala comedor, cocina pequeña antes del baño y más al fondo el cuarto dormitorio. Era una sola propiedad que por precaución gitana, mi abuela lo había puesto todo a nombre del mayor de sus hijos, Pepe “el gitano”, que a falta de su esposo Rogelio, se había convertido en el “Jefe de la Familia”.

-       ¿Mamá, porque tanto lió por una puerta? - , así le preguntaba yo a la Lisso en casa, bien entrada la noche después de un día de tanto trajín y cautela.

-       Mijo, a tu tío lo vienen a buscar - , fue corta su respuesta, pero me dejo muchas interrogantes. 

Por aquellos días se había desencadenado todo. La muerte de Pedro Ortiz en la embajada del Perú, y aquellos humanos hacinados, provoco primero las marchas multitudinarias por 5ta Avenida en las que participe, y luego los excesos brutales mas tarde en los actos de repudios a cualquier vecino que decidía irse por el Mariel, en los que no estuve, solo por sabiduría de una gitana, mi madre, que me hizo entender que la gente tenía  derecho a vivir donde quería y que una cosa era defender una idea y la otra humillar al contrario. Se desencadeno una furia con desbordes imperdonables, que solo podemos sentir vergüenza como pueblo por todo aquello.

-       ¿Quién lo viene a buscar? – pregunte incrédulo, no sabia entonces que la familia de mi Tía Zoraida en Miami, había contratado una lancha con ese fin.
-       ¿Y eso que influye?, ¿Por qué hacer una puerta, donde nunca estuvo?

-       Tu Abuela tiene miedo que el departamento de tu tío sea confiscado

-       Pero, si todo eso es de Abuela, ella construyo todo eso.

-       Bueno, pero a “esta gente”, no le importa mucho las leyes – así contesto la Lisso.


Pepe “el gitano” había venido de la fabrica “Enrique José Varona”, donde ejercía la jefatura de una comisión técnica, que evaluaba todo lo relacionado con el desarrollo de nuevos proyectos en ella, era su costumbre dormitar cerca de una hora, en posición de sentado en una de las esquina del sofá verde que estaba en su sala, antes de continuar trabajando en su Taller privado de Mecánica en el fondo de su casa. El ruido de unos martillazos sobre madera, lo despertaron.

-       ¿Qué están haciendo? – pregunto asomándose por la escalera que conducía a los departamento de su madre Paricho y su hermano Fardy.

-       Esta casa será confiscada y nadie más podrá entrar en ella, hasta que el Estado decida qué hacer. Fermín Sandin Cuik y su familia se acaban de ir por el Mariel – con cierta prepotencia hablo Nersy, la Presidenta del CDR de la Calle Maria Regla, mientras Vladimir, su hijo e Iván, otro vecino, seguían martillando tablas en forma de una equis sobre la puerta del departamento de Fardy.

-       Todo esto lo construimos nosotros, es nuestro, aquí hay una sola propiedad y esta a nombre mío, además a ese departamento siempre se tuvo acceso por dentro, desde la casa de mi madre - , Pepe lo dijo con autoridad, sabia que esto ultimo no era cierto pero ellos tampoco podían hacer lo que hacían,  cumplían una orden de arriba, primero hacer esto y después que la gente reclamará.




Mi abuela y mi tía Noka habían salido al portal, se mantenían inmutables dejando hablar al hombre de la casa, como buenas gitanas llevaban varios pasos adelante.

-       Mañana Pepe va a la Reforma Urbana y tendrán que sacar esas tablas -, La Paricho hablo.

-       Además Nersy cuando tu llegaste a este barrio, yo ya estaba hace rato -, la Noka, no se quedaba atrás defendiendo lo suyo.

-       Eso veremos -, respondió Nersy mientras bajaba las escalera con su hijo e Iván detrás.

Mi tío Fardy, un año antes de su partida, había comenzado a construir la segunda planta de aquel edificio. Como decía él, los hijos se van haciendo grandes, y necesitan espacio, con lo cual encaro dos habitaciones encima suyo, que pudieran albergar a sus dos hijos, Fernando y Ernesto. De su antiguo dormitorio, donde ahora se había construido La Puerta que daba a la cocina de La Paricho, construyo una escalera metálica en caracol para llegar a las habitaciones de arriba. Los acontecimientos del Mariel, cambiaron los planes y la toma de decisión de irse a probar suerte a otro país.



- Venga Nersy con martillo, pero ahora a retirar las tablas -, así encaro a la Presidenta del CDR de Maria Regla entre B y C, José Sandin, con los papeles de la Reforma Urbana que le daban la razón, de que todo aquello estaba construido en un mismo terreno de su propiedad.

A regañadientes Iván, que había sido amigo y compañero de aula en el Pre Cepero Bonilla de mi primo Fernando acompañado de Nersy, tuvo que retirar aquellas tablas y dejar que aquel edificio gitano siguiera siendo de los gitanos de Lawton, la ley fue respetada, y por aquella vez mi madre no tuvo razón.



Años mas tarde lo comenzado por mi tío Fardy fue terminado por Pepe y su hijo Pepito “el gitano” para que este último viviera en aquel segundo piso del edificio.

El departamento de Fardy y su familia fue ocupado por mi prima Natacha, hija de Pepe y su familia, que luego de la muerte de mi abuela Paricho en 1983 y la posterior muerte de mi tía Noka en el 2001, ocupo ambos departamentos. Hoy en día el “edificio de los gitanos” es ocupado por mi tía Piro, esposa de Pepe, como la ultima de los "mohicanos".



La Puerta que quedo allí como pasaje entre las dos casas, ha sido el monumento perfecto a un momento de nuestra historia familiar y nuestra historia como país.





(Dedicado a un amigo, por su regalo de la novela de Leonardo Padura “Herejes”)