Viaje a la Luna

Viaje a la Luna

Una memoria a mis antepasados, a mis vivencias...unos versos de futuro.

QUIEN NO SE OCUPA DE NACER SE OCUPA DE MORIR

viernes, 7 de julio de 2023

LA VOZ QUE NOS NOMBRA
(Por Sonia Santoro)



La noticia decía que es posible hablar con los muertos a través de la inteligencia artificial. “El proceso se lleva a cabo por medio del almacenamiento de recuerdos e información de la persona fallecida a modo de datos informáticos. Posteriormente, se desarrollan chatbots, que son un sistema en la red creado para interactuar con usuarios, por ejemplo, las respuestas instantáneas y automáticas de los canales digitales de servicio al cliente de las empresas. Pero, en este caso, se conocen como “Deadbots” o “Griefbots”, en español, robots de duelo, ya que su objetivo es conversar con personas muertas”, dijeron varios medios que evidentemente reprodujeron sin chistar una gacetilla. Este desarrollo no solo busca que las personas vivas conversen con familiares o amigos que ya no están, sino también con celebridades y personajes históricos.

Podemos decir que en toda la historia de la humanidad los seres humanos hemos querido hablar con nuestros muertos. Pero los muertos han sido reacios a volver a hablar tal y como lo hacían cuando estaban vivos. En las sesiones de espiritismo, el muerto o la muerta suele comunicarse a partir de golpes, escrituras, trances de un medium, no con la voz. También hay algo conocido como psicofonías en el mundo paranormal que refiere a voces que pueden ser captadas por grabadoras de sonido. Y hay gente que ha escuchado voces desde siempre.

Dicen que los perros tardan dos años en olvidar la voz de su amo. ¿Cuánto tardaremos los animales humanos? A veintinueve años de la muerte de mi viejo, no puedo recordar su voz. ¿Cuando la olvidé? No tengo registros. Me acuerdo sí tal vez de su silbido. Le gustaba hacerlo cuando estaba contento, ¿por las mañanas? y me parecía que hacía piruetas con sus silbidos, subía y volvía a caer como un pájaro agraciado. ¿Un zorzal? Por estos días escuché también que con inteligencia artificial hicieron que Gardel cantara nuestro himno mundialista “Muchachos”. Pero no quiero irme por las ramas porque intento hablar de otro tema, no del virtuosismo o no de una recreación.

En los sueños escucho la voz de mi vieja con claridad. Su llamado (¡So!), la manera cariñosa, no como cuando me decía el nombre completo, lo que quería decir que se venían momentos tensos. Durante la vigilia puedo imaginarla con esfuerzo, pero no logro captar su timbre. ¿Cómo describirla? Recuerdo con más nitidez una canción que cantaba mientras lavaba la ropa cuando yo era chica: “yo no le canto a la luna porque alumbra y nada más, le canto porque ella sabe de mi largo caminar... ay lunita tucumana, tamborcito calchaquí...” y luego se perdía entre el agua que caía con furia en la pileta del lavadero.

No es la destreza de su voz lo que hace que la recuerde. Hay voces que no son bellas pero podemos palparlas y parecen tocar ese algo que reverbera en el cuerpo. ¿Cómo cantaba mi madre? Tenía una voz aguda, afinada pero seca. Qué difícil es describir una voz. Una voz puede ser alegre, apagada, grave, chillona. Hay infinitas formas de “pintar” una voz y así y todo es casi imposible que otra persona pueda dar con el sonido exacto que queremos transmitir.

Podemos enamorarnos de una voz sin conocer a la persona. Pasábamos horas hablando por teléfono con esa voz con la que tejíamos una historia junto a los silencios, las pausas, la respiración. “Malherido de amor, necesito escuchar su voz” (al menos por teléfono) cantaba el Paz Martínez.

Hay una voz para cada una de las personas que habitamos el planeta, así como hay un cuerpo, una letra. La voz, como la escritura manuscrita, es parte de nuestra huella identitaria. Sin embargo, a diferencia de la escritura, que podemos reconocer como nuestra a simple vista, escuchar nuestra voz puede desconcertarnos: “¿así sueno yo?” No sabemos cómo sonamos, nuestra percepción está distorsionada. Y cuando nos escuchamos muchas veces no nos gustamos.

Durante la pandemia pasó algo curioso. Hasta el momento no veíamos nuestras caras al hablar pero el hecho de adoptar los dispositivos audiovisuales para comunicarnos con los demás hizo que tuviéramos que verlas durante lo que durara la reunión, la clase o lo que fuera. Eso trajo distintos mecanismos de adaptación, como esos breves segundos para acomodarnos el pelo usando ese espejo que nos ofrecía la plataforma antes de empezar la actividad. Como sea, nos acostumbrarnos a vernos y puede que nos hayamos cansado de hacerlo. ¿Pasa algo similar con la voz? Hay gente que escucha los audios que manda por whatsapp, ¿qué es lo que busca? ¿Es parte de chequear cómo sonamos, cómo nos puede escuchar el otro? ¿Y ese otro, escucha lo mismo que yo cuando pongo el acento en tal palabra o mi entonación es sarcástica?

A la voz no podemos “verla”. Y cuando nos llega por la mediación de algún dispositivo de los que hoy son habituales la reproducimos y confiamos en que es esa persona la que nos habla porque su voz es testimonio de eso. Pero supongamos que una persona muere y recuperamos sus audios, ¿eso quiere decir que esa persona que nos habla está ahí como lo estaba antes de morir? “No hay un día que no me ponga a escuchar los audios”, dice un amigo de Lucas González, ese joven asesinado en la mañana del 17 de noviembre de 2021 en el barrio porteño de Barracas después de entrenar (caso que está siendo juzgado por estos días). Su amigo mira fotos y escucha los audios de whatsapp para traerlo de vuelta.

Suponiendo que lo de la inteligencia artificial funcione, qué tentación... pero ¿podemos realmente pensar que eso nos va a ayudar a tramitar nuestros duelos? En su libro A la salud de los muertos, Viciane Despret habla de las sesiones de espiritismo como una de las tantas formas en la que “los muertos están entre nosotros, y están activos: influyen, transmiten, unen, movilizan, se transforman y nos transforman”. La cuestión, dice, no es si los muertos existen o no, sino cuál es su modo de existencia. Despret se pregunta en qué condiciones se prolonga la existencia de los muertos, qué los sostiene y qué los pone en riesgo, y principalmente de qué son capaces y de qué nos vuelven capaces. ¿Serán capaces de hablarnos a través de la inteligencia artificial?

No lo sé. De lo que sí estoy segura es de que a veces somos hablados por los muertos. No con su voz, pero sí con sus palabras, sus modos. El otro día me escuché decir:

--Se ponen borrachos y hacen cualquier cosa.

Lo dije al aire para que lo escuchara mi hijo mayor. Esa era una forma de hablar indirecta de mi madre. No era yo la que hablaba (¿O ahora también soy eso?).

En el libro Léxico familiar, la escritora italiana Natalia Ginzburg hace un extraordinario trabajo con las frases usuales en su familia, del padre, de la madre; lo que constituía el léxico de su entorno. Su padre “gritaba”, “tronaba” que no fueran “palurdos”, por ejemplo. “Soy aquellos que fueron antes de mí”, dice.

Las voces, las palabras, los modismos de los otros nos atraviesan, incluso estando vivos. Estos días me enteré que decir “cinto” y no “cinturón” es signo de que no soy porteña. Estamos llenos de voces que nos hablan de nuestros orígenes, de nuestra pertenencia social, de clase, de género.

Mi profesora de yoga dice que a veces se siente “hablada” por la voz de su maestro. Esa voz que encierra no sólo sonidos sino un contenido específico, muy concreto, una forma de ver el mundo.

¿Será la inteligencia artificial capaz de reproducir la diversidad de cosas que puede encerrar una voz? ¿Y nosotros, seremos capaces de encontrar consuelo en ello, más allá del primer momento de asombro?

 




viernes, 30 de junio de 2023

LA CRISTINA DE HACE RATO…

Alguna vez dije que “el Kirchnerismo” o esa corriente que se ha apoderado del peronismo (para bien o para mal, cada cual tendrá su opinión) no era la de los barbudos bajados de la Sierra Maestra ni mucho “mas”. Fieles a su Apóstol primero, no Pedro sino Perón, buscan desarrollar el Capitalismo y no matarlo, para luego “repartir”. Por tanto la corriente peronista que nació con Néstor Kirchner y que luego de su muerte encabezo su esposa, La Cristina, ha estado en sintonía con ese mandamiento.

Ya en el segundo mandato de Cristina, ella comenzó hablar de la “sintonía fina”, era el año 2011, y esto no era otra cosa que moverse de su “ala más de izquierda”, a su “ala más de derecha”. El enfrentamiento con el Campo en marzo del 2008 con la famosa y mal recordada “Resolución 125” fue el indicativo para Cristina, que las posiciones demasiada “duras” con los que tenían la guita, la biyuya, podían poner en peligro la viabilidad de gobernar en la Argentina por mucho tiempo, alternándose con su esposo. Además que el cepo y otras yerbas económicas aplicadas no estaban dando frutos para un crecimiento continuado. De hecho los multimedios monopólicos encabezado por Clarín (que también tienen los morlacos además de las mentes de muchos argentinos) estuvieron en “romance ideológico” con Néstor con vista a obtener de él “algunas” prebendas, luego sabemos cómo termino aquel “matrimonio no oficial”.

El hecho es que hacia principio del 2014, el delfín de Cristina (o la recordada frase de ella “vení, chiquito” ), ministro “marxista” de economía, Axel Kicillof devaluó la moneda en un 23% (paso de 6.80 a 8 pesos, a la vista de hoy día, todo aquello una bicoca, la moneda argentina todavía valía) y realizo un ajuste pronunciado del presupuesto del estado, además de “actualizar” las tarifas de los servicios de agua, electricidad, gas, y como colofón subió las tasas de interés de los bancos de 15% a 23% anual para los plazos fijos, estaba en marcha la “sintonía fina”, sin embargo los fondos buitres con su reclamo de pago de 15 000 millones ponían en jaque a nivel internacional a aquel gobierno que le era difícil acceder a dinero fresco. Aquella “brisa fina” era de alguna manera una brisa derechista o al menos a lo que nos tenia acostumbrado la derecha en este país.

Luego vino el 2015, el modelo económico de Cristina daba señales de agotamiento, era difícil de importar no ya bijouterie de China (que nunca fueron necesarias) sino maquinas de herramientas modernas para producir más, las importaciones eran restringidas y se utilizaban mecanismo burocráticos draconianos (excepto para algunos privilegiados a dedos) para llevarlas a cabo. En Agosto de ese año fueron las PASO, Cristina no podía presentarse porque había cumplimentado sus dos periodos desde el 2007 y el Peronismo fue dividido, Scioli fue el candidato más votado y Macri el segundo, la diferencia entre ellos fue de algo más de 14%, el mismo porcentaje que Massa saco con su Frente Renovador que se enfrentaba a Cristina y a Scioli. Parecía que para Octubre ganaba Scioli en un ballotage final con Macri, pero no sucedió así en la realidad, el resto es historia, Macri gano por 670 000 votos tan sorprendido de su victoria como lo estábamos el otro 49% que no lo voto.

Luego volverían los noventa a pulso, el Neoliberalismo se aplico en cantidades industriales y sin anestesia, por cierto en aquel “gran debate” de Scioli-Macri, Macri nos mintió en la cara como ya lo había hecho en su momento el padrino de los dos, EL CARLITO Menem en los 90, siguiendo su frase “si decía la verdad no me votaban”.

Los desastre de los cuatro años de Macri, ya los he comentado en otras ocasiones y no me casare de decir que Macri no solo era un inútil, como nos anticipo su mismo padre, sino que nunca debió ser Presidente de los Argentinos, porque vino para hacer sus propios negocios dejándonos una deuda impagable con el FMI de 44 000 millones de dólares, apoyado en ese organismo por otro impresentable como fue Trump. Es decir los yanqui estaban interesados en que Macri siguiera gobernando otros cuatro años, y fue tan burdo lo que hicieron delante de nuestros ojos, que ha sido el préstamo más grande dado a algún gobierno desde la fundación de este organismo en julio de 1944, inclusive pasando por arriba como una aplanadora sus propios estatutos, algo inconcebible desde todos los puntos de vista que se quiera mirar semejante hecho.

En las elecciones PASO de 2019, la Argentina estaba detonada, y el resultado de la misma con un Alberto Fernández apareciendo del bombín de Cristina como un “gran conejo", sacándole 15 puntos de ventaja a Macri, disparo el desastre que ya había. Acá de nuevo Cristina con la designación a dedo del candidato Alberto vuelve a demostrarnos que la “Revolución de Octubre” era para la gilada desde la tribuna, pues con su Cristinismo Acérrimo no podía convencer a la mayoría del pueblo argentino, como no lo puede hacer hace años la izquierda trotskista en este país, es decir su 30% no bastaba, sino se corría hacia el centro y mas allá si podía, para así ganarle a un Macri que también conservaba su 30% como núcleo duro.

En Octubre de 2019, la formula Alberto-Cristina saco un 48% contra un 41% de Macri, y una Cristina “derechizada” o dicho de otra forma mas suave "socialdemócrata" volvió hacer gobierno.

La Pandemia de dos años a partir  de Marzo de 2020, la Guerra en Ucrania luego de lo anterior y la tremenda sequia en la Argentina, además de las incapacidades (o no) para negociar un mejor acuerdo con ese desprestigiado FMI, hicieron la vida “un yogur” literalmente a los Argentino estos últimos tres años, además de este que terminará en Octubre de 2023 también, con una inflación galopante más feroz que un agujero negro en el centro de cualquier galaxia de este universo.

Se viene la derecha en la Argentina, está de moda en el Mundo, frente a la incapacidad del Peronismo de dar respuesta en este último gobierno, hay variantes derechistas más “nazis” que otras pero derecha al fin, y es acá donde Cristina nos vuelve a demostrar su “derechización” que comenzó en el 2014. Cristina construye una fórmula para las próximas elecciones encabezada por MASSA, obviando (o “esquivando inteligentemente”) su ala más dura (“combatiendo al Capital”). Así que si chicos, les tengo que afirmar que Cristina no nos ha "mentido nunca", ha sido “coherente” desde el 2014, a su núcleo duro creyéndose “que hacen una guerra y se hacen pis encima como chicos” les viene diciendo que no se puede gobernar en la Argentina con un discurso radical, hace falta construir “un Capitalismo” que funcione y luego o al mismo tiempo “repartamos”, una premisa de un “viejo zorro” llamado Perón y que Cristina viene utilizando hace rato como su gran aprendiz.

Si queremos hablar de lo que hay que hacer AHORA mismo en la Argentina, mejor lo dejo en boca de alguien a quien leí hace años y que de tanta coherencia siendo ejemplo en su quehacer diario, prefirió pegarse un aldabonazo en el corazón ante tanta impotencia por no poder cambiar la realidad que vivía. Por supuesto acá, la política y sus dirigentes están muy lejos de trabajar por el país como premisa, hay demasiados egos cocinándose en esta olla a presión. 








lunes, 12 de junio de 2023

FRAGMENTADO
 
Hay un Rio solo
astillando el tiempo en mi
la carreta de Punjab
bordea los escollos
es el presagio del fin
 
Hay una canción cansina
amurada a mis pies
me es extraño todo
aunque disimulo
cortando el aire bueno
de vocablos
aprendidos nomás así
 
Hay un arcoíris tramado
que me invento
para seguir por aquí
nadie sabe esto
salvo la almohada
y el velador de allí
 
Hay angustias
en ese Rio solo
fragmentando mi pasado
¿De dónde saco la fuerza?
¿Para que todo esto?
¿Para que el sufrir?


…Después de vivir, a veces encuentro
Lo que en mis ojos tuve
Y no distinguí, por ir envuelto
De más sombras que luces…









martes, 30 de mayo de 2023

LO QUE CALLA MILEI, “EL LIBERAL”

Milei quiere dolarizar la Argentina, se desgañita gritando a los cuatro vientos que una política liberal en todos los aspectos humanos llevaría el progreso a la Argentina, incluyendo que usted “libremente” venda el órgano que no “necesita” y que por supuesto el santo mercado le pondrá un precio “justo” a su transacción.

El Liberal de Milei, quiere abrir las fronteras “económicas” del país, la industria nacional se vería beneficiada con esa apertura dice, pues en una “sana competencia” con sus pares del extranjero, quedaran en el camino las menos beneficiosas y las otras adquirirán la gimnasia de competir en un “libre mercado” y se superaran a si misma, todo para finalmente complacer al consumidor argentino que encontrara productos y servicios de mejor calidad.

Sin embargo Milei esconde un pedazo de la historia que bien relata Ha-Joon Chang en su libro “23 cosas que no te cuentan sobre el Capitalismo” y que echa por tierra toda la parafernalia que vende El Leon Liberal. En un hecho tan simple como describiendo quienes eran realmente las figuras que aparecen en los billetes verdes que tanto apasionan a Milei y también a una buena parte de los argentinos, siendo completamente sinceros, el autor describe lo que Milei calla.

Hay un pasaje esclarecedor en ese libro que se titula “Los Presidentes Muertos no hablan” y que dejo a continuación:

Algunos estadounidenses llaman a sus billetes «presidentes muertos», lo cual no es del todo exacto; no porque no estén todos muertos, sino porque no todos los políticos cuyo retrato adorna los billetes fueron presidentes de Estados Unidos.

Benjamin Franklin, que aparece en el papel moneda más famoso de la historia humana, el de cien dólares, nunca fue presidente, aunque podría haberlo sido; era el de mayor edad de entre los Padres Fundadores, y bien puede decirse que el político más venerado del país que acababa de nacer. Aunque la avanzada edad de Franklin, y la talla política de George Washington, impidieran que el primero se presentase como candidato a la primera presidencia del país en 1789, nadie más podría haberle disputado el cargo a Washington.

La verdadera sorpresa que depara el panteón de presidentes del billete verde es Alexander Hamilton, retratado en el de diez. Hamilton coincide con Franklin en no haber presidido jamás el país; la diferencia con Franklin, cuya biografía ya es una leyenda nacional, es que… pues que no era Franklin, sino un mero secretario del Tesoro, aunque eso sí, el primero. ¿Qué hace entre los presidentes?

La presencia de Hamilton se debe a que fue el arquitecto del moderno sistema económico de Estados Unidos, aunque la mayoría de los norteamericanos no lo sepan. Dos años después de que en 1789 le nombrasen secretario del Tesoro a la edad escandalosamente joven de treinta y tres años, presentó al Congreso el Informe sobre el tema de las manufacturas, en el que perfila la estrategia de desarrollo económico del joven país. En este texto, Hamilton sostiene que «las industrias nacientes», como las estadounidenses, deben ser protegidas y cuidadas por el gobierno hasta poder valerse por sí solas. El informe de Hamilton no habla solo de proteccionismo; también defiende la inversión pública en infraestructuras (como los canales), el desarrollo del sistema bancario y el fomento de un mercado de deuda pública, pero el proteccionismo era crucial dentro de su estrategia. Teniendo en cuenta sus ideas, si hoy en día fuera ministro de Economía de un país en vías de desarrollo habría recibido fuertes críticas del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, por hereje. Hasta es posible que el FMI y el Banco Mundial hubiesen negado un préstamo a su país.

Lo interesante, sin embargo, es que Hamilton no era un caso único. Todos los otros «presidentes muertos» habrían incurrido en los mismos reproches del Tesoro, del FMI, del Banco Mundial y de otros defensores actuales de la fe en el libre mercado.

El billete de un dólar lleva la efigie del primer presidente, George Washington, que en su ceremonia de investidura insistió en llevar ropa norteamericana (tejida especialmente para la ocasión en Connecticut), no británica, que era de mayor calidad. Hoy en día infringiría la norma de transparencia en las adquisiciones del gobierno que propugna la OMC. No olvidemos, por otro lado, que fue Washington quien nombró secretario del Tesoro a Hamilton, con pleno conocimiento de sus ideas sobre política económica, puesto que Hamilton fue ayuda de campo de Washington durante la guerra de Independencia y su más estrecho aliado político tras ella.

En el billete de cinco dólares tenemos a Abraham Lincoln, proteccionista de sobra conocido, que durante la guerra de Secesión elevó los aranceles a sus máximos históricos. En el de cincuenta figura Ulysses Grant, el héroe de la guerra de Secesión convertido en presidente, que en cierta ocasión, desafiando la presión británica para que Estados Unidos adoptase el libre comercio, comentó que «dentro de doscientos años, cuando América haya sacado de la protección cuanto puede ofrecer, también adoptará el libre comercio».

Pese a no compartir la doctrina de Hamilton sobre la industria naciente, Benjamin Franklin tenía otra razón para insistir en la adopción de aranceles elevados: por aquel entonces, la existencia de tierras casi libres en Estados Unidos hacía que los fabricantes norteamericanos tuvieran que ofrecer sueldos unas cuatro veces más altos que la media europea, puesto que, de lo contrario, los trabajadores se habrían ido a crear su propia granja (y no era una amenaza fútil, porque muchos ya venían de ser granjeros) (véase el capítulo 10). Por lo tanto, aducía Franklin, los fabricantes estadounidenses solo podrían sobrevivir si se les protegía de la competencia de unos salarios tan bajos como los europeos (lo que hoy en día recibe el nombre de «dumping social»). Es una lógica idéntica a la que usó Ross Perot, el multimillonario que entró en la política, para oponerse al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC o TLCAN) durante la campaña electoral de las presidenciales de 1992, y que el 18,9 por ciento de los votantes no tuvieron reparos en suscribir.

Bueno, dirás, pero seguro que Thomas Jefferson (el del billete, tan poco visto, de dos dólares) y Andrew Jackson (el de veinte), santos patronos del capitalismo estadounidense de libre mercado, pasarían el «test del Tesoro».

Aunque Thomas Jefferson estaba en contra del proteccionismo de Hamilton, también se oponía con firmeza a las patentes, de cuyo sistema era partidario el segundo. Según Jefferson, las ideas eran «como el aire», y en consecuencia no podían ser propiedad de nadie. Teniendo en cuenta el énfasis que ponen la mayoría de los economistas actuales que abogan por el libre mercado en la protección de las patentes y otros derechos de propiedad intelectuales, las ideas de Jefferson les habrían sentado como un tiro.

Pero ¿y Andrew Jackson, protector del «hombre de a pie» y conservador fiscal? (Pagó por primera vez en la historia todas las deudas del gobierno federal de Estados Unidos). Por desgracia para sus admiradores, ni siquiera él superaría el test. Con Jackson, los aranceles industriales medios se movían en torno al 35-40 por ciento. También destacó por su aversión a lo extranjero. En 1836, al cancelar la licencia al (segundo) Bank of the USA (semipúblico, con el 20 por ciento en manos del gobierno central), una de sus principales excusas fue que estaba en manos de demasiados inversores extranjeros (sobre todo británicos). ¿Cuánto era demasiado? Solo el 30 por ciento. Hoy en día, si el presidente de un país en vías de desarrollo cancelase la licencia a un banco por tener un 30 por ciento en manos norteamericanas, al Tesoro de Estados Unidos le daría un síncope.

Total, que decenas de millones de estadounidenses se pasan el día pagando el taxi y comprando bocadillos con un Hamilton o un Lincoln y recibiendo el cambio en Washingtons sin darse cuenta de que tan venerados políticos son unos proteccionistas espantosos, objeto predilecto de las iras de la mayoría de los informativos del país, tanto conservadores como liberales. En las páginas del Wall Street Journal, banqueros neoyorquinos y profesores universitarios de Chicago siembran sus artículos de reproches y críticas a las payasadas antiextranjeras del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, sin darse cuenta de que mucho más antiextranjero que Chávez era el propio Andrew Jackson, con el que se compra este periódico en los quioscos.

Los presidentes muertos no hablan, pero si pudieran, dirían a los norteamericanos y al resto del mundo que las políticas que promueven hoy en día sus sucesores están en las antípodas de lo que hicieron ellos para convertir una economía agrícola de segunda, dependiente del trabajo de los esclavos, en la mayor potencia industrial del mundo.

 



miércoles, 24 de mayo de 2023

No lo conocí personalmente, más bien se me hizo cercano porque a través de su blog me enteraba de lo que sucedía en Cuba, o mejor decir, podía leer una mirada crítica, audaz y de análisis sobre las cosas de Cuba y del Mundo, y digo esto que no es poco, porque en este Mundo coartado para uno pocos ricos en detrimento de los muchos pobres que somos, tener una mirada distinta “no está de moda”. Algunas de sus apreciaciones, las más “grandilocuentes” no las compartía, pero respetaba a esa persona que las defendía con sus propios argumentos. Al final tengo que decir, que eran más las ideas de justicia y de patria que compartíamos que las que no. Desde que el pasado 18 de Mayo supe de su muerte, sabía que tenía que decir algo sobre su persona pero no me animaba por no conocerlo mas allá de los últimos 12 años de su efervescente actividad creando otra manera de decir en el periodismo cubano, mas actualizado y utilizando las herramientas que hoy tenemos, pero por suerte alguien dijo lo que me hubiera gustado decir de Iroel y lo dejo más abajo.

En su blog, desde donde me acerque a su persona, empezamos con el pie “derecho” y luego nos encaminamos a nuestro pie habitual, “el izquierdo”, nos unía no solo el espanto de este Mundo, sino la necesidad de encontrar un camino más humano a esta humanidad toda. Igual siempre recuerdo algo que dijo Ernesto Estévez Rams sobre Iroel, y que en su momento me hice eco, y era algo así como, llegado el momento de las decisiones fundamentales me gustaría tener a Iroel en mi trinchera, compartir hombro con hombro con alguien leal. 

IROEL
(Por Rosa Miriam Elizalde)



Palabras en la despedida de duelo de Iroel Sánchez, en la Casa de la Amistad, el 19 de mayo de 2023

Con infinita tristeza despedimos a Iroel Sánchez.

Tenía un nombre inconfundible. Nadie se llamaba como él y nadie se le parecía. De haber vivido hasta el 12 de septiembre de 2023, hubiera cumplido 59 años. Se fue absurdamente antes, y lo peor es que no lo esperábamos, ni nosotros, ni él, que en sus últimas horas pidió a sus hijos que pagaran la cotización del Partido para regresar al trabajo sin deudas e hizo planes para los nuevos programas de La Pupila Asombrada a los que regresaría. Dos días antes de entrar al hospital, del cual no salió con vida, conversamos largamente de la próxima edición del Coloquio Internacional Patria, y planeamos las conferencias que él no se perdería en marzo de 2024.

Iroel vivía, militaba y escribía con el “optimismo de la razón y de la voluntad” del que hablaba José Carlos Mariátegui. Ese era su estado de ánimo habitual al que habría que agregarle otro componente de su existencia: una fe absoluta en el pueblo y en la capacidad transformadora del ser humano, que provenía de su gran pasión por las ideas y por la obra de Fidel.

Discutir con Iroel era un ejercicio arriesgado, porque sus análisis no solo eran sostenidos por una gran cultura, sino por una sensibilidad política que, junto con su animo espadachín, propinaba una estocada impecable y fulminante a cualquier desliz ético o ideológico. Nuestro amigo común, Carlos González Penalva, ha recordado hoy que “Iroel es, ante todo, un patriota. En sentido gramsciano, es un patriota de Partido.”

Recuerdo hace unos años un debate entre amigos sobre qué era ser de izquierdas, el cual empezó a tomar una deriva paternalista. Iroel cerré la discusión con un “oye, no somos de izquierda ni comunistas por generosidad, ni por piedad, ni por compasión, sino porque antes de poder tomar partido por una causa hacemos de ella nuestra propia causa, y como el Che ponemos el pellejo para demostrar nuestras verdades”.

Y él lo hizo.  Su mayor orgullo fue haber cumplido misión internacionalista en Angola. En la imagen que aparece en la portada de su cuenta en Facebook se le ve, veinteañero, vestido de camuflaje sobre un camión de guerra en Longa, una aldea a mitad de camino entre Menongue y Cuito Cuanavale. Tres niños africanos lo escoltan en franca camaradería, y si nos fijamos bien vemos en costado de la fotografía los juguetes que Iroel y sus compañeros regalaron a los pequeños, hechos con latas de conserva vacías, puntillas y palos de monte.  Allí recibió, por su heroísmo, las medallas “Por la Defensa de Cuito Cuanavale”, la de “Combatiente Internacionalista de Primera Clase”, la de “Servicio Distinguido de las Fuerzas Armadas Revolucionarias” y otras.

Después vino su trabajo en la UJC, la dirección de la Casa Editora Abril en los años de la Batalla de Ideas, que lo llevó a la presidencia del Instituto Cubano del Libro y del Comité Organizador de la Feria Internacional del Libro de La Habana, la fundación de la revista cultural digital La Jiribilla y la gestación de la Red En Defensa de la Humanidad. En años más recientes, fundó la enciclopedia digital Ecured, colaboró con decenas de publicaciones y creó el blog La pupila insomne, del cual derivaron dos libros, más el programa de televisión La pupila asombrada, la peña La pupila afilada y los proyectos con Cubadebate:  Con Filo Cuadrando la Caja.

Fue un trabajador infatigable, un revolucionario ejemplar, el hijo de Nery, el esposo de Cuqui, el papá de Rubén y Javier, el compañero inolvidable de todos nosotros, el cubano admirado y querido por sus contemporáneos. Dicho esto último así parecería una ligereza, y habrá quien lo interprete como la clásica exageración ante la muerte. Pero no. Hay datos, no opinión: la terrible noticia de ayer ha producido un aluvión de mensajes de pena en las plataformas sociales. Muchos que no lo conocieron personalmente, muchos que sí y que saben qué clase de persona íntegra, honesta, incansable, luminosa era.

Finalmente, compañeras y compañeros, qué dolorosos nos resultan ahora los versos de Rubén Martínez Villena, el poeta comunista y el comunista poeta más admirado por Iroel; esos versos que encabezan su blog que desde ayer se ha quedado mudo:

¡Oh, la pupila insomne y el párpado cerrado!

 (¡Ya dormiré mañana con el párpado abierto!)

Hasta siempre, hermano querido

 



martes, 16 de mayo de 2023

EN 1958 BÉLGICA EXHIBÍA CONGOLEÑOS COMO ANIMALES
(Por Gustavo Veiga)


Hace 65 años se cerraba el último zoológico humano en el Parque Heysel de Bruselas, experimento etnográfico y secuela de la sanguinaria colonización del Congo Belga. Se había inaugurado en 1958 en la promocionada Exposición Internacional, la primera y más importante realizada después de la II Guerra Mundial. Como marca de época, perdura hasta hoy en esas 200 hectáreas el Atomium, una obra emblemática y símbolo de la capital. 

Pero solo quedan fotografías antiguas y alguna coloreada de aquella muestra racista que se levantó en un espacio llamado Kongorama. La más gráfica de esa colección es la imagen de una niña negra cercada por un corral de cañas de bambú, mientras es observada por hombres y mujeres europeos, como si fuera un animal exótico.

La Unesco también

En julio de 1957, el Correo de la Unesco, el medio más célebre de Naciones Unidas, publicó el anuncio de aquella feria que se prolongó entre el 17 de abril y el 19 de octubre del ’58. Decía que en la sección de la exposición dedicada a los territorios de Bélgica en África --el Congo, Ruanda y Urundi (se llamaba así, sin la B)-- el tema sería “Cincuenta años de labor civilizadora en las esferas social, económica y religiosa”. 

Para ello se proyectaba “un jardín tropical en el que crecerán plantas equinocciales africanas en un suelo artificialmente caldeado”. Era el ámbito propicio para que mentes supremacistas al servicio del rey Balduino --monarca de entonces-- dispusieran del zoológico humano como un lugar de entretenimiento para los 41 millones de personas que visitaron la muestra.

Había sido otro rey, Leopoldo II --en el trono de 1865 a 1909--, el iniciador del genocidio en el Congo. En el verano de 1897, como hizo Colón con los indios tainos enviados a España, llevó unos 267 congoleños a Bruselas. Los exhibió como si fueran primates en su palacio colonial de Tervuren. Muchos murieron de frío en el invierno, pero su sádica majestad se salió con la suya: inauguró una exposición que serviría de antecedente a la que se abrió hace 65 años con zoológico incluido.

Les tiraban bananas

Crónicas de aquella etapa de darwinismo social señalan que los congoleños trasplantados al Parque Heysel, se hartaron de ser tomados como mascotas. Del público podía esperarse lo peor. “Si no reaccionaban, les tiraban dinero o plátanos por las uniones de las cañas de bambú”, describió un periodista de la época. En ese espacio verde se encuentra todavía hoy el estadio en que ocurrió la tragedia de 1985 con 39 muertos durante una final entre Juventus y Liverpool por la Copa de Europa. En 1958 ya existía. Había sido inaugurado en 1930.

El fantasma del rey Leopoldo --libro del estadounidense Adam Hochschild de 1998--, marcó un antes y un después en la concientización del pueblo belga sobre lo que había sucedido en el Congo durante los 44 años de su reinado. Se asesinó a diez millones de personas. A miles se les mutiló las manos por no pagar tributo en la extracción del caucho o no obtener la cuota exigida de ese líquido blanco sacado del árbol Hevea brasiliensis. Muchas otras sufrieron la esclavitud hasta bien entrado el siglo XX.

El racismo y el "progreso"

En el Correo de la Unesco de 1957 se lee sobre la celebrada Exposición de Bruselas: “Nadie podrá decir que nuestra época no es prodigiosa. ¿No hemos conseguido en nuestro siglo, mayores progresos que durante todo el período de historia y de protohistoria que le precedió? De estos últimos cien años, que no son nada desde el punto de vista cronológico, los 25 últimos han sido los más ricos en descubrimientos que están transformando nuestro modo de existencia y hasta los cimientos mismos de la condición humana”.

Esos preceptos cuasi bíblicos, podían ser aplicables a los ciudadanos de primera de la civilización occidental. Pero no en una colonia que le arrancaría la independencia a Bélgica el 30 de junio de 1960. Patrice Lumumba, el héroe nacional, decía por entonces que aquel hecho “marca un paso decisivo hacia la liberación de todo el continente africano”. Lo asesinaron militares de su país con la venia de los gobiernos de Bélgica y Estados Unidos el 17 de enero de 1961. Tenía apenas 35 años.

Una niña enjaulada

Los congoleños enviados a Bruselas como la niña de la foto rodeada por cañas de bambú, vivían en una especie de gueto. Les habían levantado unas chozas precarias donde trabajaban sus artesanías para saciar la curiosidad del turista europeo. Recibían burlas. Les tiraban monedas o bananas. Las crónicas de fines de la década del ‘50 hablan de blancos que veían “a los negros en los jardines zoológicos”. En la Exposición llegó a haber 183 familias forzadas a abandonar África. Eran parte de la escenografía montada en Kongorama. La muestra se había pensado inicialmente para 1947, después se corrió a 1955 y terminó inaugurándose tres años más tarde.

Empezaba la etapa de la Guerra Fría. En el Parque Heysel convivían en tensión evidente los stands de la Unión Soviética y EE.UU. La muestra con su régimen racial a escala, podía verse funcionando desde lo alto del Atomium, un modelo gigante de molécula de acero con esferas que representan un átomo, y que es un símbolo emblemático de la capital belga como la torre Eiffel de París.

Disculpas limitadas

El último zoológico humano no sería una novedad segregacionista de un puñado de belgas trasnochados, bendecidos por un soberano despótico. Fue un fenómeno de la época que había tenido réplicas en grandes capitales como Londres y París. El asesinato del afroamericano George Floyd el 25 de mayo de 2020 a manos policiales en Estados Unidos, reavivó el rechazo al racismo. Y desempolvó historias olvidadas como la de Ota Benga, un joven congoleño exhibido en la jaula de los monos en un zoo del Bronx en 1906. Diez años después se suicidó con un arma de fuego.

Un pedido de disculpas de la Sociedad para la Conservación de la Vida Silvestre llegó un siglo más tarde. El descargo del actual rey de Bélgica, Felipe, también. “En ocasión de mi primer viaje al Congo, deseo reafirmar mi más profundo pesar por estas heridas del pasado”, declaró en junio de 2022. Pero no pidió perdón por los crímenes de la monarquía.

 

martes, 9 de mayo de 2023

ÚLTIMOS ENTRAMADOS DEL CANAL
(Por Mempo Giardinelli)



Sin dudas hay que reconocer avances, aunque todavía más retóricos que concretos. Lo cual fortalece, a priori, las esperanzas de un triunfo nacional en ésta que es, ya, una de las vías definitivas hacia la refundación y emancipación política y económica de la república.

Forma parte de un conjunto de otras luchas y reivindicaciones fundacionales de la soberanía nacional, como las del petróleo, el litio o el oro, o el replanteo de un modelo agropecuario diferente y democrático que vede latifundios, permita repoblar pueblos y democratice el trabajo agrario, a la vez cuidando el agua y el medio ambiente.

Es importantísimo reconocer que en la lucha que se ha venido librando para reivindicar la soberanía fluvial y marítima, la concientización y movilización popular fue decisiva porque el Gobierno, y en general el Frente de Todos, por sí solos no lo hubieran hecho. Y que nadie se ofenda si aquí se sostiene que esto es tan cierto como que el sol siempre está. Y es que fue este gobierno el que firmó el decreto 949/20 que avaló la traición a la patria que la decisión popular impidió que se pudiera sostener.

Tanto es así que son muchos los actores convencidos de que los sucesivos ministros de Transporte no pudieron convivir con sus propias culpas y exposiciones públicas para sostener traiciones. Fueron muy pocos y pocas –y entre ellos esta columna– quienes bancaron la responsabilidad de explicarle al pueblo los entramados de traiciones cipayas.

Y así se le arrancaron al Gobierno las medidas que conducen a un eventual inicio de obras en el Canal Magdalena, que es donde realmente debe terminar el comercio en el río Paraná. Y si bien es cierto que muchos cipayos estiraron los tiempos para complicar todo, también lo es que fueron denunciados en esta y otras columnas, como también lo es –admitido sea– que no fueron derrotados. De hecho y por eso, los pliegos licitatorios dados a conocer esta última semana, así como están, son inviables.

Y además es obvio que los tiempos administrativos van a jugar también en contra y esto habrá que tenerlo en cuenta como indicador de que la batalla por el Canal no ha terminado.

Y además es obvio que los tiempos administrativos van a jugar también en contra: al cierre de esta nota no hay nada nuevo publicado, y a esto habrá que tenerlo en cuenta como indicador de que la batalla por el canal no ha terminado. Y ese solo dato muestra que si bien se ha logrado una importante victoria del campo nacional, el optimismo debe ser moderado, y desconfiado, porque sólo se afianzará la Patria si además hay un triunfo popular en las ya inminentes elecciones.

Al respecto, la desconfianza que todavía sienten esta columna y las y los luchadores por la reivindicación innegociable de la soberanía nacional, se basa en que después del anuncio presidencial del primero de marzo pasado se dejaron pasar dos meses y medio hasta el llamado licitatorio. Y el cual de todos modos no está exento de zonas oscuras y acaso tramposas. De donde es razonable el bajo optimismo de que se llegue a adjudicar la obra en el corto plazo, ya que no hay duda de que no faltan funcionarios y lobbistas que siguen haciendo todo lo posible para impedir el canal hasta el próximo gobierno y más allá, y encima prendiendo velas para que venzan los candidatos más reaccionarios.

Lo cierto es que al cierre de esta nota no se conoce fecha alguna para cerrar el proceso, e incluso algunos fervientes boicoteadores parecen convencidos de que no habrá tal. Y mientras tanto corren rumores, no desmentidos, de que ya están preparándose altisonantes impugnaciones a cargo de abogados que trabajan en las sombras para por lo menos seguir dilatando los tiempos. "Ya lo vivimos en 2014 –dijo a esta columna el ingeniero y ex funcionario Horacio Tettamanti–. Se hizo el mismo llamado y los intereses contrarios lo terminaron frustrando con la misma metodología de patear los tiempos, condiciones inviables e impugnaciones que lograron su cometido de llegar al cambio de gobierno sin la obra en marcha".

Lo cierto es que sobran las dudas que sobrevuelan al Magdalena, particularmente porque ya iniciado Mayo no se formalizó el llamado a licitación, lo que genera inquietudes.

Cierto que puede tratarse de estrategias irritativas de algunos funcionarios, pero pueden conducir al fracaso del proceso licitatorio consiguiendo que no haya ofertas y el proceso se declare desierto. Lo cual –y no es malicia decirlo– cuando queda tan poca actividad administrativa en el Gobierno, sólo beneficia a las corporaciones que hoy son dueñas de hecho del comercio exterior ex-argentino.

Tal como lo viene alertando esta columna, a estas alturas no es descartable que se esté en presencia de un liso y llano boicot a la obra, por parte de funcionarios venales y/o de sus probables mandantes rosarinos, porteños o montevideanos. O un seleccionado de todos ellos, ya que se sabe de casi diarias reuniones de lobbistas, para quienes la decisión de Alberto Fernández en ningún momento tuvo gran valor conminatorio.

Y en este sentido, como ya alertó esta columna, perfectamente puede suceder que el Canal Magdalena finalmente no se haga, boicoteado a varias manos a ambos lados del Plata. Con lo que se volvería al perverso sistema de concesiones.

Una de las alertas, como desde hace tiempo, la pone Tettamanti, sin dudas el más experto analista en esta materia, quien sostiene que el Canal Magdalena, entre otras virtudes, "va a permitir que el rompehielos Irizar pueda navegar soberano a y desde Buenos Aires, sin tener que desviarse al Norte, o sea hacia Montevideo, y encima pedir permiso allí para poder volver o salir de la Argentina".

Finalmente el pasado viernes, al cierre de esta nota, se publicó en el Boletín Oficial el llamado a licitación para esta obra. Con el Nº 6/2023, su objeto es la “Construcción del Canal Magdalena desde La Progresiva Km. 143,074 del Canal Punta Indio, El Codillo, hasta la Isobata de 11 metros –Río de la Plata– República Argentina”.

Desde el Ministerio de Transporte a cargo del sr. Diego Giuliano, se determina que tendrá un monto de 40.421 millones 572.593 pesos, y se anuncia la apertura de propuestas para el 31 de julio próximo. Las consultas se admitirán hasta el próximo 2 de junio –o sea corriendo a todo vapor– y los pliegos deberán adquirirse a través de la plataforma electrónica oficial de contratación, seguimiento y ejecución de contratos.

Es perfectamente razonable dudar de que alcancen los tiempos, y/o es pensable que no faltará quien suponga que con tan breves plazos la licitación puede haberse lanzado ya "con dedicatoria". Habrá que ver y esperar que no, y al respecto Tettamanti sincera su pensamiento: "Tengo dudas de que los tiempos perdidos sean injustificables. Me temo que en algunos sectores del gobierno n o hay ningún entusiasmo por esta obra. Ojalá esté equivocado pero mientras tanto, y hasta que no vea la primera draga trabajando, no tenemos que bajar la guardia".

La expectativa es que, si se hace, el Canal tendrá una profundidad de 11 metros, lo que permitirá navegar a buques de más de 300 metros de eslora y 48 de manga. En cuanto al balizamiento, no estará incluido en el pliego de licitación, y la empresa o consorcio vencedor deberá hacerse cargo del dragado.

Las trabas, obstáculos y engañifas han estado, en esta materia, siempre a la vista. Por eso hay que advertir que podría suceder que el Canal Magdalena finalmente no se haga. Lo que obligaría a seguir en el perverso sistema de concesiones. Como se ve, la película no ha terminado. 

 




lunes, 8 de mayo de 2023

AL FIN, TRUCO
 
Dale dale empezamos
revuelve tu el mazo
de cuarenta cartulinas momificadas
antes, el cuchillo a la cintura
ahora el vaso de espíritus nobles
Cortan el monto en dos
y comienza la repartija
que tres cartas llevan tu suerte
o tu mentira
La mueca ya perfilada
para que los que te acompañan
decidan la aventura
puede haber un refrán
o una palabrería provocadora
Envido, viene como primera
si tus números son buenos
un 33 pueden ser demencial
Los de afuera son de palo
pero hinchan por el mas embustero
claro, si la mano te alza la frente
porque sino
dardos vienen a herir tu presente
Al fin, truco
como el sonido altanero de la suspicacia
sabiendo que dos manos
tienen que estar de tu lado
Me costó entender todo aquello
como dijo Isidoro
pintados talismanes de cartón
nos hacen olvidar nuestros destinos
aunque con el ancho de espada bajo la manga
la risa y el goce familiar
me hizo más cercano
siendo extraño







jueves, 4 de mayo de 2023

SIN CENCERRO NI ARRIERO
 
Somos un poco de ceniza y gloria
como dijo Isidoro
y por lo mismo nos damos cuenta
de vez en cuando
Hay fuegos artificiales en los escenarios
pero nosotros los mendigos
apenas saciamos la sed
Ya probamos de todo
en ambas direcciones
que si la derecha
que si la izquierda
que si por el centro es mejor
sabio será el que vea la esencia
ricos entre bambalinas
con el mazo y el as de espada
los otros arlequines del Rey
Nosotros como hace siglos
sin cencerro ni arriero
para subir a algún tren
que finalmente
no sea el matadero


Tú sabes que no fuimos ni somos tramposos
Solo un poco hippies, nada peligroso
Ni tu tragafuego ni tus dos leones
Nos van a callar, cabrones…






miércoles, 3 de mayo de 2023

LA FABULA DE DA VINCI
(publicado en este blog el 5 de Mayo de 2017)

Es potestad de los hombres cultivar la razón, buscarse en su interior, con humildad acercarse al conocimiento, que siempre será mucho mas grande del que podemos abarcar, escuchar a los mayores, en las simples palabras del que ha vivido podemos encontrar muchas simples verdades. El pasado 2 de Mayo se cumplió 498 años (hoy 504 años) de la muerte de Leonardo Da Vinci, su genialidad consistió en la simple teoría de "Observar", si se le juzgará con la vara con que hoy se profesa el conocimiento científico, Leonardo no seria mas que un "brujero", pero su pintura y sus maquinas fueron concebidas con el perfeccionamiento en el detalle de "Observar".

Cuando yo tenia 16 ó 17 años cayo en mis manos una Biografía del Da Vinci, con tapa color plata y el rostro "del Leo" viejo en esa portada, era una traducción de un autor italiano ( no recuerdo su nombre), aquel libro despertó en mi aun mas, la curiosidad por la ciencia y la búsqueda del conocimiento. Por estos días he terminado de leer "Las Sombras de las ideas" de Giordano Bruno y he comenzado a leer "Cuadernos de Notas" de Da Vinci con traducción de José Luis Velaz, muchas cosas para decir, pero no conocía de las Fábulas escritas por Leonardo, en las simples palabras están las simples verdades. Los humildes en la Argentina y porque no, en muchos países latinoamericanos, tienen mucho que aprender de la fábula de "La polilla y la vela" del maestro Da Vinci.

 


La polilla y la vela

La jactanciosa y errante polilla, no contenta de poder volar por el aire a sus anchas, dominada por la llama seductora de la vela, decidió volar hacia ella. Pero sus juguetones movimientos fueron la causa de su pronta desdicha, ya que la llama consumió sus delicadas alas. La polilla quedó quemada al pie del candelero. Después de mucho lamentarse, arrepentida se deshizo en lágrimas y levantando su cara exclamó: "Luz engañosa, a cuantos como yo has debido engañar en el pasado. Y si mi deseo fue ver la luz, ¿no debería haber distinguido el sol del falso resplandor producido por el sucio sebo?

 



martes, 2 de mayo de 2023

SALMO A LOS QUE SIGUEN
 
Ya andas como la tribu Lawtoniana
la carreta, hoy gomesticada
deja su estela en el asfalto
también sueños e imprevistos
que la vida es eso
rodar, rodar, haciendo mella los cantos
 
No te olvides sangre de los vientos
ser feliz con los ojos abiertos
allá en la sombra del lecho ultimo
tendrás las chinescas figuras
de lo vivido por dentro
 
Pon corazón y ganas
que ese será tu paraíso
sabrás que estaba tan cerca
y no te dabas cuenta
te lo dice quien a su paso
ha mordido la arena
en este desierto inmenso
 
No te olvides,
no es un reproche,
de los que por ellos llegaste entonces
vanagloriar solo lo propio
suenan los ingratos
sin memoria, ni historia
anda de tropiezo la piedra
aunque sea hermosa
 
Ya me voy despidiendo,
tennos paciencia,
en esta fría noche
me queda el beso cálido que me diste
alguna vez sin reparar
que yo me ponía viejo

 

Me eche a correr,
me eche a volar,
al otro lado de este Mundo