Viaje a la Luna

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Una memoria a mis antepasados, a mis vivencias...unos versos de futuro.

QUIEN NO SE OCUPA DE NACER SE OCUPA DE MORIR

lunes, 22 de marzo de 2021

EL CRIMEN DE LOS ENDEUDADORES SERIALES
(Por Sebastián Premici en “El Cohete a la Luna”)

“Los imputados ejecutaron un programa criminal destinado a generar ingentes ganancias finales en dólares a personas físicas y jurídicas, las que fueron solventadas mediante el endeudamiento externo contraído por el Estado Nacional”. Tal como anticipó la semana pasada El Cohete, la Oficina Anticorrupción (OA) presentó a última hora del viernes la querella criminal contra Mauricio Macri, Federico Sturzenegger, Guido Sandleris, Nicolás Dujovne y Luis Caputo por el préstamo solicitado al Fondo Monetario Internacional y destinado casi exclusivamente a financiar la fuga de capitales.

La denuncia llegó luego de que la Sindicatura General de la Nación (Sigen) analizara el informe del Banco Central sobre la salida de divisas durante el período 2016-2019, sumado al dictamen legal de la autoridad monetaria y toda la documentación enviada por el Ministerio de Economía.

La querella no sólo apunta a determinar las responsabilidades de los funcionarios involucrados sino que pretende dilucidar quiénes fueron los ganadores tras el desfalco.

“Es necesario establecer quiénes fueron los mayores titulares reales de LEBACs en el período 2016-2018, a fin de determinar si guardaban vinculación con los aquí imputados. Cuando hablamos de titulares reales nos referimos no ya a las entidades bancarias, sino a los beneficiarios finales: los clientes de dichas entidades que las adquirían mediante aquella”, puede leerse en la denuncia. Para ello, la OA solicita como medida de prueba el levantamiento del secreto fiscal.

La denuncia fue presentada ante el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal 5, a cargo de María Eugenia Capuchetti, donde ya tramita la causa 3561/2019 “Macri, Mauricio y otros s/ defraudación por administración fraudulenta y defraudación contra la administración pública”. El fiscal es Franco Picardi, quien ya le había solicitado a la magistrada la conformación de un equipo interdisciplinario entre el Banco Central, la AFIP y la Auditoria General de la Nación (AGN) para avanzar en la pesquisa.

El texto firmado por el titular de la OA, Félix Crous, deja entrever los cuestionamientos hacia el propio organismo internacional pero aclara, enfáticamente, que no es de su competencia avanzar en una causa penal contra los funcionarios del FMI.

La denuncia, anticipada por Alberto Fernández durante la apertura de sesiones ordinarias, puso nervioso a más de uno. Clarín no tardó en instalar la falacia de que se proponía llamar a declarar a funcionarios del Fondo.

No fueron los únicos que estuvieron alterados durante los últimos días. Algunos buitres, tenedores de bonos locales, salieron esta semana de sus cuevas para enviarle un mensaje al gobierno nacional.

“Nos preocupa el precio de los títulos que parecen de remate”, dejaron trascender a través de algunos voceros mediáticos de la City. En el (F)ondo, son los mismos que ingresaron al canje del año pasado –protagonistas de la bicicleta financiera durante el macrismo– que presionan para que el Ministerio de Economía cierre cuanto antes un acuerdo con el FMI como condición (y elemento condicionante) para la estabilización macroeconómica que ellos mismos contribuyeron a desestabilizar.

“Es un tema pendiente pero no algo urgente”, volvió a publicar la Fundación de Investigaciones para el Desarrollo (FIDE) en su último informe. “No hay clima de un acuerdo inminente”, señalaron a El Cohete desde el Banco Central.

En las últimas semanas hubo un cambio de prioridades, que de alguna manera da cuenta de las propias tensiones hacia el interior de la coalición gobernante. La querella penal contra Macri y los endeudadores seriales de su gobierno es una marca de ello. También lo es el manejo futuro de las tarifas por los servicios públicos. Dicho cambio hace suponer que la renegociación de la deuda con el Fondo quedaría para luego de las elecciones de medio término.

Lobby emergente

Los tenedores de títulos que ingresaron en el canje del año pasado dejaron trascender que emitirían un “duro comunicado” contra el gobierno, preocupados por la baja en el precio de los bonos y el aumento del riesgo país. Desde Economía calificaron el mensaje como una acción de lobby mediatizada.

Lo cierto es que el país ya tiene cerrado el acceso a los mercados internacionales, con lo cual ni el precio actual de los títulos públicos ni el riesgo país deberían marcar el pulso de la coyuntura.

“Luego del canje del año pasado, el precio de los bonos era de 68 dólares cada 100. Ahora se fueron a 34 dólares cada 100. Pero esto no es relevante en el corto plazo ya que no hay necesidad de refinanciamiento en lo inmediato. El Riesgo País no determina la diaria. Además es necesario remarcar que existe un deterioro en la mayoría de los países emergentes”, señala Nicolás Zeolla, jefe de investigaciones de la FIDE.

En ese derrotero sobresale Ecuador, que podría funcionar como un espejo local. “Con un título a diez años y un acuerdo ya cerrado con el Fondo, aunque de menor magnitud del que necesitaría la Argentina, el precio de sus papeles sigue la misma trayectoria de los bonos argentinos”, agrega Zeolla.



“En Argentina todavía no está la gran señal para fortalecer la posición de los bonos que es sumar reservas de verdad. La compra de dólares del Central por ahora no se ha plasmado en un ciento por ciento en acumulación de reservas. Faltan varios meses de comprar y comprar. De todas maneras, hay mucho tiempo hasta 2024 para reordenar la macroeconomía como enfatiza insistentemente el ministro Guzmán”, explica Sergio Chouza, investigador de la Universidad Nacional de Avellaneda.

Paris siempre estuvo cerca

Uno de los motivos por los cuales algunos sectores reclamaban un rápido acuerdo con el FMI era la situación de la Argentina en relación al Club de París. “Son temas independientes. Y lo principal es que no tenés condicionales”, explicó a El Cohete un funcionario del Banco Central.

En mayo vencen 2.130 millones de dólares por pagos de capital al Club de París; en septiembre vencen 1.825 millones con el FMI y en diciembre otros 1.825 millones. Según la FIDE, lo que podría agregar cierta tranquilidad en el corto plazo es la decisión del FMI de incrementar los Derechos Especiales de Giro (DEG, la denominación de la moneda del organismo) que podría aportarle al país una liquidez de 3.300 millones de dólares.

“Esa ampliación de los DEG podría servir para consolidar el escenario de tranquilidad cambiaria de cara a la cosecha gruesa y bajar el ritmo de las negociaciones con el FMI”, agregó la FIDE. O utilizarse para cancelar el vencimiento con el Club de París.

Lo cierto es que la volatilidad de los títulos públicos y las presiones –por  ahora solapadas– de los buitres no alteran la (tensa) calma que se percibe puertas adentro del Gobierno. Otro funcionario del BCRA lo graficó de la siguiente manera: “Cuando vas a comprar una casa, en el momento en que empezás a dialogar directamente con el dueño, ahí es cuando se va a los bifes. Ahora, las conversaciones que el staff técnico del Fondo mantiene con el Banco ocurren entre una y dos veces por semana pero son muy light. Es como seguir hablado con intermediarios. No hay un clima de acuerdo inminente”.

De todas maneras, las cartas se verán mejor cuando Guzmán viaje a Washington dentro de diez días. A su vez, Alberto Fernández podría tener la oportunidad de dialogar directamente con el dueño ¿del acuerdo? (para seguir con la metáfora señalada más arriba) cuando concurra a la Cumbre contra el Cambio Climático, invitado directamente por Joe Biden, Presidente de Estados Unidos.

Mientras tanto, las negociaciones van por un borde, es decir que se buscan apoyos internacionales para lograr que el nuevo acuerdo con el Fondo, para la cancelación de los 44.000 millones de dólares, sea superior a los diez años. En este sentido, la querella contra Macri podría significar un duro espejo para el organismo internacional, que ya reconoció que se realizará una investigación interna por dicho préstamo.

Malversación

La denuncia de la OA recordó que el préstamo del Fondo fue, cuantitativamente, el más grande su historia, al superar en un 1.110% la cuota parte que la Argentina posee dentro del organismo.

“Advertimos que las razones esgrimidas para la concesión del empréstito excepcional nunca se materializaron en un acuerdo formal, ni en un acto de nuestra administración mediante el cual se lo aceptara y, por fin, que el préstamo fue malversado, ya que se burlaron los objetivos consagrados en los instrumentos de negociación y la finalidad se dirigió a satisfacer el interés de los especuladores financieros, asegurando su ganancia antes del anunciado default”, puede leerse en el texto de la OA.

La SIGEN, por su parte, verificó que los compromisos asumidos con el FMI fueron contraídos sin contar con la previa intervención de los órganos competentes en la materia, ni con la información económica, financiera ni jurídica necesaria para su celebración.

Lo más probable es que en los próximos días la Procuración del Tesoro, a cargo de Carlos Zannini, se presente como querellante dentro del expediente a cargo de Capuchetti.

Tarifas

Si la cuestión fiscal está en el centro de la negociación con el Fondo, también lo están las tarifas de los servicios públicos de gas y electricidad.

Alberto Fernández adelantó en la apertura de las sesiones ordinarias que se enviará un proyecto de ley para declarar la emergencia de estos servicios. Allí habló de la necesidad de desdolarizar los contratos vigentes, algo no tan sencillo ya que muchas empresas podrían recurrir a tribunales internacionales, según el análisis que realizan desde la Secretaría de Energía.

Las empresas energéticas, especialmente las integradas verticalmente, fueron las grandes ganadoras de los tarifazos aplicados durante la Alianza Cambiemos.

Pampa Energía, empresa del Grupo Mindlin, tiene negocios en la generación térmica, transporte (Transener) y distribución (Edenor), además de participar en el mercado de los hidrocarburos. En 2018 obtuvo una ganancia integral del ejercicio de 8.435 millones de pesos, mientras que al año siguiente se anotaron una ganancia extraordinaria de 33.000 millones. Es decir, un incremento del 291%. Durante el último año de gestión de la Alianza Cambiemos, la compañía pagó dividendos por 2.858 millones de pesos, casi 10 veces más que lo pagado en 2018.

No por casualidad Pampa Energía figura entre las principales empresas que fugaron dólares durante el período macrista, sólo superada por Techint (ver Los 100 de Macri). Esta es una pista de los posibles grandes beneficiados con el endeudamiento denunciado por la OA.

Luego del discurso en la Asamblea Legislativa, circularon dos borradores entre el Ministerio de Economía, la Secretaría de Energía y el bloque del Frente de Todos en Diputados. Uno lo elaboró directamente Sergio Massa y otro corresponde a lxs funcionarixs más alineados con Cristina Fernández de Kirchner. Son proyectos antagónicos, aunque se buscará una síntesis entre ambos.

La iniciativa elaborada por el titular de la Cámara baja está alineada con una eliminación de subsidios. Es decir, “la convergencia –en las facturas– de los costos totales requeridos para satisfacer la demanda interna”.

El proyecto de Massa sostiene que las actualizaciones tarifarias se realizarán según el porcentual de variación del RIPTE o el IPC según el segmento de usuarios. Y que las tarifas para los residenciales de bajos ingresos no podrán superar el 80% de las de los usuarios residenciales de ingresos medios.

Sin embargo, en otra parte del proyecto –que todavía es un borrador sujeto a negociación– sostiene que si los usuarios residenciales actualmente pagan el 80% de la tarifa (el resto se cubre con subsidios), hacia fines del 2022 deberían pagar el 100%.

En un contexto con altísimos niveles de pobreza y una actividad económica todavía en recuperación, la eliminación total de subsidios –en pos de alcanzar el equilibrio fiscal pretendido por Guzmán y el propio FMI– parecería inviable.

El otro proyecto bajo análisis apunta a realizar “una revisión de los costos de generación de energía que propendan a su disminución”. También autorizaría al Poder Ejecutivo a “constituir un fondo de afectación especial que concentre los subsidios destinados a las empresas concesionarias”.

Guzmán necesitaba avanzar con una actualización tarifaria cercana al 30% –lo mismo que reclaman las distribuidoras eléctricas–, atada a la negociación con el FMI por la cuestión fiscal. En contraposición, aparece la postura de no convalidar un incremento superior al 9%.

De patearse el acuerdo con el Fondo para los últimos meses del año, quedará claro que primaron las urgencias del contexto económico (y electoral). En el (F)ondo, la disputa hacia el interior del Gobierno –sujeta a negociación permanente– es sobre los instrumentos y el rumbo que debería adoptar el modelo económico en un contexto de crisis.

 

jueves, 18 de marzo de 2021

Canción para recordar a María
(Ireno García)
 
Cómo hubiera querido, mujer mía,
que estuvieras conmigo esta mañana.
Estoy mirando el mar limpio y tranquilo
desde una cálida y sucia ventana.
 
Y el viento que es un niño embravecido
anda a gritos pidiendo que lo acune
cuando bajo el alero dos gorriones
se encaraman repletos de canciones.
 
Y te extraño mujer por cada ola
que el mar brinda a la orilla.
Cómo hubiera querido
que estuvieras conmigo.
 
Hoy el cielo algún duende lo ha barrido,
el azul en mis ojos se detiene,
una lancha en la orilla se entretiene
y me acuerdo de ti que ya no vienes.
 
Cómo hubiera querido, mujer mía,
que estuvieras aquí conmigo esta mañana.
Estoy mirando el mar limpio y tranquilo
más le falta el amor a esta ventana.
 
Y te extraño mujer por cada ola
que el mar brinda a la orilla.
Cómo hubiera querido
que estuvieras conmigo.










martes, 9 de marzo de 2021

ACABA DE SER ELIMINADO…
 
Estaban decididos
plomo contra la barbarie
siempre hay traidores
o apendejados
la idea es avanzar sobre el miedo cuando se tiene
una larga lucha, una y otra vez
un pueblo que siempre quiso Patria
y le vendían un casino
dispuestos sin oprobio sumido
O la muerte
que ¡es vivir!









domingo, 7 de marzo de 2021


(A mi tío Pepe y al Astor)

A TU TANGO DE ANDAR
 
Si no lo hubiera escuchado
cuando era el Maño para todos
igual ese tango lo hubiera buscado
porque mi destino era andar
una tardecita en Baire
No me olvido
de tantas lagrimas derramadas
viendo tu fuelle volar con el viento
aun cuando éramos felices
saltando contenes en Lawton
pero hace rato estoy muerto
un acuerdo conspirado
entre la Señora y el que te escribe
igual lo hubiera buscado
porque mi destino era andar






viernes, 5 de marzo de 2021

LA GLOBALIZACIÓN DE LA ELUSIÓN
(Por Magdalena Rua, en el blog El Cohete a la Luna)

La globalización financiera incrementó el poder global de las corporaciones mientras que los Estados perdieron dominio. El Estado se ha debilitado y el sector privado se ha fortalecido. La pandemia agudizó esta situación, dada la caída de la recaudación tributaria, en simultáneo con el crecimiento de grandes empresas durante la crisis. El panel FACTI de Naciones Unidas ha señalado que, durante la pandemia, la extrema pobreza en el mundo creció un 7% mientras que los multimillonarios aumentaron su riqueza en un 27,5% sólo entre abril y julio de 2020.

En las últimas décadas, las grandes empresas han logrado reducir sus bases imponibles, han visto caer las tasas impositivas en forma dramática y han desviado mayores flujos financieros hacia guaridas fiscales. La contribución de las empresas a través de sus impuestos a las arcas fiscales tenía un peso mucho más relevante en la financiación estatal, mientras que la influencia de las empresas sobre las políticas públicas que las benefician aumentó (Nick Buxton). Las corporaciones se han vuelto más poderosas debilitando la capacidad de los Estados. Las empresas utilizan su poder económico y político para influir en las decisiones de política pública a nivel doméstico y en el plano de la gobernanza global. En este contexto, la noción de Estado Nación se ve debilitada al mismo tiempo que las “coaliciones del sector privado” adquieren mayor poder de presión y lobby (Pagliari y Young, 2014).

La globalización y la consecuente liberalización de los mercados financieros internacionales han erosionado la eficacia de los instrumentos de regulación nacional. En el mundo globalizado, mientras que el Estado se reduce a una jurisdicción geográfica definida, el capital posee la libertad de ubicarse en cualquier parte del mundo (Sikka y Willmott, 2009). Las empresas transnacionales –y también las personas de alto patrimonio– tienen la capacidad de reorganizarse, dividirse y asignar actividades en distintas jurisdicciones, de modo de maximizar las ventajas competitivas y la posición en el mercado (Seabrooke y Wigan, 2015), además de optimizar sus costos fiscales.

Deslocalización

Adoración Guamán en su artículo The corporate architecture of impunity (La arquitectura corporativa de la impunidad) explica la forma en que las empresas transnacionales trabajan en diferentes países través de largas cadenas de valor logrando reducir costos, riesgos, obligaciones y responsabilidades, a la vez que concentran los principales beneficios en la casa matriz.

Las estrategias de deslocalización y descentralización, cuya dirección es Norte-Sur, se reflejan en el Índice de Transnacionalidad de Naciones Unidas (TNI de UNCTAD). Muestra que, en promedio, las 100 principales empresas multinacionales del mundo tienen cada una más de 500 afiliadas en más de 50 países. Tienen siete niveles en su estructura de propiedad (en otras palabras, los vínculos de propiedad con las filiales podrían cruzar seis fronteras) e incluyen 20 sociedades holdings que poseen filiales en múltiples jurisdicciones, con casi 70 entidades en fondos de inversión extraterritoriales.

Menciona que la deslocalización puede adoptar distintas formas. Entre ellas, se conforma como inversión extranjera directa (IED) de empresas multinacionales (EMN) en filiales totalmente controladas o en empresas conjuntas (joint ventures) en las que la EMN tiene la responsabilidad directa de la relación laboral. También puede incluir el modelo cada vez más predominante de abastecimiento internacional según el cual las empresas transnacionales contratan o subcontratan a proveedores y empresas para bienes, insumos y servicios específicos, aprovechando las diferencias en las condiciones laborales para utilizar la estrategia de dumping de derechos sociales, ambientales y humanos en general.

Señala que, en la mayoría de los casos, la producción se subcontrata en un gran número de pequeñas y medianas empresas (PYMEs), generalmente ubicadas en zonas francas o zonas francas industriales. Las empresas matrices gestionan actividades “no productivas” como la investigación, la innovación, el marketing y la logística.

Reportes país por país

En el último tiempo, la presentación de informes país por país por parte de las empresas multinacionales ha proporcionado a las autoridades fiscales información sin precedentes sobre la transferencia de ingresos por parte de las empresas multinacionales a las distintas jurisdicciones en las que operan, lo que impacta sobre los recursos fiscales. La publicación de los datos agregados de esos informes ha demostrado que la escala global del problema supera el billón de dólares en pérdidas fiscales anuales (Sol Piccioto et. al.).[1] En este momento, se ha vuelto todavía más urgente resolver esta problemática en la medida en que la economía mundial se sumerge en una crisis provocada por el COVID-19.

En los primeros días de febrero se dio a conocer que la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) y el Internal Revenue Services (IRS) de los Estados Unidos rubricaron un acuerdo que le permitirá a la Argentina acceder en forma automática a información sobre las multinacionales establecidas en ese país, con el fin de evitar posibles maniobras abusivas en materia de precios de transferencia. El acuerdo se da en el marco de la acción 13 del Plan BEPS (Plan contra la erosión de la base imponible y el traslado de beneficios), que incluye el informe país por país, Country-by-Country (CbC) Report. Este requiere que las empresas multinacionales que tengan ingresos consolidados superiores a 750 millones de euros, reporten anualmente en cada jurisdicción donde se desempeñan información desagregada con el objeto de limitar la erosión de las bases imponibles.

En este caso, los informes que recibirá Argentina consisten en una declaración anual de los grupos multinacionales establecidos en Estados Unidos que operan en el país y tengan ingresos anuales totales consolidados a nivel global superiores a 750 millones de euros. El informe identificará en forma detallada: las jurisdicciones en las que operan, las distintas entidades que los conforman, las actividades económicas que realizan, la cantidad de trabajadores, información sobre la asignación de los ingresos, resultados, impuestos pagados y devengados desarrolladas por cada entidad componente del grupo alrededor del mundo.

Estados Unidos es uno de los países más relevantes en términos comerciales para la Argentina. La base de datos de la OCDE que publica información agregada de los Reportes país por país muestra que, de los grupos multinacionales que reportan que poseen entidades vinculadas ubicadas en la Argentina, el 56% posee su última controlante en los Estados Unidos.

Los datos agregados de los reportes país por país son elocuentes. La OCDE informó que, en promedio, los ingresos que reportan los grupos multinacionales en partes vinculadas ubicadas en “centros de inversión” son mayores que en las jurisdicciones de ingresos altos, medios y bajos. Los “centros de inversión” a los que refiere la OCDE son jurisdicciones con un nivel de inversión extranjera directa (IED) total por encima del 150% de su PIB, y que son consideradas como guaridas fiscales por los especialistas en impuestos. Éstas son: Bahamas, Barbados, Bermudas, Islas Vírgenes Británicas, Islas Caimán, Chipre, Gibraltar, Guernsey, Hong Kong, China, Hungría, Irlanda, Isla de Man, Jersey, Liberia, Luxemburgo, Malta, Islas Marshall, Mauricio, Mozambique, Países Bajos, Singapur y Suiza.

Los ingresos que se transfieren desde los grupos multinacionales a las entidades vinculadas ubicadas en estos “centros de inversión” (o guaridas fiscales) representan el 40% de los ingresos totales del grupo, mientras que la participación media de los ingresos de las entidades vinculadas en las jurisdicciones de ingresos altos, medios y bajos se ubica entre el 5% y el 20%. Esto demuestra que en los “centros de inversión” se declaran mayor cantidad de ganancias que en el resto de las jurisdicciones.

Entre los países que la OCDE llama “centros de inversión” se encuentra Luxemburgo, jurisdicción que muy recientemente fue noticia a raíz de una nueva filtración internacional conocida como Open Lux. A partir de la creación de un registro público de sociedades en Luxemburgo, se dieron a conocer 3,3 millones de documentos de 140.000 sociedades luxemburguesas que revelaron la constitución de sociedades en este país con fines de evasión fiscal.

Diagrama con distintos tipos de cadenas de propiedad (Fuente: UN FACTI PANEL)


Los mecanismos de evasión fiscal de los ricos

Un interesante artículo de Mother Jones nos enseña algunas de las herramientas con las que cuentan los ricos globales: “11 formas de esconder el dinero offshore”. El artículo nos recuerda una investigación de periodistas de distintas partes del mundo que se conoció como Jersey Offshore, basada en una filtración de 350.000 documentos desde el interior de una empresa fiduciaria llamada La Hougue en la Isla de Jersey, un territorio dependiente de la Corona británica en el Canal de la Mancha, que califica como guarida fiscal.

El artículo muestra un memo de un director gerente de la firma que ofrece sus servicios offshore para que sus clientes puedan mover dinero al extranjero, cruzando los límites de la legalidad. Detalla 11 alternativas como vías de mover el dinero a cuentas offshore. Entre ellas:

Honorarios de consultoría. Se contrata a una empresa offshore para que realice una consultoría falsa. El dinero va a una cuenta propia en el extranjero y puede deducirse como gasto.

Otra consiste en depositar dinero en una cuenta propia con falsos pretextos, en montos reducidos, que permiten eludir la normativa contra el lavado de dinero.

Préstamos no devueltos e inversiones que salen mal. Por ejemplo, perder sumas de seis cifras al otorgar préstamos que no son devueltos o invertir en empresas que nunca arrojan ganancia.

Comprar opciones. Por ejemplo, en una empresa de taxis que controla La Hougue, llamada Metrocab (U.K.) Limited, pagándole el derecho a comprar sus acciones a un precio determinado, pero nunca se ejercita el derecho de las opciones a comprar las acciones y luego deduce su costo como una pérdida, dado que la empresa perdió valor. El dinero que se paga por las opciones ingresa en su cuenta secreta propia en el extranjero.

Otro método consiste en invertir en un fideicomiso inmobiliario de La Hougue en Baja California, México, sabiendo que ese emprendimiento no se desarrollará. El dinero invertido simplemente ingresa en su cuenta de La Hougue. Si alguien lo audita, La Hougue proporcionará documentos que demuestren que la persona no ha ganado dinero con la propiedad y no debe impuestos.

Otra técnica consiste en obtener un préstamo de una empresa bajo el control de La Hougue y colocarlo en un fondo en divisas. Este mostrará una pérdida neta a lo largo del tiempo. Luego, debe devolverse el préstamo y los intereses, por lo cual, dichos pagos van a una cuenta propia en La Hougue.

Otro método consiste en simular la obtención de una hipoteca de un prestamista extranjero, garantizada por una propiedad de titularidad propia. Se pagan los intereses durante un par de años y luego se incumple con la hipoteca. El prestamista ejecuta la hipoteca y toma el título de la propiedad, trasladándola al extranjero. El capital de la hipoteca (tal vez el 70% del valor de la propiedad) se traslada al extranjero por separado.

Si alguna persona le debe dinero a su empresa, sugiere mantener el pago fuera de los libros contables, y hacer que entreguen el pago a su cuenta en el extranjero.

Se paga una multa ficticia para salir de un contrato ficticio. La Hougue lo ayuda a producir un contrato que dice A) un tercero en el extranjero tiene una opción existente para comprar un bien de su propiedad; y B) ahora le debe al tenedor de la opción una multa por cancelar ese contrato. La multa se come su aparente ganancia, lo que potencialmente reduce sus impuestos, dependiendo de su jurisdicción. En cualquier caso, el pago de la multa artificial se dirige a una cuenta propia en el extranjero.

Lo interesante es que cada una de las opciones ofrece algún tipo de acuerdo comercial ficticio, el cual permite mover el dinero a una cuenta offshore. Estos acuerdos comerciales sirven para obtener algún tipo de exención fiscal, ya sea mediante deducciones o gastos falsos o eliminando artificialmente ganancias.

En el artículo periodístico explican que, a enero de 2021, existe en las Islas Vírgenes Británicas una empresa, con propiedad registrada secreta, llamada La Hougue Trustees Limited, por lo que todavía podría estar en actividad la empresa mencionada en aquel documento filtrado.

Los huecos que persisten en el sistema global son muchos. Resulta evidente la falta de un marco regulatorio supranacional democrático que complemente los sistemas jurídicos nacionales, que aborde de manera integral las prácticas de evasión y elusión fiscal internacional y fuga de divisas dentro del sistema financiero que erosionan las bases imponibles de los países periféricos. Los avances en el marco de la OCDE son completamente insuficientes porque no abordan las fallas centrales del conjunto del sistema, la opacidad, la inexistencia de registros efectivos de beneficiarios finales en todo el mundo y las practicas elusivas de las multinacionales. La falta de consenso internacional para avanzar en esta dirección –con motivaciones evidentes en el Norte global– no debe inhabilitar el camino a seguir por el Sur global.

[1] “For a Better GLOBE: A Minimum Effective Tax Rate For Multinationals”, de Sol Picciotto, Jeffery M. Kadet, Alex Cobham, Tommaso Faccio, Javier Garcia-Bernardo y Petr Janský.

 

 



 

miércoles, 3 de marzo de 2021

COSAS INMANEJABLES
(Por Carlos Augusto Alfonso, en LA PUPILA INSOMNE de Iroel Sánchez)
 
5 candidatos vacunales
5,
Repito: 5 candidatos,
No canciones,
respeto las canciones,
no las sanciones.
No son candidatos a un escaño.
Ni automóviles Bens del 97
equivalentes a los que usan
los salchicher de Bremem
Quitándoles La Sexta de Mingsion
“Ni su Merced, sencillo, niño de mi suamo”
Ni Alemania, ni Bremen, ni la Mercedes
Tienen ni contienen
5 candidatos vacunales
5
En condiciones de acorralamiento
de un animal herido sin el Alfa
De Vida sobre la vida y de La Vida.
Si les parece poco
Estamos hablando
de cosas inmanejables







lunes, 1 de marzo de 2021

VACUNARSE POR LA IZQUIERDA, CUANDO YA NOS HABIAN VACUNADO POR LA DERECHA

Hace una semana atrás descansaba, después de un año de encierro, a 500 km de Buenos Aires, en la localidad de Trenque Lauquen, paseando una de esas noche por esa pequeña pero bella ciudad, encontré una pintada en una pared con una frase atribuida al Presidente radical de la Argentina del 63 al 66 del pasado siglo (salió del poder por un golpe de estado) Arturo Illia, que decía “…Si la política es alejada de las fuerzas de las ideas, se convierte única y exclusivamente en el ejercicio del poder”, no sé porque acto seguido me vino a la mente Fidel en Cuba que en reiteradas ocasiones usaba la frase del apóstol José Martí “…Trincheras de ideas valen más que trincheras de piedra”.

La derecha en nuestro continente y más directamente la neoliberal de los últimos 40 años, no tiene condición moral para exigir nada al progresismo que con intermitencia ha venido gobernando nuestros países en los últimos 15 años. Baste mencionar que la pobreza, hecho cotidiano por estos lares, es su deuda moral más grande desde hace 500 años y jamás se han sonrojado por semejante ignominia. No obstante las fuerzas progresistas están llamadas a no cometer errores como los sucedidos con las vacunaciones por fuera de las reglamentaciones para todos los ciudadanos en la Argentina.

Desde chico me enseñaron en Cuba junto con el saludo, temprano en la mañana, al ondeo de la bandera cubana, repetir la frase, que me ha seguido toda la vida, “seremos como el Che”, que sería como decir en buen argentino, “…para ser útil, hay que ser austero, desinteresado y modesto”, en palabra de ese presidente de la decencia el Sr. Arturo Umberto Illia.

Todos nos podemos equivocar, está en la condición humana sufrir de esos acontecimientos y está en nosotros, la posibilidad también de rectificarlo, pero en la política ejerciendo el poder, esos errores se pagan caro, sobretodo porque incide en algo fundamental, que se llama credibilidad.

El poder, puede corromper, he visto con mis propios ojos, a hombre “probos” caer en la tentación, sobre todo si no se tiene claro, que ese poder es momentáneo y circunstancial y debe servir a los demás. Uno no espera de aquellos “que defienden ideas de los menos favorecidos”, que utilicen su silla para privilegios.

Está claro que la derecha y su prensa, no necesitan pretextos para arremeter contra los gobiernos progresista de la región, si no los tienen, se los inventan, por eso es tan importante no solo que la cabeza de un gobierno progresista este clara en sus propósitos, sino además que sus cuadros en distintas esferas y niveles estén a la altura de las circunstancias.

En cualquier gobierno, sea progresista o no, pueden aparecer situaciones de corrupción, o de manejos privilegiados del poder, la respuesta a tales hecho es la que debe ser contundente y transparente. El hecho de la vacunación por fuera del sistema determinado en la Argentina, ha sido rápidamente atendido por el Presidente Alberto, destituyendo a su Ministro de Salud y creando un sistema público nacional transparente de las vacunas llegadas al país y su distribución online llamado Monitor Publico de Vacunación

(https://www.argentina.gob.ar/coronavirus/vacuna/aplicadas).

Hoy el Presidente Alberto ha hablado a la nación en el inicio de las sesiones legislativas del Congreso y el Senado. Su respuesta a ese vacunatorio por la izquierda me ha parecido sincero y es una lástima que en medio de una situación compleja en lo económico y social con más de 50 000 muertes en casi un año de pandemia, se haya cometido semejante pifia política. Era de esperar que una oposición derechista neoliberal al palo, junto con su prensa, léase Clarín, La Nación, Infobae, iban a utilizar esta situación para poner en jaque al gobierno, algo que venían haciendo desde el 19 de Marzo de 2020 cuando comenzó la pandemia en la Argentina.

Cada día me refuerzo en mi convencimiento que una parte de los pueblos nuestros tienen una memoria de cortometraje, es ahí donde la derecha hace su mayor estrago. Nada justifica lo que acaba de suceder con las vacunas en la Argentina pero pocos se acuerdan que un 25 de Abril de 2018, Luis Caputo (entonces Ministro de Finanzas de Macri) le pasaba la info al JP Morgan (donde había trabajado en los 90) para que este se deshiciera de sus LEBAC y se llevara en un día la copiosa suma de 1472 millones de dólares de la Argentina, para luego negociar el famoso préstamo del FMI por 50 000 millones de dólares, que sirvieron para que continuara la mayor fuga de capitales nunca vista en la Argentina, y que hoy se ha convertido en deuda externa por unos 44 000 millones de dólares con ese organismo, pero claro, lo que hicieron entonces es de piolas financistas y eso no tiene nada que ver con la moral. Dejaron, estos que hoy se rasgan las vestiduras ante las vacunaciones por izquierda, “vacunados por derecha” a todo un país, con una pesada deuda, que este gobierno actual se ha tenido que hacer cargo y que implica sin mucho miramiento en que seamos un poco más pobre de lo que ya éramos.

Nosotros, los de acá abajo, seguimos esperando, sin control popular de las decisiones estatales del ejecutivo, sin rendiciones de cuenta de los políticos que se sientan en sus bancadas tanto del congreso como del senado no habrá democracia posible. Esa cosa, como una sabana, que cada cuatro años me obligan a echar en una urna, no puede ser nunca llamada “elección democrática” de mis representantes, sobre todo porque ya mas nunca después de ello me rendirán cuenta de sus actos, mientras tanto, mientras tanto, se seguirá manoseando la palabra “poder del pueblo”.

 




viernes, 26 de febrero de 2021

24 de febrero de 1895: Otra vez el grito de ¡Independencia o muerte!
(Por
Ernesto Limia Díaz, en CUBADEBATE)

En vísperas de 1895 estaban dadas las condiciones para reiniciar el levantamiento organizado por José Martí, quien para concertar voluntades y preparar la contienda fundó el Partido Revolucionario Cubano y el periódico Patria; luego convenció a los generales Máximo Gómez y Antonio Maceo de sumarse a su plan como jefes del Ejército Libertador, paso que acentuó el carácter radical de la revolución y consolidó la autoridad del Partido entre los jefes principales de la Guerra Grande.

El Apóstol fue capaz de hallar los códigos necesarios para librar a la causa insurrecta del escepticismo que lastraba a no pocos de los veteranos, impregnar de espíritu patriótico a los jóvenes, acabar con las rencillas que dividían a los revolucionarios e integrar a los elementos dispersos.

Otro propósito quimérico logró el Partido de la unidad: institucionalizó en la emigración el Día de la Patria —cada afiliado donaba un día de haber— y recaudó los fondos que les permitieron financiar la insurrección mediante esfuerzos propios. Resultaba vital para el golpe rápido que las circunstancias demandaban.

Desde la conquista de California y la compra de Alaska, Estados Unidos anhelaba lanzarse a la arena mundial con China como meta, por cuya repartición pugnaban las potencias de la época. Un obstáculo se interponía: sus escuadras del Pacífico y el Atlántico distaban mucho entre sí; para auxiliarse tenían que bordear Suramérica hasta el estrecho de Magallanes. Necesitaban de un canal en el Istmo que acortara el tramo y les permitiera brindarse auxilio mutuo en caso de conflicto. La protección del canal demandaba establecer una base en Guantánamo; mientras una estación carbonera en Manila, antesala del Gigante Asiático, les facilitaría operar contra sus adversarios. España, en posesión de Cuba, Puerto Rico y Filipinas era todo lo que necesitaban.

Como organizador de la guerra, Martí afrontó un gran desafío y se anticipó a todos los pensadores revolucionarios de su época. Sus “Escenas norteamericanas”, con las que dio a conocer en el resto de América a Estados Unidos, lo llevaron a estudiar esa sociedad y descubrió su germen corrosivo: “Una aristocracia política ha nacido de esta aristocracia pecuniaria, y domina periódicos, vence en elecciones, y suele imperar en asambleas […]”, advirtió (Martí, t. 9, 2004: 119-120).

Mayor fue su inquietud cuando esa casta confesó su interés de establecer la base en Guantánamo. El debate generado en torno a la anexión lo indignó. “Sólo el que desconozca nuestro país […] puede pensar honradamente en solución semejante: o el que ame a los Estados Unidos más que a Cuba” —definió en carta abierta el 10 de octubre de 1887 (García y Moreno, t. II, 1993: 32).

Dos meses más tarde, el 17 de diciembre, propuso a Gómez intercambiar acerca del modo más rápido y certero de hacer la guerra. No anduvo con rodeos sobre el objetivo de la urgencia: “Impedir que con la propaganda de las ideas anexionistas se debilite la fuerza que vaya adquiriendo la solución revolucionaria” (Martí, t. 1, 1975: 219).

Martí debió plantearse el tema de la independencia como un problema universal. Solo una Cuba emancipada del coloniaje —con una república antimperialista de base social y popular—, podía impedir a Estados Unidos extenderse por las Antillas y caer con la fuerza bruta sobre nuestra América. ¿Qué hacer?: forjar conciencia. “Trincheras de ideas valen más que trincheras de piedra” —escribió en su ensayo “Nuestra América”, en el que esbozó un concepto esencial: “Una idea enérgica, flameada a tiempo ante el mundo, para, como la bandera mística del juicio final, a un escuadrón de acorazados” (Martí, t. 6, 1975: 15). Literalmente se refería a los acorazados botados al agua por los astilleros yanquis, para conquistar la supremacía de su Armada en los océanos Atlántico y Pacífico.

Acababa el primer lustro de la década y la descomposición de la sociedad colonial se había acelerado en la Isla como secuela de los problemas estructurales resultantes de casi cuatro siglos de coloniaje y los efectos de la crisis económica mundial. Decenas de miles de jornaleros vinculados a la industria cañera vagaban hambrientos por el país; al tiempo que la recesión y una política impositiva irracional sumían en la ruina a la mayoría de los vegueros de Pinar del Río, donde un hambre agónica y una desnudez vergonzosa se enseñoreaba al interior de los hogares de los productores de la mejor hoja de tabaco del mundo.

En las ciudades y núcleos urbanos, la situación empeoraba cada vez más: frente al incremento de la carestía de la vida, una orden fiscal gravó en un 10% los sueldos de los empleados públicos y los salarios de los maestros fueron reducidos.

Frente a las contradicciones que brotaban por doquier, España tenía un solo asidero: las bayonetas. Una campaña de descrédito en la prensa integrista pretendía sembrar la matriz de que Gómez era un viejo ambicioso a quien la edad incapacitaba para toda empresa militar. Martí no pasaba de ser un loco o un farsante, en cuya prédica no había más que engaño para robar a los tabaqueros de Cayo Hueso y Tampa el producto de su trabajo.

Entretanto, el espionaje español acechaba a los revolucionarios. Uno de los golpes más afectivos lo dieron al poner bajo su control al hombre designado por Gómez para encabezar el levantamiento en Occidente: el mayor general Julio Sanguily, quien mantenía un desproporcionado tren de vida dada su adicción al alcohol, los juegos de azar y las parrandas.

En la Guerra Grande el general Vicente García registró en su diario que Julio comerciaba con el enemigo; en la paz, intimó con el general español Manuel Salamanca y a partir de 1890 cobró una pensión asignada por el gobernador colonial. En febrero de 1893 se apareció en Fernandina, playa aislada en el condado de Nassau, al noreste de La Florida, seleccionada por Martí como punto de concentración de las armas.

El Apóstol desconfiaba de Julio; lo sabía vanidoso y locuaz, dos debilidades que constituían una amenaza para el ordenamiento secreto de la guerra, y en carta a Gómez se quejó de “…la incomprensible familiaridad con que se hablaba en La Habana de nuestros detalles más íntimos después del viaje seguro y repetido al Cayo y a verme de Julio Sanguily, y el trastorno causado por la publicidad e impunidad de él en la organización adelantada de la Isla […]” (Martí, t. 2, 1975: 322).

¿Estaba paranoico Martí? ¿Podía un general mambí actuar con tanta ligereza? Es poco creíble. Los hechos apuntan contra él: “Tengo noticias, cuya comprobación persigo, acerca de una expedición proyectada, la que con fuerza numerosa y bien armada se supone debe partir de la isla Fernandina en un barco de vapor a cuya adquisición se destinan los fondos: la he comunicado también al consulado de Cayo Hueso con las referentes personas relacionadas con este presunto proyecto […]”, notificó el 20 de marzo de 1893 a Madrid el entonces capitán general de la Isla, Alejandro Gómez Arias (Rodríguez García, t. II, 2005: 332-333). O sea, no más producirse el regreso de Julio a La Habana las autoridades peninsulares se pusieron sobre los pasos del plan martiano.

A finales de 1894 todo estaba listo. El 8 de diciembre se suscribió el “Plan de alzamiento para Cuba coordinado al movimiento de Fernandina”: tres vapores (BaracoaLagonda y Amadís), trasladarían hombres y armas hasta Santa Cruz del Sur, la costa norte santiaguera y Las Villas, con pocos días de diferencia.

En Cuba, Guillermón Moncada, Bartolomé Masó, Francisco Carrillo y Julio Sanguily se pronunciarían con igual sincronismo. Martí y Gómez proyectaron la mayor simultaneidad posible para asestar un golpe fulminante que impidiera a España enviar refuerzos. Dentro y fuera del país solo se esperaba el mandato.

El 9 de enero de 1895 el Lagonda cargó y quedó listo para zarpar; entretanto, el Amadís y el Baracoa  se aproximaban a Fernandina. En el último minuto Martí fue a ultimar los detalles con el coronel Fernando López de Queralta, a quien Serafín Sánchez y Carlos Roloff recomendaron para armar la expedición que los conduciría hasta Las Villas.

Sobre López de Queralta pesaba un antecedente: dados sus inexplicables yerros durante el plan Gómez-Maceo, en 1886 Antonio puso en duda su lealtad; Sánchez y Roloff ignoraron la alerta. El Apóstol estaba radiante, tenía conciencia del impulso que brindaría el factor sorpresa y ya se veía en la manigua; nunca imaginó lo que le esperaba: López de Queralta contravino las medidas estipuladas, envió por ferrocarril las cajas de cápsulas descubiertas y facturó la carga como artículos militares en franca violación de sus instrucciones; no bastándole, reveló los detalles a su alcance y el fin de los preparativos al capitán de la nave —un corredor sin escrúpulos.

El 10 de enero la Secretaría del Tesoro orientó detener el Amadis. Fernandina se llenó de agentes federales. La prensa armó un escándalo y los propietarios del Lagonda y el Baracoa notificaron que sus barcos fueron contratados en similares condiciones.

Fueron ocupadas más de 100 cajas con armas para 600 hombres. La policía practicó registros en Jacksonville; pero como Martí se hospedaba con nombre falso nadie lo conocía. El fiscal dictaminó que no existía delito y decretó “ilegal” la ocupación; pese a ello el presidente estadounidense Grover Cleveland dispuso la incautación provisional. “Nos quedamos sin barco, sin armas y sin dinero. Solo había seiscientos pesos disponibles, después de pagado todo” —narró Enrique Loynaz del Castillo (Loynaz, 2001: 107). Lo más grave, se perdió el factor sorpresa: puesta sobre aviso, España armó cuatro buques con varios regimientos para reforzar sus fuerzas en la Isla.

De Jacksonville Martí regresó a Nueva York. Preocupado ante la posibilidad de que la policía intentara detenerlo o que la prensa sensacionalista que lo acechaba llegara a ubicarlo, se refugió en la casa de Ramón Luis Miranda, su médico y amigo personal. Miranda lo narró años después:

“Imposible me es poder bosquejar el estado de excitación nerviosa en que se encontraba Martí; se paseaba incesante de un lado a otro de la sala, intranquilo, lamentando lo que acababa de suceder, meditando en lo que debía hacerse, sin desmayar en su empresa. Apenas concilió el sueño esa noche; pero al día siguiente y los sucesivos, ya elaborado su plan, con su fácil concepción, con asombrosa actividad lo desenvolvió; conferenciaba con los generales Enrique Collazo y José María Rodríguez, escribía numerosas cartas para los jefes de Cuba, con el fin de fijar el día del levantamiento, suscritas por él y por los generales Collazo y Rodríguez […]” (Miranda, 2012: 108).

Lejos de producir desaliento, los ánimos de la emigración se agitaron. Desde Madrid, el 24 de enero de 1895 Ana Betancourt le escribió a Gonzalo de Quesada: “…esos perros yanquis nos hacen todo el mal que pueden […]. Martí tiene el don de conmover los corazones con su entusiasmo y su fe. Aúna a un alma templada al fuego de grandes ideales, una inteligencia vigorosa y cultivada. Su palabra vibrante y levantada transmite al alma de sus oyentes sus sentimientos. Martí es un carácter […]” (Betancourt, 1968: 43).

En respuesta a una demanda recibida desde Cuba, el 29 de enero de 1895 Martí elaboró la resolución que autorizó el alzamiento simultáneo —o con la mayor simultaneidad posible— para la segunda quincena de febrero. Fue suscrita por Mayía Rodríguez, en representación de Gómez, y Enrique Collazo, a nombre de la Junta Revolucionaria de Cuba.

Para llevarla a la Isla fue comisionado Juan de Dios Barrios, un humilde torcedor de tabaco residente en Tampa. Camuflada dentro de un puro que se preparó en la fábrica de Blas Clemente Fernández OʼHalloran, la orden de levantamiento cruzó el estrecho de la Florida a bordo del vapor Mascotte, que cubría la ruta Tampa-Cayo Hueso-La Habana.

Cuando Juan Gualberto Gómez la recibió, reunió en su casa a los organizadores del movimiento en La Habana y Matanzas. Convinieron que la fecha idónea era el domingo 24 de febrero, día de fiestas carnavalescas; luego enviaron dos emisarios con la propuesta al resto del país.

Juan Tranquilino Latapier, estudiante de derecho de la Universidad de La Habana, contactaría en Oriente con Guillermón Moncada, Bartolomé Masó y José Miró Argenter; en la Perla del Sur con Luis Lagomasino. Los cuatro confirmaron. Pedro Betancourt, presidente de la Junta de Matanzas, hablaría en Las Villas con Francisco Carrillo. Este no estuvo de acuerdo, no tenían armas ni estaban preparados y, según alegó, Gómez le había ordenado esperar hasta que se produjera su llegada a la manigua.

Betancourt regresó en tren a Colón y en el andén lo esperaba el coronel Joaquín Pedroso, quien calificó de disparate la negativa de Carrillo. “…la revolución estaba en marcha, y de suspenderse el levantamiento habría que empezar de nuevo […] el gobierno estaba sobre aviso, por lo cual ellos serían detenidos. Convenció a Betancourt de la necesidad de engañar a Juan Gualberto. Se acordó cursarle un telegrama con el texto «Carrillo bien», el cual el delegado aceptó como que Carrillo aceptaba la fecha del alzamiento, y dio la orden” (Souza, 1949: 17-20).

A Camagüey no fue nadie. Salvador Cisneros Betancourt prometió secundar la insurrección; pero los camagüeyanos no estarían entre sus iniciadores.

“Aceptados giros” —telegrafió Juan Gualberto a Martí (Pichardo y Portuondo, 1989: 206). Con esta respuesta en la mano, el 31 de enero partió a República Dominicana. Antes escribió a Maceo una segunda carta —la primera fue el 19 de enero—: no le era posible detenerse en detalles; el vapor estaba por zarpar: “Salgo. Bien ve Ud. a lo que vamos. La Isla salta y aun aguarda un poco. Acá, soberbio espíritu, y hoy mejor. Solo falta llegar” (Cabrales, 1996: 66).

La Junta de La Habana acordó partir hacia el campo el 20 de febrero, para evitar que los sorprendieran las autoridades coloniales. Ramón Pérez Trujillo, uno de los diputados de la Cámara que participó en el golpe de Estado contra Céspedes, les aseguró que el Partido Liberal Autonomista se disolvería cuando el país se levantara, como solicitaba Martí.

Faltaban 96 horas para la consumación de los sueños postergados; de repente, Manuel Sanguily abogó por aplazar el alzamiento. El 22 de febrero Juan Gualberto discutió con él y Julio Sanguily ratificó su compromiso de encabezar las fuerzas de Occidente; mas esa tarde envió una carta a Pedro Betancourt pidiéndole 2 500 pesos porque se hallaba en una situación precaria, “al extremo de que tenía empeñados el revólver y el machete” (Miró, t. I, 1970: 352). A las 10 a.m. del 23 se apareció en la casa de Juan Gualberto y le dijo que por “dificultades materiales no se podía embarcar”. Pospondría su salida para el 24 (Pichardo y Portuondo, 1989: 174).

Juan Gualberto, Antonio López Coloma, Juan Tranquilino Latapier y otros diez compañeros abordaron el tren de Ibarra. Disponían de 50 rifles Winchester nuevos y 10 000 tiros, adquiridos en La Habana. Al amanecer del 24 de febrero se daría el grito de ¡Viva Cuba libre!, como se comunicó a Martí.

Julio Sanguily y Pedro Betancourt nunca aparecieron en Ibarra. Poco antes de las 6 a.m., López Coloma despertó a Juan Gualberto y lo llevó hasta un extremo de la habitación: el jefe de la estación ferroviaria lo alertó de que un tren cargado de soldados había salido de Matanzas con la misión de detenerlos.

“Convinimos en no esperar más, y a esa hora, dándonos gran prisa, ensillamos los caballos que teníamos a mano, y cargando cada uno con tres rifles, nos lanzamos en son de guerra” —narró Juan Gualberto (Ubieta, t. I, 1911: 370). A pesar de la ausencia de los jefes principales, resolvieron cumplir la palabra empeñada.

Mientras sus hombres esperaban por él en Ibarra, a Julio Sanguily lo “sorprendió” la policía en su mansión del Cerro; no encabezaría la caballería occidental como a todos prometió. Durante las próximas 48 horas las autoridades ocuparon 260 kg de pólvora en dos depósitos clandestinos de La Habana y detuvieron a dos importadores de armas que colaboraban con la junta revolucionaria.

Juan Gualberto y López Coloma fueron detenidos junto a sus compañeros menos de una semana después. Al primero lo condenaron a 20 años de prisión y lo enviaron a Ceuta; al segundo, lo ejecutaron en La Cabaña el 26 de noviembre de 1896. De camino hacia el pelotón de fusilamiento la turba le llamó “perro mambí” y un capellán le abofeteó el rostro. No se arredró, encaró la muerte con los gritos de “¡Viva Cuba libre!” y “¡Viva la independencia de mi patria!”.

En Occidente se produjeron otros pequeños alzamientos: en Jagüey Grande, Matanzas, Martín Marrero se levantó con 41 hombres. Esperaron por Pedro Betancourt hasta la tarde del 25 de febrero y el 26 entablaron fuego con el enemigo en Palmar Bonito. Luego se acogieron al indulto.

Marrero huyó a Francia y de allí pasó a Estados Unidos, para regresar en la expedición de Calixto García en 1896. En Sabana de los Charcones —a 17 km de Aguada de Pasajeros—, Cienfuegos, se levantó el habanero Joaquín Pedroso con nueve hombres, a los que se sumaron 39 de la partida de José Álvarez Arteaga, Matagás, antiguos bandoleros de la comarca. Tuvieron el primer choque con los españoles el 4 de marzo. Pedroso capituló con dos de su gente. Matagás se internó en la Ciénaga de Zapata con su tropa, germen de la Brigada de Colón del Ejército Libertador.

Otra fue la historia en Oriente. En el territorio que hoy comprende la provincia de Granma se consumaron 16 pronunciamientos encabezados por el mayor general Bartolomé Masó, quien estableció su cuartel en Bayate, distrito de Manzanillo; mientras por orden suya Amador Guerra y Enrique Céspedes atacaron el fuerte de Cayo Espino, en las inmediaciones de la Sierra Maestra. Al mediodía ya lo habían tomado. Fue la primera acción combativa de la contienda.

En Yara, el coronel Juan Masó Parra se levantó con 80 hombres; en varios puntos de Bayamo, los coroneles Francisco Estrada, Esteban Tamayo y José Manuel Capote, con unos 150; en Jiguaní, el coronel Fernando Cutiño, con un reducido número de compañeros; en Holguín, José Miró Argenter y Ricardo Sartorio, con una docena.

A las 9 a.m. del 24 de febrero, en Guantánamo, se pronunció el coronel Pedro Agustín Pérez, Periquito, en un sincrónico levantamiento que incluyó nueve barrios rurales. En cumplimiento de una orden de Antonio Maceo —relativa a limpiar la costa sur para garantizar el desembarco de las expediciones—, a las 3 p.m Enrique Tudela con 12 hombres atacó el fuerte San Nicolás en Hatibonico, Caimanera, y lo tomó. Se apoderaron de las armas y causaron cinco bajas (dos muertos y tres heridos). Al amanecer del 25 una escuadra abrió fuego contra el cuartel de la Guardia Civil en la ciudad de Guantánamo; en paralelo, Periquito Pérez con otro grupo tomaba el fuerte de Sabana de Coba, en la costa.

En Santiago de Cuba, enfermo de tuberculosis el mayor general Guillermón Moncada arrastró a veteranos y pinos nuevos. Se estableció en Jarahueca, Alto Songo. Poco podía hacer: era un hombre agonizante que en cumplimiento de su palabra marchaba a morir a la sombra de su bandera. En la tarde del 24 de febrero el coronel Victoriano Garzón se levantó en El Caney; en El Cobre, el coronel Alfonso Goulet, junto al delegado del Partido en Santiago de Cuba, Rafael Portuondo Tamayo, a quienes se unió un nutrido grupo de Palma Soriano; en San Luis, el teniente coronel Quintín Banderas; en Loma del Gato, el sargento Silvestre Ferrer Cuevas con 20 hombres incendió el poblado y lo dejó en ruinas.

Baire escuchó el grito de guerra cuando casi acababa la tarde. El capitán Saturnino Lora después de participar en una lidia de gallos, congregó a su gente en la entrada del pueblo y en formación de caballería marchó hasta la plaza, donde efectuó seis disparos. Portaban un pabellón español atravesado por una cruz diagonal blanca (símbolo de la autonomía).

El 27 de febrero Lora entregó el mando al teniente coronel Jesús Sablón, Rabí. Una semana después un “Aviso al público” negaba la independencia: “El jefe del movimiento participa al público que al «¿Quién vive?» de sus avanzadas se contestará «¡España!». «¿Qué gente?». «La autonomía». Lo que se hace público para el general conocimiento. Baire, 3 de marzo de 1895. Por el coronel Jesús Rabí, el coronel Saturnino Lora” (Ubieta, t. II, 1911: 44). Loynaz explica la razón de ello:

“El 24 de febrero, en obediencia a la consigna dada desde La Habana, reuniéronse en la finca Veguita los hermanos Saturnino, Mariano y Alfredo Lora, José Antonio Cardet y sus amigos y Reyes Arencibia con los conjurados de Jiguaní. A esta reunión concurrieron treinticinco autonomistas que al saber la inminencia del movimiento revolucionario manifestáronse decididos a incorporarse a él. Invocando como siempre un falso amor a la libertad de Cuba […] consiguieron interporner entre la intención de aquellos patriotas candorosos y valientes, y la acción revolucionaria el puente mezquino de la sumisión. […] tan pronto sonaron los primeros disparos los mantenedores de la tesis de la sumisión se sometieron de nuevo a España; mientras Rabí, los Lora, los Cardet, los Reyes Arencibia y sus amigos arrojaron al suelo la bandera de la cruz española y enarbolaron en su campamento la bandera de Cuba y la honraron con los triunfos de Las Yeguas, El Cacao y Los Negros” (Loynaz, 2001: 139).

La noche del 24 de febrero Emilio Callejas recibió en el Palacio de los Capitanes Generales a la directiva de los partidos Unión Constitucional y Liberal. Lejos de desintegrase, la cúpula del autonomismo se declaró española y acudió a besarle la mano al gobernador peninsular; luego publicó una declaración de rechazo al levantamiento: “El Partido Liberal Autonomista que ha condenado siempre los procedimientos revolucionarios, con más razón y energía había de condenar y condena la revuelta que se inició el 24 de febrero […]” (Collazo, 2005: 108).

¿Quiénes estaban entre los firmantes?: José María Gálvez, dueño de ingenios azucareros y presidente del partido; Rafael Fernández de Castro, un ideólogo del autonomismo rendido al capital yanqui: “El día que no recibamos los millones yanquis en cambio de nuestros azúcares, dejaremos de existir para la vida culta” —había escrito en la prensa (Le Riverend, 1974: 538); Eliseo Giberga, dueño de un bufete que representaba a las empresas estadounidenses con inversiones en Matanzas y el más importante doctrinario del autonomismo; Rafael Montoro, el más influyente pensador de la reacción, un hombre que por sus dotes de orador ejercía una fascinación dominante que presidió el acto de condecoraciones al Cuerpo de Voluntarios de San Antonio de los Baños cuando finalizó la Guerra Grande; junto a ellos dos “conversos” que dejaron sorprendidos a no pocos: Ramón Pérez Trujillo y otro de los diputados que participó en el golpe de Estado contra Céspedes, el espirituano Marcos García.

Las traiciones entre las filas revolucionarias y la confabulación del gobierno de Estados Unidos con la Corona española —a la espera activa de su oportunidad para intervenir en el conflicto una vez madura la fruta—, impidieron que llegara a la Isla el huracán previsto por Martí, Gómez y Maceo; pero el 24 de febrero de 1895 otra vez tronó en la manigua redentora el grito de ¡Independencia o muerte!

Junto a los veteranos del 10 de Octubre, las nuevas hornadas de combatientes mabises hicieron suya la máxima cespedista de no permanecer de rodillas frente a un poder extranjero, y se levantaron. En República Dominicana y Costa Rica se aprestaban para partir hacia la mayor de las Antillas los tres líderes de la revolución social demandada por las bases populares de nuestro pueblo. Nada ni nadie podría impedir al Apóstol cumplir la promesa en carta a su amigo Manuel Mercado 17 años atrás, cuando supo de la paz del Zanjón: “Mi patria está en tanta fosa abierta, en tanta gloria acabada, en tanto honor perdido y vendido. Ya yo no tengo patria:—hasta que la conquiste” (Martí, t. 5, 2009: 311-312).

 

Bibliografía:

Betancourt, Ana: “Datos biográficos sobre Ignacio Mora”, en Revista de la Biblioteca Nacional José Martí, no. 1, enero-abril, La Habana, 1968.

Cabrales, Gonzalo: Epistolario de héroes (2ª edición ampliada), Editorial de Ciencias Sociales, 1996.

Collazo Tejada, Enrique: Cuba independiente, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2005.

Le Riverend, Julio: Historia económica de  Cuba, Editorial Pueblo y Educación, La Habana, 1974.

Loynaz del Castillo, Enrique: Memorias de la guerra, La Habana, Editorial de Ciencias Sociales, 2001.

Martí Pérez, José: Obras completas, La Habana, Editorial de Ciencias Sociales, 1975.

_______________: Obras completas. Edición crítica (1877-1878), La Habana, Centro de Estudios Martianos, 2009.

Miranda, Ramón Luis: “Últimos días de José Martí en New York”, en Yo conocí a Martí, Centros de Estudios Martianos, La Habana, 2012.

Miró Argenter, José: Crónicas de la guerra, tomo primero, Instituto del Libro, La Habana, 1970.

Pichardo, Hortensia y Fernando Portuondo: Dos fechas históricas: 10 de octubre de 1868. 24 de febrero de 1895, La Habana, Editorial de Ciencias Sociales, 1989.

Rodríguez García, Rolando: La forja de una nación. Despunte y epopeya, La Habana, Editorial de Ciencias Sociales, 2005.

Souza Rodríguez, Benigno: El 24 de febrero, flagrante desobediencia a Martí, Academia de la Historia de Cuba, La Habana, 1949.

Ubieta, Enrique: Efemérides de la Revolución Cubana, La Habana, Librería e Imprenta La Moderna Poesía, t. I y II, 1911.

 

Coronavirus: Roberto Salvarezza confirmó cuándo estará disponible la vacuna desarrollada en Argentina
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El ministro de Ciencia y Tecnología, Roberto Salvarezza, confirmó que la vacuna contra el coronavirus desarrollada la Argentina podría estar disponible dentro de un año o un año y medio.

Se trata de una de las dos investigaciones más avanzadas en el país y el desarrollo es fruto de un acuerdo entre el Conicet y la Universidad Nacional de San Martín. En los próximos días se firmará el acuerdo con un laboratorio para la producción masiva.

En diálogo con AM750Salvarezza precisó que ya culminaron los estudios pre-clínicos.

El ministro de Ciencia explicó que la vacuna fue desarrollada en base a un virus de proteína recombinante.

“Podrá ser fabricada en el país y puede estar disponible en un año, o un año y medio”, destacó Salvarezza.

El funcionario precisó que es posible que haya que enfrentar un “coronavirus recurrente” que “puede ir cambiando a cada año”, por lo que indicó que “es probable que haya que proveer vacunas diferentes”.

“Este desarrollo le daría la capacidad al país para fabricarlas y evitarse el costo enorme que significa en divisas”.

En este sentido, calculó que la compra de 60 millones de dosis de vacunas contra el coronavirus implica una inversión cercana a los 600 millones de dólares. “Es dinero que se irá el país cuando pueden ser fabricadas en la Argentina”, se entusiasmó.

Salvarezza aclaró que la vacuna argentina contra el coronavirus todavía no tiene nombre.

“Hay que preguntarle y darle la posibilidad de decidirlo a Juliana Cassataro, la joven investigadora del Conicet y la Universidad de San Martín. El día que se firme el acuerdo va a poder definir cómo se llamará la vacuna”, sostuvo el ministro.