Viaje a la Luna

Viaje a la Luna

Una memoria a mis antepasados, a mis vivencias...unos versos de futuro.

QUIEN NO SE OCUPA DE NACER SE OCUPA DE MORIR

lunes, 24 de agosto de 2020


LAWTON
(Por Ciro Bianchi Ross, en “Juventud Rebelde”, enviado por un entrañable amigo de la Habana)

(Autor: LAZ)
La referencia más antigua acerca del reparto Lawton se remonta a 1859 cuando don Lázaro Ferrer y Herrera proyectó dividir en solares la estancia San Pedro Apóstol, situada en Jesús del Monte. El Ayuntamiento de La Habana le concedió la autorización necesaria para hacerlo siempre que el solicitante asumiera la obligación de compensar a los propietarios de solares colindantes con la Calzada en los que se edificó sin tener la precaución de dejar espacio a las calles que saldrían a dicha vía. Entonces Lawton no se llamaba Lawton. Se identificaba por el apellido de su promotor, reparto Ferrer.

 Poco después, ya en agosto de 1860, el Ayuntamiento aprobaba la alineación de las calles que debían  salir rectas a la Calzada de Jesús del Monte, que serían de inicio las de Milagros y Santa Catalina, y se comunicaba a Ferrer que para recibir permiso definitivo debía notificar el terreno que cedería para usos públicos. Sería la manzana enmarcada por las calles Milagros, Santa Catalina, Armas y Séptima, calle esta llamada después Porvenir, esto es, el área de diez mil metros cuadrados donde se constituiría el parque Buttari.  Corría ya el año 1864 y el 21 de abril presenta Ferrer la documentación exigida. Expediente que desaparece y no es hasta octubre de 1905 cuando el arquitecto municipal informa que, en 1900,  el plano del reparto había sido nuevamente ratificado y aprobado por el Ingeniero Jefe de la ciudad, lo que se certifica en un documento expedido a favor de Guillermo Lawton.

 A partir de ahí  hasta 1919, el reparto Lawton —Lawton o Ferrer se le llamaba hasta que Ferrer desaparece— sufriría tres ampliaciones. La primera —enero de 1912— comprendió la estancia Cruz del Timón, El Timón o La Mambisa o Loma del Timón. Para ello se prolongaron las calles de la urbanización original, y a  San Anastasio, Lawton, Armas, Dolores, Concepción, San Francisco, Milagros y Santa Catalina se les dio una anchura de 13, 568 metros; 14 metros a Séptima, Octava, Novena y Lagueruela, y 20 metros de ancho a Porvenir y a Avenida de Acosta.

 El ancho de 13,568 metros dado a algunas calles obedeció a que, con anterioridad, se había hecho de ellas, en la zona de La Mambisa, un trazado particular sin intervención ni anuencia del Ayuntamiento y había comenzado la fabricación sin licencia de la Alcaldía. Se aprobó una menor anchura a fin de evitar mayores prejuicios a los propietarios que allí construyeron. En definitiva, era solo 43 centímetros la diferencia que existía entre aquella medida y la medida oficial. Para usos procomunales se ratificó la manzana del reparto matriz, no sin la duda de que fuese la misma de 1860. Ya en 1912 la calle Séptima era la Avenida de Porvenir.

 La segunda ampliación corresponde también a ese último año. Se  suma a la urbanización la hacienda El Tejar o Padre Aguilera, propiedad de Guillermo Lawton, que colindaba con la ampliación de la Loma del Timón. Eran algo más de 16 hectáreas en el barrio de Arroyo Apolo, punto conocido como La Víbora o María Ayala. Para hacer posible la ampliación se prolongaron las calles del primitivo reparto, todas con 14 metros de ancho, y sin que el propietario cediera terreno alguno al Ayuntamiento para uso procomunal.

 En 1915, con la urbanización de la estancia La Grande se acometió la tercera ampliación, siempre a solicitud de Guillermo Lawton y se escogió para usos procomunales la manzana comprendida entre las calles 13 y 14, Dolores y Tejar, es decir, el espacio donde se erigió luego el estadio que lleva el nombre de Rafael Conte. Cuatro años después se incorporaban al reparto las fincas La Colmena y La Purísima Concepción, y se cedía como espacio procomunal una manzana irregular de casi 2 500 metros cuadrados, que lindaba por el frente con la calle C, con la calle 15 por la izquierda y por el fondo con la finca Nuestra Señora de La Luz.  Esta fue la cuarta ampliación. Es probable que con posterioridad se hicieran otras, pero el escribidor no las tiene registradas.

San Francisco

 Se hablaba del barrio de Lawton. En realidad no lo era, sino un reparto perteneciente al barrio de Arroyo Apolo, una de las 43 barriadas en que se dividía la capital, que era un solo municipio.

 Tenía el reparto zonas más animadas que otras.  Mucha vida había en la esquina de San Francisco y Novena, que era la de los Motoristas, llamada así por su bodega, que coexistió durante mucho tiempo con un punto de despacho de los tranvías del paradero de Lawton.

 La había también en el tramo de la calle San Francisco entre Armas y Lawton. Era la cuadra del cine que tomaba el nombre de la calle, uno de los teatros, por el número de sus butacas, mayores de la  ciudad. Abrían sus puertas en dicha cuadra tres cafeterías, la de la familia de Manolo Pla, la del vestíbulo de la sala cinematográfica y el café de Generoso, un español que no podía tener mejor puesto el nombre. Había además una tienda, de barrio, pero bien surtida, La Casa Henry, propiedad de un individuo a quien de manera invariable identificábamos como Henry, el Polaco, y una escuela pública, la 96, donde por las tardes funcionaba una academia de idiomas. Dos puestos de fritas, y, por no dejar de haber, una clínica, propiedad de Miguel Morales, que había logrado  hacerse médico gracias al empleo de conductor en los tranvías que asumió en sus días de estudiante.

 En San Francisco, cruzando Armas, estaba la tintorería La Perla, enfrente, otra tintorería, El Río de Oro, y otra más, Mijares, a menos de cien metros, por Concepción, una vez que se dejaba atrás el solar de El Gurugú. A ellas se sumaba, en San Francisco y Lawton, un tren de lavado de chinos, que el escribidor nunca pudo explicarse cómo funcionaba pese a que lo visitaba todos los domingos en la mañana a fin de entregar y recoger los uniformes de su padre. Un chino sonriente y solícito recibía al cliente, y si la ropa no había estado nunca antes en el establecimiento, le hacía, con tinta china, un signo solo comprensible para él, pero que impedía que se perdiera o extraviara y a la hora de la entrega envolvía las piezas en un papel muy fino que  ataba con un cordel, mientras  que los otros seguían absortos en su trabajo, sin levantar los ojos, sin seguir con la vista a los que entraban y salían. Tendían en la azotea y usaban planchas de carbón y planchaban sábanas y  fundas haciéndolas pasar por grandes rodillos que movían con una manivela, a fuerza de brazo. En un rincón, una señora, siempre una mulata entrada en años, repasaba la ropa a fin de asegurarle los botones o restañar un bolsillo desprendido. Eran chinos que trabajaban como tales. Descansaban solo el domingo después del almuerzo. Entonces los empleados de la lavandería se sentaban en círculo, en el suelo, y fumaban todos de la misma pipa que se pasaban unos a otros.

 En San Francisco y Octava vivía, con su tercera esposa, el general Enrique Loynaz del Castillo,  autor del Himno Invasor, amigo de Martí y de los Maceo, a quien el escribidor, que era un niño, saludaba siempre con mucho respeto.

Concepción

 Concepción entre Porvenir y Armas tenía también su cosa. Era la calle del cine Victoria. Exhibía por lo general películas francesas y norteamericanas, mientras que el San Francisco se quedaba con las mexicanas y españolas, que tenían mucho público en función del alto grado de analfabetismo reinante. Memorable sigue siendo el café de Manolo, a la salida de la sala cinematográfica, y en la misma acera una modesta fonda donde cada noche comía el entonces afamado bolerista Ñico Membiela. En la esquina de Armas funcionaba una casa de juegos, cuyas maquinitas, las llamadas ladronas de un solo brazo, fueron destrozadas y tiradas a la calle en la mañana del 1ro. de enero de 1959.

 Era la época en que había una bodega en cada esquina y una vidriera de apuntaciones de la charada en el portal de cada una de ellas. El policía de recorrido andaba y desandaba la misma calle una y otra vez y de cuando en cuando golpeaba la acera con su tolete como para recordar su presencia.

 En Concepción esquina a 16 estaba La Princesa, un establecimiento mixto con bodega, panadería y bar, que en la cantina, con sus saladitos, le robaba la clientela al bar Xonia, en la acera de enfrente. La 16 era como La Rampa de Lawton. Lo era además de los paraderos de guaguas.  El de los Ómnibus Aliados, la COA —rutas 23, 24 y 25— y el de los Autobuses Modernos. Con cuanto gusto abordábamos entonces la ruta 54 —antiguo L-4; Lawton-Parque Central— para, una vez vencido el viaje, internarnos en una Habana Vieja que, gracias a los libros de Emilio Roig, empezábamos a conocer. 


sábado, 22 de agosto de 2020

...El problema no es de la moda mundial
ni de que haya tan mala memoria
El problema no queda en la gloria
ni en que falten tesón y sudor
(Silvio Rodriguez, "El Problema")



¿QUE TIPO DE CAPITALISMO QUEREMOS?

Ha sido largo el camino, en el Mundo finalmente han quedado solo pequeñas "islas" de intento humano por construir algo distinto al Capitalismo. Marx la tenia clara, como nadie supo describirlo, pero no solo eso, nos dejo un aviso importante refiriéndose a la burguesía, "...La burguesía no existe sino a condición de revolucionar incesantemente los instrumentos de trabajo, es decir, todas las relaciones sociales..." "...Vuestras mismas ideas son producto de las relaciones de producción y de propiedad burguesas, como vuestro derecho no es sino la voluntad de vuestra clase erigida en ley; voluntad cuyo contenido está determinado por las condiciones materiales de existencia de vuestra clase..."

Las Revoluciones "violentas" vinieron primero, tratando de llevar al "proletariado" al poder, ese era el único camino posible ante una burguesía que se resistía a dar derechos a los trabajadores, para ello, lo mismo se asalto al palacio de invierno, que se hicieron marchas interminables liberando pueblo a pueblo, que se fundaron guerrillas que tomarían el poder por asalto, todos los métodos de fuerza se usaron, se llego hasta crear una comunidad de países socialistas para "apoyarse mutuamente", no solo económicamente sino política y militarmente, por primera vez en la historia humana los trabajadores estaban en el poder con todo los grandes logro que estos alcanzaron, pero la burguesía de Marx tomaba nota, y no se dejaría arrancar lo conquistado en siglos de explotación, supieron "adaptarse" a las nuevas condiciones, si el Socialismo "Real" daba ventajas a los trabajadores, ellos no solo las darían sino que colocarían la adecuada "zanahoria" para proveer a esos trabajadores de más y mejores servicios, de manera tal, que a iguales profesiones y trabajo, "sus trabajadores" vivirían mejores y serian la envidia "de los de al lado". Esto siempre comparando a una parte minúscula del Mundo, pues la otra ni contaba como países independientes.

Al final de aquella disputa de unos 70 años, la Burguesía de Marx triunfó, El Socialismo "Real" implosionó, un poco por su inoperancia para crear riquezas (su casta burocrática se parecía mas a la Aristocracia feudal que aun proletariado revolucionario  en el poder) y otro poco, porque La Burguesía supo revolucionarse no solo en lo económico sino en lo político y su modelo de generar riqueza (aun a costa de seguir destruyendo el planeta), supo modular sus crisis periódicas y sobre todo creó un Mundo comunicacional, donde se llevaría hasta el extremo de idolatría, sus "principios de Libertad",  que en definitiva es solo de La Burguesía pero que había permeado tanto a los trabajadores, que ellos se sentirían parte de ella. 

El gran triunfo de la Burguesía de Marx en este tiempo es que inyectaron el antídoto necesario a todos para contrarrestar las Revoluciones "violentas", ya no se podría nunca más alcanzar el poder, asaltando el mismo con las armas porque eso era sinónimo de la creación de DICTADURAS COMUNISTAS, aun cuando habían creado sus DICTADURAS BURGUESAS para contrarrestar el avance de los trabajadores al poder.

Sin embargo los sufrimientos siguieron ahí, tanto en el mal llamado primer Mundo como en los países en vía de Desarrollo. En estos últimos principalmente, nuevas ideas aparecieron, los trabajadores podrían utilizar los métodos políticos proporcionados por La Burguesía de Marx para a través de determinados representantes o partidos políticos encabezar gobiernos, que utilizando la "Democracia Representativa Burguesa" harían cambios "no tan radicales", como las anteriores "Revoluciones Violentas" pero que permitieran una mejor distribución de la riqueza dentro del Capitalismo actual.

La Burguesía de Marx no lo permitiría por mucho tiempo, (no se puede repartir lo que me pertenece, dijeron sus portavoces) y comenzaron sus campañas de descréditos hacia esos tipos de gobiernos, llamándolos "populistas", acusándolos de corruptos de fondos públicos, acusándolos de entregar condiciones humanas a quienes no merecían por su vagancia y parasites en la sociedad.

Es así, los trabajadores no pueden estar en el poder según la Burguesía de Marx, aun utilizando los mismo métodos por lo que esta burguesía se mantiene hoy todavía dominando al Mundo, quieren instalar con toda desfachatez (debido a que ahora la pelea no es entre Comunismo y Capitalismo, pues todo es Capitalismo), que la disyuntiva es ¿Que Capitalismo queremos construir?, si es el de los "populistas",  con la consecuente distribución de la riqueza para obtener una sociedad más equitativa y solidaria o el de los "liberales", donde el mercado sin intervención del Estado, con sus ciegas leyes, pero sobretodo con las leyes de la selva, armonice la sociedad y descarte darwinianamente al menos apto.

El hombre que nació el 5 de mayo de 1818 nos dejaba su parecer, sabiendo a quien se enfrentaba "...La burguesía, como vemos, es también producto de un largo desenvolvimiento, de una serie de revoluciones en los medios de producción y de comunicación."



López Obrador creó planes sociales para 25 millones de mexicanos
(Por Katu Arkonada en PAGINA12)
  

El 1 de julio de 2018 se puso en marcha, en palabras de Andres Manuel López Obrador, la cuarta transformación de la vida pública del país. Su primera campaña presidencial en 2006 tuvo un lema que marcaría el horizonte del movimiento obradorista: “Primero los pobres”. En su tercera campaña presidencial, en 2018, la bandera de la lucha contra la corrupción determinaría el resultado: más de 30 millones de votos obradoristas contra el viejo régimen neoliberal. Desde que tomó posesión el 1 de diciembre de 2018, la lucha contra la pobreza y la corrupción han sido los ejes principales en las políticas de su gobierno.

México es un país del G20, la 15ª economía mundial, pero el 57 por ciento de la población vive en situación de pobreza o extrema pobreza. La dispersión de programas sociales universales como forma urgente de redistribución de la riqueza alcanza aproximadamente ya a 25 millones de personas, alrededor del 60 por ciento de las familias del país. Adicionalmente, en mayo de 2020 y en plena pandemia, se reformo el artículo 4º de la Constitución para garantizar salud integral y gratuita a las y los mexicanos que no cuenten con seguridad social.

El modelo neoliberal en México tuvo como resultado niveles de violencia extremos. La “guerra contra el narco” dejó en 12 años más de 260.000 muertos, aproximadamente los mismos que 60 años de guerra en Colombia con multitud de actores armados. La actual estrategia de apoyarse en el ejercito y la nuevo Guardia Nacional, para evitar la vinculación de otras policías, locales y estatales, con el narco, sumado al despliegue de programas sociales y una ley de amnistía para los campesinos, pareciera empezar a dar frutos y en 2019 ya no creció la tasa de homicidios respecto al año anterior.

Pero además de la lucha contra la pobreza, desigualdad y violencia, el gobierno de López Obrador tiene 3 ejes transversales. En primer lugar, la lucha contra la corrupción. En segundo lugar, los Derechos Humanos. Los avances en el caso Ayotzinapa, la mejor y más triste metáfora de la economía criminal en México, la desaparición de 43 estudiantes normalistas que habían tomado un autobús lleno de heroína que tenía como destino Estados Unidos, en una acción donde participaron en su desaparición el poder político, la policía y cárteles locales, además de probablemente el ejército, es el mejor ejemplo del compromiso de López Obrador con la verdad y la justicia en el ámbito de los DDHH.

Y como tercer eje transversal, y sobre todo, pragmático, las relaciones internacionales, que le permiten a AMLO salirse del Grupo de Lima respetando la soberanía de Venezuela, hacerse una foto con Trump ratificando el tratado de libre comercio entre México, EEUU y Canadá mientras recibe a miles de médicos cubanos para luchar contra la covid-19, o aliarse con Alberto Fernández para distribuir la vacuna de Oxford.

En materia económica, y pensando en la crisis económica y social post pandemia que se viene, el gobierno mexicano ratifica la apuesta inicial de reactivación económica por un modelo keynesiano basado en la construcción de grandes obras de infraestructura que detonen el empleo y aumenten la capacidad de consumo de la clase media y sectores populares. En medio de una pandemia en la que se ha apostado por invertir en contratación de médicos y compra de respiradores (se ha duplicado el número pasando de 5.500 a más de 11.000), hay dos proyectos estrella, la construcción de la refinería de Dos Bocas con el objetivo de recuperar la soberanía energética de un país que importa de Estados Unidos la mitad de la gasolina que consume, y el Tren Maya con el objetivo de vertebrar territorialmente y generar desarrollo económico en el sureste mexicano, más allá de Cancún y la Rivera Maya.

Una pandemia que México atraviesa con la tercera cifra de muertos más alta del mundo tras Estados Unidos y Brasil, pero que si la colocamos en tasa por millón de habitantes no entra en el Top10 mundial, a pesar de sus 3.000 kilómetros de frontera con Estados Unidos, la Riviera Maya donde llegaban centenares de miles de turistas europeos y mega urbes como la Ciudad de México, pandemia que coloca en el centro de la disputa electoral de cara a 2021.

Y es que en junio de 2021 México vive sus elecciones intermedias con la puesta en juego de miles de cargos locales, las 500 diputaciones federales y sobre todo, 15 de las 32 gobernaciones del país, la mitad del poder territorial. Elecciones donde Morena aspira a ganar al menos 10 y mantener la mayoría legislativa de la mano de la popularidad de López Obrador, que sigue instalado en el 60 por ciento de aprobación.

Durante los próximos meses viviremos por tanto un sprint electoral para después encarar un ya confirmado referéndum revocatorio en 2022, y unas elecciones presidenciales en 2024 en un país donde no existe la reelección, y donde ya suenan algunos nombres para sustituir a López Obrador. Entre ellos el de Claudia Sheinbaum, jefa de Gobierno de la Ciudad de México, o el del canciller Marcelo Ebrard.


jueves, 20 de agosto de 2020

REFORMA JUDICIAL
(Un cuento sin alma)

Llovía torrencialmente, cuando la bala finalmente llegó al costado derecho del pecho, la sangre aguada corría a los pies del Mashuk, sus compañeros corrieron buscando ayuda, él estuvo cuatro horas mirando caer la lluvia desde el cielo. Si no fuera porque era Lermontov, el que estaba tirado sobre el pasto, diría que se parece mucho a la escena que viví.

Con esta pandemia todo es posible, hace una semana cuando nos reuníamos a las diez de la noche en la esquina de casa para darle las llaves de la oficina mía, porque tenía que retirar unos papeles temprano al otro día, nos estábamos despidiendo cuando llegaron dos, uno de ellos con pistola en mano. Nos pidieron todo lo que llevábamos arriba, se lo dimos sin chistar, bueno algo se dijo, bah, mi compañero dijo. De pronto se apareció el policía que cuida el Parque del Barrio, a una esquina de allí, mi compañero cayó, comenzó a llover, la sangre aguada corría a sus pies.

La peli esa, francesa, en donde el protagonista investiga si un libro sobre Pushkin había sido escrito por un pizzero, en un pueblo perdido donde solo había una biblioteca, La Biblioteca de los Libros Rechazados, me hizo acordar la disputa con mi compañero sobre el estilo para escribir un Paper. Yo soy Pushkin, tu eres Lermontov, le decía hace 30 años, un poco pedante de mi parte, mirándolo con un solo ojo.

Lermontov, un enamorado del Cáucaso, que había pasado allí dos temporadas de exilio, en su corta vida, le gustaba burlarse toscamente de los que lo acompañaban, así que, su ultimo choteo al tal Martynov, le costó caro. Antes del duelo había perjurado a sus amigos que tiraría al aire, Martynov no hizo lo mismo.

Mi compañero, hace una semana, cuando nos asaltaban, unos segundos antes de que llegara el policía del parque, había bromeado que la gorra de uno de los asaltantes la tenía al revés.

Mañana tengo que presentarme en el juzgado, tengo que dar explicaciones por qué mataron a mi compañero y no a mí, Ah!, peor la tiene el policía, abatió no al que tenia la pistola, sino al otro, el que tenia la gorra bien. En los próximos siete años tendré una rutina parecida a la de mañana. Es posible que al final yo quede preso, el policía sin trabajo y mi compañero será el único que mantendrá su condición.

Bukowski era un borracho, que es eso de que tenía que ser maravilloso poseer una mente masificada, eso de que alguien te dice que eres un ser humano y tú te lo crees, o que alguien te dice que un perro es un perro y tu vas y gestionas una licencia y compras un poco de comida para perros. A mí nadie me dice lo que tengo que ser, ni pensar.

Mi compañero se comportó como un tonto, igual que Lermontov, no hay que hacer chistes de mal gusto.

Mañana enterrarán a mi compañero, al fin con tantas pericias, nadie puede ir, estamos en cuarentena. La Reforma Judicial esa de la que tanto se habla, no va.












Vacuna contra el coronavirus: Cuba se suma con su Soberana 01
(en PAGINA12)


El gobierno de Cuba confirmó formalmente el desarrollo de Soberana 01, una vacuna propia contra el Covid-19 que en breve iniciará los ensayos clínicos de Fase II. Según el anuncio, esta etapa de prueba finalizará a principios de 2021, por lo cual la fase siguiente que abre paso a la producción se estima para mediados de ese mismo año.

De esta manera, la isla se suma al concierto de países que desde hace meses iniciaron las investigaciones para la obtención de un método de inmunización que le ponga freno a la pandemia que a diario causa miles en muertes en todo el mundo. Proyectos de ese tipo y con avances firmes ya fueron anunciados por Rusia, Estados Unidos, China, Gran Bretaña y Francia, entre algunos países.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, constató los avances del proyecto y mostró confianza en la respuesta de la ciencia nacional para prevenir el contagio del nuevo coronavirus. También resaltó la importancia de poseer un fármaco propio contra la covid-19 por una cuestión de soberanía, aunque otras naciones tengan el suyo.

Esta es la razón por la cual el nombre de la vacuna cubana será Soberana 01. Se trata de un desarrollo del Centro para el Control Estatal de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos (Cecmed), que en las últimas horas aprobó someter a estudios FaseI/II un fármaco profiláctico contra el coronavirus SARS-CoV-2, desarrollado por el Instituto Finlay de Vacunas.

Ese proceso de ensayos sobre voluntarios comenzará el próximo 24 de agosto y terminará el 11 de enero del 2021, y se prevé que los resultados del ensayo estén disponibles el 1 de febrero para ser publicados el día 15 del mismo mes, según indicó el sitio web del Registro Público Cubano de Ensayos Clínicos.

La información publicada por la agencia Prensa Latina indica que la investigación para desarrollar el medicamento inmunizador abarca a 676 personas de entre 19 y 80 años, y se realizará de forma “aleatorizada, controlada, adaptativa y multicéntrica con el objetivo de evaluar la seguridad, reactogenicidad e inmunogenicidad del candidato en un esquema de dos dosis”.


miércoles, 19 de agosto de 2020


PARA TRES DESCONOCIDAS MARÍA DEL CARMEN(*)
(Por Víctor Angel Fernández, leído en “La Pupila Insomne”)
  
María del Carmen Uno, tiene 15 años. Blanca. No estudia, ni trabaja. Creyente profunda, es hija de Obatalá desde casi una niña.

María del Carmen Dos, tiene 25 años. Mulata. Graduada universitaria. Católica practicante. Ferviente revolucionaria. Militante del PCC y activista de la FMC en su zona.

María del Carmen Tres, tiene también 25 años. Blanca achinada. Graduada universitaria. Trabajadora. Siempre ha dicho no creer ni en su sombra. Crítica acérrima de cualquier cosa que tenga que ver con el gobierno cubano. Es conocida en su barrio por estas posiciones que en ningún momento oculta.
  
Embarazadas reciben charla educativa en Hogar Materno infantil Doña Leonor en  La Habana


Debido a esas cosas de la naturaleza humana, las casualidades… y las relaciones sexuales con sus respectivas parejas… el primero de enero de cualquiera de los veinte transcurridos en este siglo, luego de los bailes correspondientes de óvulos y espermatozoides, han quedado fisiológicamente embarazadas.

Unas semanas después, al confirmarse algunos síntomas y además, la desaparición de la menstruación, las tres acuden al consultorio del médico de la familia. Las tres viven en el mismo edificio de Alamar y por tanto serán atendidas por la misma doctora.

Aquí, debido a las circunstancias, se establece un orden para la consulta: la primera en llegar, será atendida primera, la segunda, detrás y la tercera, después de las dos primeras. Puede suceder que el noticiero de por la noche no presente el parte meteorológico, pero a nadie, en sus sanos cabales, se le ocurriría violar el orden de una cola de embarazadas. Investigaciones realizadas no reportan ningún arriesgado al respecto.

En la primera consulta, casi a las seis semanas de gestación fisiológica, son declaradas oficialmente embarazadas. No obstante que el Gobierno cubano no promueve la interrupción de embarazo como método de planificación familiar, las pacientes, respetando su derecho humano, son consultadas sobre su decisión de continuar con el proceso. Las tres, deseosas de ser madres, responden afirmativamente a la pregunta sobre la continuidad del embarazo. En este primer contacto, conocido como consulta de captación, ellas en ese momento serán anotadas en la lista correspondiente y recibirán el llevado y traído tarjetón. La más joven de las María del Carmen, debido a su edad, automáticamente es considerada como embarazo de alto riesgo, con todo el tratamiento especial que esa declaración conlleva.

Serán pesadas y medidas. Se le indicarán los análisis y se les citará para el mes siguiente. También aquí, la doctora verificará la existencia de otras patologías como asma, diabetes o hipertensión.

En la segunda consulta, conocida como de las ocho semanas, revisarán los resultados de los análisis. Comenzarán los tratamientos con los prenatales y si hubiera sido detectada cualquier otro tipo de incidencia, comenzarían los tratamientos especializados. En esta semana, el padre es incluido en el chequeo médico. También, de ser necesario, se procede al completamiento de las vacunas.

Ya para la tercera, con doce semanas se realiza el ultrasonido genético. Que determina malformaciones congénitas, las cuales pudieran llevar a la interrupción del embarazo u otras políticas médicas.

Entre la cuarta y la quinta consulta, se diagnostican posibles anomalías adicionales y se indica el análisis de alfafetoproteína. Si este análisis confirmara alteraciones, cualquiera de las tres María del Carmen, sería remitida a una consulta especializada. Por suerte, todo marcha sobre ruedas y la única recomendación repetida es sencilla: cuidarse mucho.

Las primeras consultas incluyen remisiones hacia otros especialistas, como pueden ser, estomatólogos, sicólogos, endocrinos u otros.

Dentro de lo conocido “muy poco” que tenemos para repartir, ellas también reciben un reforzamiento alimenticio con una dieta de leche, carne roja y pollo, que sabemos no es mucho, pero al decir del conocimiento popular, algo es algo.

Hasta los siete meses, las María del Carmen mantienen su asistencia a las consultas mensuales, que son mucho más que una simple entrevista. A partir de ese momento, estas pasan a ser quincenales o semanales, según la evolución de cada paciente. Si existiera un factor de riesgo para la madre o el niño, la gestante pasa a ingreso en un hogar materno para ser vigilada permanentemente por personal y condiciones especializadas, pero en estos tres seguimientos, todo, felizmente, se mantiene a buen paso.

Al cumplirse ese período de tiempo, nuestras protagonistas reciben otro documento para adquirir la canastilla, la cual a precio muy asequible, contiene una bolsa con varios pañales, alguna ropita de bebito, un par de pomos y biberones, así como otras piezas de ayuda para que los recién nacidos tengan al menos algo al nacer. También incluye un colchón y la cuna.

Una de las semanas, debido a persistentes lluvias, las muchachas no pudieron asistir a las consultas. La doctora de la familia, acompañada de la enfermera, fue a sus respectivas casas. Un póster extraído de alguna revista, con la imagen de Cristiano Ronaldo abrazado a Lionel Messi; una ampliación de Fidel entregando el certificado de mejor graduada y un cartel de pared a pared, que decía “Lucharemos por la democracia”, fueron los acompañantes silenciosos de la correspondiente revisión especializada.

A las 37 semanas, las dos trabajadoras reciben la licencia laboral prenatal, que incluye el pago total de su salario promedio en el último año, más los beneficios totales por otros tipos de estimulación salarial, donde ninguno de los días relacionados con las consultas de este proceso, se han restado. Por ley inviolable, sabe que su plaza estará esperándola durante los próximos 15 meses.

Casi en el momento de parto, un alto para resumir. Beneficios recibidos: todos los posibles. Precio del proceso médico especializado preparto, en el parto y en el postparto: cero.

El parto es hospitalario y a partir de ese momento, recibirá dos nuevas licencias de embarazo con las mismas condiciones de la anterior. Eso cubre los tres siguientes meses. De tres a doce meses, se recibe una cuarta licencia, cuyas condiciones de salario varían, pero garantizan una base económica para la madre, y cumplir con todas las exigencias de cuidado que necesita el niño en su primer año de vida, el cual incluye de forma destacada, la lactancia materna. Por último, tienen el derecho de una licencia sin sueldo por tres meses, generalmente utilizadas para los trámites de inscripción y adaptación la círculo infantil. Las garantías laborales se han mantenido inalterables.

La tarde del 27 de septiembre, las tres María del Carmen traen al mundo unos bellos varones de siete libras cada uno. Esa noche, esperando la celebración del Aniversario de los CDR, todos los vecinos recibirán la noticia, aunque, alguna familia, obviamente, no participe de ese tipo de festividades.

Al nacer, el niño recibe el sistema de vacunas completo, más un chequeo total por neonatólogos y pediatras. Luego, cada uno de los tres días que esté en el hospital, pediatras y obstetras valoran la evolución clínica del niño y la madre, con vistas a la aprobación del alta hospitalaria.

Al día siguiente de regresar al domicilio, el niño debe ser presentado ante la ya conocida doctora de la familia y así, iniciar el ciclo de tratamiento y atención perinatal durante todo ese primer año de vida. En caso de que la madre olvidara ese paso, la doctora, que por sus vías recibió la información, visitará las casas y acompañada por las tres citadas imágenes, revisará el estado de la madre y el niño.

En los meses siguientes, mediante una historia clínica especial, mensualmente ese niño, recibirá toda la atención que necesite, incluidas las mediciones de crecimiento y desarrollo corporal correspondiente.

Han pasado 21 meses desde que comenzara el proceso de gestación de nuestras tres desconocidas María del Carmen. Tres varones juguetones, alegres y ya caminantes, son los nuevos miembros de esta sociedad. Los bloques de arrancada están listos, en esta carrera por la vida. Cuál meta y cuándo lleguen, sólo lo definirá el decursar de la vida, en este agitado archipiélago del Caribe.

Otras María del Carmen, otros médicos y otro personal auxiliar, repetirán su historia, aunque, como todos sabemos, nos siga faltando mucho por recorrer en el camino de llegar a la perfección, pero mantendremos los derechos absolutamente gratuitos para que cada mujer pueda crear una nueva vida y recibir la correspondiente protección.

(*) Pidiendo permiso y en homenaje a Noel Nicolas








martes, 18 de agosto de 2020


LA DERECHA EN LAS CALLES


La Argentina es un país para estudiar. Ayer cuando juntaba frases para escribir sobre la “supuesta” libertad de prensa o de opinión, se reunían en varias calles del país, ciudadanos convocados desde el Macrismo. Sus peticiones no eran solo de hastió a esta cuarentena inédita para la humanidad, en ellas había una fuerte componente política y me atrevería a decir de clase, de las clases oligarcas de este país, que son apoyadas por el 40% de la población.

En este régimen “democrático” argentino, arrogarse la condición de hablar en nombre del pueblo, es bastante arriesgado. Las pasadas elecciones de Octubre del 2019, fueron contundente para el ganador Alberto porque no hubo segunda vuelta, pero haber ganado 48 a 40% de los votos de Macri, deja un sabor a paridad, el mismo que sucedió cuando asumió Macri en el 2015, inclusive algo mucho más parejo entonces, pues no solo hubo segunda vuelta sino que Macri gano con una diferencia de 670 000 votos con respecto a Scioli.

El tema no es solo las elecciones, que dejan en claro la fuerte polarización de la sociedad, sino que también ambas fuerzas tienen representación en las protestas populares. Es algo interesante que la derecha, representada por los 100 hombres más rico de la Argentina, con un patrimonio que haría que los 44 millones de argentinos fueran millonarios en dólares, tenga una base popular de apoyo, fundamentalmente de clase media, la clase NI, pero circunscribirla a solo esta representación clasista, sería un error.

En otros “cacerolazos” convocados por la derecha, se hablaba de “Abajo el comunismo”, “No a la expropiación de empresas”, “Esto no es Cuba ni Venezuela”, en la de ayer “Recuperar la República”, “No a la reforma judicial”, “Para Cristina Cárcel ya”. Evidentemente los medios hegemónicos argentinos que en el 2015 colocaron en la Casa Rosada a Macri, y que a pesar del “esfuerzo” realizado para mantenerlo después del 2019, fue tan desastrosa su “administración” que no lograron hacerlo, han permeado las exigencias naturales de esta época de pandemia en la Argentina, por estas otras más políticas, inclusive dejando un poco en outside a la oposición reunida en el Juntos para el Cambio, que por otra parte “juro y perjuro” que no habían convocado a semejante marcha.  

La realidad es que Macri desoyó en su momento a ese 49% de la población que no lo había votado y siguió con su ajuste genocida de la economía y su endeudamiento catastrófico, se esperaría que los que hoy ocupan la Casa Rosada hagan lo mismo con ese otro 40% que no los quiere. Solo existe una preocupación latente, siempre se dijo en este país que las protestas callejeras pueden voltear gobiernos elegidos “democráticamente”, el que escribe lleva la memoria de las protestas de finales del 2001, cuando De la Rua, salió en helicóptero finalmente. Macri fue el único “radical” que pudo terminar su mandato después de la llegada de la democracia en 1983, a ningún peronista desde entonces le tomaron las calles y lo sacaron sin terminar su mandato. Estamos en una situación global extrema, la pandemia ha traído para la Argentina una situación de empeoramiento sobre lo dejado (catastrófico) de Macri, el desempleo, a pesar de la ayuda del gobierno, se ha elevado en casi 3% en comparación con el dejado por Macri de 9.7%, la actividad industrial y la construcción ha caído estrepitosamente, y hoy la capacidad industrial instalada que se utiliza esta en un 50%, por supuesto esto tiene que ver con una cuarentena que ya dura exactamente 5 meses, y “eso puede ser pasto de la ventura”.

A esta altura a la derecha en este país no le importa que contra todo su pronóstico, el Gobierno peronista ha tenido un manejo eficaz de la pandemia en termino de salud y de humanidad, la cantidad de muertos, que siempre será mucho, ha sido poca con respecto a la cantidad de contagios, el sistema de salud gracias a los recaudos tomados, inclusive a la inauguración de 12 hospitales a nivel nacional en estos 5 meses, o la creación de 3147 nuevas camas de terapia intensiva, no ha colapsado como en muchos países latinoamericano, ejemplo Ecuador o Perú. La asistencia económica a 9 millones de personas a través del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) ha sido de una ayuda importante, aunque siempre será insuficiente. La Asistencia al Trabajo y la Producción (ATP) por parte del Gobierno a las empresas privadas, ha permitido pagar la mitad del salario a sus empleados. Son cosas reales y positivas, que me cuestan pensar que se podrían haber hecho si el gobierno que estuviera en la Casa Rosada hubiera sido el de Macri. La certeza de la anterior elucubración está dada porque a la oposición que “lidera” Macri, y que ayer se manifestó en este país (con todo su derecho) ya la vimos actuar en directo cuando fue gobierno, por cierto y mientras tanto digo, fue desastrosa.

lunes, 17 de agosto de 2020


REBELIÓN EN ESTA OTRA GRANJA


Recuerdo ahora de tres libros que leí en condiciones poco ortodoxas, uno de ellos fue “Materialismo y Empiriocriticismo” de Lenin, leído en una esquina de la mesa donde mis  compañeros de “notok” jugaban al domino en unos de los cuartos de la ciudad estudiantil del Energético de Moscú, un profesor de filosofía, Kастелов, nos había provocado a encontrar un error en la definición de materia, que Lenin había dado allí.

Otro fue “Mi Lucha” de Hitler, leído en el lujoso crucero soviético “Taras Shevchenko”, que había sido utilizado, para trasladar a miles de estudiantes cubanos de regreso a la URSS después de las vacaciones de verano de 1984 en Cuba, por cierto en medio de aquellas fiestas interminables hasta altas horas de la madrugada alrededor de la piscina de aquel barco o en cubierta, dedique muchas horas a leer, el porqué de toda aquella masacre llevada a cabo por aquel demente que le costó a la humanidad la muerte  de más de 50 millones de humanos.

Y el tercero que recuerdo ensimismado, sin apenas salir a la calle, fue el que un día como hoy pero hace 75 años se publicaba, me refiero a “Rebelión en la Granja” de George Orwell, leído a mi regreso de mis estudios en la URSS, en 1988.

Este ultimo tengo que reconocer me produjo un profundo impacto, sobre todo porque con la llegada de la “Glasnost”, se había desempolvado mucho material sobre las atrocidades de Stalin y uno reconocía en aquella fábula muchas de las cosas que había leído, la diferencia es que este era un libro que se había publicado el 17 de Agosto de 1945, tres meses después de la rendición incondicional alemana a los soviéticos el 8 de Mayo de 1945. Cuando lo leí no tuve acceso por obvias razones a poder indagar en Cuba, sobre la circunstancias histórica de Gran Bretaña en que Orwell, lo había escrito, sin embargo el disparador de esta búsqueda ha sido, el haber visto una película de coproducción polaca-inglesa-ucraniana, titulada “Mr. Jones”, que cuando comencé a verla rápidamente identifique en la primera escena, los primeros párrafos del libro de Orwell, por cierto film bien realizado y que trata de la hambruna genocida  conocida por Голодомор, que asoló varios territorio de la URSS de 1932 al 1933 y que muchos consideran que fue provocada intencionalmente por Stalin en su lucha por la colectivización obligatoria de la tierra.

Leyendo sobre la época, pude constatar, algo que me llamo poderosamente la atención, y es que durante la Segunda Guerra Mundial, la prensa en Gran Bretaña se “desgañitaba” en elogios hacia los avances de la URSS, “supuestamente” no había una orden del Reino sobre que se podía publicar o no sobre la URSS en la prensa escrita, pero si un periodista se daba a la tarea de criticar algún aspecto de aquella sociedad soviética aliada en la guerra contra el fascismo alemán, los demás periodistas se daban a la tarea de “caerle como piña” y despotricar sobre sus argumentos “no alineados”. Me recordaba este hecho nuestra década dorada de finales de los 70 y la década de los 80 cuando en Cuba no se podía ni asomar una crítica hacia lo que había en la URSS, motivo por el cual cuando aquello se desmerengó, más de uno se entero que allí no todo era la panacea.  

Así que a Orwell también le paso lo mismo en aquel escenario de “estrecha amistad” entre Gran Bretaña y la URSS, tuvo dificultades para que algún editor finalmente publicara su “Animal Farm”, de hecho se puede leer por una carta que le envía al profesor Gleb Struve el 17 de Febrero de 1944, que en Noviembre de 1943 había comenzado a escribir “su librito”, como el mismo le decía, pero que ya avizoraba las dificultades que tendría para publicarlo, por las referencias bastante clara que hacia su personaje del cerdo Napoleón a la figura de Stalin y del cerdo Snowball al asesinado Trotsky en México por encargo de Stalin el 21 de Agosto de 1940 (a propósito, próximamente se cumplirán 80 años de aquel hecho). En aquella carta se puede leer textualmente “Estoy escribiendo un librito que espero le divertirá cuando aparezca, aunque me temo no va a tener el visto bueno político y por ello no estoy seguro de que alguien se atreva a publicarlo. Tal vez por lo que le digo adivine usted el tema”.

Se conoce que el famoso poeta T.S. Eliot fue uno de los que desaconsejo la publicación de aquel “Librito”, “Estamos de acuerdo de que la novela es una destacada obra literaria y que la fábula está muy inteligentemente llevada gracias a una habilidad narrativa que descansa en su propia sencillez, cosa que muy pocos autores habían logrado desde Gulliver”, pero, siempre hay un “pero”, dudaba de si “el punto de vista que ofrece es el más apto para criticar en el momento presente la situación política”.

Hay otro hecho interesante alrededor de este libro que hoy cumple 75 años de haber visto la luz, y es el hecho del famoso prologo de Orwell para el mismo y que llamo “La Libertad de Prensa”, no se sabe si este nunca llego a tiempo a la redacción porque George no lo había terminado, o porque les pareció a los editores Fredic Warburg o Roger Senhouse que era “mucho”, lo cierto es que en aquella primera publicación del “Animal Farm”, ese prologo no apareció.

Constituye ese prologo “La Libertad de Prensa” una reflexión que todavía seguirá su curso de discusión, pues el tema tiene plena vigencia, en un Mundo actual dominado por los grandes Multimedios, que son capaces inclusive no solo de manejar la opinión pública “a piacere”, sino que además son capaces de colocar a sus candidatos en los sillones presidenciales de muchos países. En ese contexto como podría defenderse un país como Cuba, bloqueado por la potencia más poderosa del planeta, cuando además a la vista de todos, los Estados Unidos dedican 20 millones de dólares al año de su presupuesto a crear una prensa “ficticia”, funcional a sus intereses en ese país y como podría al mismo tiempo Cuba en medio de tales circunstancias como ahora mismo sucede, darle rienda suelta a la libertad de expresión de sus ciudadanos en distintos medios, logrando acabar con las cosas chapuceras y desprolijas en la gestión de sus autoridades, con una actitud crítica ante los triunfalismo de turno.

Hay algunos pasajes de este prologo que son para pensar, si bien está circunscrito a una época en que escribir mal sobre la Unión Soviética  en Gran Bretaña, no era bien visto ni por las autoridades, ni por el resto de la intelectualidad de la época.

Se puede leer lo siguiente:

“Creo que es importante distinguir entre el tipo de censura que se impone voluntariamente los intelectuales ingleses y la que proviene de los grupos de presión. Como es obvio, existen ciertos temas que no deben ponerse en tela de juicio a causa de los intereses creados que lo rodean…También la iglesia Católica tiene considerable influencia en la prensa, una influencia capaz de silenciar muchas críticas”…”Cualquier actor puede atestiguar que una obra de teatro o una película que se burle de la Iglesia Católica se expone a ser boicoteados desde los periódicos y condenados al fracaso” …”Toda gran organización cuida de sus intereses lo mejor que puede y si ello se hace a través de una propaganda descubierta, nada hay que objetar”.

“El tema que se debate aquí es muy sencillo: ¿Merece ser escuchado todo tipo de opinión, por impopular que sea?”…todos los ingleses sentirán que su deber es responder: SI. Pero dadle una forma concreta y preguntad: ¿Qué os parece si atacamos a Stalin?. ¿Tenemos derecho a ser oídos?. Y la respuesta más natural será: NO…en consecuencia el principio de libertad de expresión entra en crisis…Estoy de acuerdo en que siempre habrá o deberá haber cierto grado de censura mientras perduren las sociedades organizadas. Pero “libertad” como dice Rosa Luxemburgo, es “libertad para los demás”. Idéntico principio contiene las palabras de Voltaire “Detesto lo que dices, pero defendería hasta la muerte tu derecho a decirlo”. Si la libertad intelectual ha sido sin duda alguna uno de los principios básicos de la civilización occidental, o no significa nada o significa que cada uno debe tener pleno derecho a decir y a imprimir lo que él cree que es la verdad, SIEMPRE QUE ELLO NO IMPIDA QUE EL RESTO DE LA COMUNIDAD TENGA LA POSIBILIDAD DE EXPRESARSE POR LOS MISMOS INEQUIVOCOS CAMINOS.

“Si la libertad significa algo, es el derecho a decirle a los demás lo que no quieren oír”.















domingo, 16 de agosto de 2020


SALVA EL MUNDO
(Charles Bukowski)

Ella entró y me fijé en que chocaba con las paredes y tenía la vista como desenfocada. Era el día después de su taller de escritura y siempre parecía haber estado metiéndose algo. Igual se lo metía. Le zurró a la cría por derramarle el café y luego se puso al teléfono y tuvo una de sus interminables conversaciones «inteligentes» con alguien. Yo jugué con la niña que era mi hija. Ella colgó.

—¿Estás bien hoy? —pregunté.
—¿A qué te refieres?
—Bueno, se te ve un poco… distraída.
Tenía los ojos como los de los actores de cine que interpretan a un loco.
—Yo estoy bien. ¿Estás tú bien?
—Nunca. Siempre estoy confuso.
—¿Has comido algo hoy?
—No. ¿Te importa poner a cocer unas patatas en la cacerola? La cacerola está en el fregadero, a remojo.

Yo acababa de salir del hospital y seguía débil.

Entró en la cocina, se detuvo y miró la cacerola. Se quedó plantada, rígida, oscilando en el umbral como si la cacerola fuera una aparición. No pudo ser la cocina lo que la asustó, porque había sido la peor ama de casa de todas mis exmujeres.

—¿Qué pasa? —pregunté.
No contestó.
—A la cacerola no le pasa nada. Solo está metida en agua de fregar. Restriégala un poco y ponla al fuego.

Al final salió, deambuló un poco, tropezó con una silla y luego me tendió un par de revistas: PROGRAMA DEL PARTIDO COMUNISTA DE ESTADOS UNIDOS y DIÁLOGO AMERICANO. En la portada de DIÁLOGO había un bebé dormido en una hamaca hecha con un par de cintas de ametralladora con las balas asomando. La portada también indicaba el contenido: LA MORALIDAD DE NUESTRA ÉPOCA. SOBRE LA SUPERIORIDAD DEL NEGRO.

—Mira, chavala —dije—. A mí no me va mucho la política de ninguna clase. Eso no se me da muy bien, ya sabes. Pero procuraré leérmelo.

Me quedé allí sentado y lo hojeé, un poco, mientras ella hacía algo de carne en la cocina. Nos llamó a la cría y a mí y fuimos. Nos sentamos a comer.

—He leído lo de la superioridad del negro —dije—. El caso es que soy un experto en negros. En mi trabajo la mayoría son negros…
—Bueno, ¿por qué no eres un experto en blancos?
—Lo soy. El artículo hablaba del «sistema muscular magnífico, resistente. El hermoso e intenso color, los rasgos anchos y carnosos y el pelo elegantemente rizado del negro» y de que cuando la naturaleza llegó al hombre blanco ya estaba casi agotada, pero le apañó los rasgos e hizo lo que pudo.
—Una vez conocí a un niño de color. Tenía el pelo cortísimo y muy suave, un pelo precioso, precioso.
—Intentaré leerme el programa del Partido Comunista esta noche —le dije.
—¿Te has inscrito para votar? —preguntó.
—Nunca.
—Puedes inscribirte en el colegio más cercano el día 29. Dorothy Healey se presenta a asesora fiscal del condado.
—Marina está cada día más guapa. —Me refería a mi hija.
—Sí, es verdad. Oye, tenemos que irnos. Se acuesta a las siete. Y tengo que oír un programa en la KPFK. La otra noche leyeron una carta mía en antena.

KPKF era una emisora de radio FM.

—Vale —dije.

Las vi marcharse. Cruzó la calle con la niña en el cochecito. Tenía el mismo modo de andar de siempre, acartonado, en absoluto fluido. Las vi irse. Un mundo mejor. Dios santo. Todo el mundo tiene una manera distinta de hacer las cosas, todo el mundo tiene una idea distinta, y están todos convencidos a no poder más. Ella también está convencida, esa mujer acartonada con ojos de loca y el pelo gris, esa mujer que choca con las paredes, enloquecida de vida y miedo, y nunca acabaría de creerse que no la aborrecía a ella y a todos sus amigos que se reunían 2 o 3 veces a la semana y se elogiaban mutuamente sus poemas y estaban solos y se lo montaban unos con otros y llevaban carteles y eran muy entusiastas y, claro, nunca creerían que la soledad, la intimidad que exigía yo, era solo para salvarme a fin de dilucidar quiénes eran ellos y quién se suponía que era el enemigo.

Aun así, era agradable estar solo.

Entré y me puse a fregar tranquilamente los platos.







100 años de Bukowski: 4 claves para leer al último maldito de la literatura norteamericana
(Por Luciano Sáliche, en INFOBAE)




Pequeño, desnudo, vulnerable, angelical. Heinrich Karl Bukowski llegó al mundo el 16 de agosto de 1920 en forma de bebé. Era un día de calor en Andernach, Alemania, frente al Río Rin. Sus padres, recién casados, se habían conocido hacía poco más de un año. Heinrich Bukowski Padre era hijo de alemanes que habían emigrado a Estados Unidos. Volvió a la tierra de sus antepasados en la Primera Guerra Mundial como Sargento del Ejército norteamericano. Pero una vez terminada la guerra, se quedó. Conoció a Katharina Fett por un amigo en común y a los pocos meses del romance ella quedó embarazada. Entonces apuraron los trámites, contrajeron matrimonio y a los tres meses de haber pasado por el altar, un día soleado de 1920, nació un bebé llorón y algo tierno, que luego se convertiría en una leyenda.

La situación de posguerra en Alemania era calamitosa. Había poco trabajo y una inflación galopante. En 1923 la familia Bukowski, los tres, se subieron a un barco en la costa de Bremerhaven y llegaron a Baltimore, Estados Unidos. Vivieron allí hasta 1930, luego se mudaron a un suburbio de Los Ángeles, donde había vivido su abuelo paterno, un alemán que en 1880 cruzó el océano y se fue a los Estados Unidos donde trabajó como carpintero, conoció a una alemana, se casaron, tuvieron hijos, etc. Para entonces, el pequeño Heinrich ya era Henry, como lo llamaban sus padres; en cambio, sus compañeros le decían “Heini”, burlándose del inmigrante. Su padre solía golpearlo y lo hacía con gran frecuencia. No había mucho dinero en su casa. Así creció: retraído, introvertido, masticando bronca en el silencio de la noche.

Cumplida la mayoría de edad se fue a Nueva York. Trabajaba como obrero, mientras amasaba la idea de dedicarse a la literatura. Su condición de inmigrante aún lo perseguía: al comenzar la Segunda Guerra Mundial, el Estado sospechaba de los alemanes que vivían en Estados Unidos que no se presentaron en el servicio militar. En 1944 estuvo preso 17 días en Filadelfia. Le hicieron una prueba psicológica que determinó que no estaba capacitado para integrar las filas del ejército. Salió con la convicción de que la literatura era la salvación. Con 24 años publicó algunos cuentos en revistas independientes pero no logró cruzar el cerco hacia la masividad. Dejó de intentarlo. Se dedicó a beber y fue, en sus propias palabras, “un borracho de diez años”. Fue la época de la experiencia, luego llegaría la de narrar eso que había vivido.

Volvió a Los Ángeles. Tomó trabajos esporádicos, hacía lo que podía. Vivía en pensiones baratas. En los cincuenta consigue, al fin, un trabajo estable: cartero. Estuvo tres años repartiendo cartas hasta que llegó el primer susto: una úlcera hemorrágica casi mortal. Al salir del hospital empezó a escribir poesía y jamás detendría esa pulsión. Durante la década del cincuenta se casó, se separó, dejó de beber, volvió al alcohol y publicó sus poemas en algunas revistas independientes. Era como volver al punto cero, pero renovado. Hasta que en 1960 decidió encarrilarse, o al menos lo intentó: volvió al correo, tuvo una hija y empezó a publicar sus obras. A fines de la década la editorial Black Sparrow Press se enamoró de su estilo y le dio el espacio que merecía. Llegaron los lectores. Ahí sí comenzó la leyenda.

Incorrección politica

En 1967 Bukowski comenzó a escribir textos para un diario independiente llamado Los Ángeles Open City. El título de su columna era “Notas de un viejo sucio” y escribía cosas como esta: “Me convertí en otro borracho pensando en el suicidio, sentado en pequeñas habitaciones durante días con todas las persianas bajas, preguntándome qué había allí y qué estaba mal, sin saber si culpar a mi padre, a mí o a ellos”. Dos años después se convertiría en un libro. Por entonces sólo pensaba en escribir. “El acto creativo se realiza en esa maldita máquina, justo ahí. ¿Ves esta puta cosa? Es justo ahí donde se hace”, dice en una entrevista que se reproduce en el documental Bukowski: nacer en esto. Allí, en ese film de John Dullahan, muchos de sus amigos cuentan historias: anécdotas que van desde la épica al asco.

Bukowski era, efectivamente, un viejo sucio, algo muy a contramano de las costumbres de la época donde la moralidad pedía un trabajo honesto, una familia funcional, una casa ordenada y una sonrisa generosa. Él alumbraba otras zonas de la vida americana donde la miseria y la desesperanza no se podían tapar. En una carta a John Martin, su primer editor, escribió: “Lo que duele es la pérdida de humanidad en aquellos que pelean por mantener trabajos que no quieren, pero que temen ante una alternativa peor. La gente simplemente se vacía. Cuando era joven no creía que existieran personas que dieran su vida por esas condiciones. Ahora que soy viejo, sigo sin creerlo. ¿Por qué lo hacen? ¿Sexo? ¿La televisión? ¿Un automóvil en pagos mensuales? ¿O los hijos? Hijos que sólo harán lo mismo que ellos hacen”.

En ese sentido, no le interesaba el decálogo de las buenas conductas. En el documental de Dullahan hay imágenes de sus lecturas de poesía. Hay una donde se lo ve algo ebrio errándole en las palabras que hay en sus hojas. Se disculpa frente a su auditorio, putea, se excusa en el vino y dice: “Ustedes tienen mi alma, pero yo tengo su dinero”. Tal vez sea El cartero, novela de 1971, su gran obra. Allí deposita toda su experiencia como trabajador del correo. Comienza cuando el protagonista —justamente, un cartero— conoce a una mujer al dejarle una carta. Una mujer cuyo marido estaba de viaje y con la cual termina acostándose. “No podía dejar de pensar: «Caramba, todo lo que hacen estos carteros es dejar unas cuantas cartas en el buzón y echar polvos. Este es un trabajo para mí, oh sí sí sí»”.

Realismo sucio

Las categorías las imponen los críticos literarios o el mercado. A veces son lo mismo. En 1983, en la revista inglesa Granta, Bill Buford utilizó el término realismo sucio para definir el movimiento literario norteamericano que tanto ruido estaba haciendo en el mundo: autores que “escriben sobre el vientre de la vida contemporánea: un marido abandonado, una madre soltera, un ladrón de coches, un carterista, un drogadicto, y lo hacen con un distanciamiento inquietante, a veces rayano en la comedia. Comprensivas, irónicas, a veces salvajes, pero insistentemente compasivas, estas historias constituyen una nueva voz en la ficción”. Esos autores eran Raymond Carver, Tobias Wolff, Richard Ford, entre otros. Bukowski, dirían muchos después, es el “padrino” del movimiento.

Realismo por alumbrar las zonas oscuras de una sociedad que nadie quiere alumbrar y sucio porque son realidades que no gozan de la pulcritud que la moral de la época quisiera. Pero también da cuenta del estilo narrativo casi minimalista con pocas frases, pocos adjetivos y poco juicio sobre lo que se describe. Para narrar ese inframundo hay que conocerlo y Bukowski sabía muy bien lo que era ingresar a un bar de mala muerte con unas monedas en el bolsillo con el objetivo de aplacar la tristeza. Algunos los catalogaron como “escritor maldito”, concepto que se lee en el libro de ensayos de Paul Verlaine de 1888, Los poetas malditos. Ese “malditismo”, que aparecía ya en Baudelaire, da cuenta del autor bohemio que, pese a su genio, es rechazado por el mercado. Bukowski lo fue unos cuantos años.

Culto al exceso

¿Estaba loco Bukowski? No era el tipo de locura que puede ser tipificada con facilidad, en todo caso tenía una mirada más bien retorcida que se posaba sobre los márgenes. Decía cosas como estas: “Algunas personas no enloquecen nunca. Qué vida tan horrible deben tener”. A lo que se refería era a la vida protocolizada. Y la forma que encontraba para romper esa experiencia estándar era forzando el argumento en el exceso. Si el sexo es placentero, para sus personajes es el único placer real. Si beber alcohol es divertido, sus personajes beben cantidades industriales. Si el desprecio es la atmósfera cotidiana, sus personajes odian con rabia. Es la suciedad en ese realismo minimalista: narrar esas vidas que de tan cotidianas necesitan excederse, como si ya no soportaran una existencial tan lineal.

¿Sigue resultando “efectiva” esa estrategia narrativa? ¿Podemos seguir viendo en Bukowski a un escritor disruptivo? ¿Leer obras como La máquina de follar o Factótum o Erecciones, exhibiciones e historias generales de locura ordinaria El amor es un perro del infierno es una experiencia reveladora? Quizás a algunos les parecerá viejo o anticuado ese personaje varón y machista, siempre al borde del colapso emocional, que encuentra en el sexo turbio y en las drogas un escape a la muerte. En algún punto lo es: Bukowski lo narró en la segunda mitad del siglo XX. Con el tiempo todo se caricaturiza y las palabras pierden el sentido real del tiempo y el espacio en que fueron dichas. “La mayoría de la gente va del paritorio a la tumba sin que apenas les roce el horror de la vida”, decía. Alguien debía narrar eso.

Nihilismo sensible

En sus últimos años —Bukowski murió en 1994, a los 74 años, por leucemia— logró un amplio reconocimiento, y mucho más tras su muerte. Se tradujo a una docena de idiomas y su figura se volvió un ícono de la transgresión en la literatura. Gran parte de todo ese nihilismo que se produjo después de la Segunda Guerra Mundial se puede ver en su obra: un desinterés absoluto en el progreso del mundo y un reflejo preciso sobre la decadencia de una sociedad cada vez más fragmentada y confundida. Sus personajes, incluso en esos pasajes más autobiográficos, no tienen rumbos filosóficos y sociales más allá de la supervivencia y la confianza en uno mismo. Como si todo alrededor se hubiera desvanecido y sólo quedara el hombre frente a su propia insatisfacción, y la consigna última fuera: hay que resistir.

Pero ese nihilismo arrollador no se cierra en el egoísmo de la competencia ni en el sálvese quien pueda del individualismo ruin. Bukowski tiene lo que pocos escritores atesoran: sensibilidad. En su poesía se ve con mucha más claridad. “No es mi muerte lo que / me preocupa, es mi esposa / sola con esta / pila de nada. / Quiero que sepa / que todas las noches / durmiendo a su lado. / Incluso las discusiones / inútiles / fueron cosas / espléndidas”, escribe en “Confesión”. La sensibilidad no es simplemente decir “qué lindo día” sino encontrar las palabras justas para expresar eso que te provoca el sol brillando en el cielo. Bukowski tenía eso. No usaba grandes metáforas. Simplemente escribía. Su obra, que se encuentra en cualquier librería, en cualquier computadora con acceso a internet, nunca perderá esa sensibilidad.

¿Y cómo sobrevive a las extrañas aguas del presente? Cuando la cultura de la cancelación busca suprimir las obras que no pintan el mundo que quisiéramos habitar y, además, su autor tiene o tuvo una vida muy alejada a la ética de las bondades, Bukowski es uno de los perdedores. Sin embargo su obra, y particularmente el tono, persiste. No escribía sobre él éxito, para eso están las publicidades, sino sobre ese vértigo que da la caída libre al fracaso. “No seas como tantos escritores, / no seas como tantos miles de / personas que se llaman a sí mismos escritores, / no seas soso y aburrido y pretencioso, / no te consumas en tu amor propio”, escribía. A Bukowski le interesaba eso que los raperos llaman “ser real”. Quizás sea lo único que importe. O quizás no. Nadie tiene una respuesta definitiva.