Viaje a la Luna

Viaje a la Luna

Una memoria a mis antepasados, a mis vivencias...unos versos de futuro.

QUIEN NO SE OCUPA DE NACER SE OCUPA DE MORIR

miércoles, 22 de mayo de 2019


Por cuarto mes consecutivo la industria trabajó en marzo a menos del 60% de su capacidad de producción
(Por Daniel Sticco, INFOBAE)



El indicador del Indec de utilización de la capacidad instalada en el conjunto de la industria manufacturera volvió a contraerse en marzo, tras un leve repunte en febrero, pero se ubicó por cuarto mes consecutivo entre los más bajos para ese mes en más de 17 años.

Para el promedio de la industria el índice general dio cuenta de un grado de utilización de la capacidad máxima técnica de producción por debajo del 60%, apenas 57,7%, al cual cayó en diciembre 2018, cuando muchas empresas optaron por las paradas habituales de mantenimiento anual de las plantas, y luego continuaron en enero y febrero con el recorte de la jornada laboral por vacaciones.

Pero ya desde marzo, al sostenerse la retracción de la demanda, principalmente la interna, mientras que la de exportación no alcanzó para neutralizar ese efecto, en particular en la relevante rama automotriz, varias empresas se vieron forzadas a programar suspensiones de personal.

Desde marzo, al sostenerse la retracción de la demanda, principalmente la interna, mientras que la de exportación no alcanzó para neutralizar ese efecto, muchas empresas comenzaron a implementar un plan de suspensiones de personal en plantas

El relevamiento del Indec dio cuenta de que los sectores con mayor grado de subutilización de los establecimientos fueron las terminales y complejos automotriz con una media del 65%; metalmecánica 57%; caucho y plástico 51%; textil 50%; y de alimentos y bebidas 44 por ciento.

Pérdida de competitividad

De los 12 grandes sectores del indicador oficial, en 2 se registraron en marzo último los índices más bajos de uso de la capacidad instalada en poco más de 17 años: la productora de alimentos y bebidas; y las manufacturas de tabaco.

Las ramas productoras de alimentos y bebidas; y las manufacturas de tabaco, registraron en marzo el mayor grado de capacidad ociosa en más de 17 años.

La encuesta de expectativas de los empresarios para el segundo trimestre respecto de igual tramo del año anterior arrojó un saldo de respuesta claramente negativo, con un promedio de utilización esperada de los establecimientos en torno al 60%, o, lo que es lo mismo, un grado de capacidad ociosa del 40 por ciento.

Una de las consecuencias de semejante desaprovechamiento del potencial fabril es el creciente peso relativo de los costos fijos de producción respecto del total, con el consecuente efecto negativo sobre la competitividad de las empresas y deterioro hasta el extremo de la rentabilidad del negocio.



EL NEOLIBERALISMO GENERÓ RESULTADOS DESASTROSOS
(PAGINA12)



“El neoliberalismo ha generado resultados desastrosos. La ‘economía social de mercado’ es una forma de contrato social que busca poner a los mercados al servicio de los pueblos en lugar de poner a los pueblos al servicio de los mercados”, explica el economista Martín Guzmán desde Italia. El investigador argentino concurrió junto a Joseph Stiglitz y Robert Johnson al Vaticano donde fueron recibidos por el Papa Francisco. Durante el encuentro los académicos acordaron impulsar una agenda conjunta para trabajar fortalecer el desarrollo de pensamiento económico crítico. “La estructura económica argentina excluye mucha gente. Las señales amigables con los mercados no alcanzan para resolver los problemas del desarrollo”, señala Guzmán durante la entrevista con PáginaI12 para advertir que “tampoco hay economía social que se pueda sostener si no se entiende lo que son las restricciones de recursos y si se maneja una economía como si los resultados que producen los mercados se pudiesen controlar enteramente desde la política”.

–¿Qué es la “economía social de mercado”?

–Es una forma de contrato social que busca poner a los mercados al servicio de los pueblos en lugar de poner a los pueblos al servicio de los mercados. Se parte de la premisa de que no hay con qué reemplazar a los mercados como el sistema más sensato para organizar las relaciones de producción e intercambio, pero a la vez que el fundamentalismo de mercado resulta en un desastre social, económico y ambiental. Que es precisamente lo que está pasando hoy en el mundo luego de cuatro décadas de un proceso de globalización basado en las premisas del neoliberalismo. 

–¿Cuál debería ser el rol del Estado en ese esquema?

–El nuevo contrato social requiere de reglas de juego e intervenciones estatales que preserven la inclusión social, que respeten las restricciones de recursos, y que orienten los recursos económicos hacia actividades que beneficien a las sociedades como un todo en lugar de a sectores concentrados. También plantea que es necesario atacar el problema de la desigualdad no solamente como una “falla” de mercado, sino porque la forma en que se distribuyen la riqueza y los ingresos le da forma al mercado. Los mercados no funcionan en un vacío, sino que funcionan dentro de marcos de leyes, reglas, normas e instituciones cuyas formas dependen de procesos políticos, que a la vez dependen de cómo se distribuye el poder político, que a su vez depende de cómo se distribuyen los recursos económicos. 

–¿Por qué consideran valioso discutir sobre economía con la iglesia católica?

–Por varias razones. Primero, porque tenemos una preocupación común con el Papa Francisco sobre las consecuencias del sistema económico global. Desde distintos ángulos, hay una fuerte coincidencia en el diagnóstico y en el mensaje. Ambas partes queremos un mundo distinto. Uno en el que haya progreso compartido y sostenible, inter-generacionalmente justo. Y ambas partes ponemos esta preocupación común, fundamental para el futuro de la humanidad, por encima de cualquier diferencia que pueda existir, que obviamente las hay en un grupo tan diverso.

–¿Cuáles son las coincidencias?

–Coincidimos en que el neoliberalismo como base de las reglas globales ha generado resultados desastrosos. La humanidad está destruyendo el planeta y, por ahora, no hay otro al que nos podamos mudar. Las mega-corporaciones utilizan el poder de mercado para extraer renta. Con el poder del dinero lo que han hecho de ese modo es darle forma a una globalización que termina haciendo valer sus intereses a expensas del resto. Que les permite utilizar la amenaza de irse a jurisdicciones con cargas impositivas más bajas para reducir salarios, privando además a las sociedades de recursos para las políticas públicas que una economía social de mercado requiere. 

–Y ¿en materia laboral?

–La globalización en su modo actual ha permitido alterar las leyes laborales en detrimento de las y los trabajadores y a favor de las corporaciones. Todo esto ha resultado en una creciente desigualdad económica y mayor descontento social en muchas partes del mundo al mismo tiempo que las economías han crecido. Este presente que vive el mundo es el resultado de las políticas que se han implementado, incluyendo aquellas ausentes para lidiar con los cambios tecnológicos que la humanidad genera.

–¿Cuál es el aporte que, desde su perspectiva, puede ofrecer una organización pontificia como Scholas Ocurrentes?

–Consideramos que la transformación requiere llegar a las masas de forma convincente, lo que a su vez requiere de trabajo en equipo entre gente que se complementa. La fuerza con que se transmite ese mensaje importa. El Papa Francisco es un líder global que tiene la atención de casi todo el mundo y la iglesia católica tiene más de mil trescientos millones de seguidores. Quienes estamos en condiciones de empujar la transformación tenemos que tener la madurez de entender que para llegar a ese objetivo hay que trabajar en equipo. El verdadero liderazgo empieza por allí. Compartimos la premisa de que para transformar la realidad es necesario trabajar en contacto con la realidad. Bajo esas premisas llega el acuerdo con Scholas Ocurrentes, la fundación creada por Francisco para transformar ideas en acciones desde el llano, y que encuentra en la educación un motor central para el cambio.

–¿Es posible hacer una evaluación de la situación de las economías latinoamericanas desde esa perspectiva? 

–Sí, claro. América Latina es la región que ejemplifica con más claridad lo que ha sido el fracaso de la agenda de fundamentalismo de mercado que se ha buscado universalizar desde Washington. Y, por otra parte, también muestra que los fracasos no han sido marca exclusiva de los gobiernos de derecha. Han sido varios los gobiernos de izquierda o centro-izquierda que no lograron resolver los problemas estructurales de la región, que es la región más desigual del mundo y sigue teniendo estructuras productivas que generan vulnerabilidad, exclusión y bajo dinamismo. Y no es solo una cuestión de que el poder no los dejó. Hubo problemas de cómo se pensaron e implementaron las políticas. 

–¿A qué se refiere?

–Para que la transformación social pueda sostenerse en el tiempo es necesario que los cambios en la distribución de los ingresos y las riquezas sean consecuencia no solo de políticas de contención, sino que resulten del funcionamiento de una economía de mercado, que para ello tiene que operar en marcos distintos de cómo lo viene haciendo. De vuelta, la política afectando a los marcos en que opera el mercado para que el mercado produzca resultados mejores. Se tiene que dar una transformación de la estructura productiva junto a un cambio en la estructura demográfica-educativa que en el proceso vaya cuidando la inclusión. Y la integración al mundo tiene que estar pensada con esa lógica, como un medio, no como un fin en sí mismo. Y acá hay una conexión directa con nuestra agenda de cambiar la globalización, por distintas razones. Primero, porque las agendas de desarrollo domésticas están limitadas por como la globalización limita las políticas públicas. Un ejemplo claro de esto es el uso de la globalización como instrumento extorsivo para que los gobiernos del mundo compitan internacionalmente con sus tasas impositivas para atraer a las multinacionales, privando a los estados de recursos. Segundo, porque las posibilidades de integración y su valor tienen que ver con las reglas del mundo en el que te integras. La región tendrá más chances de alcanzar lo que es una economía social de mercado si las reglas globales cambian.

–¿Cuál podría ser el diagnóstico para Argentina?

–Argentina aún enfrenta un problema productivo estructural que resulta en inseguridad económica para buena parte de su población. Su estructura económica excluye a mucha gente. Queda primero la tarea de generar un mayor consenso social hacia adentro sobre la premisa de que ni las señales de “amigabilidad” a los mercados van a alcanzar para resolver los problemas del desarrollo, ni que tampoco hay economía social que se pueda sostener si no se entiende lo que son las restricciones de recursos y si se maneja una economía como si los resultados que producen los mercados se pudiesen controlar enteramente desde la política.



NESTORIZAR
(Por Eduardo Aliverti, PAGINA12)



Esta columna es escrita con la relativa comodidad de no tener que salir al toro, apenas producida la noticia.

Con disculpas por usar primera persona en un artículo periodístico y autorreferenciarse, vayan dos impresiones que tuve, el sábado a la mañana, cuando como el común de los mortales excepto Fernández y Fernández, creo saber que Máximo y no más que un puñado estrechísimo de íntimos, quedé con la boca abierta y pensé que la voz del “renunciamiento” era de una imitadora fenomenal.

Con el correr de los minutos, sin embargo, me convencí de dos aspectos que pasadas las horas ratifico a pleno.

El primero es la nestorización de la campaña, como lo dije en la salida al toro ése en Marca de Radio. Muchos verbos e imágenes precipitados, todos de lugar común: consensuar, audacia, sorprender, movió la dama y jaque, practicidad. 

El segundo aspecto es lo que escribí en la nota de este diario, la semana pasada, bajo el título de “Apurados, abstenerse”. Sobre el cierre de esa nota, hubo el resaltado de que hay la Cristina que sus adeptos y enemigos necesitan para conmoverse y herirla. La Cristina como vector de emociones inalterables a favor o en contra.

Y que hay la Cristina que se necesita para ganar.

Como se leerá dentro de unas líneas, corrijo en alguna medida que “ganar” vaya en primer término.

Aunque lo dicen en potencial, la mayoría de analistas leídos y escuchados hasta acá señalan que Fernández-Fernández es una fórmula, en principio acertada, para triunfar en las elecciones.

Esa posibilidad es reconocida, con estricto pedido de anonimato, por varios de los propios cambiemitas del equipazo gubernamental.

Un funcionario del entorno más cercano a la gobernadora bonaerense señaló que, si Sergio Massa se suma al armado de CFK, antes o después de las primarias, Cambiemos está “liquidado sin más vueltas”. 

Si el binomio es favorito y amplía las chances de vencer, incluso en primera vuelta evitando el ballottage, efectivamente habrá que comprobarlo en las urnas. 

Es elemental, pero se lo subraya porque hay mucha gente tentada por comerse la cena en el almuerzo.
No hay antecedentes, ni aquí ni, es probable, en proceso electivo de parte alguna, por los cuales se haya decidido una fórmula presidencial sin chequeo mínimo de la repercusión que tendrá.

La cuenta fácil, también posiblemente certera, es que Cristina no perderá un solo voto de su núcleo incondicional y que Alberto le sumaría una cifra, quizá decisiva, no de alérgicos a ella y al peronismo –irrecuperables– pero sí de perezosos.

Tal cálculo requiere igualmente de demostrarlo. El tercio electoral sin otra convicción que lo que le parezca a último momento quedará repartido entre lo que se sufra y lo que quiera creerse del estadio económico generalizado. En eso sí que los antecedentes sobran, a partir de lo que ahora se llama “construcción de subjetividad”.

La inflación bajó unas décimas, bien que por conducto recesivo. La cotización del dólar, gracias los desembolsos usables de un FMI que quemó sus manuales como nunca en la historia, podría no escaparse hasta las elecciones.
Con esos dos elementos ilusorios pero eventualmente eficaces, más la artillería de no volver al pasado, nadie debería asegurar que lo que quede de la alianza oficialista no podrá mantenerse a flote.

Suena raro. No inverosímil.

A hoy, sí parece complicado porque Macri es incapaz de remontar su caída. 
Porque no se ve espacio para los operativos Heidi y Lavagna.
Porque la ancha avenida del medio está cada vez más angosta, para no decir extinta.

Porque, en todo caso, lo que reste de ella quedaría cubierto por Alberto postulado a la cabeza. 

Porque la quimera de extender Cambiemos no tiene con quién ser ampliada. 
Ningún radical sabe responder cuál figura realmente existente supondría agrandarse, salvo por el alcance acotado de Martín Lousteau y por un Roberto Lavagna que el macrismo descarta. Sin perder de vista que esto es la Argentina, y que el volumen de asombro no se agota jamás.

El desafío opositor, como sea, es unidad en la acción y no la acción de sentarse a ver pasar el cadáver del enemigo, amparándose en aquello de que no debe interrumpírselo mientras está equivocándose.

Retrocediendo, o avanzando, en lo cronológico es cierto que primero hay que ganar. 

Conceptualmente, en cambio, F y F es una decisión para gobernar.

El arco de pactos que se requerirá, para preparar antes de diciembre y ejecutar después, es policlasista, en consecuencia multisectorial y de un porte inédito.
Entre 2001 y 2003, este país se reconstruyó desde sus ruinas gracias a que confluyeron dos cosas de importancia semejante. 

Una fue la decisión política de Néstor, que leyó como nadie preveía los emergentes del estallido. 

Y la otra, un escenario mundial inmejorable para las materias primas que Argentina exporta más unos vecinos, latinoamericanos, políticamente amigables.

Por las dudas: en ese orden. Los vientos de cola pueden ser aprovechados para beneficio popular o para festín de las élites.

Ahora, además de no acontecer ese mundo “disponible”, las ruinas que deja esta oligarquía diversificada tan venal como inepta son, aunque parezca mentira, peores que aquellas. 

Se debe en dólares mucho más que entonces, el corsé del Fondo Monetario es descomunal, el aparato productivo requiere de una inyección reactivadora que estará en soledad regional e internacional.

¿Con quiénes se encara una epopeya reformista de ese tamaño, quitadas las ensoñaciones perpetuas de que basta con un sujeto social movilizado?

Hasta que alguien explique lo contrario con más seriedad que romanticismo vacuo; con más pragmatismo distributivo que con consignas cómodas; con más efectividades conducentes que con infantilismos falsamente izquierdistas, esto es rosca a dos manos. Con una se trabaja el desarrollo de una economía popular que satisfaga necesidades inmediatas y prospectivas. Con la otra se dirige con firmeza a un empresariado cuya vocación patriótica no existe. 

Para esa rosca, que es palabra tan antipática como imprescindible, hacía falta que la líder indiscutida cediera espacio a un articulador. Solamente la berretada de los medios oficialistas –estupefactos– se anima a definirlo como un títere.

Lo de Cristina nunca fue ni será el barro cotidiano, agotador, de tejer a varias puntas. Está por encima de eso, pero sería una irresponsabilidad que lo ignorara.

La decisión, entonces, ha sido nestorizar.

No hay ningún quiebre ideológico.

Quienes deseen pasarle esa factura deberán esperar a que traicione.

No es lo suyo.


martes, 21 de mayo de 2019

Amenazan en Radio Televisión Argentina a locutor por llamar “autoproclamado” a Guaidó. (+documento original)
(en el blog de Iroel Sanchez, "LA PUPILA INSOMNE")

La larga mano del poder imperial ejerce en la estatal Radio y Televisión Argentina. Un trabajador de esa entidad está en problemas por decir una verdad evidente.

Amigos argentinos me han hecho llegar esta carta dirigida al conductor del Noticiero de la Tv Pública Argentina, Néstor José Sclauzero, por la Directora de Recursos Humanos de esa institución, Marisa Piñeiro. Así se amenaza en un medio de comunicación estatal por llamar “autoproclamado” a Juan Guaidó. ¿Qué dirán quienes defienden el neoliberalismo en nombre de la libertad?  ¿Qué diría la máquina de fango pagada por Washington para la guerra de cuarta generación si se filtrara una carta así de amenazante firmada por la Dirección de Recursos Humanos de la Tv estatal de Cuba o Venezuela?


En una sociedad como la Argentina, siempre se busca el menos malo dentro de los políticos, son todos una manga de deshonestos, salvo raras excepciones, lo que dejo a continuación lo escribí unos meses antes de las elecciones de medio termino de Octubre de 2017, que por cierto la gano caminando Macri y su banda, en el 2018 explotaría todo, y el hoy, nos encuentra con esta situación económica y social desastrosa, nunca he puesto una ficha a ningún político de este país, salvo raras excepciones, pero una cosa me queda claro, "los liberales" y sus Neo, con su discursito de "libertades", solo empobrecen mas, porque "sus libertades", solo son para un grupito de adinerados que históricamente ya conocemos.


LA MARIPOSA Y EL CANALLA

Más vale tarde, que nunca, finalmente "la ex-presidenta de todos y todas" se lanzo en estas elecciones, lo hizo con el frente UNIDAD CIUDADANA, en su discurso de presentación de ayer Martes (20 de Junio de 2017), Día de la Bandera, bajó su prepotencia  de antaño y convirtió al ciudadano de a pie en el centro de su próxima batalla, algo que por supuesto había hecho en su política concreta cuando le toco gobernar en la Argentina reciente, pero que la mitad del pueblo lo recibió, en una batalla  comunicacional poco inteligente de su parte, donde se colocaba a sí misma en el papel (que por otro lado, nadie se lo dio) de madre protectora que te daba las cosas pero te regañaba a cada rato con  gritos e insultos.



La prensa oficialista de Macri  (léase Clarín, La Nación e Infobae) no la dejaron en paz en el pasado y a partir que su candidato se convirtió en Presidente, la convirtieron en la "Chorra" más grande que ojos humanos haya visto en esta Tierra, como si El Canalla y su familia no se hicieron ricos mucho antes que ella, robándole al Estado. Para mí, Cristina no ha sido "trigo limpio", ni algunos de los que la acompañaron a ella y su marido durante los 12 años de gobierno, y esto no lo digo ahora con el diario del lunes, ya cuando apareció el HOTESUR de su propiedad me cuestionaba, como podría dar ganancias un Hotel que prácticamente no tenia huéspedes y se lo alquilaban a dos empresas muy cercana a la obra pública de entonces, la justicia debe determinar este supuesto con pruebas, pero en la vida, "no solo hay que ser honesto, sino parecerlo", igual, siempre me han molestado los presidentes ricos, en la Argentina nunca un Lula, un Mujica o un Evo, siempre son "los ricos que se sensibilizan con la causa de los pobres" los que llegan al poder, sin embargo mas allá de estas cosas, de verdad deseo que La Mariposa aleteando sobre el Mar, sea capaz de desatar tempestades y frenar "la hijaputez" hecha gobierno en estos momentos de la Argentina, El Canalla no solo vino para los de su clase sino que su grado de insensibilidad social y su perversión millonaria es tal que los "supuestos errores" que comete, como le gusta justificar a su periodista oficialista de cabecera Jorge Lanata (otrora hombre de izquierda, ...estos son los peores cuando se convierten) lo hace con una dosis de mezquindad tal, que asusta, para lo que se viene después de Octubre de este año, las 83 000 pensiones por discapacidad canceladas es solo una muestra de ello, teniendo en cuenta lo cerca que están de él, su Vicepresidente y su Ministro del Trabajo en sillas de rueda.


El Canalla, es un espécimen autóctono del Neoliberalismo en esta Nación, esta pensado en su evolución para hacer daño no solamente para el ahora, sino para que perduren al menos 100 años y si no, fíjense en la deuda por 2500 millones de dólares con tasas del 8% que este Gobierno acaba de contraer, sin ni siquiera llevar al parlamento semejante decisión.



Cristina se ha lanzado, y ojala su discurso y porqué no, las cosas buenas que hizo su gobierno, le hagan despertar los lóbulos frontales a más de un argentino, frenar a Macri y sus políticas económicas y sociales destructivas es para los hombres de bien en este país un deber ciudadano como mínimo.

lunes, 20 de mayo de 2019


LO VOY A DECIR AHORA

Es muy fácil hablar con el diario del Lunes, y cualquier cosa que diga ahora, tal vez no valga para muchos pero si para mí.

En conversaciones intima con algunos que me conocen, saben que era esto lo que uno deseaba de una ex-mandataria como Cristina, si es que había entendido su rol en la historia. Muchas veces pedí esto para Fidel en Cuba, donde llegamos tarde, sé que muchos estarán en desacuerdo conmigo, no son "comparable" las personalidades en cuestión que se mencionan, ni tampoco las circunstancias en que les toco actuar, me señalaran, pero para mí lo importante es la causa, no los hombres, y dar paso a otros, aun cuando todos claman que sigas al frente, porque "sin tu inteligencia no sobreviviremos", hace inmenso al que toma la decisión y sobre todo salva a tiempo la idea, que en definitiva siempre será mas importante que los hombres.

No soy kirchnerista, los que leen estas líneas, saben lo que soy, pero uno puede despojarse de membretes y clasificaciones, tratando de ver cuándo se ha dado un paso importante en favor de hacer cosas para la gente, como hizo Kirchner en su momento y Cristina en su primer mandato, amen que como sucede siempre por estos lares y también por otros que yo conozco, el dedo selector es lo que más abunda en vez de las manos levantadas.



viernes, 17 de mayo de 2019


LA TEMPERATURA DE LOS MEDIOS
(Por Ernesto Estévez Rams, publicado en el blog de Iroel Sanchez "LA PUPILA INSOMNE")

A comienzo de milenio Umberto Eco rememoraba cómo la radio, cuyas primeras experiencias vivió como un niño durante la Segunda Guerra Mundial, se volvía para el oyente en una experiencia litúrgica. La misma sensación me transmitía mi abuelo cuyo rito diario incluía alguna novela radial y Alegrías de Sobremesa. Antes que llegara el momento de escuchar, en casa podían ocurrir múltiples cosas, pero un cuarto de hora antes del inicio, las disímiles acciones tenían el sumergido propósito de preparar el ambiente para ese momento en que empezaba el programa favorito.

Habiéndome ya graduado de Física en la Universidad, y viviendo en una pequeña casa, apenas teníamos un televisor al cual no prestaba mucha atención y en el dormitorio, un equipo de música que incluía un radio, era el otro medio de entretenimiento electrónico que disponíamos. Se asomaban ya los primeros síntomas del que en breve sería el Período Especial o la crisis económica de los noventa. Para estudiar, como accesorio de concentración, me acompañaba por Radio Ciudad de la Habana, emisora de la capital. De la programación de la estación mi primera aficción fue un espacio popular entre los jóvenes llamado Buenas Noches Ciudad, uno de cuyos anfitriones era el malogrado Camilo Egaña. Digo mal logrado, porque luego se marchó quejándose de que, entre otras cosas, huía de ser ancla del noticiero nacional de televisión, aburrido pero veraz. Con los años terminó siendo ancla de noticieros de otras televisoras, entretenidas pero mendaces. Lo cierto es que Buenas Noches Ciudad era un buen programa que lograba determinada complicidad absorbente. A pesar de estar en un estudio cerrado, los dos animadores describían la noche citadina como si la estuvieran viendo, en comentarios bien elaborados, entre música de buen gusto. Pero el verdadero descubrimiento fue el programa que le seguía, llamado Una historia que contar, dirigido por Sigfredo Ariel. Desde el mismo tema de inicio, el diseño argumental, inteligente y culto te atrapaba en una experiencia que con el tiempo se me volvió adicción. Aún hoy recuerdo oir el tema de entrada cuya cantante nunca identifiqué y que he buscado desde entonces, sin saber además título, infructuosamente. Lo cierto es que dejaba de hacer cualquier otra cosa y el programa, muchas veces escuchado a oscuras, me absorbía y me dominaba el intelecto. Era, lo que Eco describe, tomándolo de Herbert Marshall McLuhan, como la capacidad hipnótica de un medio caliente.

Los medios calientes, describe McLuhan en su obra Entendiendo los medios, son aquellos que saturando un solo sentido, no dejan espacio para la interacción, de ahí su efecto. En su antípodas, los medios fríos ocupan varios sentidos y por eso mismo requieren de la interacción para completar la información fragmentaria que se recibe.

Sin quitarle mérito a la idea, debo acotar que en el caso de mi casa, sospecho que de muchos otros hogares cubanos e italianos, la experiencia de escuchar la radio tenía una componente importante de interacción aunque no fuera con el medio mismo. Primero estaban las conversaciones que mi abuelo sostenía con sus programas favoritos, incluyendo interjecciones, exclamaciones y diatribas; luego, la socialización del acto de oir cuando este no se hace en solitario: los oyentes se hacen preguntas entre ellos, se comentan, se adelantan hipótesis que, al ser confirmadas o rechazadas, son motivo por igual de otras exclamciones y comentarios, seguidos de una nueva ronda de interacción.

El carácter caliente de la radio nunca se hizo más evidente que en la guerra guerrillera en Cuba. Me cuentan abuelos y parientes que la gente, en la parte de atrás de sus casas, bajito para que no se escapara el sonido de la casa, oían absortos, la técnicamente mala señal de Radio Rebelde. Así conocieron los cubanos la figura del Che, una voz de acento argentino que repartía razones, daba partes y adelantaba la verdad sobre las mentiras de los medios batistianos. Así aprendieron a quererlo, en caliente, sobre la radio.

Antes de la imprenta, cuando leer se circunscribía en su amplia mayoría a conventos, quien le daba sentido a los acontecimientos, sobre la base de su autoridad y el monopolio de la lectura que conllevaba al de la memoria colectiva, era la iglesia. Las catedrales se construían para que sus distintos espacios se convirtieran de alguna manera en medios calientes. Los vitrales narraban historias bíblicas desde particulares perspectivas para aquellos que, al no saber leer, dependían necesariamente de otras maneras de recibir la doctrina religiosa. Visitando las iglesias hoy, sobre todo las europeas, uno puede entender cómo esos gigantescos vitrales de colores vivos, imágenes de batallas, muertes, nacimientos, cruces y crucificados, santos y vírgenes, lograba dominar hasta el hipnotismo. Otro medio caliente era el púlpito, esta vez la voz del sacerdote dominaba al intelecto de los feligreses absortos en esa sola función de escuchar. Con la llegada de la imprenta la posibilidad, al menos potencial, de alfabetizar a las masas surgió por primera vez. Si eso se acompañaba de la capacidad de reproducir en serie la palabra escrita, no asombra el susto que se pegó Roma. No podemos culparla, a ningún poder le gusta ceder los instrumentos en los que descansa su autoridad. Otra consecuencia era que la Biblia, que hasta entonces solo era conocida por los laicos a través de los sacerdotes, podía ser leída directamente, sin intermediarios. Si antes el cura podía torcer en su sermón, a conveniencia, lo escrito sin temor a ser sorprendido, ahora la importancia de lo que quedaba impreso de pronto se multiplicaba.

No es que antes dicha importancia no existiese. Después de todo, se pudiera argumentar que la Biblia es el documento político más viejo cuya función perdura hasta el día de hoy, y como tal ha sido reconocido por el propio credo desde sus inicios. Como cualquier documento político, los evangelios han sido reescritos en múltiples ocasiones cambiando pasajes, omitiendo unos y agregando otros en función de las innumerables cambiantes circunstancias sociales, a lo largo de tantos siglos, en que se ha hallado la iglesia católica en el ejercicio del poder.

Si bien tardó alrededor de doscientos años desde Gutemberg hasta que Johann Corolous publicara el primer periódico en 1609 en Estrasburgo, el periódico se tornó en el medio de masas más influyente y así perduró hasta el mismísimo siglo XX. La lectura de los diarios, al comienzo, era reservada en buena medida a los hombres, por supuestos letrados, y por tanto casi exclusivamente a estratos por encima de los más humildes: excluye a campesinos y obreros. La inmersión en la experiencia diaria de leer las noticias se volvió icono de respetabilidad. Con el tiempo la democratización que implicó la accesibilidad del propio medio por su bajo costo y la extensión de los alfabetizados, lo hizo en instrumento esencial de lucha para los más desfavorecidos. Herramienta que protagonizaba sus propias batallas de enfrentamiento entre los que servían a los poderes y los que servían a los explotados.

Interacción casi nula con la noticia que se leía, captura de un solo sentido, dominio intelectual. Definitivamente un medio caliente.

El poder de la prensa no se reveló tan explícitamente, en este hemisferio, hasta que William Randolph Hearst, The Boss, lo utilizó atinadamente para promover la intervención de los Estados Unidos de América en la guerra de independencia de Cuba. Es bién conocido cómo el magnate, en competencia feroz con su rival Pulitzer, vendió con tal intensidad la voladura del Maine hasta que logró la declaración de guerra. Con la intervención norteamericana en Cuba, no sólo se estrenó la vena imperialista de Teddy Roosevelt en un ensayo de lo que luego haría en Panamá, sino que otro estreno fue el reportaje fílmico de guerra. Un nuevo medio caliente.

Hasta el principios del siglo XX el dibujo era el recursos gráfico por excelencia de los periódicos. Algunos llevado a un nivel tremendo. De los dibujos se valió Hearst para reafirmar el mensaje sensacionalista de sus reportajes, las más de las veces mendaces, sobre la guerra de independencia en Cuba. Particular impresión causó aquél donde se dibujaba la supuesta revisión, hasta la desnudez, que los españoles realizaban de las visitantes norteamericanas que llegaban en barco a la isla. Pero, de acuerdo con McLuhan, los dibujos requieren, por la falta de detalles, que el receptor imagine y complete la escena por sí mismo, esa interacción lo descalifica como un medio caliente, limitación que es superada por la fotografía.

Es en el campo del arte y de su prostituta, la publicidad, donde la fotografía despliega más amplia su capacidad absorbente, pero no es allí donde se realiza en todo su lenguaje. Contrastemos cualquier fotografía de publicidad con el dramatismo capturado por Robert Capa en la guerra civil española. Y si aún allí, la fotografía todavía en su infancia, no resulta claro, el propio trabajo de Capa en el frente del Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial agrega munición al argumento. Que el personaje principal de Por quién dobla nla campanas se llame Robert, y que Capa haya sido amigo de Hemingway en esa misma etapa, quizás no sea coincidencia. Pero aún cuando Capa ha sido reconocido por muchos el fotógrafo de guerra más grande de todos los tiempos, la foto del siglo, de acuerdo a numerosos catálogos y especialistas, no salió de su lente. El honor le correspondería a un fotógrafo tropical, entrenado como profesional de la moda y devenido en cronista visual del hecho telúrico que se demostraría más tarde como esencial en la definción de la segunda mitad del siglo XX. Al capturar al Che con mirada dura y profética, contrastando con un fondo de cielo nublado, Korda no solo creó la imágen icónica más famosa de la centuria, sino que reafirmó el poder incendiario de la fotografía.

Mientras Capa capturaba la imagen del Soldado Chino, como documento visual que anunciaba formalmente la fotografía de Korda, los noticieros cinematográficos que combinaban por primera vez, radio, fotografía y mucho más, se volvían los medios calientes por excelencia. Esos noticieros bebían de la experimentación de Charles Pathé que estrenó el subgénero en 1908 de manera silente y que luego se volverían en los legendarios noticieros Pathé, en sus distintas variantes y derivados, a ambos lados del Atlántico.

El ambiente favorable del cine para la inmersión sensorial en una imagen sonora y animada, proyectada en tamaño monumental le dieron ventaja discursiva al noticiero fílmico. El cine sigue siendo hoy un secuestro voluntario del asistente que decide suspender por espacio de unas horas, toda interacción que no sea la recepción hipnótica de la imagen proyectada.

Si a un Capa le correspondió en el trópico un Korda, a un Parthé le correspondió, en la misma geografía, un comunista llamado Santiago Álvarez. Santiago es la rara alquimia de un funcionario venido a cineasta genial a dedo, por obra y gracias de Alfredo Guevara, quien le dijo que había imaginado un noticiero distinto y que el hombre que lo realizaría sería el. ¡Raras alquimistas son las revoluciones! Narra Carlos Tena la experiencia absoluta de “ese cuarto de hora de inmenso cine” al ver la proyección de Nowy de LBJ, donde “el silencio sepulcral” fuera roto por su abrazo conmovido al autor. Como alguna vez dijo Silvio, “Santiago es un hombre que merece amor”. Definitivamente, en manos de Santiago tenemos un medio tan caliente que quema… fundando.

La denominación de medio frío no es una buena traducción del inglés, McLuhan evitó usar el término cold media, y con propósito le llamo cool media. Ecool viene a significar lo que esta palabra carga en su uso en el jazz. La televisión es el arquetipo de cool media, fragmentaria, espasmódica, hiperkinética, su espacio brinda la capacidad potencial de interacción constante, aunque solo sea por el hecho, potente, de que el vidente puede cambiar de canal cuando desee y resintonizar los sentidos a otro argumento totalmente ajeno al primero sin salirse del medio. Actividad por demás equizofrénica y adictiva. Agréguenle que su contexto es, por lo general, el hogar, donde otras tantas interacciones pueden y se hacen múltiples con el interlocutor, que no puede sustraerse de ellas o no quiere. La televisión fue el inicio del paso irreversible del peso de los medios calientes hacia los frios. Con la televisión desplazando los otros tradicionales instrumentos de comunicación, se perdía en ella la experiencia litúrgica que mi abuelo sentía por la radio. Desde entonces los cool media han llevado la voz cantante hasta las redes sociales digitales de hoy. Dejaré incompleta esa idea para otra ocasión, solo digamos que cualquier tiempo pasado no fue mejor, fue distinto. Lo demás es pensamiento antidialéctico.

Hay un último medio que McLuhan clasifica como caliente, la conferencia, que tomado de manera más amplia incluye en ella la oratoria. Este es el más antiguo de todos ellos, desde los discursos de Pericles en el ágora ateniense o las lecciones de Sócrates a sus discípulos incluyendo un ávido Platón, o Aristóteles enseñando a un joven Alejandro. Oratoria fue la que usó el literalmente mítico Moises para convencer a su pueblo, o el, por igual, literalmente mítico Jesus desde la montaña. La oratoria en todo su desborde hipnotizante de Martí frente a tabacaleros o veteranos de la guerra grande. La oratoria criminalmente demagógica de un Hitler o breve, movilizadora, eficaz de un Churchill imperial, racista y patriota. La oratoria remoralizadora de un D’Gaulle capaz de sacar a los franceses del estado de prostración en que los dejó la derrota y un Vichy. La oratoria incisiva de Malraux, contradictorio frente a la condición humana como muchos seres descomunales. La oratoria bella de Eusebio haciéndonos vivir, con el poder de la palabra, el pasado frente a nuestros ojos.

La oratorio bien llevada, no la de Gorgias a la que se opuso Sócrates, y Martí, es un arte mayor. Y claro está, el verbo sin sombra, que define, explica conceptos y demuestra teoremas. El verbo como látigo, el verbo como relámpago, el verbo absorbente, el verbo hipnótico, el verbo único, el verbo caliente: la oratoria de Fidel.


miércoles, 15 de mayo de 2019


FÁBRICAS RECUPERADAS
Madygraf y el gran festival contra el ajuste y en solidaridad con la gestión obrera
(LA IZQUIERDA DIARIO)


Fue el domingo 12 de mayo en la cooperativa MadyGraf y reunió más de 2500 personas, bajo el lema de coordinar y luchar “contra el ajuste, los despidos y los tarifazos”. Contó con recorridos por la fábrica que gestionan los trabajadores, un recital de cumbia con Mala Fama y La Delio Valdez, palabras de sus organizadores y saludos desde el escenario.

Con un show de alto nivel, el domingo 12 de mayo, más de 2500 personas se solidarizaron con la fábrica recuperada que ya lleva 5 años de gestión obrera. Recorrieron sus instalaciones y conocieron la historia de Madygraf. Hubo cumbia, comida, baile, buenas bandas y solidaridad entre distintos sectores de trabajadores que hoy están en lucha. El tiempo acompañó. Fue una gran jornada que se extendió desde la tarde hasta las últimas horas de la noche.

Mala Fama, La Delio Valdez y Cumbia Sabor brindaron este domingo un show para más de 2500 personas en MadyGraf. El marco fue el “Festival contra el ajuste, los despidos y los tarifazos” organizado por los trabajadores de la cooperativa gráfica. Fue una oportunidad para que obreros, estudiantes y mujeres de distintos sectores se encontrasen para pasar un buen momento y solidarizarse con esta gestión obrera que demuestra ser una alternativa a los cierres de fábricas y los despidos que están ocurriendo.

El evento comenzó a las 17 horas y pudo notarse desde su inicio estar muy bien planificado por los trabajadores. Desde la seguridad hasta todo lo necesario para tener una tarde y una noche perfectas: recorridas por la planta muy bien dispuestas, líneas de cajas, buena comida y bebida, y todas las comodidades necesarias para un domingo distendido. Fue un gran esfuerzo de los obreros y obreras que “abrían las puertas de su casa” y que rindió sus frutos.

Las recorridas de fábrica para conocer a MadyGraf por dentro

Desde muy temprano en la tarde ya se podía ver la llegada de micros y autos que se amontonaban en las inmediaciones de la fábrica esperando el horario estipulado para que dieran “largada” las recorridas por la fábrica. Entre tanto, la gente con expectativas en sus rostros esperaba afuera para ingresar. A las 17 horas, una vez que los trabajadores de MadyGraf indicaron la entrada en voz alta, a una mujer se la escuchó por lo bajo decir con una sonrisa: “Acá nos dicen compañeros. Es como si fuésemos una gran familia”. Se señalaba el momento en que comenzaban las recorridas por las instalaciones de la fábrica recuperada. En contingentes y acompañados por los trabajadores que hacían de guías de las visitas, los presentes fueron conociendo la historia de MadyGraf contada por sus protagonistas y desde adentro. En cada recorrida, se contó desde cómo se elaboran los materiales gráficos hasta cómo tuvieron que ocupar y poner a funcionar su planta bajo gestión obrera, cuando la ex Donnelley cerró y los dejó en la calle, en 2014. Cada grupo hizo en su recorrida una parada especial en la juegoteca, un lugar muy especial para los trabajadores de MadyGraf. Allí los hijos de los obreros y las obreras pueden entretenerse mientras sus padres trabajan. Esta juegoteca es única en el gremio gráfico y fue una gran conquista de la Comisión de Mujeres de MadyGraf. 


Una de las recorridas de fábrica de la jornada

El show de cumbia que hizo bailar a todos

A las 19 horas comenzó el show de Cumbia y Sabor, un conjunto oriundo de Maquinista Savio (Escobar). El grupo dio el arranque a la jornada musical a pura cumbia del recuerdo. Deleitó con versiones de temas de Siete Lunas y La Nueva Luna. Antes de despedirse, regalaron al público “La Danza de Los Mirlos”, que hizo bailar hasta a los que estaban sentados.

La noche continuó con La Delio Valdez. La orquesta de cumbia que hoy la rompe había llegado temprano, invitados especialmente por los trabajadores de MadyGraf para hacer la recorrida por la fábrica, que fue transmitida por algunos de sus músicos por su Instagram. Fue la segunda vez que La Delio Valdez tocaba en esta gráfica recuperada. “Ron y velas”, “Borracho y amanecido”, “Inocente” y “Danza del Uco” fueron solo algunas de las 13 canciones que brindaron a los espectadores, fusionando las diversas versiones del género cumbiero de toda América Latina.


La Delio Valdez tocando en MadyGraf en su segunda vista a la fábrica recuperada


Invitados por los trabajadores de MadyGraf, los músicos de La Delio Valdez recorriendo la planta

Mala Fama cerró el festival con todo. Se solidarizó con el control obrero y con Madygraf. En la voz de su cantante llamó a apoyar con todo esta experiencia e hizo una reivindicación de “los humildes, los trabajadores” contra “los empresarios”. Con sus clásicos “La marca de la gorra", "Guampa chata", "Made in Argentina" y "Soy Mala Fama", el grupo de cumbia hizo reír y bailar a los trabajadores, los estudiantes, las mujeres, los docentes y los vecinos presentes.

Entre el público que disfrutó del show musical se encontraba también el diputado nacional Nicolás del Caño, el legislador porteño, Patricio del Corro, y Nathalia González Seligra, dirigente de Suteba Matanza y diputada nacional por la provincia de Buenos Aires con mandato cumplido; los tres miembros del PTS en el Frente de Izquierda.


Mala Fama la rompió en Madygraf

Un lugar donde la solidaridad y coordinación se hace visible

En el recital se les dio la palabra a todos los trabajadores que están luchando contra los despidos y el ajuste, llevado adelante por el FMI, Macri y los gobernadores. En cada intervalo, mientras los músicos se preparaban para salir a tocar, distintos referentes obreros contaron las luchas que se están desarrollando. El público los fue recibiendo con el cantito “Unidad de los trabajadores y al que no le gusta, se jode”. Todos agradecieron el apoyo que les da la cooperativa y remarcaron la importancia de la coordinación para vencer los planes de las patronales y el gobierno.

El club de los trabajadores de MadyGraf es una iniciativa novedosa en este sentido: un lugar de encuentro, donde además de fútbol, torneos, poder pasar el día en familia, peñas y talleres de arte, se encuentran trabajadores de distintos sectores en donde discuten cómo organizarse sindical y políticamente junto a los trabajadores de MadyGraf que impulsan esta iniciativa. En medio del recital, corría entre los asistentes un volante a todo color con las distintas actividades del club que anunciaba, por ejemplo, que el próximo sábado 18 de mayo se dará una charla sobre “Lucha de clases y organización obrera” con el historiador Hernán Camarero y Christian Castillo, dirigente nacional del PTS y docente universitario.

Julio Tevez, despedido de Mondelez de la Planta Pacheco, contó la campaña por su reincorporación, que sigue sumando día a día más apoyo y solidaridad. Su compañero Javier Hermosilla de la Agrupación Bordó del Sindicato de la Alimentación denunció que esta empresa viene avanzando con “retiros voluntarios” y despidos.

Carlos Zerrizuela, delegado del Frigorífico Rioplatense, y Néstor Marcolín, delegado de la línea 60 de colectivos, contaron la situación que están viviendo en sus trabajos. El primero denunció los despidos que ocurren en esta planta y el segundo el intento de la patronal Monsa de cerrar ramales que dejarían a miles de pasajeros varados y a muchos choferes sin su fuente de trabajo.

Los estudiantes también tuvieron su lugar. La Juventud del PTS en las presidencias del Centro de Estudiantes de la Universidad Nacional de General Sarmiento y de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA dieron su apoyo a los trabajadores gráficos y señalaron que la unidad obrero estudiantil es clave para derrotar las políticas de ajuste por parte de Macri y los gobernadores.

Melisa y Malen Vázquez de la indumentaria “EME Vázquez” subieron al escenario y donaron a la Comisión de Mujeres todo lo recaudado de su campaña “Mira como nos ponemos”.

Uno de los discursos más aplaudidos fue el de Lorena Gentile, obrera de Mondelez Pacheco, miembro de la Agrupación Bordó del Sindicato de la Alimentación y militante del PTS. Criticó duramente la complicidad de la burocracia sindical ante el ajuste en curso que solo llaman a votar a algunas de las variantes del peronismo para salir de esta situación. Mencionó que “frente a los que nos dicen que para sacar al Presidente hay que votar por un mal menor donde están todos los que le votaron las leyes, les queremos plantear una salida de los trabajadores” y que “hay que organizarse y poner en pie una fuerte herramienta de los trabajadores y para hacerlo la primera consigna que debe levantarse es que no puede haber gobierno que siga pagando la deuda externa al FMI a costa del pueblo. Tiene que haber una salida política de los trabajadores y no detrás de los que pagan la deuda y ajustan en todas las provincias. La salida es organizándonos, luchando y cambiando de raíz para que seamos millones los que podamos vivir mejor y no solo el 2 % de la población que se la lleva toda y dejan miseria, hambre y desocupación”.

“Nosotros seguimos en pie”

Al finalizar el show, los trabajadores de Madygraf subieron al escenario donde se encontraba Mala Fama. Antes de subir, Laura Noboa, una de ellos, comentó para este medio que: “Es una satisfacción ver en cada festival y actividades a más trabajadoras y trabajadores, estudiantes, vecinos que vienen a dar su apoyo para que la gestión obrera siga avanzando y sea un ejemplo ante los despidos y cierres de fábricas. Es por eso que intentamos brindar festivales de gran calidad, donde las bandas solidariamente pueden dar su show como eventos de muy buen nivel. Por medio de la cultura logramos que más personas se sumen y conozcan lo que somos. Los que vienen saben no están solos, que pueden contar con nosotros para sus luchas”.

En el cierre, Martín Di Rocco, trabajador de MadyGraf, tomó la palabra y agradeció a todos por participar de este festival. “Desde 2014 es un gran esfuerzo llevar adelante esta inmensa fábrica pero no estamos solos. Estamos con todos ustedes, con las bandas que hoy vinieron. La organización de los trabajadores junto con las mujeres, los estudiantes es clave. Gracias a ustedes y a mis compañeros”, les dijo a los presentes el obrero gráfico cerrando la jornada en medio de los aplausos.


Los trabajadores de MadyGraf en el escenario agradecieron al público su solidaridad.



jueves, 9 de mayo de 2019


EL DERECHO A NACIONALIZAR
(Por: Lázaro Barredo, en CUBADEBATE)

(Fidel firma la Ley de Reforma Agraria en la Comandancia de La Plata.)

El premio Nobel de Economía Paul Krugman escribió en el New York Times que “ningún hombre es autosuficiente, aunque Trump lo sea más que la mayoría. Así que, para poder comprender la magnitud de sus metidas de pata en las decisiones sobre políticas, es necesario reconocer la extraordinaria calidad de las personas que lo rodean. Claro que cuando digo “extraordinaria”, en realidad quiero decir una calidad extraordinariamente baja. Lincoln tenía un equipo de rivales; Trump tiene un equipo de imbéciles”.

Eso es lo que estamos observando en los que formulan y ejecutan la política hacia Cuba que, además de irracional, es bastante desoladora, porque parece que son ataques frenéticos, fuera de control, como si la bilis acumulada durante tantos años por tantos fracasos los hiciera más rabiosos, aunque confieso que no se les puede negar el mérito por la eficacia para disfrazar la verdad ante la opinión pública. Son verdaderos doctores en ciencia en el arte de propagar mentiras.

Desde antes de llegar al poder y aprovechando la visión transaccional que tiene Trump, estos camajanes secuestraron la política hacia nuestra nación  y retomaron la agresión para destruir a la Revolución. Por eso, reactivan los procesos judiciales y las demandas del título III de la ley Helms-Burton, legislación que propugna con sus imposiciones de cómo tenemos que ser y como tenemos que hacer para reconvertirnos con total humillación en un enclave neocolonial .

Es la obtusa obsesión de infundir miedo a los inversionistas extranjeros para que desistan de invertir en la Isla, pero también a los cubanos de que habrá demandas judiciales y tendremos que devolverles todas las propiedades nacionalizadas o confiscadas desde el 1ro de enero de 1959hayan sido o no de ciudadanos norteamericanos en ese momento, marcando claramente el interés de favorecer a los batistianos que encontraron refugio seguro en los Estados Unidos tras la huida del tirano Fulgencio Batista.

Nacionalización y expropiación

(Con la entrega de los títulos de propiedad de la tierra, se cumplía una promesa del Moncada y una de las expectati-vas expresadas en el Congreso Campesino en Armas en Soledad de Mayarí Arriba.)

En las normas del derecho internacional se contempla la potestad de los estados de ejercer el principio de la nacionalización para reivindicar bienes tanto de personas naturales como de personas extranjeras, siempre y cuando no se realice por motivos discriminatorios y se adjudique la correspondiente indemnización.

Así, por ejemplo, la Carta de Derechos y Deberes Económicos de los Estados, aprobada por la Asamblea General de la ONU en 1974, dispone que “todo Estado tiene derecho a nacionalizar, expropiar o transferir la propiedad de bienes extranjeros, en cuyo caso, el Estado que adopte esas medidas deberá pagar una compensación apropiada, teniendo en cuenta sus leyes y reglamentos aplicables y todas las circunstancias que el Estado considere pertinente. En cualquier caso en que la competencia sea motivo de controversia, esta será resuelta conforme a la ley nacional del Estado que nacionaliza”.

El Gobierno Revolucionario cubano dictó en febrero  de 1959 la Ley Fundamental de la República donde se retomaron  los elementos cardinales de la Constitución de 1940, la cual proscribió el latifundio y estableció la expropiación forzosa por causa de utilidad pública e interés nacional (que no pudieron llevarse a cabo pues nunca en la seudorepública se hicieron las leyes complementarias para ejecutar ambas disposiciones).

Cuba nacionalizó las propiedades estadounidenses entre mayo de 1959  y octubre de 1960 como parte de los principios establecidos en su legislación a partir de la Ley de Reforma Agraria el 17 de mayo de 1959, que acabó con el latifundio, y otras medidas como la Ley 851 de 6 de julio de 1960, en la cual se establecieron también los mecanismos de indemnización.

La destacada y reconocida jurista Olga Mirada Bravo dejó antes de fallecer numerosos textos de conferencias impartidas  en organismos nacionales e internacionales, así como  libros sobre las nacionalizaciones y el bloqueo, puesto que  en 1992 durante  los primeros debates en la ONU de la resolución de denuncia del bloqueo, el gobierno estadounidense justificó la aplicación de esas medidas coercitivas y extraterritoriales contra nuestro país   al asegurar que era esencialmente una respuesta a la nacionalización de los bienes pertenecientes a los Estados Unidos.

El 9 de julio de 1993 el representante permanente de Cuba ante la ONU entregó al Secretario General una carta y un extenso documento elaborado por un grupo de expertos a solicitud del Gobierno cubano, donde  se prueba claramente que el programa de coerción  económica determinó siempre  el interés de las autoridades norteamericanas de presionar   para imponer   el sistema político del agrado de Estados Unidos, mientras que nunca aceptaron ninguna de las propuestas presentadas por Cuba para indemnizar a los propietarios nacionalizados.

(Las empresas petroleras estadounidenses informaron que no enviarían más petróleo a Cuba y prohibieron a sus refinerías en la Isla que procesaran el petróleo de otras fuentes.)

También carece de todo fundamento el argumento esgrimido por EE.UU. de que la nacionalización efectuada por Cuba fue ilegal y discriminatoria, puesto que dicho proceso incluyó propiedades de nacionales de otros países. Excepto Estados Unidos, el resto de los países adoptó una posición respetuosa con relación a la decisión soberana de Cuba y establecieron negociaciones con las autoridades cubanas para la compensación a sus nacionales por las propiedades que estos tenían en la isla. De esta forma, se concluyeron acuerdos con Francia, Suiza, Gran Bretaña, Canadá,  España , entre otros, para efectuar las compensaciones, estableciendo plazos para su ejecución acordes a la práctica internacional en estos casos.

Otra aclaración importante que hizo la destacada jurista Olga Miranda deslinda el asunto de la confiscación de los ciudadanos de origen cubano al subrayar que independientemente del proceso de nacionalización, se efectuó la confiscación de los bienes malversados, mediante procedimientos establecidos en la ley, tanto por vía judicial como administrativa.

Tal era la magnitud del fraude y robo, que se creó el Ministerio de Recuperación de Bienes Malversados, para determinar en cada caso, mediante escrupuloso expediente, los bienes malversados producto de notorias operaciones fraudulentas e ilícitas, o legitimados adicionalmente por la fuga en masa de sus gestores, propietarios y cómplices, muchos de los cuales desde los meses finales de 1958 venían trasladando cuantiosas sumas a bancos norteamericanos, y casi todos creyeron que este era un proceso transitorio, pues Estados Unidos nunca permitiría una Cuba independiente y seguramente en cuestión de meses intervendría al país.  Puede encontrarse en la Gaceta Oficial de la República de aquellos años, la relación de personas naturales o jurídicas sancionadas.

Por supuesto, señaló la doctora Miranda, como la confiscación presupone un hecho punible, estos casos no llevan compensación alguna, de ahí su diferencia sustancial con la nacionalización, que no es una sanción y que conlleva la indemnización adecuada.

Ahora, para confundir y encubrirse, muchos de los pretendidos reclamantes de la Helms-Burton de origen cubano, fueron realmente confiscados y no nacionalizados, por lo que en Cuba no tuvieron ningún derecho a compensación.

Esta acción de la Helms-Burton, además de lo inmoral que resulta,  vulnera los limites establecidos por  el Derecho Internacional que no confiere derechos retroactivos a los ciudadanos por naturalización.

Con respecto al derecho a nacionalizar, es reconocido por no pocas personalidades e instituciones norteamericanas que Estados Unidos siempre actuó en el marco de la coerción. Desde el primer momento se negó a la aplicación de la fórmula compensadora propuesta por Cuba que era plenamente compatible con la práctica internacional. La soberbia hegemónica impidió a la administración Eisenhower aceptar la decisión cubana de igualdad soberana para indemnizar a los nacionalizados, no por la forma en que fue concebida, sino por el criterio de que sus nacionales no podían ser objeto de expropiaciones.

Por el contrario, asumió formas que convertirían después a esas reclamaciones en rehén de su política. Básicamente impuso a los afectados un modelo de solución que permitió al gobierno de EE.UU. asumir la negociación. El programa de reclamaciones que elaboró durante cerca de ocho años (1964-1972) las concentró en 5 911 casos de estadounidenses al momento de la nacionalización, aunque solamente una veintena de empresas tienen casi el 87 por ciento del monto reclamado.

Pese a ser agredida, Cuba siempre se manifestó por indemnizar

(El gobierno norteamericano impidió la posibilidad de in-demnización al quitarle a Cuba la cuota azucarera para tratar de estrangularla.)

El investigador cubano Alejandro Aguilar, titular del Instituto Nacional de Investigaciones Económicas, ha publicado diversos análisis sobre este tema que, sin dudas, se ha convertido en una cuestión de seguridad nacional para Cuba. A partir de las causas por las que los estadunidenses no recibieron la compensación por las propiedades nacionalizadas, él  se ha preguntado:: ¿Obedece  acaso a una falta de voluntad política de Cuba para ello?. ¿Pudo Cuba enfrentar económicamente la liquidación de las indemnizaciones y bajo qué condiciones? ¿Propició EE.UU. un clima adecuado para llevar a cabo las negociaciones y la indemnización? ¿Mantienen vigencia las reclamaciones estadounidenses después de casi seis décadas de bloqueo, agresiones diversas y una sistemática hostilidad?

En una enjundiosa argumentación, el doctor Aguilar señaló  que  La Ley de Reforma Agraria promulgada el 17 de mayo de 1959 estaba encaminada a potenciar la economía agropecuaria del país, eliminando la posesión improductiva de la tierra y, en particular, el latifundio, el cual estaba proscrito ya en la Constitución aprobada en 1940. Para ofrecer una idea: el  Censo Agrícola Nacional de 1946 había puesto de manifiesto esta situación cuando informaba que el 15 por ciento  de los propietarios disponían  casi del 50 por ciento de las fincas

En sus comentarios, el investigador enfatizó que la Ley también reconoció el derecho constitucional de indemnización y estableció el pago mediante Bonos de Reforma Agraria, redimibles en 20 años, con interés anual no mayor del 4,5 por ciento, para lo cual se incluirían los fondos en el presupuesto de cada año. Estableció, además, una excepción del impuesto sobre renta personal a aquéllos receptores de bonos que inviertan estos fondos. “Las condiciones de amortización de las indemnizaciones superaban con creces las que se establecieron por los propios Estados Unidos a los terratenientes en la reforma efectuada durante su ocupación del Japón”, subrayó.

Aguilar igualmente rememora que desde la promulgación de la Reforma Agraria, las autoridades cubanas informaron su disposición a examinar con el gobierno de EE.UU., en un plano de igualdad y de respeto mutuo, el tema de la indemnización a los nacionales estadounidenses, al propio tiempo que demandaba a ese gobierno que se abstuviera de tomar cualquier medida que pudiera interferir la marcha de las negociaciones.
Sin embargo, como acción  presionante  la administración norteamericana  solo aceptó que  esa expropiación llevara consigo el pago de una pronta, adecuada y efectiva compensación, algo verdaderamente irracional pues  conocían perfectamente que los personeros de la tiranía que usurpó el poder en Cuba desde 1952 con  su total  apoyo habían saqueado las arcas de la nación, robando y malversando más de 460 millones de dólares de las reservas monetarias internacionales del país y habían dejado un saldo de deuda pública de más de 1 300 millones de dólares.

Otro elemento importante que destaca el investigador es que a comienzos de junio de 1960  las empresas petroleras estadounidenses informaron que no enviarían más petróleo a Cuba y prohibieron a sus refinerías en la Isla que procesaran el petróleo de otras fuentes, no obstante que la Ley cubana de Minerales y Combustibles vigente desde el 9 de mayo de 1938 establecía la obligatoriedad de esas empresas de procesar el petróleo crudo que el Estado le suministrara.

No obstante esa agresión que pretendía paralizar al país como parte de la política de provocar la asfixia económica , en la  Ley # 851 de 1960 que autoriza la nacionalización de las empresas estadounidenses se consideró la compensación de los bienes afectados.

El Titular del Instituto Nacional de Investigaciones  Económicas recalcó que esa Ley nacionalizadora en artículo No. 5, estableció el pago por los bienes expropiados con bonos de la República, que se amortizarían en un plazo no menor de 30 años a partir de la fecha de expropiación y con un interés no menor del 2 por ciento, para lo cual se crearía el “Fondo para el Pago de Expropiaciones de Bienes y Empresas de Nacionales de los Estados Unidos de América”.

Para la amortización de dichos bonos y como garantía de los mismos, este Fondo creado por el Estado cubano se nutriría anualmente con el 25  por ciento de las divisas extranjeras que correspondan al exceso de las compras de azúcares que en cada año calendario realicen los Estados Unidos de Norteamérica sobre tres millones de toneladas largas españolas para su consumo interno y a un precio no menor de 5,75 centavos de dólar la libra inglesa (F.A.S).

Si el gobierno de Estados Unidos hubiese respaldado esta fórmula, además de proveer los fondos para la indemnización, hubiera resultado económicamente favorable al contribuyente estadounidense con precios probablemente menores a los que prevalecieron en el mercado interno,

Pero como expresión de sus despiadadas intenciones, lo que hizo el  gobierno de Estados Unidos fue dictar  la proclama presidencial 3355, del 6 de julio de 1960, cancelando  la cuota azucarera para lo que restaba del año 1960  y meses después canceló totalmente toda la cuota azucarera. Con ello, el Gobierno de Estados Unidos eliminó la capacidad de pago para indemnizar las nacionalizaciones a los ciudadanos norteamericanos.

Inaplicable y sin valor ni efecto jurídico alguno


(En la Gaceta Oficial de la época están publicadas todas las medidas de nacionalización y de expropiación a los malversadores.)

Cualquier análisis  objetivo a tenor de las normas del  Derechos Internacional concluirá que las expropiaciones decididas tuvieron por  motivación  dotar al pueblo cubano de un modo y calidad de vida dignos No hay violación alguna de tratado por parte del Gobierno de Cuba al momento de su decisión nacionalizadora ni  constituyeron represalia contra la política singular de un Estado o de un grupo de Estados, sino la determinación de crear condiciones primarias y necesarias para el desarrollo social, económico y político de la nación.

Por eso, la Ley 80, LEY DE REAFIRMACIÓN DE LA DIGNIDAD Y SOBERANÍA CUBANAS, además de declarar  ilícita la Ley “Helms-Burton”, inaplicable y sin valor ni efecto jurídico alguno, considera nula toda reclamación amparada en ella de persona natural o jurídica, cualquiera que fuere su ciudadanía o nacionalidad.

No obstante, establece que las indemnizaciones por las propiedades estadounidenses nacionalizadas en virtud de ese proceso legítimo, validado por las leyes cubanas y el Derecho Internacional,  podrán formar parte de un proceso negociador entre el Gobierno de los Estados Unidos de América y el Gobierno de la República de Cuba, sobre la base de la igualdad y el respeto mutuo.

Y establece como principio jurídico que las reclamaciones de indemnización por la nacionalización de dichas propiedades deberán ser examinadas conjuntamente con las indemnizaciones a que el Estado y el pueblo cubanos tienen derecho, con motivo de los daños y perjuicios causados por el bloqueo y las agresiones de todo tipo, cuya responsabilidad corresponde al Gobierno de Estados Unidos.

De la misma manera, la Ley cubana determina que quedará excluida de futuras posibles negociaciones rcualquier persona natural o jurídica de los Estados Unidos de América que utilice los procedimientos y mecanismos de la Ley “Helms-Burton”, se acoja a éstos o trate de emplearlos en perjuicio de otros.

Las aberradas pretensiones de apoderarse  de Cuba vuelven a agudizar el conflicto y, una vez más, comenten el mismo error: subestimar la vocación patriótica e independista de los cubanos.