Viaje a la Luna

Viaje a la Luna

Una memoria a mis antepasados, a mis vivencias...unos versos de futuro.

QUIEN NO SE OCUPA DE NACER SE OCUPA DE MORIR

jueves, 12 de enero de 2023

LOS GOLPISTAS DE SIEMPRE DENUNCIAN

 


El pez muere por la boca dice un viejo refrán, y uno vuelve a comprobar que es cierto. Por estos días en la Argentina a raíz del intento de golpe de estado de la derecha en Brasil, han salido a la luz los “defensores de la democracia” a castigar duro al gobierno peronista porque según ellos tienen doble vara para condenar actos violentos como los que vimos todos en las sedes de los tres poderes en Brasilia, nada nuevo, los pájaros tirándole a la escopeta y sobre todo una “desmemoria” total. Por otra parte estos viejos paladines de los golpes de estado en Latinoamérica, advenedizos de métodos democráticos para conducir los estados, han utilizado el momento para reclamar la condena a lo que ellos llaman “nuevas dictaduras” en Latinoamérica, léase Nicaragua y Venezuela, sin olvidarse de la vieja “dictadura” cubana, sobre todo porque dicen que en esos países hay que condenar con énfasis (cosa que no hace el gobierno actual en la Argentina) la violación de los derechos humanos.

Pero vamos por parte, como dice mi amigo Jack. Se repite hasta el cansancio por los medios hegemónico y los papagayos que lo repiten, sin apelar a la historia, la frase, “llevamos aguantando 75 años de peronismo”, como si el movimiento que comenzó con la aparición de Perón en 1946 llevara gobernando la Argentina todos estos años, y una lectura rápida (inclusive para un Macri que poco lee y su cultura histórica es tan pobre) refuta de un plumazo semejante barbaridad. Perón gobernó del 1946 al 1952, y su segundo mandato constitucional que empezó en 1952, fue truncado con un golpe de estado encabezado por la derecha de este país en 1955, luego tres años (incluso con recambio castrense) estuvieron los militares en el poder, en 1958 asumió un radical, Frondizi, que solo pudo estar en el poder 4 años, porque en 1962 los militares junto con la derecha de este país, volvieron a dar otro golpe de Estado, en 1963 asumió otro Presidente constitucional, electo como Dios manda, Umberto IIlia, por cierto radical no peronista, porque los peronistas seguían proscriptos, pero otra vez los militares con la anuencia de la derecha de este país, dio golpe de estado en 1966, y ahí estuvieron los militares hasta 1973 (7 años), ojo con recambios castrenses para que pareciera todo mas “democrático”. En 1973 llegaría al poder de nuevo  el peronismo, luego de su larga proscripción desde 1955 con Campora a la cabeza, facilitando como todos conocemos la maniobra para la llegada de nuevo de Peron desde España, y convertirse en el nuevo presidente de los argentinos, su fallecimiento en 1974, dio paso a que su esposa en ese momento asumiera, Martinez de Perón, y Vicepresidenta de la nación, hasta que en 1976 los militares de nuevo con esa derecha que hoy se desgañita en defensa de la democracia, diera el ultimo (y ojala, nunca mas) golpe de estado, que entre otras cosas espeluznantes llevo a la desaparición de 30 000 argentinos y la apropiación de los hijos de muchos de aquellos desaparecidos.

La llegada en 1983 de un radical (no peronista) Raúl Alfonsín después de 7 años sangrientos de dictadura, dio inicio a un largo periodo de elecciones democráticas sin golpes de estado en la Argentina, que cuando termine este 2023 que recién comienza, llegará a la significativa cifra de 40 años ininterrumpidos de democracia representativa burguesa.

En estos últimos 40 años, han estado en el poder 28 años los peronistas, con distintas inclinaciones desde el azul azulito hasta el rojo rojito ( que para mí este ultimo color, siempre ha sido rosado rosadito). Así que resumiendo, desde 1946 hasta Diciembre de 2023, transcurrirán 77 años, de ellos el Peronismo ha estado en el poder 40 años (incluyendo 10 años de neoliberalismo a pulso, más cerca de la derecha golpista que de Perón), el Radicalismo lo han dejado estar (sobre todo por los golpes de estado recibido por la derecha castrense) un total de 16 años, la Derecha con su brazo armado los militares con Golpes de Estado 17 años y la derecha “republicana” con un solo periodo por elecciones “libres”, 4 años con el Gobierno de Mauricio Macri.

Como vemos la derecha que hoy se rasga las vestiduras acusando al gobierno actual de tibio y doble rasero para los hechos de violencia contra la democracia en Latinoamérica tiene una historia que los hace pisar el palito.

Se “salvarían” estos de la derecha golpista (aunque con solo lo anterior ya estarían condenados a no emitir palabra), que mi nota se quede solo en el recuento de los golpes de estado propinados a la democracia argentina en el pasado, pero la historia reciente acontecida en varios países latinoamericanos dan cuenta de la actitud y la acción desplegada por esa derecha con ADN golpista, encabezada por Macri, que los deja en outside para sus pretensiones de elegirse como paladines de la democracia continental.

A propósito les cuento, que uno de los voceros de Macri llego a publicar en INFOBAE que “Macri ejerció el poder con arreglo a las reglas constitucionales” y para argumentar se explaya en el indiscutido acto antidemocrático que realizo la Vicepresidenta actual al no entregarle el bastón de mando y la banda presidencial en el 2015, algo que es una nimiedad (aunque cierta y reprochable) con el intento reiterado de Macri de entrar por la ventana en la Casa Rosada, cuando quiso poner por decreto a dos jueces de la Corte Suprema (impedido por suerte por el juez Padilla) o la concreción por decreto presidencial de que en el famoso blanqueo de capitales del 2016 pudieran entrar sus parientes cercanos, todo esto una pequeña muestra de lo democrático y constitucionalista del muchacho.

Veamos cuales han sido la actitud y las acciones desarrolladas por esa “nueva” derecha con ADN Golpista en la Argentina antes algunos de los acontecimientos relativamente reciente en Nuestra América.

Como todos sabemos Macri llego al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en el 2007, ese mismo año hizo saber su alineación inconfundible con los Estados Unidos, cuando se reunió con varios miembros de esa embajada para aclararle sin preámbulos que su PRO era “el primer partido pro mercado y pro negocios en cerca de 80 años de historia argentina” (a él le gusta esas palabras grandilocuentes, aunque debió decir, primer partido de la derecha que se va presentar a elecciones y no va a dar golpes de estado) y que estaba listo para asumir el poder futuro de la nación. Por supuesto Macri dejaba afuera a su mentor peronista neoliberal Menem, que como es de amplio conocimiento vendió hasta las últimas joyas de la abuela, solo que no eran de su abuela, sino de todos los argentinos.

Antes ya en el 2001 Macri había creado la fundación Creer y Crecer, que sirvió de base luego  para el partido Compromiso para el Cambio, que en el año 2005 se unió con el partido Recrear Argentina, liderado por Ricardo López Murphy (un digno representante de la derecha neoliberal de este país, que como Cavallo a mandado a más de uno y no solo a científicos a lavar los platos) y así dar paso al partido Propuesta Republicana (PRO), que hoy es la base del partido Juntos por el Cambios (JxC).

Observando la historia reciente de al menos 80 años en la Argentina, la aparición del Partido PRO, es sin dudas la institucionalización de la derecha argentina que antes daba golpes de estado, inclusive dentro de este partido hay algunos más moderados como Larreta y otros directamente fascistoides como antaño, encabezados por Patricia Bullrich. Claro está, a uno le parece que el PRO seria el límite de esa “nueva” derecha con ADN Golpista, pero la aparición en escena en el 2018 del Partido Libertario de Javier Milei, corre la frontera un poco mas allá, haciendo añico literalmente a el Estado y todas sus dependencias asociadas, tal es así que para este nuevo rockstar de la política argentina, vender los hijos podría estar dentro de las posibilidades de la economía de mercado que propone a largo plazo.



Es poco conocido que entre Abril y Julio de 2019 en el último año del gobierno de Macri, el Ejército Argentino con el beneplácito del Presidente de la República realizó el ejercicio Puma, que contemplaba la invasión a Venezuela. El ejercicio se ejecutó en siete sesiones en la guarnición de Campo de Mayo y por videoconferencia con la brigada de paracaidistas de Córdoba, la Brigada Mecanizada X de La Pampa y los comandos de la Fuerza de Operaciones Especiales, también de Córdoba. Incluyó además coordinación con unidades de la Armada y de la Fuerza Aérea. Al mando estuvo el general Juan Martín Paleo, quien entonces era comandante de la fuerza de despliegue rápido. Este hecho fue denunciado en su momento por Horacio Verbitsky. “Casualmente” este Ejercicio Puma coincidió con la arremetida de Trump contra Venezuela y la colocación de su marioneta allí, el triste celebre “presidente encargado” Juan Guaidó (que ahora como sabemos paso su momento de fama, que ni los suyos lo quieren). Verbitsky en su denuncia nos alerta de la vinculación entre el Ejercicio Puma en la Argentina y los acontecimientos en Venezuela, “La primera sesión (operación dentro del ejercicio Puma) conducida por Paleo (el General Argentino) se realizó el 15 de abril de 2019. El 30, Guaidó encabezó un alzamiento militar denominado Operación Libertad. Un grupo de militares rescató del arresto domiciliario al político opositor Leopoldo López, a quien condujo a una base militar, en la que se acuarteló en espera de pronunciamientos de otras unidades, para repetir el intento golpista de 2002”. Por suerte o no, el 80% del Ejercito Venezolano se mantuvo leal al pueblo de Venezuela y a sus autoridades, no ocurrió el levantamiento esperado, y se frustro de alguna manera la intervención prevista por Macri y el ejército argentino a Venezuela, no obstante, Macri siguió en su cruzada contra el país latino y proclamo a la Marioneta Guaidó como Jefe del Estado Venezolano, ignorando la voluntad mayoritaria del pueblo de Venezuela que veía en Nicolas Maduro su Presidente legitimo.

Macri y su partido PRO que se habían convertido en punta de lanza de las pretensiones que siempre ha tenido Washington con respecto a su patio trasero, se quedaron con la sangre en el ojo por lo de Venezuela, así que  hicieron ingentes esfuerzo por participar antes y durante el Golpe de Estado a Evo Morales en Bolivia en Noviembre de 2019, el “pretexto perfecto” (aunque no lo necesitaban) que utilizaron para su intervención en Bolivia, era el supuesto fraude en la elecciones de Octubre de 2019, en esa labor de zapa (y no tanto, pues lo hicieron abiertamente) participo activamente la desprestigiada por excelencia OEA y su Secretario General el Marioneta yanqui con apellido Almagro. Hay infinitas pruebas documentales que demuestran la implicancia de Macri, medio gabinete de su gobierno y Gendarmería Argentina en el envió de pertrechos militares a los golpistas en Bolivia. Horacio Verbitsky nos vuelve a despejar el panorama cuando nos dice “el gobierno de Mauricio Macri sabía sobre la decisión golpista de Luis Fernando Camacho con seis días de anticipación. El informe se refiere a una reunión que tuvo el empresario de derecha junto con representantes diplomáticos de los consulados de otros países ubicados en Santa Cruz de la Sierra el 4 de noviembre” …”En esa reunión Camacho pidió asilo al consulado argentino ante un eventual fracaso de lo que llamaba ‘insubordinación civil’, pero esto sólo lo podía decidir la Embajada en su sede de la capital de Bolivia. Camacho les aseguró que 48 horas más tarde las Fuerzas Armadas iban a entrar en la casa de gobierno, lo que fue comunicado a la cancillería argentina en ese momento”.

Macri recibió (en condiciones express) en Junio del 2018 el visto bueno del FMI para 50 000 millones de dólares en préstamos (que luego fueron 44 000 reales), algo inédito de ese organismo, la ayuda de su amigo Trump fue decisiva. Ahora se entiende que aquel préstamo un año antes de lo de Venezuela y lo de Bolivia, debió pagarlo (entre otras cosas) con sus contraprestaciones cipayas.

El año pasado en Septiembre, en el intento de asesinato de la Vicepresidenta de la Nación Argentina, esta derecha con ADN Golpista encabezada por el PRO de Macri fue tibia (mirado con un solo ojo) en su denuncia, que como supimos luego tiene sus conexiones por debajo de la mesa con el hecho. Una parte de la justicia argentina ha tardado (y lo sigue haciendo) en encontrar todos los implicados en este hecho aberrante para la democracia de un país, salta a la vista que esa justicia vinculada a Macri y su gente, no quiere levantar la perdiz, porque entonces sería muy evidente la manifestación del ADN de esa organización política.

El PRO puede caracterizarse como el primer partido de derecha con ADN Golpista que gobernó la Argentina y es posible que lo vuelva hacer a partir de 2023, al menos para mí no tienen las más mínima moral por su historia y su presente para hablar de democracia, aunque esta sea al menos, burguesa.

 


viernes, 6 de enero de 2023

CUBA 2023: Lo que se olvida y lo que se espera
(Por Iroel Sánchez)

“Ha sido un año muy duro”, se lee en las redes digitales y la prensa, y también lo escuchamos en resúmenes de radio y televisión nacionales y extranjeros sobre lo que fue el 2022 para Cuba. Tanto se dice, que amenaza con convertirse en un lugar común, lo cual no le quita su carácter de frase ajustada a la verdad, que incluso pudiera ser matizada: “duro no, durísimo”.



Además de por hechos puntuales y dramáticamente dolorosos como la explosión en el Hotel Saratoga, el incendio en la Base de Supertanqueros de Matanzas, y un huracán que golpeó con gran intensidad varias provincias occidentales del país, la vida de los cubanos fue impactada por un deterioro generalizado de la cotidianidad prácticamente en todos los ámbitos: Cortes prolongados de electricidad, reducción significativa del transporte público y escasez de bienes básicos de todo tipo, incluyendo alimentos y medicamentos. Una visión burocrática e insensible que en no pocos lugares convirtió, durante mucho tiempo, la cola y la tolerancia de las autoridades a la especulación en contraproducentes métodos para el acceso a cualquier tipo de producto o servicio, más el crecimiento de una inflación que ha deteriorado significativamente el poder adquisitivo de las pensiones y los salarios, especialmente en el sector presupuestado.

Se ha insistido en una mezcla de causas para esos fenómenos, las más citadas: el recrudecimiento sin precedentes del bloqueo estadounidense, impacto de la pandemia de Covid-19 sobre la actividad económica en general y el turismo en particular, crisis económica global que mezcla los efectos de la pandemia con el añadido de los incrementos en precios fruto de la guerra en Europa, lentitud en la implementación de la reforma económica aprobada desde VI Congreso del Partido Comunista de Cuba en 2011 y errores de diseño en el llamado reordenamiento monetario. Para otros, la mirada no es completa sino se va más atrás y se parte de qué pasaba con relación a la economía en Cuba antes de que se comenzaran a manifestar los primeros visibles efectos de estos procesos, a inicios del año 2020.

Un tema que se no se menciona es la situación del principal aliado económico y político de Cuba: Venezuela. La reacción de algunos será, ya lo sé: “¿Por qué tenemos que depender de lo que sucede en otro país, China, Venezuela o Rusia?”. Allá vamos: Cuba es asediada por un país que, siendo potencialmente su mercado natural y más cercano, la supera treinta veces en población, que emplea todo su enorme poder diplomático, mediático y económico, el mayor del mundo, para perseguir cualquier respiradero que signifique ingresos o transacciones cubanas, ¿y no puede un país sin grandes recursos en hidrocarburos, con tierras poco fértiles, pobre en recursos hidráulicos, ubicado en un lugar donde son frecuentes huracanes intensos, tratar de compensar esa enorme asimetría con relaciones mutuamente ventajosas con países que como él no se someten a la hegemonía estadounidense?Más allá de la geopolítica… ¿hay un solo país tropical , petrolero o no, que haya logrado algún nivel de desarrollo sin inversion extranjera, sin relaciones comerciales asimétricas con el mundo desarrollado, o sin economia abierta?¿lo ha logrado sin relacionarse con la economía estadounidense y recibir créditos de entidades como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, controlados por EE.UU. y prohibidos para Cuba, alguno lo ha hecho con leyes como la Helms Burton y la Torricelli en contra? Demasiado parecido al cuento del boxeador al que le gritan que pelee limpio después de amarrarlo de pies y manos.

De cómo las acciones de Estados Unidos contra Venezuela son vistas por quienes las impulsan como una manera de impedir el avance económico de Cuba dan cuenta la obsesión temprana con ello, desde 2014, de espacios muy interesados en el avance del socialismo en la isla como la gubernamental emisora estadounidense Radio Televisión Martí y el diario madrileño El País, en una especie de profecía que busca autocumplirse. Cito unos pocos textos tempranos, de los muchos posibles, en un breve recorrido solo como ejemplo (“La economía cubana sin Venezuela”, El País, 21 de febrero de 2014; “Cuba vivirá una grave crisis si termina la ayuda venezolana”, 9 de diciembre de 2015, El País; “Cuba sufre «shock venezolano» por lentitud de reformas”, Rolando Cartaya, Radio Tv Martí, 27 de julio de 2016). También es cierto, pero poco dicho, que tras la muerte de Hugo Chávez, en marzo de 2013, y en paralelo con el inicio de sus negociaciones con Cuba, el gobierno de Barack Obama desató una guerra económica contra Venezuela, uno de cuyos hitos fue la declaración del país bolivariano como “Amenaza inusual y extraordinaria a la Seguridad Nacional de Los Estados Unidos” poco antes de la Cumbre de las Américas de abril de 2015 en Panamá.

Y ese ataque a Venezuela, como adelantaría El País, se sintió en Cuba. Como he explicado antes en un texto titulado “Cuba, Venezuela y la tormenta perfecta”, en junio de 2016 el gobierno cubano tuvo que tomar medidas ineludibles para enfrentar las consecuencias de una reducción significativa en los envíos de combustible desde Venezuela, basados en los acuerdos bilaterales pagados por la Isla con servicios de salud para sectores mayoritarios del pueblo venezolano.

Por otra parte, las transformaciones económicas en Cuba no marcharon como se previó. Un análisis del Pleno del Comité Central del Partido Comunista cubano que evaluó en 2016 las políticas implementadas desde 2011, año en que comenzó la “actualización del modelo económico y social” reconoció “errores en la planificación de los procesos y en su control”, señala que “no siempre la Comisión de Implementación logró involucrar a los órganos, organismos, organizaciones y entidades para que desde la base fueran capaces de orientar, capacitar, apoyar, controlar y rendir cuentas de su gestión” y plantea “insuficiente integralidad, visión limitada sobre los niveles de riesgos e incompleta apreciación de los costos y beneficios”, además de que en algunos casos ha sido deficiente el seguimiento y control de las políticas, varias de las cuales se fueron desviando de sus objetivos, sin una oportuna corrección” y se refiere a “la carencia de una cultura tributaria en el país, al aún deficiente empleo de la contabilidad como herramienta fundamental para cualquier análisis económico” pero no no deja de mencionar “limitaciones económicas y financieras que imposibilitaron el respaldo adecuado a un grupo de medidas que requerían inversiones”

En abril de 2016, apenas un mes antes del VII Congreso del Congreso del Partido Comunista de Cuba, Barack Obama visitó La Habana. Su estrategia comunicacional insistió en dos objetivos: Borrar la idea de Estados Unidos como adversario de los cubanos y hacer énfasis en los obstáculos internos como causa de las dificultades cotidianas que estos enfrentan pero no tuvo una palabra para relacionarlas con la permanencia del bloqueo estadounidense y mucho menos con la creciente agresividad política, económica y militar de su administración contra el país que mayor intercambio comercial sostenía con Cuba en ese momento: Venezuela.

La prensa privada, con dinero estadounidense, surgida en Cuba a partir del segundo período de la administración Obama, auguró entonces el regreso de apagones masivos, un descenso de dos dígitos del Producto Interno Bruto y un regreso de las escaseces que los cubanos conocieron en los años noventa del siglo pasado tras la desaparición de la URSS y sus favorables relaciones comerciarles con esta. Pero la situación anunciada por analistas cubanos afines a las Open Society Foundations de George Soros y revistas pagadas desde Miami no llegó aún entonces, haría falta apretar más la agresión a ambas naciones.

Desde 2017 comenzaron a llover sobre Cuba desde el gobierno de Donald Trump 243 medidas adicionales al bloqueo, al ritmo promedio de una semanal, pero aún en Cuba no había ni desabastecimiento ni apagones como se había anunciado desde Miami y Madrid. En febrero de 2019, en la frontera de Colombia con Venezuela, mientras se ejecutaba una operación de desestabilización disfrazada de ayuda humanitaria, en una prueba más de cuánto tiene que ver una cosa con la otra, el senador cubanoamericano Marco Rubio, confeso impulsor de todas esas medidas de Trump contra Cuba, tuiteaba en modo matón, eufórico y amenazante, al Presidente de Cuba, “nos vemos pronto”. Aún se le espera por La Habana.

Poco después, en abril del mismo año 2019, un alto funcionario de Washington dejaba claro el objetivo de las presiones sobre Venezuela, lo que reclamaban los colaboradores de El País y Radio Tv Martí desde tiempos de Obama seguía siendo perseguido menos diplomáticamente en la era Trump: “Aunque no esperamos un cambio político inmediato en Cuba debido a nuestras sanciones directas a Venezuela y las sanciones directas e indirectas a Cuba, creemos que al menos un resultado serán cambios en la economía cubana debido a lo que la Administración de [Juan] Guaidó está haciendo con respecto a las exportaciones de petróleo a Cuba, y estamos ayudando al presidente interino Guaidó a lograr su objetivo de no subsidiar más al régimen cubano. Cuba tendrá que adaptarse a la pérdida del 30% o más de sus importaciones de petróleo fuertemente subsidiadas, y eso significa permitir una economía más basada en el mercado” (https://www.cubatrade.org/blog/2019/4/7/background-interview-with-trump-administration-officials).

Otro golpe había llegado poco antes desde Brasil, cuando a fines de 2018 el gobierno de Jair Bolsonaro canceló un acuerdo por el que 11 000 médicos cubanos trabajaban en ese país y que aportaba un estimado de 400 millones dólares anuales a Cuba.

Sin embargo, en junio de 2019, aún en la isla seguían inadaptados a lo que el gobierno de Trump pretendía y sus cercanos compañeros que escriben en la gran prensa internacional tendrían razones para desesperarse: el nuevo gobierno de Miguel Díaz-Canel subía pensiones y salarios del sector presupuestado, congelados por largo tiempo, y a pesar de enfrentar el impacto de las sanciones a las navieras que transportaban combustible a Cuba, que provocó tensiones en el abastecimiento a gasolineras y trasportes durante varias semanas del segundo semestre, se logró capear el impacto en el transporte público en un tiempo no muy extenso. Antes, en otra muestra de resiliencia, surgían nuevos servicios de taxis colectivos en La Habana y ferrocarriles nacionales, mientras a fines de ese año La Habana celebraba por todo lo alto su aniversario 500. Viéndose, como anunciaron los funcionarios de Trump, en la necesidad de gastos no previstos para invertir buena parte de sus divisas en adquirir el combustible que antes recibía de Venezuela, la economía cubana tampoco colapsó entonces. Cinco años después de la doble agresión con “sanciones directas” (a Cuba) e “indirectas” (vía Venezuela), funcionarios de Trump dixit, lo previsoramente anunciado desde El País y Radio Tv Martí, -¿o serían parte estos proféticos seres del componente psicológico de la misma guerra?- continuaba sin cumplirse.

Tuvieron que acumularse 243 medidas del gobierno de Trump, incluyendo el corte en viajes y remesas y la persecución a las navieras que transportaban combustible a Cuba, coronadas por la designación espuria de la isla como país patrocinador del terrorismo con sus consecuentes impedimentos a las transacciones financieras internacionales, para que los anuncios de 2014 se manifestaran en concordancia con los deseos sus augures. A inicios del segundo semestre de 2021, ya con Biden en la Casa Blanca pero con la misma política trumpista hacia la isla, la combinación de un pico pandémico con la variante Delta del SARSCOV-2, combinado con cortes eléctricos y de agua, un desabastecimiento del comercio minorista ya muy notable, y los efectos de un reordenamiento monetario que contaba con un control de la pandemia y un cambio en la política estadounidense que no se produjeron, sacara a la calle la irritación intoxicada desde las redes digitales el 11 de julio de ese año, en no pocos casos derivada en vandalismo, y el Secretario de Estado Anthony Blinken pudiera dilatar su prometida “revisión de la política hacia Cuba” que muy poco ha revisado.

Antes, en noviembre de 2020, personas preparadas por la estrategia de cambio de régimen estadounidense capitalizaron el efecto de una provocación disfrazada de defensa de la libertad artística. Disfrazados de defensores de la libertad de expresión, lograron mezclar artistas verdaderos en busca de diálogo con provocadores entrenados, y en una maniobra frente al Ministerio de Cultura de la isla, justo en vísperas de la llegada Biden a la Casa Blanca, hacer a los sectores más extremistas de Miami, exigir entonces una intervención militar y convertir al Presidente que tomaría posesión en enero de 2021, en contra de sus promesas de campaña, en el más fiel de los trumpistas. La reciente derrota total del Partido Demócrata en el Sur de la Florida ha probado lo errado de la apuesta por competir con la ultraderecha política que controla en quién es más duro con respecto a Cuba pero aún no se aprecia que lo que Marco Rubio llama abiertamente “miedo al exilio cubano” abandone las mentes de quienes deciden la política exterior estadounidense.

Sólo el incremento sostenido de migrantes cubanos llegando a su frontera, espoleados por la crisis económica en Cuba, a la que han contribuido de manera importante, un cierre de su consulado en La Habana y el imán de una política migratoria que convierte en refugiados a los cubanos que logren pisar suelo estadounidense, hizo volver a Washington a conversar con el gobierno cubano y reabrir su embajada habanera, manteniendo más del 90% de las sanciones trumpistas en pie. Pero el impacto de la crisis que estas han inducido es tal que la apertura de su consulado en La Habana ya no es suficiente para desestimular la emigración irregular.

El segundo semestre de 2022 volvió a tener cortes de electricidad, acompañados de protestas dispersas en algunas localidades y más de un intento terrorista alentado, con impunidad, desde territorio estadounidense. Aunque el país controló la pandemia de COVID con tres tipos de vacunas propias, que se dice rápido pero es una hazaña que sólo grandes potencias pudieron hacer, y se abrió al turismo, el crecimiento previsto de 2,5 millones de turistas quedó en 1, 8, la economía creció por debajo de lo previsto, que ya era insuficiente. Los paros por roturas en la generación eléctrica -faltó dinero para las reparaciones de plantas envejecidas- y la baja disponibilidad de combustible para la generación crearon una situación aún peor que en 2021 en ese servicio que vino a resolverse pero no definitivamente a fines de año donde se logró estabilizar el servicio y promete una situación mejor en 2023, aunque serán necesarias nuevas reparaciones e inversiones.

Las transformaciones no han sido detenidas por la crisis, aunque hay quienes piden mayor velocidad: la nueva Constitución cubana de 2019, aprobada casi con el 87% de los votos, reconoce el mercado, que el Estado “regula y controla” “en función de los intereses de la sociedad”, así como a las empresas de propiedad privada, de las que desde fines de 2021 han sido aprobadas más de 6000. Incluso, una declaración reciente de un alto funcionario de la cancillería cubana, aunque denunció que Estados Unidos identifica ese sector privado “como un instrumento de subversión política” dijo que Cuba no se va a oponer a esa utilización si Washington hace excepciones al bloqueo para promoverlo en detrimento del sector público de la economía isleña.

La inflación no ha bajado y se anuncia un programa de estabilización macroeconómica, del que aun no se conocen detalles pero que tiene el difícil reto de ajustar un elevado déficit fiscal sin terapias de choque, desempleo masivo y cierre de servicios públicos que son universales y gratuitos en la isla, además de solucionar contradicciones como un subsidio a la gasolina que hace que, siendo un país no petrolero, en Cuba se venda ese combustible a uno de los precios más bajos del mundo.

A intervenir en la última sesión del año en el parlamento cubano, el Presidente Díaz-Canel prometió un 2023 “retador” pero mejor. Varios elementos le dan la razón con un entorno internacional más favorable. Una exitosa gira realizada a fines de noviembre por Rusia, China, Argelia y Turquía permitió restaurar lazos económicos, renovar suministros incluyendo energéticos, abrir nuevas posibilidades de inversión y cancelar deudas y retomar créditos. En el entorno latinoamericano crecen las relaciones económicas con México que compra vacunas cubanas contra la COVID y tiene contratados más de 600 médicos isleños, mientras el regreso de Lula al gobierno en Brasil vuelve a abrir posibilidades de retomar los acuerdos cancelados por Bolsonaro. La recuperación económica venezolana es un hecho, con un crecimiento de más del 13% y la “Administración de [Juan] Guaidó” ya no la reconocen ni sus antiguos correligionarios. En lo interno, una tangible mejoría de la generación eléctrica resulta básica para garantizar el crecimiento del turismo, la estabilidad social y la ansiada reanimación de la economía.

Las prioridades definidas por el Presidente han sido claras: desatar las verdaderas reservas y potencialidades que hay en la sociedad; destrabar las fuerzas productivas; propiciar más los incentivos y menos las trabas y las prohibiciones que frenan el desarrollo; el necesario e impostergable despegue de la empresa estatal socialista, que la agricultura dé respuesta a la producción de alimentos; y dar mejor atención a las personas en situación de vulnerabilidad. Esto en línea con las expectativas populares en el enfrentamiento efectivo al delito, a la corrupción, a las ilegalidades, y contra la burocracia; el respeto a la ley, el orden y la decencia; que se tengan en cuenta los consensos y la participación del pueblo para decidir; que se acuda a la innovación; que se haga un ejercicio democrático del poder popular; que todo el mundo rinda cuenta; que los jóvenes no abandonen el país y no dejen de participar en la Revolución. Grandes desafíos en medio de una agresión que no ha cesado pero que en el nuevo año ofrece a Cuba mejores oportunidades para vencerlos si la autocrítica deriva en fuerza trasformadora. No solo ella lo necesita, también Latinoamérica y el mundo. Sus enemigos lo saben y por eso no cesarán en tratar de descarrilarle del camino, pero ya no hay modo de intentar hacerle más daño, y esa es la oportunidad de los que han sabido estar en el límite y pueden este año comenzar a caminar por un túnel donde de modo muy tenue, empieza a verse una luz.

 



Cómo convertir un genocidio en mentira y una emigración económica en miedo creíble
(Por José Manzaneda)

Cerrado el turismo y gran parte de sus exportaciones, debido a la pandemia, las 200 medidas añadidas de asfixia impuestas a Cuba por el gobierno de Donald Trump y aplicadas por el de Joe Biden, supusieron, durante más dos años, el cierre de las únicas vías respiratorias para la economía de la Isla (1). Bloqueo financiero absoluto, destrucción de los ingresos del país (por servicios médicos, remesas, cruceros…), persecución de los buques petroleros, paralización de inversiones mediante la aplicación íntegra de la Ley Helms-Burton (2), etc.

La consiguiente crisis de desabastecimiento provocó, lógicamente, un aumento considerable de las cifras de emigración (3). Sin embargo, el Gobierno de EEUU ha conseguido imponer, en la prensa occidental, una narrativa que desliga ambos fenómenos, y en la que el agravamiento del bloqueo a la Isla sería una más, entre muchas otras razones, del aumento de la emigración cubana.

Un reportaje de BBC Mundo enumeraba las “4 razones que explican el histórico éxodo desde la isla a EEUU”. La primera sería “la escasez y la falta de oportunidades” (4). Correcto. Pero ¿a quién invitaba para explicar sus causas? A la socióloga contrarrevolucionaria Elaine Acosta, de la Universidad Internacional de Florida, que acusaba ¿al bloqueo de EEUU, a las 200 últimas sanciones? No. Al “agotamiento de un modelo político y socioeconómico que no ofrece alternativas viables para sostener la vida en la isla». El rosario de calamidades -“las largas colas para adquirir cualquier tipo de producto”, el aumento de «la pobreza y las desigualdades”- nada tienen que ver, por tanto, con que ingresos, créditos e inversiones hayan sido demolidos por el aparato represivo del Departamento del Tesoro de EEUU. La culpa sería de la “fallida reforma monetaria y salarial” aplicada por La Habana. Eso sí, al final del final del análisis de la única “experta” consultada, BBC citaba también, “entre otros factores”, “el endurecimiento del embargo de EEUU”.

BBC repetía este y tantos otros tópicos de la narrativa proyanki. Por ejemplo, que la decisión del Gobierno de Nicaragua de permitir la entrada sin visa a la población cubana, fue realmente “una maniobra intencional del gobierno cubano”, en alianza con el nicaragüense, “para proporcionar una válvula de escape (…) y aliviar presiones internas” (5). Pero que el Gobierno de EEUU haya estado cuatro años sin otorgar visas en Cuba, ¿no ha sido una “maniobra intencional” para que esas “presiones internas”, producto de la aplicación previa de sus sanciones, desembocaran en un estallido social o en una crisis de balseros en Cuba (6)?

BBC mencionaba también la “falta de libertad” como factor clave de la emigración, todo con datos ¿de quién? De Cubalex, una ONG financiada por el Gobierno de EEUU y vinculada a la ultraderecha de Miami (7).

Y aseguraba que “la inmensa mayoría de los cubanos que están emigrando a EEUU (…) lo hacen de forma ilegal”. Aclaremos esto. La inmensa mayoría, al contrario de lo que insinúa el reportaje, no lo hacen de manera ilegal y en una balsa, sino en un avión, con destino a Nicaragua (8). Es después, al pasar por Honduras, Guatemala y México, cuando su situación migratoria se convierte en “irregular”.

BBC aseguraba, además, que “el pasaporte cubano es uno de los más restringidos del mundo y solo da acceso a un reducido número de países de forma libre”. Otra falacia mediática. “Restrictivo” no es el pasaporte cubano, no es el Gobierno de la Isla el que “da acceso” a los países. Son estos países receptores los que permiten o restringen la entrada, mediante sus leyes de extranjería y su política de visados (9).

Muy al final del reportaje, BBC reconocía que sí, que existen algunos privilegios migratorios en EEUU para la población cubana. Siempre –aclaremos- que esta se someta a su circo político. Un ejemplo lo leíamos, a finales de diciembre, en otros medios de prensa. Por un error burocrático, el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de EEUU hizo públicos en Internet los nombres de un grupo de inmigrantes retenidos, que aseguraron “ser víctimas de tortura y persecución en sus países de origen”, entre ellos 46 cubanos y cubanas que “no habían podido demostrar (…) que eran perseguidos políticos” (10). La congresista republicana y halcón de ultraderecha, María Elvira Salazar, exigió a la Casa Blanca detener su deportación a la Isla porque, siendo EEUU “un faro de libertad”, no puede poner “en riesgo a quienes huyen de la persecución y la violencia” del “régimen” cubano (11). Dicho y hecho: eran puestos en libertad y, con la Ley de Ajuste Cubano en la mano, pronto obtendrán el asilo político. Todo porque –leemos- “temían por su vida en caso de que fueran devueltos a la Isla”, con la “posibilidad de terminar presos y sin derecho a juicio” (12).

Así funciona este circo, que cuenta con publicidad gratuita en buena parte de los medios internacionales.

 

1. https://www.cubainformacion.tv/opinion/20210809/92699/92699-sos-bloqueo-cuba-italiano

2.    https://www.cubainformacion.tv/periodico/47-cuba-60-anos-de-bloqueo-30-condenas-en-la-onu-primavera-2022

3.    https://www.cubainformacion.tv/especiales/20221121/100178/100178-que-medio-informa-mejor-sobre-la-emigracion-cubana-italiano-deutsch-francais

4.    https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-64104551

5.    https://www.univision.com/local/miami-wltv/marco-rubio-anuncio-nicaragua-establece-libre-visado-cubanos

6.    https://www.cubainformacion.tv/especiales/20210617/91809/91809-regresa-la-estrategia-balseros-italiano-deutsch-francais-english

7.    https://www.ned.org/region/latin-america-and-caribbean/cuba-2021/

8.    https://www.vozdeamerica.com/a/nicaragua-el-nuevo-mariel-de-cubanos/6765074.html

9.    https://www.cubainformacion.tv/especiales/20150128/61061/61061-caen-mitos-mediaticos-sobre-cuba-tras-discurso-de-obama-el-bloqueo-si-existe-y-quien-tiene-prohibido-viajar-es-el-pueblo-de-eeuu-englishitalianoportuguesfrancais

10. https://www.latimes.com/espanol/eeuu/articulo/2022-12-21/el-departamento-de-seguridad-nacional-aviso-inadvertidamente-al-gobierno-cubano

11. https://holanews.com/congresista-salazar-urge-detener-deportacion-de-46-cubanos-tras-filtracion/

12. https://www.swissinfo.ch/spa/eeuu-inmigraci%C3%B3n_eeuu-libera-tras-filtraci%C3%B3n-a-inmigrantes-cubanos-que-iban-a-ser-deportados/48169828

13. https://www.cibercuba.com/noticias/2022-12-30-u1-e208574-s27061-migrantes-cubanos-orden-deportacion-liberados-despues

 



 

Los problemas de la inserción internacional de la economía cubana a través de los años (Parte III)
(Por José Luis Rodríguez)

El impacto de todas estas dificultades se multiplicó a partir de 2020.

Entre los factores externos que han incidido en la crisis de los últimos tres años destaca en primer lugar el impacto de la pandemia, que paralizó el país durante casi dos años y que hasta el presente, ha afectado aproximadamente al 10% de la población (vacunada ya en más del 92%). De las personas que enfermaron se ha recuperado el 99.2%, con una tasa de letalidad del 0.77%, frente al 1.57% en la región de las Américas y 1.02% en el mundo, según datos del MINSAP. En segundo lugar, se encuentra el impacto del bloqueo económico de EE.UU, que entre julio de 2021 y febrero de 2022, se incrementó en 3 mil 006 millones de dólares, creciendo 2.5% en solo ocho meses, con la ya mencionada afectación total de 154 217 MMUSD.[2] En tercer lugar, la crisis económica internacional, agudizada por la guerra de Ucrania, ha provocado en 2022, un incremento en los precios de los alimentos y el combustible, por encima de lo ya registrado en los notables crecimientos del 2020-2021.[3]

A lo anterior se suman los impactos internos, entre los que cabe destacar un grupo de medidas en el orden monetario-financiero adoptadas por el Gobierno cubano en esta etapa, que no dieron los resultados esperados[4] e impactaron en la tasa de inflación, la que –según datos oficiales- se incrementó un 77.3% en 2021 y que hasta octubre del 2022, mostraba un aumento interanual del 39.7%.[5]

En términos macroeconómicos, el PIB –que ya había descendido un 0.2% en el 2019-, se redujo un 10.9% en el 2020 y creció solo un 1.3% en el 2021. Para 2022, de un crecimiento planificado es de un 4%, se obtuvo un 2%.[6]

En relación al sector externo se produjo un fuerte impacto negativo en el comercio exterior entre 2019 y 2021, donde, si bien se reduce el déficit en bienes un 15.5%, cae el saldo neto por servicios exportados un 43.5%. Por ende, el saldo de la balanza comercial se hace negativo en 2021 y se pierden ingresos por 2 mil 835 MMUSD en solo dos años.

Por otra parte, el saldo de cuenta corriente de la balanza de pagos pasó de 2 016 MMUSD a un saldo negativo de -1 300 millones en el 2021, con una pérdida de ingresos por 3 316 millones.

En lo concerniente a la deuda externa, a partir del segundo semestre del 2019 se presenta un default parcial en los pagos, que se generaliza en 2020 y 2021 con incumplimientos de  4 471 millones de dólares, lo que cerró la posibilidad de nuevos créditos, situación que se extendió hasta octubre del 2022. Cabe apuntar que en los tribunales, Cuba enfrenta en estos momentos dos demandas en las cortes de Londres por el impago de la deuda.[7]

Luego de varias negociaciones, el país solicitó una posposición de pagos hasta el 2027, que se concretó con el Club de París, China y Rusia, aunque no se conoció si se cargarían intereses moratorios a partir de las posposiciones aprobadas.

Por último, se ha venido trabajando en propuestas de renegociación flexible de la deuda, con un mínimo de liquidez, que permita pagar y restaurar gradualmente los créditos y la confianza de los acreedores, frente a una calificación del riesgo muy elevada en el caso de Cuba.[8]

Recientemente, durante una gira internacional del presidente cubano por Argelia, Rusia, Turquía y China, se lograron significativos avances. En Rusia y China, se acordó destrabar inversiones que estaban detenidas por impagos, unido a un nuevo enfoque del servicio de la deuda cubana acorde a posibilidades del país. En Argelia, se cancelaron los intereses pendientes de liquidación hasta el presente y se pospuso el pago de la deuda “hasta nuevo aviso”. También en el caso de China, se realizó una donación por 100 millones de dólares para ayudar a Cuba en las complejas circunstancias actuales.[9]

En relación a las reservas internacionales, se estima una reducción de 2 550 millones en dos años, lo que cubre solo en un 76.9% la reducción de ingresos de la cuenta corriente.

Por otro lado, la Inversión Extranjera Directa entre el 2020 y el 2022 se ha visto lógicamente afectada. En el 2020 se firmaron 30 nuevos negocios con 2 000 MMUSD de capital comprometido, pero en el 2021 solo se concluyeron 50 acuerdos por 138 millones. La situación hasta noviembre del 2022 registraba 30 nuevos negocios por unos 402 millones de dólares de compromiso de inversión[10].

Desde la aprobación de la nueva ley de inversión extranjera en 2014, se han concluido 323 negocios. De ellos, 104 son empresas mixtas; 161 acuerdos de asociación económica internacional; y 56 son empresas 100% de capital extranjero.

Si bien desde los años ´90 han ingresado al país alrededor de 10 000 millones de dólares como IED, se requiere ajustar la política de promoción en los negocios con capital extranjero, para lo cual se ha aprobado recientemente la posibilidad de negocios con el sector no estatal de la economía y se autorizaron los acuerdos en la esfera del comercio mayorista y minorista.

De este modo, aun en medio de la incertidumbre que hoy está presente en la economía mundial, la economía cubana deberá enfrentar un indispensable Programa de Transformaciones Estructurales, acompañado de un Programa de Estabilización Macroeconómica en los próximos tres años, como garantía para lograr un entorno favorable al financiamiento al desarrollo en el mediano plazo. La estabilización prevista deberá centrarse de forma emergente en un grupo de acciones para, prioritariamente:

Restaurar gradualmente los flujos financieros externos mediante un proceso de renegociación flexible de la deuda externa.

Frenar el crecimiento y controlar la tasa de inflación.

Incrementar la oferta de alimentos a la población.

Estabilizar la generación de electricidad y el combustible indispensable para el funcionamiento de la economía nacional.

Las perspectivas de crecimiento del PIB apuntan a una gradual recuperación, con ritmos que se prevé llegue a 3% en 2023 y que –según los modelos de pronósticos y el EIU [11]– oscilarán entre 3 y 4% para los próximos tres años. La tasa de formación bruta de capital fijo se moverá del 16.6% al 18% y se espera un incremento del consumo privado del 13.6%, con una tasa de inflación que se reducirá gradualmente. En relación al sector externo, se pronostica un crecimiento de las exportaciones de un 45.7% y un 51% de las importaciones, así como un aumento en un 63% de los flujos efectivos de IED. Por su parte, el saldo de cuenta corriente se pronostica que se volverá positivo desde el 2024.

La situación actual de la economía cubana demanda un proceso que permita modificar los resultados de su inserción en la economía internacional como parte de los cambios estructurales a alcanzar y -sobre todo- como un elemento esencial de la estabilización macroeconómica indispensable para hacer posible ese proceso.

Se trata de un colosal esfuerzo en medio del bloqueo económico de EE.UU., que no muestra síntomas de modificación en el futuro previsible, pero donde en el país existen potencialidades no aprovechadas que será preciso desarrollar por el pueblo trabajador.

(Ponencia presentada a la III Jornada Latinoamericana de Pensamiento Crítico organizada por la REDEM en septiembre del 2022).

 

BIBLIOGRAFIA

-Comité Estatal de Estadísticas (CEE) (1998) “Anuario Estadístico de Cuba 1996” La Habana, 1998.

– CUBADEBATE (2022) “Diaz Canel: El proceso electoral ratifica que Cuba mantiene su estabilidad política y social” Noviembre 27 de 2022  www.cubadebate.cu

-CUBADEBATE (2022a) “Sesiona el V Foro de Inversión Extranjera en FIHAV 2022. ¿Cómo marcha la inversión extranjera directa en Cuba? Noviembre 15 de 2022 www.cubadebate.cu

-Economist Intelligence Unit (2022) “Cuba. Country Report” October 8 2022 www.eiu.com

-Economist Intelliegence Unit (2022a) “Cuba. Country Forecast” September 2022 www.eiu.com

-Economist Intelligence Unit (2013) “Cuba. Country Forecast” March 2013 www.eiu.com

-IMF (2022) “World Economic Outlook. October 2022” www.imf.org

-Kirk, John (2016) Salud pública sin fronteras. Para entender la cooperación médica cubana, Editorial Oriente, Santiago de Cuba, 2016.

– MINREX (2022) “Informe de Cuba. Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba” Noviembre de 2022  www.minrex.gob.cu

-Morris, Emily (2014) “Cuba inesperada” New Left Review, Nº 88, Septiembre-Octubre del 2014, www.newleftreview.es

-ONEI (2008) “Cuba. Indicadores seleccionados. 1958-2008” La Habana, diciembre de 2008.

-Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI) (2016) “Anuario Estadístico de Cuba 2015” La Habana, 2016 www.onei.gob.cu

-Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI) (2019) “Anuario Estadístico de Cuba 2018” La Habana, 2019  www.onei.gob.cu

-ONEI (2022) “Anuario Estadístico de Cuba 2021” La Habana, 2022 www.onei.gob.cu

-ONEI (2022a) “Indice de Precios al Consumidor. Octubre de 2022” Diciembre 5 de 2022 www.onei.gob.cu

-Partido Comunista de Cuba (2011) “Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución” Abril 18 de 2011.

-Periódico Granma (2001) “El párrafo infame” Octubre 27 de 2001 www.granma.cu

-Rodríguez, José Luis (1990) “Estrategia del desarrollo económico en Cuba” Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1990.

-Rodríguez, José Luis (2011) “Las relaciones económicas entre Cuba y la antigua URSS: 1959-2009” Ruth Casa Editorial e Instituto de Investigación Cultural Juan Marinello, La Habana, 2011.

-Rodríguez, José Luis (2022) “Cuba: Factores externos e internos de la compleja coyuntura económica en el primer semestre de 2022” (I, II, III) Agosto/Septiembre 2022 www.cubaperiodistas.cu

-Rodríguez, José Luis (2022a) “Desafíos actuales de la economía cubana. Factores externos e internos· CIEM 40 Ciclo de Conferencias, noviembre 23 de 2022 www.ciem.cu

– Rojas, Lucía (2022) “Cuba, entre la vida y la deuda” Noviembre 21 de 2022 www.oncubanews.com

-Spadoni, Paolo (2017) “El sector externo de Cuba: Condiciones, retos y oportunidades” Florida Journal of International Law, Volume 29, #1, 2017 www.scholarship.law.ufl.edu

-Vidal, Pavel (2022) “El impacto económico de las sanciones estadounidenses a Cuba 1994-2020” Real Instituto El Cano, febrero 7 2022 www.media.realinstitutoelcano.org

[2] Ver MINREX (2022) y Vidal (2022).

[3] Según el FMI, el incremento de los precios en el mercado mundial, solo en el 2021, fue de un 26.1% en el caso de los alimentos y del 65.9% en el caso del petróleo y se pronostican –adicionalmente- aumentos en el 2022 del 14.2 y 41.4% respectivamente. Ver IMF (2022).

[4] Se trata de la reunificación monetaria y cambiaria –denominada Tarea Ordenamiento- en 2021 y la reapertura del mercado cambiario en 2022. Ver Rodríguez (2022).

[5] Ver ONEI (2022a) y estimados del EIU (2022) en los que se calcula una tasa de inflación del 152% para 2021, y pronostican un 65.7% para el presente año.

[6] La estadística oficial de esta etapa se apoya en ONEI (2022) y los estimados se basan en EIU (2022 y 2022a) y Rodríguez (2022a), salvo que se indique otra fuente.

[7] Se trata de una demanda impuesta por CRF1 Limited firma que es miembro del Club de Londres y otra demanda emitida por la filial británica del Banco Industrial y Comercial de China. Ver Rojas (2022).

[8] La agencia Moodys califica actualmente el riesgo país de Cuba como Ca, lo que supone muy alto riesgo.

[9] Sobre los resultados de esta gira, el presidente señaló: “Encontramos acciones concretas para restructurar la deuda que teníamos con esos países, lo que nos deja a nosotros facilidades de pago que nos permitan avanzar y no tener ralentizados un grupo de proyectos y negocios en materia de relaciones económicas y financieras” Ver CUBADEBATE (2022).

[10] Ver CUBADEBATE (2022a).

[11] Ver EIU (2022a).

 

jueves, 5 de enero de 2023

LO QUE EL VIENTO SE LLEVÓ
(Por Ernesto Estévez Rams)

La estrella de reality show, Stephanie Matto, está ganando 50 000 dólares a la semana vendiendo por internet sus flatulencias guardadas en vasijas de vidrio herméticamente cerradas. No es una broma. Cada pomo se vende por 1000 dólares e incluye una nota a mano para el comprador. Su video de promoción incluye la dieta que ingiere para lograr el nivel necesario de flatulencia para mantener el negocio andando. Stephanie Matto describe en imágenes el tipo de alimentación que sigue para lograr maximizar su producción de gases: latas de frijoles, yogures fermentados y así sucesivamente. El potencial próximo paso de su cartera de negocios es darle al cliente la posibilidad de escoger de cual alimento prefiere las flatulencias.

 

Stephanie Matto

El hecho llegó a las noticias porque la mujer ha terminado en el hospital por inflamación gastrointestinal. El día de la hospitalización sintió un dolor tal que pensó que tenía un infarto, en realidad era la acumulación de gases en su interior. El susto la ha hecho tomar una pausa en la cadena de producción. Al momento del retiro temporal ya había logrado una ganancia de 200 000 dólares. Como todo negocio necesita diversificación, y ya ha tenido que renunciar a las dietas que alimentan su producción, el último giro de su emprendimiento comercial es vender los derechos de originalidad de fotos de la vasija que contienen los gases emanados de su cuerpo.

La exitosa emprendedora se autotitula “peompresaria” y se compara con Einstein en términos de ser también un genio. En realidad Stephanie Matto no salió de la nada, se hizo famosa con una reality show titulado “Novia por 90 días”. Físicamente atractiva, aprovechó su celebridad para lanzar el negocio. La recepción la hizo sorprenderse puesto que «mucha gente me han celebrado, llamándome un muchacha líder, diciéndome que he sido una inspiración para no sentirse avergonzado de lo que son y lo que hacen». También reconoce que ha recibido mucha crítica e incluso amenazas de muerte, lo cual probablemente sea el primer caso documentado de que a otra persona se le desea la muerte por su flatulencia.

Su historia tiene al menos un antecedente. En 1961 el artista conceptual Piero Manzoni enlató sus propias heces en 90 latas, las etiqueteó, las firmó y las puso a la venta por su peso en oro. Un crítico de arte, Fulwood Lampkin, se preguntó, quizás con razón «¿Que mierda es esto…? ¿Una crítica al mercado del arte? ¿A la mierda de arte que se hacía o que se iba a hacer? ¿Una seria reflexión sobre la función del artista frente a la autoreferencialidad de la obra de arte? ¿Una analogía jungiana entre oro y heces? ¿O quizás un nuevo intento por parte de un creador para “divinizarse” un poco, porque “no es como los demás”…? ».

El artista ya desde antes, deambulaba por esos caminos. Con anterioridad había inflado unos globos de colores los cuales había pegado a un pedazo de madera con una inscripción con su nombre y a la serie la tituló “Aliento de artista”. Es de suponer que su aliento tendría menos fetidez que las jarras de Stephanie, aunque nunca se sabe.

Otra ocurrencia de Manzoni fue dejar su huella dactilar sobre huevos duros hervidos e invitar a que se consumieran de tal manera, que incluso después de digeridos, según él, no dejarían de ser arte.

El artista murió con 29 años. Para el 2007, una de sus latas fue vendida por 124 mil euros.

Stephanie ha sido más honesta que Manzoni en varias direcciones. Primero, de las latas de mierda de Manzoni, no se sabe, al menos públicamente, si en realidad contienen heces, los que han comprado las obras no han abierto las latas para preservar el “misterio” y con ello, el “arte”. Del ingreso hospitalario de Stephanie sabemos que en realidad la muchacha sí se había enfrascado en producir lo que vendía. Pero, debemos agregar, que Stephanie nunca ha llamado, que sepamos, a su producto, arte. Lo define como un emprendimiento empresarial y con ello se ha blindado de críticas que pretenden ver más allá de ese propósito: «Las personas que me juzgan por vender flatulencias envasadas no saben que he hecho más de 100 000 dólares y soy dueña de una linda casa y múltiples autos».

Pero seamos honestos, ni Manzoni ni Stephanie inventaron la venta de aire. Mientras el crecimiento del 8.1% del PIB de China en el año pasado está basado en buena medida en el aumento de la producción manufacturera y las exportaciones, que llegaron a niveles record de superavit, el crecimiento estimado de la economía norteamericana de 5.6% tiene sus componentes fundamentales en las finanzas, la venta especulativa de los bienes raíces, los alquileres y las rentas.

Vender aire de diversos colores y olores parece ser la industria más redituable de un imperio que de decadente ha pasado a decaido. Stephanie solamente se dio cuenta de un filón sin explotar y se aprovechó de él. ¡bien por la muchacha!

Como me comentaba un estimado amigo economista, para el capitalismo «no hay nada novedoso en vender mierda, tampoco en vender el olor de la mierda. Es una muy vieja «mercancía» equiparable a cualquier otra, como vender «sueños» que es la especialidad suprema del capitalismo».

Las 10 personas más ricas del mundo duplicaron su riqueza durante la pandemia al grosero número de 1.5 billones (12 ceros) de dólares, haciéndolos seis veces más ricos que las 3100 millones de personas más pobres del planeta. En ese mismo período, 160 millones de personas han pasado a la pobreza y la desiguladad provoca un muerto cada 4 segundos o 21 000 personas al día. Pero el capitalismo por todos los medios disfrazará la noticia, después de todo, se es pobre porque se quiere, si no lo cree pregúntenle a Stephanie Matto.

 



Los problemas de la inserción internacional de la economía cubana a través de los años (Parte II)
(Por
José Luis Rodríguez)

La recuperación de la economía, tomando como referencia el PIB de 1989, tomó 15 años,[2] lo que se logró a partir casi únicamente de esfuerzos propios.[3] En esta situación, el país no pudo cumplir sus compromisos financieros internacionales,[4] a pesar de haberse adoptado una política dirigida a desarrollar el sector externo y estimular la inversión extranjera directa (IED) con la aprobación de una ley para cumplir ese objetivo en 1995. Al respecto se ha estimado que entre 1987 y el 2010 se firmaron 733 negocios, de los cuales estaban activos 206 en el 2010, con una inversión acumulada hasta este último año de unos 5 200 millones de dólares. Estas cifras se encontraban por debajo de la inversión necesaria para asegurar tasas de crecimiento superiores al 5%, cuyos valores se estimaron entre 2 000 y 2 500 MMUSD anuales en la estrategia de desarrollo adoptada en 2011.[5]

La recuperación de la economía entre el 2004 y el 2009 se aceleró gracias a la conversión en bienes transables –por iniciativa de Venezuela–[6] de los servicios sociales que Cuba brindaba a ese país, lo que generaría un saldo positivo en la balanza comercial total desde el 2004 al 2020.[7] Así, de 2004 a 2009, la economía creció anualmente un 7.2%, aunque con una elevación de la deuda externa, que creció de 9 083 a 20 600 millones de dólares, para un incremento del 5.6% promedio anual.

A pesar de la recuperación lograda,[8] los efectos de la crisis de 2007-2008 mostraron que la vulnerabilidad externa continuaba siendo un obstáculo decisivo para transformar la estructura económica de Cuba, lo que no se había alcanzado, aun logrando un crecimiento del 3.3% promedio anual entre 1959 y el 2009.

A partir del 2011, se aprobó una compleja reforma económica integral, que en su implementación, tropezó con múltiples obstáculos que no hicieron posible cumplir sus objetivos adecuadamente a corto plazo. Es así que en 2016 se había implementado solo el 21% de las directivas fundamentales para el desarrollo del país, mientras que un 77% permanecía en proceso.

De tal modo, el crecimiento anual[9] del PIB –planificado inicialmente en un 5%– llegó solo al 1.8% entre 2011 y 2019. En relación al sector externo, el valor de las exportaciones de bienes y servicios pasó de 14 129 a 10 478 millones de pesos, cayendo un 25.8%, en tanto que las importaciones pasaron de 9 933 a 9 360 millones, para una reducción  del 5.8%. El saldo de la balanza comercial se redujo de 4 196 a 1 118 millones de dólares–, para una fuerte reducción del financiamiento por la vía comercial de 3 078 millones, equivalente a una caída del 73.4% en ocho años.

Por otro lado, la inversión extranjera directa avanzó discretamente en este periodo. Hasta el 2019, se habían firmado 114 negocios adicionales a los existentes en 2010, situando la cifra total en alrededor de 323 acuerdos con un compromiso de inversión de 5 300 millones de dólares, y una inversión total que llegaba en ese año a alrededor de 9 684 millones.

En el contexto de contracción de las exportaciones ya mencionado y un avance poco significativo de la IED, se brindó una especial atención a los flujos financieros externos y –en especial– a la deuda externa. Partiendo del cumplimiento estricto de los acuerdos a partir de su reestructuración. [10] En este proceso incidió positivamente el restablecimiento de relaciones diplomáticas con Estados Unidos en el 2014 y la posición del presidente Obama para eliminar el bloqueo a Cuba, aunque no renunciara a lograr –por otros medios– los mismos fines políticos en relación a la Revolución, pero fue un factor que produjo un efecto favorable para la renegociación de la deuda externa vencida y no pagada por Cuba.

Estos procesos de renegociación abarcaron, en lo fundamental, 6 000 millones de dólares con China en 2011, unos 1 400 millones con acreedores comerciales japoneses en 2012, y casi 500 millones con México en 2013. Por otro lado, en 2014, Rusia canceló el 90% de la deuda de Cuba, que llegaba a 35 200 millones con la otrora Unión Soviética, mientras que en 2015 un acuerdo con el Club de París canceló 8 500  millones de la deuda no pagada de 11 100 millones pendientes de liquidar por Cuba, y reestructuró los pagos del resto. En resumen, se logró renegociar en condiciones favorables alrededor de 54 200 millones de dólares, de los cuales se obtuvo un 82% de condonación.

No obstante, a pesar de los avances logrados, no se logró crear los mecanismos para hacer sostenible el pago de la deuda externa, que ya en el 2016 llegaba a unos 29 891 MMUSD[11], con un servicio anual promedio entre el 2015 y el 2018 de 2 500 millones, que no se alcanzaba siquiera cubrir con el saldo promedio de la balanza comercial de esos años, que llegaba solo al 95.1% del servicio de la deuda[12]. No obstante, se pudo mantener en ese periodo 11 528 MMUSD en reservas internacionales, que serían vitales para enfrentar los últimos tres años.

En una breve síntesis de esta etapa, se observa que el financiamiento externo para el desarrollo de Cuba tuvo una favorable expansión hasta el 2016, pero sufrió una fuerte retracción hasta el 2019, determinada por el incremento del bloqueo de EE.UU., la crisis de la economía de Venezuela, que impactó en el suministro de petróleo al país, a lo que se sumó el crecimiento del desequilibrio financiero interno y el aumento de las presiones inflacionarias de este periodo.[13]

(Ponencia presentada a la III Jornada Latinoamericana de Pensamiento Crítico organizada por la REDEM en septiembre del 2022. Continuará)

 

Notas

[2] Entre 1994 y el 2004 la economía creció un 4% promedio anual.

[3] La economía cubana se mantuvo en la década de los años 90 prácticamente sin recibir nuevos créditos externos, salvo créditos comerciales de corto plazo. Otra fuente de financiamiento ante situaciones críticas en los años 90, fueron las reservas internacionales.

[4] Ya en 1986 el país había entrado en default con el Club de París, al interrumpirse el programa de pagos producto de la  renegociación de la deuda externa en moneda convertible acordado en 1982. A pesar de las dificultades, en los años 90 se logró renegociar la deuda externa en condiciones favorables con varios países, entre los que se destacó –especialmente– China.

[5] Ver PCC (2011).

[6] En el comercio de bienes Venezuela pasó a ocupar –a partir del año 2005– el primer lugar entre los socios comerciales de Cuba.

[7] Una balanza comercial favorable se alcanza manteniéndose un déficit en los bienes y un saldo favorable en los servicios. Ver ONEI (2019). El saldo positivo de la balanza de servicios de la economía cubana alcanza un máximo de 12 198 millones de dólares en el año 2012.

[8] Significativamente estos resultados fueron superiores a lo ocurrido en la transición al capitalismo de los ex países socialistas europeos. Ver Morris (2014).

[9] Todos los datos se miden a precios constantes de 1997, salvo que se especifique otra cosa. Ver ONEI (2016 y 2019).

[10] Al respecto se destacaría en las directivas aprobadas en el 2011 “Dinamizar el proceso de reordenamiento de la deuda externa con vencimientos a corto, mediano y largo plazos, que afecta el funcionamiento de la economía nacional” Ver PCC (2011).

[11] A partir del año 2004 la información oficial sobre la deuda externa solo refleja la deuda activa (renegociada) y no la deuda total, por lo que este análisis se apoya en los datos del Economist Intelligence Unit en sus informes titulados “Cuba. Country Report”. En la actualidad estos informes son emitidos trimestralmente.

[12] Un análisis del saldo de la cuenta corriente de ese período lleva a las mismas conclusiones.

[13] Esas presiones son visibles al conocer que la liquidez en manos de la población (M2A) aumentó del 2011 al 2019 en 2.4 veces, mientras que la circulación mercantil minorista de bienes lo hizo solo un 15.1%. Ver ONEI (2016).