Viaje a la Luna
Una memoria a mis antepasados, a mis vivencias...unos versos de futuro.
QUIEN NO SE OCUPA DE NACER SE OCUPA DE MORIR
lunes, 5 de diciembre de 2022
martes, 29 de noviembre de 2022
HABLAR
DE LAS UMAP DESDE LA CUBA DE HOY
(Por
Javier Gómez Sánchez)
Es un derecho y un deber conocer nuestra
Historia en todas sus realidades y complejidades. El silencio en torno a
elementos históricos de la Revolución Cubana, siendo algunos de ellos poco
mencionados y apenas explicados, ha tenido efectos muy negativos.
Sobre las Unidades Militares de Apoyo a
la Producción (UMAP), como de otros temas, es necesario hablar,
investigar, debatir, publicar de forma esclarecedora y crítica en medios de
comunicación para fomentar su conocimiento objetivo. No hacerlo permite su
utilización como un mero elemento de propaganda.
Esta consiste en fomentar la idea de que se
originaron como parte de una higienización social emprendida por la dirigencia
revolucionaria; que duraron muchos años; o que fueron cerradas exclusivamente
por la presión internacional. Los tres elementos son habitualmente presentados
con superficialidad y una parcialidad alineada a las campañas contra la imagen
de la Revolución Cubana.
Una mirada en contexto al momento histórico y
a las circunstancias en que surgieron y existieron las UMAP, hace ver elementos
que pueden aportar a un conocimiento mayor dentro el complejo proceso de la
Revolución:
En 1963 se emite la ley 1129 que declaraba el
Servicio Militar Obligatorio, a cumplir por todos los hombres en la edad de
entre 15 y 25, durante un período de 3 años. El país había vivido las
experiencias de la invasión por Playa Girón y la Crisis de Octubre, mientras la
permanencia de bandas armadas operando en el Escambray y otras regiones,
obligaban a la movilización de decenas de miles de hombres, mayormente
milicianos. Durante esos años, Cuba había recibido tecnología militar y
armamento de la Unión Soviética y otros países del campo socialista, que
exigían una cantidad de personal especializado e instalaciones cada vez
mayores. Se hacía necesaria la formación de unas fuerzas armadas que pudieran
asumir la defensa del país, y acumular en la población una reserva con experiencia
militar. La amenaza permanente de una invasión estadounidense a Cuba obligó a
la creación de un servicio militar masivo.
Se hicieron los primeros llamados y decenas
de miles de hombres jóvenes fueron incorporados al servicio activo en las
recientemente creadas Fuerzas Armadas Revolucionarias. Pero esto hizo
enfrentarse a la realidad de que no todos los que estaban en la edad requerida
eran deseables para las unidades armadas. Una cantidad de individuos
rechazables por antecedes penales y conductas delictivas diversas, se iban
acumulando llamado tras llamado, y exonerarlos de cumplir con el servicio
militar tendría un efecto social poco recomendable. La dirección de las FAR se
preguntó: ¿Qué hacer con ellos?
Con este objetivo se crearon las Unidades
Militares de Apoyo a la Producción, más conocidas por sus siglas UMAP, que
existieron en Cuba entre 1965 y 1968. Eran unidades de trabajo concebidas para
los reclutas cuyo comportamiento social era considerado ¨no apto¨ para las
unidades armadas. Estaban dedicadas principalmente al corte de caña de azúcar,
en campamentos ubicados en las provincias centrales. Para esas unidades se
hicieron dos llamados, uno en 1966 y otro en 1967.
En esos llamados, las UMAP recibieron a otros
dos tipos de reclutas: Aquellos que por motivos de su fe se negaban a portar
armas o se les prefería tener apartados por prejuicios hacia la práctica
religiosa, y los que eran rechazados por tener preferencias evidentemente
homosexuales, con expresiones y comportamientos que transgredían el arquetipo
que impone la heteronormatividad, entonces mucho más prevaleciente en el mundo
que hoy.
La difícil relación de la Revolución Cubana y
las comunidades religiosas, incluida la Iglesia Católica, necesitaría un
análisis particular de sus muchas aristas, sin dejar fuera el
vínculo de parte de las jerarquías de esta última y
alguna otra denominación con los sectores más reaccionarios de la
élite socioeconómica, la contrarrevolución organizada y el terrorismo durante
esos primeros años.
Los hombres y mujeres que se integraron al
proceso de transición hacia una sociedad socialista, lo hicieron inicialmente y
durante muchos años, llevando consigo los prejuicios homofóbicos y machistas
arraigados en la sociedad cubana prerrevolucionaria, tanto la republicana como
la colonial, en las que ya se penalizaba, estigmatizaba, rechazaba, y
despreciaba la homosexualidad en los ámbitos sociales y familiares, a la par
que se le caricaturizaba mediáticamente desde mucho antes de la Revolución.
Igualmente se pensaba que el trabajo y la
disciplina los harían cambiar y ¨reeducarse¨ para su reinserción en la
sociedad, con una conducta que fuera considerada más ¨apropiada¨, lo que hizo
que no pocos padres y madres con hijos homosexuales -que no aceptaban como tal
en el seno familiar-, los presentaran para el servicio militar o apoyaban que
fueran llamados a las UMAP.
En ese entonces la homosexualidad se
consideraba no sólo una deformación del carácter o una enfermedad, sino que su
práctica estaba penalizada en la mayor parte del mundo, incluidos los Estados
Unidos, Reino Unido y otros países desarrollados.
Durante los 50, los 60, y todavía en los 70,
en las ciudades estadounidenses -incluyendo Nueva York, y San Francisco, en las
que años después cobraron fuerza los movimientos defensores de los derechos
LGBTI-, las brigadas ¨anti vicio¨ de la policía realizaban redadas en cines y
zonas de socialización de hombres homosexuales, imponiendo arrestos y multas a
los que eran detenidos.
En Cuba, si se estaba en el rango de edad, un
episodio policial de este tipo con implicaciones de expulsión laboral por
conducta social ¨inapropiada¨ si llegaba a trascender, podía terminar en un
llamado al Servicio Militar, que en ese caso se haría en las UMAP.
Varios artistas homosexuales, que luego
llegaron a ser personalidades destacadas de la cultura cubana y que vivieron
directa o indirectamente la experiencia de las UMAP, recuerdan esa época como
de incertidumbre y temor personal.
El pintor Raúl Martínez, quien fuera pareja
del dramaturgo Abelardo Estorino, y que en 1995 recibiera el primer
otorgamiento del Premio Nacional de Artes Plásticas, lo recuerda en su
autobiografía Yo, Publio:
Así fue que muchos amigos míos, -homosexuales
o no- fueron enviados a los campamentos. También figuras conocidas de la Nueva
Trova, escritores en ciernes y teatristas. Entre nosotros se desató una ola de
miedo al saber que también la policía -especialmente en Coppelia- hacía redadas
o se llevaba preso a cualquiera que se destacara por su vestimenta o sus
gestos. (…) Recuerdo con qué temor tomaba café en la parada de la guagua,
mirando a un lado y a otro para huir si algo pasaba. Cuando me veía obligado a pararme
ahí mismo, al salir de Radiocentro o del Habana Libre, rezaba porque llegara la
guagua lo más rápido posible. (…) Sabía que, en los cines, gente dedicada a
esta misión se sentaba al lado de cualquiera de nosotros y lo provocaba; al
responder, lo llevaban a la estación de policía. Un intelectual fue sorprendido
in fraganti en el baño de 12 y 23. Yo no tenía esta costumbre, que sí
disfrutaban algunos de mis amigos, pero, ¿y si me ponían un cebo en la casa?
Desconfiaba de cualquiera que me demostrara interés en venir a oír música o a
ver mis pinturas. (1)
También podía ocurrir una separación del
puesto de trabajo, por ser considerado desafecto a la Revolución, como se veía
prejuiciadamente a homosexuales y religiosos, incluso a aquellos que compartían
el ideal revolucionario y se sentían identificados con su proceso. Perder el
vínculo laboral, estando en el rango de edad, significaba el llamado a cumplir
con el Servicio.
Al tratarse de un reclutamiento obligatorio,
con un tipo de trabajo al que no estaban habituados, lejos de sus provincias y
familias, comenzó a verse como una especie de internamiento en campos de
trabajo forzado. Por demás, las pretensiones ¨educativas¨, basadas en el
desconocimiento de la época sobre la sexualidad, fueron un completo fracaso.
La experiencia en las UMAP fue sin dudas
traumática para muchas personas. Una etapa amarga en la vida de varios músicos,
artistas teatrales y otros creadores jóvenes, así como practicantes religiosos.
El pastor Raúl Suárez, quien por aquel
entonces ejercía en la Iglesia Bautista de Colón, en Matanzas y que años más
tarde, en 1987, fundara el Centro Memorial Martin Luther King Jr, siendo luego
diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular, dejó testimonio
–posiblemente uno de los más profundos y reflexivos que puedan consultarse- de
su experiencia en las UMAP en su autobiografía titulada Cuando pasares por
las aguas, describiendo su reclutamiento en una de estas unidades durante nueve
meses, entre 1966 y 1967, en los que, junto a las labores agrícolas, fue
designado cocinero y más tarde como maestro:
Durante los primeros días nos enseñaron los
rudimentos de la disciplina militar: las marchas, el saludo, la formación y los
permisos reglamentarios. Terminada la preparación, comenzamos a trabajar en la
limpia de cañaverales, con guatacas y machetes. (…) Cocinaba para unas
veinticinco personas, trataba con los jefes que atendían cuatro compañías. Una,
la 4, estaba integrada totalmente por hombres homosexuales. Al principio,
convivíamos juntos; pero por la protesta de algunos ¨hombres¨, nos separaron.
Otra, creo que la 2, la formaban ex presos por delitos comunes. Los religiosos
estábamos unidos con los santeros, los ¨vagos¨ y los considerados ¨flojos¨, pero
que no se percibían como homosexuales. En otras palabras, a la UMAP estábamos
asignados los no aptos políticamente para el Servicio Militar Obligatorio, las
¨lacras sociales¨. (…) Casi sin darme cuenta surgió mi primer diálogo
cristiano-marxista, para el que no estaba preparado por completo; los oficiales
se dieron cuenta que de que yo no era una ¨lacra social¨, sino un pastor
evangélico.
A pesar de que estas labores absorbían casi
todo mi tiempo, sentía una angustia tremenda: cada domingo extrañaba la
comunión de la iglesia; pensar en mi familia me desgarraba. Muchas veces
alejado de la jefatura, escondido en un monte cercano, me tiraba al suelo a
orar con grandes sollozos. La autocompasión me amenazaba como un buitre a su
víctima. Recordaba al apóstol Pablo cuando hablaba del aguijón de la carne.
Hoy puedo reflexionar sobre el significado de
esta experiencia en mi vida cristiana y mi práctica pastoral. Creo que la UMAP
fue un error, al margen de las intenciones que la animaron. Si se concibió como
algo similar al Ejército Juvenil del Trabajo (EJT), es evidente que los métodos
de selección y su propia experiencia demostraron todo lo contrario. Además del
sufrimiento causado a quienes pasamos por ella -incluyendo a los propios
oficiales que nos dirigían-, ofreció una imagen en el país, y también fuera,
que contrastaba sensiblemente con el sentido humanista de la obra
revolucionaria. No por azar ha sido un hecho utilizado por los enemigos en un
documental (2) que recorrió el mundo durante los años 80, concebido
de manera alevosa para restarle apoyo a la Revolución en sectores de la
izquierda europea y norteamericana apelando al ya sensible tema del machismo y
la homofobia.
Por otro lado, la UMAP creó traumas y
resentimientos que algunos no lograron superar nunca. Una especie de raíz de
amargura quedó atrapada en la psiquis de muchos hermanos y hermanas. Cuando se
iniciaron los pasos oficiales a favor de la comprensión y la apertura hacia la
religión, los creyentes y las iglesias, no tuvo siempre la complacencia de los
dirigentes de estas últimas. En honor a la justicia, no solo por razones de la
experiencia en la UMAP, pero el hecho, indudablemente, influyó en estas
actitudes.
A pesar de todo, la UMAP no amargó mi vida ni
me dejó resentimientos. (…) Vivir en el puesto de mando o la jefatura de un
batallón del Ejército; cocinar para los oficiales; dormir bajo el mismo techo;
escuchar sus historias familiares y de luchas en la Sierra Maestra; hacerles
cocimientos cuando estaban enfermos, constituyeron experiencias que cambiaron
de manera radical mi manera de percibir a los revolucionarios marxistas.
Conocimos hombres que combatieron en la
Sierra y en el Llano que no escondían sus preocupaciones y aun sus rechazos a
la UMAP. Tuve el privilegio de convivir con auténticos comunistas, un desafío
ético y ciudadano a mi manera de entender y vivir la fe cristiana. No debo
pasar por alto la honestidad y transparencia de Quintín Pino Machado, el hombre
que, según Silvio Rodríguez (3), ofreció una visión real de la UMAP a
Fidel y Raúl Castro, gracias a la cual esta institución desapareció. ¨ (4)
Numerosas quejas ante la Unión de Escritores
y Artistas de Cuba (UNEAC), preocupaciones expresadas directamente a líderes de
la Revolución por diversos intelectuales y artistas, así como por figuras
extranjeras, promovieron una reflexión sobre la función y la existencia misma
de las UMAP. A esto se sumó internamente el criterio negativo que en reuniones
de análisis sobre este tema expresaban altos oficiales y cargos de dirección
del MINFAR, junto al resultado de una investigación ordenada por la Dirección
Política de la institución armada, con entrevistas a reclutas y oficiales por
parte de psicólogos y otros especialistas. A dos años de su funcionamiento, las
UMAP acumulaban ya un fuerte cuestionamiento dentro de la dirección misma de la
Revolución.
En 1967 fue designado para su jefatura el
entonces capitán Quintín Pino Machado, quien había sido combatiente de la
clandestinidad y embajador en varios países, con experiencia de trabajo
político y cultural en las FAR, con la orden expresa de Fidel de acometer su
proceso de desmantelamiento. Progresivamente sus reclutas fueron dados de baja
de forma anticipada (como fue el caso de Raúl Suárez) o reasignados a unidades
comunes.
En 1968, con solo tres años y dos llamados de
reclutas, las UMAP fueron oficialmente disueltas por orden del
entonces Ministro de las FAR Raúl Castro, y se buscaron otras
alternativas para al personal que no fuera considerado admisible para funciones
armadas.
Posteriormente fue creada la Columna Juvenil
del Centenario –que fuera objeto de inspiración para una de las canciones más
emblemáticas del Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC-, y más tarde el
Ejército Juvenil del Trabajo, ambos con concepciones radicalmente distintas a
las UMAP y que recuperaban el sentido original de crear unidades en las que
-sin dejar de recibir entrenamiento armado-, el servicio militar estuviera
dedicado principalmente al trabajo productivo para evitar el impacto que
generaba en la fuerza de trabajo agrícola del país el llamado de miles de
jóvenes de zonas rurales.
Por su carácter erróneo dentro del proceso
revolucionario, en lugar de hacer énfasis en su rectificación, las UMAP se
convirtieron en un tema tabú, carente de abordaje público por la propia
dirigencia revolucionaria que las superó; motivador de evasivas o silencios
incómodos ante la interpelación para las posteriores generaciones de militancia
en la Revolución, con una bibliografía y material audiovisual casi inexistente
desde el terreno revolucionario. Un vacío que a la larga demostró ser un error
mayor aún.
Al preguntarle sobre este tema, durante la
entrevista que dio lugar en 2006 al libro Cien horas con Fidel, el líder
histórico de la Revolución respondió al periodista Ignacio Ramonet:
¨Nosotros, por aquellos primeros años, nos
vimos obligados a una movilización casi total del país, ante los riesgos que
teníamos (…) Entonces nos encontramos con tres problemas: hacía falta un nivel
escolar para prestar servicio en las Fuerzas Armadas (…) Segundo, había algunos
grupos religiosos que, por principio o por doctrina, no aceptan la bandera o no
aceptan las armas. Eso a veces lo tomaba alguna gente como pretexto para
crítica u hostilidad [contra los religiosos]. Tercero, estaba la
situación de los homosexuales. (…) en esta etapa de que estamos hablando, el
elemento machista estaba muy presente, y había ideas generalizadas relacionadas
con la presencia de los homosexuales en las unidades militares. Estos tres
factores determinaron que, al principio, no se les llamaba a las unidades
militares; pero después aquello se convertía en una especie de factor de
irritación, incluso algunos usaban el argumento para criticar aún más a los
homosexuales. (…) Con aquellas tres categorías se crearon las llamadas Unidades
Militares de Ayuda a la Producción (UMAP), donde iban de las tres categorías de
gente: los que por su bajo nivel de estudios no podían manejar aquellas armas,
o personas que por su fe religiosa eran objetores de conciencia, o varones en
condiciones físicas adecuadas que eran homosexuales. Eso es una realidad, fue
lo que ocurrió. (…) Es decir, no afectaba sólo a la categoría de homosexuales,
pero ciertamente sí a una parte de ellos, no a todos, a los que eran llamados
al servicio militar obligatorio, porque era una obligación en la que estaba
participando todo el mundo. (…) Con relación a los homosexuales había
prejuicios fuertes. Yo ahora no voy a defenderme de esas cosas, la parte de
responsabilidad que me corresponda la asumo. Ciertamente yo tenía otros
conceptos con relación a ese problema. Yo tenía opiniones, y más bien me oponía
y me habría opuesto siempre a cualquier abuso, a cualquier discriminación,
porque en aquella sociedad había muchos prejuicios. Sufrimientos de familias.
Ciertamente los homosexuales eran víctimas de discriminación, En otros lugares
mucho más que aquí, pero sí eran, en Cuba, víctimas de discriminación,
afortunadamente, una población mucho más culta, más preparada ha ido superando
esos prejuicios. Debo decirle, además, que había —y hay— destacadísimas
personalidades de la cultura, de la literatura, gente famosa, orgullo de este
país, que eran y son homosexuales, y han gozado y gozan de mucha consideración
y mucho respeto en nuestro país. Así que no hay que pensar en sentimientos
generalizados. En los sectores más cultos y más preparados había menos
prejuicios contra los homosexuales. En los sectores con mucha incultura —un
país en aquel tiempo de un 30 por ciento de analfabetismo— eran fuertes los
prejuicios contra los homosexuales, y en los semianalfabetos también y hasta en
mucha gente que pueden ser profesionales. Eso era una verdad en nuestra sociedad.
(…) La discriminación contra los homosexuales ya es un problema bastante
superado. La adquisición de una cultura general integral, el pueblo que tenemos
hoy… No le voy a decir que no haya machismo, pero ya no como el de aquella
cultura nuestra en que era muy fuerte. Con el transcurso de los años, se fue
tomando conciencia de todo aquello y se fueron superando aquellos problemas y
esos prejuicios fueron disminuyendo. Pero también no se crea que fue
fácil.¨ (5)
Los aspectos lamentables de las UMAP no
pertenecen a las esencias de nuestra Revolución, sino a las complejidades de su
proceso. Lo esencialmente revolucionario fue cuestionárselo, rectificarlo y
superarlo.
La significación de este y otros episodios
históricos, ocurridos por prejuicios sociales, políticos e ideológicos,
quedaron sintetizados en boca del personaje de David, protagonista del
filme Fresa y Chocolate, dirigido por Tomás Gutiérrez Alea y Juan Carlos
Tabío, basado en la obra literaria El lobo, el bosque y el hombre
nuevo de Senel Paz, cuando responde a Diego: ¨Son las partes de la
revolución que no son la Revolución… Estoy seguro de que algún día habrá más
comprensión para todo el mundo, si no, no sería esto una revolución. ¨
Notas
(1) Martínez,
Raúl. Yo, Publio. Letras Cubanas, 2007. p. 394, 395, 406.
(2) Probablemente
Raúl Suárez se refiera al documental Conducta impropia, realizado en 1984
por Néstor Almendros y Orlando Jiménez-Leal.
(3) Entrevista
a Silvio Rodríguez en el libro Laberintos de la utopía. Entrevistas a
fondo a 40 años de la Revolución Cubana, publicado en Argentina en 1999.
(4) Suárez,
Raúl. Cuando pasares por las aguas. Editorial Caminos. 2007. p.153
(5) Ramonet,
Ignacio. Cien horas con Fidel. Oficina de Publicaciones del Consejo
de Estado. 2006. p. 106
viernes, 25 de noviembre de 2022
A raíz de la muerte de Fidel volví a publicar algo que había escrito el 12 de Agosto en la víspera de los 90 años de Fidel, escribí lo que me parecía mas honesto sobre su figura y su legado. En ese momento el pueblo de Cuba estaba de luto, su líder histórico había partido, no obstante siempre defendí el derecho de dejar nuestra pequeña impresión ante tamaña personalidad.)
a.F. ó d.F.
Allí estábamos en el teatro del CEADEN, era una reunión ordinaria como la de cualquier mes de nuestro comité de base de la UJC (Unión de Jóvenes Comunista) del Dpto. de Física de los Materiales, no recuerdo todos los detalles pero discutíamos sobre cosas corrientes que pasaban en el país, era el año 1990, hacía dos años muchos de nosotros habíamos regresado de la URSS, habíamos vivido desde 1985 "La Perestroika" y más que nada la "Glasnost", creíamos (ingenuos nosotros) que en Cuba, que había comenzado un proceso de rectificación en 1986, encabezado por Fidel, se podía decir de todo, error craso. Que desde la cúpula se diga que "ahora si vamos por el camino correcto", no quiere decir que "todos" sigan su ritmo. Alguien oso expresar en aquella reunión (y otros lo asentimos) que "en Cuba había culto a la personalidad de Fidel", allí mismo se "armo la de San Quintín", solo que en aquella "escaramuza" no murieron ni franceses, ni españoles, tampoco nosotros, a pesar de dar argumentos (validos o no, no viene al caso) los que estábamos allí sufrimos, la arremetidas de los "nuevos Filibertos". Aquello marco mi vida, todo lo que paso después fue una experiencia que contribuyo a mi formación como individuo, y a colocarme desde el lugar que hablo hoy.
Si hay algo que aborrezco desde entonces es
"impedir que otro se exprese", y esto es absoluto, venga de donde
venga la opinión, como diría entonces, si vos tienes la potestad de expresarte,
yo también, mas allá de que tu opinión o la mía estén mas cerca de la verdad o
no, esto siempre lo hablo entre ciudadanos corrientes, el problema esta cuando
esto se ejerce desde un medio privado o estatal, donde como dije alguna vez
"tu micrófono es más potente que el mío", ahí entonces juegan otras
consideraciones que no vienen al caso profundizar, pero que marcan una
diferencia abismal.
Todos tenemos derecho a escribir de Fidel, ya nunca más la historia de
mi país se podrá redactar sin mencionarlo, unos lo harán "maldiciendo su
existencia" y otros agradecidos de las cosas buenas que hizo, sin por
supuesto marcar desde determinadas posiciones las cosas que no se hicieron tan
bien y hasta las cosas muy malas que se hicieron. Adelanté la anécdota del
inicio porque lo sucedido entonces me sirvió para acercarme a su figura
desprovisto de todo dogmatismo y con la libertad de expresarme donde quiera que
me encuentro.
Saberse humilde, nacido en una cuna de hombres de trabajo,
descendiente de gitanos (los últimos en Cuba), etnia mil veces discriminada y
vilipendiada desde el siglo X, te hace ver con otros ojos lo logrado por los
humildes en Cuba después que una generación encabezada por Fidel decidió
marcar nuestra historia en un "antes de Fidel (a.F.) y después de Fidel
(d.F.)". Esto no quiere decir que a este ser humano se le trate como a un
Dios ni mucho menos, por el contrario se lo vea como escribí espontáneamente
hace poco en un blog "como el producto de un pueblo que se debía a si
mismo vivir soberano e independiente y eso amigos, tiene un costo muy grande
sino miremos al Mundo"
En este planeta Tierra, donde habitan tantos políticos con "traje
Armani", y unos cuantos millones en paraísos fiscales, discurseando
de erradicación de la pobreza, de salud y educación, en pleno siglo XXI,
en países llenos de recursos naturales, industrias y sin bloqueo de nadie,
rescato dos cosas fundamentales de la labor de Fidel en Cuba, la preocupación
por los humildes desde la hora cero, para llevar salud y educación a las
grandes mayorías en un país pobre, tercermundista, ahogado por la potencia más
grande desde Roma y la tan deseada soberanía que reclamaba a gritos un pueblo
desde 1868. De las cosas que no me han gustado ya ha habido y seguirá habiendo
espacio en este blog para llamarme a la reflexión, pero hoy porque me
acoge el sentimiento "no quiero emborronar cuartillas".
Les dejo lo escrito por otro y su mirada sobre Fidel.
Fidel es una cultura
(Por Iroel Sánchez, su blog "La pupila
insomne")
Desde que tengo uso de razón política estuve oyendo hablar sobre qué
pasaría el día que Fidel no estuviera al frente de Cuba. Recuerdo un documental
de la Escuela de Cine de San Antonio que vi hace años en una de las Ferias del
libro que se hacían en Pabexpo: Un hombre habla por un teléfono público y le
disparan a boca de jarro la pregunta de marras, “la debacle”, respondía el
interrogado con una expresión facial acorde con esas dos palabras.
Tampoco hubo vez en que saliera de Cuba antes de 2006, cuando Fidel
enfermó gravemente y delegó sus responsabilidades al frente del país, en que no
me hicieran la consabida pregunta que la realidad se ha encargado de responder.
Pero… ¿por qué se asocia tanto el destino de un país al de una
persona, se sea amigo o enemigo del signo que esta, indiscutiblemente, ha
impuesto al destino de Cuba y más allá?¿por qué ostenta el récord de ser el
líder contra el que más intentos de asesinato se han fraguado?¿cómo es posible
que a pesar de haber sido tratado de modo hostil por los principales medios de
comunicación del planeta donde quiera que viajó fue acogido fervorosamente por
las multitudes?
Cuba fue la última nación americana en liberarse del colonialismo
español. España concentró contra los patriotas cubanos toda su fuerza en tres
guerras en las que el genio militar y político de los más capaces hijos de la
Isla, aunque arrinconó a uno de los imperios más poderosos de la
historia, fue golpeado en los momentos críticos por la división. Los
norteamericanos aprovecharon la muerte de los más prestigiosos líderes
independentistas -Antonio Maceo y José Martí- para escamotear la independencia,
dividiendo y corrompiendo a muchos cubanos con trayectoria insurreccional.
Tuvieron que pasar más de dos décadas para que una nueva generación retomara a
Martí, rescatara su ideario antiimperialista y lo proyectara junto al
pensamiento marxista como solución para los males de una república dependiente
y corrupta.
El pueblo cubano entonces parió hombres como Julio Antonio Mella,
Rubén Martínez Villena y Antonio Guiteras, que juntaron el pensamiento martiano
y el ideario socialista con la acción revolucionaria pero que no sobrevivieron
al proceso llamado Revolución del 30 que de manera importante ellos
contribuyeron a gestar desde inicios de la década de los años veinte del siglo
pasado pero que nuevamente fue golpeado por divisiones entre las fuerzas
revolucionarias. La embajada de Estados Unidos conspiró con el que sería
su hombre fuerte a partir de entonces, Fulgencio Batista, y con el
discurso del “Buen Vecino” logró restablecer el control de la situación. Se
generaron entonces nuevos engaños y frustraciones.
Aunque una Constitución proclamó en 1940 derechos muy avanzados para
la época, en periodos electorales sucesivos las fuerzas políticas que se
proclamaron herederas de la Revolución del 30, una vez llegadas al poder,
se revelaron como corruptas y serviles a la dominación norteamericana. El
Partido Comunista se había desangrado políticamente, obedeciendo la orden de
Moscú de crear Frentes Populares, y acudiendo a las primeras elecciones regidas
por la nueva Constitución en alianza con el mismo Batista que al servicio del
imperialismo había dado el tiro de gracia a la Revolución del 30. Un nuevo
Partido político con el nombre de Ortodoxo, en cuyas filas militaba el joven
abogado Fidel Castro, capitalizó el descontento popular bajo el lema “Verguenza
contra dinero”, su líder atrapado en una denuncia que no pudo probar se
suicidó, y a las puertas de las elecciones donde ese Partido tenía la victoria
segura, un golpe de estado encabezado por Batista cambiaría radicalmente la
situación.
Ante la inacción del Partido al que pertenecía y agotadas las vías
políticas, Fidel Castro abraza la vía armada, organiza en secreto un selecto
grupo de jóvenes y sorprende a la nación el 26 de julio de 1953 asaltando la
segunda fortaleza militar del país, con la demostración palpable de que él y el
Movimiento que encabeza están dispuestos a jugarse la vida por realizar los
sueños con que tantas veces habían engañado a los cubanos. Su discurso de
autodefensa, difundido clandestinamente desde la prisión, fue el programa
revolucionario que le ganó el apoyo popular, avalado porque esta vez la
palabra y los hechos se encontraban sin demagogia. Habían regresado Martí,
Maceo, Guiteras, Mella y Rubén en una sola persona. Fidel era el organizador y el
hombre de acción, el intelectual y el político con ética, el líder dispuesto a
jugarse el pellejo para probar sus ideas. El pueblo mil veces engañado vio en
él todo eso y decidió lanzarse otra vez a la Revolución.
El resto es conocido. Se podía hacer una revolución sin el ejército o
con el ejército pero no contra éste, y Fidel rompió el dogma. Fresco aun el
crimen de la CIA contra la Revolución guatemalteca de 1954, tampoco un gobierno
latinoamericano podía desafiar a Estados Unidos y menos hacer una Reforma
agraria que afectara intereses norteamericanos, Fidel volvió a romper el dogma
y desde entonces saltaron por los aires los imposibles en Cuba. Pero no fue
suficiente, en África eran invencibles los mercenarios blancos y el ejército
racista sudafricano hasta que negros y mestizos dirigidos por Fidel
demostraron lo contrario. Como ha escrito el historiador Piero Gleijeses, en
África Cuba humilló a una potencia de la Guerra fría –EEUU- y desafió a la otra
–la Unión Soviética-, actuando por motivaciones propias a favor de los pueblos
africanos.
Imposible era también que la Revolución se mantuviera en el poder en
Cuba tras la desaparición de la URSS, que un país del Tercer Mundo compitiera
en productos biotecnológicos con los del Primero y viviera de exportar
servicios profesionales pero los cubanos guiados por Fidel lo posibilitaron.
Había que matarlo porque Fidel es la posibilidad de que los postergados, los de abajo, hagan posible lo que siempre les han negado. Y no bastaba con matarlo, había que desacreditarlo. “Revolución es no mentir jamás”, ha dicho el hombre sobre el que quizás más se haya mentido.
Hace diez años que Fidel no gobierna en Cuba y cada día vivido desde
entonces ha sido un día de derrota para sus poderosos enemigos. Un día en que
se recuerda que no pudieron vencerlo ni con la guerra, ni con el asesinato; ni
con el bloqueo económico, recrudecido después de la caída de la Unión
Soviética.
Esa victoria no tendría sentido si la Revolución no continúa. Fidel no
hubiera trabajado intensamente todos estos años, no hubiera consagrado su vida
a la educación de su pueblo, si no es para que la Revolución lo sobreviva.
Pero con excepción de Cuba, solo países de geografía numerosa, lejanos de EEUU, con masa crítica demográfica, cultura milenaria y lengua propia han resistido de manera prolongada la hegemonía norteamericana.
“Fidel es un país”, escribió Juan Gelman pero eso era a inicios de la
Revolución. Hoy Fidel es una cultura, una geografía de la justicia y
la soberanía, un lenguaje de la solidaridad que une a muchas personas más allá
de las fronteras de Cuba. La Revolución sobrevivirá si mantiene viva esa
cultura.
miércoles, 23 de noviembre de 2022
¡ÉRAMOS
TAN JÓVENES!
(Por Víctor Heredia)
Pablo Milanés, Víctor Heredia, Silvio Rodríguez y León
Gieco.
También la democracia, Todavía tambaleaba
sobre sus temblorosas piernas recién estrenadas. Habían pasado apenas unos
pocos meses y la nueva realidad nos alentaba a pensar un futuro luminoso y
pleno de libertades, ya lejos del oprobio de la censura, las amenazas y los
exilios. Las canciones que habíamos escrito en silencio, casi a escondidas,
sonaban en las radios y la televisión. Todo era posible entonces, hasta la
alegría. Se había sufrido mucho y faltaban cuestiones que resolver desde la
justicia con los dictadores, pero todo parecía encaminarse.
Y entonces llegó la noticia del posible
concierto de Silvio y Pablo. Todo el arco musical argentino se tensó ante
tamaña noticia. ¿La Nueva Trova en casa? Parecía un sueño. Y el día llegó. Y
llegó con regalos. Tanto Silvio como Pablo ofrecieron generosamente cantar con
cada uno de nosotros. En mi caso repasé mentalmente cuales eran las canciones
que podía cantar de cada uno de ellos sin hacer papelones, hasta estudié las
tonalidades para ensayar con el debido conocimiento en cada caso. Pero la
generosidad de Silvio me alivianó la tarea. Propuso cantar a dúo mi
"Todavía cantamos". Y allí fuimos, a concretar aquél Obras Sanitarias
repleto de juventud y consignas, de esperanza y aroma a libertad.
Tengo presentes la euforia, la fuerza
poderosa de una generación que había sufrido el calvario de la Dictadura y sus
horrores. Pérdidas familiares, persecuciones, torturas en muchos casos,
exilios, incertidumbres pero allí, ese día, estaban con nosotros. Silvio y
Pablo lo hacían posible, le cantaban al hombre nuevo, a una Argentina que
resurgía desde sus cenizas, desde su oscuridad más dolorosa. De eso me acuerdo.
De la maravillosa unidad que nos abrazaba reafirmando que desde allí, desde ese
abrazo nuestras cicatrices sanarían.
Todavía sigo pensando en ello, en aquél país
donde el abrazo y la hermandad nos ayudaron a pensar en la alegría, lejos del
odio que hoy nos rodea con su abyecto sin sentido.
Aquél concierto abrió una puerta luminosa que
todavía propone un camino. Solamente digo que podríamos empujar otra vez entre
todos para volver a abrirla.
Para darnos el gusto de debatir sin insultos,
sin rencores. De abrazar al vecino, de soñar como entonces.
Lo merecemos.
miércoles, 16 de noviembre de 2022
Me gusta revisar para atrás noticias de la prensa hegemónica de este país, que siempre ha estado al lado de los poderes concentrados. Se descubre, sin mucho análisis por cierto, la mentira a la que habíamos sido sometidos, pero además la trama de cómo un país va cayendo en las redes de la quiebra, que si fuera solo dinero de unos cuantos ricos, no estaría mal, pero con ello un pueblo entero va cayendo en la miseria más profunda hasta alcanzar ahora mismo un 50% de la población por debajo de la línea de pobreza.
A continuación un artículo publicado en los primeros días de la crisis que se desencadeno en el 2018 con el Gobierno de Macri y más abajo un artículo aparecido hace poco que cuenta como ese fondo de “inversiones financieras” (léase timba argentina) se retiro finalmente del pais. Entre líneas, poniéndonos un poco mas observadores, uno se da cuenta porque aun cuando decidieron irse, en estos tres años han ejercido una presión mayúscula a la brutal devaluación del peso argentino y por consiguiente a la inflación descomunal que se observa, ya que desde 2020 fueron desasiéndose de los bonos argentinos en pesos y por supuesto comprando dólares en cantidades industriales en la plaza de cambio.
Lo increíble es que estos fondos apostaron políticamente a mantener a un Macri incluso a sabiendas que todo se venia abajo, penalmente deberían ser juzgados por los aportantes a este fondo por hacerles perder plata no por "mala praxis financiera", sino por apoyar políticamente a una economía que no aguantaba semejante flujo de capitales.
Otros fondos con las mismas características que apostaron políticamente a Macri tuvieron mas suertes, como es el caso de JP Morgan Bank, pero esto se debió a que "el gran" Luis Caputo, amigo del presidente y Ministro de Finanzas los alertos, por las relaciones laborales que había tenido anteriormente con ellos. A no olvidar que desde el 5 de Marzo al 4 de Mayo de 2018, tan solo en dos meses, el Banco Central en la Argentina, tuvo que desembolsar de sus reservas para "parar" la corrida cambiaria la "frijolera cifra" de 7.725,2 millones de dólares, que representaban en ese momento el 14% de las reserva declaradas del Central (55 000 millones de dólares). El 25 de Abril de 2018 el Banco Central vendió ese solo día 1472 millones de dólares a un solo comprador, al JP Morgan Bank, a un precio de cambio que en ese momento era de 20,20 pesos por un dólar, ya en ese momento las tasas de las LEBAC estaban en un 38% (fíjense bien 38% anual, 3,166% mensual) y aun así el JP Morgan Bank, "sabia" que era hora de irse, el Gobierno de Macri y su amigo Luis Caputo se los facilito
Franklin
Templeton: qué es y cómo ve al país el fondo de inversión que ayudó a superar
el super martes de lebacs
(17 de Mayo de 2018 en INFOBAE)
Hasenstab es conocido por tomar posiciones en países que no se encuentran
en el mejor momento, por los retornos potenciales cuando rebotan.
Captando más del 70% de los Bonos del Tesoro (Botes) emitidos por el
Gobierno en el medio del supermartes económico, Franklin Templeton,
uno de los fondos de inversión más importantes del mundo, le dio un voto de
confianza al Gobierno en un momento de necesidad.
Este tipo de inversiones en Argentina para Templeton en Argentina
no son nuevas. Ya había desembarcado en febrero, cuando en una
asociación con la casa local SBS lanzaron tres fondos en el país: uno
de deuda argentina en moneda local, otro de deuda en dólares y otro de deuda
latinoamericana.
Fue el primer fondo internacional que concreta su llegada para operar
en el país desde la salida del default. Y no es un jugador menor: administra
en total activos por USD 770.000 millones.
El martes intervino a través de su Fondo Global de Bonos, manejado por
su director de inversiones de Templeton Global Macro, Michael Hasenstab.
Se compraron el equivalente a USD 2.250 millones en Botes emitidos
por el Ministerio de Finanzas el supermartes, de acuerdo al Financial
Times.
Esa inversión fue clave para permitirle al Central cerrar la rueda con
éxito, renovando la totalidad del vencimiento de $617.000 millones en Lebacs y
planchar el dólar luego de semanas de intensa presión cambiaria.
Hasenstab tiene una reputación de hacer grandes apuestas en países con
problemas económicos y financieros, como Hungría
después de la crisis financiera, Irlanda durante las profundidades de la crisis
de la eurozona y Ucrania en plena revolución. Por lo cual su inversión en
Argentina es un voto de confianza a tomar en cuenta, pero no es palabra santa.
En una declaración por fuera de la institución de Templeton, Hasenstab
afirmó: "El actual gobierno sigue demostrando una increíble
determinación y habilidad para devolverle la vida a una economía que casi se
había desplomado". Y agregó: "Durante los últimos meses sí se
cometieron algunos errores de política, como es habitual en cualquier
esfuerzo reformista del tamaño que tiene el que se está haciendo actualmente.
Lo importante es que los errores se reconocieron y revirtieron; y nosotros
seguimos confiando en que se están aplicando las políticas correctas para
mejorar la economía, el bienestar de los argentinos y los mercados".
La inversión, y confianza implícita que la misma significa, de fondos como Templeton son factores importantes para el Gobierno, que se encuentra en el corto plazo abocado al otorgamiento de una línea de crédito "stand by" por parte del Fondo Monetario Internacional.
Uno de los fondos de inversión más
grandes del mundo abandona la Argentina tras perder millones
(14 de Noviembre de
2022 en INFOBAE)
Templeton llegó a invertir USD 5.000 millones
en deuda soberana en pesos durante los primeros años de la presidencia de
Mauricio Macri. La crisis de 2018 hizo que su apuesta fallara
Seis años después de hacer una apuesta
multimillonaria por el resurgimiento de Argentina, Michael Hasenstab,
de Franklin Templeton, parece dispuesto a abandonar finalmente la
inversión que lo hizo perder dinero, concluyendo un capítulo doloroso para el
otrora célebre gestor de fondos conocido por sus apuestas en mercados
emergentes.
La empresa vendió más de $25.000 milloness
(USD 156 millones) en bonos locales en el tercer trimestre, según datos del
mercado. Desde entonces, siguió liquidando deuda argentina, según personas con
conocimiento directo del asunto que no quisieron dar detalles sobre el volumen
de las ventas. Participantes en el mercado afirman que el aumento del volumen
de operaciones del mes pasado, especialmente en bonos ligados a la inflación en
manos de Franklin Templeton, indica un importante retiro.
El éxodo pone fin a seis años
de pérdidas brutales, estimadas en miles de millones de dólares, y
marca la salida de uno de los apoyos financieros más importantes de Argentina
en la última media década, un período en el que la nación se enfrentó a un
default de US$65.000 millones y a un giro fallido hacia reformas favorables al
mercado. En total, la participación de Franklin Templeton, que llegó a superar
los US$5.000 millones, se ha reducido a unos US$250 millones, sin incluir las
ventas realizadas en octubre o noviembre, según datos recopilados por
Bloomberg.
“La apuesta fue horrible y, por un lado, se
puede culpar a Franklin Templeton por haberla hecho porque apuestas similares
en Argentina siempre han terminado mal” (Ferro)
“La apuesta fue horrible y, por un lado, se
puede culpar a Franklin Templeton por haberla hecho porque apuestas similares
en Argentina siempre han terminado mal”, dijo Diego Ferro, fundador
de M2M Capital en Nueva York. “Al mismo tiempo, la gente en el Gobierno decía
todo lo correcto, eran creíbles en ese momento, e hicieron muchas promesas”, y
agregó que “por supuesto, todo se ve mejor en retrospectiva”.
Hasenstab no respondió a numerosas
solicitudes de comentarios, mientras que Stacey Coleman, portavoz
de Franklin Templeton, con sede en San Mateo, California, declinó comentar las
inversiones de la empresa en Argentina o su estrategia de inversión en general.
Hasenstab saltó a la fama hace más de una
década tras realizar enormes apuestas exitosas en países con
problemas, como Irlanda y Hungría, que generaron miles de millones en retornos
para los inversores.
Templeton hizo grandes apuestas en Irlanda y
Hungría, en medio de sus respectivas crisis. Intentó lo mismo en Argentina, sin
éxito (Grosby)
Pero esa misma estrategia resultó desastrosa
en Argentina.
Invirtió grandes cantidades en bonos del país
al comienzo de la llegada al poder del expresidente Mauricio Macri,
apostando que el país estaba preparado para liderar un repunte entre las
naciones en desarrollo bajo su proyecto favorable al mercado.
Hasenstab en un comienzo fue tan
optimista sobre la recuperación de Argentina que a mediados de 2016 el gestor
de fondos decidió comprar unos USD 5.000 millones en bonos en pesos a tasa
fija, convencido de que la inflación se reduciría rápidamente a la
mitad, según una persona familiarizada con el asunto. La apuesta era tan grande
que las autoridades argentinas al principio no creyeron que los enviados de Hasenstab
estuvieran hablando en serio sobre la compra, dijo la persona, que pidió no ser
identificada por tratarse de conversaciones privadas.
“Estamos viendo un mercado local más
saturado. Hay pocos inflows a bonos en pesos” (Gialdi)
Cuando Franklin Templeton compró los
bonos a fines de 2016, pagó cerca de su valor nominal. En los últimos meses, a
medida que seguía vendiendo lo que queda de su inversión, algunos cotizaron por
debajo de los 30 centavos, según datos de Bloomberg, mientras que el peso se ha
debilitado más del 90% en ese lapso.
Apuesta perdedora
La apuesta de Hasenstab dio un giro a
principios de 2018, cuando la persistente inflación, la sequía y la guerra
comercial global dañaron la confianza de los inversores, provocando meses de
volatilidad cambiaria y caídas del mercado que obligaron a Macri a recurrir al
Fondo Monetario Internacional para negociar un rescate récord de USD 56.000
millones.
En octubre de ese año, Hasenstab decidió
viajar personalmente a Argentina, indignado porque el país había llegado a un
acuerdo con el FMI, que creía que había sido el principal responsable de llevar
a Ucrania —otra de sus agrandes apuestas— a una crisis de deuda años
antes, señaló la persona.
Al año siguiente, la impactante derrota de
Macri en las primarias provocó una fuerte venta masiva que en un solo
día borró casi USD 2.000 millones de la inversión de Franklin Templeton.
Días más tarde, el presidente suspendió el pago de la deuda local de
la nación y restableció los controles de cambio. Esto, junto con la decisión
del país de reestructurar sus bonos internacionales, afectó a la
empresa y a otros grandes acreedores, incluso cuando el Gobierno
ofreció recomprar y canjear bonos locales para ayudar a
mitigar el impacto.
Las dudas sobre la herencia económica que
recibirá quien gobierne desde 2023 mantienen cautelosos a los inversors
(Reuters)
Hasenstab fue reduciendo su posición en
Argentina desde 2020, según los registros, alrededor de la misma época en que
Argentina salía de su noveno default. Desde entonces, el Gobierno del
presidente Alberto Fernández aplicó políticas económicas de
parche para intentar reducir la inflación y sacar la economía de su
estancamiento provocado por la pandemia.
Estos esfuerzos han sido en vano, ya que
la inflación está cerca de llegar a los tres
dígitos, las reservas internacionales del país se encuentran cerca de su nivel
más bajo de los últimos seis años y los draconianos controles de capital siguen
limitando la inversión internacional.
‘Ballena’ argentina
Hasenstab era un actor tan importante que la
salida de la empresa podría complicar la capacidad de Argentina para
refinanciar los grandes vencimientos de deuda programados para el próximo año,
comprimiendo el pequeño mercado local del país.
“Aunque muchos esperan un cambio de régimen
en las elecciones del próximo año, no está claro cuántos dólares quedarán en el
banco central cuando un nuevo Gobierno asuma el poder, lo que plantea nuevas
preocupaciones sobre la capacidad de Argentina para pagar sus deudas” (Lou)
“Estamos viendo un mercado local más
saturado. Hay pocos inflows a bonos en pesos”, dijo Carolina
Gialdi, jefa de ventas y operaciones en mercados internacionales de Max
Capital en Buenos Aires.
Incluso cuando se espera que los argentinos
vuelvan a un régimen más favorable al mercado cuando vayan a las urnas en menos
de un año, Franklin Templeton ha dado pocas señales de estar dispuesto a dar al
país una segunda oportunidad.
El mes pasado, Fitch Ratings rebajó
la calificación crediticia de la nación un escalón, hasta “CCC-”,
aduciendo la menor capacidad de pago de deuda del país.
“El país nuevamente se encuentra en una
situación de estancamiento del crecimiento y alta inflación”, dijo Jared
Lou, gestor de carteras de deuda de mercados emergentes de William Blair
Investment Management. “Aunque muchos esperan un cambio de régimen en las
elecciones del próximo año, no está claro cuántos dólares quedarán en el banco
central cuando un nuevo Gobierno asuma el poder, lo que plantea nuevas
preocupaciones sobre la capacidad de Argentina para pagar sus deudas”.
martes, 15 de noviembre de 2022
ES EL CAPITALISMO, ESTUPIDO…
Me permito comenzar este desparpajo de ideas
con una frase que me ha impactado por el nivel de síntesis, esta frase es del
escritor y filosofo Alba Rico “lo único que le sobra al Capitalismo para ser
perfecto son los seres humanos”.
Yo pensé que en la Argentina se debatían “dos
modelos económicos” dentro del injusto por naturaleza sistema Capitalista, es
decir el modelo Estatista y el modelo Neoliberal, pero leyendo los otros días sobre
la pelea sin fin dentro del actual gobierno “nacional y popular” parece ser que
“la cosa” no es tan blanco-negro, river-boca, dulce de leche-pastelitos de
guayaba, claro, si no hay controversia
dentro del peronismo, ellos se las inventan. Digamos para aclarar, que de la
acera del frente no andamos tan bien que digamos, el neoliberalismo puede ser
fascista o “simplemente” matarte de hambre por solo medios económicos.
En definitiva lo que logre entender es que el
Gobierno Alberto-Cristina, es una disputa de “vida o muerte” (según ellos) dentro
del modelo Estatista, de dos “esquemas”, que el economista y periodista Alfredo
Zaiat, describe de la siguiente manera “…un
esquema desarrollista apostando a una redistribución de ingresos posterior al
fomento de la inversión privada, o uno distribucionista prioritariamente
apuntando a que el consiguiente empujón de demanda impulsará la inversión
privada y el crecimiento. La cuestión nodal no se encuentra entonces en medidas
puntuales, como la estrategia de reducción de subsidios a las tarifas de luz,
gas y agua o el recorrido fiscal y monetario, sino la definición política de
cómo desplegar el programa económico, en el cual existen coincidentes sobre
los objetivos prioritarios pero no así la forma de alcanzarlos. Y esta cuestión
es política, no sólo instrumental de política económica…”
En buen castellano lo anterior se traduce en cómo
debe el Estado influir para que un esquema u otro se ponga en marcha, es decir en
“el esquema desarrollista”, el Estado debe estar en “orden” en cuanto a déficit, debe bajar los subsidios a las
tarifas de los servicios “elementales”, invertir en carreteras, liberal el crédito
a las empresas nacionales, controlar las importaciones y esperar a que la inversión
privada haga el resto, entre otras cosas que aumente el empleo y el salario y
de esa manera consumamos mas en una rueda “virtuosa” que propicia “el
desarrollo”. En el “esquema distribucionista”, el Estado hace todo lo anterior, pero además recauda más a través
de impuestos, y controles de las empresas nacionales y extranjeras, propicia
paritarias y planes sociales que hagan que la gente cuenten con mayor poder
adquisitivo, exigiendo con su demanda ascendente que se invierta más para satisfacerla
y así crezca el PBI de la nación. En los dos casos (lo mismo para mi) si nos ponemos observadores,
nosotros somos “cosas” quae consumimus, de seres humanos nada, pero está claro,
es el Capitalismo, estúpido.
Referirse al modelo Neoliberal que está al
frente del anterior descrito con sus "dos esquemas" (nuevo para mi esto), en términos humanos no tiene
mucho sentido, si ya el otro no lo cumple, diríamos “sencillamente” que el
modelo Neoliberal, nos devuelve a la Selva misma donde salimos para consumir,
el “sálvese quien pueda” puede ser una expresión que nos caracteriza en ese
modelo, que además reduce el Estado a la nada misma, y la Ley de los animales,
vuelve hacer nuestra única ley.
Así que muchachos, ténganlo en cuenta, que si
ven a Cristina no hablando con Alberto (aunque es su vicepresidenta), un Kicillof
sonriéndole a Massa (tan veleta él siempre), y un Alberto respondiéndole
a Máximo “…cuando un compañero habla mal de otro, no es peronista”, es que se está "debatiendo" hoy en la Argentina que “esquema” dentro del Estatismo aplicar. Mientras tanto,
queridos míos, acá en el subsuelo nosotros peleamos por llevar el pan a la
mesa, siempre por supuesto dentro de este sistema, donde lo único que sobra
para ser perfecto, somos nosotros, los seres humanos.
lunes, 14 de noviembre de 2022
AL
PRESIDENTE EN SU LABERINTO
(Por Mempo Giardinelli)
Sr. Presidente, ante todo este columnista
quiere imaginar que usted va a leer esta carta en soledad y más bien lejos de
funcionarios indiferentes a las causas nacionales que hoy, –tras la devastación
macrista-radical de 2015 a 2019–, increíblemente siguen, silenciosos e impunes,
en diversos ministerios.
Es grave lo dicho, pero aquí se lo sostiene
porque somos millones quienes hoy no nos sentimos interpretados por el Frente
de Todos que usted conduce. Millones que acompañaron su gestión por casi tres
durísimos años, durante la pandemia y después, y a pesar de que se fueron
evidenciando graves claudicaciones.
Todas las cuales le fueron señaladas por
diversos cronistas con la mejor intención, aunque usted desdeñó casi todas las
críticas, sugerencias y reclamos que le hicieron llegar centenares de
compañeros, preocupados primero, y alarmados después, aunque con la
sabiduría de siempre anteponer la defensa y sostén de su gobierno a sus
indecisiones y retrocesos.
Nunca se le soltó la mano, Presidente, y se
tragó mucha saliva cada vez que usted se rodeaba –y fueron tantas– de la
caterva más miserable de la Argentina, ésa que forman empresarios y banqueros
apátridas, sindicalistas nada confiables y chupamedias de todo calibre. Todo
eso bancó la militancia del FdeT.
Y usted fue sostenido aun cuando se vio el
abandono y el hambre en que caían millones de personas en las 23 provincias,
incluso siendo trabajadores, mientras decenas de gerentes y patrones,
diplomáticos y lameculos de todo calibre lo aplaudían a usted insinceramente.
Aún así se lo acompañó, Presidente, y ya van
a hacer tres años, bancándolo con lealtad y explicándole al pueblo lo inexplicable. Se
trabajó muchísimo para que millones de argentinos y argentinas no votaran a sus
verdugos. Lo cual de todos modos muchos hicieron y eso es parte del grave
diagnóstico actual de la Argentina.
Que en gran medida deriva del dislate mayor
que fue firmar –usted y sus ministros–un acuerdo ominoso con esa cloaca ética
universal que es el Fondo Monetario Internacional y adonde usted llevó al
pueblo argentino, sacrificado y golpeadísimo, a aceptar la entrega definitiva
del país a la usura internacional bajo intolerables condiciones para
"pagar" lo que nuestro pueblo no debía.
E incluso le hicieron tragar el absurdo de
que "se va a pagar al FMI pero no va a haber ajuste". Que era y es
como decir que le vamos a cortar la cola a la burra pero sin recibir un
patadón. Toda tomadura de pelo, fastidia, Presidente. Por eso desde las
provincias se dirigen a cronistas como éste nada más pidiendo, algunos con
desesperación, que se digan estas cosas. Y por eso estas líneas, para que usted
comprenda la situación de millones de compatriotas que no dan más.
Esa supuesta "aceptación" va
a obligar a por lo menos tres generaciones argentinas a pagar una
"deuda" que nunca fue tal sino un robo flagrante. Y deuda que jamás
contrajeron millones de argentin@s que ya no comen asado ni comparten
banquetazos con los 100, 200 o 2.000 latifundistas, especuladores y
explotadores, verdadera canalla que somete a su gobierno sin que usted los
detenga.
Y claudicación que además conlleva, de hecho,
la entrega de las Islas Malvinas y el Atlántico Sur; y del río Paraná y la
salida soberana a los mares del mundo; y del litio y el petróleo y todos los
bienes naturales que estamos perdiendo bajo su gobierno, Presidente. O sea todo
lo que desde 1945 fue orgullosamente argentino y ahora vuelve a estar en
peligro como cuando Menem rifó la República.
Quede claro que todo lo que aquí se pretende
es nada más, ni menos, que expresar el sentimiento de millones de compatriotas
que querrían decirle estas y más cosas que esta columna, en nombre de nadie, aquí
expresa.
Sabido es que en política siempre hay
caminos, porque la política es el camino. Y la cordura y el coraje cívico
también. De ahí la idea de pedirle que considere seriamente, Presidente, tomar
decisiones de emergencia y urgencia. Porque es imperativo acabar con la agonía
lenta y perversa que produce esta neo-colonización encubierta.
También por eso fastidia, a muchos
provincianos, su empeño en hablar de federalismo. Cualidad que no se proclama,
Presidente, se siente y enorgullece, nomás. Basta ver dónde vive y cómo vive la
inmensa mayoría de sus interlocutores en desayunos y cenas, los empresarios más
ricos y menos argentinos que tiene este país pero que cuando les conviene
cacarean un federalismo inexistente.
Esta columna lamenta muchísimo que usted –que
es un hombre sensible y que parece bien intencionado y honesto– no
dimensione el horrendo significado de mantener a por lo menos 25 millones
de compatriotas en la pobreza. Más de la mitad de la población argentina, 25
millones de seres humanos y de los cuales seguramente la mayoría lo votó a
usted para presidir el país. Ese pueblo está muy decepcionado con usted y su
gobierno. Baje a las calles y comprobará que las personas de bien, honradas,
trabajadoras y sensibles, están enojadas porque el pago de los alimentos y
los alquileres no se aguantan más. Lo que comprueba que no era verdad que
"el único camino" era entregarse al FMI.
Ni el discurso oficial ni el mentimediático
convencerán al pueblo de que está bien lo que hace su gobierno, Presidente. Por
eso cabe cerrar esta carta seguramente inútil diciéndole que este cronista lo
ha acompañado hasta aquí con lealtad y aguantando (que no justificando, quede
claro) las torpes entregas de Soberanía y en especial la del río Paraná.
Esta columna acompañó a su gobierno con
lealtad y esperanza patriótica, y a usted le consta. No se ha movido aquí un
solo dedo en favor de la inestabilidad y en todo momento se ha escrito y
luchado para reforzar la democracia, la paz, la ley e incluso la Constitución
Nacional (que es hora de cambiar con urgencia), así como al Poder Judicial
ya es hora de declararlo en comisión para barajar y dar de nuevo. Sin
dudas hoy son la Constitución y la Justicia lo primero y más profundo que
hay que cambiar. Y cambiar es cambiar, no anunciar buenos propósitos que luego
se incumplen bajo presiones mediáticas, empresariales y/o sectoriales.
Este columnista es un Nadie, obviamente. Y un
cronista no significa nada. Pero sí tiene derecho a decir que, de haber estado
en su lugar, hubiera procedido completamente de otro modo: sensible al pueblo,
celoso guardián de la soberanía en todo el territorio, subsuelo, humedales y
costas fluviales y marítimas; trabajando por la reindustralización nacional en
lugar de la extranjerización. Y también hubiera empezado la reeducación de
las Fuerzas Armadas y todas las policías para que sean defensores ejemplares de
la Soberanía, con educación elevada y la honradez como máxima virtud, lo cual
es perfectamente posible si hay voluntad política.
Se escribe todo esto con dolor e impotencia,
Presidente, nomás para asegurarle que hay muchísimos compatriotas que piensan y
sienten parecido. Gente decente, buena, trabajadora y leal, que de algún modo
viene dándose cuenta de la gigantesca claudicación y genuflexión a la que su gobierno
nos ha llevado. Y que para algunos, como este columnista, marca un límite. Un
hasta aquí llegamos.
Porque el país que podemos ser, y merece el
pueblo trabajador, no es la colonia que vamos camino de ser, cada vez más
velozmente.
Reciba el respetuoso saludo que su
investidura merece.






