Viaje a la Luna

Viaje a la Luna

Una memoria a mis antepasados, a mis vivencias...unos versos de futuro.

QUIEN NO SE OCUPA DE NACER SE OCUPA DE MORIR

lunes, 12 de abril de 2021

NUNCA JAMAS: Los rostros detrás de la OPERACIÓN PETER PAN(*)

 

Más de 14 000 niños fueron llevados a los Estados Unidos bajo una campaña de mentiras. Foto: Archivo

“Me arrancaron de Cuba, pienso que es como arrancar un árbol joven de la tierra. Uno puede oír cómo la raíz se quiebra y así fue. Uno deja a la familia, los amigos, la escuela, su país, su idioma, las raíces de uno se rompen, se estiran y se rompen. Uno deja lo que ha conocido, la cultura, los amigos, las costumbres, todo se deja detrás”.

Ed Canler. Empresario. El 20 de septiembre de 1961 salió de Cuba. Fue ubicado en un orfanato de Lansing, Michigan. Visitó Cuba por primera vez en 1994.

“Éramos niños, niños pequeños, esa fue la primera violación, violar la mente de los niños y después violar todo, la separación, el desenlace, los niños que no volvieron a ver a sus padres”.

Alex López. El 4 de junio de 1962, cuando tenía doce años, salió de Cuba. Residió en varios campamentos y después vivió con una familia norteamericana hasta la llegada de sus padres en 1966.

Alrededor de 14 000 menores viajaron desde Cuba a Estados Unidos, entre 1960 y hasta 1962, en que presuntamente culminó la Operación Peter Pan. Un inédito secuestro masivo de infantes hace 60 años en que el Departamento de Estado emitía las visas waivers solamente para los niños a través de la Iglesia Católica. Este fue el patrón por más de dos años, durante los cuales los pequeños llegaban a Estados Unidos solos, sin la compañía de sus padres. Más tarde, muchos se reunieron con sus hijos, pero algunos nunca lo hicieron.

La patraña, según la cual el gobierno revolucionario iba a quitarles los hijos a sus padres, privándoles de la patria potestad, fue echada a circular por la CIA y la contrarrevolución. ¿Qué sucedió con aquellos miles de niños cubanos? Situados en orfanatos, campamentos o dependencias de la Iglesia Católica, si tuvieron suerte fueron tratados bien, pero para otros no fue así, algunos resultaron objeto de abuso por los curas.

Hace unos años algunos de ellos visitaron la Isla, y en un diálogo con La Colmenita, les preguntaron si ellos sabían quién era Peter Pan. Una pequeña dijo que era un niño que no le gustaba crecer, y que vivía en el país del Nunca Jamás. Uno de los visitantes les refirió que ellos, un día, viajaron solos, a un país que no era el suyo, a veces con hermanos y a veces solitos, donde nadie hablaba español, todo el mundo hablaba inglés, que perdieron los amigos que tenían aquí, que pasaron mucho tiempo sin los padres, y algunos nunca más los vieron, que eso era parte de la historia; y otro de los Peter Pan expresó: “Lo más importante que debe tener este cuento es que esto no vuelva a pasar, no solamente en Cuba, en cualquier país del mundo, que puede pasar y que ha pasado…”.

Para entender a los niños Peter Pan Cubadebate recoge hoy fragmentos del libro Operación Peter Pan: Cerrando el círculo en Cuba, basado en el documental de Estela Bravo que puede ver más abajo. Las respuestas a las preguntas sobre una de las páginas más tristes de la historia en las voces de sus protagonistas.

¿Qué pasaba cuando los niños llegaban a Estados Unidos?



Operación Peter Pan. Foto: Archivo

Mi nombre es Elly Vilano Chovel y soy uno de los niños Pedro Pan. Era una niña de catorce años cuando mis padres decidieron enviarnos a mi hermana y a mí a los Estados Unidos, lo que cambió totalmente mi vida.

“Cuando llegamos a Estados Unidos mi hermanita María del Carmen y yo fuimos a parar a un campamento que se llamaba Florida City. Era un lugar donde había mucho calor. Éramos doce niñas en una sola habitación, dormíamos en literas. Nosotras jamás nos habíamos separado de nuestros padres. Después nos dieron una casa de crianza. ¡Éramos tantos niños en Miami! Se abrieron becas en escuelas, orfanatos, reformatorios, dondequiera que hubiera cupo para un niño. Aquí en Miami, en los campamentos, eran cientos y cientos de niños”.

“Yo estaba completamente segura de que nosotros veníamos solamente por unos meses y de que regresaríamos a nuestra patria, pero cuando la Crisis de Octubre se me cayó la venda de los ojos. Me di cuenta de que habíamos sido una ficha en esa gran escena de la guerra fría, que quizás no iba a ver a mis padres de nuevo, que quizás no iba a pisar mi tierra de nuevo, que quizás iba a haber una guerra mundial y que moriríamos todos, y yo quería morirme en la tierra donde nací y no en Buffalo, debajo del hielo, y me dije: ´¿Cómo es posible que nos hayamos ido así y ya?´. Fue una tristeza enorme, me di cuenta de que esa separación no había sido nada temporaria”.

Mi nombre es Silvia Wilhelm y mi nombre de soltera es Silvia Hernández Milanés y Teurbe Tolón, bastante largo.

“Buffalo es una ciudad muy fría en el invierno, muy triste, porque nunca sale el sol, y yo venía de Cuba, del trópico. Fue un tiempo muy deprimente, llorábamos siempre, nos faltaba nuestra familia, nos sentíamos sumamente solas, me sentía muy sola. Recuerdo que miraba al cielo día tras día, y veía aquellas nevadas y me ponía a llorar, a llorar y a llorar, sin saber qué iba a pasar”.

María de los Ángeles (Candi) SosaCantante y compositora. Salió de Cuba a los diez años de edad, junto a su hermana mayor y su hermanito de nueve años.

“De Miami nos mandaron para Long Beach, California, con una familia. El señor que supuestamente estaba tomando el lugar de mi padre me trató con desamor, falta de respeto, violó. Sé que era asqueroso para mí, que le tenía un miedo terrible, que me sentía encarcelada dentro de ese carro y que salía corriendo a confesarme. No se cuántas veces sucedió, lo que sé es que él me daba un dólar para que no dijera nada, me llevaba a una tiendecita y yo compraba unos carritos para armar, lo único que sé es que tenía muchos carritos”.

Mi nombre es Francisco Méndez Diez. Soy pintor. Resido en Boston, Massachusetts. Nací en Holguín, Cuba. Residía en La Habana y llegué a los Estados Unidos el 22 de febrero de 1962.

“Fue duro y lo peor del caso fue la hipocresía de todo el programa. A veces veo esos libros que se escriben sobre el proyecto Peter Pan que dicen: ´Yo estuve en Matecumbe, en Matecumbe había actividades para los niños…´. ¡Eso es mentira, no había ninguna actividad, no había clases, no había ninguna forma de entretenimiento! Nosotros estábamos ahí, en medio del Everglades, y durante el día podíamos hacer lo que nos diera la gana, mirando, cazando moscas, mirando las moscas volar, jugando con las culebras o fajados unos con los otros, discutiendo o soñando con cuándo iban a venir nuestros padres a sacarnos del agujero ese, pero nada, no pasaba nada”.

¿Quién estuvo detrás de esta tragedia?

 

Operación Peter Pan

Mi nombre es Alex López, vivo en Washington DC, en los Estados Unidos. Salí de Cuba el 4 de junio de 1962, cuando tenía doce años.

“Creo que fuimos víctimas de un objetivo político, desacreditar a Cuba, desacreditar a la Revolución, fuimos un arma que usaron. Creo que fue una infamia de quienes se prestaron para el tráfico, como si fuera un tráfico de esclavos, y esa parte es no solamente dolorosa, sino hasta cierto punto asquerosa”.

Elly Vilano Chovel

“Las circunstancias de la guerra fría, mitos que se crearon; que era algo temporal; que, en Cuba, a noventa millas de los Estados Unidos, no podía haber un régimen comunista. Los padres pensaban que los marines iban a intervenir en cualquier momento y no querían que los niños pasaran por una guerra. Era como una comedia de errores y lo que pasó fue que nosotros perdimos la oportunidad de participar en nuestra patria. Y en cierto sentido perdieron la patria potestad los padres. Es curioso, otra ironía. La vida siempre está llena de ironías. Los padres tenían miedo de perder la patria potestad y en realidad ellos la dieron sin saber”.

¿Han regresado a Cuba?

 

Los Peter Pan regresan a Cuba. Foto: Archivo

Silvia Wilhelm. Presidenta de Cubapuentes, Inc. Con catorce años de edad, el 25 de enero de 1961, salió de Cuba. En 1994, visitó Cuba por primera vez. 

“Igual que mi madre tomó la decisión en 1961 de mandarme, yo tomé en 1994 la de volver, después de muchos años de ausencia. Mi mamá al principio no lo podía creer, estaba azorada de que yo quisiera volver a Cuba. Me acuerdo de que me preguntaba: ¿Para qué?. ¡Para todo!, tenía ganas de contestarle.

“Creo que es una de las más importantes decisiones que he tomado en mi vida, volver a Cuba. Es un tópico de mucha emoción y es tan sensible que prefieren no tocarlo, simplemente no pueden tocarlo, entonces no hablan de eso. Fue el primero de muchos viajes que he dado a Cuba y de muchos que pienso seguir dando”.

¿Cómo fue para los padres?


Elly Vilano Chovel

“Se sentían culpables. Se sentían culpables. Aquí ha habido mucho sentido de culpabilidad. Los niños, los más chiquiticos, aprendieron inglés y entonces no podían comunicarse con los padres. Mi hermana no quería ver a mis padres cuando llegaron. La primera noche estuve sola con ellos, oyendo todo el dolor de mis padres, sin decirles nada de lo que yo había pasado, porque quería protegerlos y no quería que sufrieran. Fue lo que hicieron todos los niños, la mayoría, les decíamos a los padres que todo estaba perfecto, que estábamos muy bien, estudiando, que nos gustaba. No queríamos que supieran que nosotros no estábamos a gusto, porque no había nada que ellos pudieran hacer. Entonces fue volver a hacerse responsables por los padres para que no sufrieran cuando llegaran aquí.

“Y fue una cosa curiosa. En el aeropuerto hay una escalinata, una escalera eléctrica, y yo estaba abajo y las personas que venían del extranjero bajaban por ella. Mis padres venían de España y yo estaba al lado de Tom Flannigan, que no era mi esposo todavía, y de mi trabajadora social… Mi madre toda la vida había usado un perfume que se llamaba Yo volveré. Yo les dije: ´¡La huelo, ella ya llegó, yo huelo a mi madre!´, ´¿Cómo es que vas a oler a tu madre?´ me respondieron. Pero, ¡yo podía oler su perfume! Fue una cosa así, increíble, ¡yo podía olerla a ella! Nunca más lo volvió a usar. El año pasado, por el Día de las Madres, encontré que quedaba una botella y se la compré. Cuando la vio, empezó a llorar y me dijo: ´Elly, ¿no te acuerdas cuando llegué que tú decías: “Huelo a mi madre”´. ´Verdad que sí´, le respondí. A veces pasan las cosas y uno no recuerda, se bloquea.

¿Qué fue lo peor de Peter Pan?

 

Operación Peter Pan. Foto: Archivo

Manuel Ramos. Mi nombre es Manuel Ramos. Llegué a Miami el 4 de octubre de 1961. Apenas tenía trece años. Soy un Pedro Pan.

“Fue fuerte la separación familiar, creo que es lo peor que hay. Una separación familiar es lo peor y lo he visto en la familia cubana”.

Elly Vilano Chovel

“Lo peor que sentí es que me habían engañado, porque no era una separación temporal, iba a ser una separación eterna. Cuando vi lo de la Crisis de los Cohetes pensé que ya ese era el final y que moriría fuera de mi patria, que no iba a ver a mis padres jamás y dije: ´¿Por qué yo no tuve la opción de decidir?, ¿por qué me mandaron diciendo que iba a ser unos meses?´. Eso fue lo peor. En ese momento me rebelé y pensé: ´¿Dónde están los hombres cubanos que nos han embarcado?, ¿cómo no hicieron algo?´. Estaban esperando los marines”.

María de los Ángeles (Candi) Sosa

“¿Sabe que siempre pensé que iba a ser más fácil poder llegar a la luna que a Cuba? Me acuerdo que de niña, en La Habana, con mi tío, que iba a Tropicana, yo soñaba con cantar allí y escribí una canción que menciona eso. Siempre de alguna manera pensé: ´¡Caramba visitar mi central Covadonga!, ¡tengo tantas cosas allá!, ¡no me quiero morir sin ir a Cuba!´. Tenía diez años cuando salí de Cuba. Estuve en el medio de ese conflicto, lo traje conmigo, fui producto de él y lo he estado viviendo: la separación entre los Estados Unidos y Cuba, y he tenido que vivir dentro de él. Yo me fui de Cuba, pero Cuba nunca se fue de mí”.

 



(*) en CUBADEBATE



LA PANDEMIA DEL MAL 
(Por José Pablo Feinmann) 

Hay una conocida --y un poco olvidada-- frase de Hegel que postula: “La Historia avanza por su lado malo”. Es una frase central de su pensamiento. Hegel creía en el avance de la historia. También creía que ese avance era dialéctico. Y que la dialéctica incorporaba al Espíritu la negatividad. El Mal es lo negativo. De aquí que la Historia, por consiguiente, avance por su lado malo. Alguna vez creí en estas cosas. Fascinado por su vértigo especulativo, me devoré las obras de Hegel. Eso fue hace mucho tiempo. Yo era muy joven y aún no conocía los rostros que la Historia, impiadosamente, me mostraría. A mí y a mi generación, la diezmada.

Hoy, en medio de este mundo azotado por la peste, no creo en el avance ni, mucho menos, en el progreso de la Historia. La Historia camina (no sé hacia dónde) por su lado malo, pero no avanza ni progresa. Si alguien cree que esto es la exaltación del pesimismo se equivoca. Ante todo porque pesimismo y optimismo son palabras insustanciales, que ya nada dicen. Y, si se quiere, soy un optimista. De la voluntad, claro. Por eso sigo escribiendo. Aunque dude que algo de lo que escribo vaya a cambiar algo. El mundo pandémico sigue mal gobernado. Lo gobiernan codiciosos, guerreros brutales, fabricantes y traficantes de armas, banqueros, capitalistas amantes de la libertad de mercado, eso que llamamos neoliberalismo. Hay muerte y hambre en el mundo. Y nadie parece muy decidido a suprimir esas pestes. El mundo funciona para acumular dinero y ganar poder. La desigualdad entre personas y países es humillante para la condición humana. Condición, ésta, que nunca tuvo aristas agradables, generosas. Pero nunca como hoy fue tan despiadada, tan criminal.

Nada se aprendió. La guerra que llaman “primera” y “mundial” fue una tan espantosa carnicería que --al terminarse-- los seres humanos se prometieron que sería “la última de las guerras”. Dejó un saldo de 17 millones de muertos. Y cada muerte era más horrible que las demás, aunque esto no parezca posible. Hay que ver los rostros mutilados de los sobrevivientes para estremecerse. ¿Esto se hacen los hombres entre ellos? Sí, porque a las guerras van los hombres. Las mujeres eran sacrificadas enfermeras. Aunque hoy también son soldados. Produce sencillamente miedo ver a los batallones que forman parte de los ejércitos de este mundo. Eso que Kant llamaba “el bello sexo” demuestra con entusiasmo que puede hacer todo lo que hacen los hombres: desde jugar al fútbol hasta boxear e ir a la guerra a cumplir con lo que se hace en las guerras: matar.

La pregunta central del pensamiento humanista es: ¿hay o no hay que matar? Parece una pregunta innecesaria, ya que siempre se mató. Desde Caín y el Dios severo del Antiguo Testamento, el que le ordenó a Abraham matar a su hijo, el joven Isaac. Vaya forma de poner a prueba a sus creyentes tenía ese Dios.

Marx, que hereda la dialéctica de Hegel, afirma, en el capítulo veinticuatro de El Capital que la violencia es la partera de la Historia. Que ella misma es una potencia económica. El sentido de esta frase es el mismo que la de Hegel, que la Historia avanzaba por su lado malo. Aunque los dos postulan un final feliz de la Historia ya se hace dolorosamente difícil creer en finales felices. O nos liquida la hasta ahora invencible pandemia, o la codicia de los grandes países o una bomba nuclear arrojada con propósito o sin él, por error, por un accidente indeseado.

Creo en las afirmaciones apodícticas de Walter Benjamin en sus “Tesis de filosofía de la historia”. Si miramos hacia atrás sólo veremos una cadena de ruinas, la historia humana como historia de una gran catástrofe. No obstante, hay que seguir. Hay seres humanos buenos. ¡Si hasta hay quienes creen que hay un punto de bondad en el alma humana! Si hasta Heinrich Himmler, cuando volvía tarde a su casa, entraba por la puerta de atrás para no despertar al canario. ¿Por qué volvía tarde? Porque se había demorado en visitar algunos campos de concentración y exterminio.

Pero no traigo este ejemplo para culpar centralmente a los nazis. Churchill decidió bombardear la bella ciudad de Dresde con la orden de no dejar nada en pie. Y sí, nada quedó. Ruinas y setenta mil muertos. Shostakovich escribió --apenas después de la guerra-- un cuarteto de cuerdas para honrar a los asesinados en Dresde. El arte como única respuesta a la catástrofe. Porque si bien es cierto que la feroz pulsión tanática del ente antropológico es incontenible, también está el testimonio de siglos de arte en los que los humanos podrán buscar su redención. Ignoro ante quién. Porque las religiones han sido parte del problema, no su solución. Torquemada es la esencia del poder del estado católico, no Francisco de Asís y menos --pese a todos sus esfuerzos-- el Papa actual. La esperanza está en suprimir la industria de las armas (que son el Mal impecablemente encarnado), la ambición de las corporaciones, el egoísmo como motor de la historia. Y saber y decir que el hombre debe dejar de ser el lobo del hombre, que el sufrimiento de los otros nos debe importar al punto de comprometernos por impedirlo y que --aunque pasen los siglos y lo tanático siga reinando-- el Eros, ya sea en el amor o en el arte, acaso no triunfe, pero seguirá presente, como barrera ante la pandemia del Mal.

  



Otro crimen racista en Minneapolis dio lugar a masivas protestas

La ciudad estadounidense de Minneapolis fue otra vez escenario de masivas protestas por el asesinato de un joven afroamericano a manos de la policía local. El hecho fue calificado como un nuevo crimen racista y ocurrió en momentos en que se lleva a cabo el juicio contra un agente acusado por la muerte de George Floyd.

El nuevo asesinato se produjo este fin de semana en Brooklyn Center, un barrio de las afueras de Minneapolis, y la víctima fue identificada como Daunte Wright, de 20 años.

La versión del Departamento de Policía de Brooklyn Center es que el hombre conducía un automóvil y tras ser detenido en un control policial se determinó que tenía una orden judicial pendiente.

El comunicado policial indica que los oficiales intentaron arrestarlo pero el hombre "volvió a entrar al vehículo" hasta que "un oficial disparó su arma de fuego, como advertencia al conductor", dijo el comunicado. "El vehículo luego viajó varias manzanas antes de chocar contra otro vehículo", pero el disparo había alcanzado al conductor, que murió en el lugar.

El alcalde de Brooklyn City, Mike Elliott, tachó el tiroteo de "trágico", mientras que el gobernador del estado de Minnesota, Tim Walz, dijo en su cuenta de Twitter que seguía de cerca "la situación en Brooklyn Center" y que "lamenta la pérdida de la vida de otro hombre negro a manos de la policía".

Los disturbios por la muerte de Wright se iniciaron la noche del domingo. Cientos de personas se concentraron frente a la sede del Departamento de Policía de Brooklyn Center y comenzaron a haber explosiones e incendio de basura.

La policía pidió a los manifestantes que se dispersaran, estos no lo hicieron y comenzó la represión. Dispararon gas lacrimógeno y granadas ensordecedoras. Luego, hacia la medianoche, la Guardia Nacional se desplegó en el lugar y el alcalde Elliott declaró un toque de queda hasta las 6 de la mañana.

En la movilización estaba la familia de Wright. Allí, su madre, Katie Wright, contó que Daunte la había llamado para decirle que la policía le había ordenado detener su vehículo. Luego escuchó a oficiales de policía decirle a su hijo que soltara el teléfono y de repente uno de los agentes cortó la llamada. Poco después, la novia del joven le avisó que el joven había sido abatido.

Fotos de la manifestación mostraban a hombres saltando sobre el parabrisas de una camioneta de policía. Cuando la presencia policial se redujo luego de una hora, la muchedumbre encendió velas y escribió mensajes con tiza en la calle: "Justicia para Daunte Wright".

"Llamamos a los manifestantes a seguir siendo pacíficos", escribió en Twitter el alcalde Elliott. "Los manifestantes pacíficos no son enfrentados con fuerza", añadió.

El hecho tuvo lugar mientras se lleva a cabo en Minneapolis el juicio contra Derek Chauvin, un policía blanco acusado de la muerte de George Floyd, un afroestadounidense en mayo pasado en esa ciudad.

Floyd murió cuando cuatro agentes intentaron detenerlo por haber utilizado un billete falso para pagar en una tienda. Durante su arresto, el agente Chauvin lo inmovilizó en el suelo presionando la rodilla contra su cuello hasta que le produjo lesiones por las que murió asfixiado más tarde.

Este caso desencadenó durante meses una ola de protestas en todo Estados Unidos contra el racismo y la brutalidad policial, y su autor está acusado por asesinato en segundo grado, penado con hasta 40 años de cárcel; asesinato en tercer grado, con una condena máxima de 25 años, y homicidio en segundo grado, que acarrea hasta 10 años de privación de libertad.

 

jueves, 8 de abril de 2021

Pfizer suspendió el envío de vacunas a Israel por falta de pago (*)

En medio del sostenido crecimiento de casos que azota al mundo, Pfizer decidió detener los envíos de vacunas hacia Israel luego de haber denunciado una demora en los pagos. Según publicó The Jerusalem Post, las autoridades de la farmacéutica estadounidense advirtieron que el país no transfirió el dinero correspondiente a las últimas 2,5 millones de dosis, por lo que decidieron demorar la entrega de 700.000 vacunas que debían arribar este domingo.

De acuerdo a la información aportada por altos funcionarios de la farmacéutica, ya se completaron todas las entregas a Israel comprometidas en el acuerdo inicial de noviembre de 2020. "La compañía está trabajando actualmente con el gobierno israelí para actualizar el acuerdo, para suministrar vacunas adicionales al país. Mientras continúe este trabajo, los envíos pueden ajustarse", dijo Pfizer en un comunicado. El Ministerio de Salud no quiso comentar sobre la declaración.

Lo que ocurrió, explicó la empresa, fue que si bien Israel pagó las 10 millones de dosis pautadas en ese primer acuerdo, en febrero el primer ministro, Benjamin Netanyahu, y el director ejecutivo de Pfizer, Albert Bourla, llegaron a un nuevo acuerdo para suministrar al país dosis adicionales. El retraso en los pagos de estas últimas vacunas habría desatado la decisión de la farmacéutica de detener los envíos.

Según el periódico israelí, el Ministerio de Salud Yuli Edelstein viene presionando a las autoridades para que aprueben la compra de nuevas vacunas. Tras algunas conversaciones, el gobierno había programado una reunión para el lunes pasado, que finalmente decidió posponerse "indefinidamente" por un conflicto entre Netanyahu y el líder del partido opositor Partido Kajol-Laban, Benny Gantz.

La reunión fue cancelada por Gantz, luego de que Netanyahu se negara a aprobar su nombramiento como ministro permanente de Justicia, ya que su mandato como ministro terminó el 2 de abril, tres meses después de que asumiera el cargo en lugar de Avi Nissenkorn, quien había dimitido.

Yuli Edelstein intentó vanamente este domingo persuadir a Gantz para retomar las negociaciones y poder seguir adelante con el acuerdo de Pfizer. "Si esta reunión es tan urgente para Edelstein", dijo un portavoz de Gantz, "todo lo que tiene que hacer es llamar al primer ministro Netanyahu y pedirle que nombre un ministro de justicia".

La oficina de Gantz afirmó, además, que la compra de los 2,5 millones de vacunas ya estaba aprobada y que cualquier retraso en el pago era responsabilidad del Ministerio de Salud. También recordó que el país ya había comprado 27 millones de dosis, que incluyen vacunas de Pfizer, Moderna y AstraZeneca, "que deberían ser suficientes para el futuro cercano".

Mientras tanto, a los funcionarios de salud les preocupa que Israel pierda la oportunidad de comprar las vacunas. El comisionado de coronavirus, el profesor Nachman Ash, dijo al Post que si Israel no firma rápidamente los contratos necesarios, es posible que no pueda vacunar a sus niños o proporcionar a los ciudadanos inyecciones de refuerzo contra las variantes más resistentes a la vacuna.

"Existe una competencia real para comprar vacunas en países de todo el mundo", advirtió Ash en una entrevista la semana pasada. “Queremos reservar nuestro lugar en la parte superior de la lista y no ser empujados hasta el final para que no podamos obtenerlas cuando más se necesitan”, insistió.

 (*) en PAGINA12




El jefe del Comando Sur de EE.UU. se mostró interesado en una base en Tierra del Fuego(*)
(Por Fernando Cibeira) 

Una de las pocas preguntas puntuales sobre el país que le hizo el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, al canciller Felipe Solá en su primera comunicación de días atrás fue si era cierto que China construiría una base militar en Tierra del Fuego. Solá le negó cualquier acuerdo en ese sentido. Este miércoles, pocos días después de esa conversación, llegó al país el jefe del Comando Sur, el almirante Craig Faller, quien tiene en su agenda justamente una visita a Ushuaia para interiorizarse sobre los planes en marcha para ese punto estratégico del Atlántico Sur con cercanía a la Antártida, donde la Armada argentina busca desde hace tiempo financiamiento para una nueva base que despierta interés en las principales potencias del mundo.

Las versiones circulan desde hace tiempo, incluso trascienden a los gobiernos. El último rumor se disparó luego de la última conversación que mantuvieron Alberto Fernández con Xi Jinping, donde avanzaron en la idea de la incorporación argentina a la iniciativa de la Ruta de la Seda, una asociación que posibilita fuertes inversiones chinas en infraestructura. Eso encendió las alarmas del Departamento de Estado, atento a cualquier avanzada de la potencia asiática en la región, pero en especial en una zona que forma parte de la disputa geopolítica mundial dada la riqueza inexplorada de sus recursos naturales. La prueba de ello es la consulta directa de Blinken a Solá en su primera conversación. 

La Armada tiene en Tierra del Fuego una base que quedó anticuada, por lo que desde hace una década tiene proyectada la construcción de una nueva, para lo que necesita un financiamiento de unos 400 millones de dólares. Ya cuenta con el terreno tanto para construir el puerto, como la base militar y un barrio de viviendas para el personal. A ese mismo proyecto, el gobernador fueguino Gustavo Melella quiere sumarle la posibilidad de utilizarlo como una gran base logística civil, que sirva para enviar personal y suministros a la Antártida, incluso ofrecer servicios turísticos. Melella se reunió con el embajador chino Zou Xiaoli para interesarlo en su propuesta. El gobernador plantea que ante el fortalecimiento británico en Malvinas y la avanzada de Chile en Punta Arenas, Argentina debe apresurarse y aprovechar las posibilidades estratégicas de Ushuaia. 

Los planes 

"La idea que siempre tuvimos es hacerla nosotros para usarla nosotros, no es algo que estemos pensando para que lo utilicen los demás. Obviamente, todo el mundo está interesado en saber qué ocurrirá allí. Es un lugar estratégico muy importante, sería la base marítima más austral del mundo, con posibilidad de monitorear todo lo que ocurre en el Atlántico Sur y cerca de la Antártida", explicaban en el Ministerio de Defensa sobre la iniciativa.

El Comando Sur es la unidad del Pentágono que se ocupa de velar por los intereses de Estados Unidos en la región. El almirante Faller llegó ayer al país, donde fue recibido por la encargada de negocios MaryKay Carlson, actualmente a cargo de la embajada norteamericana. Hoy se reunirá con el ministro de Defensa, Agustín Rossi, y donará tres unidades sanitarias móviles para la lucha contra la pandemia. Pero su interés militar estará puesto en su visita a Ushuaia, donde buscará comprobar qué es lo que está sucediendo allí con una recorrida por la actual base. En la confrontación mundial desatada en los últimos tiempos, Estados Unidos es particularmente receloso respecto a cualquier avanzada de China y Rusia en América, desde la generosa provisión de vacunas que han dispuesto para el combate a la Covid en los países de la región -la llamada "diplomacia de las vacunas"- como sus ambiciosos planes de inversiones, por lo general volcados a la explotación de recursos naturales.

"La verdad es que hasta ahora no recibimos ninguna propuesta concreta ni de China ni de Estados Unidos para financiar la base militar en Ushuaia. Nosotros tenemos políticas de colaboración militar con China y con Estados Unidos, también con Rusia y con la Unión Europea, pero eso no significa que resignemos nuestros intereses. Queremos hacer la base en ese lugar geopolítico estratégico para el uso de la Armada argentina, no para que lo utilice otra armada. Eso no forma parte de nuestro análisis", afirmaban en Defensa. 

(*) en EL DESTAPE



LOS TAMBORES DE LA GUERRA(*)
(Por Fabián Escalante Font)

 


Ya se escucha el fuerte sonido de los tambores. No el de nuestros aborígenes caribeños o del sur del continente, que en celebraciones y protestas vibran al son de sus reclamos o consignas. Estos que ahora se escuchan son los redoblados por el Imperio Norteamericano, que se apresta a lanzar una ofensiva generalizada contra nuestros pueblos, al sur del Rio Grande.

No, no están conformes con el estado de cosas al que se enfrentan. Pensaron que con un nuevo liberalismo encabezado por los Bolsonaro, Piñera, Abdo Benítez, Duque, Moreno, Hernández, Bukele, Giammattei y otras malas hierbas habían liquidado o al menos contenido la resistencia de nuestros pueblos. Pero no ha sido así. Las próximas elecciones en el Ecuador, incluso en el legendario Perú, pueden fortalecer un bloque de países progresistas integrado ya por México, Argentina, Bolivia, Venezuela, Nicaragua y Cuba y proporcionar un golpe demoledor al “ministerio de colonias” yanki, la OEA, restableciendo una Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, libre de tutelajes imperiales.

Precisamente a ello se debe el recorrido que en estos días inicia por la Argentina el jefe del comando sur de Estados Unidos, Almirante Craig Faller y cuyo objetivo central es la agresión a la hermana República Bolivariana de Venezuela, en tanto, su estrecho aliado, abastecedor seguro de cocaína, el que mantiene ocupado con 7 bases militares, y un rio de millones de dólares, no ha podido doblegar al valeroso pueblo de Bolívar y Chávez.

El Almirante pretende construir un frente de guerra, con Brasil y sus militares golpistas al frente y al menos neutralizar a los países del Sur. Sería una acción militar combinada por ambas fronteras venezolanas, que liquidara al estilo de los ejércitos hitlerianos, de un golpe, la resistencia de sus fuerzas armadas, sus milicias y al pueblo organizado, algo que, es impensable, porque cuando un pueblo asume su dignidad, defensa y soberanía es capaz, como los espartanos de la antigua Grecia de vencer y derrotar los invasores de Darío en las Termopilas. Y estamos seguros, de que nuestros hermanos de punta a punta del continente, los derrotarán enarbolando el sable de Bolívar y el verbo y la acción de Chávez, Kirchner, Evo, Correa, Lula, Dilma y todos los combatientes que nos antecedieron.

Los objetivos estratégicos del Imperio, continúan siendo los mismos, aun después de Trump, ahora con Biden. Ellos saben que están derrotados estratégicamente no solo militar, sino económicamente. Rusia, China e Irán le han plantado cara y aceptado el reto. La otrora poderosa Unión Europea, devenida en “perrito faldero” de Norteamérica, se encuentra como decía un chiste español de mis tiempos: “como el curro en la fiesta, que no se puede ir, ni tampoco quedarse”, amarrada por importantes intereses económicos a Rusia y el acceso a un mercado chino inagotable, innovador y barato. Sin embargo, acusa, ataca, calumnia y amenaza a nuestros pueblos: le sirven de comparsa al Imperio en su novedosa ofensiva latinoamericana.

Por su parte, los yankis han preparado lo que han denominado guerra de cuarta generación, que en dos palabras, asume todas las modalidades empleadas hasta entonces por los “señores de la guerra”. Entre ellas, la poderosa “guerra sicológica”, es decir, el ablandamiento de la conciencia de nuestros pueblos, con el objetivo de confundir, engañar, manipular, sus sentimientos, opiniones y conductas, en suma anular su conciencia social, su rebeldía, su historia de luchas, sus anhelos por un porvenir que no dependa de esas dramáticas caravanas de emigrantes obligados por el hambre y engañados por la propaganda, que marchan hacia el Norte, en busca de un futuro mejor.

El escenario político militar se prepara activamente. No es de extrañar que pronto aparezca en la frontera venezolano colombiana un Juan Guaidó con casco de guerra y empuñando un fusil, imagino que de palo, pues el otro lastimaría sus cuidadas manos.

Sin embargo, en Cuba, en su ejemplo, en sus hombres y mujeres, continúa la responsabilidad de proteger la llama de la Revolución continental. Por ello, el nuevo gobierno yanki encabezado por Biden no se apura en revisar su política hacia nuestro país, quizás esperando que ocurra el milagro de un desmerengamiento al estilo de la Europa del Este de los años 90. ¿Por qué? Ellos saben que pésele a quien le pese, Cuba continúa siendo el faro de luz que encendiera Fidel Castro aquella gloriosa mañana del 1ero de enero de 1959; solidaria, cuando da a otros lo que no tiene, la vencedora de Girón, de la Crisis de Octubre y mil batallas, la de las brigadas Henry Reeve, la de los programas de alfabetización “yo sí puedo”, la de las operaciones sanitarias Milagros y Barrio Adentro, la del combate al Ebola, la que venció junto a sus hermanos angolanos y Namibios al odioso apartheid en África del Sur, la del eterno Comandante en Jefe, aquel que en su testamento político, nos indicó, entre otras, dos ideas esenciales, como si su obra no fuera monumental, inigualable: cámbiese todo lo que deba ser cambiado, puntualizando, Revolución es sentido del momento histórico. Y es ese, el sentido de este momento, el que señala el camino, cambiando, renovando, atrayendo a las nuevas generaciones de cubanos a este combate desigual y a la vez victorioso.

A fuerza de luchas y combates, los cubanos tenemos alguna experiencia en estas lides, no en balde Estados Unidos nos ha bloqueado, agredido, aterrorizado, lanzado campañas terroristas y de toda índole por más de 60 años. No creo que existan precedentes en la historia de la Humanidad. Claro, ahora nos encontramos en una situación particular, en un proceso de tránsito generacional, acosados económica y políticamente, sufriendo al igual que la Humanidad una de las más terribles pandemias conocidas por siglos.

La guerra sicológica fue la primera receta empleada contra la Revolución cubana, aprovechando el analfabetismo aun existente, los prejuicios con el socialismo y las esperanzas vanas con las cuales sus medios machacaban a nuestra población con el “sueño americano”, la sociedad de consumo desarrollada como el “dorado” que debíamos alcanzar.

A penas unas semanas después del triunfo de la Revolución, Estados Unidos y su Agencia de Informaciones acusó a Cuba de “violar” los derechos humanos de los asesinos y torturadores detenidos. Sin embargo, aquellos criminales de guerra eran juzgados por sus asesinatos, en tribunales, en los cuales se les garantizaba el debido proceso y eran públicos y televisados.

El Imperio orquestó a todos los medios masivos de difusión existentes en el país, aún en manos de la oligarquía criolla, para hacer coro a sus consignas y no contento con esto, construyó en una isla del caribe hondureño una poderosa planta radial de 50 KW de potencia que transmitía las 24 horas del día, encadenando en horarios estelares, las radio emisoras de la Florida, transmitiendo mensajes aterradores al pueblo cubano, sobre los objetivos de la Revolución, sus líderes y el proyecto político, social y económico que se estaba poniendo en marcha. La falsa ley sobre la Patria Potestad, hizo creer a un sector de la población que el Estado le quitaría la atribución a los padres sobre sus hijos, provocando el éxodo a Estados Unidos, de más de 15,000 infantes, que muchos jamás se reencontraron.

El siglo XXI y la aparición de la Internet y las redes sociales van a cambiar dramáticamente estas operaciones de guerra sicológicas, o mejor sus conceptos y estrategias. Se podría decir, que se han masificado las acciones de guerra sicológica y cualquier persona con un teléfono con acceso a la red, puede participar en ella.

Estados Unidos y sus aliados, desde mucho antes, habían creado “laboratorios” para dirigir y orientar las acciones que en este sentido se proponían, por cierto, gracias en cierta medida, a su funesta y fracasada experiencia contra la Revolución cubana. La USAID, NED, Freedom House, Reporteros sin Fronteras, la fundación Albert Einstein, etc. los cuales son abastecidos económicamente por el Congreso de ese país, organizan programas que van dirigidos hacia sectores específicos de la sociedad. Ello no es aleatorio, sino resultado de un estudio “científico” que busca las debilidades, nuestros errores, los flancos descuidados, para entonces dirigir el golpe en esa dirección.

En nuestro caso, temas como el cansancio, el agotamiento social, “hasta cuándo hay que sacrificarse”, “cuándo la Revolución va a satisfacer todas las necesidades de la población”, “cuándo podemos tener apartamentos de lujo y autos de último modelo”, son conceptos con los cuales han estado martillando la conciencia de nuestras jóvenes generaciones, como si alcanzarlo fuera posible, como si alguna sociedad en el Mundo lo hubiera logrado, como si el trabajo, diario y esforzado no fuera la única fuente de satisfacción al menos de las necesidades inmediatas, y como si la sociedad cubana, ésta que tenemos, no tuviera uno de los estándares sociales más elevados en nuestro continente, como si la seguridad social, la salud, la educación en todos los niveles, el desarrollo de la cultura en sus múltiples esferas, la nutrición básica, la seguridad ciudadana, la vacunación temprana de los infantes, el desarrollo científico alcanzado, con la organización del enfrentamiento a la pandemia del covid, con la SOLIDARIDAD a otros pueblos que en más de 60 años hemos brindado, porque no hemos dado lo que nos sobra, sino que como indicó el Nazareno, compartimos lo que tenemos, lo poco que tenemos. Y creo que ello no tiene comparación alguna con ningún otro ejemplo pasado, de un pueblo que construye o intenta construir una sociedad más justa, humana y equitativa, rodeado, agredido, bloqueado. No, no recuerdo otro en la historia de la humanidad. Hoy estamos en proceso producir cinco vacunas contra el covid. Imaginar que este pequeño país, cercado y agredido pueda hacer algo tan importante como ello, que salvará millones de vidas, porque como siempre, Cuba solidaria, no piensa hacerse millonaria, -como sí aspiran los grandes consorcios farmacéuticos que hoy producen vacunas-, sino ayudar a sus hermanos, a nuestros pueblos, porque ese fue el legado de Martí y de Fidel, su trabajo, cuando dijo que este pueblo sería de hombres de ciencias y además forjó las condiciones para ello.

Los contrarrevolucionarios de los primeros años, tenían que abastecerse de armas y explosivos para actuar, correr riesgos, atacar, dar la cara de manera frontal, sin embargo eso ha cambiado en esta época. Ahora, se hacen periodistas “independientes” en Internet para sus reportajes y noticias calumniosas, otros más arriesgados se inscriben en programas de las organizaciones antes citadas y proponen ladinamente cuáles deben ser los focos de las agresiones contra su Patria, nuestros costados débiles, presentando un proyecto en el que se explica detalladamente cómo organizar la agresión, una “disidencia”, acciones plásticas, protestas de jóvenes “artistas” descontentos etc., para que les paguen el presupuesto y entonces con ese dinero, actuar. El denominado Movimiento de San Isidro es un ejemplo en el cual un sujeto, que no tiene nociones de arte, se sienta en un inodoro, arropado con las banderas cubanas y norteamericanas y proclama el acto como un hecho cultural, de protesta antigubernamental.

Y entonces, comienza el maratón de noticias falsas: violación de derechos humanos, reportajes acusatorios de “periodistas independientes”, memes burlando a los dirigentes en las redes, canciones compuestas por artistas conocidos que en su exilio dorado y pagado, producen música y letras para darle “color” y voz a las “protestas” contra el “régimen cubano”

El escenario está listo. Antes, Trump, en sus últimos días, nos declaró un Estado terroristaas- y ahora aparece el Secretario de Estado norteamericano con un informe donde afirma que en Cuba se violan los derechos humanos y por tanto, se infiere, o infiero, que ninguna de las 242 medidas anticubanas tomadas por el anterior presidente contra este pequeño y agobiado país, serán modificadas, si no se hace concesiones, es decir, se pide perdón, se arrodilla e implora al nuevo emperador-presidente Joe Biden clemencia y se promete rendirse.

¿Y cuál es el antídoto a estas agresiones, a esta guerra sicológica, cultural, económica, social, multilateral y total que ejecuta el enemigo contra nuestro pueblo?

Trincheras de ideas valen más que trincheras de piedras, nos indicó José Martí, y después, durante esta larga guerra contra el Imperio, desde aquellas trincheras, entablar la Batalla de Ideas a la cual nos convocó Fidel. A la guerra de ideas nos enfrentamos con las ideas, con la verdad, con el desarrollo de la conciencia revolucionaria, comprendiendo el momento histórico, defendiendo la unidad nacional, -quebrarla es el objetivo enemigo-, porque sin esa unidad estamos perdidos, criticando todo lo que deba ser criticado, rectificando todo lo que deba serlo, armando esa conciencia con pensamiento novedoso e incorporando a las nuevas generaciones, que aportan sus ideas, que tienen su óptica, positiva por demás, -aunque distinta a la nuestra, ya un poco desgastada en los combates-, sin continuismo pero con continuidad, con renovación, utilizando todo el caudal de las organizaciones sociales, sindicales, fraternales, en fin todas, armándolas de los conceptos e ideas de nuestro socialismo, con las que Fidel, tan vigente hoy, nos indica el camino.

Hoy más que nunca debemos combatir a la ofensiva, no dejar que el enemigo nos rodee, dentro del cerco que el bloqueo impuso, porque dentro del mismo nos aniquilan. Llevar el combate a su propio terreno, allí donde precisamente no nos esperan. Usar el estilo guerrillero que nos legó el Ché y Fidel. Recordar, que cada cual debe tener el derecho a defender la Revolución cómo sabe, como puede, con las uñas si es preciso, sin dogmas, desde sus propias ideas y trincheras.

 (*) en LA PUPILA INSOMNE




miércoles, 7 de abril de 2021

ESTOR
 
Hace tiempo mujer no te escribo
será porque tu piel canela
con brisas de Huracán
acompaña mis noches
y en esta tarde turbia
de unos Aires no tan Buenos
me persigue la imagen
abrazando ella mis soledades
 
¡Ay, mujer!, que he rastreado
cuando todo era abismo
ahora en el brocal de mi lecho
está tu sonrisa que cortina
mi ventana a este Mundo
absurdo y desigual
que me tendrá, por suerte
por poco tiempo

Sigues siendo irremediable
Imprescindible para todo lo que estalla…




La Argentina negocia para comprar dos nuevas vacunas(*)
(Raúl Kollmann) 

La Argentina inició formalmente negociaciones por dos nuevas vacunas. Por un lado, la Soberana, que Cuba tendría disponible en mayo, lo que constituye una asombrosa hazaña científica. Y por otro, en la India, con un laboratorio que se llama Barath, por una vacuna llamada Covaxin, que los científicos argentinos, a los que se les dio la tarea de analizarla, consideraron magnífica. Finalmente, hay una tercera negociación, aún más asombrosa, con un príncipe de Emiratos Arabes, país que compró, a través de un fondo de inversión, millones de dosis de la vacuna china de Sinopharm.

Está la posibilidad de comprarles más vacunas y, además, ayudarían a que se acelere la llegada de los dos millones de dosis ya comprometidas por China y cuyo envío se complicó. Si a esto se agrega la perspectiva del envío de las de Oxford/AstraZeneca, cuyo elemento activo se produjo en la Argentina -aseguran que llegan 900.000 dosis en abril-, el país tiene buenas posibilidades de un flujo muy intenso como para responder a la segunda ola del virus.

Ninguna de las negociaciones está cerrada, pero todas están con grandes chances de concretarse. En algunos de los diálogos interviene directamente el presidente Alberto Fernández. Este martes, Cuba entregó formalmente toda la documentación sobre Soberana, la vacuna que produce la isla y que se podría recibir en mayo. Los estudios de fase 3 están en pleno desarrollo y participan 90.000 voluntarios, por lo que las autoridades sanitarias argentinas tendrán acceso a los resultados de inmediato. Es muy posible que se avance con esta negociación y haya dosis disponibles en unas seis o siete semanas.

A más corto plazo se inició un diálogo con las autoridades indias por Covaxin. La vacuna no fue autorizada por Brasil tras un encontronazo por la inspección de la planta de Barath, pero los primeros análisis hechos en Argentina dieron resultados satisfactorios. Las tratativas están en marcha. Covaxin se aplica en Irán, Myanmar y Mozambique, también con buen impacto.

La otra negociación en marcha es con un fondo de inversión de Emiratos Árabes Unidos (EAU), aunque el diálogo es de país a país, o sea con las autoridades de los EAU. Emiratos compró millones de vacunas Sinopharm y tendría una partida adicional disponible. En realidad, China tiene pendiente el envío de otras dos millones de dosis --además de la que se recibe mañana--, pero todo se complicó porque empieza a haber restricciones en el gigante asiático. Como está sucediendo alrededor del mundo, los países están prohibiendo la salida de vacunas con el argumento de que necesitan aplicarlas a su población. La EAU no sólo proveería vacunas -si la negociación prospera- sino que ayudaría a que lleguen los dos millones de dosis ya firmadas.

Finalmente, el laboratorio AstraZeneca le entregó al Ministerio de Salud un informe de cómo va a entregar las 22.400.000 dosis entre abril y octubre.

Ratificaron que en el mes que se inicia llegan las primeras 900.000 que vienen de Estados Unidos y luego 3.500.000 en mayo desde México y lo mismo en junio. La vacuna es la más barata del mercado porque quien la desarrolló, la Universidad de Oxford, exigió al laboratorio que la venda al costo --tres dólares-- mientras dure la pandemia. Después, si hay que aplicarla otra vez un año más tarde (lo que no se sabe todavía) el laboratorio puede fijar otro precio.

(*) en PAGINA12




POBREZA Y SOBERANÍA(*)
(Por Ricardo Aronskind)

Como era previsible, dado el impacto económico de la pandemia y las limitaciones político-institucionales del país, la última medición de la pobreza realizada por el INDEC en 31 conglomerados urbanos mostró la existencia de 12 millones de personas pobres. De ese total, 3 millones están por debajo de la línea de indigencia. El porcentaje de personas pobres, proyectado a la totalidad de la población equivaldría a 19 millones de habitantes. El 58% de lxs niñxs menores de 14 años es pobre en la Argentina actual.

Para atacar la pobreza, enriquecer el pensamiento

La derecha utilizó el dato de la pobreza para hacer dos cosas que sabe perfectamente. Una es atacar con muy poca seriedad al gobierno nacional, ignorando que existe una durísima pandemia global y que es la propia derecha local el obstáculo principal para mayores estrategias distributivas. Si no amenazaran constantemente con corridas cambiarias y alzas especulativas de precios habría mayores márgenes de acción fiscal en ese tema.

La otra actitud típica de la derecha es volver a presentar sus viejas recetas económicas –cuyo único fin es aumentar la rentabilidad de ciertas corporaciones–, ahora para atacar el problema de la pobreza. Así, se escuchó decir que para reducir la población cuyos ingresos están bajo la línea de pobreza sería crucial bajar la inflación. Con el cuento de “abatir la inflación” la derecha termina imponiendo recetas exterminadoras de la economía, como lo fue la convertibilidad, con inflación 0 y niveles enormes de desempleo y pobreza. Abatir la inflación, en el recetario neoliberal, es lo mismo que decir ajuste drástico del Estado, apertura indiscriminada, hundimiento de la economía y quiebras masivas.

Que el movimiento incesante de precios que venimos observando debe ser contenido es cierto y necesario, pero no es toda la verdad.

En todo caso, la pobreza es tanto un problema vinculado al nivel de precios como al nivel de los ingresos de los pobres e indigentes. Supongamos que el gobierno lograra mágicamente inflación cero el mes que viene. Nos quedaríamos cómodamente instalados en 42% de pobres, infinitamente. No es un mal horizonte para los irresponsables de la derecha. Que hubiera 0 inflación no nos eximiría de pensar cómo hacer para que una familia cuyos ingresos mensuales son hoy de 30.000 pesos llegara a los 50.000 para empezar a sacar la cabeza arriba del agua.

Por lo tanto, no se puede separar el tema de los ingresos, es decir de la distribución del ingreso, de la discusión sobre la pobreza.

La segunda receta del canon ortodoxo suena atractiva: promover la inversión privada.

Desde ya que la inversión productiva sería positiva y bienvenida. Pero debemos hacer dos salvedades: la primera es que la enorme dimensión de la pobreza y el desempleo hacen que se requiera un monto gigante de inversiones, absolutamente imposible de obtener en el corto plazo. Y adicionalmente debemos recordar que las inversiones (extranjeras) que se fantasea atraer requieren muy poca mano de obra, como ocurre en varios complejos productivos que son básicamente intensivos en capital. Enclaves inversores, básicamente conectados a la economía global y con escaso vínculo con el entramado productivo local, no son solución alguna para el problema de la pobreza. El impacto en la pobreza de una masa de inversiones de corporaciones multinacionales sería escaso, irrelevante, si no se complementara con muchas otras inversiones de empresarios pequeños y medianos, productores agrarios, cooperativas de producción y el Estado en todos sus niveles.

Se debe abandonar, por obsoleto, el viejo reflejo de esperar que la reactivación económica esperada para este año y el próximo eliminará el desempleo, o reducirá fuertemente la pobreza.

Bienvenida la reactivación, porque ayudará y mejorará el cuadro macroeconómico, pero no resolverá la situación de fondo. Fue el kirchnerismo el que descubrió que a pesar de las muy altas tasas de crecimiento en sus primeros años no se lograba bajar significativamente la indigencia, y con sabiduría recurrió al lanzamiento de la Asignación Universal por Hijo, una transferencia estatal directa que fue contundente para reducir en serio el problema. Se comprobaba que la economía de mercado, y encima periférica, no tenía respuestas convincentes para nuestros problemas sociales estructurales.

El ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, tiene previstos una serie de planes interesantes de creación de empleo. En varias provincias hay planes de construcción de vivienda, conocidos por sus efectos positivos sobre el empleo. Pero valdría la pena revisar el alcance de todos estos proyectos, para que no sean parches menores frente a la montaña de la pobreza.

Quizás haya que pensar enfoques más amplios, nuevos instrumentos, sumar más protagonistas a un esfuerzo que debe abarcar a toda la sociedad. Sin mediar un fuerte y decidido impulso estatal, no habrá mejora de la economía privada que altere drásticamente el cuadro de situación.

El tema del combate en serio a la pobreza debería ser transversal a varias áreas de la economía, del trabajo y del desarrollo social. Debería impactar en el diseño de la estructura impositiva –desde ya en la capacidad recaudatoria y de lucha contra la evasión–, en la planificación nacional y regional de actividades productivas, de infraestructura y sociales. Pero también debería incidir en la propia negociación con el FMI, organismo que por trascendidos recientes parece estar reclamando ¡equilibrio presupuestario! en un período de tres años.

Teóricamente, es posible arribar al equilibrio presupuestario sin ajuste a los sectores populares, mejorando dramáticamente la percepción de los impuestos a los actores económicos que se resisten exitosamente a pagarlos.

Pero políticamente eso implica un drástico vuelco en la actual estrategia de gobernabilidad, en la movilización de fuerzas sociales, que le permita a la actual administración contar con todos los mecanismos técnicos y punitivos necesarios para lograr esa meta que pone en juego la esencia del Estado.

La burocracia del FMI demanda, casi inocentemente, equilibrio fiscal en tres años, sabiendo que manda al gobierno popular a una misión muy difícil, en la que puede crujir su base social y política y arriesgarse a maniobras desestabilizadoras.

El acuerdo con el FMI: dos miradas antagónicas

El FMI sigue insistiendo en que no piensa ampliar el plazo de pago de sus Préstamos de Facilidades Extendidas a más de diez años en atención al caso argentino. Sin embargo, circulan rumores de que dadas las difíciles condiciones globales, el organismo procedería a una reforma interna de sus estatutos para extender estos préstamos a plazos mayores.

A nosotros el FMI nos exige saldar la deuda de 44.000 millones en diez años. Las matemáticas más simples dicen que cuando empiecen a vencer los principales tramos del crédito del FMI, coincidirán con los vencimientos de los pagos comprometidos con los bonistas privados, generándose a partir de 2025-26, una carga abrumadora de vencimientos de deuda que precipitaría otro default de nuestro país, más allá de quien gobierne.

¿Por qué debería Argentina firmar un acuerdo así?

Aquí los senderos se bifurcan. Desde la perspectiva de un sector del gobierno, un acuerdo de estas características, si bien no es bueno, puede ser modificado más adelante, aprovechando diversas flexibilidades y situaciones de crisis globales que se puedan presentar. Y tendría la enorme ventaja coyuntural de terminar de aquietar las aguas financiero-cambiarias en el corto plazo, eliminando un frente de presión sobre el gobierno. Quedaría “sólo” para este año el tema de poner en caja los precios, ya que la reactivación está en marcha, y rezar para que la crisis sanitaria no fuerce a otro enfriamiento económico.

La mirada antitética en cuanto a su filosofía social profunda es la que expresó con suma claridad el analista Marcos Novaro, alineado férreamente con la derecha local y escritor del libro Así lo viví, que reúne un conjunto de conversaciones del autor con Héctor Magnetto.

El 30 de marzo, en el sitio electrónico de TN, Novaro explicitó con mucha claridad la importancia que tiene para la derecha el acuerdo con el FMI y las expectativas que les produce:

“El problema tampoco son los asuntos de los que habla Cristina y repite como loro Alberto. Son los asuntos que no quieren ni mencionar: las demás condiciones que el Fondo exige para no pagarla, sino patearla hacia adelante. Es eso lo que el gobierno no quiere aceptar. Y es parte de una historia ya conocida. La misma que llevó a la Argentina a romper con el organismo a fines de 2005, a pagarle cash casi 10.000 millones con reservas y a endeudarse desde entonces con Venezuela, abonándole tres veces la tasa que pagaba la deuda liquidada: esos malditos querían meterse a opinar sobre cómo íbamos a manejar la economía, cuánto iba a gastar el sector público, qué haríamos para frenar la inflación, ese tipo de asuntos. Néstor sabía que, si aceptaba esas condiciones, se comprometía a respetar reglas y no iba a poder manejar a las empresas según su capricho. No iba a poder decidir discrecionalmente sobre precios, sobre la obra pública, sobre las licencias de importación y exportación o las de los medios, sobre quién ganaba o perdía dinero según si apoyaba o no a su gobierno, a qué partido financiaba y con quién y a través de quién hacía negocios. No habría radicalización política posible sin radicalización económica”.

Como siempre, desde la mirada de ese sector moralmente degradado, en la política no pueden habitar sino intereses personales mezquinos, ambiciones espurias y negocios turbios. No habla de Macri intocable, sino de Kirchner. Y a partir de esa matriz “chorrocéntrica” para mirar los gobiernos populares, interpreta toda acción de gobierno –tanto en el plano local como internacional– como un juego de rufianes. Aspirar a mayor independencia en el control del rumbo de la economía nacional es una bajeza imputable a las peores intenciones. Modificar precios relativos sólo puede ocultar ambiciones siniestras. Decidir en qué gasta y qué prioriza el Estado Nacional debe ser arrebatado de las ladronas manos del tiranuelo local para ser puesto en las prudentes manos de los funcionarios extranjeros. El gran Aldo Ferrer sería, en este esquema, el ideólogo de todas las delincuencias públicas.

Prosigue Novaro: “(Cristina Kirchner) lo alentó (al Presidente de la Nación) a abandonar la idea de una renegociación rápida de la deuda, tanto con el FMI como con los bonistas, en el marco de un plan de estabilización… Iba a ser necesario mantener el ajuste que venía haciendo Macri en las cuentas públicas, y proponer algún esquema de salida del congelamiento de tarifas y el cepo. Y algo aún peor para Cristina: el nuevo gobierno se habría vuelto dependiente, como lo había sido el de Macri, de la confianza de los empresarios y la opinión pública, interna y externa. Tendría que haber hecho también buena letra, o aparentarla al menos, en el manejo de la prensa, la corrupción y la Justicia. La moderación económica iba a exigir moderación institucional. Una desgracia segura para los intereses de la jefa, de su familia y su gente”.

Todos estos temas, eminentemente políticos, son presentados como caprichos o extravagancias de la malvada Cristina, quien no cesa de producirnos daño…

Extraordinario párrafo, en la que se explica para quien quiera entenderlo la importancia de un acuerdo tradicional con el FMI para hacer abandonar a Alberto Fernández todo impulso reactivador, traicionar su propuesta electoral y someter plenamente las decisiones de su gobierno a “la confianza de los empresarios y la opinión pública, interna y externa”. Grandes empresarios, medios de comunicación concentrados, capital global, Estados Unidos y la Unión Europea. Es decir: el Frente de Todos debería ser lo que es Juntos por el Cambio, espacio político al que nadie tiene que presionar para que se someta a todos esos poderes fácticos, ya que es su fiel representación. Y Novaro explicita los efectos colaterales de tal subordinación al FMI, los empresarios, los de afuera: buena letra con la prensa, con la corrupción y con la Justicia. Toda la agenda del poder conservador que mantiene al país en el estancamiento y la dependencia, derivada políticamente a partir de las consecuencias del acuerdo con el FMI. Todo el entramado semicolonial a la vista.

No quiero privar a los lectores de un último párrafo que representa una de las cumbres del ideologismo de la derecha que vive en un mundo de ficciones: “Visto así, lo que le debemos al Fondo no es tanto un problema, sino un alivio. Porque es uno de los últimos lazos que nos mantiene unidos al mundo democrático y a las economías libres. Y es un recurso extremadamente valioso para que, en algún momento, se recupere la sensatez y sea viable una política más o menos razonable”. Mundo democrático sería, en esa mirada afiebrada, el que acaba de pedir la libertad de los golpistas bolivianos luego de haberlos reconocido, en su momento, como demócratas. Y las economías libres serían aquellas sometidas al gobierno de las corporaciones monopólicas y los banqueros impunes, que olvidaron hace rato que quería decir libre competencia.

Más allá de que todo el aparato comunicacional de la derecha argentina y global esté hace más de doce años dedicándose a demonizar cotidianamente a Cristina Kirchner, por ser la líder de un espacio social que no pudo ser deglutido por el orden global neoliberal, el problema central no lo tienen con Cristina sino con la soberanía argentina. 

La honda de David

Conviene saber que estamos en presencia de un escenario fluido y complejo, donde los poderes fácticos no le quieren dar margen para triunfar a ninguna experiencia mínimamente progresista.

Lo que en los ’90 llamábamos “pensamiento único”, porque parecía no haber ningún cuerpo teórico en circulación capaz de disputar en serio con el neoliberalismo global, hoy se ha transmutado en “política única”.

Ya se sabe –luego de diversas experiencias latinoamericanas post-neoliberales– que se pueden hacer políticas diferentes, salirse del libreto, crear otras realidades mejores para las mayorías.

Pero el empeño actual de las fuerzas conservadoras –locales y externas– es mostrar la inviabilidad política de las experiencias progresistas, o nacionales y populares. Simplemente no pueden ocurrir, son bombardeadas y boicoteadas desde que nacen, atacadas de mil formas, y se busca que fenezcan en el intento de ponerse en pie.

En algo la lucha de los gobiernos que no aceptan ser telecomandados por los poderes fácticos se parece a la lucha de David frente a Goliat.

Lo que no es recomendable, para David, es ir a esa pelea sin su honda.

Y sin la voluntad de usarla.

 

(*) en EL COHETE A LA LUNA