Viaje a la Luna

Viaje a la Luna

Una memoria a mis antepasados, a mis vivencias...unos versos de futuro.

QUIEN NO SE OCUPA DE NACER SE OCUPA DE MORIR

miércoles, 14 de febrero de 2024

El verdadero desafío para Javier Milei tras el naufragio de la Ley Ómnibus 
(Por Ernesto Tiffenberg)

Caputo sostiene que el hundimiento de la Ley Ómnibus no tiene importancia, pero el Presidente reacciona como si le fuera la vida en ello. Despidos de funcionarios, insultos y Macri en el horizonte. Pero el destino de su gobierno no se juega allí sino en qué pasará con la inflación y con los casi 50 millones de afectados.

Una mirada atenta sobre el plan Caputo lleva directamente a ese viejo chiste del granjero que estaba enseñándole a su burro a trabajar sin comer y, justo cuando lo había logrado, se le murió. Puede ser que Javier Milei no lo conozca, o que no lo haya entendido, porque sólo así se explica el increíble “ahorro” al que está forzando a casi toda la población argentina, repartida en los territorios provinciales que, como no tiene ningún gobernador propio, el presidente considera ajenos a su responsabilidad.

También puede ser que lo conozca y que esté convencido de que el final puede admitir una reescritura, del mismo modo que pretende reescribir la historia del país y rediseñar su futuro. Tanta omnipotencia explicaría su destemplada reacción ante el evitable final de la Ley Ómnibus y todas las operaciones y operetas políticas que provocó en las fuerzas proto oficialistas.

Los medios se concentraron en los detalles del culebrón entre el Gobierno y los gobernadores, y la inoxidable esperanza de Mauricio Macri de pescar en río revuelto, pero cuando se disipe un poco la polvareda quedará claro que la suerte del gobierno no se juega tanto en esa competencia por el voto antiperonista sino en saber hasta qué punto el burro aceptará mansamente su destino o se plantará de alguna manera para evitarlo.

La libertad no avanza

Para el común de los mortales hay dos formas de hacer las cosas: por acción o por omisión. En el caso del gobierno libertario, la opción desaparece. Hasta ahora las únicas iniciativas que prosperaron son las que no necesitan ningún esfuerzo de gestión. El resto, naufraga.

El último y quizás más claro ejemplo es lo ocurrido con la Ley Ómnibus. Empezó con 638 artículos, siguió con unos 300, terminó en la nada. Con toda la “oposición amigable” desesperándose por apoyarlos, no pudieron construir una mayoría para aprobarla. Las medidas fiscales eran el corazón del proyecto y fueron las primeras en ser recortadas. Si lo que se buscaba era una señal de gobernabilidad para los mercados, resultó lo contrario.

Caída la ley, se construyó la mística de la victoria en las redes sociales, el único territorio que reconoce el Gobierno. Que todo fue un ardid del líder para desenmascarar a la casta; que el proyecto, presentado como indispensable a corto plazo, en realidad tendría impacto en el largo. Un relato solo apto para convencidos.

Esa misma matriz de incompetencia se exhibe en cuestiones más terrenales. No fueron capaces de hacer funcionar el plan de registro de las tarjetas SUBE, fundamental para todo el esquema de alza de los boletos en trenes y colectivos. Tampoco consiguieron avanzar con el nuevo proyecto de segmentación para recortar los subsidios a la luz, por lo que solo pudieron operar sobre el sector minoritario que ya había renunciado a ellos. Llegando al absurdo, el ministro Guillermo Ferraro, cuyo despido se anunció con bombos y platillos a los 45 días de asumido por la filtración de la frase de Milei contra los gobernadores (“los voy a dejar sin un peso, los voy a fundir”), seguía este viernes en su puesto a pedido del mismo gobierno que lo echó.

Jubilados y salarios, las únicas cartas de Milei

Luis Caputo fue el encargado de aportar el argumento principal en rescate del Presidente. “La Ley no era necesaria para la crisis porque los números cierran igual sin ella, como muestra el resultado fiscal de enero”, afirmó el ex Messi de las finanzas sin dar detalles de cómo se logró el “milagro”. Si se pone un ojo en ello, se entiende por qué cualquier otro gobierno hubiese preferido no menearlo.

Casi todo el “ahorro” fiscal proviene directamente de los bolsillos de los jubilados y los sueldos de los estatales, en proporciones incomparables por su velocidad y profundidad con cualquier otro ajuste anterior. Ni Macri, ni Menem, ni la dictadura se atrevieron a tanto.

Los números que no cuenta Caputo y que 1816, una de las consultoras preferidas de la city, puso al alcance de los curiosos son:

El Gasto Primario, o sea el que no incluye pagos de la deuda, cayó en comparación a enero de 2023 un 36,9%.

Para llegar a semejante cifra no hizo falta apuntar a los "gastos políticos”, simplemente darle un guadañazo histórico a las jubilaciones y pensiones, que son el principal item del presupuesto oficial: se derrumbaron un 43,2%.

Lo destinado a los empleados públicos perdió un 18,2%, a lo que se suma una caída del 19,8% de la AUH y las Asignaciones Familiares y del 40,8% en los programas sociales.

Pasaron a casi cero la Obra Pública y las transferencias a las provincias, pero estos rubros, que tanto inciden en la creación de empleo en todo el territorio nacional, apenas se sienten en el total del gasto estatal.

En el terreno de los salarios de los trabajadores privados registrados, Milei consiguió la hazaña de, en menos de dos meses, llevarlos a un nivel comparable al de la crisis de 2001.

La conclusión obvia de estos datos es que lo único que hizo el Gobierno en materia económica fue multiplicar la inflación (por la mega devaluación y la eliminación de todos los controles a la voracidad empresaria) y no aumentar sueldos ni jubilaciones. Algo que todos los gobiernos conservadores intentan y que solo encuentra límites en la paciencia de los afectados.

Por incompetencia o audacia, Milei y Caputo no generaron ninguna red de contención que aminore los costos sobre los sectores medios y bajos. Peor aún, por incompetencia o audacia, se dedicaron a destruir los sectores del Estado que hasta ahora se ocupaban de eso. La caricatura de este modelo de gestión es la cola de 30 cuadras de hambrientos, convocados de a uno por la ministra Sandra Pettovello.

El sueño de bajar la inflación

Para cambiar ese desolador panorama antes que se disuelva el impacto de la novedad, Milei tiene que mostrar algún éxito en la lucha contra la inflación más tangible que festejar “el 25% de diciembre que podría haber sido un 30”. Pero, más allá de la insistencia oficial, no hay demasiados motivos para el optimismo.

La inflación acumulará alrededor de un 100% en abril, lo que aumenta las posibilidades de otra devaluación. Como manda el dios mercado, será difícil evitar la profecía autocumplida, ya que es lo que prevén la mayoría de los analistas y lo que esperan los productores agropecuarios para liquidar sus dólares. Si eso ocurre, habrá otro salto inflacionario.

La persistente indexación de todos los contratos de la economía (empezando por los recién liberados alquileres) y los aumentos salariales que vayan consiguiendo los sindicatos (aun retrasados ante la inflación) garantizan un piso mensual que difícilmente baje rápido a un dígito. Y no hace falta recordar que aunque los 20/25 puntos que promovió Milei son mucho peores, los 8/12 que caracterizaron los últimos meses de Massa resultaron tan aterradores que consiguieron que el libertario terminara instalado en la Casa Rosada.

“Qué feo es dar malas noticias”, se podría decir parafraseando a Fernando De la Rúa, pero a pesar del salto de diciembre y enero la famosa recomposición de precios relativos recién empieza. Falta el salto que provocará la eliminación de los subsidios a las tarifas y el aluvión que implicará para lo que queda de la clase media el aumento de las prepagas y las cuotas de los colegios privados. Un impulso que se mantendrá en el tiempo porque todo ajusta por inflación y tipo de cambio, lo que sea mayor.

Descartados el regreso del pago de ganancias por los trabajadores y la suba de las retenciones, por el retiro de la Ley Omnibus, el Gobierno solo puede aumentar sus ingresos sin pasar por el Congreso gravando los combustibles y subiendo aún más el impuesto PAIS que impacta en las importaciones y en los gastos en dólares de toda la población. Como cualquiera sabe, los dos terminan inevitablemente en los precios.

Los que confían en una recesión que planche definitivamente las subas deberían tener en cuenta que, gracias a la apertura irrestricta, el mercado mundial puede absorber lo que los enflaquecidos sueldos argentinos se resistan a convalidar, por lo menos en alimentos y combustibles, dos rubros claves de la inflación local. La recesión también afectará la recaudación en IVA y Ganancias, desbalanceando las cuentas públicas y provocando nuevos ajustes en un círculo más que vicioso.

Si todo sale mal, aún puede ser peor. Presa de la desesperación, Milei es capaz de volver a desenvainar el salto al vacío de la dolarización.

La decisión del burro

Inoxidable a las malas noticias, el Gobierno apuesta a que todas esas dudas queden disipadas por la caída del déficit fiscal, el objetivo excluyente de tantos sacrificios. Los empresarios sacarían contentos sus billeteras y la inversión privada reemplazaría la desaparición de toda la inversión pública. En el relato oficial, eso llevará a un futuro de empleos registrados y recuperación salarial. A pesar de que Caputo cometió la imprudencia de hablar del “segundo semestre”, todavía no se ve ningún "brote" de semejante paraíso.

En los grandes grupos económicos lo que está ocurriendo se ve distinto. Acostumbrados a la fugacidad de los sueños liberales, esperan a ver para creer. En otras palabras, a aplaudir y apoyar platónicamente hasta que la economía parezca algo más prometedor que el páramo actual, con caídas de entre el 20 y 30% en todos los parámetros relevantes. Mientras tanto, la mayoría aprovechó para incorporar sus reivindicaciones históricas en el DNU y están tratando de transformarlas en derechos adquiridos antes de que el Congreso o la Justicia se atrevan a ponerles algún freno.

Es en ese escenario donde el chiste del burro espera para ser reescrito. Milei y sus amigos sueñan con encontrar la manera en que el animal aprenda a no comer y sobreviva. La magnitud histórica del ajuste hace vislumbrar otro final. Que más allá de cómo llegaron a esta situación, la mayoría de los argentinos se vean obligados a poner un tope al experimento. Después de todo, es una cuestión de supervivencia.

 

 

jueves, 18 de enero de 2024

REALIDAD PARALELA

El posteo del presidente Milei después de terminar su “conferencia magistral” en Davos fue la foto siguiente:

Me hizo acordar la película alemana Good Bye!, Lenin!, solo que en vez de haber caido en coma la madre de Alexander Kerner, el que cayó en coma fue Javier Gerardo Milei mucho antes que el muro de Berlín implosionará el 9 de noviembre de 1989, ahora que se ha despertado siendo Presidente de la República Argentina sigue viendo, aparentemente por sus enunciados en Davos, aquella realidad de la guerra fría. A diferencia de  Christiane Kerner, la madre de Alexander, fiel miembro del Partido Socialista Unificado de Alemania, nuestro presidente Milei es un ferviente imitador de Murray Rothbard y su contraofensiva contra el comunismo sovietico, que ya no existe.

Por supuesto que el Presidente tiene todo el derecho a pensar como quiera, solo que ir a Davos a presentar una realidad internacional que hace 34 años no existe, lo hace quedar como eso, un hombre que tuvo un colapso y que aun despertándose de ese estado no se ha percatado que el Mundo ha cambiado. Recomendamos a su hermana Karina, La Jefa, sabiendo de su amor filial, que no siga alimentando como hizo Alexander a su madre en la película mencionada, una realidad “comunista” que no ha habido ni en la Argentina ni en el Mundo desde hace tanto tiempo, sobre todo porque siendo el Presidente de todos los Argentinos, podemos padecer de sus alucinaciones, y además recordarle que bajo esos efectos dudo que algún empresario mundial, ya que le importan tanto los empresarios de Davos, hasta tal punto de llamarlos “HEROES”, se anime a invertir su dinero acá teniendo un Presidente que vive una realidad paralela.

Mr. GARDINER EN DAVOS
(Por Diego Sztulwark)

Milei fue presentado en el Foro de Davos como el presidente que devolvió a la Argentina al espíritu de la libre empresa y al Estado de Derecho. Haciendo uso de la palabra ante una audiencia empresarial, el mandatario argentino trasladó a escala global los conceptos doctrinales expuestos sobre la casta colectivista como principal obstáculo para la prosperidad y la libertad, tal y como lo había hecho en su discurso del 20 de diciembre del 2023 (aquel en el que anunció el DNU con cientos de desregulaciones).

En esta oportunidad, sin embargo, no se limitó a exponer la naturaleza de la enemistad entre empresarios y dirigistas-socialistas amparados en la “justicia social”, sobre la que funda su concepto de lo político. Sino que advirtió, además, que el occidente capitalista mismo está en peligro, puesto que sus propias élites dirigentes (políticos, académicos, funcionarios de organismos internacionales) han ido cediendo al sentido común de un neomarxismo que, derrotado en la lucha de clases económica del pasado, gana ahora influencia por medios "culturales", agitando de modo artificioso conflictos de género y ecológicos como artilugio táctico para provocar más Estado, más regulación, más burocracia y por tanto más privilegios propios y más pobreza general.

En esa dirección Milei ofreció a la Argentina como testimonio y ejemplo del cual el mundo puede y debe extraer enseñanzas. Porque la historia nacional no hace sino replicar lo que la historia universal: el capitalismo de libre empresa no solo fue eficaz produciendo riquezas, sino que es el único instrumento moralmente apto para hacerlo, puesto que no es movido por el deseo de control sino por el de la libertad. Y los argentinos, votándolo recientemente, han probado tener plena conciencia del asunto. De ahí procede el tono vanguardista con el que se propuso a sí mismo como adelantado en la lucha por la defensa de los valores occidentales amenazados ya no por el viejo socialismo expropiatorio sino por uno actualizado, que habita en las propias capas dirigentes de los países más industrializados del planeta y en las agencias de regulación globales. Todas ellas son comunistas sin saberlo, ya que el comunismo vive agazapado en un error doctrinal que el profesor Milei logró desenmascarar a la perfección. Desenmascaró.

El error en cuestión lo cometen las concepciones "neoclásicas" de la economía que introducen toda clase de regulaciones y de intervenciones públicas (de la emisión monetaria a los subsidios) para corregir lo que llaman equivocadamente "fallos de mercado". Este "socialismo actualizado" que destruye riquezas y obtura libertares se propone atacar a las "estructuras concentradas" (o monopolios) en nombre de una visión dogmática del libre mercado. Milei refutó a estos socialistas de una falsa concepción de la libre empresa anunciando que no existe tal cosa como los “errores del mercado” (pues el mercado es la verdad, y la verdad solo emana de los mercados). No son, por tanto, los intelectuales-funcionarios expertos en resolver crisis por medios regulatorios sino los empresarios capitalistas los únicos héroes benefactores, en el plano económico tanto como moral, de la innovación y prosperidad que vive hoy el planeta.

La polémica de Milei apunta a despejar la dinámica de acumulación de capital por medio de la apropiación irrestricta de la riqueza y a refutar toda consideración política, científica, comunitaria a este propósito. De ahí que resulte tan violenta la confrontación de su discurso respecto del otro argentino de audiencia global, el papa Francisco). Dijo Milei que nunca el mundo fue tan libre, rico y pacífico, y que el héroe benefactor a quien debemos este estado agraciado del presente no debe dejarse dirigir por burocracias globales o nacionales.

El discurso de Milei no deja de recordar a Mr. Gardiner, que por haber vivido una vida entera en el universo cerrado de la jardinería no sabía hablar de otra cosa que de jardines a una élite que creía estar escuchando sabias metáforas, y complacida, lo hizo presidente. Mr. Gardiner está convencido de que la apropiación privada de la producción colectiva de la riqueza es la libertad, y la medidas violentas de desposesión social y concentración en pocas manos es la fuente de una paz duradera. Y como cree en eso firmemente, no duda en hablar de la paz en medio de la guerra ni de la prosperidad en medio de la peor de las desigualdades.

De nada sirve objetar que el colectivismo que él repudia persiste bajo la forma extendida y compleja de la cooperación social que genera esas riquezas que él celebra, o que el padecimiento de estas personas creadoras de riquezas se debe al modo en que son condenadas a la pobreza y a la humillación producto del tipo de progreso que defiende. Sin embargo, estas personas desposeídas constituyen un límite efectivo a sus creencias.

El espectáculo es de lo más curioso: porque al proponer la apariencia de una realidad cuya estructura parece estar dominada por el absurdo, Milei no hace sino convocar a un absurdo auténtico que aún no ha llegado. Porque la “derecha radicalizada” -como le llama el antropólogo Pablo Seman- se presenta de un modo demasiado racionalista y doctrinario. Demasiado idealista y procapitalista como para enfrentar el núcleo del absurdo que constituye dramáticamente la realidad. Para que el absurdo aflore acabadamente hace falta atravesar aun batallas culturales, o "intelectuales y morales", palabra que el propio Milei parece tomar de Antonio Gramsci. Mientras el discurso predicante de Mr. Gardiner se encierra en la llamada escuela austríaca quizás convenga aproximarse a las páginas de un checo llamado Kafka, que pueden orientarnos mejor en la comprensión de ese núcleo dramático que puebla todo verdadero realismo.

 

miércoles, 17 de enero de 2024

EL ORDEN FRENTE AL CAOS



El fenómeno Milei ha dejado a todos con la boca abierta, es como cuando pasa un ciclón en el Caribe (dicho de paso estoy al tanto del tema, por obvias razones), son horas previas de incertidumbre, luego viene el tipo arrasando con todo y al final, la espeluznante calma con el recuento de los destrozos materiales y las pérdidas de vidas humana. Cuando estábamos en campaña electoral (bastante larga por cierto), desde mucho antes de las PASO el 13 de Agosto de 2023 hasta llegar al Balotaje el 20 de Noviembre pasado, vivimos una gran incertidumbre por lo que podría ocurrir si el Huracán Milei llegaba, muchos menospreciaron la dirección y velocidad de los vientos, se decía que eran débiles y que no había ninguna posibilidad que “aquello” pasara sobre estas tierras, otros decían que eran errores de los “pronosticadores”, le adjudicaban “mas furia” a la “baja depresión” que lo que verdaderamente era, tal es así, que estando casi un mes en España de vacaciones en casa de mis padres, mi viejo esbozo algo que por aquel entonces en la Argentina se repetía por las redes “no va hacer todo eso”. Pero el Ciclón llego y el 10 de Diciembre entro al territorio de este maravilloso país, sus vientos huracanados para dinamitar el estatus quo y sobre todo reventar de un plumazo el Estado, ha sido tal, que todavía estamos pasando la tormenta, no caemos en la cantidad de víctimas que vamos a contar y a penas nos ha dado tiempo para evaluar todo el panorama de desastre que va a dejar.

Hace dos años Milei era un guasón que pululaba por las pantallas de televisión haciendo la parodia del artista, se vestía de moscardón,  gritaba e insultaba a alguna mujer, vendía órganos e hijos a diestra y siniestra, se hacia el serio hablando de Hayek, Rothbard y la escuela austriaca de economía, repetía como papagayo injurias prestadas de Rothbard sobre el socialismo y los soviéticos, sin existir ninguna de las dos cosas a la vista, se hacia el angelical cuando hablaba de sus perros, los vivos y los muertos, dejaba entrever una relación “no común” con su hermana, a quien más tarde le llamo “La jefa”, pero también fundó junto a otros una coalición llamada Avanza Libertad, se peleo con sus compañeros de entonces para luego crear otra coalición llamada La Libertad Avanza, haciendo saber una regla fundamental de las matemáticas, el orden de los factores no altera el producto, sobre todo si hablamos de la misma mieLda. Ha sido todo muy rápido, demasiado rápido, y al mismo tiempo, aun hoy seguimos en medio de todo el arremolinado viento.

Pareciera a simple vista que hubo una gran dosis de improvisación (mirándolo con un solo ojo), y que Milei no se creía así mismo el Presidente de los Argentinos, los ciclones se forman por la presencia de bajas presiones, pero no se sabe cuándo van a surgir, sin embargo una vez que aparecen, en medio del “caos”, hay un cierto orden, se han descubierto determinadas leyes que le dan un ordenamiento. Milei no tenia equipos formados en todas las aéreas que comprenden llevar a cabo la presidencia de una nación, sobre todo, porque él mismo  es el enemigo número uno a que el Estado exista, es como si dijera: “Ser Presidente es una pavada, sobre todo, si no tengo que comandar ningún Estado, porque lo voy a demoler”. Y en ese sentido está siendo coherente, no necesita gente capaces para dirigir el Estado, porque el Estado no va a existir, pero inclusive en ese “Caos” de su pretensión, ha habido un cierto “Orden” para hacer volar por los aires al Estado, solo hay que prestar atención a lo que dicen sus “dos principales vientos”, el DNU de Necesidad-Urgencia, y la  Ley de Bases y Puntos de Partidas para la Libertad de los Argentinos.

Tal es el “orden” dentro de su caos que lo pongo con dos ejemplo, leyendo con detenimiento me he percatado en lo “minucioso del TODO”, el Articulo 349 de la mencionada Ley de Bases dice: Derógase el artículo 5° de la Ley N° 27.423, si vamos a esta Ley que rige los Honorarios Profesionales de Abogados, Procuradores y Auxiliares de La Justicia, el Articulo 5 expresa que los profesionales antes mencionados no pueden renunciar o cobrar por sus servicios ni MAS ni MENOS que lo estipulado en dicha Ley 27.423, por tanto al DEROGAR un solo artículo de esta Ley como es su No.5, hace “inservible” dicha ley, queda firme para el cobro de determinados tramites pero el dichoso “mercado” estipulará los precios de los servicios de los anteriores profesionales. Quien propuso esto lo hizo con una cierta precisión, con un cierto “orden”, el “orden del mercado libre”.

El Articulo 258 de la Ley de Bases, sustituye el Articulo 6 de la Ley de Hidrocarburo 17.319 por otro enunciado: “…El Poder Ejecutivo no podrá intervenir o fijar los precios de comercialización en el mercado interno en cualquiera de las etapas de producción. En el caso de empresas estatales estas podrán vender únicamente a precios que reflejen el equilibrio competitivo de la industria, esto es a las correspondientes paridades de exportación o importación según corresponda…”, sin embargo como era de esperar para un país que extrae petróleo, en el Articulo 6 de la mencionada Ley, antes de la abolición por el anterior enunciado, se protegía al mercado interno con precios acordes, y decía lo siguiente: “…Durante el período en que la producción nacional de hidrocarburos líquidos no alcance a cubrir las necesidades internas será obligatoria la utilización en el país de todas las disponibilidades de origen Nacional de dichos hidrocarburos, salvo en los casos en que justificadas razones técnicas no lo hicieran aconsejable. Consecuentemente, las nuevas refinerías o ampliaciones se adecuarán al uso racional de los petróleos nacionales.

Si en dicho período el Poder Ejecutivo fijara los precios de comercialización en el mercado interno de los petróleos crudos, tales precios serán iguales a los que se establezcan para la respectiva empresa estatal, pero no inferiores a los niveles de precios de los petróleos de importación de condiciones similares. Cuando los precios de petróleos importados se incrementaren significativamente por circunstancias excepcionales, no serán considerados para la fijación de los precios de comercialización en el mercado interno y, en ese caso éstos podrán fijarse sobre la base de los reales costos de explotación de la empresa estatal, las amortizaciones que técnicamente correspondan, y un razonable interés sobre las inversiones actualizadas y depreciadas que dicha empresa estatal hubiere realizado Si fijara precios para subproductos, éstos deberán ser compatibles con los de petróleos valorizados según los criterios precedentes…”.

Milei quiere privatizar YPF, que tuvo el año pasado una ganancia neta de 9000 millones de dólares, y que de alguna manera regulaba el precio de los combustibles internamente.

Cabe preguntarse sobre el Ciclón Milei ¿Por quién o quienes estaba esto planificado?. Ningún periodista en la Argentina se ha animado a interpelar al Presidente Milei sobre el origen de la Ley y el DNU. Milei desconoce a grandes rasgos, muchos menos los detalles, sobre lo que tratan los 1030 artículos que hacen estallar al Estado Argentino en estas dos propuestas, desconoce de qué trata esta Reforma Constitucional encubierta, desconoce a los “constituyentes en la sombra” que han redactado estos 1030 artículos, y lo desconoce Milei por una sencilla razón, porque al final no le importa nada, siempre y cuando haga dinamitar al “pedófilo en el jardín de infante...”.

El tifón Milei no sabía que tocaría tierra argentina y por tanto está demostrado que no tenía a mano semejante bodoque de reformas con tantos detalles, inclusive de la poca info que circula se dice que Rodríguez Chirillo (que estuvo al frente del área energética de Menem), venía trabajando en un proyecto de desregulación energética para la Libertad Avanza, pero no lo tenía terminado, así que Milei en su alianza con Macri, este le ofreció lo que se había cocinado para entregar a Patricia Bullrich si ganaba las elecciones, de hecho circula por la red TikTok un video donde “el amigo Sturzenegger” muestra su “niño bonito” y aclama: “Bueno Patricia acá esta finalmente el trabajo…”, por cierto, mas tarde el mismo video se reprodujo por el multimedio La Nacion en YouTube, pero quitándole esta primera parte para que pareciera que la propuesta era para Milei, quien presento a su amigo Sturzenegger, sin tener cargo en el gobierno el día que presento el DNU en cadena nacional.

Sturzenegger y su equipo, venían trabajando hacia dos años, y cuando Macri se lo cedió a Milei, se unió a Chirillo y le dieron forma sobre todo a las aéreas del decreto referido a energía.  Ningún estudio jurídico se quiere hacer cargo de haber “ayudado” a Sturzenegger y su gente a redactar el mamotreto, sin embargo se menciona a los abogados de Techint del magnate Roca, al Estudio O´Farrell, a Bruchou & Funes de Rioja,a Martinez de Hoz & Rueda y a Cassagne Abogados.

En definitiva la oligarquía argentina  sabe bien cómo organizarse para hacer pelota al Estado e incrementar las ganancias privadas acosta de mas pobreza como se vio reflejado en la Argentina en los años 90, Milei ha sido el nuevo vinculo, sobre todo porque al final sigo creyendo que a él no le gusta ser presidente de un estado que no quiere, por tanto al desregular TODO, pretende dedicarse a la crianza de sus perros, que por cierto ya le puso aire acondicionado en la Quinta de Olivos, total, la electricidad desregulada se la paga ese Estado que no quiere.

Terminando esta reflexión, acabo de leer el discurso de Milei en Davos, ha ido allá para abrirles los ojos a los más ricos, de que no tengan vergüenza de serlo, pues si 62 personas en el Mundo tienen la riqueza de 3500 millones de seres humano, eso está bien y es justo, son nuestros héroes a imitar, además porque es una falacia de han jodido (literalmente) el medio ambiente del planeta Tierra, y son meras patrañas de los socialistas que nos han empobrecido. Solo le recuerdo a Milei lo que leí del foristas forja3333, y es que todo esto de los socialistas pasará  ”hasta que no tiren el muro de Berlín y el Che siga en Cuba…”. Se puede tener derecho a estar loco, solo dos cosas debería no hacerse, una es ser presidente de un país y la otra no dejar de tomar los medicamentos.

De todas manera la última palabra, creo yo, la tendrá el pueblo argentino, aunque hace casi dos meses atrás lo voto a Milei como Presidente de la República, claro una cosa son los papelitos de colores y su gritico ronco de ¡Viva la Libertad, carajo! y otro es enfrentar la realidad de todos los días, con la desregulación de todos los precios relativos de la economía, aunque a decir verdad a Menem también lo bancaron y le dieron tiempo, claro, si llegamos vivo a Julio del 2024.

(Opinión de la gente primer año mandato presidencial de Carlos Menem 1990)






martes, 16 de enero de 2024

Alberto Kornblihtt: “El desfinanciamiento del sistema de ciencia y técnica es equivalente a dejarlo morir”
(Por Pablo Esteban)



El prestigioso investigador del Conicet Alberto Kornblihtt expuso este lunes en la Comisión de Diputados del Congreso de la Nación sobre las consecuencias que podrían tener para la política científica el decreto de necesidad y urgencia de Javier Milei y la Ley Ómnibus en tratamiento. “Con el presupuesto de 2023 no llegamos a pagar los sueldos de Conicet en junio; no va a haber plata para mantener a los 300 institutos federales”, señaló. En efecto, si como está previsto se replicase la misma partida que se empleó el año pasado sin modificaciones “empezarán a caducar los equipos costosos, y no se podrá pagar la luz, el gas, la limpieza ni la vigilancia”. Con la actual inflación, la capacidad de respuesta será nula. 

Con la presidencia del libertario se abre una nueva etapa en el sector encargado de la producción del conocimiento científico del país. A diferencia de lo que sucedía durante el gobierno anterior en que las actividades científicas eran ponderadas y se definían como una "inversión a futuro"; en este parece primar una impronta similar a la que dominaba la escena durante la gestión de Mauricio Macri, cuando la ciencia, más bien, era entendida como "un gasto". A tono con ello, Kornblihtt reivindicó la centralidad del rol estatal en un modelo de nación que apueste al conocimiento. “Los científicos somos parte de un Estado virtuoso, trabajador y comprometido con el país”, observó el bioquímico y biólogo molecular que ya había tenido una destacada participación en el parlamento, durante los debates en torno a la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo.

El profesor emérito de la UBA se definió con orgullo como “un hijo de la educación pública” y remarcó que todo su trabajo fue posible gracias al financiamiento recibido del Conicet y de la Agencia Nacional de Ciencia y Tecnología. En esta línea, “la licuación por ajuste y la galopante inflación de los montos de becas y los salarios de los investigadores, técnicos y administrativos de ciencia y técnica, todos obtenidos por rigurosos concursos, está llevando sin perspectiva de reversión por parte de las autoridades, a la pauperización de los trabajadores del sector”, describió.

De la misma manera que sucedió con otros gobiernos neoliberales --basta con recordar la frase de Domingo Cavallo que envió a la científica del Consejo Susana Torrado “a lavar los platos”-- no es descabellada una nueva fuga de cerebros de aquí en adelante. La salida será Ezeiza para muchos investigadores e investigadoras hipercalificados que, más allá de la trayectoria realizada, no tienen el empleo asegurado en Argentina.

“Los científicos estamos preocupados desde que el entonces futuro presidente Milei dijera por TV que cerraría el Conicet porque los científicos no producimos nada. Estamos preocupados por medidas que consideramos una condena de muerte a las capacidades nacionales que son fundamentales para las posibilidades de desarrollo futuro”, destacó Kornblihtt. Con ello, el científico se refirió a la derogación de la Ley de Tierras, a la modificación de la Ley de Glaciares y otras normas como las de Bosque nativos y Protección ambiental. Modificaciones introducidas para “dar ventajas al capital privado en detrimento de la preservación del ambiente y los recursos naturales. Nosotros tenemos a los mejores expertos y ecólogos que, por supuesto, no fueron consultados”, apuntó Kornblihtt quien, entre otros reconocimientos, es miembro extranjero de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos y de la Academia de Ciencias de Francia, y miembro asociado de la Organización Europea de Biología Molecular.

Pocas certezas por el momento

A la fecha, no hay demasiadas certezas con respecto a cuál será el rumbo que el sector de ciencia y tecnología tendrá bajo la nueva gestión. Solo un puñado de aspectos pueden confirmarse. El empresario del mundo de las finanzas y tecnologías Alejandro Cosentino es el titular de la secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología, cartera degradada que antes tenía rango de ministerio; y el veterinario Daniel Salamone reemplazó a Ana Franchi y está a cargo del Consejo. Por el momento, a pesar de las designaciones, no hubo definiciones con respecto a cómo seguirá la política de ingresos y becas al Conicet, así como tampoco cual será el grado de articulación que tendrá el sistema científico y tecnológico que, bajo la administración de Daniel Filmus, había logrado aceitarse.

En otro pasaje de su breve pero contundente presentación, Alberto Kornblihtt expresó su preocupación por las empresas públicas que desde el gobierno muestran interés en privatizar. “Además de YPF y Aerolíneas, están Arsat, el Polo Tecnológico de Constituyentes y Radio y Televisión Argentina, sectores ciertamente estratégicos. También (estoy) preocupado por la eliminación del MinCyT y el vaciamiento de sus funciones y desfinanciamiento”, subrayó.

Más tarde aseveró: “En ningún país del mundo la investigación básica es financiada por el sector privado. Simplemente no les interesa, les es muy cara. Pero usan la investigación académica estatal como insumo irremplazable para sus desarrollos comerciales. Es el Estado promotor y emprendedor, como dice Mariana Mazzucato”. Al respecto de la participación estatal en desarrollos científicos que le cambian la vida a las personas, el científico brindó ejemplos variados: desde internet y pantallas táctiles, hasta las vacunas contra la covid y los fármacos de última generación contra el cáncer y enfermedades hereditarias.

“El desfinanciamiento del sistema de ciencia y técnica es equivalente a dejarlo morir, a interrumpir carreras académicas de jóvenes con títulos universitarios que decidieron aportar y apostar por nuestro país”, expresó.

 




lunes, 15 de enero de 2024

LA LIBERTAD
 
Anda manoseada
la pertrechan de galones
para votar en fila india
Se pasea de boca en boca
suprimiendo derechos
por quien la acompaña disfrazado
Hasta revolución etaria
como novedosa se planta
la juventud
que algún día traería
el mañana para todos
va detrás de la tonada vacía
sin alarmarse
que el río que la trae
es un torrente de hollín
una copia mal revelada
de la verdadera
y encima...
para pocos


Life should be better than this
Show me a sign if there is something I miseed...






jueves, 11 de enero de 2024

PROMESA
 
Te dije que aparecería
como hace 60 años
cuando salí
entonces
vos me diste porvenir
Ahora que el Mundo
comprendo es circular
y mis canas se emparejan
con las tuyas
ando en motores al aire
vuelvo del pasado
como hoja infinita
estamos en esa sala lawtoniana
de siempre todavía
Debes saberlo
a este fuelle
le queda poco respiro
como el tuyo
pero todavía se encoje
se ensancha
como un tango de futuro
para otra temporadita

Hope is lost and another day's gone…






miércoles, 10 de enero de 2024

LOS RICOS IMAGINARIOS
(Por Sebastián Fernández)

Cuando mis hermanos y yo éramos adolescentes vivimos durante unos años con nuestros tíos. Eran mis parientes preferidos, en particular mi tío Ernesto. A diferencia de mi padre, un señor extraviado en una biblioteca, mi tío tenía calle, conocía cada recoveco de la ciudad y me invitaba a recorrerla en su eterno Siam Di Tella, vehículo icónico que pasaba más tiempo en el taller que en las calles de Buenos Aires. Recuerdo ir a comer choripanes en los carritos de la Costanera Norte o en los ya demolidos boliches ubicados frente a la entrada del Cementerio de la Chacarita. Mi tío “correteaba”, es decir, llevaba paquetes de un lado a otro. Era un trabajador precarizado, anterior a las plataformas.

Mi tío Ernesto escuchaba tango en casa o en la radio del auto y solía explicarme el significado de cada término de lunfardo que yo desconocía. El tango era una de sus pasiones, apenas superada por el anti-peronismo. Su odio hacia Perón, Evita, Cámpora, Isabel, el sindicalismo, los montoneros o los empleados públicos no conocía límites y era ampliamente desarrollado en cada nuevo almuerzo familiar.

Como tantos otros anti-peronistas, saludó el golpe de Estado de marzo de 1976 y se entusiasmó con la humildad del dictador Jorge Rafael Videla. Denunció con fervor la “campaña anti-argentina”, una operación publicitaria de la dictadura, creyendo con sinceridad que el marxismo internacional estaba detrás de las denuncias realizadas por los sobrevivientes de los centros clandestinos de detención, los exiliados y sus familiares.

Recuerdo que solía elogiar al súper ministro de Economía José Alfredo Martínez de Hoz, mandante de Videla, pese a que su tarea consistió en llevar adelante un plan de negocios sanguinario que evaporó los derechos de los trabajadores y el poder adquisitivo de los salarios, y que tuvo como componente instrumental las desapariciones y torturas. “El ministro tiene razón, la Argentina padece un exceso de Estado”, solía repetir mi tío Ernesto en las interminables sobremesas de los domingos. Él, que había nacido en un hospital público, cursó sus pocos años de escolaridad en una escuela pública, vivió en parte del ingreso como maestra de mi tía, falleció en una clínica del gremio docente y nunca jamás fue detectado por el mercado, consideraba que la Argentina tenía demasiado de aquello que lo había salvado de la pobreza.

En su célebre Mensaje a las bases de noviembre de 1963, Malcolm X, activista norteamericano y defensor de los derechos humanos y de las libertades civiles de los afroamericanos, explicó la diferencia que existía durante la época de la esclavitud entre el “negro doméstico” y el “negro de campo”: “El negro doméstico vivía en la casa de su patrón, vestía y comía bien. Amaba al patrón tanto como el patrón se amaba a sí mismo y se identificaba con el patrón (...) Si alguien sugiriese al negro doméstico escapar de la esclavitud, éste se negaría a ello diciendo que dónde podría llevar una vida mejor que la que tiene”.

Uno de los mejores ejemplos del negro doméstico es Stephen Candie, personaje interpretado por Samuel Jackson en Django sin cadenas de Quentin Tarantino. Si bien su condición de esclavo nunca se pone en duda y los límites de esa condición son explícitos, Stephen recibe beneficios tangibles de parte de su amo, al menos con respecto al resto de los esclavos de la plantación. Como explica Malcolm X, come bien, se viste bien y goza de los privilegios de vivir en la casa del amo. No deja de ser parte del patrimonio de ese amo –como los caballos, la mansión o los tapices y cuadros que la decoran– pero su vida material es objetivamente mejor.

A diferencia de Stephen y los esclavos domésticos, mi tío Ernesto y una parte de la clase media argentina apoyan cíclicamente gobiernos que ni siquiera mejoran de forma parcial su vida material. Son esclavos de la plantación, pero actúan como “negros domésticos” –siguiendo los términos de Malcom X– identificándose, por algún extraño efecto hipnótico, con el amo que los somete desde la mansión.

Dos gobiernos fallidos, el de Mauricio Macri y el de Alberto Fernández, fueron el caldo de cultivo necesario para imponer el cuarto experimento neoliberal en la Argentina del último medio siglo. A diferencia de las tres experiencias anteriores (la última dictadura cívico-militar, los gobiernos de Carlos Menem y de Fernando De la Rúa, y el de Cambiemos), la propuesta de Javier Milei fue explícitamente anunciada. Más allá del truco retórico de la casta –entelequia que concentraría el ajuste anunciado como inevitable– Milei y los entusiastas de la motosierra retomaron el mismo diagnóstico que defendía mi tío Ernesto a mediados de los años ‘70: la Argentina padece un exceso de Estado. Es más, ya ni siquiera se trata de un exceso, sino de su propia naturaleza maligna. “El Estado es el pedófilo en el jardín de infantes, con los nenes encadenados y bañados en vaselina”, según la propia definición del actual Presidente.

De forma cíclica, una parte de la clase media de nuestro país apoya el credo neoliberal que la empobrece, a la vez que rechaza al peronismo, el movimiento político que más ha impulsado la movilidad social ascendente –en otras palabras, la justicia social– desde los gobiernos de Juan D. Perón a los de Néstor Kirchner y CFK. El instrumento para lograrlo, como ocurrió en todos los países que Milei o Macri ponen como ejemplo a seguir, fue el tan denostado Estado. Es decir, la escuela, el hospital o la clínica de los que gozó mi tío Ernesto y que el mercado jamás le proveyó.

Tanto la pobreza estructural como el endeudamiento crónico de la Argentina –nuestros dos flagelos actuales– empezaron con la última dictadura cívico-militar, no con el peronismo. Paradójicamente, a la par que la multiplican destruyendo a la clase media, los gobiernos neoliberales prometen terminar con esa pobreza.

Como ocurrió con las experiencias anteriores, más temprano que tarde, aquellos electores de clase media volverán a rechazar lo que hasta ayer aplaudían, sorprendidos por ser nuevamente el pato de una boda ajena.

El asombro que siento desde hace casi medio siglo, al ver cómo una parte de la clase media retoma el análisis de mi tío Ernesto, tal vez tenga una explicación más sociológica que económica: al no poder compartir las prerrogativas materiales de los más ricos, esa clase media logra soñarse rica al compartir al menos sus prejuicios. Un premio consuelo escaso, pero consuelo al fin.

 


martes, 9 de enero de 2024

El artículo que dejo abajo titulado “Milei y el Teorema de Arrow” apareció en Junio del 2022 cuando Milei ni pensaba remotamente que sería presidente de la Argentina, hoy siéndolo, vemos algunos rasgos del condicionamiento del famoso teorema para la puesta en escena de su presidencia. Es decir aplicando el Teorema de Arrow no se puede llegar a una solución global que satisfaga individualmente al ser social que somos, SALVO que vayamos por su condicionantes, es decir imponiendo desde arriba determinados criterios o haya dictadura. Milei sabe muy bien que está haciendo y no por gusto sus dos grandes lanzamientos en apenas 20 días de gobierno fueron un DNU de “Necesidad y Urgencia” derogando en 366 artículos mas de 300 leyes y disposiciones y un Proyecto de Ley con el rimbombante título de “Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos” con 664 artículos, desregulando no solo la economía sino muchos aspectos de convivencia de los argentinos.

Macri desde el punto de vista intelectual fue y es muy decadente (burro le quedaría mejor), su impronta es ganar dinero a toda costa y fugarla cada vez que le pongan trabas (o traerla de nuevo si hay beneficios impositivo), es el típico empresario garca y entreguista que abunda en la Argentina, Milei es otra cosa, un poco más peligroso intelectualmente, porque su accionar (en muchas de sus decisiones, aunque está rodeado de macristas)  tiene un sustento teórico que lo guía, así que desde ese lugar hay que confrontarlo, dejando al desnudo los resultados macabros que tendrán sus políticas económicas y sociales para la mayoría de los argentinos.

Milei parte de la premisa (errónea) de que somos átomos aislado en una sociedad sin interrelación social alguna, donde agentes económicos simples en libertad competitiva traerán la prosperidad, pronto su automóvil a 200 km por hora chocará de lleno contra el paredón de una sociedad capitalista concentrada en unos pocos después de 200 años de existencia en este pais.

Esto me hace acordar en la vereda del frente a unos jóvenes barbudos que en un país pobre, dependiente y con un bloqueo brutal del imperio más poderoso del planeta querían construir ya, a la vuelta del SODA INIT de Lawton, una sociedad comunista, sin dinero ni relaciones de mercado, adelantándose siglos a una sociedad terrícola futura, confundiendo socialismo con comunismo.

El estado actual en la Argentina con Milei a la cabeza se puede resumir parafraseando al poeta “…Nadie sabe qué cosa es La Libertad, Y eso puede ser pasto de la CENSURA. Nadie sabe qué cosa es La Libertad, Y eso puede ser pasto de la VENTURA…”

 

MILEI Y EL TEOREMA DE ARROW
(Por Rolando Astarita, 10/06/2022 en la revista digital “SIN PERMISO”)

Continuando con la crítica a lo planteado en Argentina por el diputado anarco-capitalista Javier Milei en su polémica con Juan Grabois, en esta nota me ocupo de su afirmación sobre que el teorema de Arrow demuestra la imposibilidad de una planificación democrática de la economía, o de la sociedad en general. La referencia suena intimidante: nada menos que un premio Nobel de Economía (Kenneth Arrow lo obtuvo en 1972) habría demostrado, con indiscutible rigor matemático, la imposibilidad de que una comunidad pueda decidir democráticamente sus objetivos y el camino a seguir. Más aún, muñido de tan poderosa arma, Milei trata de poco menos que de ignorante a todo aquel que desconozca el teorema. Vaya un ejemplo de su forma de polemizar: en un programa de TV la periodista le pregunta si cree en la democracia a lo que Milei responde “yo creo que la democracia tiene muchísimos errores. Te hago al revés la pregunta, ¿conocés el teorema de Arrow?”. Y cuando la periodista dijo que no estaba enterada de Arrow y su teorema, Milei remató diciendo que si la periodista conociera el teorema le daría la razón. Aparentemente entonces los que defendemos siquiera la posibilidad de una deliberación democrática social estaríamos definitivamente derrotados por la elaboración de Arrow. (https://www.youtube.com/watch?v=JnwwYwnijqk&ab_channel=TodoNoticias)

Sintéticamente adelantemos que el teorema dice que cuando hay que elegir entre diversas alternativas –pueden ser proyectos de obras públicas, políticas de ingresos, candidatos a cargos públicos, o cualquier otra cosa- no hay forma de llegar a una decisión por vía democrática. En otros términos, dice que no existe un procedimiento para derivar de las preferencias individuales un ordenamiento social de las alternativas que cumpla con la autonomía del individuo y la racionalidad de sus decisiones.

El objetivo de esta nota es proporcionar elementos para la crítica del teorema de Arrow y el uso que hace del mismo el anarco-capitalismo. Con ese fin, en primer lugar presentamos de una manera intuitiva el teorema y su antecedente en Condorcet; en segundo término, lo conectamos con las posiciones de Hayek; en tercer término mostramos que el propio Arrow admitió que la imposibilidad de la planificación democrática que establece su teorema depende de supuestos en buena medida irreales; y en cuarto lugar esbozamos una crítica a la “imposibilidad” desde un enfoque marxista, y el programa socialista. Antes de abordar el tema señalamos nuestra coincidencia esencial con la nota sobre el teorema de Arrow del GPC (véase textos citados abajo). Nos hemos beneficiado de su lectura, y recomendamos consultar este trabajo.

La paradoja de Condorcet

El antecedente del teorema de Arrow es la paradoja planteada por Condorcet (1743-1794). La explicamos con un ejemplo. Supongamos que hay tres alternativas, A, B y C y tres individuos, 1, 2 y 3. Se considera que la elección es racional y consistente si A > B (A es preferida a B) y B > C, implica que A > C.  

Pues bien, ahora los individuos 1, 2 y 3 ordenan sus preferencias de la siguiente manera: 1 A>B>C; 2 B>C>A; 3 C>A>B. Las alternativas se ponen a votación, eligiendo de a pares. Una alternativa es mejor que otra si más votantes la prefieren frente a la otra. Establecidas las preferencias individuales, el resultado entre A y B es A>B; entre B y C es B>C; y entre A y C es C>A. Esto es, la preferencia mayoritaria es “irracional” (intransitiva) aun cuando las preferencias individuales son “racionales” (transitivas). Más aún, el voto de a pares no da como resultado una alternativa social máxima; las preferencias individuales dan máximos, pero no las sociales. Esto significa que si se utiliza la regla de la mayoría para elegir entre pares de alternativas, no hay una alternativa ganadora. De lo que se concluye que las posibilidades de elegir racionalmente desaparecen cuando las preferencias individuales se agregan en preferencia sociales.

Arrow

En tanto Condorcet investigó un método particular de voto, Arrow introdujo un enfoque general sobre la agregación de las preferencias (para una presentación del teorema véase Stanford Encyclopedia, textos citados). Para eso consideró métodos de agregación posibles, a los cuales llamó funciones de bienestar social. Una función de bienestar social conecta un conjunto de ordenamientos de preferencias individuales con un ordenamiento social. O sea, es un procedimiento de agregación que determina el ordenamiento social sobre la base de las preferencias individuales en una comunidad.

Arrow supone entonces que cada individuo tiene un orden de preferencias con relación al conjunto de alternativas que se le presentan; las preferencias están conectadas y son transitivas. Lo que dice el teorema es que, si se respetan las cuatro condiciones enumeradas a continuación, es imposible agregar las preferencias individuales, ordinales y transitivas, de dos o más individuos sobre tres o más alternativas en una única función de preferencia social ordinal y transitiva. Las condiciones son:

a-Dominio irrestricto: exige que el dominio de la función de bienestar social incluya todas las ordenaciones de preferencias individuales; o sea, la regla de agregación debe admitir la diversidad de los valores de los individuos.

b-No imposición o Pareto débil: requiere que siempre que cada individuo prefiera estrictamente una alternativa frente a otra, el ordenamiento social que da la función de bienestar sea acorde. En otros términos, la ordenación depende solo del individuo y sus intereses. Se excluyen por lo tanto las comparaciones interpersonales en la elección social. Esto significa que Juan, que tiene un buen pasar, no puede comparar la utilidad que obtiene al agregar un abrigo a la colección de ropa que posee, con la utilidad que obtiene de un abrigo María, quien está en la indigencia.  

c-No dictadura: descarta la existencia de un individuo cuya preferencia dicta la preferencia social entre cada par de alternativas.

d-Independencia de las alternativas irrelevantes: la comparación entre dos alternativas dadas depende de las preferencias individuales entre solo esas dos alternativas. Esto significa que para ordenar la preferencia entre dos alternativas solo se necesita información sobre ellas, no hace falta más información.

Obsérvese que estos supuestos establecen a los individuos como átomos, solo preocupados por sus intereses. Además, que la ordenación solo ocurra de a pares y no se tengan en cuenta terceras alternativas excluye que la escala de preferencias sea modificada por consideraciones más generales, o por el debate acerca de terceras alternativas y sus consecuencias sociales, económicas o políticas. Dados entonces estos supuestos, el teorema demuestra que no hay forma de “calcular” la voluntad de las personas por medios democráticos, con el fin de determinar valores sociales deseables. Por eso la democracia sería incompatible con un sistema socialista y con la posibilidad de llegar a un consenso social sobre qué hacer, o qué fines económicos proponerse.   

El antecedente de Hayek

El teorema de Arrow dio forma matemática a lo adelantado por Hayek, de que la democracia es incompatible con cualquier forma de planificación socialista. Es un tema central en Camino de servidumbre: es imposible establecer por medio de la deliberación y diálogo democráticos objetivos sociales a partir de “las esferas autónomas donde son supremos los fines del individuo” (p. 60). Esto se debe a que es imposible que los individuos compartan un código social a partir del cual ordenen valores y puedan surgir convergencias de objetivos y políticas. “El hecho de elegir constantemente entre diferentes valores sin un código social que nos prescriba cómo debemos elegir no nos sorprende y no nos sugiere que nuestro código moral sea incompleto. En nuestra sociedad no hay ocasión ni razón para que la gente desarrolle opiniones comunes sobre lo que debe hacerse en situaciones tales” (ibid.; énfasis agregado). En el mismo sentido: “… sería imposible para una mente abarcar la infinita variedad de las diversas necesidades de las diferentes personas que compiten por los recursos disponibles y asignar un peso definido a cada una” (p. 61, ibid.).

También: “… al hombre le es imposible abarcar un campo ilimitado, sentir la urgencia de un número ilimitado de necesidades. … los fines de que pueda ocuparse serán tan solo y siempre una fracción infinitésima de las necesidades de todos los hombres. Sobre este hecho descansa la filosofía entera del individualismo. … debe dejarse a cada individuo, dentro de límites definidos, seguir sus propios valores y preferencias antes que los de otro cualquiera… el sistema de fines del individuo debe ser supremo dentro de estas esferas y no estar sujeto al dictado de los demás” (p. 62, ibid.). Dicho esto, Hayek reconoce que pueden establecerse algunos fines sociales, pero solo en campos muy limitados. Por fuera de esas excepciones, cualquier intento de planificar y establecer objetivos comunes llevará a la dictadura de peritos y funcionarios estatales: “… el complejo sistema de las actividades entrecruzadas, si va a ser dirigido en verdad conscientemente, tiene que serlo por un estado mayor de peritos y… la responsabilidad y el poder últimos tienen que estar en manos de un general en jefe, cuyas acciones no pueden estorbarse por procedimientos democráticos” (p. 91, ibid.).  

Aunque sin matemáticas, es lo que dice el teorema de Arrow: no se pueden agregar las escalas de preferencias individuales en algún programa de bienestar social general. Por eso no puede haber una planificación democrática de la economía, ya que es imposible derivar democráticamente de los fines que busca cada individuo un conjunto de fines socialmente compartidos. Solo una dictadura podrá establecer los fines y el programa económico.          

Supuestos irreales

Como puede advertirse por lo explicado hasta aquí, toda la capacidad demostrativa del teorema descansa en la validez de los supuestos establecidos que, en sustancia, son los de Hayek, y que pueden resumirse en la afirmación de que la sociedad está compuesta por mónadas encerradas detrás de la empalizada de sus intereses personales. Es la idea del cazador o pescador solos y aislados –puntos de partida de la Economía Política clásica-, que en realidad es producto de la disolución del feudalismo y del surgimiento del capitalismo. Naturalmente, ese individuo aislado es una invención, ya que “la época que genera… esta idea del individuo aislado, es precisamente aquella en la cual las relaciones sociales… han llegado al más alto grado de desarrollo alcanzado hasta el presente. El hombre es, en el sentido más literal, un animal político, no solamente un animal social, sino un animal que solo puede individualizarse en la sociedad” (Marx, 1989). El productor simple de mercancías (o sea, propietario de sus medios de producción) es un ser social. Y esto vale tanto más para los individuos que pertenecen a la clase capitalista o a la clase obrera. Son, necesariamente, portadores de relaciones sociales y no se los puede pensar por fuera de las mismas.

Por eso es absurdo, y fuera de la realidad, pensar que la sociedad está compuesta por átomos preocupados solo por lo suyo, sin que les importen los demás. En el mundo de los seres humanos reales existen actitudes de reciprocidad, sentimientos de solidaridad, sentidos de equidad, y estrategias y discursos desarrollados en torno a esas preocupaciones. Por caso, una persona puede considerar que la alternativa A es la que más le favorece personalmente, pero votar por la B por considerarla más equitativa y justa, ya que satisface, por ejemplo, una necesidad social apremiante (socorrer a los hambrientos, por ejemplo). De la misma manera muchas personas asumen riesgos, realizan acciones solidarias o despliegan actividades políticas y sociales, no por afán de beneficio personal, sino por considerarlas beneficiosas para sus semejantes. Estos sentimientos, pensamientos y acciones son afectados por la historia, la cultura de las sociedades y –fundamentalmente- por la situación de clase.

Lo central es que somos seres sociales y políticos, como remarcaba Marx. Por eso no es cierto que nos sea imposible realizar comparaciones interpersonales de utilidad. Y los sentimientos de equidad, simpatía, solidaridad entre las personas pueden generar las condiciones para encarar programas y acciones comunitarias.

Además, es posible intercambiar información y moldear nuestros pensamientos de manera de converger hacia posturas sociales comunes. Por ejemplo, un valor social compartido por mucha gente es que no debe haber explotación de unos seres humanos por otros seres humanos. Esta es la base de la crítica de la sociedad basada en la explotación del trabajo: no hay que explicar que la explotación no debe existir en la sociedad actual, sino por qué hay explotación a partir de la venta “libre” de la fuerza de trabajo. Pero esto demuestra, una vez más que, contra lo que dicen los supuestos de Arrow y los textos de Hayek, existen posibilidades de convergencia y acuerdo en torno a objetivos y políticas a seguir. De ahí los agrupamientos políticos, las organizaciones sindicales, los compromisos de militancia de los que quieren transformar esta sociedad.

Para terminar este apartado, señalamos que la formalización matemática no garantiza que los supuestos sean correctos, o que siquiera tengan que ver con la realidad. Una cuestión que Poincaré le recordó a Walras cuando este buscó el respaldo del gran matemático para su modelo del equilibrio general. Es que al comienzo de cada especulación matemática, señalaba Poincaré, existen hipótesis y es necesario, para que la especulación sea fructífera, dar cuenta de las mismas. Si los supuestos no se sostienen, o son irreales, el razonamiento matemático no tendrá aplicación a la realidad. En definitiva, no hay que dejarse intimidar por las matemáticas. Estas son una ayuda importante, pero no se les puede atribuir propiedades que no tienen.

Interludio: la admisión de Arrow, la deshonestidad intelectual del anarco-capitalista     

Es interesante destacar que el propio Arrow admitió que las condiciones que impuso a su teorema podían suavizarse de manera que desapareciera la imposibilidad de las elecciones democráticas. Sugirió dos maneras de hacerlo: a) alterando la restricción del dominio; b) introduciendo el supuesto de simpatía extendida (véase Cato y Lutz, 2019; también para lo que sigue).  

El punto (a) significa que en lugar de una diversidad extrema existen, de hecho, similitudes entre los individuos de una sociedad, en sus sentimientos y fines. Estas similitudes se deben a que los individuos están conectados, intercambian información y sentimientos.

(b), por su parte, consiste en admitir que la gente, inevitablemente, tiene preocupaciones por los otros y sentimientos de simpatía. Por esta otra vía, reconoce Arrow, pueden establecerse valores comunes. “Algunos valores que podrían dar lugar a tal similitud de actitudes sociales son los deseos de libertad, por poder natural, por igualdad; la semejanza de los gustos individuales, por su propia naturaleza, lleva a semejanzas en los deseos por alternativas sociales. Un poco menos directo en su implicación social es el deseo por la prolongación de la vida, que podemos considerar uno de los valores humanos más universales” (citado ibid.). Señala también que las personas dentro de una misma sociedad comparten el lenguaje, los códigos morales y convenciones, que pueden ayudar a los individuos a tener gustos semejantes. Estas normas sociales importan y afectan los deseos de libertad, por el poder natural y la igualdad. En 1967, cuando discutió sobre la naturaleza y el significado de su teorema, planteó que los códigos morales y las normas sociales pueden ayudar a formular valores sociales y a la toma de decisiones colectivas. También precisó que el individuo no está aislado y los otros son importantes para decidir su acción (véase ibid.).

De manera que el propio Arrow planteó que los supuestos en que se basa su teorema deberían relajarse para dar cabida a los comportamientos reales de los individuos en la sociedad. Con lo cual la “imposibilidad” lógicamente “demostrada” deja de ser imposibilidad. Pero esto es lo que no dice Javier Milei cuando “patotea” a sus oponentes agitando el teorema. ¿Es ignorancia o se trata de simple deshonestidad intelectual? ¿O una mezcla de ambas? ¿Por qué miente? ¿A esto le llama “ciencia”?

La imposibilidad esencial: derivar lo social de lo individual

Los reparos y matizaciones que estableció Arrow con respecto a los supuestos de su teorema de hecho están apuntando al problema de fondo de la “imposibilidad”: la imposibilidad de derivar las leyes sociales de los comportamientos individuales. O sea, lo que es imposible es el enfoque metodológico de la Economía neoclásica. Típicamente esta busca reducir la complejidad social a los comportamientos de “los agentes” (no clases sociales, sino agentes), las unidades últimas del análisis. Por ejemplo Walras subraya que su punto de partida son “las personas libres”, “dueñas de sí mismas” y “responsables por la realización de su destino”, que se coordinan unas con otras desde esa independencia (véase 1987, lección 21). El centro es el agente. Puede ser racional y maximizador, o de racionalidad limitada y comportamientos no regidos por la maximización (como ocurre con algunos enfoques “heterodoxos”), pero lo importante es que estos economistas derivan lo social a partir de ese átomo.

El enfoque opuesto, en cambio, sostiene que el punto de partida es la totalidad social en que está sumida la persona desde sus primeras horas de vida. Es que salvo algunos comportamientos instintivos –como el de succión- todo el resto de los comportamientos humanos es adquirido socialmente. Por lo cual es imposible derivar lo social de un individuo que anteceda a lo social. Esta es la “imposibilidad” última que dinamita los supuestos y las conclusiones del teorema de Arrow (o el planteo de Hayek).  

El individuo abstracto y la emancipación social del trabajo

Lo planteado en el punto anterior permite establecer las coordinadas de la crítica marxista a la concepción burguesa del individuo “libre”, que participa en el mercado y ordena sus preferencias, referencia última de los supuestos establecidos por Arrow en su teorema, o por Hayek en su ataque al proyecto socialista.

Empecemos diciendo que en la sociedad capitalista –o en la sociedad productora de mercancías- los individuos no participan de elección alguna de proyectos y programas sociales, políticos, económicos. Menos todavía deliberan o deciden democráticamente sobre ellos. Para millones de trabajadores, o desocupados, o marginados, lo único que se les ofrece es la posibilidad de elegir, cada determinado número de años, quiénes los gobiernan.

Pero además, y en un plano más profundo, es imposible deliberar y decidir si no se es libre. Y para ser libres los seres humanos deben poner bajo su mando “los poderes materiales” (división del trabajo, las formas de intercambio, las fuerzas productivas) y esto “no es posible hacerlo sin la comunidad. Solamente dentro de la comunidad, con otros, tiene todo individuo los medios necesarios para desarrollar sus dotes en todos los sentidos; solamente dentro de la comunidad es posible por lo tanto la libertad personal” (Marx y Engels. 1985, pp. 86-87). Lo cual exige superar la libertad del individuo concebido como una mónada, aislado, replegado sobre sí mismo (véase Marx, 1987). Ese individuo alienado, producto pasivo de circunstancias que no domina, que se acepta así como inmediatamente, a través de los sentidos, se ve a sí mismo, no puede ser el centro y motor de la libertad humana (véase ibid.). Y más extrañado, y con menos posibilidades de “deliberar democráticamente”, si se quiere, es el obrero que está obligado a vender su fuerza de trabajo (o sea, a entregar gratis plustrabajo), so pena de morirse de hambre. De nuevo, ¿de qué posibilidad de elección y decisión democrática colectiva se puede hablar en esas circunstancias?

El proyecto socialista

La factibilidad de un proyecto socialista depende entonces de acabar con las relaciones sociales de explotación del trabajo –o sea, acabar con el poder del capital- y en el plazo más largo, superar la ley ciega del mercado y la competencia. Es imposible construir una sociedad nueva sin revolucionar las relaciones de producción y distribución, y sin que sean los mismos productores los que se hagan cargo de sus destinos, de organizar la economía en beneficio de la comunidad de conjunto. Lo cual exigirá, seguramente, una verdadera revolución cultural. Esto no tiene nada que ver con un socialismo construido “desde arriba”, desde las alturas de un aparato burocrático y sustentado en la explotación del trabajo bajo la forma de una economía estatizada. En palabras de Marx, se trata de que “el hombre se reconozca como hombre y por lo tanto organice el mundo de un modo humano”. Esto es, que la emancipación de los trabajadores sea obra de los mismos trabajadores. Pero esto es imposible si el supuesto es el individuo desposeído de los medios para producir, enajenado y sometido al mercado y el Estado.    

  Textos citados:

Cato, S. y A. Lutz (2018): “Kenneth Arrow, moral obligations and public policies”, ffhalshs[1]01, WP, diciembre.
Grupo Pensamiento Crítico (2022):“¿Es el bien común una búsqueda imposible?”.
Hayek, F. A. (1946): Camino de servidumbre, Madrid, Editorial Revista de Derecho Privado.
Marx, K. (1987): “La cuestión judía”, Escritos de juventud, México, FCE.
Marx, K. (1989): “Introducción a la crítica de la Economía Política”, Contribución a la crítica de la Economía Política, México, Siglo XXI.
Marx, K. y F. Engels (1985): La ideología alemana, Buenos Aires, Ediciones Pueblos Unidos.
Stanford Encyclopedia of Philosophy (2019): “Arrow’s Theorem”.
Walras, L. (1987): Elementos de economía política pura, Madrid, Alianza.