Viaje a la Luna

Viaje a la Luna

Una memoria a mis antepasados, a mis vivencias...unos versos de futuro.

QUIEN NO SE OCUPA DE NACER SE OCUPA DE MORIR

lunes, 26 de abril de 2021

LENIN
(Por  Ernesto Estévez Rams)


El 25 de abril de 1870 en las costas de Weston-super-Mare, Somerset, llegó un mensaje en una botella. Así fue como se enteraron en Inglaterra de que el buque Bob Chalmers se había hundido el día 22 de ese mismo mes. No fue el único, otros cuatro barcos se hundieron o tuvieron percances el mismo día, de ellos tres más eran británicos.

Ese mismo año, antes de abril, organizaciones emblemáticas del capitalismo corporativo se fundan: el Standard Oil, por Rockefeller, que con el tiempo llegaría a ser la mayor compañía de refinación de petróleo del mundo; el Deutsche Bank y el Commerzbank, en Alemania, y Mitsubishi, como naviera en Japón. La aún joven nación norteamericana seguía expandiéndose a costa de los nativos: los indios Pies Negros son masacrados en otra matanza más de la conquista, Texas es reincorporada a la Unión.

Todo parecía ir viento en popa para el capitalismo imperial, que se estrenaba en algunos, pero ya tenía vieja data en el imperio británico. Todo fiesta para la burguesía optimista de un futuro de prosperidad, si no fuera por la premonición de ese mensaje en la botella que alguien del Bob Chalmers lanzó, antes de hundirse.

Nadie sabía si el papel rescatado era todo el mensaje. ¿Habría en él augurios no leídos? Cuando el lugareño que recogió la botella lo leyó, un anciano, entre la muchedumbre del bar, dijo: “La presencia de lo ignorado no es demostración de existencia”.

Nadie le hizo caso. Mucho menos se enteraron los poderosos, los ricos de la bolsa, los Morgan, los Rockefeller, los Vanderbilt, los banqueros alemanes, ni siquiera el Bürgermeister de Sweabisch Hall.

Allá en Simbirsk, ese día 22 de abril, a las orillas del Volga, María Alexandrovna Blank, hija de alemanes swabos, daba a luz un niño. Ella y su esposo, Ilya Ulyanov, tampoco supieron del mensaje en la botella, estaban muy ocupados celebrando la llegada del tercero de ocho niños. Cuando infante, sus hermanos le decían Volodia, luego, al crecer, se impuso el nombre de Vladimir, más adelante el mundo lo conoció como Lenin.

Hicieron mal los burgueses en no prestar atención a la premonición de la botella. Naufragios sí auguraba, pero, más que catástrofes para ellos, anunciaba días que estremecerían al mundo, cuando el general de los obreros guiara a los preteridos al asalto del cielo, y al parto de un mundo nuevo.

 

en CUBADEBATE

LA VACUNA ARGENTINA CONTRA EL COVID-19 YA TIENE NOMBRE PROPIO
(Por Sonia Tessa) 

En el centro y con su pelo largo, Juliana Cassataro al frente de su equipo de investigación

ARVAC Cecilia Grierson. La vacuna argentina para covid-19, que se encuentra en etapa de desarrollo preclínica, ya tiene nombre. El de la primera médica argentina. Un equipo del Instituto de Investigaciones Biotecnológicas de la Universidad de San Martín, que lidera Juliana Cassataro, terminó en diciembre con los ensayos de laboratorio y desde entonces llevan adelante negociaciones con una empresa nacional para empezar con las fases posteriores, que requieren mayor financiamiento, todo con la participación del Ministerio de Ciencia y la Agencia Nacional de Promoción Científica.

Juliana rechaza la idealización, considera un engaño pintar mundos perfectos. “Poné la verdad. Que no soy ninguna perfecta, que soy tremenda, que soy exigente”, pide al final de una conversación con Las12 sobre el proyecto que hoy ocupa la mayor parte de sus días, el feminismo y su historia. Obtener una vacuna argentina es una cuestión de soberanía, una decisión estratégica, y ella lo defiende a puro trabajo. Sus dos hijas adolescentes se las arreglaron solas con la organización de la casa durante los meses que la investigación se llevó muchas horas diarias.

“La otra cosa que te voy a contar, que te va a encantar, es que mi tatarabuela es una de las primeras feministas de la Argentina. Eso lo descubrimos hace dos años, se llama María Abella y es una de las primeras periodistas de La Plata”, cuenta sobre su linaje. Juliana nació en 1974. Junto a su hermana Rosana -a la que nombra varias veces- estuvieron secuestradas 46 días desde el 6 de diciembre de 1977, cuando su papá y su mamá, Héctor y Alicia, fueron desaparecidos por fuerzas conjuntas de seguridad en Tres de Febrero. Las encontró su abuelo paterno en la Casa del Niño, en La Plata. Juliana es reacia a mezclar los temas, prefiere separarlos, aunque las preguntas resultan insoslayables. “Yo nunca quise ser una víctima", dice conmovida y un rato después abunda: "Y por eso es casi todo lo que hago”.

Juliana vivió en Mar del Plata durante gran parte de su infancia y adolescencia y luego se mudó a la Ciudad de Buenos Aires, donde terminó la licenciatura en Ciencias Biológicas y realizó el doctorado. Participó en HIJOS. Durante siete años formó parte de la comisión Barrios, en apoyo escolar. “Cuando me llaman por el proyecto, quisiera hablar de su importancia. No importa que yo sea hija de desaparecidos. Lo importante para la Argentina es la vacuna para poder sustituir importaciones, no importa quién sea yo. Esto es un proyecto estratégico. Entonces, me conflictúa un poco el balance, quisiera que se desvincule. Tampoco me interesa que a la gente le interese un proyecto porque yo sea hija de desaparecidos. Lo importante es lo otro. O lo contrario, que alguien que deteste nuestra historia, deteste un proyecto nacional porque lo está llevando adelante una hija de desaparecidos. Eso también puede pasar”, reflexiona.

Casi antes de empezar, Juliana se define como “lo contrario de la heroína”. “Siempre trato de desmitificar, decir que no salen todas las cosas bien. Cuando vos pensás que todo es perfecto, es muy difícil encontrarte con la realidad de todos los días. Por lo menos para mí, con mi personalidad es mucho mejor saber que no voy a poder o que algo no va a funcionar. Entonces trabajo. Cuando uno transmite sólo discursos de que todo es fácil, de la heroína perfecta, de madre perfecta o de trabajadora perfecta, eso después en la realidad del día a día es terrible, porque uno solo siente que es uno el que no puede, porque tiene una falla”, plantea sobre las dificultades cotidianas que significa proponerse un objetivo difícil –como lograr una vacuna argentina—y llevarlo adelante.

Juliana subraya que el trabajo por la vacuna se realiza en equipo. “No te olvides de nombrar a la doctora Karina Pasquevich, doctora Lorena Coria, técnica, Laura Bruno, doctor Diego Alvarez, doctora Eliana Castro, licenciado Lucas Saposnik y licenciada Celeste Pueblas”, manda un whatsapp tras la entrevista.

Tiene dos hijas, de 14 y 17 años. “Eso es la gran diferencia. La pandemia me agarró casi en el mejor momento, porque ellas se organizaban solas, yo iba a trabajar todos los días y ellas estaban acá, se hacían las comidas. Y, además, justo por ser adolescentes, la diferencia es que cuando empiezan a ir al colegio, yo pienso dónde están, qué colectivo tomaron. En cambio, durante la pandemia estaba sabiendo que estaban encerradas en casa, las pobres, y yo estaba re tranquila en el trabajo. Entonces, también me hizo estar súper concentrada. Volvía y sabía que estaban las dos ahí, con las consecuencias que tiene para ellas haber estado así, encerradas. Se organizaron bárbaro. Mi marido también trabajaba todo el día, así que ellas dos se hacían la comida, limpiaban, todo…", relata.

--Si tus hijas hubieran sido más chicas, habría resultado más difícil…

--En el grupo nos pasó. Una cosa que se discute mucho de nuestro grupo, que todo el mundo destaca, es que son mayoría mujeres y yo siempre digo que en ciencias biológicas y ciencias médicas, nuestro grupo representa lo que pasa en general. La mayoría de los becarios y las becarias son mujeres. Lo que no pasa es que no están en la mayoría de los puestos de liderazgo, ahí se invierte la proporción. Lo que llama la atención es eso, no es que seamos tantas mujeres. Pero es inevitable que lleguemos. La palabra es inevitable. Porque somos tantas que es una fuerza ya imposible de parar.

Más tarde, Juliana vuelve sobre el tema. “Yo tuve la suerte de que me agarró la pandemia en este momento, pero las chicas del grupo no. Lorena tiene un nene de un año y medio, los de Carina tienen creo que 5 y 8. Laura tiene un nene de 5 años y medio. Ellas fueron a trabajar desde el día cero, todos los días, sin parar. Con marido, sin marido. Los maridos ayudaron muchísimo, seguro, pero todas lo resolvieron y fueron a trabajar”, destaca.

--¿La maternidad te hizo ver las inequidades en la carrera científica?

-- Es verdad, yo hasta el momento de tener mis hijas pensaba que era lo mismo, que yo no tenía ningún tipo de cuestión de género que me cambiara mi trabajo, y es verdad que cuando nacieron mis hijas, bueno, al otro día de que nació, una se da cuenta de que ahora no puede ir a trabajar. Es increíble, porque mi mente realmente no estaba preparada. Yo no sé qué pensaba, por ahí porque yo no tenía ningún formato, no había escuchado. Cuando yo di mi tesis doctoral, estaba de ocho meses y medio. No había armado el bolso hasta el otro día. Nadie me estaba diciendo “mirá que ahora tu vida cambió”. Lo fui viviendo con la práctica, con lo que me fue pasando. Y siempre fui muy exigente con el trabajo, y al día de hoy lo soy. Esto lo hablé en una charla de feminismo. Nosotras tenemos todos los derechos, pero tenemos que también saber que al no estar en el trabajo, perdemos. Tenemos que tomar como un gran derecho poder estar ahí. Si una quiere estar ahí, ese es el tema muy complicado para el liderazgo. Una reivindicación importante, o algo a que luchar, para mí, es que la licencia por maternidad sea obligatoria para los dos sexos. No sólo tener la licencia, sino que sea obligatorio que la tomen ellos también, entonces ahí sería igualitario.

--¿Cómo nació el proyecto de desarrollar una vacuna propia?

--Cuando empieza la pandemia, nos llamaron desde el Ministerio de Ciencias a todos los investigadores con este problema. En esa primera reunión, lo que necesitaba Argentina muy rápido era test de diagnóstico porque no había. Se habló de eso y se habló de vacunas. Yo siempre trabajé en vacunas, en desarrollo de vacunas, compuestos para la administración de vacunas. Desde mi tesis doctoral hasta el día de hoy, en diferentes tipos de vacunas, contra la brucelosis y contra otras enfermedades infecciosas. Nuestro grupo siempre trabajó en estos temas. La verdad es que en ese momento no se sabía mucho del virus. Yo iba a trabajar en lo que fuera para aportar. Había que hacer diagnóstico, estábamos todos tratando de ver en qué podíamos ayudar, si bien ese era nuestro expertise, no propuse una vacuna porque una sabe que es un proyecto que necesita mucho financiamiento, muchos recursos, puede ser a largo plazo. Ni me animé a poner eso sobre la mesa. Sí dije “para cualquier cosa que necesiten, nosotras somos inmunólogas, así que si hay que poner a punto técnicas… bueno, trabajemos en lo que haya que trabajar”.

Pero después se abrió el llamado a Proyectos covid, y ahí eran estrategias para covid. Y la verdad es que nosotras pensamos en qué podemos ayudar. Sí ahí era nuestro expertise. Ahí sí propusimos un proyecto para generar las herramientas para desarrollar una vacuna. No pusimos humildemente desarrollar una vacuna, porque para eso se necesitaba mucho más financiamiento del que se daba en ese subsidio. Y mucha más gente, pero bueno, sí de cómo generar las herramientas, que en ese momento no había, para hacer estudios para una vacuna. Estudios de respuesta inmune en ratones, producir las proteínas recombinantes en laboratorio, todas las cosas que hicimos… Probamos diferentes prototipos todo el año pasado, tratando de buscar en ese momento cuáles eran las capacidades de Argentina, dónde se podía producir eso. Porque realmente nunca lo pensamos a ese proyecto desde un trabajo de paper, sino en qué cosas se podían hacer en la Argentina. Creamos las herramientas para estudiarlo y, acompañados por la Agencia Nacional de Promoción Científica y el Ministerio de Ciencia, en reuniones con diferentes laboratorios, para ver quiénes podían empezar a producir el prototipo y más o menos en diciembre empezamos a trabajar con una empresa argentina, que están produciendo los prototipos que nosotros encontramos en el laboratorio y empezando a ver cómo se escala y se produce. Cuando se termine la fase preclínica, con ensayos de toxicidad y cosas que se piden, se podrá empezar una fase uno en humanos, lo más pronto que se pueda. Para eso también se requiere mucho más financiamiento del que tenemos y eso es lo que estamos tratando de buscar.

--Sé que no te gusta hablar de tiempos, pero debo preguntar si hay una estimación.
--Hay que tener mucho cuidado con los medios, ante esa pregunta. Si todo sale perfecto, si consigo todo el financiamiento, si fuera un estado perfecto y todas las capacidades, uno dice un año y medio. Pero después te encontrás con la realidad, y no es eso.

--¿Ustedes también se encargan de buscar el financiamiento?

--La verdad que sí. Siempre tenemos el acompañamiento del Ministerio, de la Agencia, pero no es lo mismo. Ellos tienen un montón de proyectos, y bueno, nuestra cabeza está todo el tiempo pensando en el plan A, plan B, plan C. Entonces, si ahora hacemos esto, estoy viendo ahora cómo hacemos en seis meses para conseguir la plata para la fase siguiente. La verdad que sí. Ahora, con las reuniones con la empresa, somos el grupo entero viendo, de una forma más coordinada, más contenida, cómo se van a hacer esos ensayos clínicos, cuántas personas se van a necesitar, dónde se van a hacer. Ahí ya tenemos más infectólogos y gente más especializada, además de nosotros y nosotras. Todavía no tenemos para delegar y que yo me encargue solo de la mesada y me olvido porque… Para nosotros, realmente es algo que creemos que es posible, pero la única forma posible es ponerle todo, todo lo que podamos.

--¿Qué tipo de vacuna es?

--Se parece a la de hepatitis B, que se dan los chicos o a la de HPV. Son proteínas recombinantes puras, con un compuesto coadyuvante. Son más clásicas, es tecnología convencional, que ya se usó en bebés, en embarazadas, es un formato muy conocido.

--¿Alguna vez te imaginaste desarrollando una vacuna en medio de una pandemia?

--No, yo nunca me imaginé nada de lo que soy ahora. Cuando miro para atrás, sí veo que mi vocación era muy profunda, porque yo leía, y era el lugar donde me sentía segura y tranquila, el mundo de la biología, los libros de las plantas y de Jacques Cousteau. Era un mundo que a mí me tranquilizaba, donde yo estaba tranquila y muy contenta. Cuando voy para atrás miro y digo: qué impresionante. Los libros que yo leía, veo a mis hijas que no leen esos libros. Era algo que me encantaba, y creo que me tranquilizaba, me sentía muy cómoda en ese lugar. Pero a diferencia de mucha gente que dice “yo dentro de 20 años quiero ser director de esto” o “yo quiero ser ministro”, o habla de su futuro en un lugar de liderazgo, yo nunca lo pensé así. Siempre es lo que quiero en el momento, muy decidida, en el sentido de que esto me encanta y ahora, como grupo, queremos hacer esto y me parece que es importante, pero nunca pienso en mí como persona de acá a diez años.

--Resulta inevitable preguntar por la vacuna Soberana, de Cuba…

--Ese ejemplo sirve para Latinoamerica, justamente porque con tan pocos recursos, pero con una decisión política muy fuerte y con todos los recursos puestos en eso y la gente trabajando para un objetivo común, no se quedaron esperando que el problema se lo solucione otro. Al pensar o saber que nadie lo va a resolver, se avanza con un plan A, B, C. Para un país, es importante. Es importante lo que pasó en Argentina, donde se van a producir vacunas de afuera. Perfecto. Me parece bárbaro. Yo me puse muy contenta. Pero tener un plan B para un futuro por si esto no funciona, es re importante y un plan C, además de esto, por si nosotros tampoco avanzamos. Hay que tener diferentes opciones.

--Esa decisión se resalta a la luz de las dificultades que hay en el mundo para la distribución de vacunas.

--Seguro. Justo estuve hablando con el Ministerio de Salud. Y ellos mismos me dijeron eso. Yo les decía que para mí este proyecto involucraba todas las áreas. Es un plan estratégico que es transversal, porque es salud, es ciencia y tecnología, es defensa y es producción. Y me dijeron: “Y es economía, Juliana, también” y yo dije "sí sí, es verdad". Pero hay que pensar nosotros no trabajamos para la semana que viene, porque es imposible hacer una vacuna en esos tiempos. Sí podemos trabajar de una forma acelerada para un año y medio, porque tampoco sirve hacer una vacuna de covid para cinco años, como antes pensábamos una vacuna de Chagas o de tuberculosis. En este formato sí tenemos que acelerar de alguna forma el trabajo y el financiamiento, hay que hacerlo tranquilos, pero tampoco para dentro de cinco años, porque no tiene tanto sentido.

--¿Considerás que sería una solución la liberación de patentes?

--Me parece que en una cuestión de pandemia, compartir todas las tecnologías tiene un sentido humanitario fundamental. Igual las empresas van a seguir ganando, porque la gente tiene que saber que por más que vos liberes las patentes, la tecnología fina, el formato de cómo hacerlo no es tan fácil. No es que porque uno lea la patente lo puede hacer. A nosotros nos pasó que cuando desarrollábamos la vacuna, que nos teníamos que fijar. Si está patentado, eso no lo podemos usar porque después va a ser muy complicado. Y sí nos frenó en el diseño de la nuestra, para que después que no tengamos problema de patente y no podamos usarlas. Eso es verdad, pero la verdad es que no es tan fácil copiar, por más que Moderna libere la patente de cómo lo hacen, es muy difícil poder hacerlo. Sí es verdad que usar la idea y pensar para algo, mejor o peor, sí es bueno. No es que liberan las patentes mañana y Argentina puede hacerlas. Eso no se puede. Lamentablemente, si vos sabés cómo trabajan las empresas, cómo son las tecnologías, el grado de control y formato de cómo se hacen las vacunas, es algo muy fino, que no se hace de un día para el otro.

Lo mismo nos pasa a nosotras como investigadoras. Nosotras si hacemos algo de la vacuna, va a ser el diez por ciento del proceso de una vacuna, lo que uno puede hacer en un laboratorio de investigación es muy chico en comparación del proceso que sigue después, en una empresa. Ojalás se pudiera hacer en el Estado pero no están esas capacidades actualmente, para todo el proceso de producción y escalado del producto que es una vacuna. Eso lleva otras capacidades muy grandes, recursos, una planta con aprobaciones de ANMAT, con producción de buenas prácticas de manufacturas. No es como hacer un producto de galletitas, es distinto, es algo con un proceso tecnológico muy fino. Es importante remarcar es que nosotros podemos ser buenísimos investigadores, pero después hay otra parte de un trabajo muy grande, que es toda la capacidad de producirla, de manufactura. Y si te fijas, el problema que está habiendo en el mundo es que no están llegando a producir las cantidades que se necesitan, porque eso requiere también puestas a punto, un montón de tecnologías y cosas que no son fáciles de hacer en un mes.

--Se escuchó en los últimos tiempos un discurso antivacunas que permea en una parte de la sociedad ¿qué respondés a eso?

--Yo creo que siempre hay que hablar con datos, y me parece que los datos son abrumadores. Si uno ve los datos, las curvas desde que se aplica una vacuna en el calendario en el mundo y cómo se baja la incidencia de una enfermedad, me parece que no hay discusión posible. En el sentido de que es 100 por ciento o 99,9 por ciento. Es abrumador cómo baja la muerte y la incidencia de una enfermedad luego de la aplicación de la mayoría de las vacunas que nos damos con el calendario. Con lo cual, mirando esos datos, no sé qué discusión puede haber. Me da lástima, pero creo que esta pandemia muestra eso. Mi generación es una generación que no vio, o hasta ahora no había visto cómo una enfermedad infecciosa disminuía con la vacuna. Porque la generación de mi abuela vio la polio, vio a su hermano morir de polio y después a sus hijos no morir de polio, gracias a la vacuna. Es una generación que vio que luego de la aplicación de una vacuna, la gente se dejó de morir y de tener secuelas. Ojalá veamos cómo con la aplicación de esta vacuna disminuye la enfermedad, que ya se está viendo en Israel. Me parece que la discusión ya va a ser más ficticia. Porque la decisión de las vacunas es una decisión como comunidad. No somos individuos, somos parte de una comunidad y por más que mi hijo tenga una buena respuesta inmune, si el compañerito que va al jardín no la tiene, la decisión no la tengo que tomar yo como familia, la tengo que tomar como sociedad. Las vacunas son una forma de hacer justicia social.

--¿Quién promovió esa inclinación por la ciencia de tu infancia?

--Mi abuela y mi abuelo… Ellos, siempre. En la primaria, sobre todo, porque yo en la secundaria dejé de ser tan nerd, para poder insertarme en la sociedad. No leí libros de ciencias. Pero sí me acuerdo en la primaria que yo tenía el libro del investigador, la lupa, todo eso. Mi abuelo me acompañaba, íbamos a la librería juntos, y yo me quedaba horas con él mirando los libros y después él alguno me compraba. En mi casa, en lo único que les interesaba gastar era en libros. Risas.

--¿Cuánto tiempo estuviste secuestrada cuando eras niña?

-Esa cuenta no la saco todavía. Pero le puedo preguntar bien a mi hermana y después te digo, yo tengo un tema con olvidarme las cosas, se ve que es a propósito. Pero casi dos meses. No sabemos dónde estuvimos. O sea, no sabemos.

--¿Declaraste en algún juicio?

--Fuimos para hacer la causa de Campo de Mayo, pero después no nos volvieron a llamar. Hice una declaración. Después voy a sacar bien la cuenta y te la voy a decir exacta, porque mi hermana se enoja. Hasta hace poco, yo ni siquiera decía que nos habían secuestrado a nosotras, decía que mis padres fueron secuestrados. Y mi hermana me dice: “Juliana, nosotras también”. Ah bueno, sí sí sí. Es como que lo olvidaba. En realidad, saben que aparecimos ahí el día que nos encuentran. No es que aparecemos. La historia es que mi tío abuelo Pochocho estaba buscando porque su hija había desaparecido con el marido, y el nieto, Arturo, tenía un mes. Entonces, él estaba llamando a todas las comisarías, a todos lados, averiguando por el nieto, que ya se lo había quedado un comisario y lo recuperó. Y en la Casa del Niño, de La Plata, le dicen acá en este lugar hay dos hijas nada más. Y corta. Y la esposa le dice “¿vos no preguntaste cómo se llamaban las chicas?”. No. Llama de nuevo y ahí les dicen Juliana y Rosana. Y ahí se dan cuenta de que habían desaparecido mis papás. Porque como estaban escondidos, ellos estaban clandestinos, ya no tenían contacto con la familia. Y ahí al otro día nos fueron a buscar y éramos nosotras.

--Para mí es muy simbólico que vos, con tu historia, seas quien está desarrollando esta vacuna.

--No sé, creo que hay mucha gente como yo, aunque no tuvo la historia, que tiene la misma forma de pensar. Creo que yo nunca quise ser una víctima... Por eso es casi todo lo que hago.

Juliana responde las preguntas, y también se queda pensando. “Esto que te digo de no ser víctima también lo aplico con todo. Me parece que empoderarse también es decir bueno, con todo esto que me pasa, y con todo esto que me cuesta, aunque tenga hijos y sea difícil, voy a tratar de hacerlo. No el pensamiento ‘ay bueno, porque yo, pobre, entonces no me queda otra’. Me parece que nuestro derecho casi es el hacer lo que queremos, lo que nos gusta”. Y destaca que eso es siempre con dificultades.

Casi al final, Juliana regala una reflexión. “Otra cosa interesante desde el punto de vista de la biología, que es lindo, es que en realidad, lo que vos generás con las vacunas es memoria. Justamente, entonces si hacés un juego de palabras, sí tiene que ver un poco con mi historia. Porque justamente el cuerpo recuerda, y es la respuesta de memoria la que te protege. Entonces, también hay una cosa ahí, si la querés mezclar. Sin haberlo querido, porque yo esto nunca lo pensé. Siempre me gustó hacer esto, trabajar en vacunas, en algo de la vida y de salvar, independientemente de quién sea. Pero si lo pensás, justo es una palabra que usamos los inmunólogos todo el tiempo y que también define a mi familia”.

 

en PAGINA12




miércoles, 21 de abril de 2021

¿NO ES EL SISTEMA CAPITALISTA?

Hace poco cuando se estrenaba la canción de Buena Fe por las vacunas cubanas en YouTube hubo un debate sobre el video y no tanto, allí pude dejar mis opiniones sobre algunos temas que no solo se restringían al tema “vacuna”, que por otro lado solo hace alusión a lo desigual e injusto de un sistema capitalista que en el tema vacuna saca su esencia mezquina y ruin.

Como he dicho en otras ocasiones, Cuba y su alternativa social no es el paraíso y está muy lejos de serlo, pero merece una chance, merece ser respetada como una alternativa, ya que aun después de 60 años de bloqueo y hostigamiento sin paragón en la historia, ha tratado de proporcionar una vida digna, salud y educación a su gente, que se contrapone, con muchas ventajas sociales, a los 200 años de Capitalismo en América Latina, es decir, viendo como se ve actualmente el patio trasero de USA, no es el sistema capitalista un sistema para recomendar a las futuras generaciones. Lo que me jode es el latiguillo que se sigue utilizando por los multimedios que responden a la clase que ha traído la explotación y la miseria a estas tierras, es decir los multimedios de los ricos, donde se repite una y mil veces que todo lo que sucede malo en Cuba ( y es prácticamente todo, según ellos) se debe a su sistema socialista o comunista (esto último repetido por los papagayos que a penas pueden comprender una diferencia entre ambas denominaciones) y lo que sucede en el resto de América Latina o en la misma USA se debe o al gobierno de turno, o la incompetencia de la justicia, pero jamás al sistema capitalista que domina todas las áreas y las relaciones entre los humanos dentro de esos países.

Ayer, horas antes que se diera un veredicto de culpabilidad al policía Derek Chauvin por el asesinato de George Floyd en un tribunal de Minnesota, otro policía de Ohio mataba a tiros a Ma´Khia Bryant, una adolescente afroamericana de 16 años. En horas de la noche buscando que ver en Netflix, después de un día con tales noticias, encontré una pieza de 32 minutos que me dejo perplejo, no solo por su realización sino por la coincidencia del día, “Two Distant Strangers”, es un cortometraje en homenaje no solo a Floyd sino a esa lista grande que aparece al final, y a la que está por rellenarse de afroamericanos, y latinos, que son asesinados a mansalva, en una nación que a pesar de haber tenido un presidente negro hace poco, no puede desterrar la infamia del racismo. Lo interesante del asunto, si es que cabe tal adjetivación, es que nadie en los multimedios ricos, ni en las encendidas “organizaciones no gubernamentales pro derechos humanos” en América Latina y en el Mundo, salen a decir que lo que no funciona en USA, es el sistema capitalista. Allí todo funciona salvo que ser negro o latino es una condición un “poco conflictiva”. Es muy difícil encontrar en el análisis de algún periodista de esos multimedios que acudan a la historia de esclavismo brutal que se practico en esa nación, y menos a los datos duros que demuestran que su sistema capitalista sigue siendo enfermizo y ruin no solo hacia los negros, sino hacia muchos otros inmigrantes latinos, o que hace poco el sistema capitalista de esa nación haya tomado “la decisión” de separar y enviar a campos de concentración a niños, al mejor estilo de Hitler en pleno siglo 21,  solo por el hecho de que “un documento” no testifique a sus padres como estadounidense y fueran deportados.

No es el sistema capitalista el que corrompe y destruye a las naciones, si al otro día Apple anuncia en su “Spring Loaded” la llegada de su nueva línea de Mac, el sistema capitalista “funciona” y seremos muchos más felices en el futuro con él, para justificaciones del sistema se han hecho los multimedios.




martes, 13 de abril de 2021

UNA PARTICULA DIMINUTA PODRIA ALTERAR LAS LEYES DE LA FISICA(*)
(Por Dennis Overbye)

 

El anillo Muon g-2, situado en el Laboratorio Nacional de Aceleradores Fermi, en Batavia, Illinois, funciona a menos 267 grados Celsius y estudia el bamboleo de los muones cuando viajan a través del campo magnético.Credit...Reidar Hahn/Fermilab vía Departamento de Energía de Estados Unidos

Cada vez hay más pruebas de que una diminuta partícula subatómica desobedece las leyes de la física tal y como las conocíamos, anunciaron los científicos el miércoles. Este hallazgo abre un vasto y tentador territorio inexplorado en nuestra comprensión del universo.

El resultado, según los físicos, sugiere que hay formas de materia y energía que son vitales para la naturaleza y la evolución del cosmos pero que aún no son conocidas por la ciencia.

 “Esto es como si aterrizáramos nuestro róver en Marte”, dijo Chris Polly, físico del Laboratorio Nacional de Aceleradores Fermi, o Fermilab, en Batavia, Illinois, quien ha estado trabajando para lograr este hallazgo durante la mayor parte de su carrera.

La partícula en cuestión es el muon, similar al electrón, pero mucho más pesado y es un elemento integral del universo. El descubrimiento sucedió cuando Polly y sus colegas —un equipo de 200 físicos provenientes de siete países— notaron que los muones no se comportaron como estaba previsto cuando fueron disparados a través de un intenso campo magnético en el Fermilab.

Ese comportamiento aberrante plantea un gran desafío al Modelo Estándar, el conjunto de ecuaciones que enumera las partículas fundamentales en el universo (17, según el último recuento) y cómo interactúan.

“Esto es una fuerte evidencia de que el muon es sensible a algo que no está en nuestra mejor teoría”, dijo Renee Fatemi, física de la Universidad de Kentucky.

Estos resultados, que son los primeros de un experimento llamado Muon g-2, confirmaron los obtenidos en ensayos similares realizados en el Laboratorio Nacional de Brookhaven en 2001, que han cautivado a los físicos desde entonces.

En un seminario virtual y una conferencia de prensa celebrada el miércoles, Polly señaló un gráfico que muestra un espacio en blanco donde los hallazgos del Fermilab se desviaron de la predicción teórica. “Podemos decir, con bastante confianza, que debe existir algo que haya contribuido a generar este espacio en blanco”, dijo. “¿Qué monstruos podrían estar acechándonos allí?”.

 “Hoy es un día extraordinario, largamente esperado no solo por nosotros, sino por toda la comunidad física internacional”, dijo Graziano Venanzoni, portavoz de la colaboración Muon g-2 y físico del Instituto Nacional de Física Nuclear de Italia, en un comunicado emitido por el Fermilab. Los resultados también se publican en un conjunto de artículos que fueron enviados a diversas revistas académicas especializadas.

Las mediciones tienen aproximadamente una posibilidad entre 40.000 de ser una casualidad, informaron los científicos, muy por debajo del estándar necesario para afirmar que se trata de un descubrimiento oficial según los estándares de la física. Las señales prometedoras desaparecen todo el tiempo en la ciencia, pero todavía falta procesar más datos. Los resultados del miércoles solo representan el seis por ciento del total de datos que se espera que el experimento con muones obtenga en los próximos años.

“Esto es como si aterrizáramos nuestro róver en Marte”, dijo Chris Polly, físico del Laboratorio Nacional de Aceleradores Fermi, o Fermilab, en Batavia, Illinois, donde se realiza la investigación.Credit...Reidar Hahn/Fermilab vía Departamento de Energía de Estados Unidos

Durante décadas, los físicos han confiado en el Modelo Estándar, que explica con éxito los resultados de los experimentos con partículas de alta energía en lugares como el Gran Colisionador de Hadrones del CERN. Pero el modelo no responde algunas de las preguntas más profundas sobre el universo.

La mayoría de los físicos creen que hay un rico tesoro de nueva física a la espera de ser encontrado, si tan solo se pudiera ver más profundamente y más lejos. Los datos adicionales del experimento del Fermilab podrían suponer un gran impulso para los físicos de partículas deseosos de construir la próxima generación de costosos aceleradores.

Se espera que, con el tiempo, también podría generar explicaciones de misterios cósmicos que durante mucho tiempo han preocupado a nuestra especie. ¿Qué es exactamente la materia oscura, esa materia invisible que, según los astrónomos, constituye una cuarta parte de la masa del universo? De hecho, ¿por qué hay materia en el universo?.

En Twitter, los físicos respondieron al anuncio del miércoles con una mezcla de entusiasmo y cautela. “Por supuesto, existe la posibilidad de que sea nueva física”, dijo Sabine Hossenfelder, física del Instituto de Estudios Avanzados de Fráncfort. “Pero yo no apostaría por eso”.

Marcela Carena, jefa de física teórica del Fermilab, que no participó en el experimento, dijo: “Estoy muy emocionada. Siento que este pequeño bamboleo puede sacudir los cimientos de lo que creíamos saber”.

‘¿Quién ordenó eso?’

El anillo de almacenamiento de partículas Muon g-2 en el edificio MC-1 del Fermilab

Los muones son un tipo de partícula que es poco probable que llegara a ser el centro de atención de la física. A veces llamados “electrones gordos”, se parecen a las conocidas partículas elementales que alimentan nuestras baterías, luces y computadoras y que zumban alrededor de los núcleos de los átomos; tienen una carga eléctrica negativa y giran, lo que hace que se comporten como pequeños imanes.

Pero son 207 veces más masivas que sus primas más conocidas. Además, son inestables y se descomponen radioactivamente en electrones y partículas superligeras llamadas neutrinos en 2,2 millonésimas de segundo.

“¿Quién ordenó eso?”, dijo el físico de la Universidad de Columbia I. I. Rabi cuando se descubrieron por primera vez en 1936. Ahora estas partículas se producen copiosamente en lugares como el Gran Colisionador de Hadrones, cuando las partículas más ordinarias chocan entre sí a altas energías.

Los muones han pasado a ser el centro de atención gracias a una peculiaridad de la mecánica cuántica, las reglas no intuitivas que subyacen en el reino atómico. Entre otras cosas, la teoría cuántica sostiene que el espacio vacío no está realmente vacío, sino que hierve con partículas “virtuales” que entran y salen de la existencia.

“Se podría pensar que es posible que una partícula esté sola en el mundo”, dijo Polly en una declaración biográfica publicada por el Fermilab. “Se podría pensar que los confines más profundos y oscuros del espacio exterior son un entorno muy solitario para las partículas. Pero, de hecho, no es nada solitario. Gracias al mundo cuántico, sabemos que cada partícula está rodeada por un séquito de otras partículas”.

Ese séquito influye en el comportamiento de las partículas existentes, incluida una propiedad del muon llamada momento magnético, representada en las ecuaciones por un factor llamado g. Según una fórmula derivada en 1928 por Paul Dirac, físico teórico inglés y fundador de la teoría cuántica, el momento magnético de un muon solitario debería ser 2.

Pero un muon nunca está solo. Así que la fórmula de Dirac debe corregirse para tener en cuenta el zumbido cuántico que surge de todas las demás partículas potenciales del universo. Eso hace que el factor g del muon sea inferior a 2, de ahí el nombre del experimento: Muon g-2.

La medida en que el g-2 se desvía de las predicciones teóricas es una indicación de lo mucho que aún se desconoce sobre el universo. Como dijo Polly, aún no se sabe cuántos monstruos esperan en la oscuridad para ser descubiertos por los físicos.

En 1998, los físicos de Brookhaven, incluido Polly, quien en ese entonces era un estudiante de posgrado, se propusieron explorar esta ignorancia cósmica midiendo realmente el g-2 y comparándolo con las predicciones.

En el experimento, un acelerador llamado Sincrotrón de Gradiente Alterno creaba haces de muones y los enviaba a un anillo de almacenamiento de 15 metros de ancho, una pista de carreras gigantesca controlada por imanes superconductores.

El valor de g que obtuvieron discrepaba de la predicción del Modelo Estándar lo suficiente como para provocar la imaginación de los físicos, pero sin la suficiente certeza como para afirmar que se trataba de un descubrimiento sólido. Además, en una medida de lo difícil que es este trabajo, los expertos no pudieron ponerse de acuerdo sobre la predicción exacta del Modelo Estándar, enturbiando aún más las aguas de la esperanza.

En aquel momento, rehacer el experimento no habría aumentado la precisión lo suficiente como para justificar el costo por lo que, en 2001, Brookhaven retiró el anillo de almacenamiento de muones de 15 metros. El universo se quedó colgado.

La gran mudanza

La pista magnética de 15 metros requerida para el experimento en Fermilab realizó una odisea de 5150 kilómetros en 2013, principalmente en una barca que recorrió la costa este, Florida y el río Misisipi, para luego ser transportada en camión a través de Illinois.Credit...Cindy Arnold/Fermilab vía Departamento de Energía de Estados Unidos

En el Fermilab se estaba construyendo un nuevo campus dedicado a los muones.

“Eso abrió un mundo de posibilidades”, recuerda Polly en su artículo biográfico. Para ese entonces, Polly trabajaba en el Fermilab; instó al laboratorio a rehacer el experimento g-2 allí. Lo pusieron a cargo.

Sin embargo, para realizar el experimento, necesitaban la pista de imanes de 15 metros de Brookhaven. Y así, en 2013, el imán emprendió una odisea de 5150 kilómetros, en su mayor parte en barcaza, por la costa este, alrededor de Florida y por el río Misisipi, y luego en camión a través de Illinois hasta Batavia, sede del Fermilab.

El imán se asemejaba a un platillo volador y llamaba la atención cuando era conducido hacia el sur a través de Long Island a 16 kilómetros por hora. “Caminé y hablé con la gente sobre la ciencia que estábamos haciendo”, escribió Polly. “Se quedó una noche en un estacionamiento de Costco. Más de mil personas fueron a verlo y a escuchar sobre la ciencia”.

El experimento se puso en marcha en 2018 con un haz de muones más intenso y el objetivo de recopilar 20 veces más datos que la versión de Brookhaven.

Mientras tanto, en 2020 un grupo de 170 expertos conocido como la Iniciativa de la Teoría del Muon g-2 publicó un nuevo valor consensuado del valor teórico del momento magnético del muon, basado en tres años de talleres y cálculos utilizando el Modelo Estándar. Esa respuesta reforzaba la discrepancia original comunicada por Brookhaven.

Contactada por teléfono el lunes, Aida X. El-Khadra, física de la Universidad de Illinois y copresidenta de la Iniciativa de la Teoría del Muon g-2, dijo que habían estado esperando este resultado durante mucho tiempo.

“Nunca antes había tenido la sensación de estar sentada sobre brasas”, dijo El-Khadra.

El día del anuncio del Fermilab, otro grupo, que utilizó una técnica diferente conocida como cálculo de celosía para estimar el momento magnético del muon, obtuvo una respuesta diferente a la del grupo de El-Khadra, lo que agregó una nueva nota de incertidumbre al procedimiento.

“Sí, afirmamos que no hay ninguna discrepancia entre el Modelo Estándar y el resultado de Brookhaven, ninguna física nueva”, dijo Zoltan Fodor, de la Universidad Estatal de Pensilvania, uno de los autores de un informe publicado en Nature, el miércoles.

El-Khadra, que conocía ese trabajo, lo calificó de “cálculo sorprendente”, pero agregó que debía cotejarse con los resultados independientes de otros grupos.

En la oscuridad

Inspección del anillo Muon g-2, en 2013.Credit...Reidar Hahn/Fermilab vía U.S. Department of Energy

El equipo tuvo que adaptarse a otra condición. Para evitar el sesgo humano, y cualquier engaño, los experimentadores participaron en una práctica, llamada cegamiento, que es común en los grandes experimentos. En este caso, el reloj maestro que realiza un seguimiento de la oscilación de los muones se había configurado a una velocidad desconocida para los investigadores. Ese dato estaba en sobres sellados que estaban guardados bajo llave en las oficinas del Fermilab y la Universidad de Washington en Seattle.

En una ceremonia celebrada el 25 de febrero, que fue grabada en video y vista en todo el mundo por Zoom, Polly abrió el sobre del Fermilab y David Hertzog abrió el de la Universidad de Washington. El número se ingresó en una hoja de cálculo, proporcionando una clave para todos los datos, y el resultado apareció generando una serie de exclamaciones de asombro.

“Fue un momento realmente emocionante, porque nadie en el proyecto sabía la respuesta hasta ese momento”, dijo Saskia Charity, becaria posdoctoral del Fermilab que durante la pandemia ha estado trabajando de forma remota desde Liverpool, Inglaterra.

Primero sintieron orgullo por realizar una medición tan difícil, y luego se llenaron de alegría al ver que los resultados coincidían con los de Brookhaven.

“Esto parece ser una confirmación de que Brookhaven no fue una casualidad”, dijo Carena. “Tienen una oportunidad real de romper el Modelo Estándar”.

Los físicos dicen que esta anomalía les ha dado ideas sobre cómo buscar nuevas partículas. Entre ellos se encuentran partículas lo suficientemente livianas como para estar al alcance del Gran Colisionador de Hadrones o su sucesor. De hecho, es posible que algunos ya se hayan registrado, pero son tan raros que aún no han surgido de la tormenta de datos registrados por el instrumento.

Otro candidato llamado Z-prime podría arrojar luz sobre algunos acertijos del Big Bang, según Gordan Krnjaic, cosmólogo del Fermilab.

El resultado del g-2, dijo en un correo electrónico, podría establecer la agenda para la física en la próxima generación.

“Si el valor central de la anomalía observada permanece fijo, las nuevas partículas no pueden esconderse para siempre”, dijo. “Aprenderemos mucho más sobre la física fundamental en el futuro”.

(*) en el New York Time







LA MONEDA DE HIERRO
(Jorge Luis Borges)

               


Aquí está la moneda de hierro. Interroguemos
las dos contrarias caras que serán la respuesta
de la terca demanda que nadie no se ha hecho:
¿Por qué precisa un hombre que una mujer lo quiera?

Miremos. En el orbe superior se entretejan
el firmamento cuádruple que sostiene el diluvio
y las inalterables estrellas planetarias.
Adán, el joven padre, y el joven Paraíso.

La tarde y la mañana. Dios en cada criatura.
En ese laberinto puro está tu reflejo.
Arrojemos de nuevo la moneda de hierro
que es también un espejo magnífico. Su reverso
es nadie y nada y sombra y ceguera. Eso eres.
De hierro las dos caras labran un solo eco.
Tus manos y tu lengua son testigos infieles.
Dios es el inasible centro de la sortija.
No exalta ni condena. Obra mejor: olvida.
Maculado de infamia ¿por qué no han de quererte?
En la sombra del otro buscamos nuestra sombra;
en el cristal del otro, nuestro cristal recíproco.




 

lunes, 12 de abril de 2021

NUNCA JAMAS: Los rostros detrás de la OPERACIÓN PETER PAN(*)

 

Más de 14 000 niños fueron llevados a los Estados Unidos bajo una campaña de mentiras. Foto: Archivo

“Me arrancaron de Cuba, pienso que es como arrancar un árbol joven de la tierra. Uno puede oír cómo la raíz se quiebra y así fue. Uno deja a la familia, los amigos, la escuela, su país, su idioma, las raíces de uno se rompen, se estiran y se rompen. Uno deja lo que ha conocido, la cultura, los amigos, las costumbres, todo se deja detrás”.

Ed Canler. Empresario. El 20 de septiembre de 1961 salió de Cuba. Fue ubicado en un orfanato de Lansing, Michigan. Visitó Cuba por primera vez en 1994.

“Éramos niños, niños pequeños, esa fue la primera violación, violar la mente de los niños y después violar todo, la separación, el desenlace, los niños que no volvieron a ver a sus padres”.

Alex López. El 4 de junio de 1962, cuando tenía doce años, salió de Cuba. Residió en varios campamentos y después vivió con una familia norteamericana hasta la llegada de sus padres en 1966.

Alrededor de 14 000 menores viajaron desde Cuba a Estados Unidos, entre 1960 y hasta 1962, en que presuntamente culminó la Operación Peter Pan. Un inédito secuestro masivo de infantes hace 60 años en que el Departamento de Estado emitía las visas waivers solamente para los niños a través de la Iglesia Católica. Este fue el patrón por más de dos años, durante los cuales los pequeños llegaban a Estados Unidos solos, sin la compañía de sus padres. Más tarde, muchos se reunieron con sus hijos, pero algunos nunca lo hicieron.

La patraña, según la cual el gobierno revolucionario iba a quitarles los hijos a sus padres, privándoles de la patria potestad, fue echada a circular por la CIA y la contrarrevolución. ¿Qué sucedió con aquellos miles de niños cubanos? Situados en orfanatos, campamentos o dependencias de la Iglesia Católica, si tuvieron suerte fueron tratados bien, pero para otros no fue así, algunos resultaron objeto de abuso por los curas.

Hace unos años algunos de ellos visitaron la Isla, y en un diálogo con La Colmenita, les preguntaron si ellos sabían quién era Peter Pan. Una pequeña dijo que era un niño que no le gustaba crecer, y que vivía en el país del Nunca Jamás. Uno de los visitantes les refirió que ellos, un día, viajaron solos, a un país que no era el suyo, a veces con hermanos y a veces solitos, donde nadie hablaba español, todo el mundo hablaba inglés, que perdieron los amigos que tenían aquí, que pasaron mucho tiempo sin los padres, y algunos nunca más los vieron, que eso era parte de la historia; y otro de los Peter Pan expresó: “Lo más importante que debe tener este cuento es que esto no vuelva a pasar, no solamente en Cuba, en cualquier país del mundo, que puede pasar y que ha pasado…”.

Para entender a los niños Peter Pan Cubadebate recoge hoy fragmentos del libro Operación Peter Pan: Cerrando el círculo en Cuba, basado en el documental de Estela Bravo que puede ver más abajo. Las respuestas a las preguntas sobre una de las páginas más tristes de la historia en las voces de sus protagonistas.

¿Qué pasaba cuando los niños llegaban a Estados Unidos?



Operación Peter Pan. Foto: Archivo

Mi nombre es Elly Vilano Chovel y soy uno de los niños Pedro Pan. Era una niña de catorce años cuando mis padres decidieron enviarnos a mi hermana y a mí a los Estados Unidos, lo que cambió totalmente mi vida.

“Cuando llegamos a Estados Unidos mi hermanita María del Carmen y yo fuimos a parar a un campamento que se llamaba Florida City. Era un lugar donde había mucho calor. Éramos doce niñas en una sola habitación, dormíamos en literas. Nosotras jamás nos habíamos separado de nuestros padres. Después nos dieron una casa de crianza. ¡Éramos tantos niños en Miami! Se abrieron becas en escuelas, orfanatos, reformatorios, dondequiera que hubiera cupo para un niño. Aquí en Miami, en los campamentos, eran cientos y cientos de niños”.

“Yo estaba completamente segura de que nosotros veníamos solamente por unos meses y de que regresaríamos a nuestra patria, pero cuando la Crisis de Octubre se me cayó la venda de los ojos. Me di cuenta de que habíamos sido una ficha en esa gran escena de la guerra fría, que quizás no iba a ver a mis padres de nuevo, que quizás no iba a pisar mi tierra de nuevo, que quizás iba a haber una guerra mundial y que moriríamos todos, y yo quería morirme en la tierra donde nací y no en Buffalo, debajo del hielo, y me dije: ´¿Cómo es posible que nos hayamos ido así y ya?´. Fue una tristeza enorme, me di cuenta de que esa separación no había sido nada temporaria”.

Mi nombre es Silvia Wilhelm y mi nombre de soltera es Silvia Hernández Milanés y Teurbe Tolón, bastante largo.

“Buffalo es una ciudad muy fría en el invierno, muy triste, porque nunca sale el sol, y yo venía de Cuba, del trópico. Fue un tiempo muy deprimente, llorábamos siempre, nos faltaba nuestra familia, nos sentíamos sumamente solas, me sentía muy sola. Recuerdo que miraba al cielo día tras día, y veía aquellas nevadas y me ponía a llorar, a llorar y a llorar, sin saber qué iba a pasar”.

María de los Ángeles (Candi) Sosa. Cantante y compositora. Salió de Cuba a los diez años de edad, junto a su hermana mayor y su hermanito de nueve años.

“De Miami nos mandaron para Long Beach, California, con una familia. El señor que supuestamente estaba tomando el lugar de mi padre me trató con desamor, falta de respeto, violó. Sé que era asqueroso para mí, que le tenía un miedo terrible, que me sentía encarcelada dentro de ese carro y que salía corriendo a confesarme. No se cuántas veces sucedió, lo que sé es que él me daba un dólar para que no dijera nada, me llevaba a una tiendecita y yo compraba unos carritos para armar, lo único que sé es que tenía muchos carritos”.

Mi nombre es Francisco Méndez Diez. Soy pintor. Resido en Boston, Massachusetts. Nací en Holguín, Cuba. Residía en La Habana y llegué a los Estados Unidos el 22 de febrero de 1962.

“Fue duro y lo peor del caso fue la hipocresía de todo el programa. A veces veo esos libros que se escriben sobre el proyecto Peter Pan que dicen: ´Yo estuve en Matecumbe, en Matecumbe había actividades para los niños…´. ¡Eso es mentira, no había ninguna actividad, no había clases, no había ninguna forma de entretenimiento! Nosotros estábamos ahí, en medio del Everglades, y durante el día podíamos hacer lo que nos diera la gana, mirando, cazando moscas, mirando las moscas volar, jugando con las culebras o fajados unos con los otros, discutiendo o soñando con cuándo iban a venir nuestros padres a sacarnos del agujero ese, pero nada, no pasaba nada”.

¿Quién estuvo detrás de esta tragedia?

 

Operación Peter Pan

Mi nombre es Alex López, vivo en Washington DC, en los Estados Unidos. Salí de Cuba el 4 de junio de 1962, cuando tenía doce años.

“Creo que fuimos víctimas de un objetivo político, desacreditar a Cuba, desacreditar a la Revolución, fuimos un arma que usaron. Creo que fue una infamia de quienes se prestaron para el tráfico, como si fuera un tráfico de esclavos, y esa parte es no solamente dolorosa, sino hasta cierto punto asquerosa”.

Elly Vilano Chovel

“Las circunstancias de la guerra fría, mitos que se crearon; que era algo temporal; que, en Cuba, a noventa millas de los Estados Unidos, no podía haber un régimen comunista. Los padres pensaban que los marines iban a intervenir en cualquier momento y no querían que los niños pasaran por una guerra. Era como una comedia de errores y lo que pasó fue que nosotros perdimos la oportunidad de participar en nuestra patria. Y en cierto sentido perdieron la patria potestad los padres. Es curioso, otra ironía. La vida siempre está llena de ironías. Los padres tenían miedo de perder la patria potestad y en realidad ellos la dieron sin saber”.

¿Han regresado a Cuba?

 

Los Peter Pan regresan a Cuba. Foto: Archivo

Silvia Wilhelm. Presidenta de Cubapuentes, Inc. Con catorce años de edad, el 25 de enero de 1961, salió de Cuba. En 1994, visitó Cuba por primera vez. 

“Igual que mi madre tomó la decisión en 1961 de mandarme, yo tomé en 1994 la de volver, después de muchos años de ausencia. Mi mamá al principio no lo podía creer, estaba azorada de que yo quisiera volver a Cuba. Me acuerdo de que me preguntaba: ¿Para qué?. ¡Para todo!, tenía ganas de contestarle.

“Creo que es una de las más importantes decisiones que he tomado en mi vida, volver a Cuba. Es un tópico de mucha emoción y es tan sensible que prefieren no tocarlo, simplemente no pueden tocarlo, entonces no hablan de eso. Fue el primero de muchos viajes que he dado a Cuba y de muchos que pienso seguir dando”.

¿Cómo fue para los padres?


Elly Vilano Chovel

“Se sentían culpables. Se sentían culpables. Aquí ha habido mucho sentido de culpabilidad. Los niños, los más chiquiticos, aprendieron inglés y entonces no podían comunicarse con los padres. Mi hermana no quería ver a mis padres cuando llegaron. La primera noche estuve sola con ellos, oyendo todo el dolor de mis padres, sin decirles nada de lo que yo había pasado, porque quería protegerlos y no quería que sufrieran. Fue lo que hicieron todos los niños, la mayoría, les decíamos a los padres que todo estaba perfecto, que estábamos muy bien, estudiando, que nos gustaba. No queríamos que supieran que nosotros no estábamos a gusto, porque no había nada que ellos pudieran hacer. Entonces fue volver a hacerse responsables por los padres para que no sufrieran cuando llegaran aquí.

“Y fue una cosa curiosa. En el aeropuerto hay una escalinata, una escalera eléctrica, y yo estaba abajo y las personas que venían del extranjero bajaban por ella. Mis padres venían de España y yo estaba al lado de Tom Flannigan, que no era mi esposo todavía, y de mi trabajadora social… Mi madre toda la vida había usado un perfume que se llamaba Yo volveré. Yo les dije: ´¡La huelo, ella ya llegó, yo huelo a mi madre!´, ´¿Cómo es que vas a oler a tu madre?´ me respondieron. Pero, ¡yo podía oler su perfume! Fue una cosa así, increíble, ¡yo podía olerla a ella! Nunca más lo volvió a usar. El año pasado, por el Día de las Madres, encontré que quedaba una botella y se la compré. Cuando la vio, empezó a llorar y me dijo: ´Elly, ¿no te acuerdas cuando llegué que tú decías: “Huelo a mi madre”´. ´Verdad que sí´, le respondí. A veces pasan las cosas y uno no recuerda, se bloquea.

¿Qué fue lo peor de Peter Pan?

 

Operación Peter Pan. Foto: Archivo

Manuel Ramos. Mi nombre es Manuel Ramos. Llegué a Miami el 4 de octubre de 1961. Apenas tenía trece años. Soy un Pedro Pan.

“Fue fuerte la separación familiar, creo que es lo peor que hay. Una separación familiar es lo peor y lo he visto en la familia cubana”.

Elly Vilano Chovel

“Lo peor que sentí es que me habían engañado, porque no era una separación temporal, iba a ser una separación eterna. Cuando vi lo de la Crisis de los Cohetes pensé que ya ese era el final y que moriría fuera de mi patria, que no iba a ver a mis padres jamás y dije: ´¿Por qué yo no tuve la opción de decidir?, ¿por qué me mandaron diciendo que iba a ser unos meses?´. Eso fue lo peor. En ese momento me rebelé y pensé: ´¿Dónde están los hombres cubanos que nos han embarcado?, ¿cómo no hicieron algo?´. Estaban esperando los marines”.

María de los Ángeles (Candi) Sosa

“¿Sabe que siempre pensé que iba a ser más fácil poder llegar a la luna que a Cuba? Me acuerdo que de niña, en La Habana, con mi tío, que iba a Tropicana, yo soñaba con cantar allí y escribí una canción que menciona eso. Siempre de alguna manera pensé: ´¡Caramba visitar mi central Covadonga!, ¡tengo tantas cosas allá!, ¡no me quiero morir sin ir a Cuba!´. Tenía diez años cuando salí de Cuba. Estuve en el medio de ese conflicto, lo traje conmigo, fui producto de él y lo he estado viviendo: la separación entre los Estados Unidos y Cuba, y he tenido que vivir dentro de él. Yo me fui de Cuba, pero Cuba nunca se fue de mí”.

 



(*) en CUBADEBATE