Viaje a la Luna

Viaje a la Luna

Una memoria a mis antepasados, a mis vivencias...unos versos de futuro.

QUIEN NO SE OCUPA DE NACER SE OCUPA DE MORIR

martes, 8 de octubre de 2024

EL ETERNO RETORNO DE CRISTINA KIRCHNER
(Por Ernesto Tenembaum)


Hace casi exactamente ocho años parecía que Cristina Kirchner no volvería nunca más el poder. Su gobierno había sido derrotado por Mauricio Macri solo unos meses atrás. Pero, además, por esos días había explotado un terrible escándalo tras la aparición de una filmación en la que José López, su secretario de Obras Públicas, aparecía revoleando bolsos de dinero a la entrada de un convento. ¿Quién iba a pensar que un año después, la ex presidenta se presentaría a elecciones, perdería apenas por un par de puntos y que, dos años después de eso, asumiría como vicepresidenta, y eso por el solo hecho de que no quiso encabezar la fórmula presidencial? Los movimientos que Kirchner ha realizado en los últimos días revelan que, una vez más, está dispuesta a dar batalla. ¿Tendrá esta vez la chance de repetir la historia? ¿Podrá ocurrir, como sostuvo ayer, por ejemplo, Alejandro Borenzstein, el 10 de diciembre de 2027 arranque su tercera presidencia?

Una primera mirada podría sugerir que la postulación de Kirchner es el mejor escenario para el Gobierno por la altísima imagen negativa que ella tiene. Entonces, habría que descartarla. Pero hay elementos para suponer que las cosas son un poco más complejas y que la pregunta es más pertinente de lo que parece.

Si Cristina quisiera ser candidata a presidenta, debería presentarse antes como cabeza de la lista de diputados nacionales del peronismo en la provincia de Buenos Aires. En el 2017, cuando ella compitió contra Esteban Bullrich, el peronismo venía de perder en ese distrito clave. El candidato a gobernador Aníbal Fernández había obtenido apenas un 30 por ciento de los votos. Pero, además, Mauricio Macri le había ganado a Daniel Scioli, por una ventaja más pequeña, la elección presidencial. Cristina sacó como candidata a senadora 8 puntos más que Fernández.

Ese antecedente permite pensar que su eventual candidatura para el año que viene, en principio, será competitiva. Porque, a diferencia de lo que ocurrió en 2015, esta vez el peronismo arrasó en la elección previa. En la primera vuelta del año pasado, Axel Kicillof obtuvo 44 por ciento de los votos de la provincia de Buenos Aires. Eso, pese a que convivía con la mala gestión nacional del trío Fernández/Kirchner/Massa, cosa que ahora no sucede. Si ella se presentara el año que viene, ¿por qué razón no repetiría el desempeño de Kicillof? Y si no lo hiciera, ¿Cuánto caería? ¿Un diez por ciento? ¿Un veinte? Es difícil imaginar que en la provincia de Buenos Aires, el territorio donde ella es más fuerte, Kirchner perforaría el piso del 40 por ciento. Si fuera así, ganarle no va a ser tan sencillo.

Esa perspectiva obligará al Gobierno a realizar varios movimientos. El primero de ellos, más que obvio, forzar una alianza con todos los sectores del Pro, no solamente con Patricia Bullrich. En la elección en la que triunfó Kicillof, la suma de La Libertad Avanza más Juntos por el cambio llegó al 51 por ciento. Si volvieran a ir divididos, las chances de Kirchner crecerían. Aun así, Juntos por el Cambio no existe más. La fuga de hacia una opción radical o hacia la coalición cívica, por magra que sea, puede ser letal.

El segundo movimiento necesario será jugar en provincia de Buenos Aires a la figura electoralmente más potente del Gobierno. El Gobierno tiene tres opciones fuertes. Pero cada una de ellas tiene sus problemas. En estos días, el oficialismo testea a Karina Milei. Una competencia entre Cristina Kirchner y la hermana del Presidente sería una espectáculo político formidable, más allá de la calidad de ambas opciones, sobre la que cada cual tiene derecho a tener su opinión. Por ahora, los indicadores de imagen no reflejan que el apoyo al Presidente se traslade mecánicamente hacia su hermana. Si no hay evidencia de que eso sucede, el oficialismo tiene otras variantes.

Una es Patricia Bullrich, quien debería dejar el gabinete. Las encuestas reflejan un romance de la mitad de la sociedad con ella. Pero, ¿cómo convencer a Macri para que su gente vaya detrás de su enemiga? Tal vez no sea tan difícil. El ex presidente enfrenta una situación de debilidad tal que, al final, probablemente no le quede más remedio que tragar saliva. La otra carta es Victoria Villarruel. Pero, ¿Milei aceptaría depender de alguien que lo ha desairado tantas veces?

El tercer movimiento se vincula al plan económico. Kirchner tendrá argumentos fuertes para convencer a los bonaeresnses si la economía real no mejora rápido. Juan Grabois dio un indiciio hace unos días cuando dijo: “El país de Cristina al lado este es Suiza. Tenía 22 puntos menos de pobreza”. Para contrarrestar esto, el Gobierno tendrá a su disposición un recordatorio minucioso de lo que ocurrió durante el gobierno anterior.

Pero si no tiene también algo para mostrar en términos de calidad de vida de la gente común, se puede complicar. Al fin y al cabo, solo en los primeros seis meses, la pobreza aumento doce puntos –el doble que durante el primer año de la pandemia—y hay un millón más de niños indigentes. Muchos de esos nuevos pobres e indigentes votaron a Milei. ¿Lo votarían de nuevo si las cosas no mejoran? Esa situación obligará a recalibrar el plan económico: más dinero, más crédito lo que, a la larga, según la misma teoría del gobierno, representa más inflación. El argumento del “plan platita” será esgrimido ahora pero en sentido inverso. De paso, eso demoraría cualquier coqueteo con liberar el cepo, porque eso puede derivar en un salto inflacionario. ¿Será inteligente cerrar hospitales públicos ante un desafío semejante?

La política una vez más tensará el plan económico, en un escenario donde no sobra nada. El Gobierno deberá optar entre asumir ese escenario o arriesgarse a una derrota ante Kirchner, con los efectos que eso, además, podría tener sobre el plan económico.

La Argentina, en fin, parece condenada a repetir su historia como en un loop eterno. Antes de los últimos gestos de Cristina Kirchner, la historia parecía abierta para que el peronismo encarara la renovación que tiene pendiente desde 2015. Axel Kicillof asomaba como un candidato alternativo del kirchnerismo luego de su victoria del año pasado, por ejemplo. Ahora, Cristina –que está muy enfrentada con su otrora hijo político—ha dejado en claro que quiere la unidad del peronismo pero que esa unidad necesita liderazgo y, ¿adivinen en quien piensa para liderarlo?

O sea que, si ocurre que el gobierno se enemista con la sociedad, o que el plan económico no revierte los costos sociales que ya produjo, ella podrá ser candidata o, en todo caso, designar un candidato que gobierne en su nombre.

¿Les suena?

“No es que nosotros seamos buenos. Lo que pasa es que los que vinieron después fueron peores”, dijo alguna vez Juan Perón.

Pavada de advertencia.



 

miércoles, 25 de septiembre de 2024

¿AHORA SI TENGO TU ATENCIÓN?

Si primero tienes que comer, pagar la luz, el gas y terminar el mes sin endeudarte para el otro, es imposible que estés al tanto de lo que hace tu gobierno, como dice Johann Hari en su último libro sobre “El Valor de la Atención”, vivimos tan estresados, que “colocar” nuestra atención en algo y percatarnos de su importancia es cosa imposible, nos han hecho creer que nuestro cerebro puede hacer varias cosas a la vez y la evidencia científica demuestra con apego a la realidad que en general podemos hacer una sola cosa por vez y bien, cuando hacemos multitasking el porcentaje de equivocación es mayor, somos ineficiente y pocos productivos como norma. La culpa no solo es de la tecnología.

Hari también nos invita a reflexionar sobre algo que intuitivamente nos damos cuenta algunos, está demostrado en estudios psicológicos desde hace mucho tiempo y los “nuevos monarcas” de la era digital saben muy bien y explotan con precisión cirujana, que “la polarización toxica llama mas nuestra atención, que las situaciones y personas constructivas que quieren razonar y mirar la evidencia” , los algoritmos actuales que son la base de las redes sociales como Facebook, Instagram, Tik Tok, Red X, etc, promueven inherentemente el odio, por la sencilla razón como plantea Hari, que “a los seres humanos nos atraen más las cosas que nos enojan, las cosas que nos inquietan” que la bondad, lo racional, lo común.

Milei es un firme exponente de lo anterior, de hecho a capitalizado más que nadie como político esa idea. Cuando comenzaba su meteórica carrera a la presidencia de la nación, en los estudios de televisión afirmaba, que él era capaz de subir el rating televisivo y producir como una metralleta graph impactantes. La idea siempre fue putear de lo lindo para llamar la atención de “todos”. Con esa misma metodología ha decidido encarar su gestión presidencial, de tal manera que “nuestra atención” adictiva a la redes este más pendiente de esas burradas toxicas que los verdaderos hechos de gestión de su gobierno.


Lo anterior se puede ilustrar claramente con el reciente decreto DNU 846/2024, que ha sido firmado y que “supuestamente” es para entendidos en la materia.

Pero vayamos por partes, como hizo siempre el inolvidable Jack.

Conocemos (casi todos), que Caputo es el responsable junto con Dujovne y Macri de la berenjenal deuda argentina con el FMI de 44 000 millones de dólares, y que ese solo hecho no solo condicionó la presidencia desastrosa de Alberto Fernández sino condiciona a la actual presidencia de Milei y la de los próximos que vendrán.

Es un hecho irrefutable que por su historia económica, de devaluaciones tras devaluaciones e incluso de incautación de depósitos entre otras “lindas” acciones de muchos gobiernos, el argentino común y no tanto, el empresariado argentino, ahorra en dólares (los dólares, los dólares,…siempre), por tanto la economía argentina particularmente no se entiende sino entendemos de una vez y por toda que es una economía bimonetaria. Para “colmo” esos dólares no son impresos por ningún ente nacional, sino que se hacen “allá lejos” en USA, con lo cual las únicas dos manera que tiene cualquier gobierno en la Argentina para hacerse de los verdes (que te quiero verde) es, o emitiendo deuda o exportando.

Los distintos complejos exportadores argentinos aportaron el año pasado, según informe de INDEC 2023 

(https://www.indec.gob.ar/uploads/informesdeprensa/complejos_03_24B0330413F2.pdf) unos 66 789 millones de dólares, un 24.5% menos que en el 2022 que llego a la suma de 88 446 millones de dólares, esto se debió fundamentalmente a que con la sequia el complejo sojero aporto un 43.9% menos, es decir paso de 24 868 millones de dólares en 2022 a 13 944 millones de dólares en 2023. No quiero embarrar la cancha con tantos números (porque sé que nuestra atención se dispersará) pero estos números también indican cuan malo fue el gobierno de Alberto en su último año, a pesar de las condiciones climáticas adversas que conocemos, y que hizo que la soja exportada tuviera semejante desastre como resultado.

Está claro que una parte importante de esos dólares que ingresan sirven y son fundamentales para importar insumos y equipos para producir en total un PBI anual en 2023 de 621 830 millones de dólares, además de fugar y ahorrar en el colchón los dólares. Se dice que los argentinos tienen fuera del sistema “guardado en el colchón” (incluyendo lo fugado a los paraísos fiscales), la frijolera suma de UN PBI, es decir alrededor de 500 a 600 mil millones de dólares. Por otra parte tenemos que contar que a través de impuestos el Estado se queda con una parte del dinero exportado y que engrosan las reservas del Banco Central Argentino, que a su vez sirven entre otras cosas para hacer frente a la deuda contraída por el país con los organismos internacionales de préstamo. No hay manera que la cuenta de, si por supuesto al mismo tiempo no nos endeudamos. Esto último lo hacen todos los países, y es una manera de “existir”,  pero el tema es “ser responsable” a la hora de tomar deuda, es decir ¿para qué te endeudas?, es la pregunta a responder correctamente. Si lo haces como sucedió con Caputo, Dujovne y Macri para fugarla y tratar de mantener una paridad de tu moneda que no pudiste lograr, de “alguna manera” coartas el futuro desarrollo del país, si lo haces como Inversiones directas para desarrollar algún complejo industrial o agrícola que redunda en más exportaciones futuras, estarás haciendo las cosas bien.

Argentina está actualmente sumergida en una recesión de película, En agosto de 2024, las exportaciones totalizaron 6.793 millones de dólares y las importaciones, 4.830 millones de dólares. En los primeros seis meses de 2024 las exportaciones sumaron US$ 38.176 millones (crecieron 14,0% interanual producto de la soja fundamentalmente, no hay sequia), en tanto que las importaciones totalizaron US$ 27.468 millones (cayeron 27,7%, lo que hace que habrá menos PBI este año, de hecho la caída del PBI ha sido del 4% en estos primeros seis meses del año)

Esto último viene a colación con el DNU 846/2024 que acaba de firmar Milei entre gallos y medianoche, es evidente que Argentina necesita endeudarse para salir adelante porque la economía no arranca, y además tiene los vencimientos de deuda para el año 2025 y 2026 con el FMI. La pregunta fundamental sigue siendo ¿para qué y en qué condiciones?, es decir ¿a qué tasas de interés? y ¿por qué monto se hará?.

La Ley 24 156 en su artículo No. 65 dice “El PODER EJECUTIVO NACIONAL podrá realizar operaciones de crédito público para reestructurar la deuda pública y los avales otorgados en los términos de los artículos 62 y 64 mediante su consolidación, conversión o renegociación, en la medida que ello implique un mejoramiento de los montos, plazos y/o intereses de las operaciones originales.
Para el caso de deuda pública y los avales otorgados en los términos de los artículos 62 y 64, a los que resulte de aplicación el COEFICIENTE DE ESTABILIZACION DE REFERENCIA (CER), el PODER EJECUTIVO NACIONAL podrá realizar las operaciones mencionadas en el párrafo anterior, siempre que la nueva deuda no ajuste por el mencionado coeficiente y que resulte una mejora que se refiera indistintamente al monto o al plazo de la operación

Milei en su nuevo DNU 846/2024 dice en su artículo 11  lo siguiente:

“Dispónese que las futuras suscripciones de instrumentos de deuda pública, independientemente de su moneda de pago, se puedan realizar con instrumentos de deuda pública cualquiera sea su moneda de pago. Los precios de los instrumentos serán fijados teniendo en cuenta los valores existentes en los mercados para cada una de las operaciones que se realicen en el marco de las normas de procedimientos aprobadas por la Resolución Conjunta de la SECRETARÍA DE FINANZAS y de la SECRETARÍA DE HACIENDA, ambas del ex-MINISTERIO DE HACIENDA, N° 9 del 24 de enero de 2019 y sus modificatorias, y conforme lo determinen ambas Secretarías. Dichas operaciones no estarán alcanzadas por las disposiciones del artículo 65 de la Ley N° 24.156 de Administración Financiera y de los Sistemas de Control del Sector Público Nacional y sus modificatorias”.

Llevándolo al lenguaje criollo lo que Milei y Caputo pretenden es literalmente pasar por arriba nuestra libertad de opinar, al menos a través de nuestros representantes, es decir tomar deuda a cualquier precio y además de esa manera echa por tierra la necesidad de consultar y discutir con el Congreso de la nación el futuro endeudamiento de la Argentina (esto último se promulgo como Ley precisamente a partir de la experiencia maldita de Caputo y Macri que no consultaron con el Congreso y el endeudamiento con el FMI sirvió solo para fugarla). Pues bien, el decreto que acaba de firmar Milei, borra de un plumazo esa posibilidad y prepara el terreno para que el endeudador serial Caputo haga de las suyas y ponga de rodilla (una vez más) a la Argentina, secuestrando el posible futuro desarrollo del país, Caputo ya lo hizo, y lo volverá hacer.

Al desaparecer la discusión en el Congreso del tema de endeudamiento futuro de la Argentina con el decreto DNU 846/2024 solo empeorará la situación, pues siempre la toma de decisiones colegiadas serán más provechosas y productivas que las decisiones dictatoriales de algunos individuos.

Lo mas “lindo” del caso es que Milei tenía una opinión nefasta de Caputo hace apenas poco tiempo atrás, hoy para él es “el mejor Ministro de Economía de la Historia Argentina”. Ahora con este DNU 846/2024 le da las herramientas para volver hacer el desastre que ya hizo entonces.


Volvamos al inicio de este post, yo se que estamos estresado y que leer esto que dejo acá es reeelargoooo, y además con números, leyes y DNU que nos vuelven loco, ojalá la atención que le presten a esto sea total, igual para lograrlo, estoy dispuesto a cagarme literalmente en la estampa de Milei, Caputo y todos sus Chicagos Boys, incluyendo a Milton Friedman…¿Ahora si tengo tu atención?.





  

viernes, 20 de septiembre de 2024

LA BATALLA CULTURAL A CUCHARADAS

Milei hizo viral un video en el que coloca a la Argentina de los doce años de Kirchnerismo bajo la pandemia de un virus (KU-K12) que nos volvió zombis,…ahí está su batalla cultural para la total dominación de sus “nuevas ideas liberadoras”…


Solo que en su “amnesia histórica y selectiva”, olvido en que terminaron las políticas que tanto admira, y decide de nuevo implementar en la Argentina. La diferencia de este video que dejo a continuación, es que no fue hecho por computadoras, la apocalipsis que vivimos fue real, con seres humanos de carne y hueso, y por “suerte” no terminamos en zombis…hubo liberación, al menos por 12 años.



Tenemos la advertencia de Santayana desde hace mucho tiempo, “Aquellos que no pueden recordar el pasado están condenados a repetirlo”, pero no hay dudas que chocaremos con la misma piedra, una verdadera y calamitosa lastima.






miércoles, 18 de septiembre de 2024

lunes, 16 de septiembre de 2024

POR AHORA
 
Me salvo por esa
bella y madura mujer
que me arropa todos los días
Me salvo de este desgraciado país
con maniáticos hijos de putas
en el poder
Me salvo por esa
madre iluminada
que aun viva
se preocupa por mi
Me salvo de aquel
que vive y respira
para poner traspié
Me salvo por esa
hija mía
que es lo único hecho
que vale la pena
y alivia el ir
Me salvo de la pedantería
del que sabe dos cosas
y aparenta la biblioteca
de Alejandría
Me salvo por las cosas simples
de llorar y reír
a tu lado mujer
Me salvo de tantas cosas
Me salvo…
por ahora


Bless your soul…






miércoles, 11 de septiembre de 2024

FIEL A LA RABIA

Puede que ya sea vetusto
para seguir el mismo camino
puede que el fango haya embarrado
aquellas ideas iníciales
puede que los profetas
no solo eran falsos, sino al fin y al cabo
no lo eran
puede que ya nadie lea esto
y lo de comunista
sea una mala palabra
pero créanme
me sigue hirviendo la sangre
si aquel que veo en la esquina
revuelve la basura
para llevar algo a la boca
en esta noche fría


...We fought for the fable, oh
But instead we burn
And in the end of time, oh
Left an empty urn...





viernes, 6 de septiembre de 2024

AL FIN UN MEA CULPA

En este informe que a continuación dejo, Cristina al final hace un mea culpa, era de esperar hace tiempo, pero al menos lo hizo.

Es la economía bimonetaria, estúpido. Aportes para un debate argentino.
(Por Cristina Fernández de Kirchner)
“Hay dos formas de conquistar y
esclavizar a una nación. Una es la
espada, la otra es la deuda.”
John Adams. Presidente de los
Estados Unidos entre 1797 y 1801.

Milei y “las fuerzas del cielo”. Cuadro de situación

A nueve meses de la llegada al gobierno de la primera experiencia global anarcocapitalista, una vez más y como siempre, la realidad se impone sobre las teorías extravagantes, los discursos incendiarios y las frases marketineras.

Milei, el ultra libertario que en campaña prometía eliminar la intervención y el control del Estado sobre la vida de los argentinos hoy, en el gobierno, no sólo interviene y controla, sino que además decide tres de los cuatro precios fundamentales de la economía:

1) el precio del dólar, a través de la tablita de crawling-peg del 2% mensual; 2) el precio del dinero, mediante la fijación de una tasa de interés de referencia ultra negativa;

3) el precio del trabajo, al fijar tope para los acuerdos salariales; 4) solo ha liberado el cuarto precio de la economía; el de los bienes y servicios, aunque con ciertas limitaciones: las tarifas de luz, gas y el transporte todavía conservan exiguos subsidios, en algunos segmentos de usuarios, y el Estado sigue sin contar con datos fehacientes sobre los costos reales de esos sectores.

Si a esta forma de administrar los cuatro precios de la economía le sumamos el ajuste fiscal de Milei -que es inconsistente e insostenible porque lo logra a partir del no pago de deudas exigibles para la administración central y del retiro del Estado de las funciones imprescindibles para la subsistencia misma del país como Nación-, se produce un combo letal.

Este escenario, en el marco de una economía bimonetaria como es la argentina, ha llevado a una caída brutal de la actividad económica y ha provocado que nuestro país sea hoy más caro en dólares que los países desarrollados del mundo. Esto convierte a la tasa de inflación del 3% o 4% mensual, que Milei y su inefable ministro de economía quieren hacernos creer que es un éxito, en una verdadera tragedia social al producirse en el marco de una profunda recesión económica.

Esa tragedia ya es inocultable. Desde el rápido aumento de la desocupación hasta los más de un millón de niños que todas las noches se van a dormir sin un plato de comida (estudio UNICEF). Desde el crecimiento exponencial del avance del narco en las barriadas populares ante el retiro del Estado, hasta la caída vertiginosa del nivel de vida de la clase media. Y como siempre sucede en Argentina, al ajuste le siguen los palos. Las imágenes de argentinos apaleados y gaseados -en esta oportunidad jubilados- no hacen más que confirmar la violencia que engendran ideologías donde los ciudadanos solo son una variable de ajuste. Todo se ha puesto muy feo. Todo está muy mal.

Mientras tanto el gobierno no sólo ha abandonado en la práctica el discurso liberal de anti-intervencionismo estatal, sino que también ha dejado de lado la teoría monetarista que señala a la emisión monetaria como la única y exclusiva causa de la inflación. En efecto, en reiteradas oportunidades los funcionarios han señalado que no van a devaluar porque sube la inflación: ante estudiantes en la Universidad Católica Argentina “Caputo descartó un salto del dólar: ‘Devaluando lo único que se gana es que suba la inflación’” (Infobae. 21 de agosto, 2024). O sea: la inflación en nuestro país está atada al movimiento del dólar . Bienvenidos a la Argentina.

Estas no son las únicas novedades del país en el que suelen morir todas las teorías. Desde hace un tiempo las calificadoras extranjeras, las agencias vinculadas a las finanzas y hasta algunos economistas vernáculos, han comenzado a explicitar públicamente una creciente inquietud acerca de la capacidad de pago de la Argentina respecto de su deuda soberana. No se trata de teorías o interpretaciones económicas, simplemente de sumar y restar frente a la curva de los vencimientos en moneda extranjera que debe afrontar nuestro país. “A los mercados no les inquieta el frente fiscal, sino los problemas del Gobierno para juntar dólares” (Infobae. 25 de agosto, 2024).

El 14 de febrero de este año publicamos el documento: “ARGENTINA EN SU TERCERA CRISIS DE DEUDA -Cuadro de Situación-”. Vale la pena recordar el segundo párrafo del mismo, donde definíamos en forma estructural el problema de la economía argentina.

“A diferencia de lo que se afirma habitualmente, en cuanto a que el principal problema de la economía argentina es el déficit fiscal y la principal causa de la inflación, la emisión monetaria necesaria para cubrirlo; nosotros sostenemos que la inflación en Argentina se dispara ante la escasez de dólares y que el endeudamiento compulsivo en dicha moneda no hace más que agravar dicha escasez al profundizar la ya conocida y estructural restricción externa de nuestra economía bi-monetaria”.

Que nadie se confunda. No pasa por decir “te lo dije”, pero es necesario abordar el verdadero problema de la economía argentina desde el rigor que impone la experiencia concreta frente a cualquier ejercicio teórico. Hoy la Argentina no tiene los dólares para pagar la deuda y los mercados lo saben. Esa misma escasez de dólares fue la que impidió llevar a cabo la dolarización que Milei imaginaba como plan de estabilización para cristalizar la formidable transferencia de ingresos a los sectores más concentrados de la economía producida después de la brutal devaluación y el ajuste fiscal. Dolarización que también era aconsejada, entre otros economistas, por Steve Hanke1. Curiosa paradoja de quien se cree líder amado y admirado a nivel global, pero al que nadie le presta un dólar. A esta altura de la soirée casi, casi que tenemos que hablar de Milei, el ex libertario.

Es la economía bimonetaria, estúpido.

Sería conveniente que, en términos de política económica, nuestros economistas encuentren una definición más rigurosa sobre la regulación para la adquisición de dólares en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC) que la de “cepo”. Esa etiqueta fue utilizada para estigmatizar la medida que tuvimos que adoptar en el año 2012, después de una fuerte corrida cambiaria durante el año 2011 (año de elección presidencial), que significó la caída de nuestras reservas con la clara intención de provocar una devaluación del tipo de cambio que, de haberlo logrado, hubiera significado una enorme transferencia de ingresos a favor de los sectores que están dolarizados. Lo curioso de aquella corrida impulsada desde el sector financiero, es que se produjo en el marco de una economía que, después de la crisis global de Lehman Brothers (2008-2009) crecía en forma sostenida y en un escenario de certidumbre política, traducida en el triunfo en primera vuelta por 55% de los votos. Quedó así al descubierto que los discursos del mainstream, acerca de la necesidad de certidumbre y estabilidad política y económica son solo eso, discursos.

En el siguiente cuadro se puede observar claramente el alto nivel de reservas existentes en el BCRA al año 2011 y la caída vertiginosa producto de la corrida que se opera entre agosto (cuando obtuvimos más del 50% de los votos en la PASO) y diciembre de ese año. Como siempre, dato mata relato. 



Desde 1972 se calcula que Argentina atravesó 54 corridas cambiarias. Una corrida cambiaria se define a partir una cierta caída de las reservas internacionales y/o en movimientos del tipo de cambio. Durante las últimas cuatro décadas, coincidentes con el paradigma de valorización financiera instaurado por la última dictadura cívico-militar, Argentina sufrió corridas cambiarias recurrentes, que se interrumpieron temporalmente durante gran parte de la convertibilidad y la presidencia de Néstor Kirchner. 

Durante mis dos mandatos enfrenté corridas cambiarias de una persistencia similar a la del alfonsinismo, mayor a las del menemismo, y únicamente superada por la del gobierno de la Alianza, tal cual podrán ver en el siguiente cuadro. 



Entre 2007 y 2015 las presiones cambiarias se hicieron más frecuentes, totalizando 11 corridas. Estas tensiones se manifestaron en fuertes aumentos de la Formación de Activos Externos (FAE) y en su correlato, la caída de reservas internacionales.

Tampoco el gobierno de Macri, que fue “market-friendly” -en la jerga de los mercados-, se salvó de las corridas cambiarias. Por el contrario, no sólo tuvo una fuerte salida de capitales sino que debió reinstalar el “cepo” que tanto había criticado y que había levantado en 2016 con bombos y platillos y gracias a un feroz endeudamiento externo. Se vio obligado a poner un tope de compra mensual de apenas 200 dólares. Vale recordar que en el período 2012-2015, cuando administramos la compra de dólares en el MULC, el límite que establecimos fue de 2.500 dólares mensuales. Cabe señalar también que dicha regulación (“cepo”) no pudo ser eliminada hasta el día de la fecha y continúa con el tope de 200 dólares. Y eso que pasaron macristas, peronistas y ahora hasta libertarios, todo bajo el estricto control del FMI. Esto no significa santificar el “cepo”, sino entender a partir de la experiencia y no desde la teoría, el funcionamiento de la economía en la Argentina frente a la cuestión del dólar.

Es que, como dice el título de este capítulo, es la economía bimonetaria, estúpido. Una economía donde la moneda que emitimos como Estado sólo es utilizada para transacciones cotidianas (y no para todas. Ej: compra de inmuebles). Para las otras dos funciones que tiene cualquier moneda, que son las de unidad de valor y de reserva o ahorro, los argentinos utilizan el dólar.

Este fenómeno sucede únicamente en la Argentina. La utilización de dos monedas, de las cuales la que no emitimos es precisamente la más requerida para atesorar legal o ilegalmente, sustrayéndola del circuito de funcionamiento de la economía y formando activos en el exterior o, en menor medida, guardándolos “en el colchón”. Esa misma moneda es, además, la única que se puede utilizar para pagar las importaciones que el país necesita para producir, generar riqueza y trabajo bien remunerado. Esta situación permite explicar las dificultades de la macroeconomía argentina; aún en gestiones de gobierno que han llevado a cabo una sustancial reducción de la deuda en dólares, como fue el caso de las desarrolladas en el período 2003-2015.

Si a este fenómeno le agregamos el endeudamiento geométrico -en esa misma moneda que no emitimos- producido durante el gobierno de Macri, con inversores extranjeros o nacionales, con sobretasas y con curvas de vencimientos incumplibles, no hace falta explicar más nada. Aunque, ya se sabe, la Argentina es ese extraño lugar en donde hasta lo obvio debe ser explicado.

Para aquellos que afirman que dicha regulación impide la inversión, cabe recordar que la Inversión Extranjera Directa (IED) durante mi segundo mandato, fue la más alta en los 40 años de democracia, sin privatizaciones. A título de ejemplo: la llegada de Chevron y Petronas -entre otros- con inversiones en Vaca Muerta recuperada por nuestra gestión también. Además, durante el año 2015 y con el asedio de los Fondos Buitre, el riesgo país rondaba los 600 puntos básicos.

La experiencia del gobierno macrista, que decidió levantar el “cepo”, devaluar y eliminar los controles de la cuenta capital para endeudarse, ya sabemos cómo terminó: cuatro años sin “cepo” pero ninguna inversión directa, sólo ingreso de capitales especulativos y retorno del FMI al país para garantizarle los dólares a esos fondos, que después del carry trade “piraron”. A esa experiencia la estamos pagando demasiado caro y sus consecuencias seguirán siendo sufridas por varias generaciones más.

Abordar el problema de la economía bimonetaria y su correlato, la carencia de una moneda fuerte, es lo que debería movilizar a las fuerzas políticas y sociales que siguen creyendo en la Nación. Sin embargo, cuando la anti política se quede sin respuestas por el fracaso de teorías extravagantes que solo causan odio y dolor; no solamente deberemos reconstruir la moneda, sino también la política.

Esto también implica de parte nuestra preguntarnos ¿Y por casa como andamos? En una suerte de revisión de ideas y experiencias.

El peronismo se torció:

Cuando olvidó que los muertos no pagan las deudas y convalido el préstamo multimillonario e irregular que el FMI, violando su propia normativa interna, había otorgado al gobierno de Mauricio Macri para que ganara las elecciones. No sólo eso, se castigó a nuestro país fijándole sobretasas de interés usurarias y curvas de vencimientos incumplibles. Por si eso fuera poco, se permitió además que se apliquen las políticas dictadas por el organismo que dieron comienzo a un proceso inflacionario.

Cuando por primera vez en un gobierno peronista los trabajadores registrados no llegaron a cubrir la canasta básica total (CBT). O sea: el peronismo con trabajadores registrados pobres, pese a que la tasa de desempleo tuvo un excelente comportamiento alcanzando el nivel más bajo de las últimas décadas con el 5,7%.

Cuando no recuperó el carácter universal que caracterizó a sus políticas sociales y que impedían el surgimiento de clientelismos que solo contribuyen a dividir y a enfrentar a los sectores populares entre sí, e irritar a nuestras clases medias.

Cuando mal administró las divisas obtenidas por superávit comerciales excepcionales y debilitó la fortaleza del Estado para administrar la economía bimonetaria de la Argentina.

Cuando, a pesar de haber atravesado la pandemia con una correcta gestión sanitaria que evitó las imágenes de falta de atención médica o respiradores, cementerios creados para los fallecidos de Covid o, como vimos en New York, camiones frigoríficos para trasladar los cadáveres; se anuló la palabra presidencial por la aparición de un documento fotográfico donde se comprobaba la violación de las normas de aislamiento por parte de quien las había firmado.

El peronismo se desordenó:

Cuando no advirtió la modificación de las relaciones laborales de la población económicamente activa, donde los trabajadores registrados en la actividad privada no sólo son minoría, sino que además, sólo el 40% de ellos está sindicalizado. La consecuencia objetiva es que las representaciones sindicales características del siglo XX y fundantes del peronismo, ya no son la expresión mayoritaria de los trabajadores.

Cuando no avanzó sobre el viejo modelo de Estado omnipresente que derivó en ineficiencia e ineficacia y no construyó una nueva estatalidad más vinculada a la comunidad y su organización a través da la participación de sus diferentes estamentos. La ineficiencia e ineficacia que deriva en burocracia y que es observada por el resto de la sociedad no sólo con mirada crítica por la falta de resultados o de calidad de los servicios en la vida cotidiana, sino porque se termina viendo el empleo estatal como un privilegio frente al resto y, por lo tanto, un “gasto innecesario” que debe ser suprimido.

Cuando no impulso la reversión del déficit fiscal a través de la reducción del gasto tributario existente por eximiciones, exenciones o promociones a sectores concentrados de la economía; junto a una reforma tributaria que no sólo simplificara la administración impositiva, sino que permitiera construir un sistema más racional y equitativo.

Cuando no planteó una revisión y reforma profunda de la educación pública; una de las demandas más sentidas y queridas por todos los sectores, especialmente por aquellos que no pueden reunir el dinero necesario para pagar la cuota de un colegio de gestión privada.

Cuando no pudo superar el consignismo de la desigualdad social por un lado y el gatillo fácil por el otro para abordar un plan de seguridad de carácter integral, e n donde además se aborde el problema cada vez más creciente del avance narco en las barriadas populares como consecuencia del retiro del Estado y la porosidad de las fuerzas de seguridad. Es así como se sustituye la organización estatal por la organización delictiva.

Cuando dejó de recordar que no solo donde hay necesidad hay un derecho sino también una obligación y que el trabajo es un derecho, pero también es un deber, por lo que es justo que cada uno produzca por lo menos lo que consume.

Cuando no reparó en las profundas modificaciones surgidas en el campo de la comunicación social por el avance de la tecnología: una trasformación de magnitudes similares a la imprenta de Gutenberg.

Hay que poder enderezar las experiencias y ordenar las nuevas demandas para poder alinear pensamiento, palabra y acción: una trilogía indispensable a la hora de formular propuesta y estrategia que permitan organizar una fuerza política que vuelva a representar mayoritariamente, para pasar de ser oposición a alternativa de gobierno.

Septiembre del 2024

Cristina Fernández de Kirchner. -

P/D: Texto y contexto. John Adams fue el segundo presidente de Estados Unidos y la cita del comienzo de este documento debe ser comprendida en el contexto de la discusión interna de ese país en su etapa fundacional, acerca del modelo económico que debían asumir como Nación. En esa discusión el rol de Alexander Hamilton, primer secretario del Tesoro y padre del modelo de acumulación y manejo de deuda de ese país, fue fundamental. Ellos pudieron resolver correctamente ese problema. 

 



jueves, 5 de septiembre de 2024

CARTA ABIERTA AL PRESIDENTE JOE BIDEN
(Por Ignacio Ramonet)



Señor Presidente Joe Biden

Su mandato presidencial se termina dentro de pocos meses. Me permito escribirle, con todo respeto, en nombre de un número importante de personas, movimientos sociales, sindicatos, asociaciones humanitarias y organizaciones no gubernamentales a través del mundo que firman conmigo esta carta y que esperan un gesto de usted para reparar una profunda injusticia cometida el 12 de enero de 2021 por su predecesor, Donald Trump, cuando, a unas semanas de abandonar la Casa Blanca, decidió -sin bases legales reales- reinscribir a Cuba en la infame lista de Estados patrocinadores del terrorismo (lista SSOT, por sus iniciales en inglés).

Señor Presidente, como usted sabe, esa lista SSOT es un mecanismo de política exterior concebido por la Secretaría de Estado (Cancillería) de Estados Unidos para sancionar a aquellos países que "prestan apoyo repetidamente a actos de terrorismo internacional”.

Señor Presidente, en un acto de justicia y de lucidez política, la Administración del presidente Barack Obama, de la cual usted formaba parte, había retirado a Cuba de esa deshonrosa lista en 2015. Lo cual representó un paso muy positivo para forjar, por fin, una relación más constructiva con La Habana. Durante el Gobierno de Barack Obama, siendo usted Vice-Presidente de los Estados Unidos, se pudo en efecto avanzar hacia una normalización de las relaciones diplomáticas entre dos vecinos con sistemas políticos diferentes pero dispuestos a entenderse en base al respeto mutuo.

Señor Presidente, usted no desconoce que Cuba siempre ha denunciado y combatido el terrorismo. Jamás lo ha alentado o patrocinado. Nunca lo ha practicado. Desde hace 65 años, a pesar de las tensiones que han podido existir entre Estados Unidos y Cuba, no se puede citar un solo caso de acción violenta ocurrida en territorio estadounidense que haya sido apadrinado, directa o indirectamente, por La Habana. ¡Ni un solo caso! En cambio, Cuba ha sido uno de los países más atacados por organizaciones terroristas. Más de 3 500 ciudadanas y ciudadanos cubanos han muerto en atentados cometidos por grupos terroristas financiados, armados y entrenados por organizaciones violentas basadas, en su mayoría, en Estados Unidos. O sea, que es el mundo al revés. Y usted lo sabe.

Señor Presidente, tampoco ignora usted que al haber incluido -injustamente- a Cuba en esa lista SSOT, se le aplican a este país y a toda su inocente población, numerosas y dolorosas medidas coercitivas unilaterales. Las consecuencias más atroces se derivan del riesgo asociado a cualquier tipo de ayuda humanitaria, negocio, inversión y comercio que implique a Cuba y, por extensión, a sus ciudadanos. Por ejemplo, a los cubanos con ciudadanía extranjera que reúnen los requisitos para una exención del Sistema Electrónico de Autorización de Viaje (ESTA, por sus siglas en inglés) para viajar a Estados Unidos, se les ha denegado esa exención. A los cubanos residentes en la Unión Europea se les han cerrado cuentas bancarias ya que, por estar su país en la lista SSOT, ellos se convierten automáticamente en “clientes de alto riesgo”. A muchos grupos religiosos se les han congelado los fondos y bloqueado los envíos de ayuda humanitaria a la isla. Las personas que intentan hacer una transferencia de dinero por PayPal o Wise a familiares en Cuba pueden ver sus fondos congelados y sus cuentas bloqueadas. La mayoría de los bancos se niegan a procesar pagos cubanos y han congelado incluso las sumas de dinero destinadas a actividades humanitarias. La presencia de Cuba en esa lista SSOT limita, para los particulares, la apertura de cuentas bancarias en el extranjero, el uso de instrumentos para cobros y pagos internacionales, el acceso a la banca digital, la contratación de servidores y servicios online y mil impedimentos más.

Señor Presidente, la inclusión de Cuba en esa lista SSOT provoca, además, que los viajeros extranjeros de países incluidos en el ESTA que desean visitar Cuba tengan que solicitar un visado especial en el Consulado General de la Embajada de EEUU en su país de origen. Esta política, implementada por su Administración, tiene un impacto nefasto en la industria turística de Cuba, un sector de decisiva importancia para la frágil economía de la isla.

Señor Presidente, como usted sabe, todo esto viene a añadirse a las terribles consecuencias del cruel e ilegal bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba que el Gobierno de su país mantiene desde hace más de 60 años -desconociendo la clara posición de la Comunidad internacional y las sucesivas resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas -, con el objetivo de generar una situación de carencias y descontento en la población que conduzca a protestas contra las autoridades cubanas.

Señor Presidente, semejante diseño agresivo, causante de tanto dolor y tanto calvario en la inocente población civil de Cuba, ha alcanzado este último decenio - como pudo constatarlo su propia esposa Jill Biden durante su recorrido por la isla en octubre de 2016- dimensiones de castigo inhumanas. El pueblo cubano carece de acceso a muchos bienes y recursos básicos : medicinas, alimentos, materiales de construcción, fertilizantes, energía, maquinaria industrial, piezas de recambio que no se pueden importar por figurar Cuba en esa lista. La ola migratoria actual de expatriados cubanos hacia Estados Unidos, inédita en su magnitud, es quizás el ejemplo más ilustrativo del impacto devastador y el sufrimiento provocado por las medidas extremas y brutales contra la economía cubana derivadas tanto del criminal bloqueo como de la injusta inclusión de Cuba en la infame lista SSOT.

Señor Presidente, tampoco ignora usted que, en mayo de 2024, el Departamento de Estado tomó la decisión de retirar a Cuba de la lista de "Estados que no cooperan en la lucha contra el terrorismo". Una decisión acertada y justa. A pesar de ello y de manera contradictoria, incongruente, confusa e injustificable, su Administración insiste en mantener a Cuba en la lista SSOT, la de los Estados patrocinadores del terrorismo. ¿Cómo es posible afirmar, al mismo tiempo, que Cuba sí coopera en la lucha mundial contra el terrorismo, y a la vez acusar a La Habana de patrocinar abiertamente el terrorismo ? La mejor manera de clarificar esa contradicción, es sacar a Cuba, de inmediato, de la lista SSOT.

Señor Presidente, Cuba no es un patrocinador del terrorismo. Al contrario, Cuba es un patrocinador de la paz. Y usted lo sabe. Porque sin duda recuerda que, siendo usted Vice-Presidente de Estados Unidos, en 2016, se firmaron en La Habana los Acuerdos de Paz entre el Estado de Colombia y las Fuerzas Armadas Revolucionarias Colombianas (FARC), en ese momento consideradas como "organización terrorista", que pusieron fin a más de medio siglo de guerra y de matanzas, y que incluso le valieron al Presidente colombiano Juan Manuel Santos el Premio Nobel de la Paz. Eso no hubiera sido posible sin la activa participación diplomática del Gobierno cubano

Señor Presidente, esa pacificación fue tan impactante que, a partir de 2018, el Gobierno colombiano del Presidente Juan Manuel Santos solicitó a Cuba ser sede de un proceso de conversaciones con dirigentes de otra organización armada, el Ejército de Liberación Nacional (ELN), tras la decisión de Ecuador de renunciar a ser sede. Como usted recuerda, estas conversaciones con el ELN se paralizaron tras un odioso atentado cometido en Bogotá en 2019 con coche bomba que arrasó una academia de policía causando numerosas víctimas y cuya autoría reivindicó el ELN.

Señor Presidente, a raíz de esa tragedia, el Gobierno de Iván Duque solicitó la extradición a Colombia de los dirigentes del ELN que, protegidos por un estatuto diplomático especial, se hallaban en Cuba para las negociaciones de paz. La Habana no pudo acceder a esa solicitud. En efecto, los acuerdos diplomáticos internacionales no lo permiten ya que la extradición violaría los protocolos establecidos como garante de las conversaciones de paz entre el ELN y el gobierno colombiano. Noruega, otro país garante clave de esas conversaciones de paz, se mostró totalmente de acuerdo con la posición de La Habana así como la gran mayoría de los Gobiernos. Sin embargo, ese legítimo rechazo de La Habana fue el pretexto esgrimido por su predecesor Donald Trump, en enero de 2021, para volver a incluir a Cuba en la abominable lista SSOT.

Señor Presidente, Cuba no ha cesado de promover la paz. Prueba de ello es que, en 2022, Gustavo Petro, el nuevo Presidente de Colombia, anunció que la solicitud de extradición de los dirigentes del ELN sería retirada como parte de su iniciativa de “paz total”. La Habana, por su parte, aceptó ser de nuevo anfitrión y garante de las conversaciones de paz entre Bogotá y el ELN. Como usted sabe, gracias a la intermediación de Cuba, el 9 de junio de 2023, en La Habana, el presidente Gustavo Petro y Antonio García, comandante guerrillero del ELN, se estrecharon la mano en una reunión donde se acordó, por primera vez, un punto de la agenda pactada y un cese el fuego bilateral que constituye un paso histórico hacia el silencio de las armas y la paz definitiva en Colombia. Este cese el fuego, por cierto, se renovó en La Habana seis meses después, tras cruciales gestiones del Gobierno cubano. Meses después, Cuba acogió una nueva propuesta del Gobierno de Colombia de ser garante y sede alternativa de otro proceso de paz, esta vez con el grupo armado rebelde Segunda Marquetalia.

Señor Presidente, Cuba no sólo es un promotor de la paz sino que, como ningún otro país del mundo, promueve la salud. En el curso de los últimos veinte años, La Habana ha enviado a más de 600.000 profesionales y técnicos sanitarios a unos 165 países. Lo cual ha significado aliviar el sufrimiento de muchos enfermos y salvarle la vida a millones de personas a través del mundo.

Señor Presidente, Cuba no sólo es promotor de paz y de salud sino que, como ningún otro país, promueve también la educación, como lo ha reconocido ampliamente la propia UNESCO. Miles de maestros y de profesores cubanos han intervenido en decenas de países para combatir el analfabetismo e impulsar la escolarización de millones de niñas y niños. Eso es lo contrario mismo de "promover el terrorismo"...

Señor Presidente, en 2021, poco después de que usted se instalara en la Casa Blanca, varios altos funcionarios de su Administración prometieron que revisarían la inclusión de Cuba en la lista SSOT. En octubre de 2022, su propio Secretario de Estado, Anthony Blinken, reiteró esa promesa. En 2023, cuarenta y seis Congresistas, muchos de ellos demócratas, le enviaron a usted una carta pidiéndole que se cumpliese esa promesa. En junio de 2024, durante el 56 período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, en una declaración conjunta, nada menos que 123 países le exigieron lo mismo a su Gobierno. Pero, a pesar de las promesas y de tan importantes solicitaciones, usted sigue sin hacer nada para acabar con esa escandalosa injusticia.

Señor Presidente, esa situación se tiene que terminar. Usted lo sabe. No hay ni un sólo argumento válido y razonable para acusar a Cuba y mantener a su población bajo un castigo colectivo ilegal e inhumano. Usted tiene autoridad para, antes de abandonar la Casa Blanca, corregir tan cruel absurdo y sacar a Cuba de la lista SSOT. ¡Hágalo ya!

Con la esperanza de que sepa usted, Señor Presidente, estar a la altura de este momento histórico y atienda este pedido, se despide respetuosamente de usted,

Ignacio Ramonet

 




martes, 27 de agosto de 2024

SE CAE DE MADURO

 


Somos 195 países en el Mundo y 8500 millones de habitantes, pero parece ser, si nos guiamos por la prensa Mundial que hay unos pocos donde ocurren “calamidades antidemocráticas”, Venezuela es uno de ellos, por tanto esa prensa “independiente” se concentra en sus elecciones reciente.

No voy a ser yo quien salga a defender la “transparencia” en el proceso eleccionario de Venezuela, en definitiva todos los involucrados en ella  le tienen que dar la cara a su pueblo, es a su pueblo y no al Mundo a quienes tienen que enseñarle las actas de los resultados en cada mesa eleccionaria, con todos los detalles, ya va hacer un mes que la gente de a pie voto, y las mismas no son presentadas por el Consejo Nacional Electoral, pero no al Supremo, insisto, que supuestamente lo hicieron sino a su pueblo.

Y digo que no voy hacer yo quien haga dicha defensa, porque con tanta agua que ha pasado por debajo del Muro de Berlín, uno quedo “satisfecho” de apoyar ciegamente a alguien que dice “defender a su pueblo” y verdaderamente como se demostró, lo que hacían era someterlo, así que si bien el hombre es el único animal que choca con la misma piedra, quiero no tener averías futuras en mi conciencia, parafraseando algo que se dice por acá “pruebas en mano, culo en tierra”. Se cae de Maduro que alguna trampa ha existido sino no se habrían dado tantas vueltas al asunto, tengo derecho a no “comerme la curva”

Un “viejito” guerrillero que hace poco cumpliría 98 años, y a quien admiro por su entereza y su sabiduría política me enseño, que si vas a jugar en casa del trompo, tenés que hacerlo con las reglas de la casa o no juegues e implanta un nuevo escenario con tus reglas. La Revolución Bolivariana de Hugo Chávez se baso siempre en someter al escrutinio del pueblo todas sus medidas, la elección de sus gobernantes, plasmada en su constitución se haría siempre con el concurso de todos los partidos políticos que así lo quisieran, tuvieran el color que fuere, por tanto eso daba la posibilidad que no siempre estuviera en el poder aquellos seguidores de Hugo Chávez. Ser gobierno tiene un único objetivo, que la gente viva mejor y cada vez tenga más derechos, el pueblo no es tonto y por más que los multimedios puedan influir (de hecho lo hacen), el pueblo tiene una intuición sobre su futuro, y cuando uno analiza en profundidad lo que esa masa heterogénea decide, te percatas que al final encontraron una solución temporal a sus angustias, eso es independiente de que  los “nuevos” profetas y sus aparatos propagandísticos, que se postulan a presidentes de las naciones, cada vez tienen más habilidades para mentirles a la mayoría.

El 28 de Julio pasado el pueblo venezolano fue a votar, y cuando digo pueblo, esa palabra tan malgastada y manipulada por muchos, me refiero al 60% de su padrón electoral (de 18 millones de personas), por tanto, eso que llamamos voluntad popular, o decisión del pueblo, lo encarna 10 millones de habitantes que ejercieron su derecho al voto, de un total de un poco mas de 28 millones de venezolanos. Así que pueblo, pueblo, no es, es en definitiva una representación del mismo, que en términos reales seria un tercio de la población venezolana. Esto parece habitual pero no lo es y sería bueno prestarle atención, inclusive los números antes expuestos no tienen en cuenta la diáspora venezolana, que aunque no viva en el país, debe tener derecho si verdaderamente queremos enarbolar la bandera de la justicia imparcial.

Por otro lado si hacemos un análisis en detalle, cuando un candidato a presidente en cualquier elección de cualquier país gana por el 50% más uno, tenemos que tener en cuenta que los que “perdieron” también son seres humanos de ese país, que tienen otra visión de su futuro, y no enemigos de su patria. Recuerdo cuando en la Argentina Macri le gano a Scioli por 670 mil votos, evidentemente había una sociedad completamente dividida. Cuando Cristina en su primera vuelta en el año 2011 gano con el 54% de los votos, había un 46% que no compartía sus ideas, lo mismo paso hace poco cuando Milei gana en segunda vuelta con un 56%, es decir hay un 44% que no lo voto, y esos que se deciden por el candidato no ganador no son cobardes, ni apátridas, ni mucho menos pinches pendejos a favor del Imperio, sea Rojo o Azul según el Candidato que despotrica. No entender lo anterior puede crear violencias innecesarias que angustien mas a un pueblo que de por si la está pasando mal.

El discurso de Maduro en Venezuela me parece bastante pobre (mirándolo con un solo ojo), imitar situaciones pasadas de otros países, y desarrolladas en marcos históricos diferentes puede hacerte parecer más un mimo de teatro, que un continuador de ideas revolucionarias. Para mi estaban mal las predicciones que se tenían por parte del Gobierno de Maduro, el tiro le salió por la culata, y como alguna vez sucedió en el campo de pelota del Butari en Lawton, el que había llevado el bate y la pelota, no quiso jugar más y se suspendió el juego.

La oposición encabezada por Edmundo Gonzalez, se preparo para la batalla, y desde el vamos gano por goleada, no por los votos porque también hay que decirlo, se han encontrado en las actas publicada por esa oposición, más de una cantidad razonable con manipulaciones de firmas y cambios de nombres, sino porque tomo la iniciativa que el chavismo no supo o no pudo articular por incapacidad de prever.

De hecho algo tan importante y primordial como la publicación de las actas eleccionarias de cada mesa para que el pueblo tuviera acceso en horas, fueron publicadas primero por la oposición antes que por el propio gobierno. Ese solo hecho debió ser previsto por el Chavismo si verdaderamente contaba con la mayoría de los votantes como mas tarde anuncio la CNE, ¿cómo es posible que se haya dado ganador a Maduro con esmero detalle, y no se pudo publicar al mismo tiempo esas actas (que todavía hoy cuando escribo) no aparecen por ningún lado?. Fue en ese movimiento que algo no olía bien, y como cualquier ciudadano de a pie tengo derecho a dudar como también dudaron miles y miles de venezolanos.

Que Venezuela esta sitiada porque hay intereses imperiales sobre su petróleo, no hay dudas, ni hay que ser un avezado analista político para afirmarlo, pero es precisamente por esa causa que si te vas a someter según tu constitución a la puja política de todos los colores para definir gobierno, tienes que prever, si es que cuentas con el respaldo de la mayoría para hacer gobierno, todas las jugadas de la oposición. En definitiva solo digo, que una Revolución progresista es valedera si cuenta con el respaldo mayoritario de la población, si le trajera a esa misma población dignidad y prosperidad, de lo contrario, es la dictadura de unos pocos imponiendo su voluntad, se cae de Maduro.