Viaje a la Luna

Viaje a la Luna

Una memoria a mis antepasados, a mis vivencias...unos versos de futuro.

QUIEN NO SE OCUPA DE NACER SE OCUPA DE MORIR

martes, 11 de octubre de 2016

LOS NÚMEROS DEL GENOCIDIO ARGENTINO

(Por Daniel Feierstein *, publicado en Pagina12)

Ya hace unos años que van cobrando forma posturas relativizadoras del genocidio argentino, haciendo eje en la discusión sobre el número de víctimas, situación que puede encontrarse en los procesos negacionistas de muchos genocidios previos.
En un contexto matizado, dos de las expresiones más extremas han sido la publicación del libro Mentirás tus muertos (de José D´Angelo, quien se presenta como “militar y periodista, carapintada y participante de la represión al intento de toma del cuartel de La Tablada”) y las declaraciones del ex secretario de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, Darío Lopérfido, quien llegó a plantear que “en la Argentina no hubo 30.000 desaparecidos”, sino que “esa cifra se arregló en una mesa cerrada para conseguir subsidios”. Pero no han sido los únicos.

D´Angelo basa su análisis en los errores de los listados elaborados en 1984 por la CONADEP, planteando que de las 8.961 denuncias originales habría que “descontar” dichos casos erróneos (imposibles de evitar, agregaría yo, en las condiciones y contexto en que se realizó el trabajo), siendo que la cifra que le queda es de 8.368 víctimas, de las cuales “tan sólo 7.098 serían desaparecidos”, computando al resto como “asesinados” (pareciera que los “asesinados” no merecerían ser contados como “víctimas”). Lopérfido ni siquiera se toma el trabajo de proponer alguna prueba para sus afirmaciones y cuanto menos ello le ha costado la renuncia. Apenas sugirió una hipótesis (“la búsqueda de subsidios”) para explicar la diferencia de estimaciones entre distintas fuentes. Ello, además de mendaz e insultante, resulta inverosímil, ya que las estimaciones de víctimas del genocidio argentino fueron realizadas en momentos donde todo el sistema de reparaciones era inimaginable, con lo cual se supone que se habría “inventado” una cifra suponiendo que en algún momento el derecho internacional y las condiciones políticas en Argentina permitirían sacar provecho de ello.

Una de las respuestas más precisas ha sido la de Estela de Carlotto (que aquellos que conocen el número de detenidos desaparecidos en Argentina deberían entregar los listados con nombre y destino de las víctimas), pero vale la pena de todos modos analizar la curva de denuncias desde el fin de la dictadura al presente, para tener una imagen más global de la complejidad de la discusión, de qué diferentes cuestiones involucra y cómo se las banaliza a la ligera cuando se pretende llegar a un “número final”, que vendría a querer reemplazar aquellas estimaciones realizadas hacia el final de la dictadura.

Uno de mis equipos de investigación se encuentra trabajando a fondo sobre los procesos de denuncia en la provincia de Tucumán. Si bien la especificidad de Tucumán hace que no sea necesariamente transferible al conjunto del país, los datos que se desprenden de dicha investigación pueden permitir tener una imagen más clara de las distintas dimensiones que implicó el fenómeno de las desapariciones forzadas, la lógica que siguieron los procesos de denuncia y la dificultad para delimitar números precisos aún a más de 30 años del informe de la CONADEP.

En lo que hace a Tucumán, el informe de la CONADEP del año 1984 tenía registradas 609 denuncias. Al día de hoy, el Area de Investigación de la Secretaría de DDHH de la Nación cuenta con un total de 1005 denuncias con información verificada y completa (esto no incluye los casos incompletos o actualmente en proceso de trabajo y ha excluido todos los errores del listado original). Los casos registrados por mis equipos de investigación (que incluyen las denuncias investigadas en sede judicial) suman un total de 1202 casos, que también refieren sólo a aquellos verificados y completos, con lo cual siguen siendo cifras parciales en tanto hay otros centenares en proceso de verificación. Esto es: que al día de hoy contamos con el doble de casos que se contaban en 1984 (y verificados). Proyectados al país, estos números iniciales hablarían de alrededor de 18.000 casos (estimación parcial e incompleta) contra los 8.000 de los que hablan D´Angelo y Lopérfido.

Pero resulta enriquecedor observar las características de los casos en función de los períodos de denuncia, porque de ellos pueden extraerse conclusiones mucho más enriquecedoras que la discusión con los relativizadores.

Las nuevas denuncias tienen un pico de crecimiento muy fuerte a partir de la reapertura de las causas y la existencia de nuevas sentencias en el año 2006, siendo que durante el período 1985-2005 se detectan 117 nuevos casos en tanto que a partir del año 2006 hasta el presente se contabilizan 440 nuevos casos. Para más, las denuncias no bajan sino que siguen un patrón complejo y estamos trabajando en distintas hipótesis para explicar las complejas curvas. Por ejemplo, el año con mayor número de nuevas denuncias en Tucumán desde 1984 ha sido 2014 con 76 nuevos casos, seguido del año 2008 con 63 casos (en 2016 sólo se han denunciado 6 nuevos casos, pero en 2015 hubo 43 nuevas denuncias). Pareciera que tienen fuerza las condiciones políticas nacionales y provinciales (y muy en especial la existencia de condenas a los responsables o la apertura de nuevos tramos de las causas judiciales) como elemento para permitir enfrentar el miedo y las consecuencias traumáticas de la desaparición en la familia o el barrio. También, en muchos casos, depende de la voluntad de investigación de las fiscalías o querellas la posibilidad de detectar nuevos casos no denunciados hasta el momento. Como elemento fundamental, debe destacarse la propia percepción de la desaparición en sectores rurales u obreros en Tucumán como una práctica que puede y debe denunciarse, lo cual no fue en absoluto común en dichas regiones durante gran parte del período de institucionalidad democrática. Ello es transferible a muchas otras regiones del país como Corrientes, Misiones, Chaco, Santiago del Estero, entre otras.

Otra cuestión llamativa en los nuevos casos es la proporción de sobrevivientes. En las denuncias producidas ante la CONADEP el número de sobrevivientes era muy bajo, siendo que la mayoría de las víctimas correspondía a quienes continuaban desaparecidos o habían sido asesinados. A medida que pasa el tiempo, la mayor parte de las nuevas denuncias corresponden a quienes fueron detenidos desaparecidos (por lo general, por períodos breves) y fueron liberados. En el informe de la CONADEP los casos de Tucumán dan cuenta de 379 desaparecidos y asesinados frente a 139 liberados (27 por ciento de liberados). Entre 1985 y 2006 se agregaron 63 casos de nuevos desaparecidos y asesinados frente a 54 liberados (46 por ciento). Por último, en la última década encontramos 20 nuevas denuncias de desaparecidos y asesinados frente a 419 nuevas denuncias de quienes fueron liberados (95 por ciento).

Esto lleva a concluir varias cuestiones: de una parte, que el objeto del terror (como en muchos otros procesos genocidas) fue atravesar al conjunto de la población con el sistema concentracionario, siendo que mucha más gente de la que creemos transitó por dicho sistema y fue devuelta a la sociedad para diseminar el terror, tal como nos intentan explicar hace años los sobrevivientes sin que podamos escucharlos con la suficiente atención. Por otra parte, estas situaciones han sido las que resultaron más difíciles de denunciar, siendo que recién veinte a treinta años después de los hechos comienzan a emerger. Esto tiene mucho sentido: quien fue secuestrado por períodos breves tuvo mucho menos que explicar a sus seres queridos, resultando más fácil la negación o represión de lo vivido. Por otra parte, quienes fueron detenidos y torturados por pocas horas en comisarías, no necesariamente identificaron su situación como “desaparición”, lo cual muestra también los efectos de las sentencias en la construcción de las percepciones colectivas sobre el pasado. Hoy se denuncian más casos porque se logra percibirlos como tales.

La continuidad de la aparición de nuevos casos (tanto de asesinatos como de compañeros que continúan desaparecidos u otros que han sido liberados) deja claro que en modo alguno ha concluido la investigación de los sucesos ocurridos en el genocidio argentino y que cualquier cifra a la que se arribe (como la que nuestro equipo ha construido para los casos en Tucumán, que duplica el informe inicial de CONADEP aún corrigiendo todos los errores cometidos en dicho momento) no son más que aproximaciones parciales, en tanto los únicos que tienen las cifras definitivas de secuestrados, desaparecidos y asesinados son los perpetradores, quienes se siguen negando a aportarlas a la sociedad.

Seguir hablando de que los desaparecidos “no fueron más de 8.000” (como hacen D´Angelo o Lopérfido, pero para el caso también algunos familiares de desaparecidos, historiadores o cientistas sociales) es erróneo e insultante para la memoria colectiva, como lo han destacado muchas de las respuestas de la mayoría del movimiento de derechos humanos. Pero, más allá de la manipulación y de la mezquindad, se pierden de vista cuestiones centrales como las que emergen en un análisis sistemático de la información existente: las dificultades (aún en el presente) para denunciar los hechos, el carácter traumático de los mismos (y retraumatizante de muchas intervenciones públicas) y las características del proceso concentracionario, que buscó atravesar al conjunto social con el terror. “Por uno que tocamos, mil paralizados de miedo”, decía el torturador de la obra de Tato Pavlovsky, “no-sotros actuamos por irradiación”. El genocidio ha tocado a muchos más argentinos de lo que suponíamos. Y muchos de ellos siguen entre nosotros, con el terror clavado en el alma como el aguijón al que refería Elías Canetti en Masa y poder.

De nosotros depende crear las condiciones para recomponer la posibilidad de la palabra, de la denuncia, del quiebre de las condiciones impuestas por el terror, que queda claro que van cediendo con fuerza ante la persistencia de los juicios, el espacio simbólico donde un tribunal vuelve a poner las cosas en su lugar, legitimando públicamente la palabra de los testigos, calificando las conductas criminales, sancionando a los responsables de las mismas, elaborando una narración colectiva sobre nuestro pasado.

Cuestionar el número simbólico de 30.000 a partir de especulaciones malintencionadas, pretende cerrar con un número imposible de definir hoy un proceso social que se propuso, en palabras de Lemkin, “destruir la identidad nacional de los oprimidos para imponerles la identidad nacional del opresor”. Aquello a lo que el abogado judío polaco, sobreviviente del nazismo, decidió llamar “genocidio”. O, en términos de los genocidas argentinos, “proceso de reorganización nacional”.

Los 30.000 compañeros detenidos desaparecidos siguen y seguirán presentes en nosotros, como corea la consigna, “ahora y siempre”. Resulta necesario para el futuro de los argentinos aportar a comprender cómo persisten hasta hoy las astillas del terror y cuáles de nuestras acciones (los juicios, los debates colectivos, los escraches, la lucha permanente por memoria, verdad y justicia) permitirán ir reparando el daño producido en nuestras identidades y construir una sociedad más digna y más justa.


* Investigador Conicet, profesor Untref/UBA. El equipo de investigación al que se refiere la nota está conducido por Ana Jemio. Otras 11 personas participaron en el relevamiento y codificación de la información, en proyectos de trabajo de la Untref, la UBA y el Conicet.

domingo, 2 de octubre de 2016

AL CEREBRO MENOS PLATA
(Informe: Matias Ferrari,  publicado en Pagina12)

A la ciencia y la tecnología también le llegó la hora del ajuste. A contramano de lo prometido por Macri durante la campaña, el presupuesto para el año que viene prevé un recorte en el sector de alrededor de 200 millones de dólares, lo que retrotrae la participación de la ciencia en el PBI al nivel de hace cinco años. El Grupo Ciencia y Técnica Argentina (CyTA), integrado por investigadores de renombre de todas las disciplinas, denunció que el ajuste “asesta un duro golpe al corazón de la ciencia argentina y pone en riesgo los logros de la última década”. La preocupación ya llegó al Congreso, donde diputados y senadores del PJ-FpV buscarán torcerle el brazo al Gobierno esta semana, en la que el presupuesto seguirá en discusión. En diálogo con Página/12, el ministro Lino Barañao, nombrado por Cristina Kirchner y refrendado por Macri, admitió que “la preocupación es lógica”, aunque se mostró confiado en “revertir la situación”.

“Los números muestran que el presidente Macri no sólo se encamina a incumplir la promesa electoral de llevar la inversión en ciencia y tecnología al 1,5 por ciento del PBI sino que, peor aún, propone reducir significativamente la participación del sector en el presupuesto nacional”, advirtió CyTA, grupo que integran, entre otros, el biólogo (premio Konex 2013) Alberto Kornblihtt, el ex decano de Exactas Jorge Aliaga, la directora del Conicet Dora Barrancos, el ex presidente del Conicet Roberto Salvarezza, el diputado del Parlasur y ex directivo de Flacso Daniel Filmus y el matemático Adrián Paenza.
“La preocupación es lógica, los números son elocuentes”, reconoció Barañao, aunque justificó que “muchos ministerios afrontan la misma situación”, dentro de lo que describió como “un panorama difícil”. El ministro, que aseguró durante la transición haber aceptado la continuidad para garantizar la inversión en el sector, explicó además que dos préstamos del BID por 150 y 120 millones de dólares se concretaron con fecha posterior a la redacción del proyecto. Dijo apostar, también, a que el Congreso pueda introducir modificaciones.

En ese sentido, aunque en otros términos, se expresó el biólogo Alberto Kornblihtt, quien pidió “a los diputados y senadores que garantizaron leyes a Cambiemos en nombre de la gobernabilidad” que, a la hora de votar, “no sean cómplices del ajuste”. El senador por Santa Fe Omar Perotti y la diputada Daniela Castro (FpV) son los titulares de la comisiones de Ciencia y Tecnología de ambas Cámaras. Juntos firmaron una declaración en la que critican “la abrupta caída de los recursos presupuestarios” en el área.
El ajuste en números

El presupuesto para el sector –si se analiza al Ministerio de Ciencia, al Conicet y a la Conae como un todo– retrocedió a los niveles de inversión de previos al 2011, luego de varios años de crecimiento. Según un informe elaborado por el profesor Fernando Stefani, vicedirector del Centro de Investigaciones en Bionanociencias del Conicet, la inversión en el área pasó del 0,8 por ciento del PBI durante los años de gestión kirchnerista al 0,59 por ciento para el año próximo, su “mínimo histórico”.

Si se pone el foco únicamente el ministerio, el presupuesto 2017 “plantea una reducción aún mayor, llevándolo a un nivel mínimo sin precedentes”, que contrasta, según el informe, con el aumento de un 70 por ciento entre 2013 y 2014. Los recortes se dieron también en Fabricaciones Militares, el INTI y el INTA, donde podría haber despidos.

“El modelo de Cambiemos no apuesta a la innovación con tecnología en la industria nacional. Hasta ahora, todas las señales van en sentido contrario: más primarización de la economía, donde la ciencia es poco más que decorativa”, sostuvo Salvarezza. Lo que completa el panorama, afirmó, es la caída de los salarios y el freno a la expansión del Conicet, que “producirá la quinta fuga de cerebros en la argentina”. “La comunidad científica se debe hacer oír”, afirmó.

jueves, 29 de septiembre de 2016

Bueno para aquellos que creen en las buenas intensiones del  Imperio o en  lo que dicen haciendo marketing de cuarta ante la prensa,  acá tienen los números fríos de una realidad distinta... Por favor, si no los conociéramos...

OBAMA HA MULTADO A 49 EMPRESAS POR VIOLAR EL BLOQUEO CONTRA CUBA

(cubadebate.cu | 29 de septiembre de 2016)

Durante la administración de Barack Obama, se han impuesto 49 multas a entidades estadounidenses y extranjeras por violar el bloqueo de Estados Unidos a Cuba, de acuerdo con los récords de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), del gobierno de EEUU, a los que accedió Cubadebate.

El valor acumulado de estas penalidades asciende a 14 mil 397 millones 416 mil 827 de dólares ($14 397 416 827), cifra sin precedentes en la historia de la aplicación del bloqueo de EEUU contra la Isla caribeña, a pesar de que ambos países restablecieron hace más de un año las relaciones diplomáticas después de más de medio siglo sin embajadas y de un cerco económico, financiero y comercial de Washington contra el pequeño país caribeño que todavía perdura.

Tras los anuncios del 17 de diciembre de 2014, fecha en que se inició el proceso de normalización de relaciones entre Cuba y Estados Unidos, han sido multadas ocho entidades (5 estadounidenses y 3 extranjeras) por valor acumulado de 2 mil 836 millones 681 mil 581 dólares ($2 836 681 581), con un marcado carácter extraterritorial y su correspondiente efecto intimidatorio en el sector bancario y empresarial.

Las empresas multadas por Estados Unidos desde el 17 de diciembre de 2014 por violar el bloqueo son:

Commerzbank, de Alemania: $1.710.000.000,00
PayPal, de EE.UU.: $7 658 300
Navigators Insurance Company (“Navigators”), de EEUU. : $271 815
Crédit Agricole, de Francia: $1 116 893 585
Gil Tours Travel, Inc., de EEUU: $43 875
WATG Holdings, Inc. (WATG), de EE.UU.: $140.400,00
CGG Services S.A., de Francia: $614 250
Halliburton, de EE.UU.: $304 706

El Canciller cubano Bruno Rodríguez denunció recientemente que las sanciones de Washington a Cuba le costaron a la nación caribeña a lo largo del último año más de 4600 millones de dólares.

“El bloqueo persiste, daña al pueblo cubano”, dijo ante la prensa Ministro de Relaciones Exteriores al comentar el texto del informe que presentará Cuba en Naciones Unidas para el debate anual sobre el bloqueo.

El informe será presentado a las Naciones Unidas para su debate el 26 de octubre, un ejercicio que se realiza cada año desde hace más de dos décadas y en el que lo países han votado abrumadamente a favor de levantar el bloqueo. En 2015 un total de 191 naciones rechazaron con su sufragio las sanciones.

Hoy la revista NewsWeek publicó una extensa investigación sobre el candidato republicano a la Presidencia de EEUU, Donald Trump, quien exploró posibilidades de negocios en Cuba en 1998 a través de una consultora para saltarse las leyes del bloqueo, que supuestamente funcionan para todos.

La pregunta que hoy se hacen muchos en ese país es si el magnate correrá la misma suerte de muchos empresarios, y si modificará sus declaraciones de la semana pasada, en la que amenazó con mantener las sanciones contra Cuba si llegaba a la Casa Blanca y echar abajo el proceso de normalización de las relaciones entre los dos países.

Empresas multadas durante la administración Obama (2009-2016), según OFAC:

2009

Inc
EFFEX Trade
Varel Holdings Inc.
Liberty International Holdings Inc.
Philips Electronics of North America Corporation
MGE UPS Systems
First Incentive Travel Inc.
Australia and New Zealand Bank Group Ltd
Platte River Associates
Credit Suisse AG

2010

Innospec Inc.
LD Telecommunications Inc.
Banco ABN Amro (adquirido por el Royal Bank of Scotland)
Unión de Crédito Federal de Naciones Unidas
Banco Barclays

2011

Metropolitan Life Insurance Company
CMA CGM (America) LLC
JPMorgan Chase Bank
Flowserve Corporation
Commerzbank AG
Ericsson Panamá

2012

Banco ING
Great Western Malting Co
HSBC Holdings
Banco japonés Tokyo-Mitsubishi UFJ

2013

Tun Tai Group
Eagle Global Logistics (EGL)
American Steamship Owners Mutual Protection and Indemnity Association, Inc
Intesa Sanpaolo S.p.A
American Express Travel Related Services Company
World Fuels Services Corporation
Ameron International Corporation
Weatherford International Ltd
Royal Bank of Scotland plc (RBS)

2014

CWT B.V.
Decolar
American International Group, Inc. (AIG)
Red Bull North America
BNP Paribas
BUPA Florida
ESCO Corporation (ESCO)

2015

Commerzbank
PayPal
Navigators Insurance Company (“Navigators”)
Crédit Agricole
Gil Tours Travel

2016

WATG Holdings, Inc.
CGG Services S.A,
Halliburton

martes, 27 de septiembre de 2016

LA ALEGRIA
(Ciclonautas)

Nos conocimos bailando el precipicio
con ganas de tirarnos otra vez
cada cual pintaba su payaso
y así fuimos manchándonos la piel

Descarados barriendo en el Olimpo
tan fácil era volverse a perder
y encontrarnos maullando en los tejados
como si fuera la última vez

que quiere ahora, que rompa yo
para que le alegre el día otra vez
la armonía
distorsionó
dándole fuego al alpiste

la triste alegría
que siempre quedamos tu y yo
se rompe en fantasía
que casi llegando al perdón
nominal

y de canto bailábamos el tango
difícil no pisarse más los pies
y debajo todo se hacía escombro
y un cuento sin perdices otra vez

sin campanas jugándonos la lona
y en la esquina nos volvíamos a ver
masticando la rabia en los divanes
la tila, el mambo y el porqué

que quiere ahora que rompa yo
para que le alegre el día otra vez
la armonía
distorsionó
dándole fuego al alpiste

la triste alegría
que siempre quedamos tu y yo
se rompe fantasía
que casi llegando al perdón

 y así rompiendo el vaso
el mismo que todo llenó
fuimos perdiendo el paso
el mismo que una vez ganó la razón
sin razón

la alegría la rompo yo
la alegría se me acabó
la alegría la rompo yo


domingo, 25 de septiembre de 2016

...lo mas terrible se aprende enseguida 
y lo hermoso nos cuesta la vida...
 (Silvio Rodriguez "Cancion del Elegido") 





GALOPAR LLEVANDO MI MIEDO

Que puede hacer el viento bajo la Luna
si tus caderas como molinos Quijotes
desplazan zozobras, y murrias eternas

Que puede hacer un amanecer bajo el Sol de Julio y Enero
si tus labios espuma de fuego
avivan mis ganas
mi congoja prometida

Que puede la Primavera después de un Invierno
si tus ojos felinos llenos de aurora
derraman luces para mis abismos

Que puede hacer la palabra después de un disenso
si ella es inexpresiva
como mis poderes para hacerte una rima
que acurruque mi siento

Que puede hacer mi alma ante tu presencia
solo galopar
solo galopar llevando mi miedo

............................................................................................


PAROXISMO CANELA

Una melancolía con sabor a canela
me deja tu atonía
por eso escribo como en el inicio
para resucitar yo
si esta tu carne
y un pedazo de la mía
gritemos al Sol
que temblar vale la pena
en una Luna de timo
o sintiendo dolor

Estamos vivos, eso me encanta
que mañana seremos polvo
no sé si caliente o frio
eso depende del pronóstico del Tiempo
de algún locutor

Dame tu vino
ese que no se embotella
que lleva tu fragancia
a hembra y desolación
yo veré que puedo darte
pero juro que quedare seco
como el Sahara
haciéndote Revolución

Una melancolía con sabor a canela
me ha hecho frenesí
es un sueño para mi
sin ninguna huella de Ángel
solo como dice “el poeta”
para bailar que estamos vivos, vivos
vivos para sentir…




jueves, 15 de septiembre de 2016

DEBO
(Silvio Rodriguez)

Debo escuchar otra vez la guitarra del barrio
y recorrer mi ciudad para reconocerla
debo volverme a encantar como supe de niño
y despertar como un dios que alargara la sienta.

Debo leer en el mar la lección de lo inmenso
y renombrar el color que la vida me enseña
debo saber respirar un oxígeno fresco
y regresar a ese sol que contigo me espera.

Debo aprender que mañana es un mundo habitable
lleno de instantes, promesas y besos y sueños
debo encontrar la semilla del hijo y del padre
debo bañarme otra vez en el claro deseo
en el hondo deseo, deseo.

Debo ponerme a brillar con la luna entreabierta
y recostarme en la paz que humedece tu abrigo
debo saberle cantar a una noche tan nueva
como aquella que una vez estrenaras conmigo.


lunes, 5 de septiembre de 2016

SOBRE LOS OFICIOS DE LA ALABANZA
(Por José Martí (*), leído en el blog " La Pupila Insomne")


La generosidad congrega a los hombres, y la aspereza los aparta. El elogio oportuno fomenta el mérito; y la falta del elogio oportuno lo desanima. Sólo el corazón heroico puede prescindir de la aprobación humana; y la falta de aprobación mina el mismo corazón heroico. El velero de mejor maderamen cubre más millas cuando lleva el viento con las velas que cuando lo lleva contra las velas. Fue suave el yugo de Jesús, que juntó a los hombres. La adulación es vil, y es necesaria la alabanza.

La alabanza justa regocija al hombre bueno, y molesta al envidioso. La alabanza injusta daña a quien la recibe: daña más a quien la hace. La alabanza excesiva repugna con razón al ánimo viril. Los que desean toda la alabanza para sí, se enojan de ver repartida la alabanza entre los demás. El vicio tiene tantos cómplices en el mundo, que es necesario que tenga algunos cómplices la virtud. Se puede ser, y se debe ser cómplice de la virtud. Al corazón se le han de poner ala,. no anclas. Una manera de arrogancia es la falsa modestia, a la que pasa como a los sátiros cansados, que siempre están hablando de las ninfas. Desconfíese de quien tiene la modestia en los labios, porque ése tiene la soberbia en el corazón.

La alabanza al poderoso puede ser mesurada, aun cuando el mérito del poderoso justifique el elogio extremo, porque la justicia no venga a parecer solicitud. A quien todo el mundo alaba, se puede dejar de alabar: que de turiferarios está lleno el mundo, y no hay como tener autoridad o riqueza para que la tierra en torno se cubra de rodillas. Pero es cobarde quien ve el mérito humilde, y no lo alaba. Y se ha de ser abundante, por la ley de equilibrio, en aquello en que los demás son escasos. A puerta sorda hay que dar martillazo mayor, y en el mundo hay aún puertas sordas. Cesen los soberbios, y cesará la necesidad de levantar a los humildes.

Tiene el poder del mundo, aun cuando no es más que sombra del poder pasado o del que viene, el estímulo constante del reconocimiento de cuantos temen la soledad, o gustan de la alta compañía, o se sienten el ánimo segundón, o van buscando arrimo. El que en el silencio del mundo ve encendidas a solas la luz de su corazón, o la apaga colérico, y se queda el mundo a oscuras, o abre sus puertas a quien le conoce la claridad, y sigue con él camino.

El corazón se agria cuando no se le reconoce a tiempo la virtud. El corazón virtuoso se enciende con el reconocimiento, y se apaga sin él. O muda o muere. Y a los corazones virtuosos, ni hay que hacerlos mudar, ni que dejarlos morir. El mundo es torre, y hay que irle poniendo piedras: otros, los hombres negativos, prefieren echarlas abajo. Es loable la censura de la alabanza interesada. Cuando consuela a los tristes, cuando proclama el mérito desconocido, cuando levanta el ejemplo ante los flojos y los descorazonados, cuando sujeta a los hombres en la vida de la virtud, lo loable es la alabanza.

Y cuando a un pueblo se le niegan las condiciones de carácter que necesita para la conquista y el mantenimiento de la libertad, es obra de política y de justicia la alabanza por donde se revelan, donde más se las niega, o donde menos se las sospecha, sus condiciones de carácter.

(*) Tomado de José, Martí. Obras Completas. Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1975. I, 369-370, Patria, 3 de abril de 1892.


martes, 30 de agosto de 2016

MEDITAR: EL CAPITALISMO DE PUNTAJE PEQUEÑO
(Por Desiderio Navarro, publicado en "La Pupila Insomne")

Un chiste circulante ya en los años 90 en los países entonces recién exsocialistas de Europa, se limitaba a una confesión: “Ahora sabemos que lo que antes nos decían sobre el socialismo era mentira, y que lo que nos decían sobre el capitalismo… era verdad.”

Entre nosotros, en medio de la parálisis ideológica que responde —si responde— con inoperantes lugares comunes, retórica, medidas administrativas y estilo de conducción de los 70 a alarmantes fenómenos de hoy, se están abriendo paso la idealización del mercado, lo privado y lo individual, y la satanización del Estado, lo político y lo social en general —o sea, no sólo en sus formas neoestalinianas, autoritarias, antidemocráticas.


La ideología neoliberal antiestatal —capitalizadora de los viejos y nuevos excesos y errores estatistas— y el nihilismo moral  que ella desata  y que, a su vez, la refuerza, están proliferando de múltiples maneras, burdas y sutiles: tanto en el letrero que, echando abajo un logro revolucionario del 59 —luego constitucional—, decreta “La casa se reserva el derecho de admisión”, como en el programa radial de autoayuda que nos enseña a ser “los empresarios de nuestros propios cuerpos”, o en el producto cultural mediático que proclama “tanto tienes, tanto vales” o idealiza y glamouriza a las prostitutas como nobles “trabajadoras del sexo”, o en la venta de libros de propaganda hitleriana e insignias con esvásticas nazis en la Plaza de Armas porque “de algo hay que vivir”, o en los mil y un engaños comerciales  cotidianos —lo mismo en un agro que en una tienda estatal— del ahora llamado “luchador” —antaño “ladrón”, “estafador”… —, y así sucesivamente.

En el breve texto que ofrecemos a continuación, un destacado politólogo  polaco  de hoy, aunque aún cree que otro capitalismo —un capitalismo con rostro humano— es posible, reflexiona descarnadamente sobre lo que el capitalismo realmente existente se guarda en la manga o disimula en puntaje pequeño en el texto del contrato.  Y, al hacerlo, nos muestra cómo, sin la regulación y el control del Estado, por una parte, y con la propagación de las ideas y valores neoliberales, por la otra, el cuentapropista, el “emprendedor”, pronto deviene lobo para el hombre (sus posibles clientes, sus trabajadores y los demás cuentapropistas).





EL CAPITALISMO DE PUNTAJE PEQUEÑO*. Por Andrzej Szahaj

No fue casual que el gran sociólogo alemán Max Weber vinculara el nacimiento del capitalismo con la ética protestante, al afirmar que éste no hubiera podido surgir si los primeros capitalistas no hubieran estado guiados por ciertas consideraciones cosmovisivas y éticas que los hacían invertir el dinero ganado, y no gastarlo en el consumo del día.(1) Aquí los detalles de la argumentación de Weber no son importantes, porque lo esencial es otra cosa: su convicción de que el capitalismo nació no sólo del afán de lucro, sino también de profundos móviles éticos. Esta tesis es creíble, especialmente si tomamos en consideración también a los padres fundadores de esa forma de administración y organización de la vida social, como Adam Smith o John Locke. Ellos consideraban el capitalismo (la economía de mercado libre) como un proyecto ético. El mismo constituiría una medicina para la anterior limitación de la libertad (no sólo la libertad de administrar, sino la libertad como tal) y permitir la realización libre de los planes de vida individuales. En este sentido, los liberales ante todo establecían bases de ideas para la nueva forma de vida económica, percibían su actividad como profundamente revolucionaria y —diríamos hoy— emancipatoria. Ésta arrancaría a los hombres de entre los brazos de un sistema rígido e injusto de dependencias feudales que no permitían la liberación de la iniciativa de los individuos, bloqueaban los canales del avance social y contribuían a un enorme despilfarro de fuerzas y talentos humanos.(2) En este sentido, el liberalismo era una corriente progresista que aprovechaba los mejores elementos de la ideología de la Ilustración y que les daba a la gente la oportunidad de alcanzar el éxito y la realización personales. No hay nada de asombroso en que entre los admiradores de la economía capitalista estuviera incluso Carlos Marx, quien percibió claramente ese carácter progresista del capitalismo y su enorme potencial de liberación de energía humana y de cambio de las relaciones sociales encostradas y sumamente injustas. No por casualidad escribió aprobatoriamente en el Manifiesto comunista “hoy todo lo sólido se desvanece en el aire”. Y aunque en modo alguno consideraba el capitalismo como el cumplimiento de las esperanzas que de una vida mejor la humanidad tenía, lo apreciaba como sistema que alguna vez permitiría el cumplimiento de esas esperanzas, aunque fuera por el hecho de que garantizaría un nivel de productividad que permitiría más tarde repartir  de manera justa la riqueza, y no la pobreza. Tampoco es casual que en la narración de los Padres Fundadores de los Estados Unidos haya tanta esperanza ética de tiempos mejores en el Nuevo Mundo, en el que la propiedad privada usada para el bien de todos devendría fundamento del bienestar y la libertad.(3)

Podríamos multiplicar los ejemplos de ligazón de la fe en el mercado libre con valores éticos. Sin embargo, hasta pensadores neoliberales, con Frederic von Hayek y Milton Friedmann al frente, percibieron su apego a las ideas del mercado libre en una perspectiva ética,  juzgando que proyectaban no sólo el modo de administración más eficaz, sino también el más ético.  Siguieron sus huellas también los apologistas polacos del mercado libre, como Miroslaw Dzielski, que se imaginaban que el capitalismo polaco sería una realización de ciertos ideales éticos, tanto más cuanto que el mismo obtendría apoyo de parte del cristianismo como doctrina que lo protegería de las desnaturalizaciones que aparecieron en su seno ya en el siglo XIX y dieron como fruto vicios tales como la avidez, la falta de miramientos, la soberbia, o la insensibilidad del corazón4 (esta última la estigmatizó de manera magnífica Charles Dickens, moralista creyente en la posibilidad de corregir a los hombres mediante la apelación a su conciencia). Esa esperanza del reforzamiento ético del capitalismo por la ética cristiana tomaba también de los ejemplos de grandes capitalistas del siglo XX (ante todo estadounidenses) que, en enorme medida bajo la influencia de ella, se entregaban a la actividad filantrópica, fundaban universidades, hospitales, bibliotecas, salas de concierto, construían barrios modelo para obreros. También en parte al cristianismo le debemos diferentes ideas para la corrección de las desnaturalizaciones del capitalismo que se hicieron claramente visibles en el siglo XIX. Adquirieron la forma de diferentes movimientos que tenían por objetivo el mejoramiento de la suerte de los obreros, apoyaban las ideas del establecimiento de un estado social y la destinación de la energía del mercado capitalista a la satisfacción de las necesidades de todos los estratos sociales (un ejemplo excelente de este tipo de abordaje fueron las ideas del así llamado ordoliberalismo, concepción económica y política que después de la Segunda Guerra Mundial devino el fundamento de la concepción de la economía de mercado social en Alemania).(5) Si añadimos a esto la constante presión para civilizar el mercado capitalista que proviene del movimiento obrero organizado y de los liberales socialmente sensibles (a ellos les debe Gran Bretaña el surgimiento del estado social), obtenemos una imagen de la situación en la que el capitalismo como cierto sistema de administración y organización de la vida social fue sometido a una continua presión ética que lo obligaría a que se subordinara a las exigencias éticas de limitar el daño humano, la injusticia, y contribuyera a la maximización del bien.  Todo eso condujo a la constitución, en el período posterior a la Segunda Guerra Mundial, de cierto consenso de casi todas las fuerzas ideológicas y políticas, consistente en el consentimiento de la acción del capitalismo con la condición de que éste se sometiera a los ideales, más importantes que él mismo, del constante mejoramiento del destino de todas las personas que se hallaran en el círculo de su influencia. Ese consenso, que se manifiesta ante todo con la aprobación de la existencia del estado social, fue roto en los años 80 del siglo XX de resultas de una ofensiva de las fuerzas extremistas, hasta entonces tratadas como un extremo no peligroso, una curiosidad en la esfera de las ideas, y una alternativa nada seria para el status quo existente. Esas fuerzas se congregaron bajo la bandera de algo que en Europa se dio en llamar neoliberalismo, y en Estados Unidos, libertarismo. Esa “contrarrevolución neoliberal”, como la llamó el profesor Andrzej Walicki,(6) obtuvo un éxito deslumbrante al establecer de facto una hegemonía  de cierto modo de pensar sobre la  economía y el Estado —entre otras cosas, haciéndole creer a todos que no hay ninguna alternativa a él. Pero la victoria de los neoliberales resultó, a decir verdad, pírrica, lo que la última crisis mostró, además, claramente. Porque hoy ya no cabe ninguna duda de que el neoliberalismo, en vez de reforzar al capitalismo, lo condujo al borde de un abismo, lo que motiva que actualmente sea preciso defenderlo de sí mismo. Pero no es eso lo que más me interesa en este momento. Mucho más importante me parece la percepción de que ese capitalismo suelto de la correa  con el que estábamos tratando (¡y seguimos tratando!) condujo en el curso de las últimas décadas a inauditas devastaciones morales. Pruebas de ello tenemos demasiadas, tanto en nuestro país como en el resto del mundo. Los análisis de la última crisis,  que en este momento ya existen en gran número, evidencian claramente que en el curso de las últimas décadas tuvo lugar el proceso de constitución de un modelo del capitalismo como engaño organizado. Todos trataban de engañar  a todos y ser más astutos que todos, al tiempo que se desmontaban y echaban abajo todas las barreras morales. La moralidad perdía frente al mercado. En su forma neoliberal, el capitalismo puso de manifiesto sus peores rasgos y liberó fuerzas oscuras en las personas que lo realizaban. Esa total descomposición moral del capitalismo, visible de la mejor manera en los Estados Unidos, tampoco nos pasó por alto a nosotros. No hay día en que nuestros medios no nos informen sobre casos que violan la ley de las confabulaciones de precios, intentos de construir monopolios, de servirse de los instrumentos de la corrupción a fin de obtener la supremacía sobre otros sujetos económicos,  de contratos deshonestos en los que lo más importante está escrito en puntaje pequeño con la esperanza de que el cliente resulte un tonto que no leerá eso; la así llamada optimización tributaria, que no es otra cosa que un intento de engañar a todos los conciudadanos que pagan impuestos en la convicción de que de esa manera cumplen un deber ciudadano; el desprecio por las leyes laborales y la maximización de la ganancia a costa del daño (los así llamados contratos basura son un buen ejemplo de ello); la desvergonzada ocultación, so capa del aseguramiento de la eficiencia económica, de la creciente explotación de los trabajadores; el aprovechamiento de la asimetría informacional con el fin de atraer a las personas a modos de acción de la bolsa que recuerdan cada vez más una gran pirámide financiera. Particularmente penosa es la socialización de los jóvenes para la mentira y la manipulación, al obligarlos a engañar a los clientes. La confrontación del joven de disposición idealista con la maquinaria de acción de la institución en la que la preocupación por la ganancia ha desalojado todos los escrúpulos morales, es a menudo el comienzo del quebrantamiento del carácter.  De ese modo se realiza una depravación en gran escala, que ha adquirido hoy día un carácter sistémico. Por este último entiendo no sólo la escala de ese proceder, sino también el hecho de que es condicionado por la situación general de hipercompetencia, en la que únicamente tienen oportunidades de éxito las empresas económicas que se adaptan a la lucha de mercado que no respeta ningunas reglas, incluidas las reglas morales. Si la condición para mantenerse en el mercado es el empleo de ardides deshonestos, hasta el más moral empresario o simple trabajador terminará por someterse a la lógica del juego, en el que o se juega deshonestamente o se cae, y él mismo comenzará a jugar deshonestamente. De esa manera la desmoralización deviene una condición sistémica del éxito económico.

¿Qué llegó a ser la causa de esa total descomposición moral del capitalismo? En mi convicción, no se trata de que las personas se hayan vuelto hoy, de algún modo esencial, peores desde el punto de vista moral de lo que eran antes, sino de que con ayuda de la retirada del Estado del cumplimiento de la función de regulador del mercado y custodio de las reglas del juego, y también de la eliminación gradual del papel de la cosmovisión religiosa como regulador factual, y no sólo declarado, de las acciones humanas, hallaron expresión las fuerzas más destructivas que residen en el capitalismo desde el principio mismo. Porque éste es un sistema no particularmente sensible a las consideraciones morales. Su propia lógica de acción lo empuja hacia el nihilismo. Únicamente el estar sometido a una presión externa constante, procedente ante todo del Estado, pero también de instituciones de la sociedad civil como los sindicatos o las iglesias, puede obligarlo a honrar los principios morales y a cierta decencia en el tratamiento de todos los que se hallan en la órbita de su influencia.  Pero lo más importante es buscar recetas para su saneamiento no tanto en cursos de ética de los negocios, sino en una acción legislativa (sistémica) tal que  provoque que la deshonestidad y el engaño organizado se vuelvan simplemente no rentables. Recientes decisiones del gobierno estadounidense que tenían por objetivo el castigo doloroso de las instituciones financieras que contribuyeron a la última crisis (ante todo bancos y agencias calificadoras) indican que una parte de las élites políticas de los EUA ha tomado conciencia de que no hay que reparar en nada en el proceso de su autodepuración y autorreparación. La escala de la hipocresía de la clase dominante en el “capitalismo de casino” sometido a la financierización, y su habilidad para incluir cínicamente  en el cálculo de riesgo de su acción la necesidad de destinar parte de las ganancias a los fines de pagar diversas penas, obligan al Estado a apelar a medios que duelan tanto como para hacer no rentable ese proceder. La toma de conciencia del grado de depravación de esa clase muestra que el capitalismo desprovisto del control del Estado se convierte en un mecanismo sistémico de desmoralización conducente a la desintegración del tejido social (a la anomia). Vale la pena recordar que la deslegitimación definitiva del capitalismo, que inevitablemente sobrevendrá de resultas de ese proceso (¿sobrevino ya?), puede conducir a imprevistas turbulencias sociales de carácter revolucionario. La ira y la frustración crecientes durante años pueden conducir a una explosión social. Deben recordar esa posibilidad todos los partidarios del status quo existente que tratan todas las tentativas de corregir la acción del capitalismo tendientes a devolverle un rostro más humano como un atentado a la eficiencia de la administración o a “la sacrosanta ley de la propiedad”. Particularmente en nuestro país, donde los procesos de estratificación social y la escala de explotación y dependización del capital extranjero7adquieren dimensiones que permiten plantear la tesis de una gradual conversión de Polonia en la Bangladesh de Europa.

Traducción del polaco: Desiderio Navarro

* “Kapitalizm drobnego druku”, Kapitalizm drobnego druku,  Instytut Wydawniczy Ksiazka i Prasa, Varsovia, 2014, pp. 171-178.
(1) Véase M. Weber, Etyka protestancka a duch kapitalizmu, trad. de J. Mizinski, Test, Lublin, 1994.
(2) Véase S. Homes, Anatomie antyliberalizmu, trad. de J. Szacki, Znak, Cracovia, 1998.
(3) Véase S. Filipowicz, Pochwala rozumu i cnoty. Republikanski credo Ameryki, Znak, Cracovia, 1997.
(4) Véase M. Dzielski, Bóg, wolnosc, wlasnosc, Ksiegarnia Akademicka, Cracovia, 2007.
(5) Véase R. Skarzynski, Panstwo i spoleczna gospodarka rynkowa, ISP PAN, Varsovia, 1994.
(6) Véase A. Walicki, “Kontrrewolucja neoliberalna”, Gazeta Wyborcza, 15-05-2014.
(7) “La nueva estructura de propiedad de firmas y activos financieros que se está formando muestra las limitadas posibilidades de acción del capital del país y la debilidad económica de la ‘clase media’ y de la élite de los negocios nacionales. Al mismo tiempo, esa estructura es un importante indicador de la ‘perifericidad’ económica de Polonia sobre el fondo de los estados euroccidentales de la Unión Europea.  Confirma también los pronósticos de que la liberalización del comercio con Occidente y la apertura a los libres flujos de capital le asignan a Polonia el papel de fuente de personal de nivel medio con baja paga y ‘subejecutantes’ de las corporaciones internacionales, que subordinan el desarrollo de sus secciones locales a las preferencias del capital de los países altamente desarrollados” (K. Jasiecki, Kapitalizm po polsku. Miedzy modernizacja a peryferiami Unii Europejskiej, ob. cit. p.227).


Andrzej Szahaj. Filosófo de la política, historiador de las ideas, profesor de la Universidad Nicolás Copérnico de Torun. Es miembro del Comité de las Ciencias Filosóficas de la Academia Polaca de Ciencias y del Comité de las Ciencias de la Cultura de la misma academia. Últimamente ha publicado los libros Teoría crítica de la Escuela de Frankfurt (2008), Relativismo y fundamentalismo. Ensayos de filosofía de la cultura y de la política (2008), Liberalismo, comunitariedad, igualdad. Ensayos de filosofía de la política (2012), Sobre la interpretación (2014) y El capitalismo de puntaje pequeño (2014).

martes, 23 de agosto de 2016

UN ILUSIONISTA EN EL PALACIO DE LAS CONVENCIONES

(Por: Javier Gómez Sánchez, publicado en "La Joven Cuba")


¡!Ñooo, que clase de muela!! Era el segundo día de sesiones y ya ni se acordaba de cómo lo habían propuesto para ser delegado al congreso. Llevaba 3 horas sentado ahí y tenía la espalda hecha una w.

Por allá un tipo hablaba no sabía bien de qué. Y él ahí, haciendo como que atendía, hasta cara de serio ponía, mientras disimuladamente se rascaba debajo de la mesa. Y pensaba. Pensaba en lo que se piensa en esos casos: ¨ ¿Cuánto falta para el almuerzo? ¿Habrá pelota hoy? ¿Saldré por televisión?… Deja ver si hoy consigo un refresco de cola, ayer el que dieron era de limón. …Esta buena la carpetica esta, tiene el logotipo pero parece que con cepillo se le cae¨.

En fin esas cosas que se piensan en un congreso.

Sentía ganas de orinar, pero sería la segunda vez que saliera y tenía que pasarle por arriba como a cinco que estaban sentados en su fila. Además la gente lo miraba y eso lo ponía un poco nervioso. Pero bueno, había que estar ahí. Así pensaba mientras aguantaba las ganas de orinar, jugando con la esponjita del micrófono, de esos que tantas veces había visto por la televisión y nunca imaginó que llegaría a tocar. De los que decían Phillips. Se subían y se bajaban, hasta se encendía un bombillito rojo alrededor cuando uno hablaba.
Pero él no iba a hablar ahí. Le tocaba en una comisión, la número… Que iba a discutir el documento ese con el nombre larguísimo. Verdad que lo de hablar era del carajo, pero bueno no iba a quedarse sin pedir la palabra, porque en definitiva todo el mundo lo hacía y metía su muela. De eso había que salir rápido. Precisamente, así mismo como el dentista. Usted da su muela y sale de eso rápido.

A cada rato vigilaba la cámara de televisión ¨¿Lo estarán viendo en su casa?¨ Ah, no, claro si esto no es en vivo. Pero bueno lo graban y ahí a lo mejor sale. Estuvo tentado a saludar a la cámara cuándo hizo un paneo pero se contuvo, no fuera a ser que en el presidencia se confundieran y pensaran que estaba pidiendo la palabra.

Delante de él tenía el documento que se iba a discutir. Estaba duro. Al principio lo miró como Champollion miró la Piedra de Rosetta. Pero luego le fue entrando poco a poco, hasta que se lo leyó completo. Bueno, algunas partes por arribita. En definitiva a él le parecía bien. Había gentes que cuando metían su muela sugerían cosas, como cambiar una palabra por otra. Algunos hasta se tiraban pa´ lo hondo. Como el loco ese que habló de democracia. Que va, eso es una candela, así cualquiera se escacha y se va con la de trapo.

El no, él sabía lo que iba a decir. El sí estaba claro. Lo importante era no estar saliendo con ninguna cosa extraña. Ningún ruido en el sistema. Tu no ves que aquí te embullan para que tú hables y después allá te parten las patas. Que va. Clarísimo estaba él.
Así el tiempo fue transcurriendo, con misma lentitud con que pudo salir de la sala a la hora del almuerzo.

Ahora estaba aquí y después de ese que está hablando le toca él. Y le dan la palabra y él la coge, literalmente, junto con el micrófono. Arranca, y lo que dice va cogiendo forma, y forma y mas forma…Y el clarísimo en lo que está diciendo. Porque ya lo tenía pensado, en cómo iba a empezar. Verdad que una pila de gentes habían empezado igual, pero en definitiva él nunca había sido un tipo original. Y aquí no se trataba de eso si no de estar claro. Y así soltó: ¨Como dijo el Primer Secretario…¨ Y luego la parrafada.

Alguna gente lo miraba. Y él seguía, clarísimo en lo que decía. Algunos lo seguían mirando. O no, en realidad no lo miraban, veían a través de él la pared que estaba detrás. Porque por algún extraño fenómeno, mientras hablaba se había ido empastando. Casi diluyendo. Incluso las palabras se iban haciendo ininteligibles. Hasta que se volvió a la vista de todos, completamente transparente. Solo los espejuelos y la dentadura postiza permanecieron en el aire. Moviéndose. Como flotando. Cuando se movían, parecía como que hablaban.


Incluso parecían que decían algo. Como si él realmente existiera.


lunes, 22 de agosto de 2016

Soy feliz,
soy un hombre feliz,
y quiero que me perdonen
por este día
los muertos de mi felicidad




A todos ellos le canto como cantan los gitanos,..."con el corazón en la boca y el arpa en la mano"