Viaje a la Luna

Viaje a la Luna

Una memoria a mis antepasados, a mis vivencias...unos versos de futuro.

QUIEN NO SE OCUPA DE NACER SE OCUPA DE MORIR

viernes, 3 de julio de 2020


PIRATAS FUERON, PIRATAS SON



Ayer todos los portales escribieron lo siguiente “El Tribunal Superior británico dictaminó este jueves que la Administración ad hoc del líder opositor venezolano Juan Guaidó y no la del dictador Nicolás Maduro puede acceder legalmente a las reservas de oro de Venezuela depositadas en el Banco de Inglaterra”.

Era de esperar un fallo así, como le vas a dar al Lobo que cuide de tus ovejas, no aprendemos más, acá el pueblo venezolano ¿Dónde está?, bien gracias.

El Banco de Inglaterra tiene una historia, la banca en general en Inglaterra tiene sus orígenes en los orfebres de a principio del 1600, en ellos confiaron sus dineros los comerciantes de la época a un interés cercano a cero, y estos orfebres ni lento ni perezosos, se dieron a la tarea de prestar entonces ese dinero “ajeno” a tasas usureras, lo que hizo que en poco años sus ganancias fueran siderales, y cambiaran su nombre por los de “banqueros”, nada, “ladrones” hubiera sido más acorde, pero el malo siempre ha disfrazado sus intensiones con otras palabras. Cualquier semejanza con el mundo actual, es pura “coincidencia”.

Para mantener su armada, que conquistaba el Mundo, el Rey Charles II, que reino después del mandato republicano “Commonwealth of England” de Oliver Cromwell
(desde 1649 al 1660), pidió en cantidades exorbitantes dinero a los nuevos banqueros, con intereses que llegaron hasta el 12%, en aquella época eran considerados “usura”, hoy cuando prestan al Tercer Mundo, se llama “ayuda”. La deuda del Rey Charles II, se hizo insostenible, y se cree que fue la causa de la firma del tratado secreto Dover con el Rey Luis XIV de Francia en 1870, que entre otras cosas estipulaba que Francia debería ayudar a Inglaterra a volver al catolicismo, mientras que Inglaterra apoyaría a Francia en su campaña para conquistar las Provincias Unidas de los Países Bajos, verdaderamente Inglaterra recibió apoyo “financiero” de la Francia de aquella época para mantener su armada. Sin embargo esto no vasto, y el Charles II siguió endeudándose internamente, con lo cual al no pagar sus deudas hizo que quebraran muchos comerciantes que habían prestado su dinero a aquellos “orfebres-banqueros” que prestaban al insaciable Charles II (ya en esa época Macri existía, no tengan la menor duda, solo que con otro nombre).

La anterior situación más otras de índole comercial y política, entre las que se encontraban, la necesidad que demandaban los comerciantes de que se regulará de alguna manera el tipo de interés de los prestamos, además de contar con una moneda en papel respaldada por los bancos, sumado a los impuestos impopulares que se aplicaba por la corona para recaudar y mantener su armada, hizo que se planteará la conveniencia de tener un Banco Central.

Después de la llamada “Revolución Gloriosa” de 1688-1689, que derroco al Rey Jacobo II, que estaba en la corona desde febrero de 1685, el Parlamento de Inglaterra, tomaría por las astas al toro y desplazaría al Monarca para siempre en tres cosas fundamentales suspender las leyes, crear impuestos, o mantener un ejército permanente durante tiempos de paz sin el permiso del Parlamento.

Con la restauración de un nuevo monarca en 1689, Guillermo III necesitaba mejorar la situación financiera de la corona, pero además estaban latentes los pedidos de los comerciantes que se incrementaban en la Inglaterra de la época, con lo cual escucharon atentamente al banquero William Paterson que propuso junto a otros la creación del Banco al Rey. El Banco de Inglaterra se fundó en 1694 bajo el nombre Governor and Company of the Bank of England. Siendo de carácter privado hasta su nacionalización como Banco Central de Inglaterra en 1946. Paterson fue el primer director del banco con un sueldo de 2000 libras.

En los años siguientes cuando se lee sobre la historia del Banco de Inglaterra, este siempre estuvo directamente ligado a financiar las campañas de guerras del Imperio, o a financiar el monopolio del transporte de esclavos en América del Sur y América Central. La casualidad no es casual, cuando se estudia la “Edad de Oro” de la piratería esta se enmarca desde el 1620 al 1795, los Bucaneros que se desarrollaron entre el 1620 y 1683 eran marineros anglo-franceses que con base en Jamaica o en Isla de la Tortuga atacaban a la embarcaciones españolas y también asaltaban a muchas de las colonias de España en el Caribe (Ahora usan leyes para quedarse con tu oro, pequeño detalle).  

Las reservas de oro de Venezuela en bancos internacionales no son de ahora, son de larga data. Teniendo en cuenta que Venezuela es un gran productor de petróleo a nivel Mundial, el petróleo es casi el 90% de lo que exporta Venezuela a pesar del ingente esfuerzo por diversificar su exportación en los últimos 20 años. Una recorrida histórica por sus reservas en oro indican que por allá por la Segunda Guerra Mundial había obtenido unas 180 toneladas de oro por un intercambio de petróleo con Estados Unidos, que había pagado de sus reservas y ya para 1948 poseía unas 248 toneladas, lo que se convertía en el quinto país del Mundo con mayores reservas del “vil metal” y el mayor de América Latina.

Para 1957, el Banco Central de Venezuela también había comprado grandes cantidades de lingotes de oro al Fondo Monetario Internacional, alcanzado su récord histórico y situando sus reservas de oro en cerca de 640 toneladas.

Bajo la Presidencia del médico pediatra Jaime Lusinchi (1984-1989) se adoptaron nuevas políticas respecto al oro en 1886, mostrándose mucho más activos en la gestión pro-activa del oro monetario en el mercado internacional. Así, una parte importante del oro almacenado en Venezuela se trasladó a las bóvedas del Banco Central de Inglaterra para su posterior comercio en el mercado del oro de Londres a través de operaciones swaps y depósitos de oro. Por cierto ese mismo año la empresa Logoven S.A., filial de Petróleos de Venezuela, que operó los negocios de exploración, producción, refinación y comercialización de petróleo y derivados en Venezuela durante 22 años, desde 1976 hasta diciembre de 1997, anunciaba en febrero de 1986 el descubrimiento de los yacimientos Furrial II con unas reservas por 1000 millones de barriles.

El presidente Lusinchi recibió de su predecesor Campins una situación complicada con la deuda externa, inexplicable después de menos de 10 años de nacionalizado el petróleo venezolano, que había ocurrido con el primer gobierno de Carlos Andres Pérez en 1975, lo que indicaba a todas luces que habían defalcado al Estado Venezolano. De ahí su “activismo” con el oro venezolano y por supuesto unos piratas ingleses, dispuestos a “cuidarlo” con esmero. El gobierno de Lusinchi fue tan corrupto que su predecesor, para que se tenga una idea en diciembre de 1985 las reservas del Banco Central de Venezuela eran de 10 500 millones de dólares, a finales de 1988 esta llegaban apenas a 3000 millones.

Transcurridos 6 años, en 1992, las 356 toneladas de oro venezolanas se repartían de la siguiente manera, el 14,7% de esta misma cantidad 356 toneladas de oro se encontraba todavía en el Banco de la Reserva Federal de Nueva York, el 43,3% se guardaba en el Banco Central de Venezuela en Caracas, el 28,5% se había trasladado al Banco de Inglaterra y el restante 13.5 % estaba depositado en el Banco de Pagos Internacionales de Basilea-BPI.

Es decir como vemos el movimiento del oro venezolano al Banco de Inglaterra no se hizo inicialmente con la llegada de Chávez al poder en 1998.

En 1989 asume la presidencia después de Lusinchi,  Carlos Andres Pérez, en un segundo mandato, el anterior había sido con la bonanza de los petrodólares en el periodo de 1974-1979, la nacionalización del petróleo en Venezuela y el boicot de los países árabes que decidieron no vender más petróleo a Estados Unidos y Europa Occidental por que apoyaban a Israel en su guerra contra Siria y Egipto.

Este segundo periodo (1989-1993) de Carlos Andres Pérez fue fatal para Venezuela, se enfrento a una deuda dejada por Lusinchi de 6500 millones de dolares que debía pagar en julio de 1989, sus ideas neoliberales que estaban de moda en la década de los 90 y que todavía padecemos, hizo privatizar un montón de empresas públicas y de ahí el concebido “me quedo con el vuelto”, lo que conllevo a su destitución en mayo de 1993 por malversación de los fondos públicos y fraude a la nación. En todo ese tiempo como sabemos, el oro en el Banco de Inglaterra seguía estando “resguardado” y “sin incautación moral” a los principios de la “república”.

En 2011 las Reservas se situaba en 372.9 toneladas. ​

El 8 de agosto de 2011 el presidente de la República, Hugo Chávez, ordenó trasladar al Banco Central de Venezuela 211,35 toneladas de oro desde los bancos europeos y estadounidenses hacía otras entidades bancarias situadas en Rusia, China y Brasil y que el oro monetario venezolano, que estuviera en el extranjero, fuera repatriado a las bóvedas del BCV en Venezuela, Este oro venezolano en el extranjero se clasifica en dos apartados: “Depositado” (128,48 toneladas) y “A plazo” (82,87 toneladas), que hace referencia al oro que se presta a otras instituciones y por lo cual se produce un rendimiento en forma de interés. en las bóvedas del BCV existían en ese momento 154,47 toneladas​. A finales de enero del 2012 se completó el traslado.

En octubre de 2012, el Financial Times informó que “según los últimos datos del FMI, Venezuela vendió 10 toneladas de oro por lo cual las reservas de oro quedan en 362 Tm". ​El informe de diciembre del Consejo Mundial del oro informa que Venezuela ocupa el lugar 15 y sus reservas están en 365.8 Tm.

Como sabemos Chávez murió el 5 de marzo de 2013 y Maduro asumió como Presidente encargado hasta que el 14 de Abril de ese mismo año se efectuaron elecciones libres en Venezuela y Maduro gano en apretada justa por el 50,61% de los votos contra un Capriles que llego a los 49,12%. Desde ese mismo día la oposición en Venezuela no reconoció su derrota y ha hecho ingentes esfuerzos por derrotar por cualquier medio al Presidente constitucionalmente elegido, esto ha incluido desde la sublevación en las calles, sublevación de militares, atentados, hasta en los últimos tiempo la aparición de un monigote de Washington con el nombre de Juan Guaidó , que de tan patriota que es ha pedido la invasión de Estados Unidos  a Venezuela, además del concebido bloqueo económico y comercial que se le ha implantado ya no a Maduro sino al pueblo venezolano todo.

Ni Inglaterra ni Estado Unidos, están interesados en el bienestar del pueblo venezolano, ni de ningún pueblo de este planeta tierra, jamás en su historia se preocuparon por el “devenir democrático” de Venezuela, cuando desfilaban dictaduras y gobiernos corruptos que mantenía en la pobreza más extrema a casi el 60% de los venezolanos. Venezuela tiene un recurso que todos quieren, el petróleo. Las invasiones yanqui en el medio Oriente, su “preocupación” por la “democracia” en esa región que se vio reflejada en su apoyo “singular” a las  llamadas Primaveras Árabes en Túnez, Siria, Libia, Egipto y Yemen, no ha sido con ninguna otra intensión que los “nuevos” gobiernos dejen que las empresas yanqui, inglesas y de otras potencias se instalen en esos países para acaparar el petróleo. La verdad aflora a la larga, así de destruidos y masacrados han quedado esos países después de aquellos días y meses del 2010.

Como he dicho en otras ocasiones los imperiales de este Mundo, tienen “sus leyes” que los apañan, están hechas a su semejanza para poder operar en este Mundo contra cualquiera que se digne a desafiarlos. Los ingleses fueron piratas en el pasado, sobre la usurpación de otras tierras crearon su nación, ahí está todavía La Malvinas, que son Argentinas y todo el mundo lo sabe, como monumento a que siguen siendo lo que fueron, piratas, hoy le ha tocado a Venezuela que arrebaten su oro.  


A Eliseo



Los buenos hoy en día no tienen mucha simpatía, los malos son más atractivos, pero realmente un hombre bueno puede ser un espectáculo tremendo…









miércoles, 1 de julio de 2020


LA ÚLTIMA VEZ
(Por Guillermo Wierzba en el blog “El Cohete a la Luna”)



Objetivos

Cuando comenzaron las negociaciones para la reestructuración de la deuda con los acreedores privados el Presidente Alberto Fernández estableció tres objetivos clave:

·         No someterse a la elaboración de un plan económico que implicase políticas de         ajuste.
·       Que sea un plan sustentable, en el marco de lo planteado en el punto anterior, lo     que significa no realizar un arreglo que lleve a futuras refinanciaciones por ser       incumplible, y que no altere un sendero de desarrollo de la economía nacional.
·         Dejar las bases construidas para que se cierren los ciclos de endeudamiento de la     economía argentina.

Este tercer objetivo merece una detenida reflexión, pues supone un cambio de época. Los ciclos de endeudamiento han sido el rasgo característico de la época del neoliberalismo. Deuda y fuga. En ritmo vertiginoso y catastrófico, los gobiernos que promovieron la apertura financiera, las políticas de consolidación y ajuste fiscal y la libertad de mercado como funcionamiento predominante de la actividad económica, provocaron el estancamiento, la regresividad distributiva y el endeudamiento. Mientras que aquéllos que asumieron con la vocación de disminuir la desigualdad y construir una Argentina con producción diversificada, tuvieron que lidiar con los compromisos externos contraídos por el bloque concentrado y financiarizado.

El giro del debate que pretenden hacer los economistas ortodoxos, los cuales respaldaron las políticas de liberalización y desintervención estatal, persigue enmascarar el verdadero problema que tiene el actual gobierno nacional y popular. Maniobran la discusión respecto al origen del endeudamiento, a su total improductividad, y sin ninguna contrapartida en términos de algún activo que lo justifique. Esta deuda es un pasivo sin existencia de ninguna obra, bienestar popular o ampliación del aparato productivo. ¿Dónde están las divisas que se deben? Se fugaron. Sin embargo, el enmascaramiento desplaza el debate sobre lo ocurrido:  si el gobierno negocia bien o mal la reestructuración del endeudamiento que dejó el neoliberalismo de Cambiemos. Para ellos el arreglo resulta un tema excluyente, y lo argumentan sobre la base de recomponer el acceso a los mercados internacionales de crédito. ¿Para qué? Para volver a endeudarse y vivir otro ciclo de apertura y fuga. Por eso desesperan en rogar al gobierno que no sea firme frente a los acreedores, y postulan que lo único conveniente es acceder a sus demandas.

El Estado

Las preocupaciones del Frente de Todos pasan por otros meridianos: cómo reconstruir una política de crecimiento autónomo, desarrollo, construcción de igualdad. Este proyecto requiere de la intervención del Estado, que ponga fin a la autorregulación mercantil.

La etapa histórica es diferente, pero hay una discusión necesaria en términos del proyecto que hizo posible varias fases de industrialización del país: la sustitución de importaciones. No para su reiteración, sino para pensar desde esa experiencia concreta la construcción de un proyecto económico social hacia el futuro.

María da Conceicao Tavares en su valioso texto De la sustitución de importaciones al capitalismo financiero, describe que durante la primera etapa de la sustitución de importaciones, la expansión de la economía residía en tres frentes: una mayor utilización de la capacidad instalada productiva, la producción de mercancías relativamente independientes del sector externo y la puesta en funcionamiento de empresas que producían bienes que previamente se importaban.

La dinámica descripta puede seguir hasta el límite del aprovechamiento máximo de los recursos internos. Ese aprovechamiento está condicionado a la existencia de divisas que sostengan la importación de bienes intermedios y maquinarias que participan en la producción de los bienes que sustituyeron a otros que antes se importaban. Dice Tavares que “la pauta de importaciones tiende a perder toda su flexibilidad, antes que el proceso de desarrollo haya adquirido suficiente autonomía por el lado de la diversificación de la estructura productiva» y advierte que «el proceso podría seguir mediante una selección rigurosa de divisas”. La autora hace una lectura crítica del proyecto de desarrollo por sustitución de importaciones de carácter piramidal, que comienza sustituyendo los bienes de consumo para avanzar “aguas arriba” hasta la producción de bienes de capital. La restricción externa sobrevendría previa e inevitablemente. Para Tavares la continuidad de una política de sustitución requiere de una posibilidad de previsión y decisión autónomas que sólo le son posibles al Estado, a algunos empresarios innovadores, o a la asociación de ambos. Pero advierte que en el caso de las inversiones de base, estas deben producirse —para evitar la restricción externa— con cierta simultaneidad con las distintas etapas de sustitución, y que las mismas requieren de decisiones gubernamentales, ya sea que el Estado las emprenda en forma directa, ya sea que las delegue en el sector privado.

Estas reflexiones de la intelectual brasileña llevan a desechar la idea de la inversión privada sin direccionamiento estatal como posibilidad de desarrollo, y más aún, del posible rol de los movimientos de capital financiero de corto plazo para financiarla. Privada, pública o mixta, las mismas surgen de la dirección del Estado del proceso económico.

En el régimen de sustitución de importaciones no sólo resulta necesario el impulso de la demanda mediante una mejora en la distribución del ingreso, ni tampoco alcanza  combinarla con una dinámica de crecimiento, sino que requiere de la dirección estatal que modifica los tiempos y los escalones del proceso productivo. Esa intervención no sólo requiere ser hecha en función de dilatar los problemas de falta de divisas, ni tampoco solamente para impulsar las industrias más complejas productoras de bienes de capital, sino también para garantizar una distribución del ingreso que resuelva un significativo cierre de la brecha de desigualdad, lo que provoca una producción de bienes de orden diferente a la de una sociedad con el ingreso concentrado. La redistribución debe ser previa al crecimiento porque si no el perfil productivo queda definido con carácter desajustado si la primera se efectúa con posterioridad. Los bienes que se producen para una distribución no son los mismos que para otra, ni cualitativa, ni cuantitativamente.

Al revés de como dicen los liberales para justificar las políticas de austeridad, no se trata de agrandar la torta para después distribuirla, sino lo contrario: distribuir mejor la tortita chica, para garantizar el crecimiento. Después habrá una torta más grande. Usando el lenguaje de la gente de a pie, como en estas épocas se acostumbra decir, para evitar el uso del concepto de pueblo, sancionado como anacrónico por los creyentes en el fin de la historia. La prioridad de la obsesión por el crecimiento, como variable fundamental del estudio de la economía, no se corresponde con la tradición clásica. Decía el economista más eminente de los fundadores de la disciplina, David Ricardo, que “determinar las leyes que regulan esta distribución (de rentas, beneficios y salarios) es el problema principal de la economía política”.

Los clásicos no omitían la real discusión que ocupa a la sociedad respecto de la economía: la disputa del ingreso. El modelo de crecimiento depende de quién tenga la hegemonía de poder para elegir uno u otro tipo de desenvolvimiento económico. En épocas de la financiarización, la valorización financiera es la forma mediante la cual, con la apertura financiera, el capital especulativo promueve las liberalizaciones para garantizar un vertiginoso ida y vuelta de fondos que extraen rentas con consecuencias de estancamiento económico y redistribución regresiva de ingresos y riquezas.

Final del juego

El valor del objetivo de establecer las condiciones que cierren el camino a nuevos ciclos de endeudamiento es el instituir las bases de una legalidad que evite que la Argentina vuelva a sufrir las políticas ortodoxas de fuga-deuda-cinturón fiscal. Esa institucionalidad tiene como insumo indispensable las otras dos condiciones que Fernández destacó. También depende de reconstruir una política de desarrollo. Esa política implica la recuperación de estrategias de sustitución de importaciones, engarzadas con otros dispositivos, en los cuales el papel estatal es más relevante.

Cuarenta años después del texto de Tavares, las condiciones de un proyecto nacional, popular y democrático de desarrollo no devienen sólo de su crítica, que planteaba la necesidad de la autonomía de la inversión en la industria de base respecto de la demanda sobre la misma, que implica la decisión estatal de organizarla. El desarrollo tecnológico, que se da en el contexto de una gran disparidad entre el centro y la periferia, acentuó las condiciones de dependencia de las naciones del segundo carácter. Dependencia es otra palabra que intentó ser archivada en el anticuario cuando hoy adquiere una vigencia dramática. Su determinación  mutó desde la posesión, por parte de los países centrales, de la industria de base —que ocupaba ese lugar hace unas décadas— al dominio de la tecnología por esas naciones desarrolladas. La deslocalización productiva primarizó y maquilizó la industria de los países subdesarrollados. El capital privado concentrado no resuelve esta situación en esos países periféricos. Su perspectiva es la reproducción de las especializaciones que sostienen la condición dependiente. Sus empresas articulan, en cadenas globales, las producciones nacionales en los eslabones más atrasados tecnológicamente. A su vez, se engarzan en la valorización financiera y las maniobras de precios de transferencia y fuga de capitales.

Más que ayer, hoy la condición del desarrollo tecnológico propio requiere de un complejo científico-tecnológico estatal con un presupuesto y un programa que se plantee la transformación productiva. Ese objetivo requiere de una participación decisiva del Estado en la decisión de lo que se va a producir en el futuro. El desarrollo con estas características no deviene como resultado de la autorregulación del mercado.

La apertura indiscriminada es incompatible con estos objetivos de independencia. Los dólares resultarán indispensables para emprender ese cometido de autonomía nacional. Una nueva gestión como la de Macri rifaría en cuatro años el esfuerzo que se podría emprender en veinte.

De allí la necesidad de una reforma institucional de fondo en los textos legales que evite que se produzca lo que ocurrió entre 2015 y 2019. Cambio en el régimen financiero, modificación en la legislación de inversiones extranjeras, régimen cambiario y de movimiento de capitales regulado, intervención del Estado en el comercio exterior, reforma tributaria. La pandemia ha revelado la injusticia neoliberal y tiene la conducción efectiva del gobierno de la grave coyuntura, abriendo la posibilidad para una organización adecuada de las transformaciones imprescindibles para hacer realidad la postulación más drástica de Fernández para salir del default en que dejó el gobierno UCR-PRO al país: que la presente reestructuración ponga fin a los ciclos de endeudamiento de la Argentina contemporánea.


viernes, 26 de junio de 2020


MÁS BIEN CAÍDO

Alguna vez fuimos
cuando chicos, por suerte
ahora arde la espalda
si las alas salieran
entonces me afirmo
que ha sido tu aliento
el viento que me levanta
de esta parte de la tierra
ya subterránea


…Llueve, se desmoronan las paredes de mi casa,
el mundo buitre viene y se posa en mi espalda
con su antivida, su antiamor, su antipalabra…
(Canción de Noel Nicola “Llueve en Agosto de 1981”)







CNEURO: Ventiladores pulmonares “Made in Cuba”
(Por Lisandra Romeo Matos en CUBADEBATE)



Centro de Neurociencias de Cuba.
En marzo, cuando la COVID-19 se ensañaba con países como Italia y España, Cuba comenzaba a reportar los primeros casos de la enfermedad. Las noticias sobre la rápida expansión del nuevo coronavirus y los miles de contagios y muertes diarias en esas naciones disparaban las alarmas en la isla.

Por esos días también era noticia el colapso de las salas de terapia intensiva, y la escasez de ventiladores pulmonares para aquellos pacientes que desarrollaban insuficiencia respiratoria a causa de la COVID-19 y requerían ventilación mecánica.

Cuba no estaba ajena a dicha realidad y actualizaba un plan, aprobado desde enero por el Consejo de Ministros y supervisado por las máximas autoridades del Partido y el Estado, para atenuar el impacto de la pandemia en la nación. Dicha estrategia, también liderada por el Ministerio de Salud Pública, contemplaba la disposición de capacidades en las salas de terapia de todo el país.

Además de la industria biofarmacéutica, todas las potencialidades de la ciencia y las tecnologías de la nación se pusieron en función de un objetivo común: hacer frente a la pandemia.

En esta etapa fue crucial la participación del Centro de Neurociencias de Cuba (Cneuro), una institución con 30 años de creada, líder en la investigación, producción y comercialización de tecnologías avanzadas para el diagnóstico y tratamiento de enfermedades cerebrales.

Es así como tuvieron que redireccionar muchas de sus tecnologías, a fin de garantizar una mayor capacidad de respuesta al sistema de salud cubano en medio de la situación epidemiológica generada por el nuevo coronavirus SARS-CoV-2.
***

Ventilador pulmonar de emergencia desarrollado por Cneuro. 
El doctor Mitchell Valdés Sosa, director del Cneuro, conversó con Cubadebate acerca de los momentos iniciales, cuando sin perder tiempo tuvieron que asumir el desarrollo de ventiladores pulmonares de emergencia ante un escenario que, si bien no era crítico, planteaba muchos desafíos.
“Encontramos que hacían falta más ventiladores pulmonares y fue por ello que establecimos tres direcciones, comenzando por la fabricación de los elementos del circuito del paciente, o toda la tubería que conecta la persona a la máquina”, explicó.

Kit de piezas para circuito del paciente. 
La creación de un prototipo de ventilador de emergencia, de bajo costo y basado en diseños disponibles en Internet, estuvo entre las principales contribuciones del Cneuro. De esta manera, se aliviaría la posible falta de esos equipos en las terapias ante un contexto más crítico.

Por suerte —añadió— no han hecho falta, pues el país logró controlar el número de casos con las medidas apropiadas, como el distanciamiento físico y la higiene.
“Nunca llegamos a la situación que se presentó en Italia, España o Nueva York, donde esos ventiladores no cubrían las altas demandas”.

El experto cubano aseguró que este año, el Cneuro entregará 250 ventiladores pulmonares de emergencia y, con ello, “ante una situación crítica, el país tendrá una capacidad mayor de respuesta”.

El Cneuro también trabajó, de conjunto con el Centro de Inmunoensayo, en la construcción de un ventilador no invasivo, con el cual —al contrario del otro prototipo— el paciente no requiere la intubación.

Cneuro también trabajó en el desarrollo de un ventilador no invasivo.

“Estamos en condiciones de comenzar a construirlos, asimilando diseños que se colocaron en Internet. Ha habido también mucha colaboración internacional a la hora de distribuir y compartir la información”, destacó.

De acuerdo con Valdés Sosa, existe la posibilidad de fabricar otros 250 ventiladores de este tipo. Con ellos, sumarían 500 respiradores artificiales disponibles en el país.

Colaboración Vs. Bloqueo

Como bien aclara el director del Cneuro, este no ha sido un trabajo desarrollado por sí solos, sino a través de alianzas con muchos organismosentidades y el sector por cuenta propia.

Fueron clave la Unión de Industrias Militares (UIM), la Empresa Combiomed-Tecnología Médica Digital, el Grupo de la Electrónica (Gelect), así como el Centro para el Control Estatal de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos (Cecmed), entre otros.

El Cneuro ha actuado como coordinador de los dos modelos de ventiladores pulmonares, consiguiendo diseños de código abierto en Internet; “hay una tendencia mundial a compartir los diseños e información, que se amplió durante esta pandemia”.

“Algunas partes fueron diseñadas por nosotros, como las placas electrónicas y el circuito de los respiradores; mientras que la parte mecánica la realizó la UIM ‘Grito de Baire’, y el Gelect nos suministró las baterías para la fuente”.
Otro rol importante lo tuvo el Centro Nacional de Electromedicina, que con su experiencia en el uso de ventiladores, aportó en la calibración y prueba de los equipos.

Esta ha sido una obra colectiva.

Además de su papel coordinador, el Cneuro tuvo una participación activa en la movilización de fondos.

“Los 500 ventiladores en proceso de construcción se han hecho básicamente con aportes recibidos del exterior, gracias al apoyo ante la difícil situación económica del país, y en momentos en que el mundo también atraviesa por una tensa crisis financiera”.

Los fondos procedieron de la Unión Europea, la entidad no gubernamental mediCuba-Suiza, y por diferentes campañas movilizadoras de la sociedades cubanas de Higiene y Epidemiología y de Bioingeniería, demás de grupos de cubanos en el Reino Unido.

Para nadie es ajeno que, en medio de este episodio sanitario global, muchas naciones decidieron asegurar sus recursos y paralizar las exportaciones de materiales, equipamientos y tecnologías médicas, como los ventiladores pulmonares.

En el caso cubano, el obstáculo de conseguir insumos sanitarios se hace mayor debido a las políticas del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos. Es una realidad que persiste incluso en medio de una emergencia como lo es el nuevo coronavirus.

El 11 de abril, se anunciaba que la nación caribeña no podría adquirir los ventiladores pulmonares con dos de sus proveedores habituales, pues las firmas fabricantes de estos equipos se convirtieron en filiales de una compañía estadounidense. Como consecuencia, ambas cesaron su relación comercial con Cuba.

Como explica el director del Cneuro, por otra parte, “la confección de estas máquinas en territorio nacional le ha ahorrado al país al menos 10 millones de dólares”. “Y no hablo sólo de dinero, sino esfuerzos y tiempo para poder resolver la situación rápidamente”.

“Aquí se han conjugado la cooperación internacional para conseguir los componentes, en primer lugar, y en segundo, la rápida respuesta de los grupos de investigación para asimilar los diseños y la tecnología”.

Medios de protección, cajas de intubación e hisopos para PCR

Otra línea de investigación y producción ha sido la de medios de protección para el personal médico como caretas, batas y delantales, con el apoyo de los trabajadores cuentapropistas, de la UIM y del Grupo Empresarial de la Industria Ligera (Gempil).

“Hemos trabajado consiguiendo diseños, distribuyendo materiales, coordinando esfuerzos, y ya se han entregado miles de protectores faciales, lo cual limita la contaminación de los trabajadores del sector de la salud”, destacó el director del Cneuro.

Una novedad fue la fabricación de cajas de intubación —de material plástico transparente—, un medio que permite el manejo de los pacientes con COVID-19 de manera mucho más segura para los sanitarios. Estas se desarrollan de conjunto con la empresa gráfica suiza Agostini GmbH.

Por otra partela producción nacional de hisopos para la toma de muestras de PCR también se añade a las contribuciones del Cneuro.

“Esto permitirá al país ahorrar dinero y, lo más importante, garantizar la sostenibilidad de estas pruebas, las cuales continuarán siendo la base del programa de la detección de personas con COVID-19”.

“Con los hisopos y los frascos [producidos por el Centro Nacional de Biopreparados] donde se deposita cada uno para ser trasladados hacia los laboratorios, podremos tomar las pruebas PCR necesarias durante todo el año, con un mínimo de gastos”, explicó el director del Cneuro.

Secuelas de la COVID-19 en la función cerebral, una investigación que nace

Paulatinamente, el país ha comenzado a avanzar hacia una nueva normalidad donde, sin apartar “los ojos” de la COVID-19, las personas e instituciones vuelven a sus rutinas habituales.

El Cneuro no se quedará atrás, pues ya está lanzando la convocatoria del programa nacional de neurociencias y neurotecnologías, el cual dará continuidad a muchas experiencias en curso relacionadas con las investigaciones sobre el cerebro.

“Con la epidemia de la COVID-19 se enlentecieron muchas de las cosas que estábamos haciendo, que comienzan ahora a recobrar su ritmo como parte del trabajo normal”, explicó Mitchell Valdés Sosa.

Sin embargo, “ya hay un proyecto que es un puente entre lo que hicimos de emergencia para la COVID-19 y las labores cotidianas del Centro”.

Se trata —menciona— de un estudio a las personas que padecieron la enfermedad, para indagar qué tipo de afectación de su función cerebral puede haberse producido, desde el punto de vista neurológico, psicológico o psiquiátrico.
De acuerdo con el experto, es una colaboración con los grupos nacionales de Psiquiatría y de Neurocirugía, así como la Sociedad de Psiquiatría y el Instituto de Neurología y Neurocirugía, entre otros colegas.

“Dicho estudio es del interés de China, y nos encontramos en negociaciones para realizar un trabajo conjunto con el Reino Unido”, dijo.

En otros frentes, el Cneuro no abandonará los estudios de la enfermedad de Alzheimer, de los trastornos de aprendizaje en niños, el manejo de los casos con pérdidas auditivas y la solución de ese problema, así como el manejo y tratamiento de la epilepsia.


Ventilador pulmonar de emergencia.



Kit de piezas para circuito del paciente



martes, 23 de junio de 2020


YA VEREMOS O NO…

¿Para cuándo un abrazo sin covid?
¿Para cuándo un aleteo de mariposa
que no traiga este desastre?
¿Para cuándo una formula de Drake
que no de cero en la Tierra
simple de los humanos?
¿Para cuándo desde el cosmos
no nos veamos como langostas
comiendo todo el sembradío
y las alas de mi vecino?
¿Para cuándo el sentimiento
que no sea la codicia
quien gane el evento?
¿Para cuándo un Dios
que nos prometa la tierra
y no el cielo
que esperando estoy
sin mucho consuelo?
¿Para cuándo dejamos
de vernos en colores
o quien lleve más billetes
en los bolsillos del capote?
¿Para cuándo el amor soleado
recostado a tu abdomen
sin pensar en más nada
que volver a besar ese fondo?
¿Para cuándo mi perdón
mi tumba en paz
después de este recorrido
con anhelos sinuosos?
¿Para cuándo...?
…Should I break it all down? Should I fall on my knees?
Is there light at the end of the tunnel, can you tell me please?
Stand over there by the cypress tree
Where the Trojan women and children were sold into slavery



lunes, 22 de junio de 2020


El día que Fidel se hospedó en Harlem con los negros pobres de Nueva York
(Por Sergio Alejandro Gómez en https://medium.com/dominio-cuba)

Fidel y Malcolm X en el Hotel Theresa.

El Waldorf Astoria, uno de los hoteles más caros de Nueva York, estaba descartado. Era el preferido de los corruptos y dictadores latinoamericanos como Fulgencio Batista, quien pasó varios años en la década de 1940 alternando su lujosa habitación en el Waldorf con una casa en Daytona Beach, Florida.

El embajador cubano en Naciones Unidas, Manuel Bisbé Alberni, propuso que Fidel se hospedara en el Shelburne, situado en Lexington Avenue y la 37, a pocas cuadras de los edificios de la misión cubana en Nueva York. Desde el punto de vista de seguridad y la logística resultaba la mejor opción.

Raúl Roa Kourí, un joven diplomático de apenas 24 años en 1960, decidió no presionar demasiado con su propuesta: un sencillo hotel en el barrio negro de Harlem llamado Theresa.

La prensa estadounidense dedicaba titulares a la próxima visita a Estados Unidos de Fidel, uno de los oradores previstos para el XV período de sesiones de la Asamblea General.

Aunque la Revolución tenía poco más de un año de vida, el gobierno norteamericano ya había declarado una guerra abierta contra las nuevas autoridades en La Habana y lideraba una campaña de desinformación sobre Cuba, que por esos días anunciaba la intervención de la banca estadounidense y el paso del canal 6 de la CMQ a manos públicas.

“En aquel momento todavía había relaciones diplomáticas plenas con los Estados Unidos, aunque sabíamos todas las cosas que estaban sucediendo”, recuerda Roa, representante cubano en la Comisión Económica de Naciones Unidas y uno de los encargados de los preparativos de la visita de Fidel.

Si el barbudo de la Sierra Maestra era una preocupación para Washington, los estadounidenses progresistas lo recibieron como un héroe. Cientos de personas acudieron el 18 de septiembre de 1960 al entonces aeropuerto Idlewild, hoy John F. Kennedy, para presenciar la llegada del avión del Comandante en Jefe.

Su arribo también atrajo a los contrarrevolucionarios. A la entrada del Shelburne, por Madison, se reunió un grupo no muy grande de batistianos de la organización denominada “La Rosa Blanca”, pionera de lo que después se convertiría en una mafia multimillonaria dedicada a las agresiones contra Cuba.
  
Fidel llega al Hotel Shelburne, situado en Lexington Avenue y la 37. A su lado, el Canciller Raúl Roa García.


Los bandidos del Shelburne

La estadía en el Shelburne fue corta. Roa rememora que el gerente del hotel exigió a la delegación cubana un depósito de 20 mil dólares como garantía ante posibles daños.
“Temían, decían ellos, que los grupos contrarrevolucionarios pudieran afectar al hotel con piedras o con algún atentado”.

Fidel consideró, recuerda Roa, que aquello era una extorsión y una falta de respeto a la delegación cubana. “Me ordenó que hablara con el gerente del hotel y le transmitiera que de ninguna manera íbamos a pagar los 20 mil dólares”.
-“Diles que son unos bandidos”, enfatizó.

El Comandante en Jefe ordenó al capitán Núñez Jiménez que comprara tiendas de campaña. “Si no encontramos hotel, acampamos en el jardín de las Naciones Unidas”, dijo.

Y, dirigiéndose al embajador Bisbé, le instruyó pedirle una entrevista urgente a Dag Hammarskjold, entonces Secretario General de la ONU.

Hammarskjold prefería que Fidel se quedara en algún hotel del mid-town Nueva York, para evitar escándalos, pero la decisión de la delegación cubana sorprendería a los funcionarios de las Naciones Unidas y a los propios estadounidenses.

El hotel Theresa


El Hotel Theresa

El Comandante, como solía hacer, caminaba a grandes zancadas de un lado a otro del salón de oficinas pensando en qué decisión tomar. Fue entonces cuando Roa le dijo: “Yo tengo un hotel”. Fidel ni siquiera lo escuchó.

-“Tengo un hotel en Harlem”, repitió.
-“¿En Harlem, en el barrio de los negros y los puertorriqueños?”, preguntó Fidel.
- “Sí”, respondió Roa.
-“¿Y lo puedes conseguir?”, continuó interesado Fidel.
-“Creo que sí”, respondió una vez más Roa.

Unos días antes, el joven diplomático había recibido la propuesta de que la delegación cubana se quedara en el hotel Theresa en una conversación con Bob Taber, el periodista de la CBS que había entrevistado a Fidel en la Sierra Maestra. Pero quien estaba detrás de la invitación era Malcolm X, dirigente de los Musulmanes Negros y una de las figuras progresistas más conocidas en los Estados Unidos.

Roa resumió la historia y Fidel se mostró conforme.
“Habla con Bob Taber y me avisas cuando tengas el hotel”, concluyó.

¡Viva Castro!


Viva Cuba.

“Harlem se movilizó para darle la bienvenida a Fidel”, recuerda Roa. “Malcolm X, por supuesto, convocó a la comunidad negra, pero ellos avisaron a su vez a todo el mundo, a todos los amigos, a los puertorriqueños, a los cubanos que había en aquella época que vivían en Harlem”.

Las imágenes de la época muestran a la policía de Nueva York incapaz de contener la masa de personas que se congregó para recibir al revolucionario cubano.

“Cuando llegó la caravana comenzaron a gritar Fidel, Fidel”, refiere Roa. “Era como estar en Cuba”.

El Comandante en Jefe saludó a los presentes y entró al hotel donde lo esperaban, entre otros, Malcom X y Bob Taber.

El periodista Ralph D. Matthews escribió un artículo para el semanario New York Citizen-Call sobre el encuentro.

-“Mientras el Tio Sam esté contra ti, sabes que eres un hombre bueno”, le dijo Malcolm X a Fidel.
-“Nosotros luchamos por toda la gente oprimida”, comentó a su vez el cubano a su anfitrión, símbolo de la lucha social y los derechos de los negros en el interior de los Estados Unidos. “De eso hablaremos en Naciones Unidas”.

Pocos días después, Fidel haría historia en el hemiciclo de la Asamblea General. Su discurso se prolongó por más de cuatro horas y fue uno de los más ovacionados en la historia de las Naciones Unidas.

En efecto, abordó la discriminación contra las minorías, reclamó el derecho de los países pobres a su desarrollo y denunció las injusticias del sistema imperante como nunca se había hecho en aquella sala. “Cese la filosofía del despojo y cesará la filosofía de la guerra”, sentenció.

Diplomacia de alto nivel en Harlem


Raúl Roa Kourí (sentado entre Fidel y Nehru) fue el traductor a Fidel en la reunión con el primer ministro de la India.

Hasta el hotel Theresa se desplazaron líderes y personalidades mundiales para saludar a Fidel.

Uno de los más notorios fue el primer ministro de la Unión Soviética, Nikita Serguéyevich Jrushchov, acompañado de su ministro de Relaciones Exteriores, Andréi Gromyko.

“Yo ese día estaba en Naciones Unidas y no estuve en el hotel, pero después sí”, recuerda Roa.

El joven diplomático sirvió de traductor a Fidel en su reunión con Jawaharlal Nehru, primer ministro de la India.

-“No, usted no debía haberse molestado, Primer Ministro, en venir hasta aquí”, le dijo Nehru al líder cubano, que había bajado hasta la entrada del elevador para recibir a su par indio.
 “Era yo quien quería estrecharle la mano a un héroe”.

Por Harlem también desfilaron el presidente egipcio, Gamal Abdel Nasser, y el político y filósofo ghanés, que recientemente había logrado la independencia de su país, Kwame Nkrumah.

El porqué de la decisión de hospedar a la delegación cubana en un humilde hotel de Harlem lo resumió el propio Fidel en su encuentro con Dag Hammarskjöld:

“Voy a un hotel donde están los humildes, los preteridos, porque la Revolución cubana es la Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes”, recuerda Roa que le dijo Fidel al secretario general de la ONU. “Eso tuvo efectivamente una gran repercusión en los Estados Unidos, porque ningún jefe de Estado jamás se había alojado en un sitio como Harlem.”