Viaje a la Luna

Viaje a la Luna

Una memoria a mis antepasados, a mis vivencias...unos versos de futuro.

QUIEN NO SE OCUPA DE NACER SE OCUPA DE MORIR

miércoles, 13 de marzo de 2019


LOS DESVARÍOS ECONÓMICOS DE MACRI
(Por Alfredo Zaiat, publicado en PAGINA12)



En una lectura rápida, como si quisiera apurar el trámite, con una sucesión de frases de marketing, de tan repetidas que ya dejan de tener impacto, el presidente Mauricio Macri habló poco de la crítica situación económica. Gran parte de ese poco no se ajusta a la verdad. Enfatizó medidas administrativas en el sector público como si fueran lo fundamental en la cuestión económica. No habló del FMI, en una muestra de desagradecimiento al organismo internacional que está financiando la campaña para su reelección y que, con sus dólares, le permitió eludir el default. No mencionó ni una sola vez a la industria y al campo. Sí lo hizo, en varias oportunidades, a los sectores de la construcción, siendo leal de ese modo al origen de su fortuna, al de la energía y de aeronavegación low cost, cuidando los intereses de las corporaciones amigas, y al de turismo, como si fuera una reivindicación a sus más de 100 días de vacaciones que acumula en tres años de mandato presidencial.
  
La frase de su discurso que resume el capítulo vinculado a la economía fue “hoy estamos mejor que en el 2015”. Los datos duros de las principales variables macroeconómicas dejan al desnudo que eso no es así. La estrategia del gobierno, en tono electoral, es jugar con la expectativa social prometiendo un futuro mejor luego de haber generado las bases del progreso, desplazando a la percepción presente de la mayoría de la población, que está viviendo un veloz y profundo deterioro de la calidad de vida. 

Sin hacerse cargo de haber ejecutado una política que derivó en la crisis económica más importante desde la debacle del 2002, señaló que la caída fue por el impacto negativo de tres shocks: salida de capitales financieros de mercados emergentes, la sequía y la causa de las fotocopias de los cuadernos. Dijo además que la economía no crecía desde 2012, cuando no fue así, aunque la variación desde ese año hasta el 2015 fue mediocre; afirmó, sin nada que lo respalde, que la economía iba a colapsar y que él la salvo de ser como Venezuela; y aseguró que en sus primeros dos años y medio de gestión la economía fue “exitosa”, auto calificación que sólo puede generar desconcierto, ya sea por si la cree o por si participa activamente en la estrategia de la mentira planificada diseñada y liderada desde la Jefatura de Gabinete.

La inflación navegando con comodidad hace varios meses cerca del 50 por ciento anual. El salario registrando una impactante caída en términos reales, sólo comparable con el drama vivido en el 2002. Indicadores sociales como la pobreza, la indigencia y el desempleo marcando un deterioro pronunciado. Las suspensiones de personal por caída de ventas son masivas. La destrucción de puestos registrados es constante y, como consecuencia de la acelerada desindustrialización, se perdieron 126.100 empleos de ese sector en tres años de macrismo. Quiebras, convocatorias de acreedores, endeudamiento en dólares asfixiante, reducción de producción, cierre de locales comerciales y pedidos de procedimientos preventivos de crisis de grandes compañías constituyen hoy el cuadro de situación del mundo empresario. El mercado interno está deprimido con ingresos reales de trabajadores y jubilados licuándose con la inflación. El consumo masivo no detiene la caída afectando la rentabilidad de firmas vinculadas a la actividad doméstica. La estructura de costos de empresas y el presupuesto de los hogares se estrujan aún más con niveles de tarifas de luz y gas desproporcionados y tasas de interés elevadísimas. La política económica ha sido entregada a las manos del FMI luego de encarar un endeudamiento vertiginoso, que condicionará mucho al próximo gobierno. Como si no hubiera aprendido nada en estos años de fiascos con sus pronósticos, Macri volvió a prometer que la inflación tendrá una “baja sustancial”. El índice de febrero será más elevado que el del mes anterior, al ubicarse arriba del 3,5 por ciento, y sólo en el primer trimestre acumularía un 10 por ciento. 

El naufragio de la economía es tan evidente que el escaso y engañoso contenido económico del discurso de Macri permite entender las razones de la debacle. No hizo referencia a casi nada de las cuestiones relevantes para abordar una crisis de la actual magnitud. Por caso, enfatizó que el déficit fiscal es el principal causante de la inflación, y que la inflación es causante de la pobreza. Si este es el marco conceptual con el cual se intenta abordar la economía de las características de la argentina, no es difícil comprender por qué Macri arrojó a la economía a semejante crisis. Con un mal diagnóstico, contaminado de mala teoría y pura ideología ortodoxas, acerca del problema de la inflación, el resultado no puede ser otro que el fracaso, como el que exhibe la economía macrista.


martes, 12 de marzo de 2019


EL DEBATE ACTUAL SOBRE LA ECONOMIA CUBANA Y LA SEGURIDAD NACIONAL
(Por Julio Carranza, publicado en el blog de Silvio Rodriguez "SEGUNDA CITA")

El debate sobre la economía y la necesidad de reformas económicas en Cuba tiene ya una historia de casi 30 años, no quiere decir esto que antes este no existiera también; me refiero al debate que se abre en los años 90’s luego de la crisis y desaparición del campo socialista en Europa, hecho que cambió radicalmente el contexto de inserción internacional de la economía cubana y puso en cuestionamiento muchos de los supuestos que habían determinado la organización y planificación de la economía nacional.

Para algunos, desde principios de los 90 quedaba clara la necesidad de una reforma fundamental de la economía cubana y así lo propusimos en diversos artículos y libros. Esas propuestas fueron a veces rechazadas, otras ignoradas y en un principio poco apoyadas o reconocidas.

Acontecimientos internacionales y nuevas dinámicas en la economía nacional como el impacto del turismo y la articulación de ciertas reformas (aunque limitadas y sin integralidad) permitieron avanzar en el tiempo con cierta recuperación y sin crisis extremas, pero sin resolver los problemas y limitaciones fundamentales que impiden la recuperación de la eficiencia económica y tasas de crecimiento adecuadas.

El establecimiento de gobiernos progresistas en América Latina, fundamentalmente en Venezuela, y el cambio de política de los Estados Unidos bajo la presidencia de Barak Obama favorecieron esos resultados.

Durante esos años, ante la evidencia de que a pesar de haber logrado cierta estabilidad los problemas estructurales no se superaban, se fue asentando la percepción (no sin polémicas y resistencias burocráticas) sobre la necesidad de cambios más profundos que, rompiendo con viejos paradigmas como la estructura de la propiedad, el carácter de la planificación, la autonomía de las empresas estatales, el sistema de incentivos, etc, dieran lugar a una nueva economía socialista que integrará una mayor dinámica de los mercados y nuevos actores económicos.

Este nuevo consenso tuvo su momento más importante cuando sus principales concepciones se integraron en documentos políticos de gran importancia como “Los Lineamientos” y fundamentalmente el conocido como “La Conceptualización”. Detalles y matices más o menos, esos conceptos coincidían con el tipo y el rumbo de la reformas que algunos economistas veníamos argumentando y defendiendo por unos 20 años.

Quizás el punto más débil es la falta de insistencia en lo imprescindible de que un proceso de cambios económicos con este alcance, debe cuidar su integralidad a través de los principios de secuencialidad y simultaneidad que debe tener el conjunto de transformaciones y decisiones que vayan perfilando su rumbo, para garantizar su funcionamiento, así como la definición de las etapas que se deben ir cumpliendo con una prefiguración clara de hacia dónde, hacia qué modelo de organización y funcionamiento se debe conducir a la economía nacional; o sea, cómo producir, qué producir, para qué mercados producir; es decir, cómo replantear las relaciones de producción (producción, distribución, cambio y consumo) y la reinserción internacional, partiendo de las realidades internacionales y de las experiencias propias y ajenas de las limitaciones del socialismo histórico.

La falta de integralidad de las medidas que se toman pueden provocar el fracaso de estas y entonces equivocadamente descalificar la reforma, cuando la causa es su insuficiente implementación. La economía es un sistema complejo donde cada una de las partes influye, a veces de manera determinante, en el comportamiento del todo.

Estas limitaciones de la actual reforma en curso o “actualización”, si se quiere emplear el concepto oficial, explican en gran medida su aún falta de consolidación y la persistencia de resultados económicos insuficientes. Las resistencias de la burocracia y la permanencia de concepciones ortodoxas sobre el socialismo en sectores minoritarios pero influyentes, explican en mucho esta situación, en la cual, a pesar de la clara aceptación y la jerarquía política que documentos como la Conceptualización, aprobados por el Congreso del Partido, la reforma avanza de manera lenta y sin integración.

En lo que ha corrido de este debate durante los últimos años, muchos análisis, propuestas y críticas acertadas han sido presentadas por diversos economistas y otros profesionales y personalidades, todos con una vida de compromiso con el proceso revolucionario cubano, que han consolidado una concepción más certera sobre la necesidad, los contenidos y la urgencia de la reforma y su curso.

Desde discusiones y propuestas más generales y estratégicas hasta muy valiosas referencias a problemas más puntuales de un sector específico, o de la política monetaria y cambiaria, la estructuración de un sector no estatal de pequeñas y medianas empresas más protegido jurídicamente y económicamente, la transformación de las empresas estatales para su mayor autonomía y dinamismo, el carácter esencial y urgente de las transformaclones en la agricultura, la mayor apertura a la inversión extranjera, cambios en los principios de la planificación, etc, se pueden encontrar en estos intercambios y textos, que deberían ser más atendidos y tenidos en cuenta por los que tienen responsabilidades en la toma de decisiones estratégicas.

Hemos visto con agrado como en reciente reunión en el Ministerio de Economía el Presidente de la República ha reclamado mayor atención al debate y nuevas ideas para la transformación de la economía y la superación de sus problemas. En mi opinión, en el debate que aquí he referido que data de más de 20 años y sobre todo los diversos aportes durante los últimos 5 años en los que han participado y están participando personas muy valiosas y muy formadas, hay un invaluable arsenal de ideas y propuestas innovadoras, útiles y oportunas, todas coherentes con lo definido por la Conceptualización, que constituirían un importante aporte al justo reclamo del Presidente. Un debate que se debe profundizar más aún, dado lo complejo de la actual situación.

Ahora, con este texto, quiero añadir una consideración nueva que refuerza las anteriores. 

Con la elección del Presidente Donald Trump en los Estados Unidos y el establecimiento progresivo de un muy negativo y agresivo “dream team” en los puestos ejecutivos que influyen y determinan en la política hacia America Latina, --presionados además por influyentes congresistas conservadores, en un contexto de retroceso de los gobiernos y fuerzas progresistas en la región y la Venezuela Bolivariana, sometida a una agresión sin precedentes, sumado a las amenazas y acciones contra el Gobierno cubano, incluida la nueva activación de la ley Helms-Burton--, lo del avance de la reforma económica no es ya solamente una necesidad para una economía más eficiente y viable, compatible con una estrategia de desarrollo a mediano y largo plazo, sino que es ahora, además, un asunto de seguridad nacional.

El contexto de agresiones y las declaraciones del actual gobierno norteamericano acerca de que “ha llegado el momento de asfixiar financieramente a Cuba” exige una respuesta “hacia adelante”, en busca de un nuevo dinamismo, rompiendo definitivamente con cualquier “parálisis paradigmática” que pueda detener o ralentizar la reforma. Además de los factores económicos más que explicados, hay también urgencias políticas. Es esencial entregarle a las nuevas generaciones un proceso que los incluya y los beneficie, de manera que se eleve su compromiso y apoyo activo, poniendo en sentido positivo toda la creatividad y fuerza de ese sector fundamental de la población, sin el cual sería muy difícil la necesaria resistencia que, una vez más, el país tiene que desplegar para proteger su independencia y soberanía.

En mi opinión, sería contraproducente que la reacción defensiva que lógicamente genera un escenario de agresiones cerrara el camino de la reforma en vez de hacerla avanzar con mayor firmeza e integralidad. La Constitución recientemente aprobada puede favorecer ese avance.

En medio de las tensiones del período especial de los 90’s, cuando la producción de alimentos era crítica y se hacían necesarias reformas en el sector agrícola, entre ellas la restitución del mercado campesino, contra el que se levantaban fuertes resistencias, Raul Castro afirmó en defensa de esa decisión “Los frijoles son tan importantes como los cañones”. En mi opinión, ahora ante los actuales desafíos y tan adversa situación internacional, se debe tener la misma perspectiva de entonces, o sea el avance integral y firme de la reforma económica, en el sentido que claramente recoge el documento de la Conceptualización porque, insisto, se trata también de un asunto de seguridad nacional.

Como he expresado en otros textos y ahora con más razón, el tiempo es una variable crítica. Y no hay en esto el mas mínimo tono alarmista; es el resultado de la observación objetiva de la realidad y sus retos. ¿Alguien puede negarlo? Aquí estamos muchos para argumentarlo con serenidad y compromiso. 

Se pueden referir riesgos políticos en el curso de la reforma, pero en la situación actual no hay escenarios sin riesgos y deben ser enfrentados con la audacia y la inteligencia que un proceso de la naturaleza del cubano exige. La inacción, la parálisis y el conservadurismo serían la peor opción. No tenemos derecho a esperar.


lunes, 11 de marzo de 2019


SINGULARIDAD

Me senté donde estaba su manto
era su boca
instalada como playa solitaria
medité entonces
facilitando mis sueños
orillas de mis desahogos
combine estragos pasados
y descuidos recientes
pero era su boca
un seísmo
deambulando por mis ahoras
un Big Bang que pedía tiempo
una singularidad que curvaba mi vida
la quietud rompió cadenas
la luz se fue al centro


viernes, 8 de marzo de 2019


"ASI ES COMO EL GRAN ARTE Y LA MUSICA SE HACEN REALIDAD"
(Por Martin Chilton, de The Independent de Gran Bretaña. Especial para Página/12)



En 1959, Davis, John Coltrane, Julian “Cannonball” Adderley, Bill Evans, Wynton Kelly, Paul Chambers y Jimmy Cobb no sabían que estaban haciendo historia. Pero su innovadora manera de abordar la improvisación hizo que la historia del jazz cambiara para siempre.

Cuando Miles Davis visitó Inglaterra en el otoño de 1960, no había mucha fanfarria alrededor de su flamante álbum Kind of Blue. El trompetista tocó en locales que hoy ya no existen, como el cine Gaumont Palace en Kilburn y en Lewisham, Londres: su set empezaba y terminaba con canciones de ese disco, pero en el momento, según le dijo al promotor Jim Ireland, no esperaba hacer mucho dinero con Kind of Blue.

Sesenta años después, el disco es celebrado como una obra maestra de la música moderna. Es el álbum de jazz más vendedor de todos los tiempos, con cerca de cinco millones de copias y un certificado de cuádruple platino. Estuvo en el número 1 de la encuesta que realizó la BBC en 2016 para determinar los cincuenta mejores discos de jazz, en el puesto 12 de la lista de la Rolling Stone de los cincuenta mejores discos de todos los tiempos y, de manera más bizarra, apareció en el recuento de la cadena VH1 de “los 100 mejores discos de rock’n’roll”.

Los 46 minutos de improvisación de Kind of Blue y la calidad musical de primera línea aún atraen a fanáticos de todas las edades. El músico de jazz Courtney Pine dijo que es “el disco del que estoy más orgulloso de poseer”; Quincy Jones lo llamó “mi jugo de naranja diario”; Donald Fagen, de Steely Dan, lo describió como “la Biblia de la música”. Richard Wright, pianista de Pink Floyd, señaló que ese álbum influyó en toda la estructura de The Dark Side of the Moon.

La música de Kind of Blue apareció en muchas series televisivas de gran éxito, incluyendo a The Wire, Dexter, Better Call Saul, True Blood, Mad Men, The Simpsons, Homeland, The West Wing y The Marvellous Mrs Maisel. La actriz Judi Dench dijo que la “gloriosa” canción “Blue in Green” es una de sus piezas favoritas de música. “Conocí a Miles Davis en New York, y en el momento en que escucho Kind of Blue estoy de nuevo en esas maravillosas salas llenas de humo en esa ciudad”, señaló a Desert Island Discs la intérprete ganadora del Oscar. En una memorable escena de Pleasantville en la que los personajes de Tobey Maguire y Reese Witherspoon son transportados al mundo blanco y negro de un programa televisivo ficcional de los años ‘50, de fondo está sonando Kind of Blue. 

Sesenta años atrás, cuando Davis estaba a punto de realizar un salto cuántico en la música, la reputación del trompetista y compositor estaba algo empañada. Tenía 32 años y todavía lucía muy flaco tras recuperarse de su adicción a la heroína; era considerado por todos como alguien poco confiable. Musicalmente, estaba preocupado por ser eclipsado por su joven rival Chet Baker, quien recientemente había ganado la encuesta de los críticos de la revista DownBeat en el rubro “Mejor trompetista”. A pesar de todo ello, el hombre a quien Duke Ellington había definido como “El Picasso del jazz” sabía que tenía lo necesario para crear algo tan trascendental como Kind of Blue.

A las 14.30 del lunes 2 de marzo de 1959, Davis reunió a una banda magnífica en la calle 30 Este de Nueva York, el sitio donde estaba el estudio de grabación de la compañía Columbia. Antes había sido una iglesia ortodoxa griega, y en el futuro el lugar sería demolido para construir pisos para yuppies. Además de Davis, quien toca de manera suprema, Kind of Blue presenta a John Coltrane en saxo tenor, Julian “Cannonball” Adderley en saxo alto, Bill Evans y Wynton Kelly en piano, el bajista Paul Chambers y el baterista Jimmy Cobb: todos ellos instrumentistas magníficos, en la cumbre de sus poderes. A diferencia de la mayoría de sesiones realizadas por supergrupos, esta fue por lejos una banda de trabajo, en la que cada uno se sentía relajado en compañía de los otros. Para ellos era solo otro trabajito freelance.

A la banda se le dieron bocetos de las primeras tres canciones, en dos de las cuales Davis había estado trabajando esa mañana. Nunca antes las habían tocado. “Mientras preparaba la batería estaba pensando ‘Me pregunto qué tocaremos hoy’”, relató Cobb en 2009. “Las canciones eran solo algo que Miles tenía bocetado en un papel. Los tipos tenían que realmente trabajar para construir algo sobre eso”. El trompetista, que es el centro de la inminente película Miles Davis: Birth of the Cool, dijo que la informalidad era deliberada. “Si ponés a un músico en un lugar en el que tiene que hacer algo diferente a lo que hace todo el tiempo... así es como el gran arte y la música se hacen realidad”, escribió en su autobiografía de 1989.

Davis quería capturar la pura espontaneidad de esos músicos. En las liner notes originales, el pianista Evans dijo que los músicos tenían la plena voluntad de “someterse al resultado”, y lidiar con la demandante prueba de “la improvisación grupal”. Evans, cuyo manera de tocar el piano, bellamente discreta, fija en buena medida el tono musical de Kind of Blue, escribió una nota a Adderley mientras estaban tocando “Flamenco Sketches”, urgiéndolo a “tocar en el sonido de la escala”. Adderley obedeció tocando unas notas hechizantes.

El llamado “jazz modal” del disco –una improvisación basada en escalas, antes que en una progresión de acordes derivada del blues o de la canción popular– era revolucionario. Herbie Hancock dice que aún los músicos profesionales se maravillan de la manera en la que Davis y compañía improvisan dentro del sonido y la estructura de las composiciones y se internan “en un nuevo y desconocido territorio”. Chick Corea también quedó impactado por el disco. “Una cosa es tocar una canción o un programa musical, pero otra muy diferente es prácticamente crear un nuevo lenguaje musical, que es lo que hizo Kind of Blue”, señaló el pianista. Quincy Jones fue aún más lejos y lo llamó “una pieza de arte que explica lo que es el jazz”.

Cobb dijo que la mayoría de las cinco canciones –“So What”, “Freddie Freeloader”, “Blue in Green”, “All Blues” y “Flamenco Sketches”– fueron cerradas en una sola toma. “Es lo que le gustaba a Miles”, agregó. “Si seguís haciéndolo una y otra vez tiende a perder frescura, a ponerse rancio. El pensaba que tu primer tiro era el mejor tiro”. La naturaleza improvisatoria de las sesiones es evidente en las transcripciones de las cintas master. Cuando iban a grabar “Blue in Green”, Davis le dice a Coltrane: “¿Por qué no tocás en esta?”. Su manera innovadora de tocar el saxo ayuda a transformar la balada.
Para 1959, las bandas de swing estaban declinando y el bebop estaba empezando a cambiar la cara del jazz. “De repente, todos parecían querer furia, frescura, estar en onda y una verdadera, limpia y fuerte sofisticación”, dijo Davis. Cobb cree que parte del encanto de Kind of Blue radica en que “era diferente a lo que estaba pasando en la época... canciones de shows o canciones populares, con un montón de cambios de acordes y cosas como esas. Esto era una especie de material suave, fácil de escuchar, con el que no tenías que estar profundamente metido en la música para poder disfrutarlo”.

Cobb dijo también que Davis era un perfeccionista. Durante una toma, el trompetista podía inclinarse cerca de un músico que no estuviera haciendo un solo para susrrarle instrucciones al oído. Si no le gustaba cómo estaba yendo un ensayo podía ordenar una pausa soplando un silbato, un instrumento que usaba en lugar de gritar instrucciones: se había dañado las cuerdas vocales cuatro años atrás, durante un intercambio de gritos con el gerente de un club nocturno.

Pero de todos modos las sesiones de Kind of Blue no fueron un asunto tenso. Existieron las habituales bromas de músicos. En un punto Davis se queja al coproductor Irving Townsend por los crujidos del piso, en un estudio que había sido elegido por la resonancia natural de sus altos techos. Como ex maestro de escuela, Adderley respondió que no debía preocuparse por el “sonido de superficie” (“surface”), y Evans responde rápidamente preguntándole a Davis por qué no le gustaba el sonido de “culo de surf” (“surf–ass”).

Fred Plaut, ingeniero de las sesiones, trabajaba habitualmente con grabaciones de música clásica y era muy preciso con la ubicación de las grabadoras de cuatro canales que hacía funcionar en sincronización para un disco grabado en mono y en estéreo, una práctica muy común en la época. Desafortunadamente, las cintas mono se perdieron en los años ‘60, al parecer para siempre. El prensado del Lado A original fue editado en una velocidad equivocada (una falla en una de las grabadoras había sido corregida para la segunda sesión), en una velocidad que era un cuarto de tono más aguda. Esos defectos fueron corregidos cuando el disco se remasterizó y relanzó en los años ‘90. Además, la tapa del disco presentaba un orden incorrecto de la lista de temas. A pesar de esas imperfecciones técnicas, Kind of Blue fue lanzado el 15 de agosto en un vinilo de 12 pulgadas y recibió una aclamación general e inmediata. “Es un disco destacable”, señaló la revista DownBeat, y le dio su puntuación máxima de cinco estrellas. “Utilizando elementos muy simples pero efectivos, Miles ha creado un disco de extrema belleza y sensibilidad... es el alma de Miles Davis, y es un alma hermosa.”

Algunos años después de su lanzamiento, Kind of Blue seguía vendiendo muy bien, y fue solo entonces, según dice Cobb, que los músicos empezaron a darse cuenta de que habían hecho “algo especial”. El baterista tenía la convicción de que ninguno de ellos en 1959 tenía la más mínima noción de que estaban haciendo historia en el jazz. “Nunca se nos ocurrió. Era solo otra gran grabación de Miles Davis en la que todos tocaron muy bien”, señaló. “Si Miles hubiera tenido un pequeño indicio de lo que estaba sucediendo hubiera pedido un montón de dinero y cuatro Ferraris en la puerta del estudio. Esa era la manera en la que pensaba las cosas”.

La fotografía de tapa fue tomada por Jay Maisel. “Me gusta el jazz, pero no soy un gran fanático. No soy un gran fanático de nada, solo de la fotografía”, dijo Maisel en 2015. “Todos piensan que hice la fotografía de tapa de Miles Davis para alguien, pero no. La hice para mí. Columbia me llamó y preguntó si tenía algo de él, y así sucedió”.

Se dice que el título del disco fue elegido por Davis, quien más tarde le dijo al biógrafo Quincy Troupe que quería ser un comentario sobre la naturaleza agridulce del afroamericano. El tuvo la propia y aplastante experiencia de ser un hombre negro en un Estados Unidos aún segregacionista, apenas diez días después de que el álbum fuera lanzado. Al terminar una transmisión para la Armed Services Network en el Birdland de New York -un club en la calle 52–, fue salvajemente golpeado con cachiporras por el patrullero Gerald Kilduff y el detective Donald Rolker. Las fotos de los diarios lo muestran con un traje bañado de sangre y su cabeza vendada: necesitó cinco puntos de sutura. Al recordar el hecho en su autobiografía, Davis dijo que el ataque se produjo cuando los oficiales lo vieron llevando “a una bella mujer blanca” a un taxi. “Estos policías blancos vinieron y me dijeron que me fuera. Les dije ‘¿Irme? ¿Por qué? Estoy trabajando allí. Ese es mi nombre, Miles Davis’, y señalé la marquesina con mi nombre iluminado”. El intercambio terminó con violencia policial. Davis, cuyo padre era un odontólogo y cuya madre era profesora de música y violinista, dijo que tras una infancia tranquila en un hogar acomodado de Illinois, el brutal ataque le enseñó la lección de que “si sos negro no hay justicia”. El incidente “cambió toda mi vida y mi actitud, me hizo más amargo y cínico cuando empezaba a sentirme bien con las cosas que estaban cambiando en mi país”.

Davis fue arrestado y acusado de ataque y desorden público. Tras dos comparecencias ante la corte, los cargos fueron desestimados. De todos modos, durante ese tiempo fue temporariamente suspendido para trabajar como músico, y durante esa pausa la banda de Kind of Blue se separó. En aquella gira inglesa de 1960 fue acompañado por músicos diferentes, con el gran saxofonista Sonny Stitt reemplazando a Coltrane. En The Blue Moment: Miles Davis’ Kind of Blue and the Remaking of Modern Music, el escritor Richard Williams analiza la “desintegración” del famoso sexteto y reflexiona sobre la tristeza de que Evans nunca más grabara con Davis. Williams describió a Kind of Blue como “un raro ejemplo de perfección humana, que habla aún más claramente a medida que pasan los años”. Pero no todos los fans del jazz fueron igualmente seducidos por Davis. El poeta y crítico Philip Larkin, que prefería el jazz tradicional, desestimó a Davis como “un maestro del aburrimiento reverberante”. La visión de Larkin fue minoritaria, aun cuando parece evidente que Kind of Blue fue adquirido por cientos de personas que nunca más compraron un disco de jazz.

Davis dijo que la inspiración inicial para el disco tenía que ver con una memoria de la infancia, de volver a casa desde la iglesia por un camino oscuro cuando tenía seis años, con la cabeza llena de música gospel. “Esa clase de sentimiento volvió a mí, y aún recuerdo cómo sonaba esa música y cómo se sentía. Ese sentimiento se metió en mi sangre creativa, en mi imaginación. Ese sentimiento es a lo que me quiero acercar en Kind of Blue”.

Seis décadas después, aún resulta fácil perderse en el sueño del hermoso disco de Miles Davis.
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HOSCO GENIO

Hoy froté la lámpara
me pidieron tres milagros
en el cuento decía deseos
yo me los tomé en serio
respirar hoy era uno de ellos
hacer un pedestal a mis muertos
que hicieron lo que soy
era la segunda sin vencida
¡Ay!, me quedaba uno
entonces no titubeé
pedí tu piel como sábana sobre la mía
Ahora estoy esperando como Aladino
que el genio hosco
cumpla mi encargo
ya sé que soy confiado
por no saber
que llegue tarde, muy tarde
a tu amor
pero que se le va hacer
hoy froté la lámpara
de una vez
es posible como en el cuento
que se me conceda
ese, mi tercer prodigio




jueves, 7 de marzo de 2019


Chocolate por la noticia Forbes, siempre aparecen a ultima hora los Cristobal Colon, por favor, ya lo sabíamos desde el 10 de Diciembre de 2015.

Según Forbes, "Argentina está a un paso del colapso económico"
La revista especializada en finanzas y negocios aseguró que la situación del país se agrava "debido a la fuga de capitales" y un elevado nivel de endeudamiento
(Publicado en INFOBAE)



Forbes, la revista especializada en finanzas y negocios, realizó un duro pronóstico sobre el país, al advertir que "la Argentina está a un paso del colapso económico (de nuevo)".

El influyente medio que cada año distribuye el listado de millonarios en el mundo aseguró que la situación del país se agrava "debido a la fuga de capitales" y explicó que "empresas como Coca Cola piden un procedimiento preventivo de crisis", tras citar otros casos como Carrefour o Avianca.

"La situación económica de Argentina se puede explicar por su nivel de endeudamiento, que aumentó 20 puntos porcentuales del PIB entre 2017 y el segundo trimestre de 2018, alcanzando una deuda pública de 77,4% del PIB, de acuerdo con la CEPAL", indica la publicación en su edición mexicana.

Sin embargo, admitió que el gobierno de Mauricio Macri tuvo el año pasado un acierto, al superar la meta fiscal acordada con el Fondo Monetario Internacional, al alcanzar un déficit fiscal de 2,4% en el 2018, en vez de 2,7 por ciento.

La nota escrita por Israel Pantaleón, editor de Breaking News en Forbes México, puntualiza que entre diciembre de 2015 y marzo de 2017 se perdieron 3.198 empresas en Argentina; es decir, siete por día, de acuerdo con datos de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP).

Forbes señala que "un rescate financiero del FMI hizo que Argentina no tocara fondo, pero su situación se agrava debido a la fuga de capitales", como presentación de un informe en el cual, en uno de sus subtítulos, apunta: "Las empresas, principales víctimas".
La ilustración de Forbes está titulada "Radiografía de una economía que está cerca del colapso". Y señala algunas de las condiciones que son consideradas debilidades o vulnerabilidades que colocan al país en zona de riesgo. Ellas son que:

·         Cuenta con una deuda pública del 77,4% respecto del PBI
·         Se prevé una caída de 1,7% en la economía durante 2019
·         Entre 2015 y 2017 cerraron 3198 empresas
·         Coca Cola – Femsa, Avianca y Carrefour evalúan despidos

En junio de 2018, la nación sudamericana fue rescatada por el Fondo Monetario Internacional (FMI) mediante un préstamo de 50.000 millones de dólares para frenar la caída del peso argentino, que reportó durante 2018 una depreciación del 50 por ciento frente al dólar", recuerda Forbes.

"Sin embargo, a los tres meses se le entregaron 7.000 millones más respecto al paquete original, con el objetivo de detener su alta inflación", que pese a ello terminó el año por encima del 45 por ciento.

También señaló que "a pesar de este rescate, (Argentina) es considerada por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) una de las economías emergentes que seguirá con vulnerabilidades".

La revista eligió como personalidad de consulta al economista Ricardo López Murphy para incluir su opinión en el informe.

Del ex candidato presidencial y ex integrante del gabinete de Fernando de la Rúa, el informe recoge una reflexión acerca del cierre de empresas: "Las empresas que toman la decisión de salir es porque creen que la carga tributaria que Argentina aplica es desmedida".




miércoles, 6 de marzo de 2019


MUJER DE ADROGUÉ

Si lo sabré yo y unos pocos de Adrogué
entre ellos el que cuida la plaza principal y le pasa el trapo, que quita el polvo, a la cruz colgada en la Iglesia, la muda de la cuadra que tiene el kiosco azul, el querido Isidro Parodi que tantas veces me corto el pelo y aquel mendigo como el Caballero de París que pendonea por la rotonda con sus zapatos de dos tonos,
ellos saben y yo,
que hay galaxias recién descubiertas y aquellas del fondo espacial que lamen la sombra suya porque no pueden probar esos labios del Olimpo donde la fresa, el mango y mi cerveza negra favorita se han confabulado para anochecer allí todos los días, ojo, sin pista de aterrizaje, con las alas rotas de tanto andar por laberintos melancólicos, sin poder encontrar algo ni parecido a ese revoltijo de carne sin madera concentrado.
Usted mujer de este Mundo y de los míos podría solo existir en un libro lleno de Lunas, y yo recién he logrado descifrar algunos jeroglíficos sin tener a mano la piedra Rosetta.
Si lo sabré yo y unos pocos de Adrogué.




Ciguaraya, cosa rica esta, Gracias.





 ¡HORA DE DESPERTAR!
(Por Eric Nepomuceno, en PAGINA12)



El capitán Jair Bolsonaro cumplió el pasado domingo 55 días como presidente. Desde la noche en que se anunció formalmente su elección, el 28 de octubre, pasaron 17 domingos. Pero sobran indicios de que no se ha dado cuenta de nada, y por eso permanece como en campaña: destilando odio, distribuyendo acusaciones a diestra y a siniestra, comunicándose a través de Twitter, ignorando conceptos básicos de la liturgia propia del cargo que ocupa o debería ocupar. Lo que se siente es la necesidad urgente de que alguien con voz suficientemente fuerte lo despierte de sus delirios alucinados.

De los días desde su estreno, lo que resultó es un gobierno que está a punto de empezar una segunda etapa sin haber vivido la primera. Suena a absurdo, pero así andan las cosas en este país cada vez más a la deriva. 

A lo largo de los días desde su llegada al sillón presidencial, lo que Brasil asistió, perplejo, ha sido un desfile de ridiculeces de parte de ministros bizarros, la revelación de casos de malversación de fondos públicos por el partido de Bolsonaro, además de la avalancha de denuncias involucrando a uno de los hijos presidenciales a grupos de exterminio y a una milagrosa multiplicación patrimonial. 

También hubo la defenestración de un ministro, el de la Secretaría General de la Presidencia, y ahora el cerco se cierra sobre otro, el de Turismo, que enfrenta una sonora sinfonía de pruebas señalando cómo manipuló presupuesto público en las elecciones del pasado octubre. 

Con la sucesión de denuncias similares, el discurso moralizante de Bolsonaro se hizo trizas. Se consolidó la imagen de que el clan familiar inventó una nueva forma de gobernar. Si antes hubo democracia y hasta cleptocracia (basta con recordar a los cleptómanos de Michel Temer), enfrentamos ahora el riesgo de vivir bajo una inédita ‘familiocracia’, el régimen del papá presidente y sus tres hijos trogloditas. 

Desde el estreno, lo que hubo de concreto ha sido el envío al Congreso de una enmienda constitucional para modificar el sistema de jubilaciones, a cargo del “superministro” de Economía, Paulo Guedes, conocido especulador del mercado financiero y ex integrante del equipo económico de Pinochet. Es el pilar central del gobierno. Si fracasa, será su muerte prematura. 

La otra medida fue el proyecto de ley destinado al combate a la criminalidad y al incremento de la seguridad pública, de autoría del “superministro” de Justicia y Seguridad Pública, Sergio Moro, que en sus tiempos de verdugo bajo el manto de juez condenó sin prueba alguna, basado en “convicciones”, al ex presidente Lula da Silva por corrupción. 

La victoria de Bolsonaro se debe a la imposibilidad de Lula disputar las elecciones. Moro fue esencial para elegir a su ahora jefe. Su proyecto asegura impunidad a policiales que en determinadas circunstancias - estar bajo ‘fuerte emoción’ o ‘justificable sensación de miedo’, por ejemplo - ejecuten ciudadanos a sangre fría. Cuando se recuerda que la policía brasileña es de las que más mata en el mundo, lo que pretende Moro abrirá puertas para que tales desmandes alcancen el Olimpo de la impunidad.

Todo eso sirvió para crear en Brasil un clima que es una mescolanza de inquietud, preocupación, expectativas desinfladas (de parte de la sacrosanta entidad llamada ‘mercado’), indignación y miedo. Al fin y al cabo, lo que existe es un evidente desequilibrado sentado en el sillón presidencial. ¿Quién logrará hacerlo despertar a la realidad?

La tensa situación creada por el cerco a la Venezuela de Nicolás Maduro, encabezado por Donald Trump y acatada con entusiasmo por Bolsonaro, podrá postergar la respuesta por algunos días. Vale recordar que antes de mantener la esdrújula idea de insistir en el envío de “ayuda humanitaria” - arroz norteamericano, leche en polvo y medicinas brasileñas - pese a la obvia imposibilidad de cruzar una frontera cerrada por el mandatario venezolano, Bolsonaro consultó los generales que lo rodean. Los tres más poderosos –Augusto Heleno, que ocupa el Gabinete de Seguridad Institucional y es verdadero líder del bloque uniformado, entre ellos– se mostraron contrarios a la idea. Pero el capitán no se inmutó. 

Tan pronto termine el conflicto en Venezuela, e independiente del resultado, les tocará a ellos, los generales, articularse para tutelar al capitán inepto y principalmente presionar al trío de perros rabiosos –los hijos presidenciales– para que se callen para siempre. Ya son 50 militares –casi todos generales del Ejército– distribuidos entre el primer y el segundo escalón del gobierno. Algunos académicos llaman la atención a este punto: no se trata de un gobierno militar, si no de militares invitados a participar de un gobierno. 

No importa: sería, en última instancia, consecuencia de la absoluta falta de cuadros políticos o técnicos mínimamente calificados alrededor de un presidente igualmente sin calificación alguna. La gran cuestión, en todo caso, persiste: ¿quién logrará despertar Bolsonaro para que empiece a gobernar o se vaya de una vez? 



viernes, 1 de marzo de 2019

EN EL TABLERO

Ahora que Venus
se nos presenta en ceros y unos
¿Cómo hago para que te poses acá?
una palabra por aquí
una tonada por allá
jugando al parchís
tratando de llegar a tu casilla central
con dados gastados
de tanto andar
presiento desgracia en el juego
fortuna en el amar







Para quien lee de todo, como el que escribe acá, ha sido interesante constatar, como una PRENSA OFICIALISTA, autollamada "independiente", se devana sus sesos  para que sus "periodistas" no aparezcan como meros comunicadores de un gobierno en el poder. Me llama poderosamente la atención asistir a ese "proceso" de camuflaje en un país donde se dice que existe "democracia y prensa libre". como cubano que soy, vengo de un país donde su prensa, solo superada en los últimos tiempos por una blogosfera verdaderamente diferente y plural, siempre acompaño a pintar una realidad futura en vez de la real, al tal punto que todos decíamos que en 30 minutos que duraba el noticiero de las ocho de la noche, si lo conectabas al refrigerador (heladera por estos lares) conseguías el llenado completo del mismo, la maldición era en todo caso, que semejante jubilo duraba lo que un merengue en la puerta de un colegio, es decir nada, solo esa media hora de noticias donde las matas de plátanos daban sus frutos en cantidades industriales y la papa se multiplicaba como los panes y peces de Cristo.

Asiste uno en la Argentina, a una situación similar a la descrita en Cuba en tiempos pasados, inclusive peor, no solo describen una realidad que nada tienen que ver con la verdadera, sino que se animan a corregir y dar pautas al gobierno de cómo debe hacer su comunicación con el pueblo, de manera tal que logren que los vuelvan a votar en las próximas elecciones en Octubre de este año, para de alguna manera garantizarse esa PRENSA OFICIALISTA la pauta publicitaria del gobierno que garantice su existencia y finalmente su poder mediático.

El poder mediático y oficialista en la Argentina le tiene tanto miedo que el pueblo vuelva a votar a los "populistas" de antaño que harán cualquier cosa porque así sea, y si acercándose mas a las elecciones de Octubre vieran a su CANDIDATO perder tantas posiciones que peligre su reelección, no se preocupen, ya TIENEN en carpeta un PLAN B con OTRO que le garantice sus intereses, por tanto el tema de ellos y su relación gubernamental, no es decirle la verdad al pueblo sino "buscar maneras" de comunicar que seduzcan a los votantes para que lleguen convencidos de la reelección de Macri y su banda, aun a sabiendas del desastre económico neoliberal que ha impuesto este gobierno Prosista a un pueblo que por enésima vez ha sido engañado, jugando a la timba financiera y apostando poco por el desarrollo del país.


EL ARTE DE OFRECER ESPERANZAS (POR 2a VEZ)
(Por Gonzalo Abascal, publicado en CLARIN)



Aquel 11 de diciembre de 2015 Mauricio Macri vestía camisa celeste y pantalón claro, y parado en la autopista Pilar-Pergamino, aseguraba:“Ante todo se trata de cuidar a los argentinos”. En su primer día como presidente y todavía cargado con la impronta de la campaña electoral, prometía “terminar toda la autovía que hace 15 años espera”.

Ayer el Presidente también vistió camisa celeste (esta vez con saco azul) y acompañado por María Eugenia Vidal recorrió (no inauguró) obras en el río Salado. Con el viento de frente, aseguró: “Estas obras son la base para construir ese país que todos queremos...” .

Las escenas (operarios, paisaje de obra) tienen tantas similitudes que podría intentarse el juego de las siete diferencias. Pero está claro que no son idénticas. Algunas cosas cambiaron. La más importante no es menor: pasaron casi cuatro años de gestión. La pregunta, entonces, sería: ¿qué novedad discursiva puede ofrecer Macri en esta campaña? ¿Cuáles son las palabras para contar lo hecho durante su presidencia? Parte de la respuesta la dio este lunes el propio presidente: “hoy ya tenemos una economía que empieza a acomodarse”.

Más allá de lo acertado o no de sus dichos, está claro que no parece suficiente. La formulación “empieza a acomodarse” lleva una deuda implícita. Es más apropiada para un comienzo de gestión que para la recta final de su último año. Es decir, el eje del discurso de Macri en su camino a la reelección, al menos en estos días (aseguran que en el segundo semestre llegará una ola de inauguraciones) no es diferente al de su primera campaña: ofrecer la esperanza de un cambio todavía pendiente.

Pero si ya pasó gran parte de su presidencia, ¿por qué la promesa podría funcionar? La respuesta no es un secreto: la necesidad de esa ilusión es tan fuerte como el miedo de un posible regreso kirchnerista. Sin Cristina enfrente a Macri se lo evaluaría sólo por sus resultados. Lo saben el Presidente y el Gobierno. De ahí la necesidad de Cristina candidata.

La mención a la ex presidenta sirve para pensar de qué hablará si decide su candidatura. Su estrategia inicial también es visible: primero victimizarse con la persecución judicial; luego apuntar a un punto sensible de la economía, la pérdida de la capacidad de consumo y la suba de tarifas.

Cristina deberá hacer magia para hablar de precios sin mencionar la palabra inflación, notorio fracaso de su etapa. Por eso ayer criticó en Twitter “la suba de los útiles escolares, las facturas de luz, gas y agua, las cuotas de las prepagas”. Tendrá que ser quirúrgica en su lenguaje, y aún así ofrecerá flancos en su gestión que van más allá de la corrupción.

La campaña obliga a renovar esperanzas. Lo sabe Durán Barba y lo evidencia el polémico video subido a Instagram de la gobernadora Vidal junto a una mujer “pobre”, según propia definición. La charla, a la que con torpeza intentó presentarse como no guionada, muestra detalles que pueden ser claves en la comunicación oficial hacia octubre.

Es la mujer -y no Vidal- la que habla. La que dice: “Al pobre díganle, mirá, va a pasar esto y esto, pero sabés qué al final tus hijos y tus nietos van a estar mejor” (…) Es la mujer -y no Vidal- la que sigue: “Hace cuatro años que vivo en un país que es realista (…) yo creo en ustedes. Sé que van a lograr que mis nietos no tengan que preocuparse por el desayuno. Tengo fe y esperanzas en ustedes… y no las perdí… “. Vidal sólo acompaña en silencio, y a final dice: "Yo creo en vos". Que el candidato crea en el votante, y no el votante en el candidato, define la realidad pre electoral y lo que el Gobierno por ahora reclama de sus seguidores: un nuevo acto de fe. 



WASHINGTON: DE FRACASO EN FRACASO
(Por Atilio A. Boron)



El pasado fin de semana fue terrible para la Casa Blanca y sus impresentables capataces del sur del río Bravo, el apropiadamente llamado “Cartel” de Lima dada la estrecha vinculación que algunos de los gobiernos que lo integran mantienen con el narcotráfico, especialmente el colombiano y, antes del advenimiento de López Obrador, el de Peña Nieto en México. El sábado los estrategas estadounidenses decidieron organizar, para el 23 de Febrero, un concierto con algunas de las celebridades consagradas por la industria musical maiamera. El evento atrajo a unas 25.000 personas, la décima parte de lo esperado, divididas jerárquicamente en dos categorías claramente demarcadas. El sector VIP donde fueron a parar presidentes –Duque, Piñera, Abdo Benítez-  ministros y jerarcas del  Cartel y, doscientos metros más atrás (sic!) el resto del público.  (ver:  https://www.laiguana.tv/articulos/438246-concierto-aid-live-fotos-tarima-vip-publico-general/ ) El organizador y financista del espectáculo fue el magnate británico Richard Branson, un conocido evasor de impuestos y acosador sexual que contrató a una serie de cantantes y grupos de derecha entre los cuales Reymar Perdomo, "El Puma" Rodríguez,  Chino, Ricardo Montaner, Diego Torres, Miguel Bosé, Maluma, Nacho, Luis Fonsi, Carlos Vives, Juan Luis Guerra, Juanes, Maná y Alejandro Sanz, que compitieron con fiereza para ver quién se llevaba el Oscar el lambiscón mayor del imperio. 

Este concierto se suponía que crearía el clima necesario para facilitar el ingreso de la “ayuda humanitaria” preparada en Cúcuta por los estadounidenses y sus sirvientes del gobierno colombiano. Pero no fue así, y por varias razones. Primero, porque tal como lo afirmara la Cruz Roja,sólo puede enviarse ese tipo de ayuda, cuidadosamente fiscalizada (cosa que no se hizo, además) si el gobierno del país que va a recibir cargamento lo solicita. En el mismo sentido se explayó el Secretario General de la ONU, Antonio Gutérrez. Y, segundo, porque el gobierno bolivariano no lo hizo porque sabía muy bien que Estados Unidos utiliza esa “ayuda” para introducir espías, agentes encubiertos disfrazados de médicos y asistentes sociales y para-militares en el territorio de sus enemigos y, por supuesto,  no iba a consentir esa movida. Además, si efectivamente la Casa Blanca tuviera un interés genuino en ofrecer una ayuda para aliviar los sufrimientos de la población venezolana tiene en sus manos un recurso mucho más sencillo y efectivo: levantar las sanciones con las cuales ha estado agobiando a la República Bolivariana; o abolir el veto que imponen a las relaciones comerciales internacionales; o devolver los enormes activos de las empresas públicas de ese país confiscados, en un acto que sólo puede calificarse como un robo, por decisión del gobierno de Donald Trump o de autoridades como las del Banco de Inglaterra que se apropió del oro venezolano depositado en su tesoro valuado en algo más de 1.700 millones de dólares. La rabiosa reacción de la derecha ante el fracaso de la operación “ayuda humanitaria” fue tremenda. El propio narcopresidente Iván Duque saludaba desde las alturas del puente internacional a las bandas de delincuentes contratados para producir desmanes mientras preparaban sus bombas molotov y aceitaban sus armas. Cuando ante la firme resistencia de civiles y militares bolivarianos se consumó el fracaso del operativo norteamericano el lumpenaje, protegido por la Policía Nacional de Colombia, tomó al puente por asalto y procedió a incendiar a los camiones que traían la “ayuda humanitaria”. Como era previsible, la prensa culpó del hecho al gobierno venezolano: ahí están las fotos publicadas por toda la canalla mediática mundial con el correspondiente epígrafe satanizando la barbarie chavista y ocultando a los verdaderos responsables de la barbarie. (ver video sobre el tema en: https://youtu.be/fxTDm11_rmE) Mientras tanto,  en perfecta coordinación, los ocupantes de una tanqueta de la policía bolivariana arremete contra las vallas que había en el puente para facilitar la “espontánea” deserción de tres policías buscando asilo en la tranquila y próspera Colombia.  La prensa, empero, nada dijo de los atentos “directores de escena” que, desde el lado colombiano del puente, les indicaban a los desertores cómo debían actuar, por donde entrar,  qué decir y les gritaban “¡levanta el arma, levanta el arma!” para que quedara en evidencia que eran policías o militares bolivarianos que huían de la “dictadura” de Maduro. Todo esto está rotundamente documentado en un video que, por supuesto, la “prensa seria” se ha cuidado muy bien de reproducir. (ver https://twitter.com/OrlenysOV/status/1099505029663412224?s=19 )
En resumen, un fiasco diplomático descomunal e  inocultable que, para desgracia de la tropa comandada por Trump sería apenas el preludio de otro aún peor.

Nos referimos a la tan publicitada reunión del Cartel de Lima en Bogotá, que para su eterno deshonor fue presidida por el Vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, cosa de que quede bien establecida la naturaleza patriótica y democrática de la oposición venezolana. El vice de Trump llegó a Bogotá para reunirse, en patética demostración de la vertiginosa declinación del otrora enorme poderío estadounidense en la región, con un grupo de segundones . En otras épocas, la llegada de un emisario de altísimo nivel de la Casa Blanca hubiera desatado un arrollador “efecto manada” y uno tras otros los nefastos presidentes neocoloniales hubieran corrido en tropel para llegar lo antes posible al besamanos oficial. Pero los tiempos han cambiado y Pence sólo pudo estrechar manos con su desprestigiado anfitrión y con el cómico bufón del magnate neoyorkino, el autoproclamado “Presidente Encargado”  Juan Guaidó. El resto eran gentes de rango inferior:  cancilleres e inclusive vice-cancilleres que con las mejores caras de circunstancias escucharon, con fingida solemnidad, la lectura del acta de defunción del plan golpista estadounidense y, casi con seguridad, del propio Cartel de Lima, habida cuenta de su comprobada inutilidad. El documento, leído con desgano y en medio de un clima deprimente, volvía todo a fojas cero y re-enviaba la cuestión al laberinto sin salida del Consejo de Seguridad de la ONU. Un fracaso gigantesco del gobierno de Estados Unidos en un área que algún troglodita del norte llamó no sólo su “patio trasero” sino su “puerta trasera”.  Los plazos para la “salida” de Maduro (primero planteados por Pedro Sánchez, desde Madrid y luego reiterados por Trump, Pompeo, Pence, Bolton y todos los hampones que hoy se cobijan bajo las alas del presidente norteamericano) se disiparon como una vaporosa niebla matinal bajo el ardiente sol del Caribe venezolano. No sólo eso, ante las evidentes muestras de la declinación  del poder imperial los lacayos neocoloniales optaron por ponerse a salvo del desastre y en un gesto inesperado declararon su oposición a una intervención militar en Venezuela. Los bravos guerreros del sur percibieron que en sus propios países una intervención gringa en Venezuela -aún bajo la infructuosa cobertura de una operación de “fuerzas conjuntas” con militares colombianos o de cualquier otro país- sería impopular y les ocasionaría serios costos políticos y optaron por salvar sus expuestos pellejos y dejar que Washington se encargara del asunto.

¡Qué puede hacer ahora Trump? Víctima de su verborragia y la brutalidad de los torvos gangsters que lo asesoran y aconsejan, ¿extraerá ahora a la última carta del mazo, la opción militar, esta que siempre estuvo sobre la mesa? Difícil que un personaje como él admita tan impresionante derrota diplomática y política sin un gesto violento, una puñalada artera. Por lo tanto, no habría que descartar esa posibilidad aunque creo que la probabilidad de una invasión estilo Santo Domingo 1965 o Panamá 1989 es muy baja. El Pentágono sabe que Venezuela no está desarmada y que una incursión en tierras de Bolívar y Chávez no sería lo mismo que la invasión en la inerme Granada de 1983 y  ocasionaría numerosas bajas entre los invasores.  Escenarios  alternativos: (a) provocar escaramuzas o realizar bombardeos tácticos en la larga e incontrolable  frontera colombo-venezolana; (b) subir un escalón y atacar objetivos militares dentro del territorio venezolano, desafiando empero una represalia bolivariana que podría ser muy destructiva y alcanzar, inclusive, las bases que EEUU tiene en Colombia o las que la OTAN tiene en Aruba y Curazao; o (c) sacrificar a Juan Guaidó, desecharlo debido a la inutilidad de toda la maniobra, y culpar del magnicidio al gobierno bolivariano. Con esto se buscaría crear un clima mundial de repudio que justificaría, con la ayuda de la prensa canalla, una operación militar de vasta envergadura. Claro que esta sería una jugada de altísimo costo político porque la credibilidad que tendría el gobierno de Estados Unidos ante un hecho de este tipo es igual a cero. Si Washington hizo estallar al acorazado Maine en la Bahía de La Habana en 1898 (enviando a la muerte de 254 marineros) para justificar la declaración de guerra contra España y quedarse con Cuba; si para entrar en la Segunda Guerra Mundial el presidente Franklin D. Roosevelt consintió en permitir que la Armada Imperial Japonesa atacara “por sorpresa” a Pearl Harbor en diciembre de 1941 ocasionando la muerte a unos 2500 marineros e hiriendo a otros 1300,  ¿quién podría creer que si algo malo le sucede a Guaidó, que nadie desea, el culpable podría ser otro que el gobierno de Estados Unidos? Los próximos días comenzará a develarse esta incógnita. Lo cierto, sin embargo, es que por ahora toda la operación golpista pergeñada por los hampones de Washington ha ido de fracaso en fracaso.